Capítulo 5: De celos, popularidad y más cosas.
Esa noche Hermione no pudo pegar ojo, desvelada como nunca, se dedicó a mirar como imnotizada su dosel de terciopelo rojo granate. Tenía que aclarar muchas cosas, pero una parte de su corazón le decía que Ronald Weasley había pasado a la historia.
A la mañana siguiente todo la irritaba, gente riendo, emocionada, con algo por lo que sonreír y disfrutar, todo tan alegre y asquerosamente fantástico. Parejas besandose, ¡oh, no!. Vamos, un asco. Pero lo que más la irritó es la radiante sonrisa que portaba Ginny Weasley aquella mañana, lo que le dio a suponer que algo había pasado con Harry en la fiesta, pero se abstuvo a preguntar.
- Tienes unas ojeras terribles, cariño- le decía Ginny de camino al gran comedor aquel domingo- déjame que te las tape con mi tapaojeras milagroso, vamos al baño, anda...- añadió mientras la empujaba a los servicios de mujeres.
- Ginny, me importa una mierda si tengo las ojeras del tamaño de hipopótamos, solo quiero ir a mi habitación, ¿cuesta tanto de entender?- refunfuñaba malhumorada.
- ¿No te fue bien la conversación con mi hermano, no?- continuó la otra como si nada, sacando el tapaojeras de su bolsillo y aplicándole con suaves toques a la castaña justo debajo de los ojos- sí, lo supuse cuando esta mañana me he enterado del notición...¡puff!- refunfuñó ella también, enfrascada en su labor. Hermione sintió de nuevo ganas de llorar, aunque al parecer se le habían acabado las lágrimas.- Allison no es mala chica, deberías alegrarte por Ron...
- ¡Ginny!- gritó Hermione. Ahora solo faltaba que Allison le robara también a su mejor amiga, claro, Allison era muy bonita, muy remilgada...¡maldita!, ya se encargaría de desenmascararla, fuera como fuera...¡si no buscaría hasta en lo más recóndito de su personita!.- vale, muy bien.- gritó furiosa- ves al comedor, quizás te encuentres con tu adorada Allison, así podréis hablar de algo en común: un hermano y novio a la vez con una sola neurona.
- ¡Eh! ¡Tranquila!- protestó la pelirroja.- escucha, si tal vez me dijeras de una vez que demonios ocurre entre mi hermano y tú no te diría esto.
- No pasa nada con Ron, Ginny- insistió por décima vez en esa semana Hermione.
- Vale, no me digas, ese es tu problema.- no quería discutir más aquel asunto- pero al menos dime que piensas hacer...¡y no me digas que irte a tu habitación porque me niego a que te trates así!.
- Quizás si tenga un plan en mente...- sonrió perversamente- ¿estás dispuesta a ver mi faceta más zorra, Ginny?
- Puede...pero primero dime tu plan.
- Tú sígueme- susurró la castaña agarrando con fuerza el puño de la manga de su amiga y tirándola hacia fuera de los servicios.- vamos, creo que 'Miss Bitchie' se merece una visitita.
o0o0o0o0o0o
- Granger, no me hables, ¿cuántas veces te lo tengo que repetir?- gruñó Lavender mirándose en el espejo de su habitación mientras se perfilaba los ojos.
Ahí, en las habitaciones de séptimo año de las chicas estaban Ginny y Hermione. Lavender estaba demasiado ocupada remirándose en su gran espejo de la cómoda.
- Mi querida Lavender...- dijo Hermione. Lavender se giró y la miró sin dar crédito- a partir de ahora eso va a cambiar. Tengo un trato.
- No acepto tratos de 'sabelotodos'.- respondió la otra automáticamente.- creo que eso ya lo sabías...
- Creo que ese lema va a cambiar 'Bitchio'- repuso Ginny sonriendo con falsedad.
Hermione rió- en que te has convertido, Lav-Lav. Mírate. Das pena, si me permites decirlo. ¿Qué tenemos aquí?- dijo inspeccionando el estuche de pinturas de Lavender. - ¡Oh, my god!, ¿Lavender Brown con un rímel de 'marca desconocida'?, que bajo caíste, Lav, y...¡mira!, solo te quedan unos cuantos restos de maquillaje...y por lo que sé no tienes ni un galeón para comprar cosméticos nuevos...
- ¡Basta!- gritó la otra avergonzada- ¡acepto el maldito trato, pero habla ya!
- Quiero que tú me ayudes a llegar a lo más alto de Hogwarts...
- ¿Qué?- preguntó incrédula Lavender- ¿quieres ser popular?
- Más que eso- retó Ginny- quiere conseguir que el mundo se arrodille a sus pies...
- Vaya, vaya, así que ahora quieres ser mi criada particular...- simplificó Lavender malévolamente.
- ¡oh, no, no, no!. Te equivocas.- la contradijo Hermione sonriendo con perversión.- quiero que tú seas mi sirvienta particular.
- Ni hablar.
- Vale.- aceptó Hermione abriendo la puerta de la habitación. Ginny la siguió.- entonces te llevarás una agradable sorpresa mañana cuando compruebes que todo Hogwarts sabe sobre tus cosméticos baratos y tu ropa pasada de temporada...- pero antes de cerrar la puerta escuchó la voz de Lavender.
- ¡Está bien, acepto!- gritó enfadada la otra joven sin poder hacer nada- ¡acepto, he dicho!
Hermione entró complacida de nuevo a la habitación y se plantó enfrente de su rival, ahora más débil que nunca. Ginny se puso a la altura de su amiga sin borrar la sonrisita de superioridad de su rostro. Al fin Lavender iba a estar a los pies de ambas.
- Pero si te hago la más popular, si te introduzco en el mundo... ¿qué ganaré yo a cambio?- preguntó 'Miss Bitchie'.
- Que no diga tu secreto, por supesto...- respondió con complicidad Hermione guinándole un ojo a Ginny, la cual ahora reía.
- No me convence.- agregó Lavender.
- ¿No te convence, Lav-Lav?- preguntó con sorna Hermione- ¿te convence si te digo lo que pensará el sector masculino cuando sepa sobre tu 'virginidad'?, si Lav...- añadió.- Sabemos que aun eres virgen, aunque tú vayas contando de tus experiencias...¡todo es mentira!, y si se entera Zabbini sobre eso...tu plan del martes se va al carajo.
- Eres mala, una aunténtica zorra...- susurró Lavender, pero su expresión cambió- creo que será fácil trabajar para ti...- sonrió aceptando el trato.
- Bien.- coincidió la otra- cuando te digo que trabajes para mí no va en broma. Harás mis tareas pues, ser la nueva diva no va a ser tarea fácil...creo que las tareas de Ginny también las harás- Lavender miró a la pelirroja con odio, la cual asentía con satisfacción.- nos pedirás a las dos ropa por catálogo, eh...- simuló pensar- ¡ah, sí!, quiero que en una hora todos tus contactos de Hogwarts sepan que yo voy a sustituirte en TODO. Creo que este jueguecito en contra mía acaba aquí, Lavender, y reza porque todo salga como lo tengo planeado...el menor fallo por tu parte y...- con su dedo índice simuló cortarse el cuello.
- ¡Haré todo lo que digas, Granger!- gritó Lavender bajando la mirada- solo te pido que no cuentes mi secreto...¡Dios, esto es humillante!
- ¿Ah, sí?- agregó Ginny con mala uva- pues a esa humillación agrégale esta: A Hermione y a mí nos tendras que llamar siempre por el nombre de'mi señora o mi ama'.
- ¡No!, ¡ni hablar de eso!- gritó Lavender en contra.
- Con que esas tenemos, ¿no?- le susurró Ginny. Acto seguido abrió la puerta de la habitación y gritó a pleno pulmón:
- LAVENDER AUN ES VIR...
- ¡VALE, VALE!- gritó de nuevo la aludida- no sigas, Weas...digo, mi ama.
- Muy bien, creo que todo va a ir como pensamos.- dijo Hermione frotándose las manos complacida.- Hermione: 1, Lavender: 0.
Ambas amigas rieron. Ver a Lavender Brown arrastrándose a sus pies era todo un sueño hecho realidad, por fin verla en aquel estado, era toda una maravilla.
- Ten en cuenta que gracias a mi seguirás en el mundillo...al menor fallo quedarás fuera...recuerda.- recordó Hermione de nuevo.
- Sí, señora.- corroboró Lavender al borde de las lágrimas. Pero Hermione no sintió ni una pizca de pena, la cantidad de lágrimas que derramó ella por culpa de esa zorra...
- Ponte a trabajar ya- ordenó Ginny- nosotras vamos a poner algunas pancartas anunciando la notícia en el tablón de anuncios. Ten- le lanzó su mochila. Hermione la imitó- ya sabes, haz nuestras tareas, las queremos en media hora...
- S...sí...si mis amas.
- Bien.- dijo Ginny respirando profundamente- ¿nos vamos, Herm?
- Por supuesto, reina.- bromeó la castaña. Y ambas salieron riendo de la habitación. Lo que ellas no sabían es que, jugando a ser Diosas, la vida te puede hacer tropezar de una forma muy dolorosa.
o0o0o0o0o0o0o
- Señora, esta es la dieta para este mes- decía Lavender corriendo un poco para alcanzar los pasos de Hermione y Ginny, las cuales se dirigían a desayunar aquel lunes frío.- la ropa de otoño ya está encargada, viene en tres días...
- ¿¡Tres días!?- se quejó Hermione contemplándose en un espejito de bolsillo su maquillado rostro. Estaba perfecta.- lo quiero para mañana, Lavender, ¿me oíste?
- Sí, señora...- refunfuñó apretando los puños.- Weas...digo, mi ama, su ropa limpia se encuentra plegada perfectamente en su armario.
- Muy bien.- respondió la pelirroja soltándo una risita. Metió la mano en su bolsillo y sacó lo que parecía un knut.- ten, comprate algo que te llegue con esto.- y las dos amigas apresuraron su paso dejando a Lavender maldiciendo por lo bajo.
Las puertas del gran comedor se abrieron solo para ellas, las cuales entraron con andares presuntuosos. Eso de jugar a ser divas no estaba nada mal.
- ¡Hermione!- la llamó una de las ex-pelotas de Lavender que pertenecía al cuarto curso de ravenclaw.- ¡Hermi!, la fecha del baile está prevista para el sábado día catorce de noviembre.
- Buen trabajo...eh...- no tenía ni idea de cómo se llamaba aquella cría.
- Melisa. Melisa Robins.- respondió con emoción la muchacha.- es un placer estar en esto juntas, Hermione.
- Si sigues haciendo bien tu trabajo todo marchará sobre ruedas...Belinda.- ya no se acordaba del nombre, pero la otra joven prefirió no corregirla. ¡Hermione Granger se había dirigido a ella!
Cuando la muchacha se alejó Hermione y Ginny murmuraron a la vez:
- Pelota...
La castaña golpeó la mesa de Gryffindor en la que se encontraban sus amigos con fuerza y les plantó en las narices el nuevo cartel...
- ¿QUÉÉÉ?- gritó Ron asustando a Allison, la cual estaba sentada sobre sus piernas- Hermione, esto es una broma...¿comó que un baile de otoño?, ¡Merlín, ya salió Lavender con una niñez de las suyas!
- Te equivocas, Ronald- le corrigió la castaña mostrándole su perfecta manicura francesa- soy yo la que organizó el baile. Te presento a la nueva asesora de moda y eventos de Hogwarts.- sonrió con falsedad, pero con un toque coqueto e infantil. Harry flipaba en colores, aquella no podía ser Hermione.
- Esto debe de ser una broma...- rió Ron- ¿tú asesora de moda?, ¿y que hiciste con Lavender para quitarle el puesto, matarla?
- Ja, ja, ja- rió ella también con sarcasmo- muy inteligente, señor 'unineuronal'. Lamento comunicarte que es cierto el rumor de que soy lo más in del colegio.
- Perdona, Hermione...- murmuró Harry con cierto temor- pero es bastante estraño verte hacer algo que no sea deberes.
- ¿Y a que no sabéis quien es la asesora secundaria de moda y eventos de Hogwarts?- gritó la pelirroja más emocionada aun, si cabía.- ¡yo!, sí, sí, ya se, soy genial...- evidentemente estaba bromeando.
- ¿Tú?- preguntaron esta vez Harry y Ron a la vez. Allison solo las miraba con curiosidad. Ella siempre envidió el puesto actual de las chicas.
- En fin- aclaró Ron- me parece perfecto, por mi como si os revolcáis con medio Hogwarts- el solo pensar en Hermione haciendo eso hacía que su sangre hirviera.- con tal de que yo no tenga que mover un dedo en nada cursi...
- ¡Mec, mec!- exclamó la castaña sonando como a 'respuesta negativa'- los prefectos deben colaborar en la organización del gran salón para el 'Gran día'.
- ¿'Gran día'?, ¿yo?- Ron no cabía en sí de lo cabreado que estaba- creo que te equivocas...
- ¿Te suena acaso la frase: Ordenes explícitas de Minerva McGonagall?- preguntó Hermione con sorna.
- ¿QUÉÉÉ?- volvió a gritar- ¿qué McGonagall está de acuerdo con estas cursiladas?
- Lo que oyes, hermanito- asintió Ginny, la cual estaba sentada en las piernas de Harry de forma 'amistosa'.- así que si no quieres que te expulsen más vale que te pongas manos a la obra...
- ¡Esto es absurdo!- gritaba Ronald Weasley. Harry reía con ganas. Aquello sin duda era algo que nunca creyó que llegara a ocurrir: Hermione siendo una adolescente 'normal'.
- No te preocupes, cielo- añadió Allison traquilizadora, acariciándole el pelo a Ron.- yo te ayudaré con la decoración, así terminarás antes.
- Oh, cuanto lo siento Allison- exclamó Hermione fingiendo una pena que nadie se tragó.- también son ordenes de McGonagall que ningún alumno ageno al evento se acerque ni a dos metros del Gran Comedor.
- Oh...- susurró con pena Allison. Hermione sonrió a sus adentros.
- ¡Bien!, tengo muuuucho trabajo por hacer antes de empezar las clases.- soltó de pronto Hermione con rapidez. Ron la miraba con cara asesina. Ella le sonrió con cinismo y le sacó la lengua con descaro, provocando que a Ron se le tiñeran levemente las mejillas de rojo.- ¡Bye!- se despidió alejándose con un sutil movimiento de caderas.
o0o0o0o0o0o0o
- ¿Qué diantres estás haciendo?- preguntó bruscamente Hermione al ser estampada con un poco de brutalidad contra la fría piedra de la pared.- ¡suéltame!
- Ni hablar- respondió un pelirrojo algo furioso- primero vas a responderme porqué fuiste tan grosera con Allison.
- ¿Yo?, ¿grosera?- rió Hermione con descaro- yo que mi segundo nombre es bondad...- soltó otra risita.
- ¡No le encuentro la gracia a esto, Hermione! ¡te comportas como una cría!
- ¡Entonces supongo que me tendrás que felicitar por entrar en tu club, señor 'Weasleysoyinfantil'!- replicó la castaña- ¡y no me aprietes, luego me saldrán unas marcas horribles!
- Creía que Lavender te caía mal...
- Y me sigue cayendo mal...
- No lo parece, eres su vivo retrato.- dijo Ron ya sin gritar.- mírate, manicura francesa, corte de pelo nuevo, ropa importada...¿¡Merlín, en que te convertiste!?.
- ¡Eres un estúpido!- gritó ella pataleándole en las rodillas- ¡no...deberías...fijarte...tanto en mi...y atender...a tu noviecita!- con cada palabra daba una nueva patada.
- ¡Eso es lo que intento hacer!- le grito Ron zafándose con asco- ¡pero tú no me dejas!, ¡siempre estás ahí como una mosca molesta...ordenando, con tu ego!, ¡yo solo quiero que me dejes tranquilo!
- ¡Eres tú el que ha comenzado esta conversación!- le gritó con todas sus fuerzas Hermione al borde de las lágrimas- ¡ve y atiende los que realmente te importan y déjame en paz!
- Hermione, yo no quería...
- ¡Tengo cosas mejores cosas que hacer que aguantar tus insultitos de poca monta!
- ¡Pues ve y ocúpate de ellas!
- ¡Pues eso!
- ¡Pues vale!
Y, furiosísimos, cada uno tomó un rumbo distinto. Y eso que se tendrían que ver todos los días y hacer horas extra para decorar el Gran Comedor...¡Merlín, que caos!
o0o0o0o0o0o0o
- Harry, te he dicho que el noviazgo de Ron y Allison no tuvo nada que ver con el cambio radical de Hermione.- insistía Ginny sentada al lado de Harry en la Sala Común.
- ¡Dios, y te sigo sin creer!- exclamó Harry- ¿pero tú la has visto?, se ha convertido en una especie de...mujer fatal como dice Ron.
- Ron no tiene ni idea...
- Cierto, no la tiene- la cortó Harry- y por eso será mejor que sepa las barbaridades que se le pasan a nuestra amiga por la cabeza si no quiere que ocurra algo fatal...o irreversible.
- Esto solo es una época...¡vamos, Harry, solo es un juego de chicas!
- ¡No la defiendas!- dijo Harry- ¿has visto como contestó a Allison en el desayuno?, ¡por Merlín, la envídia la rae por dentro!
- ¡Vale, vale!- gritó la pelirroja derrotada- si, vale...puede que yo también piense que Hermione hace esto solo por celos...
- ¿Ves?- gritó Harry- ¡hasta que al fin lo reconoces!
- ¡Pero eso no quiere decir que no la vaya a seguir apoyando!, la verdad no se a que demonios juega Ron, ya se lo advirtió Fred en la estación: No cometas ninguna locura y lánzate ya. Creo que por una vez estoy conforme con esos dos...
- Ginny, sabes que Ron vive gracias a las locuras, además, reconoce que Allison no es Lavender. Ella es buena persona y buena jugadora de quidditch, de verdad parece muy enamorada.
- ¡Hermione también lo está, y de antes!- gritó la pelirroja escandalizada.
- Lo sé, lo sé...- murmuró el moreno.- te propondría un plan pero como siempre resultan fallidos...
- Mejor no- respondió la pequeña Weasley- mejor dejemos que el río siga su curso...ya veremos lo que nos deparará el futuro...
o0o0o0o0o0o0o
Salió de su habitación inmaculadamente vestida y maquillada, dispuesta organizar el Gran comedor para el baile, que se celebraría en una semana. Con un vestido de seda por encima de las rodillas, con un estampado estilo retro y un ligero escote con cuello de barca.
- ¡Hermione!- la llamó una joven de Gryffindor nada más bajar un solo escalón- ¿necesitas ayuda con la decoración?
- No, Rebeca- respondió- pero gracias por preguntar...
- ¡Hermione!- Parvati salió de la habitación de las chicas y la alcanzó en el tercer escalón- pensé que me esperarías...
- Tu alístate y baja de inmediato- oredenó con una sonrisa nada propia de ella- te espero allí.
- Ok...
Mientas, Ron jugaba una partidita con Harry al ajedrez, llevaba esperando a Hermione ya una media hora y esta aun no hacía su aparición. ¿Pero que se piensa?, ¿qué la esperaré siempre?
Allison estaba sentada sobre el reposabrazos del sillón contemplando la increíble partida que su novio estaba llevando a cabo.
- Ron...creo que si mueves ese alfíl...- opinó dudosa.
- No te preocupes, Ally- terció el pelirrojo- Harry siempre pierde.
- ¡Oye!- exclamó el moreno saliendo de su trance y mostrando una cara de enfado.- que borde estás hoy, Ron, no es nuestra culpa que Hermione te presione con los preparativos...
- ¡No me...!
- Mira, hablando de la reina de Roma- dijo Ginny sonriéndole a su amiga mientras acudía al pie de las escaleras- ¡estás preciosa, Herm!
- Gracias, Gin- respondió encantada- ¿dónde está el holotúrido de tu hermano?- añadió con sorna mirando toda la sala común.
- Con Harry y su noviecita- respondió frunciendo el ceño- llévatelo antes de que le baje aun más si cabe la moral al pobre Harry.
- ¡Ronald Weasley!- gritó en el oído de su amigo cuando llegó hacia el trio- ¿qué demonios haces?, ¿llegamos tarde y lo único que se te ocurre es ponerte a jugar ahora?
- ¡Estás loca!- gritó enfadado el pelirrojo- ¡te he estado esperando al menos media hora!
- No hay peros que valgan...¡marchando!- gritó levantándolo con dificultad del cómodo sillón.
- ¡Ron!- gritó Allison antes de que Hermione y Ron desaparecieran por el retrato. Ron paró de golpe soltándose de las garras de Hermione y miró a la morena que corría hacia él con una sonrisa.- te quiero...- dijo ésta besándolo levemente en los labios.
- Yo también- respondió rápidamente, pues Hermione ya lo había sacado al pasillo.
- ¿Qué demonios te pasa, tarada?- le gritó a la castaña, que sonreía satisfecha.- ¿te crees que por ser la 'diva' de la escuela tienes motivos para tratar como títeres a las personas?
- No te enfades, Ronnie...tenemos trabajo.
- ¡Escúchame y escúchame bien!- gritó parándose enojadísimo- no pienso ayudarte a decorar nada, me hartaste.
- ¿Qué?
- ¡Lo que oyes!
- ¡Sabes que tienes que hacerlo!
- ¡No tengo la obligación!, puedo saltarme las normas de nuestra querida directora.
- ¡Ay, me chocas!- rugió Hermione apoyándose en la fría pared de piedra- está bien, vete con Allison...¡que te aproveche!
Y se giró para seguir su camino, más furiosa que nunca, pero nuevamente, como hacía tres tardes, el brazo de Ron la volvió a detener virándola con brusquedad y empotrándola contra la pared. Estaba furioso. Ella había cambiado, ahora era la 'diva' de Hogwarts, la pequeña celebridad del mundo. Y la odiaba por ello. Por haberle permitido de nuevo cometer el error de estar con otra. Se colocó a cinco centrímetros de su rostro, perfectamente maquillado sin necesidad pues, ella siempre estuvo preciosa...
- ¡Ron, suéltame!, ¿oíste?- gritó Hermione golpeándole con flojeza en el pecho masculino.
- No me golpees o te dañarás tus preciosas uñas...- le susurró juguetón Ron, pero por primera vez reparó que Hermione se veía espectacular, preciosa, una Diosa. ¡Pero estaba con Allison...y la quería!, ¿o no?.
- ¡Hermi, Hermi!- gritó Parvati en las puertas del Gran Comedor.- te estuve esperando, ¿dónde te metiste?.
- Este holotúrido...solo hace que molestar- respondió con sequedad Hermione acomodándose el cabello. Luego sonrió radiante- ¿pasamos?, hay mucho que organizar...
- ¡Sí!
- No...- susurró Ron lo suficientemente alto para que Hermione lo oyera.
- ¡Ronald Weasley, eres el ser más irresponsable del...!- pero el grito de su mejor amiga, Ginny la hizo callar. Ambos voltearon y allí vieron a la pelirroja, corriendo hacia ellos con lágrimas contínuas en los ojos.
- ¡Hermione...Ron, oh Ron!- lloraba.
- ¿Qué pasa, Ginny?- preguntó Hermione apurada y asustada.
- Es...¡es mamá!- soltó la pelirroja abrazándose a su hermano- ¡es mamá, está...está...está muy grave...está en San Mungo, en coma!.
- ¿Qué...?- respondió Ron con un hilo de voz, poniéndose pálido y aterrorizado. Hermione se temía lo peor.
- ¡Fueron esos mortífagos de mierda!- chilló Ginny sin despegarse de Ron- Ron, dime que no se va a morir...
Pero Ron seguía estático, sin dar signos de pertenecer a este planeta, sus ojos celestes miraban al frente con miedo y enfado, ¿qué todo les tenía que pasar a ellos?
- ¡Tenemos que ir a verla, Ron...!, ¿Ron?- preguntó Ginny separándose levemente de su hermano- ¿Ron?- Ron parecía a punto de desmayarse.- ¡Ron, responde!
Todo se volvió blanco, caía en un remolino multicolor, se iba...
o0o0o0o0o0o0o
Oía un llanto desesperado a su derecha, pero aun no se atrevía a abrir los ojos por lo que pudiera encontrarse...quizás su madre ya...no...no, imposible. Pero ese llanto era tan conocido.
- Ron, no te vayas...- murmuraba esa voz dulce y aterrorizada que derramaba lágrimas de dolor- despierta...
- He...r...on- tenía la garganta tan seca que no podía pronunciar palabra.
Abrió los ojos e inmediatamente los volvió a cerrar, demasiada luz. Estaba en una cama, eso seguro, quizás en la enfermería del colegio.
- Ron...- esa voz...¡era ella!. ¿pero dónde demonios estaba?.
Abrió los ojos de nuevo, en su segundo intento y en frente de él la vió, igual de preciosa que siempre, con lágrimas en sus ojitos, lo que la hacía más bonita.
- Hermione...- volvió a murmurar. Necesitaba agua urgentemente.
- ¡Ron!- gritó la castaña abrazándolo fuertemente, sin percatarse que el pelirrojo estaba todo sudado. A ella ya le daba igual todo. Ron tosió como atragantándose.
- Oh, lo siento...- añadió cohibida Hermione soltándolo, a mucho pesar de Ron, y sirviéndole un vaso de agua- ten. ¡Con cuidado!- le advirtió al ver que el pelirrojo, por el ansia de beber, se vertía medio vaso de agua encima.
- ¿Dónde estoy?- preguntó minutos más tarde frotándose los ojos.
- En San Mungo, por supuesto- respondió Hermione, apartándole a su amigo unos mechones rebeldes que le caían sobre los ojos y no le dejaban ver- ¡y que bueno que estés bien!, yo...pensé que...
- ¿De verdad piensas que te vas a deshacer de mi tan fácilmente?- volvió a preguntar Ron riendo traviesamente, pero atragantándose en el intento- pensé que me conocías mejor.
- ¡Oh, cállate!- le riñó la joven- ¡me diste un susto terrible!
- ¿Ah, sí?- Ambos apartaron sus miradas ruborizados. Hermione urgaba en el colchón de la cama de Ron sin saber que hacer ni que decir.
La puerta se abrió dando paso a Harry y a Ginny. Ron de pronto recordó algo.
- ¿Y mamá?
- ¡Oh, Ronnie!- dijo Ginny abrazándolo tan fuerte que pensó que se asfixiaría.- ¡que bueno que estés bien!, nos tenías muy preocupados...a mamá también.
- ¿Se recuperó?- preguntó Ron sintiéndose muy aliviado.
- ¿Mamá?, no la mató críar a siete hijos la va a derrotar ahora un mortífago de poca monta- rieron- sí, ella está bien. Despertó hace dos días. Llevas cuatro días inconsciente.
Ron miró a su amigo Harry, que tenía una cara de culpabilidad enorme.
- Vamos, tío- dijo Ron golpeándole flojito a Harry en el hombro- no pongas esa cara, estamos bien...
- Si os hubiese pasado algo...yo...- murmuró Harry sin convencerse.
- Pero estamos bien- lo cortó Ron con una mirada sincera.
- Vamos a tomar algo, Harry- dijo de pronto Ginny. La pelirroja quería aprovechar esa escusa para sacarle de la cabeza al moreno cualquier pensamiento que lo atormentara.
- Esta bien...¿Vienes Hermione?- le preguntó a su amiga antes de ser arrastrado por Ginny a fuera.
- No, creo que me quedaré hasta que se recupere un poco más.- Ron notó como su corazón se aceleraba descontrolado.
- Estoy bien- opinó Ron- ve con ellos y tómate algo, estás muy pálida.
- Me quiero quedar...- objetó Hermione taciturna.
La puerta se cerró y los dos jovenes volvieron a quedarse en un silencio descomunal.
- Esto, Hermione yo quería...bueno...- Hermione calló escuchando a su amigo atentamente. Sabía que a Ron le costaba abrir su corazón así que no quiso interrumpirlo.- Cada vez que pienso que me voy a morir me vienen a la cabeza muchas cosas...cosas que me cuesta decir naturalmente...pero...
- Ron si quieres pedirme disculpas no hace falta que te...- lo cortó al fin Hermione acercándose más a Ron y mirándolo con ternura.
- ¡No!, digo...¡sí!- exclamó aturullado- en parte quería pedirte una disculpa...tú no...
- ¡Ron!- gritó una voz de chica, y a los pocos segundos el pelirrojo estaba cubierto por un pelo moreno y largo. El pelo que pertenecía a su novia, Allison.- ¡Oh, Ron!, cuando me enteré de todo...¡oh, Dios!, pensé que te perdía- la joven lloraba desolada- Ron, júrame que no te volverá a pasar...que no te separarás de mí.
Hermione sabía que lo mejor era irse, ya que Allison no había reparado en que ella se encontraba allí, en medio de una conversación. Se levantó sigilosa y, abriendo con cuidado la puerta decidió ir a la cafetería del hospital a tomarse algo con Harry y Ginny.
- Allison, esto Hermione...- Ron reparó de pronto la ausencia de la castaña, así que, sin remedio, abrazó a Allison que temblaba de miedo.
o0o0o0o0o0o0o
Aquella misma tarde, el señor Weasley los obligó a volver al colegio, alegando que Molly estaba fuera de peligro y que en tres días le darían el alta. Hermione, Harry y Ginny se querían quedar aunque fuera un día más en San Mungo. Pero la cara del Arthur les bastó a los tres para no rechistar.
A Ron lo mandarían al día siguiente a Hogwarts, pues aun tenían que hacerle unos análisis.
- Muy bien, ya estamos de nuevo en Hogwarts- anunció Lupin bajando del autobús noctámbulo junto con Tonks. Se despidió de los tres muchachos.- portaos bien y por lo que más quieras, Harry...no te metas en líos ni te expongas al peligro, ya hablé con la profesora McGonagall. Te tendrá bien vigilado.
- Sí, profesor Lupin...- respondió cansinamente el moreno agarrando su bolsa que contenía algunas camisetas y un par de pantalones, pues habían pasado cuatro días fuera de Hogwarts. Hermione y Ginny lo imitaron y se despidieron de Tonk con efusividad.
- Cuidaos mucho, chicas- la voz de Tonk tembló. Todo eso del peligro la atormentaba cada día más.- y al igual que Harry no os expongáis a nada que os pueda llevar a malas consecuencias...¡ah, por cierto!, espero que os lo paseis muy bien este fin de semana en el baile de otoño...un pajarito me lo comentó.
- Sí...- suspiró cabizbaja Hermione. Harry y Ginny se miraron sin comprender y esperaron a que el autobus noctámbulo se alejara con Lupin y Tonks en su interior para bombardear a Hermione con su preguntas.
- Esto...Hermione, cielo- dijo Ginny preocupada- ¿te ocurre algo?, digo...como ultimamente te veo pachucha...
- No me pasa nada, solo que tengo mucho estrés acumulado.
Harry, al notar que su amiga no iba a decir nada en presencia suya decidió escusarse en que tenía que hablar con Neville sobre algo y se fue corriendo al interior del castillo.
- Vale, a mi no me mientes. Habla.- no era una orden, era más bien una petición.
- Sentémonos allá- alegó Hermione señalando con un dedo la vieja haya que había cerca del lago.
- Bien, ahora si que puedes empezar a soltar lo que te atormenta- dijo Ginny cruzándose de brazos y mirando fijamente a su amiga.
Hermione suspiró.
- ¿Qué dirías si te dijera que no tengo pareja para el baile?- soltó.
- Que vas de broma, por supuesto- rió Ginny- va, Hermione, dime la verdad...
- Es la verdad.- Ginny al ver la cara tan seria de su amiga terminó creyéndoselo. Abrió la boca impresionada.
- Está Matt- opinó pensativa- siempre se lo puedes pedir como un favor...no se...
- ¡Ni loca!- exclamó la castaña- no quiero que se haga falsas ilusiones.
- ¿No será que no quieres que Ron se piense nada malo?- objetó con una media sonrisa Ginny. Hermione sintió como le pegaban con una sartén en la cabeza. ¿Qué tenía aquella endemoniada pelirroja que lo acertaba todo?.
- ¿Quién sacó a Ron en la conversación?, ¡además!- cortó a su amiga que había abierto la boca para objetar algo- Ron está con su noviecita...
- Noto un leve retintín en tus palabras, Granger- bromeó Ginny.
- Mira, dejemos el tema, no estoy de humor. Imaginemos que consigo ir con Matt al baile de pasado mañana... ¿Qué hago si intenta besarme?- preguntó desesperada.- Y lo peor...si me pide salir...
- Ya le dejaste todo aclarado hace tiempo, no creo que vuelva con las mismas...- opinó Ginny intentando apaciguar a su amiga.- de todas formas estaré atenta por si ocurre algún percance e intentaré salvarte de un beso prohibido.- continuó sonriendo.
- A propósito... ¿Quién es tu pareja?- preguntó Hermione. Ginny se sonrojó violentamente y bajó la mirada.
- No...- murmuró Hermione sin dar crédito a lo que veían sus ojos. Sus cerebro encajó las piezas poco a poco.- ¿¡Harry!?- Ginny asintió lentamente- ¡Oh, Dios mío!, ¡es genial Ginny, enorabuena!- exclamó abrazando a una cohibida Ginevra Weasley.- ¿cuándo te lo pidió?
- En la cafetería de San Mungo- respondió la pelirroja- ¡Dios, Hermione, creo que esta vez va en serio, no pienso cagarla!, es decir, que si hubiese alguna oportunidad de que Harry y yo volvamos a ser...
- La hay- la cortó Hermione sonriendo- venga, vamos a elegir nuestros vestidos. Creo que Lavender ya ha tenido tiempo suficiente de encargarlos.
- ¿No crees que estamos siendo demasiado duras con Lavender?- opinó Ginny caminando al lado de la castaña- es decir, yo creo que ya a aprendido la lección.
- Quiero que sufra un poquito más- respondió a todo esto Hermione- a esto de ser 'mala' se le coge el gustillo.- Ambas se rieron del comentario de la castaña y continuaron su camino pensando en que sombra de ojos convinaría mejor con sus vestidos.
o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o
¡Dios mío!, no se con que palabras expresarme mejor para decir: ¡ALELUYA!. En fin, ya he perdido la cuenta de los meses que llevo sin publicar, pero si se las causas de ello así que si no os importa que esta pobre autora os aburra, las enumeraré a continuación:
- Exámenes del prímer trimestre: Al menos un mes sin poder escribir.
- Castigos relacionados con la mala conducta de servidora, xD.
- Tiempo libre que fue empleado para salir por ahí con mis amigas.
- Navidad, como sabéis todos, es tiempo para estar entre familia y amigos y, a opinión de mis padres, no enfrente de un ordenador, xD.
Creo que eso fue todo, así que pido mil disculpas a aquellos que quieran escucharlas. Espero que no me hayáis abandonado en la más profunda de mis soledades (xD) y me dejéis un coment (apretando la el botoncito 'Go') para saber si estábais vivos vosotros también, S.
Cuidáos mucho, muchísimo. ¡FELIZ AÑO 2007! Miles de BesoSsSs!
CrIsTiNiTa...!
