– ¿cómo les fue? – comentó Sergei al notar a su novio y la pelirroja llegar a casa

– bien – Glen respondió con su usual seriedad

– ¿bien? – preguntó Yuriy con molestia – ¿estás bien? – se acercó preocupado a la pelirroja

Lilith se veía pálida, estaba temblando y parecía que estaba a nada de volver el estómago, Glen sintió como Lilith le agarró la mano con fuerza y lo apretó; la pelirroja asintió mirando al suelo para responderle a Yuriy que estaba bien, pese a lo evidente que era que eso no era así

– Glen… – apenas se podía escuchar la voz de Lilith – ¿podemos ir arriba? – apretó de nuevo la mano de su amigo

Glen miró al pelirrojo, se veía preocupado pero le asintió a Yuriy para hacerle saber que la pelirroja estaría bien y caminó con Lilith hacia el cuarto que compartía el par de pelirrojos.

Apenas entraron Glen cerró la puerta y llevó a Lilith a sentarse en la cama, la chica se veía mal, aquel encuentro con el moreno la había afectado demasiado.

– Glen, ¿somos amigos?… – finalmente habló, la pregunta sorprendió al chico, quien se sentó

con ella en la cama y le dijo que sí – tengo miedo… – la pelirroja apretó su ropa, Glen le tocó el hombro, no sabía realmente qué decir o hacer en esa situación – tengo miedo – repitió Lilith con un poco más de volumen en su voz y abrazó a Glen

Glen dejó llorar a la pelirroja hasta que esta se quedó dormida gracias al cansancio y estrés, la acomodó en la cama y salió de la habitación para avisar al pelirrojo que Lilith estaba durmiendo, Yuriy fue a la habitación sin entender qué había pasado con su novia

Glen volvió a su habitación, él también se sentía cansado con todo lo sucedido, llamaron a su puerta. Sergei abrió la puerta y se acercó a sentarse con el chico en la cama, Glen imaginaba que le preguntaría por lo que pasó con la pelirroja, pero el leve beso del rubio lo tomó desprevenido, no entendía no parecía que Sergei estuviera buscando sexo, Sergei lo abrazó y Glen quedó más confundido

– no sé lo que pasó, pero cuando quieras hablar, te escucharé – el rubio trataba de animar a su novio

Glen no entendió aquel extraño sentimiento, pero era como si una melancolía llenara su cuerpo, recordó su visita al cementerio y sin darse cuenta devolvió el abrazo del rubio. Permanecieron abrazados hasta que Glen soltó a Sergei; cuando reaccionó, ya habían pasado horas pero extrañamente haber estado así con Sergei, haber estado abrazados causó que por un momento olvidara las cosas e incluso se sintió bien. Sergei se levantó y le preguntó si quería cenar, pero Glen sólo quería seguir abrazado de Sergei, negó con la cabeza, se levantó y abrazó a Sergei por detrás recargando su cabeza en él.

– ¿Puedes quedarte? – Sergei sonrió, giró para ver el rostro de Glen y nuevamente le dio un gentil beso.

– Por supuesto – el rubio acarició el cabello de su novio y volvieron a la cama, esta vez a acostarse

Se acostaron abrazados, normalmente Glen disfrutaba del sexo con el rubio, pero esta vez le bastaba con sentirse entre los brazos de Sergei, no entendía a qué se debía, pero quería permanecer así por siempre, no quería que aquella relajante sensación terminara, Sergei lo presionó levemente contra él y Glen pudo escuchar el corazón de Sergei, sin darse cuenta se quedó dormido bajo aquel dulce ritmo.

Mientras tanto en la habitación de Yuriy, el pelirrojo había permanecido en la habitación esperando a que la pelirroja despertara mientras trataba de hacer otras cosas sin éxito, al ver que empezó a obscurecer, se preparó para dormir y se acostó con ella, Lilith estaba dormida mirando hacia la pared, así que aprovechó para abrazarla por atrás. Lilith abrió los ojos, cosa que Yuriy no pudo ver, apretó la almohada y a pesar de amar a Yuriy, sintió miedo ¿qué pasaría si Yuriy supiera la verdad?

El cuerpo de la pelirroja empezó a temblar mientras trataba de no llorar, sintió el cuerpo del pelirrojo cuando la abrazó con más fuerza para calmarla, creía que estaba teniendo un mal sueño; no era un sueño pero la pelirroja recordó no sólo lo que vivió esa tarde, también lo que vivió cuando Garland la llevó a Alemania. Yuriy la abrazó con firmeza, recargó su cabeza en la de Lilith y le susurró al oído

– te protegeré de lo que sea, te… – Yuriy fue interrumpido cuando Lilith rompió en llanto y no pudo terminar lo que estaba diciendo

La pelirroja no pudo contenerse más y aunque trataba de ahogar su llanto para no hacer ruido, Yuriy se dio cuenta que no estaba dormida. El pelirrojo la giró hacia él y le dijo que todo estaría bien, la abrazó con más fuerza y Lilith lloró contra su pecho apretando un poco la ropa de dormir del pelirrojo, tenía terror de revivir su pasado, no contó nada al pelirrojo esa noche, Yuriy tampoco la trató de hacer hablar, sólo la abrazó hasta que ambos cedieron al sueño

Al día siguiente todo parecía haber vuelto a la normalidad, la pelirroja había preparado el desayuno pese a que aún se notaba más retraída de lo habitual y prácticamente no hablaba, Alyss trató de distraerla contándole sobre su salida con Boris pero no logró reacción alguna en la pelirroja

– ¿qué pasó? – Alyss no era feliz de verla en ese estado y miró seria a Glen – ¿rechazaste su amistad? – reclamó pegando en la mesa causando un salto en la pelirroja

– no lo regañes… – finalmente Lilith habló

– te equivocas, somos amigos pero no contaré nada de lo que pasó – Lilith se contrajo de nuevo y esta vez Yuriy lo miró molesto

– si le hiciste algo te… – Yuriy se levantó enojado, toda la situación lo tenía frustrado

– no Yuriy – Lilith levantó un poco la voz y se levantó a tratar de detenerlo – Glen no hizo nada malo – se avergonzó cuando notó la mirada enojada del pelirrojo

El pelirrojo estaba preocupado por Lilith, quería ayudarla y no sabía qué hacer, se acercó a la pelirroja y extendió su brazo para sujetar su rostro, quería decirle que todo estaría bien y que él la ayudaría; Lilith miraba hacia abajo pero alcanzó a notar la mano del pelirrojo acercarse a su rostro

– ¡no, por favor! – gritó Lilith mientras como un acto reflejo retrocedió y levantó sus brazos protegiendo su rostro del pelirrojo; todos miraron a la pelirroja sorprendidos, Yuriy retrocedió sin decir nada

– ¿Lilith? – la pregunta de Alyss la hizo reaccionar, Lilith miró a todos y finalmente a Yuriy

– no pensé que desconfiaras así de mi… – Yuriy fue quien rompió aquel silencio incómodo

La pelirroja no podía hablar, aquella reacción había mostrado que le temía al pelirrojo

– si tanto miedo me tienes, puedes volver a tu habitación cuando quieras – continuó Yuriy, se veía irritado; Lilith quería hablar, explicar por que había reaccionado así, quería decirle a Yuriy que lo amaba pero un fantasma la acechaba. Aquella situación pasó tan rápido, era como ver un accidente pasar, nada podría detener lo que estaba por suceder – No tiene caso que estés conmigo si no confías en mi – Lilith sintió como si el tiempo dejara de moverse y alguien atravesara su pecho con una espada – Esto se acabó – terminó de decir Yuriy furioso y se retiró a su cuarto como la ventisca que era azotando la puerta

Nadie podía creer lo que acababa de pasar, un par de lágrimas cayeron por el rostro de Lilith, Alyss le gritó a Yuriy para que volviera, Glen se acercó a Lilith, quien le negó en silencio con la cabeza antes de salir corriendo de la casa, Alyss fue a buscar a Yuriy para que arreglara las cosas pero el pelirrojo le gritó que se largara

– déjalo – Glen se acercó a buscar a Alyss – quizá la encuentres en la escuela – le dio las cosas de Lilith

Todos salieron de la casa a cumplir con sus obligaciones, Yuriy tenía que marcharse al trabajo, pero en su enojo había sacado todas las cosas de la pelirroja y las dejó en el cuarto donde se estaba quedando Glen y finalmente se marchó a trabajar

Alyss fue a la escuela, quería hacer que el pelirrojo hablara con Lilith, sabía que debía haber una explicación, pero incluso ella reconocía lo evidente que fue el que Lilith creyó que Yuriy le pegaría, al llegar a la escuela no podía creer lo que veía, Lilith estaba sentada en una de las bancas en los jardines

– olvidaste tus cosas – trató de hacerla reír acercándoselas

– perdón, no quiero hablar – Lilith tomó sus cosas y se alejó de prisa de Alyss, quien decidió darle espacio

La pelirroja caminó fuera de la escuela, realmente había ido a la escuela porque no conocía otros lugares más que el café, así que decidió irse al parque que estaba frente al café. Iba ensimismada cuando alguien chocó con ella, se paralizó al ver a Garland

– vamos – la sujetó del brazo y subió a un carro, la pelirroja no tuvo voluntad para negarse y obedeció por miedo – hay alguien que quiere verte – cerró la puerta y subió al carro

Garland sonrió al ver que la pelirroja no le había perdido el miedo, arrancó. El trayecto fue silencioso, pero el moreno puso su mano sobre la pierna de Lilith, quien sintió eterno el viaje. Llegaron a un lujoso hotel en el centro, cerca del aeropuerto.

– vamos – Garland le abrió la puerta y la ayudó a salir del carro – será mejor que te comportes – amenazó en voz baja mientras la abrazaba

Garland se había transformado en un chico atento y amable, saludó educadamente en recepción, en los pasillos y en el elevador, pero Lilith conocía la verdad sobre el moreno, cuando abrió la puerta de la habitación, la pelirroja deseaba huir, concentró toda su energía en mentalizarse y logarlo cuando escuchó aún en un tono amable

– estamos de vuelta, señor Halla – Lilith no se podía mover, su padre estaba ahí, el moreno cerró la puerta

– pa… papá, ¿qué…? – una fuerte bofetada interrumpió a la pelirroja

– ¿quién demonios te crees para burlarte así de mi? – Lilith no entendía nada, lo miraba tocándose la mejilla, dolía y se sentía caliente – me lloraste para que te ayudara e incluso te mandé aquí a que estudiaras e hicieras algo con tu vida y ahora me entero que le fuiste infiel a tu prometido e incluso lo abandonaste – la pelirroja escuchó con horror la palabra prometido

– no es cierto papá, él no es mi prometido – Garland se paró al lado del padre de la pelirroja y mostró un anillo

– ¡deja de mentir! ¿Cómo pudiste jugar así con los sentimientos de un chico tan bueno como él? – Lilith se dio cuenta muy tarde, el acto de buena persona del moreno, se había ganado a su padre – tienes esta semana para darte de baja en la escuela, hoy mismo te quiero fuera de esa casa llena de hombres, que seas una desgracia para la familia no quiere decir que puedes hacer lo que quieras, se casarán y se quedarán en Finlandia – Lilith trató de hacerle ver las cosas de explicar que el moreno jamás se quiso casar y que era una mala persona, pero recibió otra bofetada – Garland, sé que eres un caballero educado, pero si no le haces ver las cosas, volverá a lastimarte – puso la mano en el hombro del moreno – no importa el método – la pelirroja vio con horror como el su padre básicamente le dio permiso de pegarle – atiende a tu futuro esposo como se debe – el señor salió de la habitación

Lilith corrió hasta la puerta de la habitación desesperada, le gritó a su padre por ayuda pero antes de intentar abrir Garland la agarró del brazo para detener su intento y la empujó a la cama

– pude dejarte ir – el moreno se descubrió el torso – después de todo no sirves para nada – empezó a desvestir a Lilith, dejándola en ropa interior, apretó con fuerza las muñecas de la pelirroja – pero me volviste tu burla frente a mis amigos cuando te largaste – le quitó la pantaleta y la pelirroja trató de huir – jamás imaginé que tu padre te despreciara tanto – le dijo empujando la cabeza de Lilith contra el colchón para desabrocharle el sujetador – y eso que no sabe que no le puedes dar nietos – la sonrisa de Garland hizo que la pelirroja tratara de huir. El moreno disfrutó del momento, la agarró de nuevo y esta vez la tiró boca abajo en el piso – lo acaba de decir tu padre – jaló el cabello de la pelirroja para acercarse a su oído – debes atender a tu futuro esposo –

Lilith sintió al moreno forzar una penetración sin lubricar, gritó del dolor pero Garland tapó su boca; la pelirroja sintió el peso del cuerpo musculoso sobre ella, lloraba mientras recordaba lo que pasó con Yuriy en la mañana

– perdóname Yuriy – pensaba mientras sentía el dolor de lo que Garland hacía con su cuerpo – nunca pude decirte que te amo – sintió como el moreno terminó eyaculando en ella

– apuesto a que extrañabas tener sexo con un verdadero hombre – la levantó torciéndole el brazo

– por favor, no quiero ir – el moreno forzó el brazo de Lilith, estaba a nada de romperlo – ya no más por favor – Lilith sentía demasiado dolor – mejor mátame – Garland la soltó al verla derrotada – pero ya no me lleves contigo – finalmente suplicó

– no te preocupes por eso – le sonrió de forma perversa – después de casarnos y asegurarme que tu padre nos dejará todo, tendrás un lamentable accidente – Lilith no podía creer lo que escuchaba – lastima que aún tengo que esperar para deshacerme de ti – se alejó para dejarla levantarse – date prisa, tenemos que ir por tus cosas a la casa se esos rusos – le dijo mientras se vistió

– no – Garland volteó bastante molesto – prefiero morirme – corrió a la ventana dispuesta a lo que fuera con tal de huir, pero el moreno la detuvo

– ¿tanto deseas morir? – la azotó contra la pared y sacó una navaja – ¿te gusta? Me la dio tu padre, la pelirroja reconoció la navaja, iba a ser el regalo de su padre a su hermano antes de que él muriera en un horrible accidente – si no me vas a hacer caso esta vez, te daré un incentivo, te vas a casar conmigo o mataré a tu novio – el miedo con el que Garland la dominaba volvió en la pelirroja

– no, por favor, no le hagas nada – el moreno la soltó

– ¿lo amas? – preguntó haciendo que lo mirara – respóndeme – Lilith asintió triste y contó que ya no eran novios – te dejaré ir a esa casa de nuevo, pero si quieres que el pelirrojo viva tendrás que obedecerme – Lilith no tuvo más remedio que aceptar y escuchar aquella horrible condición

La pareja salió del hotel fingiendo ser una pareja después de que Garland arreglara algunas cosas, el moreno la besó en la entrada y la llevó de vuelta al carro, empezaba a anochecer

– recuerda que vendré por ti y tus cosas el sábado y más vale que no huyas – le apretó la pierna mientras veían la casa de los rusos desde el carro – recuerda que de ti depende que no sólo tu amante, también que tus amigos sigan con vida – le ordenó salir del carro

La pelirroja caminó triste y derrotada hacia la puerta cuando vio a Yuriy, se veía molesto, no fue hasta que se escuchó el carro andando que entendió que la vio bajar del carro de Garland, intentó decir algo pero el ruso la ignoró

– ¡Lily! – la pelirroja saltó al escuchar que la llamaban así – ¿dónde estuviste? – Glen sonaba preocupado pese a no ser muy expresivo

– perdón, no me di cuenta de la hora – buscó a Yuriy con la mirada

– pensé que te había pasado algo, después de que Ivanov te corrió tan feo – Lilith miró a Alyss con duda

– te quedarás en mi habitación y yo me pasé con Sergei – explicó Glen y contó que el pelirrojo había sacados sus cosas

– no te preocupes, Glen – la pelirroja trataba de mostrarse tranquila – estaré bien – el chico la llevó al cuarto

– no necesitas fingir conmigo, sé por qué te asustaste así, iré a buscar al tipo y… – Lilith le tapó la boca

– no te preocupes – Lilith le sonrió, pero algo no parecía estar bien – mejor prométeme que mejorarás tu relación con Sergei, él te quiere – Glen trató en vano de hacerla hablar de lo que pasó en la mañana – sal con él el fin de semana, si lo haces le contaré a Yuriy sobre Garland – la pelirroja hablaba en serio

– sólo si después de hablar con él vamos a denunciarlo – la pelirroja aceptó la condición y sonrió, Lilith le dijo que se cambiaría antes de cenar algo y cerró apenas salió el chico

– perdóname Glen, no quiero que les haga nada – trató de no llorar al recordar que Glen era el único que sabía lo que vivió con el moreno y podía interferir en lo que tenía que hacer

Una vez en la mesa, Lilith trataba de mentalizarse para el plan de Garland, fingió estar bien e incluso les sonreía, miró a Glen esperando hiciera lo que prometió

– dejen de ver a Lily, dice que está bien y le creo – comió un bocado – Sergei, salgamos este fin de semana, dijiste que ser novios era diferente, así que quiero ver esa diferencia – el rubio no se negó, pero irse con todo lo que estaba pasando en casa no le agradaba

Yuriy terminó sus alimentos y se retiró sin decir nada, entró al cuarto y se acostó recordando lo que pasó en la mañana, pero lo que más le molestaba era haber visto a la pelirroja bajar del carro del moreno, en su enojo, recordó arrepentido que casi le había dicho que la amaba, por un lado agradeció no decirle algo así a alguien que evidentemente no sentía lo mismo, pero eso era lo que le dolía

Lilith tuvo dos días para guardar sus cosas y fingir que todo estaba bien mientras alentaba a Glen y Sergei de irse todo el fin de semana, el rubio había encontrado un lugar ideal y había reservado pero dudaba si hacían bien en irse, pero Lilith insistió y aquel viernes llegó el taxi en la noche por ambos, Lilith prometió a Glen que estaría bien y que cuando volviera haría su parte del trato y se marcharon

– ¿estás segura que estás bien? – Alyss la interrogó después de que Glen y Sergei se fueron – somos amigas –

– estoy bien, en serio – Lilith volvió a su cuarto, su maleta estaba lista, miró la foto de su mamá que solía guardar en el cajón, nuevamente tenía la vista de Finlandia en su ventana

La pelirroja guardó la fotografía en el cuaderno donde dibujaba, pasó el retrato que hizo de Mitzy, su amiga del instituto y el boceto de Yuriy cuando lo vio por primera vez

– nunca pude decirte… – tocó la hoja con el boceto y arrancó un pedazo de papel de otra hoja – te amo Yuriy – dijo en voz baja mientras escribió las tres palabras – pensó en ir al cuarto del pelirrojo y dejar el papelito debajo de la puerta pero no podía interferir con el plan, agregó la palabra perdóname antes de dejarlo en el escritorio

Lilith no había dormido, esperaba la llegada del amanecer para ir a buscar a Alyss, quien con trabajos estaba despierta

– por favor, necesito tu ayuda, haz que todos esperen en la entrada, es importante – Alyss creyó que trataría de arreglar las cosas con el pelirrojo y obligó a Boris a ayudarle

Alyss, Boris, Ivan y Yuriy fueron a la entrada, el pelirrojo fue prácticamente obligado por Boris insistiendo que había un malentendido y que podría recuperar a la pelirroja. En su cuarto, Lilith terminó una llamada y bajó con su maleta, los cuatro estaban de espaldas a ella

– gracias por todo – los cuatro voltearon para verla dejando la maleta evidentemente pesada para ella – todos son muy amables y… –

– ¿por qué parece que te estás despidiendo? – Alyss sonaba más a estarla regañando – dijiste que ibas a arreglar las cosas – Lilith trató de sonreír, en especial al ver a Garland a acercarse a espaldas de todos

– no es eso – sonrió nerviosa – es que quería presentarles a alguien – nadie entendió lo que pasaba y Lilith se abrió paso entre ellos para caminar hacia Garland

El moreno se paró al lado de la pelirroja, era más alto que Yuriy, su vestimenta dejaba ver sus músculos, el pelirrojo lo reconoció como el chico en el carro de donde bajó Lilith, el pelirrojo afiló la mirada al ver que el moreno la abrazaba por la cintura

– él es Garland Siebald – respiró recordando la amenaza del moreno – él es mi novio, lo amo y nos vamos a casar – mostró el anillo en su mano fingiendo alegría

– ¿qué clase de burla es esta? – el pelirrojo reclamó, estaba furioso

Lilith recordó lo que tenía que hacer para que el moreno no le hiciera nada al pelirrojo, tomó valor, cerro los ojos y besó al moreno apasionadamente imaginando que eran los labios del ruso. Nadie podía creer lo que estaban viendo, Yuriy sentía que todo su cuerpo hervía del coraje y decidió detener aquel beso soltando un golpe a Garland, pero la pelirroja se puso frente a él como si lo defendiera de Yuriy y e moreno se levantó tranquilamente

– b… basta, Ivanov… ¡lo amo! – Garland sonrió con satisfacción al ver como el pelirrojo miraba a Lilith

– vámonos, tu padre nos espera – Garland saboreaba su victoria y puso una mano en los glúteos de Lilith pero no contó con que Yuriy lo intentara atacar de nuevo

Boris e Ivan trataron de calmar a Yuriy, Lilith ayudó a Garland a levantarse, tenía miedo a su reacción, en especial con la mirada de odio del moreno

– no sé por qué te enojas pelirrojo – Garland habló relativamente tranquilo – es natural que nos casemos después de cuatro años juntos – ni Lilith esperó que el moreno dijera eso – ¿no le contaste que estamos comprometidos? – miró a la pelirroja, la mirada del pelirrojo dolió más en Lilith que cualquier golpe, quería disculparse con Yuriy

– ¿qué significa esto Lilith? – Alyss preguntó regresando a la pelirroja a la realidad

– ¿me engañaste todo este tiempo? – finalmente reclamó Yuriy – te odio – el pelirrojo jamás había visto a Lilith de esa forma – ¿qué esperas? ¡lárgate! ¡no quiero volver a verte jamás! – a un precio demasiado alto Lilith consiguió lo que Garland exigió, que la pelirroja rompiera el corazón de Yuriy y le dijera que la odiaba

Garland tomó la mano de Lilith y la subió al carro junto a su maleta, miró de nuevo al pelirrojo y le sonrió con burla antes de subir al carro, Lilith empezó a llorar desconsolada, había perdido al pelirrojo

– Bien hecho Lilith, olvidaba lo buena que eres obedeciendo, pero olvidaste un pequeño detalle – Garland encendió el carro y bajó su vidrio – Olvidaste que nunca he cumplido lo que te he dicho – Garland sacó un arma de un costado de su asiento

– ¡no! ¡no! – Lilith gritó en el asiento, no podía dejar que le hiciera algo al pelirrojo – ¡no le hagas nada a Yuriy! –

– ¡ya cállate estúpida! – Garland soltó un golpe con el arma a la pelirroja para dejarla inconsciente

El moreno aceleró, sentía la adrenalina correr por su cuerpo, miró a la pelirroja, ahora sólo tenía que casarse con ella para poder deshacerse definitivamente de Lilith sonrió al llegar al hangar donde un avión privado esperaba por ellos para llevarlos a Finlandia

Cuando la pelirroja despertó, Garland estaba hablando con el padre di Lilith afuera del carro. La pelirroja fue bombardeada por el recuerdo del grito de Garland, el arma, el acelerador y luego nada.

La puerta del carro se abrió, bajó para ver a su padre y al moreno juntos, miró detrás de ellos, estaba en la casa donde creció

– bienvenida a casa – Garland la agarró con fuerza del brazo – mi amor – le sonrió a la pelirroja

Lilith podía sentirlo, una vez que entrara a esa casa de nuevo, jamás volvería a salir, trató de resistirse pero el moreno tenía demasiada fuerza, su padre abrió la puerta de la entrada, miró hacia el jardín, era la última vez que vería la luz del sol