Capitulo 4 Leo POV

Notas de la autora

Gracias a todas las que dejaron una review en esta historia

Última vez

Henry Jr y Prue sabían que era lo que acababan de hacer, pero ya nada importaba, los cuatro Halliwell subieron a ver a Piper Halliwell y a su esposo e hijo para empezar a planear lo que sería la venganza de los Halliwell.

Leo estaba sentado mirando el cielo, le parecía que era un insulto que estuviera tan estrellado, tan brilloso, quería moverse, tratar de ayudar a su esposa, de ayudar a su hijo con sus nietas, pero nada podía hacer, era como si alguien le hubiese sacado la energía del cuerpo, como si alguien le hubiese succionado la fuerza de su alma.

Leo siempre había sido un hombre pacifico desde que nació hasta el día de su muerte en la guerra, desde que se había convertido en luz blanca y hasta el día en el cual se caso con el amor de su vida Piper Halliwell, siempre había creído que siguiendo el camino de la luz todo estaría bien, que allí siempre encontrarían una solución, pocas veces se ánimo a perder esa fe, muy pocas las más recientes hace 23 años cuando Gideon mató a al Chris que había venido a salvar a su hermano, y ahora hoy, Leo que era un superior, sentía en su cuerpo una rabia que lo estaba consumiendo alguien había matado a su bebé, alguien había matado a una parte de su alma y Leo no podía respirar, su bebé su hijo ya no estaba, Chris había sido asesinado y Leo quería seguirlo, quería irse con su bebé, con su hijo.

Si bien Wyatt era el más parecido a el, Chris era su bebé, el haber sabido que había sido un mal padre para aquel Chris que había venido del futuro hizo que Leo siempre estuviera pendiente de su tesoro con los ojos de esmeraldas.

Leo amaba a Chris, y cuando paso lo que paso con Piper y Phoebe una parte de él jamás perdono a su esposa y a su cuñada pero todo cambio su hijo volvió a casa y con el trajo a su familia, y todos eran felices, y los Halliwell tenían un final feliz, el quien mas lo merecía tenía un final feliz con la mujer que amaba, y estaba empezando a enmendar su corazón hasta que alguien decidió que era hora de que su bebé cerrara los ojos para siempre.

Ahora lo único que Leo sentía era una furia negra, el estaba vacío, alguien se había llevado a su bebé, alguien se había llevado a una parte de su alma y ahora Leo solamente quería vengarse, sabía que la oscuridad había ganado ya nada más que la venganza cabía en su alma, el mal había logrado transformar a un hombre pacífico en alguien sediento de sangre, las reglas y el bien común, ya no eran importantes para el ahora lo único importante era cazar y eliminar a quien ataco a la familia, al pensar así el superior rió, sus pensamientos parecían sacado de una mala película de mafiosos, ojo por ojo, pero era verdad de ser necesario estaban dispuestos a eliminar el maldito inframundo.

Seguía mirando el cielo, sus ojos verde agua, tan iguales a los de su hijo se oscurecieron transformándose en dos esmeraldas, todo el cuerpo de Leo exigía venganza, retaliación, golpe por golpe.

Todos caerían, nadie que estuviera ligado a la muerte de su bebé saldría con vida, era hora de que todo el mundo entendiera que NADIE estaba a salvo de la ira de los Halliwell, ellos habían cometido un error y era hora de que enfrentaran las consecuencias.

El grito de ira de su esposa lo saco de sus pensamientos y lo llevo junto a ella, era hora de la venganza, era hora de la oscuridad, era hora de la muerte, era la hora de la justicia al estilo Halliwell, y nadie estaba a salvo.

Nadie.

Notas de la autora:

Disculpen por haberme demorado tanto es que la vida se ha metido en el medio, ahora estoy en mi casa batallando una neumonía por lo que tengo tiempo para escribir.

No prometo mucho ya que aún no se muy bien para donde quiero que esta historia vaya pero trataré de no demorarme mucho.

Saludos Agus

Jazmingirl