Fuga

Observo contenta la portada de la revista. Bien, eso era lo que ella quería conseguir, había sido difícil convencer al ministerio de magia, pero igualmente lo hizo. No podía dejar ese reportaje en la nada, el mundo debía saber las injusticias que se cometían con algunas criaturas.

- Tú nunca aprendes – comentó una fría voz, de repente

- ¿Qué haces aquí, Malfoy? – ese hombre la sorprendía con bastante frecuencia últimamente.

- Mi trabajo – respondió con repudio – Granger, Granger… No me sorprende que semejante acusación haya salido de ti, pero… - apunto a la revista – pensé que la inteligencia que tenías era verdadera.

- ¿A que te refieres?

- Estas despedida ¿no lo sabias? – Musitó como si nada – después de ese reportaje no pensaras que te las veras libres ¿no?

- Si – dudó – claro que si. Tenía permiso del ministerio de magia para hacerlo

- Humh, curioso – meditó – entonces cambiaron de parecer. Creo que ya estas fuera.

- ¿Y viniste a hacer tu trabajo?¿que consiste en informarme que estoy despedida? Que bajo has caído…resulta que ahora eres el mensajero – Hermione se extraño de lo tranquila que estaba. ¡Por Merlín! La estaban despidiendo. Draco se rió estrepitosamente.

- Pues será placentero verte cuando te entreguen el sobre. Tiene su recompensa…- se burlo - Pero hablando enserio, Granger. Tienes que acompañarme, necesitan hablar contigo

- Insisto en que no era necesario que te enviaran a ti - replico Hermione siguiendo a Draco - A menos que hayas tenido otros motivos… - Hermione no continuó, se conformo con ver la supuesta indiferencia de Draco, pero su mandíbula tensa no paso desapercibida - lastima que no te haya ido bien - susurró antes de entrar al despacho.

- Ahora veremos a quien no le va bien - Draco cerró la puerta tras él y le mando una mirada llena de disgusto.

Alex Levy los miraba con rostro gracioso. Seguramente ya sabía que ella y Draco estaban discutiendo. Aunque eso no era novedad. Alex era la única persona con la que Draco compartía amablemente, se podía decir su único amigo. Él era extrovertido, espontáneo, irónico, y extremadamente guapo. Con su cabello negro, ojos castaños, mas claros que lo de ella, alto y fornido. A Hermione le agrada mas de lo que debía, pero es que él no se lo hacia muy fácil con sus modales de conquistador que tenia con ella. Como invitarla a cenar, llamarla cada noche, ver lo atento que era cuando ella no se encontraba bien. Parpadeo ligeramente. No era momento para pensar esas cosas, estaba a punto de quizás perder todo.

- Supongo que Draco te dijo porqué te mandaron a llamar - Hermione miro al susodicho inquisidoramente.

- Algo así - dijo - pero no es que crea todo lo que él dice - agregó altanera. Alex rió

- Eso me parece - dijo mirando a Draco y alzando una ceja - y por cierto - volvió su mirada a ella - no estás despedida. - Hermione alzo una sonrisa sincera.

- Entonces… ¿Qué sucede?

- Sucede que ¡Hermione! No es la primera vez que haces polémica. Y creo que el ministro ya se a casando de eso.

- No puede detenerme. Acabas de decir que no estoy despe

- Lo se - dijo - pero eso no significa que te deje que hagas y deshagas, otra vez… A si que tuve que convencerlo de que eras una de las mejores y que no podía tirarte así nada mas. Pero ahora hay condiciones…

- ¿Condiciones?

- Si. Bueno, más que condiciones son órdenes. Y las tomas o las dejas - dijo - así que espero que por tú bien y el de todos los que trabajamos aquí, que las tomes.

- No te defraudare Alex. Puedo hacer lo que sea. Ahora dime. - él sonrió

- Ya no trabajaras más en esa sección. El departamento esta haciendo un nuevo proyecto, y para eso necesitamos de alguien que este capacitado. Así que a mi se me ocurrió que a ti, aquel trabajo, te caería como anillo al dedo.

Hermione se contagio del entusiasmo de Alex. Si él se lo decía, era por que era algo bueno y prometedor. Y que haya confiado en ella y la recomendara le halagaba.

- Está bien, cuéntame de que se trata.

- Es algo muy simple. Pero que requiere experiencia y discreción, más que nada es un trabajo de investigación. Tu trabajo será ayudar al jefe del proyecto, en todo lo que puedas. - tomo unos papeles y explicó - es un plan en contra la magia oscura. No se mucho sobre el tema, pero en unos de estos días te llegara toda la información que necesitas. - Alex le explico más detalladamente lo que podía apreciar en los documentos.

- Bueno. Por lo que me dijiste me parece todo bien. ¿Sabes con quien voy a trabajar?

Alex le mando una breve mirada a Draco, inquietante. Draco se adelanto.

- No, aun no lo sabemos - contestó apresurado - pero no te preocupes Granger, dicen que ya lo conocemos…

- Si, bien - interrumpió Alex - pronto te enteraras.

- Oh, bien - susurró

- Por ahora puedes volver a tu trabajo. Pero por favor no sigas haciendo esos reportajes - suplicó Alex - que este edificio sin ti seria como cielo sin estrellas. - Draco mofó

Hermione se ruborizó y se sintió torpe al no saber que decir.

- Procurare hacerlo - sonrió

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

- Ese hombre está loco por ti, Hermione - dijo Ginny

- ¿Tú crees? - preguntó risueña

- ¡Por supuesto! Es cosa de ver como es contigo. No se que esperas para lanzártele

- Tengo miedo Ginny. Aun no estoy segura…después de… bueno, tú sabes. - se lamentó - desde ahí que ya no me siento segura.

- Ese es justamente el problema - dijo - no puedes seguir así para siempre, no vale la pena - puntualizó - Y esta es una oportunidad perfecta para comenzar.

Hermione sólo había tenido relaciones efímeras en los últimos años. Aun sentía temor hacia los hombres. Para ella era difícil recobrar la confianza, sobre todo cuando aquella era ciega. Aun recuerda las innumerables veces que intentaba comportarse sin dificultades en una cita, pero no lo lograba y el nerviosismo y el miedo terminaban venciéndola. Y lo peor de todo es que no solo ella se daba cuanta, sino que su pareja también, convirtiendo la cita en un desagradable momento. Pero bien como decía Ginny, esta era la oportunidad perfecta para comenzar, por que si había algo que Alex conseguía era que ella se sintiera renovada, nueva, diferente, su relación con él había sido agradable desde le primer momento en que lo vio, había algo en él que a Hermione no la hacia sentirse intimidada. Estaba decidido, si tiene la oportunidad no la va a desaprovechar. Sonrió.

- ¿Y si se aburre de mí? - de repente a Hermione se le ocurrió que al mismo Alex le pudiera pasar lo que a todos los hombres de su vida les sucedía. Aburrirse de ella. Tembló por el pensamiento.

- Hermione - le reprochó Ginny. Hermione se acordó de Molly - ¿pretendes estar toda tu vida así? Tienes que arriesgarte de alguna manera… ¡vamos! Tampoco es necesario que te enamores perdidamente de él.

Sabía que estaba siendo tonta ¿pero ahora que mas daba? Ya había pasado por el dolor más grande, no había algo que le pudiera dañar más. Lo haría.

Dos días después parecía que aquellas dudas que había tenido nunca habían formado parte de ella. Quería estar con Alex, el problema es que no tenía el suficiente valor como para dar el primer paso, y él, después de tanto tiempo así ya se acostumbro y solo la trataba como una amiga, pero ella sabía perfectamente que solo le faltaba un empujón.

- Necesito hablar contigo - musitó Draco entrando al despacho - A solas - dijo mirando a Hermione. Ella había estado tan concentrada en sus pensamientos que le costo entender que Draco le estaba pidiendo que saliera. Miro a Ginny que estaba en su escritorio y la observaba con nerviosismo. Torpemente se levanto dejando a Ginny y Draco solos ahí dentro.

Por fin se decidió, pensó Hermione con regocijo. Ya era hora de que él aclarara unas cuantas cosas con Ginny. Habían estado tanto tiempo peleándose que ya pensaba que nunca se solucionarían las cosas entre esos dos. Pero Hermione también tenía que ver el otro lado de la moneda, Draco se había portado muy mal, en otras palabras había sido un cínico bastardo. Ginny lo pondría en su lugar.

- ¿Qué haces aquí fuera? - resonó la voz de Alex

- Eh… bueno - balbuceó - Draco esta allí dentro con Ginny - sonrió - ya sabes.

- ¿Malfoy a solas con Ginny? Eso es increíble

- Tal vez es mas hombrecito de lo que pensaba…ese cobarde - susurró

- No lo creas - dijo Alex con una sonrisa irónica - Draco no esta ahí dentro por lo que tú crees.

- ¿Cómo lo sabes? - preguntó confundida. Si Draco no estaba para arreglar el problema amoroso que tenia con Ginny ¿entonces de que otra cosa podría estar hablando con ella? Por que Hermione dudaba que le estuviera preguntando algún problema laboral.

- Lo conozco. - musitó - se que no impulsivo, no se va a dejar llevar por una emoción del momento.

- ¿Entonces de que otra cosa…? - dejo inconclusa la duda. Para esos dos, no se le ocurría nada más.

- Espero… no, no lo creo. - dudó - como sea. ¿Qué te parece si nos vamos a tomar un café, mientras tanto?

- Pero Ginny tiene que estar por salir ya y yo quiero…

- De todas maneras te enteraras Hermione. Ginny te cuanta todo ¿no? Ahora acompáñame.

Estar un momento con él a solas era relajante. Alex siempre le había gustado, sólo que por su estúpida cobardía no lo quería aceptar, ni mucho menos llevarlo a la práctica. Pero todo eso ya se había ido, y verlo ahí, frente a ella, apoyado en la baranda y saboreando el café, mientras la mira era sensacional. Si tan solo ella pudiera tirársele encima y besarlo…

- ¿Entonces me ayudarías? - la voz de Alex interrumpió sus pensamientos. Perfecto… ¿de que estaba hablando él?

- ¿Ayudarte? - siseó

- Si…- dijo - de seguro tú sabrás el regalo perfecto para una madre. Una mano femenina no me vendría para nada mal.

- ¡Ah! Claro…claro que te ayudo. - sonrió

- Entonces nos veremos en el almuerzo - Alex comenzó a avanzar hacia la salida, de espaldas a ella.

Hermione maldijo su mala suerte mientras lo veía machar. Eso le pasaba por no prestar atención. ¡En el almuerzo no podía! Todos sabían que Ron la iba a buscar para comer juntos, era una tradición…Y el pelirrojo se enojaría si lo deja solo, más si es por Alex. Aun no entendía la antipatía que tenía Ron para con Alex, suponía que era por que él era amigo de Draco, pero Alex no se parecía en nada a él. Como sea… tendría que buscar a Alex y decirle que no podía…Y era una pena por que era una oportunidad ideal para enlazarse más con él. Un regalo para su madre, él le estaba confiando eso y ella lo rechazaría. No podía hacerle eso ¿en que estaba pensando? Al diablo con Ron, él tendría que entender, además ahora va a tener que acostumbrarse a tener a Alex mas cerca, ella se aseguraría de que eso fuera así. Ni siquiera era para tanto.

Ginny entró pensativa y palideció cuando la vio. Hermione creyó que su estado se debía a la conversación que debió tener con Darco. Tenía curiosidad y se lo hizo saber.

- Él solo… solo me estaba aclarando algunas cosas - respondió Ginny rápidamente

- Pero Ginny - dijo acercándose a ella - ¿Qué fue lo que te dijo como para dejarte así?

- ¿Así como? - espetó - estoy bien Hermione, solo algo aturdida.

- No me digas que ese maldito de nuevo volvió a lastimarte, por que si es así… - amenazó

- No, no - dijo - No era nada sobre eso, digo… nada sobre nosotros - aclaró sonrojada.

Hermione la vio y supo que no quería hablar de tema. Por la forma que la evitaba. Está bien, no la presionaría, ya hablara.

Cuando la hora de almuerzo llego, le dijo lo mejor posible a Ron que hoy no podría comer con él. Y cuando este pidió explicaciones, no le quedo otra más que contarle. Su reacción había sido exactamente como esperaba.

- ¡No puedo creer que vuelvas a salir con ese cretino! No es una buena persona, Hermione. - le había dicho Ron.

- Es un favor, Ron. Solo será ésta vez. -le había respondido - Ahora si me disculpas, tengo prisa - ella no tenia por que estar explicándole, una vez mas, que clase de persona era Alex. Ella lo tenía muy claro. Aunque al parecer no era muy buena para juzgar a las personas.

Recorrieron tiendas y tiendas buscando un regalo apropiado para una persona de edad. Con razón él le había pedido ayuda. No tenía tacto para los regalos, por su impaciencia casi compra un vestido que ni ella usaría. Y no sabe cuando otros accesorios mas, inútiles para la madre de él. Al final se decidieron por un suave perfume, que venia con unas cremas y jabones especiales.

- De verdad, Hermione - dijo Alex, apenado - de no ser por ti hubiera pasado la mayor vergüenza de mi vida. - le dijo mientras esperaban pagar las cosas. Ella rió.

- Ya lo imagino. Me pregunto si para comprarle regalos a tu pareja también eres así.

- Depende de quien sea. - musito Alex lentamente - aunque cuando se trate de comprarte un regalo a ti, no te preocupes. Te aseguro que me dedicare semanas si es necesario para encontrarte algo digno - en esos momentos llego la empleada con los regalos envueltos, para terminar las tensas miradas que había entre ellos. Hermione no supo porqué se molestó por la interrupción.

Cuando llegaron al edificio, la hora de colación ya había pasado. Pero no le sorprendió que Alex solo fuera a ordenar unas cosas y después la sacara para ir a comer. Él podía hacer eso. Estacionaron el auto y Alex se apresuro en ir a abrirle la puerta a Hermione, como siempre. Lo que no fue como siempre fue que en el momento que la puerta se cerró, Alex la afirmó en el auto y la apretó contra él. Hermione respiró con dificultad cuando la boca de Alex fue acercándose lentamente a la suya, encerrándola en un beso suave. No fue consiente hasta que la lengua de este toco la suya, y le respondió el beso poniendo sus manos en la nuca, atrayéndolo mas hacia ella. Después de un momento, Alex se separo lentamente.

- Será mejor que nos apuremos - susurró - o llegaremos tarde - le tomo una mano y la condujo hacia el local.

o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Al día siguiente Hermione se sentía radiante. Esa mañana se había arreglado de una manera diferente, con ropa seductora, pero nunca dejando el lado responsable. Que la hacia ver como ella era. Quería sorprender a Alex, pero discretamente.

No solo lo había pasado espectacular con Alex el día de ayer, si no que también había vuelto a sentir una confianza en ella que ya creía perdida. Ahora sólo era cosa de tiempo, o eso esperaba, para que Alex estuviera junto a ella. No se haría ilusiones, tenía claro que si él no quería, no haría drama.

Entro a su despacho y le extrañó ver a Ginny. Ella siempre era quien llegaba antes. Pensó que quizás en su propia felicidad no se había dado cuanta y hubiera llegado mas tarde, pero no era así cuando consulto el reloj.

- Que extraño Ginny ¿hace cuanto que llegaste?

- No hace mucho - respondió con tono ausente. - hay algo que necesitas saber, Hermione.

Hermione noto la voz grave que empleaba Ginny.

- Dime - musitó

- Hoy - comenzó - hoy vendrá el ministro de magia ¿sabes?

- ¿Si? - preguntó - ¿es algo de último momento?

- No. -dijo - ayer Draco me conversó sobre esto -

- ¿De eso quería hablar él contigo? - Ginny asintió - ¿Por qué no me lo dijiste? - frunció el entre ceño

- No sabía como. Es una visita que ya estaba hablada. Creo, no… - dijo - es algo muy importante - recalcó.

Hermione, que en un principio estaba desinteresada, ahora se encontraba confundida. No solo por el nerviosismo de Ginny, si no también por la importancia que había adquirido la conversación.

- ¿De que se trata todo esto? - preguntó. Ginny miro su reloj

- Ya no tienen que tardar en llegar. - dijo haciendo caso omiso de Hermione - Se supone que tendrían que estar aquí antes que nosotras - de repente la cara de Ginny mostró alarma - a menos que… - Ginny se dirigió al teléfono - Susan - le dijo a la secretaria . ¿Dónde esta Alex y Draco?

- En estos momentos están en una reunión - contestó ella del otro lado de la línea.

- Eso era todo lo que quería saber. Gracias. - cortó - han llegado - susurró

- ¿De que hablas?¿me podrías explicar? - dijo Hermione cada vez mas impaciente.

- Han llegado. El ministro en estos momentos esta con Alex y Draco.

- Ya, pero no es para ponerse así ¿Qué sucede?

- Hermione, yo… - Hermione ya se estaba cansando de cada vez que Ginny hablaba, callaba en medio de lo que quizá iba a decir. En esos momentos alguien entro por la puerta. Draco miro a Ginny, como queriendo advertir algo.

- Acompáñenme - se limitó a decir.

- ¿A dónde? - pregunto Hermione. Draco le mando una mirada reprochadora a Ginny.

- ¿A si que no le dijiste? Perfecto - comentó Darco, cargado de ironía.

- No pude

- El ministro nos espera, Granger. Prepárate por que será una larga reunión. - apuntó Draco - te llevaras más de una sorpresa desagradable - rió con sorna.

Hermione estaba acostumbrada a que Darco la sorprendiera con comentarios desagradables. Así que no le tomo importancia que intentara asustarla. Siempre lo hacia. Entro acompañada de Ginny y Draco al despacho, se despreocupo al ver a Alex sonriéndole. Por un momento la tensión se había apoderado de ella. Después deparo en el ministro, que la saludo con cortesía. Después de los saludos, Alex dijo:

- Bien Hermione ¿recuerdas el nuevo trabajo que ibas a tener? - ella asintió - pues por eso estamos aquí.

-¿Y el mismísimo ministro de magia vino por eso? - pregunto risueña.

- Señorita Granger, era necesario venir para explicar de qué se trata y presentarle a su nuevo jefe.

- Perfecto - sonrió - me gustaría saber todo lo que sea posible ¿Tú ya sabes de que se trata, Alex?

- Mas o menos - respondió serio - pero quien te puede explicar todo claramente, será tu jefe. A quien por cierto, se le ocurrió esto.

- Ah, claro - dijo - ¿y de quien se trata?

- De mi - respondió una voz tras ella. Hermione pegó un brinco de sorpresa por el susto de escuchar una voz inesperada. Gira cuidadosamente, pero cuando ve aquellos intensos ojos verdes creyó que tendría un infarto por la forma en que latía su corazón. Sintió como el tiempo se detuvo, en donde su cerebro intentaba funcionar bien, pero no podía. Pálida y aturdida, no tuvo nada mejor que abrir los ojos con sorpresa, y rezar por que alguien rompiera esa agonía.

- Hermione - dijo Alex acercándose a ella y rodeándola por los hombros. Ella supo de inmediato que lo hacia para darle apoyo - bueno, el ministro y el señor Potter están aquí para infórmanos a todos de que se trata - explicó él visiblemente incomodo - y por supuesto para incluirte al grupo.

- Oh, no - logro decir ella. Despego la mirada de Harry y se giro al ministro - Señor, con todo respeto - suspiró - yo no pienso trabajar con él. - El ministro, claramente confundo, preguntó:

- No se que motivos tendrá para negarse de esta manera ¿me explicaría?

- Claro - Hermione hizo un gran esfuerzo para que cierta presencia no la intimidara. Aun así titubeó al hablar - a mi me gusta trabajar con gente responsable, y no con personas que dejan su trabajo tirado - Hermione miro a Harry con ese ultimo comentario, y vio que él entendió perfectamente el mensaje, pero también vio la ira que contenía sus ojos esmeraldas.

- Señorita Granger no…

- Se que tiene buen criterio con sus empleados, piénselo - dijo ella llena de ira, y se dispuso a salir de la oficina rápidamente. Pero sintió como un brazo le detenía en su intento de fuga.

- Hermione - susurró Harry haciendo que su corazón saltase. Él, serio, la miro por unos segundos con una intención que Hermione no pudo descifrar antes de soltarse y salir velozmente. Cuando estuvo alejada y se disponía a desaparecer, vio que Alex la seguía y gritaba su nombre para detenerla.


Y es así como llega su fin el segundo capitulo. La verdad estaba muy indecisa por colocar al personaje de Alex, no sabía si incluirlo o no, pero ya está y ahí esta él. No se que les parecerá a ustedes.

Si se fijan bien, pueden descubrir algunas cosas en éste capitulo ¡tienen que fijarse en los detalles! Se que quieren saber porqué Harry dejo a Hermione, pero eso es algo que va a salir en los próximos capítulos. Y puede que un personaje tome mucha importancia. Por cierto, en esta historia habrá un antagonista, inesperado tal vez, pero es necesario. Ya estoy diciendo mucho…. Calla calla.

¡Quizá se lleven más de una sorpresa!

Seria eso, y agradecer a todos aquellos que me dejaron su comentario. ¡Ah! Y perdón por la tardanza… u.u

Lutica, carolagdGabyPotter, Ariana, krist!, AtRaM PotterMonik, Deyren, Tatiana-chan

Gracias!

PD: Si a alguien le gusta la novela romántica, no duden pasarse por http :// www. elrinconromantico. com/ phpbb2/ index. php (quiten los espacios)

Vero Cullen