Capítulo 29
Tiempo en Familia
Sesshoumaru salió al jardín, donde Rin jugaba con las niñas, Se sentó junto a ella.
-Hay algo que quiero mostrarles…
-Qué cosa?
-Un río que hay cerca de aquí… ven… la caminata te hará bien…
Rin sonrió y lo besó con ternura.
-Vamos…
Las niñas seguían el sendero unos pasos delante de sus padres. Sesshoumaru y Rin iban tomados de las manos y viendo a sus pequeñas sonreír.
-Aún no me dirás qué hay en ese bulto?
-Comida… Vamos, preciosa, disfruta del día…
Rin sonrió, llegaron a la orilla, Sesshoumaru iba preparado, extendió una manta para Rin y se quitó la camisa.
-Voy a bañarme… vengan…
-Papi…
-Vengan…
Las niñas se negaron, Sesshoumaru se tiró al agua.
-Ah! Está rica, vengan, se quedan agarradas a mí…
-Mami, tengo miedo…
-Y yo…
Rin les sonrió y las besó en las mejillas.
-Entonces quédense aquí, yo voy a nadar con papá…
Rin se quitó la ropa, debajo llevaba el traje de baño, como aún no se le notaba mucho, no se veía mal.
-Sessh, me ayudas?
Sesshoumaru sonrió y la ayudó a entrar.
-Ay!!! Está fría!!!
Sesshoumaru rió, ella rodeó su cuello con sus brazos y lo besó apasionadamente.
-Hm! Qué rica se acaba de poner!
Ambos rieron, estuvieron un buen rato jugando a hacerse cosquillas y besarse.
-Mami…
Maya y Sakura estaban paradas en la orilla. Sesshoumaru se acercó.
-Sabes aguantar el aire?
Maya tomó una bocanada de aire, aventó sus mejillas y se tapó la nariz.
-Bien… toma aire, aguántalo y tírate, yo te paro.
-Papi…
-Ven…
Maya lo dudó unos segundos y se tiró, Sesshoumaru la sacó del agua temblando y riendo. Le quitó el cabello de la cara.
-Así se hace, princesa! Quédate con Rin, voy por Sakura…
-Mami!!! Atrápame!!!
-NO!!! SAKURA!!!
-SESSHOUMARU, SE TIRÓ!!!
Sesshoumaru se zambulló a buscarla, la sacó tosiendo y aferrada a su cuello.
-Sakura, tú no sabes aguantar el aire…
-Pero… pero hice como Maya…
-Pero tienes que dejar de respirar, Sakura, no sólo hacer un buche de aire…
-Gomen…
Rin se acercó.
-Está bien?
-Sí, está bien… Sakura…
La pequeña lloraba aferrada a él, Rin la cargó y le pasó Maya a Sesshoumaru.
-Ya, mi amor…
-Gomen, mama… yo no quería que te asustaras…
-Tranquila, cariño… ya… ya pasó…
Rin la besó en la cabeza.
-Te amo mucho, mama…
-Y yo a ti, mi amor…
Rin la besó con ternura. Poco después, recuperaron el ánimo, las niñas jugaban con Sesshoumaru, Rin salió y los veía desde la manta. Les tomaba fotografías y una que otra se inclinaba con ellos. Las niñas salieron diciendo que tenían hambre. Rin les dio los emparedados que Sesshoumaru había llevado.
-Yo también quiero uno, preciosa…
Rin le dio uno, él se recostó de su regazo, ella le sonrió.
-Has estado haciendo ejercicios sin mí…
Rin dijo esto mientras acariciaba el pecho de su marido.
-Es un poco difícil hacerte el amor pensando que te haré daño… a veces parece que hago pechadas…
Rin rió.
-Eres un payaso…
Volvieron a la casa pasado el mediodía, las niñas tenían hambre otra vez, Sesshoumaru les preparó algo de comer mientras Rin se bañaba con ellas, las pequeñas bajaron las escaleras hasta Sesshoumaru.
-Papa! Tengo hambre!!!
-Ya, ya está listo… aquí tienen macarrones con queso.
-Sí!!!!
-Pero, se tienen que comer la ensalada primero.
-No!!!
-No fuchi!
-Fuchi? Los vegetales son muy importantes…
-No quiero!
-Ni yo!
Rin bajó las escaleras.
-Qué pasa aquí?
-No se quieren comer la ensalada que su papá les preparó con tanto amor…
-Noo! Fuchi!
-A ver… Hm! Qué rica, con zanahoria rayadita, y tomatitos! Y esa salsa?
-Es la salsa secreta…
-Ah… me encanta tu salsa secreta…
Rin la probó.
-Wow! Se me quitó el dolor!!!
Las niñas la veían sorprendidas.
-Mi amor, qué rica está! Qué importa si no quieren, yo me la como…
-Sí, mama se la come!
-Pero yo no la hice para mamá, yo la hice para mis bebés…
-No me hiciste ensalada con salsa secreta?
-No…
Rin bajó la mirada, Sesshoumaru se la levantó y la besó con ternura.
-A ti te hice ensalada con salsa ultra secreta… para ti y para el bebé…
Rin sonrió.
-Me esperas para comer?
-Sí… pero date prisa o me comeré toda la ensalada…
Rin intentaba que las niñas comieran más vegetales, pero solían negarse a comerla y a veces rechazaban todo el plato sólo porque tocaron el resto de la comida. Cuando Sesshoumaru bajó, nuevamente, Rin ya se estaba dando por vencida, las niñas lloraban rogándole que las dejara comerse sólo los macarrones. Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en la mejilla.
-Ya déjalas comer, no se lo van a comer…
-Tienes razón…
-Iré por nuestra comida…
Sesshoumaru volvió de la cocina con dos platos con filete de pescado y la misma ensalada que la de las niñas.
-Kami, luce delicioso!
-Ya verás…
Sesshoumaru le sirvió una salsa sobre el pescado y otra sobre la ensalada.
-Pruébalo…
-Hm!!!Rico!!!
Las niñas se comieron sus macarrones y veían a Rin y a Sesshoumaru disfrutar de su comida.
-Mama…
-Sí?
-Puedo probarlo?
-No, esta es mi comida y ustedes nunca quieren cuando se la servimos. Cómanse sus macarrones y lleven los platos a la cocina cuando terminen.
Sesshoumaru y Rin compartieron un tierno beso. Al terminar, Sesshoumaru lavó los platos.
-Bien, vamos a descansar…
-Vamos afuera…
Sesshoumaru puso una manta bajo un frondoso árbol y allí se acomodaron abrazados, las niñas jugaban con sus muñecas, pero terminaron abrazándose a ellos para dormir la siesta. Rin y Sesshoumaru las vieron y sonrieron, las pequeñas dormían plácidamente.
………………………
Kagome despertó y tuvo que correr al baño, ya era el cuarto día consecutivo en que las náuseas matutinas la atacaban.
Inuyasha despertó y fue con ella.
-Kami, Kagome no estás bien…
-Inu…
-No esperaré más, iremos a un doctor hoy.
Inuyasha llevó a los niños al colegio y luego fue con Kagome a donde un gastroenterólogo.
-Dígame sus síntomas… fiebre?
-No, sólo las náuseas matutinas…
-Náuseas matutinas?
-Sí… ya sabe, las mismas que cuando están embarazadas…
-Y porqué no se hace una prueba de embarazo?
-Porque mi esposo se hizo la vasectomía, no es posible…
El doctor rió a carcajadas y señaló el retrato de él con dos niños.
-Qué piensa de esto?
-Sus nietos son adorables…
El doctor volvió a reír.
-Son mis hijos, 15 años después de hacerme la vasectomía…
-Qué?!
-Son casos extremadamente raros, donde hay más conductos o éstos se reconectan…
El doctor le indicó una prueba de sangre.
-Hágase la prueba…
Al volver a la casa, Kagome se pasó la mañana en la cocina, Inuyasha entró notándose preocupado.
-Kagome…
-Inu, mi amor…
-Kagome, cómo te sientes?
-Ya me siento bien… quieres que te deje sashimi o lo hago todo en sushi?
-Qué estás haciendo?
-Sushi con salmón y atún…
Inuyasha tomó un trozo del pescado y lo probó.
-Hm! Está rico, déjame sashimi…
Kagome sonrió, Continuó cortando el filete, Inuyasha la abrazó deslizando sus manos por su cintura y acomodando su cabeza en su hombro, la besó en la mejilla.
-Te amo, cariño…
Kagome dejó de cortar y se dio la vuelta, lo vio sonreírle con la preocupación marcada en sus ojos.
-Inuyasha…
-Me eres fiel, Kagome?
-Inuyasha!
-Te juro que no haré nada contra ti… sólo sé sincera, por favor…
-Qué te dice tu corazón?
-Lo han engañado antes… confío en ti… pero no a ciegas…
-Qué quieres que te pruebe? Tú me conoces… conoces mi cuerpo… eres el único hombre en mi vida… crees que te soy infiel?
Inuyasha sonrió y la abrazó con fuerza.
-Perdóname… sólo fue un momento de inseguridad…
-Inuyasha…
Inuyasha acarició sus mejillas.
-Esperaba que tu respuesta fuera sí… que buscaras herirme como yo te herí a ti… soportaría lo que sea excepto perderte…
-Inu…
-Qué patético…
Inuyasha se removió las lágrimas de sus mejillas. Kagome seguía sin entender nada.
-Inuyasha… Inuyasha, no te comprendo…
-Porqué en el justo momento en que no puedo embarazarte es cuando más lo deseo?!
-Inuyasha…
Kagome comprendió. Un embarazo sería lo único que no atentaría contra su salud. Tomó la toalla con alcohol y se limpió las manos.
-Inuyasha…
-Leí… y no lo creí y seguí buscando y más y más… Kami, Kagome, tengo miedo! Cada cosa que encontré es peor a la anterior!
-Inuyasha… voy a estar bien…
-No! No estás bien! Kagome estás enferma!
-Lo que sea que tenga… me curaré…
Kagome lo besó con ternura.
-Cálmate, amor… no ganas nada con ponerte así…
-Kagome…
-Inuyasha… no pienso dejar a mis hijas… estaré bien… te lo prometo…
Inuyasha fue por los niños al colegio, al volver, se detuvo y compró un ramo de rosas para Kagome, al llegar a la casa, las niñas corrieron a ella.
-Mama!!!
-Hola, mis amores!
Kagome las cargó a las dos juntas y las llenó de besos.
-Hm! Qué rico, mamá las ama tanto!
Las pequeñas rieron, Kagome cayó sentada con las pequeñas en brazos.
-Kagome! Estás bien?!
-Sí, estoy bien…
Kagome reía con las niñas haciéndole cosquillas, Jusuke se les unió al juego, luego de un rato, Kagome descansaba acostada en el piso, con los niños abrazados a ella.
-Espero que tengan hambre…
-Sí!!!
-Qué bien, porque vamos a comer sushi!!!
-Ay no! Nihon no ryori!
Kagome sonrió y abrazó a Kira.
-Acaso no sabes que fuera de aquí es una comida muy rica? Mucha gente no puede comérsela porque es muy cara, incluso en Japón. Además, te preparé tempura y arroz…
La pequeña sonrió y la besó en la mejilla. Kagome se levantó.
-Vamos, a lavarnos las manos.
Al volver a la mesa, las niñas y Jusuke se sentaron, Inuyasha besó a Kagome en la mejilla y le entregó las flores.
-Son preciosas, mi amor! Gracias! Las voy a…
-Las pones en agua después, vamos a comer.
Kagome sonrió al verlos disfrutar de la comida, al terminar, Inuyasha recogió los platos y los llevó a la cocina, sonó el teléfono.
-Bueno?
-Le hablamos del laboratorio del hospital central, se encuentra la señora Kazami Kagome?
-Es mi esposa…
Inuyasha cerró la llamada, salió de la cocina, Kagome veía a las niñas dibujar, las ayudaba a escoger los colores, ella lo vio sonriendo y volvió a las niñas, volvió a verlo al notar que tenía lágrimas en los ojos.
-Inu…
-Kagome, mi amor…
-No… Inu, no, qué te dijeron?
Inuyasha la abrazó con fuerza y terminó cargándola.
-Estás embarazada…
-QUÉ?!
Inuyasha la llenó de besos riendo y llorando a la vez, Kagome no sabía ni qué hacer.
-Inu…
-Te amo, mi amor!
Kagome respiró aliviada, Inuyasha la llenó de besos.
-Te amo, te amo!!!
-Papa…
-Vamos a tener un bebé!!!
Jusuke y Kira abrazaron a Kagome, ella los besó en la cabeza.
-Va a ser niño?
-No lo sé, mi amor…
……………………………
Ya en la noche, después de dormir a los niños, Inuyasha entró en la habitación con Kagome.
-Mi amor…
-Inu… todo esto…
Inuyasha sonrió.
-No importa cuántas veces me negara… Kami quiso que tuviera hijos…
-Inuyasha…
-No es tu culpa, Kagome… no es culpa de nadie… pero yo quiero pedirte perdón… por haber sido el imbécil y patán que fui contigo todos estos años… te he lastimado… cometí errores que no puedo remediar… algunos de los que no me arrepiento, pero aún así te hirieron…
-Inuyasha…
-Te prometo que seré un mejor hombre… padre, esposo…
Kagome sonrió y lo besó con ternura. Acarició sus mejillas.
-Eres un gran hombre, un padre cariñoso y entregado a sus hijos… y como esposo, son pocas las cosas que desearía que cambiaras… pero lo haces bastante bien…
Inuyasha sonrió y la abrazó con fuerza.
-No dejaré de ser celoso…
-Y quién dijo que yo quiero eso?
-Cómo?
-Cuando salimos y me miran mucho… me encanta cuando al llegar a la casa me haces el amor, sólo para recordarme que soy tuya…
-No lo hago por eso…
-No?
-No… lo hago para recordarme a mí, que tú me escogiste, no a ellos…
-Ya no importa…
-Kagome…
Inuyasha notó algo que siempre supo, la incondicionalidad de Kagome hacia él. La besó apasionadamente y acarició sus mejillas.
-Te amo, Kagome…
-Yo también te amo, mi amor…
Inuyasha la desvistió besando cada centímetro de piel que quedaba al descubierto, acarició su pecho, besó sus pezones y los vio reaccionar a la caricia, con una sonrisa, continuó hacia su vientre, pasó sus manos con una ternura desconocida para él. Kagome acarició su cabeza.
-Mi amor…
-Creo que es la primera vez que realmente disfrutaremos de un embarazo…
-No digas eso, Inuyasha… yo amo a mis hijas y me gustó mucho sentirlas dentro de mí, crecer, imaginándome a quién se parecerían… tú no?
-Pocas veces pensé en eso… realmente me preguntaba cómo me las arreglaría para ser un padre… pero realmente es que olvidé cómo era ser niño…
-Inuyasha…
-Ya no importa, amor… no quiero verte llorar nunca más…
Kagome acarició sus mejillas, reconociendo a ese hombre que se mantuvo oculto por tanto tiempo. A ese hombre dulce y tierno del que se enamoró la primera vez.
-No cambies, Inuyasha… eres un hombre dulce, bondadoso… no cambies nunca…
Inuyasha sonrió y la besó a la vez que se deslizaba sobre ella.
-Ahora sólo quiero hacerte el amor…
-Asegúrate de hacerme ver estrellas…
Inuyasha sonrió y la besó apasionadamente a la vez que se perdía entre los pliegues de su piel y cada vez profundizaba más y con más fuerza.
Kagome descansaba boca abajo, Inuyasha hacía su cabello a un lado con tiernas caricias y llenaba su piel de dulces besos, llegó a su cuello y sus hombros, ella abrió los ojos sonriendo.
-Inu…
-No te hace daño si te acuestas así?
-Aún no… pero no quiero que te preocupes…
Kagome se dio vuelta, la sábana siguió a nivel de su cintura, Inuyasha deslizó un dedo desde la punta de su nariz, hasta sus labios, ella lo besó, ambos sonrieron, continuó su camino por su cuello y hasta la unión de su pecho. Se inclinó y la besó con ternura. Vio su pecho.
-Te duele?
-Aún no… eso es casi al final…
-Cuando amamantas, te duele?
-Al principio sí… cuando no sabía de nada, no quería amamantar a Kira, me dolía demasiado, pero sabía que mi bebé lo necesitaba… Rin me dio varios consejos para aliviar el dolor…
Inuyasha la besó nuevamente, continuó la caricia con su dedo hasta llegar a su vientre, acarició la marca de la cesárea.
-Cómo puedes cargar un bebé con una herida?
-Es curioso, pero nunca me dolió…
-Cuando tuviste a Kira…
-Eso sí dolió… pero no recuerdo mucho… dicen que la Virgen María nos pasa la mano por la cabeza y olvidamos el dolor del parto. Para que así queramos tener más hijos.
Inuyasha sonrió.
-Amo a mis hijos, Kagome…
-Lo sé, mi amor… Sé que amas a tus hijos…
………………………
Maya se levantó y fue a la habitación de Rin y Sesshoumaru, no estaban en la cama, escuchó a Sesshoumaru en el baño, cuando fue, vio a Rin incorporarse y limpiarse la boca.
-No puedo más, Sesshoumaru…
-Tranquila, amor… relájate…
Rin volvió a inclinarse, pero no vomitó.
-Ya tienes el estómago vacío… ven, lávate la cara…
-No… quiero bañarme…
Sesshoumaru asintió, al dar la vuelta vio a Maya.
-Maya…
-Mama…
Sesshoumaru salió con la pequeña mientras Rin se bañaba, se la sentó en las piernas.
-Qué pasa, Maya?
-Quiero agua…
-Vamos…
Sesshoumaru la llevó a la cocina, al volver, notó a la pequeña cabizbaja.
-Maya…
-Mama está enferma…
-No, amor… todo eso es del embarazo.
-Demo…
-Mamá está bien, amor… vamos a esperarla para que la veas…
Cuando Rin salió del baño, dejó la toalla a un lado, vio a Maya en brazos de Sesshoumaru.
-Qué pasa, mi amor?
La pequeña la abrazó con fuerza.
-Maya…
Rin se sentó, Maya la besó en la mejilla y no la soltó.
-Maya, cariño…
-Te amo, mama…
-Yo también te amo, mi amor…
-Ya te curaste?
Rin sonrió, la besó en la sien.
-Mi amor… Maya… mírame…
La pequeña se apartó lo suficiente.
-Yo sé que estás preocupada, cariño… pero estoy bien… de verdad… no te preocupes…
-Demo…
-Vamos, es hora de dormir, mi amor…
-Mama...
Rin le explicó por qué vomitaba, la pequeña se quedó abrazada a ella hasta dormirse, Rin sonrió y dejó que Sesshoumaru la llevara a la cama, al volver la vio sentada en la suya.
-Preciosa…
-Las niñas se preocupan mucho…
-Eso es porque aman a su mamá…
Sesshoumaru la besó en la mejilla y acarició su vientre.
-Así como yo te amo, preciosa…
-Mi amor…
-Descansa…
Rin se acomodó sobre su pecho.
……………………………
Rin despertó, Sesshoumaru acariciaba su hombro, jugando con su cabello.
-Oh, Kami!!!
Tuvo que correr al baño. Sesshoumaru se levantó y se sentó en el borde de la bañera. Cuando Rin terminó y se lavó, se fue a la cama, él la siguió, se sentó a su lado.
-Creí que estar aquí te ayudaría, pero sigues igual…
-Sessh, el campo no me cambia las hormonas…
-Kami, comes dos veces y vomitas 7, esto no es normal, Rin… no es saludable…
-Sesshoumaru, es muy temprano…
Sesshoumaru se inclinó sobre ella y la besó con ternura. Ella acarició sus mejillas.
-Mi amor, sé que estás preocupado… pero es en serio… no necesito que lo estés… no al punto de no dormir… sé que quieres cuidarme y estar conmigo, pero dame un poco de espacio… aunque me ayudes a relajarme cuando vomito… no quiero que estés ahí…
-Y dónde me quedo? En ese momento es que más me necesitas… no te dejaré sola…
Sesshoumaru volvió a besarla.
-Descansa, preciosa…
Rin se volvió a quedar dormida, para cuando despertó, Sesshoumaru estaba dormido con las niñas abrazadas a él, sonrió, se inclinó sobre ellos y lo despertó con un beso.
-Amor…
-Cómo te sientes?
-Mucho mejor… gracias…
Rin sonrió cuando Sakura se dio la vuelta dormida y la abrazó.
-Mama…
-Aquí estoy, mi amor…
Rin sonrió y la besó en la cabeza.
PROXIMO CAPÍTULO ES
EL GRAN FINAL DE
EN TUS BRAZOS
N/A: Hola!!! Espero que les haya gustado este cap, el proximo es el final!!
Besos
Mizuho
