Capítulo 3: Que es verdad y que es mentira.

Hermione había desaparecido tan rápido que, ni haciéndo el gran esfuerzo de correr, ni Harry ni Ginny consiguieron alcanzarla. Ambos sospechaban lo que su amiga estaría haciendo en aquel momento y es que, la cosa pasada hacía unos cinco minutos los había dejado a todos paralizados.

- Esto no puede estar pasando- murmuró la pelirroja apurando el paso y apartándose su frequillo de los ojos- osea, Luna jamás mostró interés alguno en mi hermano...

- ¿ Y si no te lo dijo porque le daba vergüenza?- Ginny se alarmó y murmuró un 'es cierto'- piensa que ni, aunque seas la única amiga que tiene- lo miró con enfado- vale, vale, uno de los amigos que tiene tendría el porqué de contartelo...¡Ay, yo que se!

- ¡No!- espetó alterada Ginny- ella me lo cuenta todo...todo. ¡Nunca tenemos secretos la una con la otra!

- Quizás ha hecho esta vez una excepción...¿no?- preguntó sinceramente Harry. La joven prefería confiar en su 'instinto de chica' y, pedía a Merlín, no, rogaba a Merlín que a la rubia no le gustara Ron.

- ¡No seas tan pesimista!- rugió. Parecía decepcionada, pero un brillito fue apareciendo poco apoco en sus ojos, y el moreno, ya había visto varias veces aquel brillo y sabía perfectamente su significado. Ginny sonrió pícaramente.

- Harry...- canturreó agarrándose al brazo del muchacho. Éste se ruborizó un poco.

- ¡No!- farfulló al segundo el moreno- esta vez no seré complice de tus misteriosos, maquiavélicos y terroríficos planes de espionaje...

- ¡Ay, Harry!- suplicó poniendo morritos de cachorro- sabes que no suelo pedírtelo muy a menudo, pero...

- Con ésta ya van unas...- sacó una libreta en la rezaba el título: Días que Ginny me metió en sus planes de espionaje. Abrió la libretita y pasó unas cincuenta hojas, hasta que llegó al final- ...unas ciento treinta y cinco veces.- finalizó poniendo una cara algo (¬¬).

- ¡Te prometo que no te lo pediré más veces!- rogaba estirando el brazo del joven- ¡oh, please,

Harry!¡una última!¡esta vez es por Ron y Hermione!- Harry empezaba a ceder- Dios, Harry...¿acaso quieres que esos dos se sigan peleando?

- Sinceramente no lo se- replanteó el moreno- quizás es porque durante los siete años que los conozco se llevan como el perro y el gato...¡ya ni imagino nuestras vidas sin sus estúpidas peleas de adolecentes inmaduros demasiado celosos para admitir que se mueren el uno por el otro!

- ¡Ais, Harricito...!- susurró la pelirroja melosamente. Potter se ruborizó- vamos, hazlo por mi...¿sí?

- ¡Está bien, maldita sea!- acabó refunfuñando el joven- ¡te aprovechas de mi amor por t...digo, ejem, de que soy débil e indefenso!- Ginny abiró los ojos demasiado.

- ¡Ay!- gritó abrazándolo- ¡verás, nada saldrá mal te lo prometo!

Harry rodó los ojos exasperado y se dejó conducir por su amada pelirroja hasta la sala común.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Lo primero era buscar a Hermione, pues sabía que no se encontraría en su mejor momento. también sabía que ésta se negaría a bajar a cenar y que, seguramente, tendría los ojos ligeramente enrojecidos a causa del llanto.la conocía más que a la palma de su mano, y no era para menos, se conocían desde hacía siglos.

- Hermione, ¿puedo pasar?- preguntó con voz dulce desde la puerta de la habitación de la castaña.- ¿Hermione?- nada. Quizás estuviera en el baño. Justo cuando iba a poner la mano en el pomo, la puerta se abrió dando paso a Hermione.

- ¡Gin!- gritó ésta- ¡me asustaste!

- ¡Y tú a mi!- alegó la otra joven- pensé que se te había encajado el culo por el inodoro...- miró la cara de la castaña, y, a pesar de que está rehuyó su mirada pudo observar sus ojos hinchados.- venía a preguntarte si bajabas a cenar y eso...- dijo la pelirroja. Prefirió hacerse la loca, pues no quería incomodar a su amiga.

Hermione se sentó pesadamente en la cama.

- Harry está preocupado- prosiguió la más joven- y yo también...- Hermione por fin clavó la vista en Ginny.

- ¿Y por que deberíais de estar preocupados?- preguntó despistadamente. Que bien que Hermione tenía perfectamente dominadas sus dotes de actriz.- anda, vamos, tengo algo de hambre...

- Pasé una tarde genial con Matt- alegó de repente Hermione. Ambas jovenes caminaban rumbo al Gran Comedor- es tan agradable...

- Hermione, lo que vimos en el pasillo...- la cortó Ginny.

- ...tierno- prosiguió la castaña haciendo oídos sordos a las palabras de sus mejor amiga. ' ya, pero no es Ron' volvía a repetirle su mente.

- ¡No puedes evitar este tema por más tiempo!- exclamó la pelirroja.

- simpático...

- ¡Basta!- gritó Ginny deteniéndose en seco y cogiendo a su amiga del brazo- ¿no te das cuenta de que así solo consigues hacerte más daño?- Hermione la miró con rudeza- ¿Te crees que Harry y yo somos tontos? ¿Te crees que por el simple hecho de esquivar mi mirada no he notado que has estado llorando?

- ¡Callate, Ginny!- escupió Hermione- tú no tienes ni idea...- susurró ahora con los acuosos- estoy harta de los jueguecitos de Ronald...¡joder, yo no soy de piedra, estoy harta de sus celos por todo lo que se mueve a mi alrededor...

- ¿Y has pensado en tus celos acerca de todo lo que se mueve alrededor de Ron?- preguntó la joven.

- ¿Qué?- Hermione hacía el papel de ilusa demasiado bien- no se...no se de que demonios me hablas, pero no me hace ninguna gracia.

Y sin más se alejó a paso rápido dejando a la pelirroja con la palabra en la boca.

Ginny suspiró con resignación mirando al empedrado techo, pidiéndole a Merlín paciencia para soportor la tortura china a la que la estaban sometiendo. Corrió hasta llegar al Gran Comedor y entró como un relámpago. Hermione hablaba con Matt en la mesa de Ravenclaw animadamente, Ron estaba demasiado ocupado mirándolos a ambos por el rabillo del ojo con el ceño fruncido, en cambio Harry comía su sopa como si el mundo fuera 'el país de las flores', es decir, ajeno a todo el problemón. Se acercó al último y sin siquiera saludarlo le susurró:

- Que comience en plan B a las...- consultó su reloj- ocho en punto.

Harry asintió sin inmutarse y le dejó un sitio a su lado a Ginny Weasley.

- Ron- musitó Harry, pero al parecer el pelirrojo estaba bastante distraído.- ¡Ron!- gritó un poco más fuerte zarandeándole un brazo- ¡¡Weasley!- gritó al más puro estilo Snape.

- ¿Qué?- preguntó con un hilo de voz Ron, que al parecer si pensaba que su ex profesor de Pociones le había llamado. Miraba a sus alrededores con ojos evaluadores buscando al sujeto de pelo grasiento.

- Soy yo, Ron- aclaró Harry torciendo los ojos- como no parabas de mirar a Hermione y ese tal Matt Stu...

- ¡Yo no miraba a Hermione!- farfulló furioso golpeándo la mesa con un puño.

- La cuestión no es esa...olvídalo, anda- anñadió al ver que su amigo tenía ganas de discutirle el asunto- ¿me acompañas al despacho de McGonnagall, me a citado para decirme algo acerca del partido contra Ravenclaw...

- Eh...- titubeó indeciso. Volteó la cabeza y observó como Hermione le daba un beso en la mejilla a Matt- ¡Por supuesto! esos Ravenclaw come-libros...¡yo les enseñaré como se juega un buen partido de quidditch!- Ron nunca solía criticar a los Ravenclaws, todo lo contrario, solía llevarse muy bien con ellos. Harry entendió prefectamente su actitud (aunque ahora tenía algunas dudas).

- Esto...Harry- Ron paró cuando iban por un pasillo iluminado por unas tres antorchas- creo que te estás equivocando de camino.

Harry paró también mirando a ambos lados y enfrentó a su amigo.

- Te voy a decir la verdad, tío- se sinceró el moreno- no...no me dirigía al despacho de McGonnagall...

- ¿Pero...pero entonces?- Ronald estaba realmente confuso, no entendía a su amigo- ¿qué pasa, Harry?

- Pasa que creo que tienes algo que aclararme.

- ¿Comó?- preguntó el pelirrojo.

- Te refrescaré un poco la memoria- dictaminó. Ron, muy serio, temía lo que le diría su amigo- ¿qué te traes con Luna Lovegood?

(Musica de suspense de telenovela) xD!

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

- Me lo he pasado genial está tarde- dijo Matt sonriéndole tiernamente a Hermione- oye...- dijo antes de que la castaña añadiera nada- quizás pienses que solo voy contigo por tu cambio o algo, es decir, yo ya te consideraba preciosa, pero...- no sabía como explicarse.

- No te preocupes- respondió sacándolo del apuro- entiendo lo que quieres decir...- se ruborizó-...y gracias, nunca nadie me había dicho ningún alago.

- Entonces es que todos son unos cegatos- confirmó parándose. Hermione se paró también y sonrió- nunca conocí a alguien tan parecido a mi...pensaba que esos tipos de personas estaban en peligro de extinción.

Hermione rió divertida.

- Sí, la verdad es que yo también pensaba que nadie se interesaba tanto en los estudios como yo.- confirmó- mis amigos son tan opuestos a mi a veces...

- Ese amigo tuyo...el guardián.- comenzó Matt.

- Ron- aclaró Hermione bajando la cabeza. En ese momento no le apetecía hablar de el pelirrojo.

- No le caigo muy bien que digamos...- atinó Matt sonriendo bonachonamente- se nota que te aprecia mucho...parece tu guardaespaldas.- rió. Hermione se sentía incómoda.

- La verdad, a Ron no le gusta que ande con ningún chico...Siempre tiene pegas para todos.- explotó en un susurro- es a veces bastante frustrante...

- ¿Has hablado de eso con él?- le preguntó seriamente el moreno.

- Sí...bueno...

- Digo seriamente- aclaró.

- No- adimitió derrotada la castaña- con Ronald Weasley nunca se puede hablar seriamente, saca las cosas de quicio...¿pero por qué estamos hablando de él? Hablame de ti...

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

- ¿Qué te traes con Luna Lovegood, Ron?- volvió a preguntar Harry.

Ron temblaba. Si le contaba a Harry la verdad también tendría que contarle lo de su secreto...¡no, eso jamás!

- ¿Sabes? A veces pienso que no confías en mi. Yo te lo cuento todo y tú...

- ¡No, Harry!- reaccionó el pelirrojo- está bien...pero...

- ¡Solo quiero saber si estás enamorado de Luna!- insistió el moreno.

Ron miró a su amigo, esta vez con expresión de sorpresa que, poco a poco, se fue convirtiendo en un gesto cómico. Al cabo de unos segundos, Ron explotó en sonoras carcajadas que retumbaban por todo el pasillo empedrado.

- Yo...- risa- yo...enamo...- más risas. Lágrimas resbalaban ya por sus sonrosadas mejillas- yo...¡enamorado de Luna Lovegood!- esta vez no pudo continuar y estalló en otra carcajada- Harry...- dijo ya tranquilizándose- ¿cómo pudiste pensar que a mi me gustaba Luna?

- ¿Qué voy a pensar si oímos cosas como: 'yo nunca antes había sentido esto por nadie' o ver como te ruborizabas, etc.?

- ¿Cómo que oímos?- preguntó alarmado Weasley- ¿alguien más aparte de ti oyó nuestra conversación? ¿Hermione, quizás?- su cara se puso verde al solo pensar que Hermione hubiera podido oír algo tan íntimo como aquello.

- No, no fue Hermione- mintió Harry- fuimos yo y Ginny. Salíamos de la biblioteca y al girar la esquina os oímos casualmente...(n/a: desde cuando Harry oye algo casualmente?U.u)

Ron suspiró tranquilo poniéndose su mano derecha en el pecho.

- Aparte, si Hermione lo hubiera oído...¿qué más daría?- cuestionó pícaramente el moreno.

- No...no- titubeó el pelirrojo- es decir...¡no hubiera pasado nada!- mintió.

- Ya...- respondió no muy convencido Harry- entonces, si no te gusta Luna...¿a quien te referías cuando decías que no habías sentido algo así por alguien?

- ¡Ay, Harry!- se hartó Ron- mira, te juro que eso no iba por Luna...ella solo me contó sus problemas y yo los mios, ¡nada más!

- Osea que si no te gusta Luna...¿quién te gusta, Ron?- esa pregunta la había deseado hacer desde hacía siglos, y esa misma pregunta no la quería contestar Ron ni aunque lo torturaran al más puro estilo satánico.

- Mira, olvídalo- respondió nervioso frotándose las manos con desesperación- me voy a la sala común...Neville me está esperando para jugar a una partida de ajedrez.

- Pero...

- ¡Hasta luego!- dijo Ronald antes de desaparecer corriendo por el largo pasillo. Harry suspiró pasándose un pelo por el alborotado cabello. Vale, una cosa estaba clara: a Ron no le gustaba Luna. Pero...si no era Luna, ¿quién sería la misteriosa chica? (n/a: pues yo...¿quién sinó? xD! más quisiera...O.o)

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

'¡Mierda, mierda y más mierda!- escupió en un susurró Ron mientras se dirigía a la Sala Común- 'Muy bien, Ronald, ¡perfecto! ahora Harry sabe que me gusta alguna chica...¡si es que soy genial!(sarcásmo)- se frotó la cara con desesperación- y ¡Dios! Ginny también lo vió y ella también pensará que me gusta Luna...¡no, no, no! Y si Hermione también piensa que me gusta Luna...¡Merlín! Bueno, mientras no sepan la que en realidad me gusta ya tengo algo a mi favor...Ahora tengo que intentar hablar con Hermione y aclararle todo...seguro que la loca de mi hermanita ya le ha ido con el chismecito de Luna.

La dama gorda le abrió gustosa el retrato y el pelirrojo pasó con decisión. Su mirada buscaba, buscaba...¡genial! ya había localizado a Hermione y gracias a Merlín estaba sola sin la pesada de su hermana. ¡Gracias cerebro! pensó sonriendo ¡te lo recompensaré!

- Me conformo con que no me des un golpe...- le respondió automáticamente ésta.

Ya estaba casi al lado de Hermione cuando...

- ¡Joder, mierda!- un platillo volador de esos que vendían Fred y George en su famosa tienda le pegó en plena cabeza. Un colmillo se le quedó clavado en la cabeza para su mala suerte. Se tocó el lugar donde le dolía y...- ¡sangre!- gritó. Hermione levantó la cabeza para ver quien armaba tanto escándalo y vió como Ron se miraba un dedo ensangrentado.

- ¡Ron!- gritó y se levantó tirándo de un manotazo su libro al suelo, pero eso ahora no tenía importancia.- ¡Ron, Dios!- intentó mirar mejor la herida.

- ¡Hermione tengo sangre!- gritába escandalizado, parecía un crío de cinco años.

- ¡Ah, no te preocupes!- le consolaba Hermione aturullada. En ese momento no importaba su enfado con él, estaba muy preocupada.- ven, iremos a la enfermería, te lo curarán en menos de lo que se tarda decir 'quidditch'.

Pero en la enfermería no había ni una mosca. Hermione encontró una nota de la señora Pomfrey que dictaba, claramente, que esa era su hora de descanso.

- Genial...- murmuró con enfado la castaña masajeándose la sienes con desesperación- vale, no te preocupes- le dijo a Ron- siéntate en esa cama y voy a por el botiquín...

- ¿Me lo vas a curar tú?- preguntó con un hilo de voz el pelirrojo. Estaba un poco asustado.

- ¡Claro!- le respondió con evidencia Hermione mientras escarbaba en el armario privado de la enfermera- no seas idiota...- añadió al notar la voz de su amigo temblorosa- no te voy a hacer daño, he leído varios libros de enfermería.

- ¿hay algo que no hayas leído?- cuestionó de broma Ron, mientras esbozaba una sonrisa irresistible. Hermione se sentó a su lado y le sonrió también.

- Eres un tonto...- gruñó con una risita ella. Untó un trozo de algodón con poción desinfectante y se la aplicó en la herida retirándole el rojo pelo. Ron tembló levemente ante este contacto, pero Hermione no lo notó.- ¿duele?- preguntó dulcemente.

- No...- le susurró Ronald mirándola con un brillo especial en sus ojos. '¿Por qué es tan preciosa? pensó. Hermione le miró también y un ligero rubor ascendió a sus pómulos, sentía su respiración tan cerca, tan cálida, tan Ron...

- Eso te ha pasado por empeñarte en que no prohibiéramos los platillos con colmillos...- le regañó soplándole un poco para que no le doliera.- Eres un irresponsable.

- ¡Au!- gritó Ron. Hermione, a causa de su enfado, le había apretado un pcoc la herida- anda, no te enfades, sabes que ahora soy un pobre e indefenso enfermo...

- Si, si- rió ella mirándolo directamente- eres un pobre e indefenso tonto e ignorante.- Ron rió. Durante unos minutos ninguno de los dos dijo nada de nada.

- Hermione- empezó el pelirrojo sin poder aguantar más- te preguntarás porque voy tanto con Luna últimamente...

- No- mintió rápidamente la castaña- bueno, es decir...- estaba nerviosa, no sabía que decirle- me parece bien que te guste, al fin y al cabo...

- ¡No!- gritó Ronald- no, estás equivocada. Ella no me gusta.

- Pero...- 'cómo podía ser tan mentiroso?', ¡si ella lo oyó decirlo!- mira, Ron me parece muy bien si prefieres mantenerlo en secreto, es tu vida y yo no quiero meterme...- los ojos le lloraban, '¿porqué todo tenía que ser tan difícil?'- la verdad- sonrió- desde que juegas al quiddicht te estás ganando muchas admiradoras. Cientos de chicas están locas por ti...

- A lo mejor yo no quiero que ellas estén locas por mi- respondió el tomándola de las manos, ella le miró y se ruborizaron- Se que Ginny te contó lo que vieron en la biblioteca...- Hermione iba a replicar pero él no la dejó- a nadie le he contado esto, así que será mejor que me guardes el secreto.

- Dime.

- Hace unos días Luna acudió a mi, realmente se la veía desesperada. Ella estaba colada por un chico de nuestro curso y yo, como le conozco suficiente, le aconsejaba sobre lo que podía hacer.

Hermione sonrió tiernamente. Ron era tan bueno y tan gentil...

- Pensaba que el chico que le gustaba a Luna eras tú.

- Si- dijo Ron riendo- lo mismo pensó Harry, pero es simplemente un malentendido. Luna acudió a mi porque le gusta...eh, bueno...le gusta Neville.

Hermione abrió los ojos con sorpresa. Nunca pensó que a nadie podría gustarle Neville, si, quizás era un poco cruel al pensar aquello, pero...¡era la verdad!

- Por favor- añadió rápidamente Ronald al ver la cara de incredulidad y risa de Hermione.- ¡no digas a nadie, nadie esto, al menos que no llegue a oídos de Luna que te lo conté!

- Vale, vale.- aseguró Hermione. Después, cuando se tranquilizó un poco del notición de la semana (sin dudarlo), buscó una tirita en el botiquín que se hayaba a su derecha y la colocó cuidadosamente a Ron en la cabeza, apartando (o acariciando) dulcemente los pelirrojos cabellos que impedían el proceso.- bien, ya está. ¿Estás bien, ahora?

- Sí- aseguró Ron sonriendo '¿tímidamente?'.

- Bien, entonces lo mejor será que nos vayamos ya a la sala común o...- decía Hermione levantándose rápidamente, ya que le parecía peligrosa la cercanía con su 'amigo', no es que no le gustara, todo lo contrarío, pero...¿qué pensaría él?.- ... llegaremos después de la hora establecida.- cuando iba a abrir el pomo de la puerta para salir, la mano del pelirrojo la detuvo, ya que se había posado suavemente en su brazo a la vez que decía cálidamente:

- Hermione...yo, quiero preguntarte algo.- la joven viró sobre sus pasos y contempló el rostro de su compañero (ruborizado, pero al ser de noche no se notó, pues todo estaba en penumbra). Sus ojos celestes brillaban más que nunca. Hermione sintió que podía observarlos por toda la eternidad.

- Dime...- accedió intentando tranquilizar sus instintos de adolescente.

- Eh...- no sabía como decirle aquello, era demasiado embarazoso, un comentario nada propio de él.- ese tal Matt Stuart...pues, él...¿te gusta?

Esa era la última pregunta que se hubiera imaginado la joven que Ron le haría, justo allí, justo de noche, justo a solas. por un momento su lengua se paralizó, su boca se entreabrió torpemente, sus ojos seguían observando los azules del muchacho. ¿Desde cuando se le hacía tan difícil hablar con él?. A decir verdad, ya había perdido la cuenta...'¿Realmente Matt te gusta?' repetía su mente, esa pregunta la taladraba '¿te gusta, insistía. 'No' respondió en su interior automáticamente 'Por supuesto que no'. ¿Por qué mentir a Ron tanto tiempo, ¿por qué engañarse tantos años?. 'Cobarde', la retó su mente, 'eres una maldita cobarde'.

Ron la miraba atentamente, parecía que habían pasado minutos, pero solo habían pasado tres segundos de la pregunta del muchacho cuando Hermione respondió en un susurró perfectamente audible.

- No.

- No me malinterpretes- añadió atropelladamente Ronald Weasley segundos después de la contestación de la joven, retirándose el flequillo de los ojos con desesperación- es solo que yo...es decir, no quiero que pienses que necesito saberlo o algo así- 'mentiroso' replicó al instante su cerebro, divertido, '¿desde cuando se te da tan bien mentir, Ronald?', 'a ella la puedes engañar, pero a mi no, soy tu subconsciente...'.- ha sido un error preguntar eso, lo siento...- ahora fue él el que abrió el pomo de la puerta con prisa, quería uhír de allí lo más rápido posible, en ese momento, Hermione habría notado ya su sonrojo.

- ¡Ron!- gritó Hermione corriendo detrás de su amigo y deteniéndolo en mitad de el pasillo alumbrado con unas cuantas antorchas y velas (muy consumidas). Él la enfrentó sin muchos ánimos, pues ya sabía lo que le iba a decir, que era un metiche, un entrometido...- ¿Cómo puedes pensar eso, es más me alegra de que a veces tengas tu 'Corazoncito que se preocupa' por mi.

Ron miró hacia atrás sonrojándose y se metió las manos en los bolsillos al mismo tiempo que se balanceaba con las plantas de los pies a causa del nerviosismo. Sonrió y decidió tener los asuntos claros:

- Entonces...¿nada de nada con Stuart?.

- Nada de nada.- le susurró sonriendo Hermione- no te voy a negar que es buen chico, y no está nada mal...- Ron hizo una mueca de disgusto- pero hay de mejores que él- añadió pícaramente sacándole la lengua a su mejor amigo.

- ¿De verdad?- preguntó con esperanzas renovadas, él.- La verdad es que yo siempre me preocupo mucho por ti, Hermione, aunque tu a veces pienses lo contrario...Bueno se que no soy perfecto, pero...¿ya maduraré, no crees?

Hermione lo miró con dulzura, pues él tenía la mirada gacha. 'Es tan inocente...' pensó su mente 'pero su cuerpo de inocente no tiene...¡nada, y sus ojos, su pelo, su sonrisa.' Se pegó mentalmente un porrazo en la cabeza '¡ya, Hermione, que esto es un no parar!'

- A veces...- dijo la joven acariciándole la mejilla con cariño- ...a veces eres todo un cielo.

Y sin darle tiempo a reaccionar, ni siquiera a ponerse colorado, lo agarró fuertemente de la mano y corrieron a la sala común como un rayo, pues, ya eran las nueve menos cinco de la noche y si a en punto los pillaba algún profesor fuera del horario establecido, se les podía caer el pelo e incluso jugarse a que les quitaran el cargo de prefectos. Eso a Hermione le parecía horrible con solo pensarlo, pero Ron estaría dispuesto a dar veinticinco veces su chapa de prefecto con tal de que ella volviera a acariciarlo otra vez.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Los días pasaron, y casi sin darse cuenta, ya llevaban más de dos semanas en Hogwarts. Durante aquellos días, no se habían presenciado más peleas entre Ron y Hermione, todo un alivio para Ginny y el pobre Harry, que era el que más horas tenía que soportarlos a ambos.

La verdad, desde aquella noche que habían vuelto corriendo, cogidos de la mano, a la sala común, Harry poco a poco estaba más y más seguro de que la chica que le robaba el sueño a su mejor amigo era la castaña de pelo enmarañado.

Martes. Nueve y cuarto de la mañana. Asignatura a impartir: transformaciones. Profesor/profesora: Minerva McGonagall, directora de Hogwarts en la actualidad. Nuestra mirada enfoca la entrada al aula de dicha asignatura, en ella se puede observar como la generación de séptimo curso de hufflepuff y griffindor se prepara para impartir una de las más pesadas materias. En el primer grupo de muchacjos observamos como Dean, Seamus tienen su vista demasiado fija en un grupito de alumnas de las tejonas, las cuales llevan la falda tan corta, tan corta, que con un palmo de la mano ya se acapara toda la escasa tela. Neville, al lado de los muchachos, pensativo, contempla su dedo índice el cual tiene un tejido verdoso siniestro que nos indica que, casualmente, puede ser un moco.

El segundo grupo apreciamos el grupo 'Bitches', cuyo título a sido fundado por nuestras chicas favoritas, Ginny y Hermione, para referirse a la perra de Lavender de apellido 'me he tirado a todo Hogwarts y voy en camino del profesorado' Brown. Parvati, ajena a la conversación, miraba con disimulo a Seamus y en su rostro se dibuja una mueca de disgusto al comprobar que la mirada del muchacho está posada en la falda de las féminas hufflepuff, y a continuación se observa su falda poco más larga piensando que le queda 'demasiado bien' a su parecer.

Tercer y el más importante de los grupos. Harry y Justin Finch-Fletchley, bromeando sobre el nuevo peinado que se había hecho el profesor de encantamientos, el cual se ha teñido el pelo de naranja y lo había mostrado, orgullosísimo, en el desayuno. (n/a: xD! imagináis?) Hermione repasaba en voz alta lo que les había mandado McGonagall que estudiaran para aquella clase e intentaba, inútilmente, que a Ron se le quedara algo. Digo inútilmente, porque estaba demasiado embelesado mirando las preciosas piernas de su mejor amiga, observando encantado el efecto del gloss en sus rosados labios y mirando el ligero maquillaje que se había colocado, innecesario a su parecer, porque aun recién levantada era una princesa.

- Ron...- llamó con una ceja arqueada Hermione- ¡Ron!- al parecer no había notado que la estaba mirando, estaba más concentrada ahora en su lección.

- ¡No estaba haciendo nada!- saltó el pelirrojo sonrojándose violentamente, pensando que lo había piyado de pleno con su vista posada en ella.- ¡ni mirando tampoco!- añadió.

- ¿Pero de que demonios hablas?- rió divertida Hermione al ver la reacción de su amigo- te estaba preguntando si te has aprendido algo.

'Mucho' pensó Ronald recordando su vista de sengundos antes 'demasiado...'

- Esto...sí- mintió forzando una media sonrisa.

La puerta se abrió mágicamente. McGonagall aun no había llegado pero el tropel de alumnos empezaron a pasar por la estrecha puerta para elegir asiento.

- Hola, chicas...- gritaba Lavender seguida de su grupo de amiguitas. Al parecer, imitaba a alguien, ya que hacía una voz de castor. Cuando se colocó al lado de Ron y Hermione, que pasaban a través de la puerta, se hizo oír aún más- soy Hermione 'dientes de castor' Granger.- A continuación todas se reían escandalosamente y felicitaban a Lavender por su 'genial' actuación.

Ron miró con preocupación a Hermione, la cual hacía verdaderos intentos en controlar su fúria y no pegarle a Brown en la cara y dejarsela más deforme de lo que ya la tenía. La castaña sonrió y antes de que Lavender añadiera algo más gritó:

- ¡Hola!- imitó con voz de aunténtica pava- ¡soy Lavender Brown, pero quizás os debo de sonar más si digo que soy una 'Miss zorra' insoportable, que tengo la cara tan llena de granos que, para que no se me note por las mañanas, me tengo que levantar una hora antes para ponerme toneladas de maquillaje!

Ahora el turno de reír era de ella, seguida por Hannah Abbott, Susan Bones y otras amigas que pertenecían a Hufflepuff. Hasta Ron soltó una risotada tapándose la boca con la mano. La cara de Lavender se contorsionó en una mueca de profundo odio y asco. Hermione pudo observar como, hasta Parvati, se había burlado de su propia mejor amiga, pues tenía una mueca de risa en sus finos labios.

- ¡Eres una rata estúpida!- gritó 'Miss zorra' empujando a Hermione. Ésta se cayó al suelo y, por la mueca que hizo, dio a entender que se había torcido un tobillo.- Eres un estúpida envidiosa, ¡yo conseguí cosas que tú no conseguirás jamás!¡incluído a Ro-Ro!- y con una última risita entró en clase seguida de sus admiradoras.

- ¡Hermione, ¿estás bien?- preguntó Harry ayudando a la castaña a ponerse en pie. Ésta estaba al borde de las lágrimas. No por el dolor del tobillo, si no por el comentario sobre Ron. ¡Estaba harta que le recordara esa lagarta día y noche que Ron en la vida se fijaría en ella!.

- Sí, gracias, Harry- respondió en un susurro entrecortado. A continuación entró en clase ignorando el intento de Ron por decirle algo. El pelirrojo, según vio Harry, estaba tan ruborizado que no podía pronunciar palabra, solamente le salían débiles gorgeos.

Harry en la vida había estado más incómodo en una clase. Hermione estaba sentada en medio de él y Ron, con la vista perdida en la página cincuenta y tres de su libro. Una lágrima furtiva se escapó de sus ojos cafés. Y no digamos Ron, el cual miraba de reojo a su amiga con lo que al moreno le pareció una mirada de culpabilidad.

Ya llevaban media hora de clase cuando el pelirrojo no se pudo contener más:

- Hermione...- susurró mirando directamente a su amiga. Ésta seguía con su vista fija en el libro.- ¿estás bien?

La joven solo mintió asintiendo con fervor con la cabeza. Ron arrugó la nariz.

- Esto...yo...- continuó cohibido.

- ...¡Por ejemplo usted, Weasley!- el grito de McGonagall se oyó más grave de lo normal a causa del hechizo 'sonorus' que se había echado. Evidentemente enfadada por ver hablando a Ron en su clase, decidió ponerlo a prueva en medio de toda la clase- ¡levántese, señor Weasley. Inmediatamente!.

Ron obedeció de inmediato, tanto que al levantarse casi se pega un golpe en la rodilla con el pupitre por las prisas.

- Explíqueme el hechizo para transformar un gnomo de campo en una lechuza mensajera.- exigió la profesora, colocándose derecho su sombrero.

- Eh..., la transformación de un gnomo de campo en una lechuza normal y corriente consiste en un hechizo muy sencillo que se encuentra en la página cincuenta y cuatro del maravilloso libro de transformaciones de séptimo curso.- recitó inocentemente, sin tener en cuenta la cara totalmente deforme de la frustración de su profesora y directora. La clase estalló en sonoras carcajadas. (n/a: ¿Quien de vosotros, cuando no se sabe la lección, ha repetido la pregunta de la profesora en tono afirmativo? Levantad la mano, anda...xD!)

- ¡Le estoy pidiendo que me conteste la pregunta, señor Weasley!- chilló McGonagall perdiendo la paciencia.

- ¿No será más fácil para mi y para todos mirarlo en el libro?- volvió a preguntar Ron sin entender la fúria que le causaba a la directora sus palabras. La clase volvió a reír más fuerte que antes. Harry se agarraba la barriga riendo como nunca.

- ¡Veinte puntos menos para Griffindor!- estalló la profesora- ¡espero que esté satisfecho, Weasley!- añadió.- ¡Siéntese antes de que le quite más puntos a su casa!

Ron se sentó encongiendo los hombros sin entender ni papa de nada.Hermione negaba cansinamente con la cabeza. Directamente, Ronald Weasley no se enteraba de nada.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

- ¿Qué 'Miss Bitchie Brown', qué?- preguntó atónita Ginny cuando Hermione le contó a la hora del almuerzo las palabras hirientes que le había dicho su compañera de habitación en la clase de aquella mañana.

- Lo que oyes...¡Pero lo de Ron no me a afectado para nada!- mintió apuntandose a si misma con el dedo. Ginny la miró de reojo con una cara un poco así (¬¬).- ¿Qué miras Ginny, ¡no me afectó y punto!¡se cerró el tema!

Ginny solo se encogió de hombros y le dio un mordisco a su bocadillo de atún.

- Hola, Hermione- dice una voz. Ambas levantamos la cabeza y delante nuestro encontramos a Matt, sonriéndome.

- ¡Matt!- me levanté y él me dio un beso en la mejilla- hace por lo menos cinco días que no nos vemos.

- Lo se...he estado ocupado...- se escusa con una ligera risita- lo siento.

- No te preocupes.- le disculpo.

- Bueno, chicos- dice Ginny ruborizada ante la presencia de Matt. Es normal, al fin y al cabo es muy popular, guapo, agradable...- me voy, Luna quería decirme algo, ¡hasta luego!

Se me olvidaba comentar, Hermione le contó toda la historia a Ginny sobre lo que realmente sucedía con Ron y Luna y, ambas, gustosas, hicieron la promesa de ayudar a la rubia con Neville, esto sí, sin que ella supiera que ellas sabían de su secreto.

- ¿Querías hablar de algo?- preguntó segundos después Hermione. Matt se ruborizó. La castaña frunció el ceño sin comprender.

- Esto...sí- respondió sinceramente el moreno.- Sentémonos, ¿de acuerdo?- Hermione asintió.

- Bueno, la verdad no se como empezar...He esto esto varias veces pero creo que ésta es la más difícil de todas.- comenzó Matt frotándose las manos con nerviosismo.

- Creo que tenemos la suficiente confianza el uno con el otro para contarnoslo todo- lo intentó ayudar Hermione sin tener ni idea de lo que iba a ocurrir a continuación.

Y creo que os imaginaréis lo que ocurrió dos segundos después. Matt tenía sus labios apoyados sobre los de Hermione. La castaña nunca esperó aquello, no aun, sinceramente, pero ese no era el momento, la verdad, ella no estaba hecha para Matt, su corazón le pertenecía a otra persona. Pensó que sentiría si estuviera besando los labios de Ron. Matt comenzó a mover sus labios sobre los de ella, pero ella no correspondió. Se separó poco a poco.

Miró a ambos lados pensando la explicación que le daría al chicao para explicarse del porque no correspondió su beso, pero cuando miró a su derecha todo lo que tenía en la cabeza desapareció al ver unos ojos azules que miraban la escena con profundo rencor, odio, traición y mentira.

- ¡Mierda!- susurró la castaña con los ojos acuosos. Ron se estaba alejando con paso rápido, sin mirar atrás.

Y sin más hizo lo que su corazón y sus piernas le pidieron a gritos en aquel momento. Correr detrás de Ron.

- ¡Ron!- gritó corriendo detrás de su amigo, el cual no se giraba y la verdad, pensaba que no se giraría nunca.- ¡RON!- gritó más fuerte y apurando su recorrido.

Cuando lo alcanzó, él se soltó con fuerza de su mano, se giró con furia y la encaró.

- Ron...

- ¡Bravo!- gritó él aplaudiendo con una sonrisa amarga en el rostro.- ¡has ganado el premio a la más mentirosa del mundo!

- Ron, puedo explicarlo...

- ¡Eres una mentirosa!- le gritó. Ella retrocedió asustada.- ¡confié en ti, te creí, por una vez no me metí con él!

- Lo se, Ron, yo puedo expli...

- ¡Te odio!- le gritó a pleno pulmón- ¡siempre pensé que no había conocido a nadie como tú, y estaba en lo cierto, nunca conocí a alguien tan mentirosa como tú!

- ¡El me besó!- le gritó ella derramando lágrimas de frustración por no poder explicarse- ¡yo no le correspondí!

- ¡No te creo!- le respondió él agarrándola fuerte el ante brazo- ¡creo que nunca te voy a creer, nunca te voy a creer porque tú y yo hemos terminado aquí!

- Ron, me haces daño...- susurró ella con profundo pesar por las palabras del pelirrojo.

- Solo te pedí que me dijeras la verdad- por fin pareció calmarse- solo te pedí que me respondieras sinceramente. Ahora se que para ti siempre he sido demasiado poco, el 'Weasley' de repuesto...

- Ron, no sabes lo que dices...yo...yo...

- ¿¡Tú que?- le gritó soltándola con asco- ¿¡tú que, ¡vamos, dilo!

- ¡Eres un ciego de mierda, Ronald!- le espetó ella llorando como nunca- ¡eres un completo ciego!

Y corrió alejandose de él para siempre. Mentiras, traición...mentiras, traición. Dolor, demasiado amor, demasiado cariño, amor que duele, amor que sangra. Y todo queda en nada.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

¡Miles de lo sientos, ya sabéis, los exámenes de septiembre para quien le quedan matérias para verano son muy duros. Tenía muy poco tiempo para escribir, aparte de muy pocas ideas, y no quería que el fic se deteriorara por mi, últimamente, poca imaginación. Quería que quedaran bien los capítulos. No se desde cuando no actualizo, ya casi un mes...PuFF! Me siento horrible!

Muchísimas gracias a todos los que dejasteis reviews, ¡SOIS UN PEDAZO DE CIELO:D

Os lo merecéis todo y más, por eso, si me retraso en el fic es para que cada capítulo que leáis os quedéis bien satisfechos!

No voy a contestar uno a uno los reviews, aunque tendría que hacerlo, pero quiero subir lo antes posible el chapter así que no me voy sin antes agradecer y todos estos pedazos de corazones que leéis el fic:

Biank Radcliffe: Amor! Gracias por encontrar un rinconcito en tu ajetreado tiempo para leer ambas de mis histórias! significa mucho para mi! Besos y suerte en tus histórias:D. PD: me paso horas en tu homepage y leyendo tus histórias, ojalá algún día pueda llegarte al menos a la suela de los zapatos! xD!

Faithfrv: Me algero que te guste el fic! gracias por tu coment, breve pero que me anima mazo:D

Cande-dhmspotter: yo también formo parte del grupo de lectoras desesperadas:D gracias por tu review!

Merodeadora-Chii: Otra de mis fieles lectoras! Gracias a ti tmb por leer mis dos fics y por dejar en cada capítulo tu review tan agradable! Besos wapísima!

giuly: La tercera de mis lectoras fieles! xD! No se tú, pero a mi me gusta a veces la faceta de creído de Ron...¡Se ve tan adorablemente irresistible y sexy! xD! Gracias por tu review y para nada me podría enfadar con tu coment :D, me gusta que me envien ese tipo de comentarios. Besos! muak!

pinklongbottom: SIIII! es Neville el que le hace tilín a Luna, un poco típico si, pero para mi parecer esa parejita se me hace taaannn adorable! (suspiro) xD! Si! Harry es un poco metiche, pero aun así lo amamos:D Besos!

Lucia: Un review anónimo en la história! Gracias por tu coment cari! xD!

Piby Weasley: JaJaJa! A mi tmb se me pasan a veces algunos fics, no te peocupes, cari:D, ahí tienes la respuesta a tu review 

Paulette: Ahí estuvo la bitchie de Lavender al ataque! Pobre Hermi! , pero weno...gracias por tu review. PD: No creo que Viktor Krum aparezca en este fic, aunque me gustaría meterlo :D

PotterQueen: CariñOoOo! Yo tmb tengo muxísimooo que decirte! Gracias por pasarte por mi fic, eso ante todo :D, la verdad aunk no te hubieras pasado no me hubiera enfadado ni molestado! , ya ví que tenemos demasiado en común, la verdad me encantaría tener tu msn y hablar día a día, que te parece? agrégame o dame el tuyo para que yo pueda agregarte, eso sí, si quieres xD! Muchos besos! muakas!

Por último, y no menos importante, gracias también a todas aquellas personitas que no tienen cuenta y que leen desde sus casitas el fic, ¡yo tmb fui hace poco una de vosotros/as! xD!

Cuidaros! Miles de besos y abrazos!

Cris..