Capítulo 30
Final Feliz
Sesshoumaru corrió a la sala de partos como caballo desbocado, al llegar, Rin daba lo mejor sí.
-AAAHH! KAMI, DUELE!!!
-Preciosa…
-Sessh!!!
-Vine tan pronto pude…
Sesshoumaru la besó en la sien, Rin apretó su mano para pujar nuevamente.
-Qué pasó? Amor, no puedes tener un parto vaginal!
-Comenzó solo… AAAAAAHHH!
El doctor se irguió y se quitó los guantes.
-Rin, se estancó en el canal de parto…
-Kami…
-Qué van a hacer?
-Señor, cálmese…
-QUÉ VAN A HACER?!
-Sesshoumaru, onegai…
Rin lo hizo verla al halarle la mano, lo vio con lágrimas en los ojos.
-Sessh…
-Qué significa eso? Rin, qué está pasando?
-Mi amor… sólo significa que va a tardar un poco más…
Pasaron cuatro horas antes de que Rin reanudara la labor de parto.
-Veo la cabeza…
-Kami…
El doctor le pidió que no pujara, tenía el cordón alrededor del cuello, para cuando lo liberó, Rin ya no tenía fuerzas.
-ES UN NIÑO!!! AMOR!!! AMOR, TENEMOS UN NIÑO!!!
-Está saludable?
Lo escucharon llorar, Rin sonrió mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.
-Rin… preciosa… mira… es hermoso…
Rin lo recibió entre sus brazos, lo besó en la cabeza.
-Te amo, Daisuke…
-Daisuke?
-No te gusta?
-Me encanta…
-Daisuke… Sessh…
-Sí?
-Cuida de mis bebés…
-Rin…
-Te amo…
-Rin…
Los aparatos enloquecieron, comenzaron a dar alarmas. Sesshoumaru le gritaba, pero ella no contestaba.
-RIN!!!!
Sesshoumaru se sentó en la cama de golpe, el pequeño Daisuke lloraba. Empapado en sudor, vio a su lado, la cama vacía, se llevó las manos al rostro.
-Aquí estoy, amor…
Brincó de la cama y la abrazó junto a la cuna.
-Kami, preciosa…
-Sessh… estás empapado en sudor…
-Era una pesadilla…
Rin cargó al pequeño para calmarlo.
-Papá tuvo un sueño feo…
El pequeño se calmó, Rin sonrió al verlo, con los ojos bien abiertos.
-Kami, no lo puedo creer, mi bebé es tal y como lo soñé… idéntico a su papá…
Sesshoumaru la besó en la mejilla. Acarició la cabeza del pequeño.
-Tiene de los dos…
Rin sonrió, besó al pequeño y dejó que Sesshoumaru lo besara, lo dejó en la cuna.
-Ya te sientes bien?
-Sí…
-Vamos, entonces…
Volvieron a la cama.
-Qué hacías levantada?
-Daisuke despertó y quería comer…
-Cuando no te vi, me sentí peor…
-Sessh…
-Soñé cuando tuviste la hemorragia…
-Olvida eso, amor…
-No puedo…
Rin lo besó con ternura.
-Olvídalo, amor…
………………………………
1 año después. –
Estaban celebrando el cumpleaños de Daisuke, decidieron hacer algo sólo entre ellos, un bizcocho para los pequeños y una barbacoa para todos. Sesshoumaru ensambló una piscina y la puso en el jardín, Rin salió con Daisuke, el pequeño reía envuelto en una toalla.
-Mira a papá!
El pequeño estornudó varias veces.
-No lo traigas aquí, Rin… el humo lo hace estornudar…
-Papa…
Sesshoumaru sonrió y dejando el carbón a un lado, cargó al pequeño, se alejaron de allí.
-Dale un beso a papá…
El pequeño le dio un beso en la mejilla.
-Te gusta tu piscina, Dai?
-Hai!
Sesshoumaru sonrió. Rin lo besó en la mejilla y dijo que iría a preparar la ensalada, Kagome fue a ayudarla, Inuyasha y Sesshoumaru se quedaron con los niños.
-Vamos adentro, Dai…
Entraron en la piscina, el agua tenía la altura suficiente para llegarle al pecho al pequeño estando de pie.
-Quieres enseñarle a tío que sabes nadar?
-Sesshoumaru…
-Rin le enseñó. Mira… Dai, 1, 2, 3…
Sesshoumaru lo zambulló, al sacarlo, el pequeño soltó el aire riendo.
-Papa!
El pequeño, al reír, se le marcaban profundos hoyuelos en las mejillas.
-Amor… ya está lista…
Sesshoumaru se levantó con el pequeño, Rin lo cargó y lo llenó de besos, Kagome se acercó al cargador, donde su pequeño apenas despertaba.
-Wow! Dormiste mucho, cariño!
El pequeño sonrió, Kagome lo cargó.
-Inu, está todo sudado!
-Es que sólo a ti se te ocurre ponerle pantalón largo y camisa mangas largas con este calor!
-Podrías haberlo cambiado, sabes?
Kagome le cambió el pañal por uno que era para playas y piscinas.
-Te quieres bañar con mamá?
Kagome entró con el pequeño que de inmediato comenzó a jugar con el agua. Kira y Koishi se acercaron a Inuyasha.
-Papi, pon una piscina en casa…
-Onegai…
-No lo creo…
-Demo…
-Además, pueden venir cuando quieran…
-Sí!!!
Rin sonrió.
………………………………
Después de comer, Kagome se fue a la habitación de Daisuke para amamantar a su pequeño. Jusuke se acercó.
-Mama…
-Jusuke, mi amor…
-Mama… ahora que tienes a Satoshi… me quieres menos?
Kagome vio al pequeño.
-El que tenga a Koishi no hizo que quisiera menos a Kira, ni a ti…
-Demo… ellas son tus bebés de verdad… y Satoshi también…
-No te quiero menos, amor…
Satoshi se quedó dormido, Kagome lo apartó y se arregló la camisa.
-Jusuke, mi amor… tienes que comprender que pase lo que pase, no eres un extraño, eres tan parte de la familia como cualquiera… eres tan hijo mío como de Inuyasha…
-Demo…
-Yo no quiero que olvides a tu mamá tampoco… yo quiero que la recuerdes siempre como la mujer maravillosa que fue… yo no intento ocupar su lugar en tu corazón… sólo quiero brindarte el mismo amor y cariño que a los demás.
-Cuando tu mamá se fue al cielo… estabas triste?
-Muy triste… y tuve que sacrificar muchas cosas, mis hermanitos eran muy pequeños y yo tenía que tomar el lugar de mi mamá en la casa…
-Sólo tienes un hermano?
-No… Tenía otro hermano, pero murió…
Jusuke la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla.
-Jusuke, cariño…
-No te vas a enfermar, verdad?
-No, amor…
Kagome sintió su cuello mojado.
-Jusuke…
-No quiero que te vayas…
-No me iré a ningún lado…
Kagome lo besó con ternura.
-Te amo, precioso…
……………………………
Rin acomodó al pequeño en su cuna, ya dormido, se apoyó de la cuna sólo para verlo dormir, sintió un beso en su mejilla y los fuertes brazos de su marido rodear su cintura, se recostó hacia atrás, en su pecho, sintió un beso en su cuello.
-Qué haces, preciosa?
-Me encanta verlo dormir… se parece tanto a ti…
-Según tú, son sólo míos…
-Tienen algo de mí, pero son idénticos a su papá…
Sesshoumaru la tomó en brazos ella sonrió y rodeó su cuello con sus brazos, se besaron con dulzura, fueron a la habitación. La acomodó con delicadeza sobre la cama, sentado a su lado e inclinado sobre ella, la besó nuevamente.
-Ah! Sessh!
Sesshoumaru sonrió, sacó su mano de entre sus piernas y saboreó sus dedos, la vio sonrojada.
-Hm! Me quieres explicar?
-Eres cruel!
-Eso crees?
La besó acariciando sus labios y jugueteando con su lengua, saboreando los rincones de su boca, la besó en el cuello y en la unión de su pecho.
-Sessh…
-Eres deliciosa, mi amor…
Sesshoumaru deslizó sus mano sobre su cuerpo, acariciándola tiernamente. Rin sonrió y lo haló, haciéndolo quedar acostado, se sentó sobre él.
-Rin…
-Quiero jugar…
Sesshoumaru rió a carcajadas, Rin tomó su corbata que estaba sobre el sillón y lo ató al espaldar.
-Rin… qué harás?
-Jugar…
Sesshoumaru sintió lo mismo que un corrientazo recorrer su espalda al ver a su mujer desnudarse y acariciarse sentada sobre él.
-Te gusta?
-Que si me gusta… suéltame y verás…
-No… aún no…
Rin se inclinó lo suficiente, pero no lo besó.
-Rin!
Sesshoumaru hizo fuerzas para soltarse, pero no lo logró, Rin rió.
-Te estás burlando de mí…
-Ja, ja, ja… no…
Rin lo vio hacer un puchero.
-Mi amor…
-No soy tu amor. Sólo soy tu juguete.
-Sessh…
-No me llames así…
Rin lo besó apasionadamente a la vez que deshacía sus amarras, contrario a lo que pensó, en lugar de apresurarse a tocarla, la rodeó por la cintura y acariciando su espalda, la pegó más a él.
-Sessh…
Sesshoumaru la besó apasionadamente, se dio vuelta y la hizo quedar contra el colchón.
-No se vale…
-Ya verás, preciosa… te conviene…
Rin rió y se dejó hacer el amor por su marido. Sentía que se volvería loca mientras él se movía sobre y dentro de ella brindándole todo el placer posible.
-AH! KAMI! SESSH! SESSH!!!
Sesshoumaru la acalló con sus besos, la sintió apretarlo en su interior y se derramó en ella.
……………………………
Kagome entró en la oficina de la dirección del colegio, Jusuke estaba sentado allí.
-Kami, amor, estás bien?
-Tú si me quieres… tú si me quieres…
-Claro que sí, cariño, qué pasó?
Kagome pasó sus manos sobre sus heridas, el pequeño la abrazó con fuerza.
-Ayúdame, mamá!
-Cálmate, mi amor…
Kagome habló con la directora, dos niños lo habían golpeado y pateado.
-Pero por qué?!
-No lo sabemos… pero Jusuke no los tocó…
-Jusuke no pelea! No le gustan ni los juegos violentos…
-Expulsé a esos dos niños…
-Permanentemente?
-Señora Kazami…
Kagome se llevó las manos a la cabeza.
-O los expulsa permanentemente o mis hijos no vendrán un día más a este lugar.
Kagome llevó a Jusuke al doctor, allí Inuyasha los alcanzó.
-Qué pasó?
-Lo golpearon… no me quiere decir porqué…
-Tengo que verlo…
-Inuyasha… por favor…
-Es mí hijo!
-Al menos en esto ten algo de tacto…
Inuyasha entró en la sala de exámenes, el pequeño brincó a sus brazos y se aferró como monito.
-Papa!!!
-Shhh… tranquilo…
-Gomen, papa…
-No tienes que disculparte… pero sí necesito que me digas por qué te golpearon?
El pequeño bajó la mirada.
-Me quitaron las tarjetas… las que mamá me regaló de cumpleaños… Me dijeron que nadie me quería, ni siquiera mi mamá y que me regaló. Yo les dije que era mentira… y que sí tenía una mamá… Kagome… ellos dijeron que ella no me quería porque no soy su hijo de verdad…
-Y por eso te golpearon?
-No…
-Y porqué fue?
-Porque les dije que aunque sea de mentira, me quiere más que su mamá de verdad a ellos…
Inuyasha lo besó en la mejilla.
-Kagome te ama, Jusuke…
El pequeño asintió entre lágrimas. Kagome entró con ellos.
-El doctor dice que vas a estar bien… vamos a casa, cariño…
Ya en la casa, Inuyasha lo acomodó en la cama, Kagome se sentó a su lado, acarició sus mejillas.
-Descansa, cariño…
-Mamá…
-Dime…
-Te amo…
Kagome sonrió y lo besó con ternura.
-Yo también te amo, descansa, mi amor…
Kagome e Inuyasha salieron de la habitación. Inuyasha le explicó el porqué lo golpearon, Kagome se enfureció.
-Hey, hey, a dónde vas?
-A…
-Quédate aquí y cuida de él… yo iré por las niñas… Y Satoshi?
-Está donde tu mamá, podrías ir por él?
-Está bien…
Inuyasha la besó en la mejilla. Fue por Satoshi y luego por las niñas, ambas corrieron a él al verlo.
-Y Jusuke, papa?
-Está en casa. Vamos, tengo que comprar la comida…
Las pequeñas subieron al auto. Inuyasha compró la comida y fue a la casa.
Días después, Jusuke volvió al colegio. Kagome fue con él, supo que los niños que lo habían golpeado estaban allí, porque Jusuke apenas los vio, se pegó a ella.
-Mamá, me quiero ir… mamá, onegai, me quiero ir…
Kagome bajó a su altura.
-Jusuke, mi amor… faltan apenas unas semanas para que terminen las clases… te prometo que te voy a cambiar de colegio, sí? Pero debes terminar tu curso aquí.
-No quiero, mamá, no quiero…
Kagome limpió su rostro, el pequeño se abrazó a ella.
-Cariño…
-Mamá…
Kagome lo besó en la cabeza.
-Te lo prometo, mi amor… te voy a poner en otro colegio… pero debes hacer esto… puedes hacerlo, mi amor?
El pequeño asintió entre lágrimas. Kagome sonrió y lo besó con ternura.
-Vete a tu salón… Ya Kira y Koishi están en los suyos.
Kagome lo vio entrar a su salón. Se acercó a los niños.
-Ustedes fueron quienes golpearon a Jusuke?
-Es un bocón…
-Pues yo soy su mamá y si se atreven a volver a golpearlo, me aseguraré de que los castiguen hasta que les salgan canas, entendido?
Kagome fue a la oficina de la dirección.
-Señora Kazami… buenos días…
-Buenos días…
-En qué puedo ayudarla?
-Quiero los records de calificaciones de mis hijos.
-Disculpe?
-Estoy solicitando un record de calificaciones de mis hijos, Jusuke, Kira y Koishi Kazami…
-En estos momentos le saldría sólo hasta el año pasado…
-Entonces, cuando tenga las calificaciones de este año, me los prepara, por favor…
-Sí, claro…
-Gracias…
-Señora Kazami… no iba a inscribir al más pequeño en el jardín de infantes?
-Sí… iba a hacerlo…
La directora se quedó perpleja.
-Tengo pensado cambiarlos de colegio, así que me sería muy incómodo traer a uno cuando los otros tres están en otro lugar.
-Señora, hay algo que le haya disgustado de nuestra institución? Porqué ha decidido cambiarlos?
-Hasta la pregunta es estúpida. Esos niños son matones, golpearon a mi hijo de una forma brutal, tardó toda una semana en sanar y cuando vengo, los veo como si no hubieran hecho nada y sólo son niños. Definitivamente no quiero que mis hijos crezcan cerca de gente así. Yo fui muy clara cuando dije que si no los expulsaba, sacaría a Jusuke del colegio. No los expulsó. Se van los 3. Pase buen día…
Kagome iba de salida, se detuvo.
-Ah… y no se sorprenda… mis cuñados están igualmente horrorizados con lo sucedido y también piensan en cambiar a sus hijas de institución.
…………………………
Jusuke nunca estuvo tan feliz como aquél último día de clases, Rin fue a buscarlos a todos y los llevó a comer pizzas.
-Sesshoumaru les puso la piscina en casa, quieren ir?
-Sí!!!!
Rin sonrió. Al llegar a la casa, los cambió y entró con ellos al agua, Daisuke gozaba un mundo.
La semana siguiente, Rin y Kagome fueron al colegio.
-Señoras… van a cambiar a los niños por cosas que pasan entre ellos, es normal que peleen de vez en cuando…
-Yo tengo 4 hijos. Es normal que discutan, que se empujen o se digan tontos, no que se pateen hasta que uno sangre.
-Pero… sus hijas no tuvieron ningún problema…
-Mire, directora… por razones de tiempo, necesitamos que todos estén en el mismo lugar. Así que si se va uno, se van todos…
Una vez que Kagome tuvo los papeles en la mano, se lo agradeció.
-Ah… y para la próxima… piénselo mejor antes de perder 7 buenos estudiantes por dos bravucones… pase buen día…
Rin y Kagome inscribieron a los niños en otro colegio, para el medio día se reuniría toda la familia en la mansión Kazami para almorzar. Cuando llegaron, cada una saludó a su esposo y luego a sus suegros.
-Kagome, hace mucho que no sé nada de tu hermano…
-Ayer hablé con él. Está muy bien, dice que la vida en Italia es muy tranquila y que pronto vendrá para que conozcamos a sus mellizos.
-Pero él no era gemelo? No se supone que pueda…
-No, gemelos no, verá, gemelos son el mismo óvulo y espermatozoide, sólo uno, que se divide en dos. Mellizos son uno de cada uno, como a su esposa la estimularon con hormonas, ovuló dos veces, por eso son mellizos.
-Debiste ser doctora…
-Veterinaria, me encantan los animales…
Sesshoumaru rió.
-Ah pues mira que no se fue lejos, se casó con Inuyasha…
Todos rieron a carcajadas.
-Sarah…
Sesshoumaru cerró los ojos como rendijas, Rin decidió intervenir.
-Bueno, bueno, ya, era una broma, Inuyasha, no hay necesidad de mencionar cosas desagradables.
Inuyasha se calmó, se sentaron a la mesa, después de disfrutar del banquete, Inutaisho anunció que sentía que era hora de retirarse y dejarles el paso libre a sus hijos.
-Papá, estás seguro?
-Sí… Sesshoumaru, quiero que tomen la presidencia y la vicepresidencia de las empresas… y será sorteada en un concurso, donde ambos serán evaluados por un jurado neutro que elegirá al más capaz…
-Eso no es necesario, papá, Sesshoumaru debe ser el presidente.
-Inuyasha…
-Sí, papá. Sesshoumaru ha trabajado toda su vida allí, la conoce como la palma de su mano, tiene buenos contactos… él debe ser el presidente…
-Estás de acuerdo, Sesshoumaru?
-Sé que soy capaz de hacerlo… pero…
-Hermano, siempre has soñado con la presidencia… tómala…
-Estás seguro, Inuyasha?
-Claro que sí… yo ni siquiera me imaginé relativamente cerca, siempre supe que serías tú…
Sesshoumaru vio a Rin, sabía bien que aceptarlo era sacrificar muchas cosas, una de ellas era el tiempo con su familia.
-Rin…
-Es tú decisión, amor…
-No, Rin… es nuestra…
-Sessh…
Sesshoumaru tomó sus manos.
-Ya discutimos por esto una vez…
Rin se sonrojó.
-Sesshoumaru…
-Rin, esto significa un horario más extenso…
Rin bajó la mirada.
-No posible que trabajes más… Sesshoumaru, entras a las 7 de la mañana y te vas a las 8 de la noche, nunca verás a los niños…
-De hecho, Sesshoumaru, trabajarás menos… tu puesto de relaciones públicas quedará vacante… sólo te tocará la parte administrativa y siendo el presidente, tú eliges tu horario…
-Papá…
Sesshoumaru volvió a ver a Rin. Ella asintió.
-Hazlo, amor…
Sesshoumaru la cargó y la mantuvo cautiva en un fuerte abrazo. Volvieron a la casa, luego de dormir a los pequeños, Sesshoumaru cargó a Rin y la besó apasionadamente.
-Te amo, cariño…
-Sessh…
-De no ser por ti…
Rin sonrió, acarició su rostro y sus mejillas.
-Sólo quiero que seas feliz… así como yo…
-Soy feliz, preciosa… tengo a una familia maravillosa, y a mi esposa… bella y hermosa, siempre a mi lado…
Rin rió mientras la dejaba en el colchón. Sesshoumaru sonrió, inclinado sobre ella, deslizó un dedo desde sus labios, por su pecho y se detuvo haciendo círculos en su vientre.
-Eres una traviesilla…
-Pero así te gusta…
-Ven aquí, preciosa…
Rin descansaba sobre su pecho, pasando suavemente sus dedos por el centro del mismo.
-Preciosa…
-Sí?
-Cásate conmigo…
-Sessh… estamos casados…
-Quiero que renovemos nuestros votos…
Rin lo vio, él le sonrió y acarició sus mejillas.
-Es muy pronto?
-No… pero suele hacerse para los 25 años…
-Quiero hacer algo especial… y te daré un trofeo…
-Un trofeo?
-Por aguantarme durante éstos 11 años…
Rin rió y lo besó con ternura.
-Yo no quiero que hagas creer que esta familia es unida por mí… tú y yo trabajamos muy duro por nuestros hijos, por darles lo mejor y enseñarles bien… tú y yo, no sólo yo… deberías sentirte orgulloso…
-Y lo estoy preciosa… estoy orgulloso de mis hijas y Dai… y de ti… de tu fortaleza…
Rin sonrió, lo besó nuevamente.
-Mama…
Sabiéndose cubierta por las sábanas, Rin mantuvo la calma, dejó de besar a Sesshoumaru y sin apartarse vio a Sakura parada junto a la cama.
-Qué pasa, mi amor?
-Me duele la barriga…
-Ah… eso es porque comiste mucho pastel…
Rin alcanzó su yukata y luego de cubrirse, salió de la habitación con la pequeña, le dio un digestivo y la acomodó en su cama.
-No me dejes, mama…
-Me voy a quedar hasta que te duermas… descansa, mi amor…
Sesshoumaru se asomó a la puerta y sonrió, Rin le cantaba mientras acariciaba su barriguita.
-Deséale buenas noches a papá…
-Buenas noches, papa…
-Dulces sueños, mi princesita…
Sesshoumaru se acercó y la besó con ternura, la pequeña se quedó dormida. Salieron de la habitación tomados de manos.
……………………………………
Rin decidió trabajar en la casa, únicamente en sus cuentos, así estaría con los niños más tiempo. Sesshoumaru intentaba salir temprano y los fines de semana eran exclusivamente para su familia.
Sesshoumaru llegó a la casa con un enorme ramo de rosas entre las manos, escuchó el llanto de Daisuke.
-Preciosa...
-Papi!!! Papi, corre, ven!!! Mami no despierta!!!
Sesshoumaru dejó todo a un lado y corrió a la habitación de Daisuke, Rin estaba desmayada en el piso de la habitación, el pequeño lloraba aferrado a la baranda de la cuna.
-Mama!!!
-RIN!
Sesshoumaru la cargó y la llevó a la cama. Las niñas le dijeron que se había pasado la tarde enferma.
-Kami, Rin, porqué no me llamaste?
Sesshoumaru le acercó un algodón con alcohol y esperó a que despertara. Cuando Rin abrió los ojos, vio a Maya con lágrimas en los ojos.
-Maya, mi amor...
-Mama!!!
Maya la abrazó con fuerza, Rin le contestó el abrazo, la besó en la cabeza y notó que estaba en su cama.
-Kami, qué me pasó?
-Te desmayaste en la habitación de Daisuke.
-Sesshoumaru...
-Estás bien? Quieres ir a un médico?
-Estoy bien... Dai...
-Está dormido.
Sesshoumaru se sentó a su lado y acarició sus mejillas.
-De verdad estás bien?
-Sí, mi amor...
-Te amo, preciosa...
-Yo también...
Sesshoumaru la besó con ternura en la frente.
-Descansa... yo me encargo de todo...
-Mama!!!
Sesshoumaru fue por Daisuke, al volver a la habitación con el pequeño, Rin se sentó en la cama, Daisuke se acomodó en su regazo y se aferró a su pecho.
-Estoy bien, mi amor...
Poco después, Rin se levantó, sobre la mesa del comedor había quedado el ramo de rosas. Abrazó a Sesshoumaru con fuerza y lo besó apasionadamente.
-Preciosa...
-Gracias, mi amor... son hermosas...
Sesshoumaru sonrió y la rodeó con sus brazos.
-Me alegra que te gustaran.
-Pero... por qué?
-Porque sí... porque eres mía...
Rin sonrió y lo besó nuevamente.
-Qué te parece si les damos cena a los enanos?
-Come ligero...
Rin lo besó jugueteando con sus labios y su lengua, apartándose y haciéndolo desearla.
-Preciosa...
-A-ah... esta noche...
-Rin...
Sesshoumaru la aprisionó contra la pared y la levantó haciéndola rodear su cintura con sus piernas, Rin rió antes de que su risa se perdiera en la garganta de su apuesto marido. Esucharon las risas de sus pequeños, Rin le daba de golpecitos en la espalda a Sesshoumaru para que la soltara.
-Sessh!
Se separaron riendo. En el restaurante, se encontraron con Inuyasha y Kagome, decidieron cenar juntos.
-Pero miren qué par de hijos me gasto!
-Papá!
-Así que vienen a cenar y no me avisan?
-Fue una coincidencia...
Inutaisho sonrió, Sesshoumaru pidió una mesa más grande.
-Belito!
Inutaisho sentó a Daisuke en su regazo.
-Y cuando llega mi próximo nieto?
Tanto Sesshoumaru como Inuyasha levantaron una ceja.
-Acaso tienes otro hijo por ahí que te los fabrique?
-Vamos, no puede ser! De ser por mí habría tenido 8 hijos!
-Nos quedamos en 3, gracias...
-Nosotros también, no más...
Rin sonrió viendo la cara de soñador de Inutaisho.
-Vamos, Inutaisho-sama, sea feliz con sus 7 nietos...
-Y qué me dices tú, preciosura? Siempre me decías que querías tener tantos como te fuera posible...
Sesshoumaru vio los ojos de Rin apagarse.
-Viejo indiscreto! Ya no hables más de eso...
-No, Sesshoumaru...
-Mama...
Daisuke se pasó a su regazo y puso sus manitas sobre su rostro. Rin lo abrazó y lo besó en la cabeza.
-Dije algo malo? Qué hice?
-Ya basta, Inutaisho...
-Pero qué dije?
-Tal parece que es el último en enterarse... yo no debo ni puedo tener más hijos... aunque sea lo que más quiera...
-Rin...
-Está bien, Sessh... soy muy feliz con mis bebés...
Rin acarició las mejillas de las pequeñas y la punta de la nariz de Daisuke, haciéndolo reír.
-Lo siento, Rin... no tenía idea...
-No se preocupe... Sesshoumaru siempre está sobreprotegiéndome... además, no es su culpa nada de lo que pasó...
-Todo esto viene desde Sophie?
-Sí... es un milagro que tenga a Dai...
Rin lo besó en la mejilla. Inutaisho sentía las mejillas coloradas, su indiscreción había alterado el ánimo de Rin. Pero Daisuke le salvó el día, tomando el rostro de su madre entre sus manitas y dándole un sonoro beso.
-Mi mama ez bella!
Rin rió y lo abrazó llenándolo de besos.
-Mi amorcito lindo!
De allí en adelante, la noche fue agradable y divertida.
Rin está preparando la mesa para el desayuno, Sesshoumaru la abrazó desde atrás y la besó en la mejilla.
-Buenos días, preciosa...
-Hm! Hola, mi amor...
Se besaron apasionadamente. Sesshoumaru continuaba perdido en su escote, saboreando la piel de su pecho hasta donde la tela llegaba.
-Sessh!
-Hm! Eres deliciosa!
Rin rió a carcajadas, mientras terminaba de poner la mesa, Sesshoumaru revisó el correo, Rin le puso la taza de café enfrente y lo besó con ternura.
-Y eso? Un sobre rosa? Parece que tienes admiradoras...
-Es de la sociedad de donantes...
Sesshoumaru levantó la mirada.
-Ábrelo!
En el interior, una carta donde los invitaba a una reunión estilo charla.
-Es el viernes...
-Qué dices?
-Vamos...
Sesshoumaru la besó en la mejilla y guardó la carta. Rin fue por los niños, al bajar, le dio su desayuno a Daisuke mientras las niñas comían. Sesshoumaru se marchó con las niñas, Rin se quedó terminando unos dibujos.
La noche de la charla llegó, era en un salón de reuniones de un hotel en el centro, al entrar, una señora les entregó unos identificadores, antes de entrar al salón, Rin se detuvo.
-Rin...
-Vamos a tener que hablar de Sophie...
-Preciosa...
-No quiero, Sesshoumaru, no quiero tocar esa herida... no quiero...
Sesshoumaru acarició sus mejillas y eliminó las molestas lágrimas en las mismas.
-Rin, amor... tal vez esto sea precisamente lo que necesitas...
-No...
-Preciosa, aquí habrá gente que pasó por lo mismo, tal vez no fue su bebé, pero decidieron donar los órganos de alguien que amaban...
-No quiero hablar de eso!
-Hazlo por mí, por favor, preciosa... podrías hacerlo por mí?
Rin sabía que Sesshoumaru se la pasaba preocupado por ella. Asintió.
-Está bien...
Sesshoumaru la besó en la mejilla y sonrió.
-Te amo, preciosa...
Al entrar, habían unas 16 parejas paradas a ambos lados de la puerta, todos aplaudiendo. Rin y Sesshoumaru vieron hacia atrás pensando que alguien importante venía detrás, les indicaron que siguieran caminando. Al terminar la fila, los recibió una pareja.
-Hay algunas personas que deben conocer...
Así como habían parejas, habían niños, cara pareja se paró detrás de un pequeño. Todos entre 5 y 6 años.
-Sessh...
Rin se aferró a su mano, pensando en mil cosas que podían resultar de allí.
-Nosotros todos, vivimos con la idea de que perderíamos a nuestros bebés... llegamos a pender de un hilo nuestras esperanzas... y Kami, esperamos que no sea demasiado tarde, pero... gracias...
Rin se quedó viendo a los niños.
-Kami, Sesshoumaru... ellos recibieron los órganos de Sophie!
-Gracias a ustedes... a su decisión a pesar del dolor...
Los pequeños se acercaron a ellos, Rin se arrodilló para estar a su altura, un pequeño de 6 años acarició su rostro y la abrazó con fuerza. Rin le respondió el abrazo.
-Jano recibió el corazón de su hija...
Rin acarició sus mejillas.
-Cuídalo mucho, sí?
-Sí!
Rin sonrió con lágrimas en los ojos, conoció a uno y cada uno de los pequeños, Sesshoumaru también.
-Cómo... cómo murió su hija?
Rin bajó la mirada.
-Me caí... me desmayé bajando las escaleras de mi casa... era muy temprano para ella nacer, sus pulmones no estaban listos... Sophie... Sophie luchó durante todo un mes... pero al final, su cuerpo cedió...
Rin despertó, vio a su lado, Sesshoumaru le sonrió.
-Cómo dormiste, preciosa?
-Bien... me duele la cabeza...
-Quieres un calmante?
-Por favor...
Sesshoumaru le ofreció la píldora y el agua. Rin se la tomó y examinó su torso desnudo, acarició una cicatriz entre sus costillas.
-Kami nos ha probado tantas veces...
-Olvida todo eso, mi amor...
Rin cerró los ojos.
-A veces... aveces siento como que ya no quiero seguir... quiero rendirme y dejarme caer... pero pienso en tí... y en los niños... y es como si recargara energías nuevamente...
Sesshoumaru la besó con ternura en la sien, Rin sonrió y se acomodó entre sus brazos.
-Mama...
-Es Dai...
Sesshoumaru se levantó y fue por el pequeño que lloraba llamando a su madre, al verla, pareció calmarse.
-Mama...
-Hola, mi amor... y esa carita tan triste, cariño?
Rin acarició sus mejillas mojadas, el pequeño se refugió en su pecho. Rin lo besó en la cabeza.
-Sólo quieres estar con mamá, verdad?
El pequeño asintió, Rin lo abrazó.
-Es muy temprano, qué tal si nos volvemos a dormir con papá?
-Iie, papa no!
-Porqué papá no?
-Mado...
-Papá no es malo y no digas eso porque papá se pone muy triste.
El pequeño lo vio, Sesshoumaru se quedó pensando en una explicación de aquella acusación, el pequeño de cabellera rubia y ojos grises se apoyó en Rin y tocó el rostro de su padre.
-Papa tizde...
-Dai...
-Te queddo papa...
El pequeño lo besó en la mejilla y lo abrazó, Sesshoumaru le respondió el abrazo.
-Dai...
Rin sonrió, los besó con ternura.
Esa tarde estaban todos reunidos, Rin veía a las niñas correr por todo el jardín, jugando con sus primas y Jusuke, ella y Kagome tenían a los pequeños cerca de ellas, jugando entre ellos. Rin fue con Sesshoumaru, quien la abrazó y la besó con ternura.
-Preciosa...
-Mi amor...
Inuyasha se sentó junto a Kagome y la besó en la mejilla.
-Mi amor...
-Míralos, cariño...
Inutaisho e Izayoi veían a sus nietos correr por el jardín, tomados de las manos.
-Inutaisho...
-Es toda la felicidad que soñé para mis muchachos...
Izayoi sonrió.
-Me alegra mucho verlos así...
La familia que crece unida, permanece unida. Sesshoumaru besó a Rin en la mejilla mientras veían a los niños jugar.
-Ojalá pudiera estar así para siempre...
-Cómo preciosa?
-Sólo entre tus brazos me siento segura...
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Entonces me aseguraré de nunca más soltarte...
Rin rodeó su cuello con sus brazos y lo besó apasionadamente mientras los demás reían, en especial Inutaisho que no los había visto así desde el día de la boda.
FIN
N/A: Hola!!! Espero que les haya gustado este fic tanto como a mí. Espero poder seguir escribiendo aunque no será al mismo ritmo que antes, pero algo lograré. Quiero darles las gracias a todas que me han apoyado a lo largo de este y los demás fics. Las quiero muchísimo.
Besos, nos vemos en el proximo fic.
Mizuho
