Hola, gente! n.n ¿Cómo les va? Yo supongo que bien, aunque... ¡HOY LES TRAIGO EL ÚLTIMO CAPI DE ÉSTE FIC! Me da muchísima pena, ya que es un fic muy bonito! Dicen que lo bueno llega a su fin... supungo que a veces es cierto nn' Pero basta de cháchara, les traigo... lágrima de la autora.. el último capi de Botan, la niñera II... Y el fin definitivamente de ésta historia...
Botan, la niñera II
¿Puedo ser niñero?
Capítulo 7: Un final digno de una pareja
La mañana llegó lentamente. Kurama fue el primero en levantarse, por lo que bajó las escaleras y se dirigó a la cocina a preparar al desayuno. 15 minutos después había vuelto a subir las escaleras, rumbo a la habitación de la pequeña Botan.
Al llegar, ella estaba durmiendo plácidamente en la cama, aún como una niña. Suspiró y abrió una ventana mientras corría las cortinas.
-Mm... -oyó el pelirrojo. Sonrió.
-Muy buenos días, Botan-chan... -le dijo él muy cariñosamente.
La pequeña niña, abrió levemente sus ojitos rosas y se desperezó sin apuros. Tenía el cabello revuelto y un camisón celeste. Bajó de la cama y saludó a Kurama. Éste se puso de pie, le sonrió y le dijo que ya estaba el desayuno, que la esperaba en la cocina.
El joven de ojos verdes estaba a punto de salir de la habitación cuando sintió algo en sus pantalones: bajó la cabeza y vio una mano de Botan aferrada a ellos. Él, conmovido, se agachó y ambos quedaron a la misma altura.
-¿Qué ocurre, pequeña? -le preguntó dulcemente. Los ojos de Botan denotaban preocupación.
-Tus ojos... -respondió ella, casi susurrando. Kurama se extrañó por la frase-... Tienen un brillo raro y... se ven irritados, Kurama-kun...
El nombrado se sorprendió. Ahora que la pequeña lo mencionaba, había despertado con la almohada húmeda sin recordar por qué. ¿Habría estado llorando? Y también, cuando bajó a lavarse la cara y peinarse, su reflejo le devolvió uno ojos cansinos y tristes. En el acto, la niña le dio un fuerte abrazo...
Los ojos de Kurama se abrieron de par en par. El abrazo tan repentino y dulce que le acababa de dar ella produjo que los verdes ojos del joven se humedecieran levemente. Él correspondió al abrazo con igual dulzura.
-Kurama-kun... Yo sé que estás muy preocupado por mi -le dijo Botan cuando terminaron de desayunar-. Pero quiero que sepas una cosa: si yo termino quedando para siempre como una niña... puedes hacer de nuevo tu vida sin que yo interfiera en ello y...
Kurama no quiso escucharla: prefirió tomarla en brazos.
-Botan-chan -dijo, sonriendo-, ahora yo quiero que sepas una cosa: por más que quedaras como una niña, jamás te alejaría de mi. No me importa si eres un niña, una bebé o una anciana. Tú siempre vas a hacer Botan-chan, mi Botan-chan... No importa qué apariencia tengas...
Éstas palabras hicieron derramar algunas lágrimas a la niña, quien pensaba que Kurama ya no la iba a querer más...
-No te pongas triste -le dijo el pelirrojo-. Para todo hay una solución: sólo que a veces tarda en llegar -se puso de pie-. Ven, cámbiate que vamos a pasear, ¿eh? -ella le sonrió inocentemente y subió las escaleras a cambiarse. Kurama suspiró...
La verdad, era que sí extrañaba un poco a la Botan ya más grande, pero mientras su esencia esté... el cuerpo no interesa.
Poco después, ella ya se había cambiado: tenía un vestido azul pastel y un bonito listón blanco en el cabello. Se expresión denotaba la más pura inocencia (que kawai n.n). Kurama, quien tenía una camisa y pantalones azules, al observarla, también le correspondió a la sonrisa.
-¿A dónde vamos a pasear, Kurama-kun? n.n -preguntó ella, tomando la mano del pelirrojo. Éste aceptó.
-Vamos a caminar un rato por un parque, ¿qué te parece? -dijo él. Botan sonrió y se pusieron en marcha.
Mientras se dirigían al parque, en el camino Kurama compró dos helados para que comieran (no, ¿en serio? ¬¬' ¿para qué sirve un helado, si no? Jin: para hacer castillo o.o' -o-'). No tardaron en llegar al parque, lleno de matrimonios, parejas, niños... En fin, toda clase de gente que suele ir a un parque.
Botan, llena de energía, fue corriendo hacia un tobogán, donde ya había más niños en él. Kurama, mientras tanto, se fue a sentar en una banca dentro del mismo parque y, de paso, miraba cuán divertida estaba Botan.
Luego de estar un rato en el tobogán, la pequeña se acercó hasta su "niñero" para pedirle si la acompañaba hasta un carrusel (calesita, tiovivo, como se diga en su país). El pelirrojo no rechazó la petición y fueron hasta el carrusel.
La cantidad de niños era impresionante. La niña de ojos rosados se subió y encontró lugar en una especie de góndola de madera muy bien decorada, que se movía levemente. A cada vuelta que daba, Botan saludaba a Kurama con una mano. Éste respondía gustoso al saludo.
Digamos que la tarde fue pasando lenta y animosamente. Tanto así que se hicieron casi las seis cuando Botan se bajó de una hamaca y le dijo a Kurama que tenía ganas de volver. Él le dijo que así lo harían y se pusieron en marcha hasta llegar a la casa.
-¿Te divertiste, Botan-chan? -le preguntó el joven de ojos verdes.
-¡Sí, mucho! -respondió la pequeña-. Gracias por trarme, Kurama-kun n.n -se hizo un pequeño silencio mientras caminaban-. ¿Y tú te divertiste? o.o
-Con sólo verte -respondió a su vez el pelirrojo. Botan, aunque si bien era un niña, no pudo evitar sonrojarse.
En un momento dado, ella sintió unos brazos alrededor de su cintura. Kurama la alzó y la cargó dulcemente.
-¿Qué estás haciendo, Kurama-kun? o/o -preguntó intrigada la niña de ojos verdes. Kurama sonrió y dijo:
-Te llevo a casa n.n -y así lo hizo.
No tardaron mucho en llegar y cuando lo hicieron, el pelirrojo se dispuso a preparar algo de té con pastel de chocolate mientras que ella iba a darse un pequeño baño.
Se hicieron las siete. Botan bajó las escaleras tarareando y casi se cae -.-'. Llegó hasta la sala, donde la esperaba Kurama, dos tazas de té y dos porciones de pastel. Ambos se sentaron y ella le estubo platicando acerca de todo lo divertido que estubo el parque.
-Hubo un niño que me empezó en el tobogán -comentó de pronto Botan.
-¿Y qué fue lo que hiciste? -quiso saber el pelirrojo mientras daba un sorbo a su té.
-Lo tiré de las hamacas del cara al piso n.n -respondió como si fuese lo más natural del mundo xD-. ¡Ojalá hubieras visto su cara! n.n Estaba llena de lodo y césped.
- o.o' Será mejor que no veas al grupo de Yuusuke y los demás por un timepo... -murmuró Kurama con una gota en la cabeza (ésta niña es fatal -.-').
Terminaron de merendar y limpiaron todo. El pelirrojo fue a su habitación y Botan a la suya. Poco a poco estaba oscureciendo.
Kurama se había recostado en la cama mientras leía algún que otro libro de botánica (oh, casualidad xDD). Tenía algo de sueño, pero le restó importancia. Sintió golpes detrás de la puerta.
-Adelante -dijo gentilmente. La puerta se abrió y dejó el paso a Botan, quien tenía el cabello suelto en ésta ocasión. Kurama le sonrió-. ¿Qué te trae por aquí, Botan-chan?
-Kurama-kun... ¿Podría dormir contigo? Tengo un poco de sueño... -pidió penosamente la niña. Kurama no pudo más que sonreír y le hizo un espacio en la cama y no tardaron los dos en quedarse dormidos (se entiende que es una niña ¬¬' no vayan a pensar mal!! Botan es un niña!! Y Kurama no haría nada extraño ùú'). Ambo dormían tranquilamente, abrazados entre sí (que kawai nOn)...
Cuando el chico abrió los ojos, vio la luna llena en el cielo y salpicado en estrellas. Se desperezó y se sentó en el borde de la cama, sin despertar a Botan. A decir verdad, estaba algo dormido aún, pero tenía que hacer la cena, sino se haría muy tarde.
Abrió los ojos de par en par... Sintió algo en su cuello y hombros...
-Kurama-kun...
Movió los ojos hacia un lado: podía ver unos brillantes ojos rosas, un sedoso cabello celeste y.. el cuerpo de una joven de dieciséis años frente a él. El pelirrojo se quedó paralizado completamente.
Acto seguido, sin pensarlo siquiera, Kurama no contuvo el impulso de besarla como nunca creyó hacerlo. Ése beso significó el alma de Kurama puesta en Botan. Demostraba todo el amor y cariño que le sentía. Su beso fue abrasador y romántico al mismo tiempo. Jamás volvería a dar un beso de ésa magnitud.
Botan, estaba tan sorprendida como el mismo pelirrojo. Sus ojos se abrieron enormemente, pero luego se dejó llevar por ése excepcial beso.. Podía sentir todo el ser de su amado en él.
Luego, pasados unos segundos, intercambiaron la más dulce mirada hasta el momento. Kurama puso una mano sobre la mejilla de su novia.
-No sabes cuánto deseé que pasara ésto -le dijo, sonriendo. Sus ojos se humedecieron levemente. Botan, tomó entre sus manos la mano del pelirrojo en su mejilla y la sintió tiernamente. Cerró por un instante los ojos, y luego volvió a abrirlos.
-Yo también... -fue lo que le dijo, sonriendo. Fue una mirada muy dulce y tierna. Se abrazaron y poco a poco volvieron a fundirse en un romántico beso..-. Aishiteru, Kurama-kun...
-Aishiteru... Botan-chan...
Es curioso como el hambre, o la sed desaparecían a medida que el amor mutuo crecía. No podían dejar pasar ése momento, no, no lo harían... (supungo que no debo decir aquello que ocurrió luego, no? n/n')
-¡Mulan-chan! ¡Vuelve aquí! -se oía gritar a una mujer.
-¡No quiero! -respondió una voz de niña.
Podía vislumbrarse el atardecer de una playa. La arena era blanca como la nieve y la sueve brisa hacía tranquilizar al que por allí paseaba. El sol, a lo lejos, era un espectáculo único, entre dorados y anaranjados... Las nubes jugaban con éstos colores y el cielo no dejaba de ser partícipe de ello. Un atardecer deslumbrante, como muy pocos se dan.
Un hombre se acercaba hasta la niña...
-Mulan-chan, hazle caso a tu madre -la reprendía con una sonrisa-. De lo contrario, puedes resfriarte: el clima cambia muy rapidamente de la noche al día, hija..
La niña lo miró con sus brillantes ojos verdes, idénticos al del hombre que acababa de reprenderla. Se quedó pensativa unos instantes y luego le sonrió.
-De acuerdo, iré al hotel.. -dijo dándose media vuelta y empezando a caminar. El hombre seguía por detrás. Varios cabellos rojizos de él volaron con una brisa.
-Será mejor que te ates el cabello, amor -le dijo la misma mujer de antes. Tenía un pequeño entre sus brazos-. De lo contrario, volará con el viento -el hombre le sonrió. La mujer también sonrió, cerrando un poco sus ojos rosas.
-Entonces lo mismo va para tí -dijo él. Y era cierto: los cabellos celestes de la mujer volaban al son del viento-. Estás tapando al pequeño Ryoga-chan -y terminó riendo.
-Kurama-kun, ¿cómo dices éso? -le dijo la mujer. El pequeño de nombre Ryoga estiró un poco las manos-. Es idéntico a tí, Kurama-kun... -dijo ella mirando al niño entre sus brazos-. Excepto ésos dos ojitos rosados...
-Y Mulan-chan tiene todos tus rasgos -le dijo Kurama a su mujer-. Cabello celeste, enérgica y sumamente carismática...
-Olvidas que tiene los mismo ojos verdes que tú -dijo ella mientras iban caminando hacia el hotel.
-Lo sé, Botan-chan -afirmó el pelirrojo. Al dar un par de pasos, vieron que estaba la pequeña Mulan, hija del matrimonio Minamino, creando algunas flores-. Ven aquí, Mulan-chan! -y la alzó en brazoas, a pesar de que su hija ya tenía ocho años.
-¡Suéltame, papá! -decía la niña, riendo. Los cuatro iban caminando alegremente hacia el hotel...
Botan no podía dormir. Se levantó de la cama y fue hasta la playa a mirar el cielo: la luna estaba llena y, junto a ella, todo recubierto por un bello manto de estrellas... Como aquélla noche...
Unos brazos le rodearon el cuello. Sintió unos dulces besos recorrer su cuello. Luego volvió su cabeza para intercambiar unas tiernas miradas con su marido. Se besaron y se abrazaron. Poco después, los dos estaban tumbados sobre la arena, mirando el cielo...
-Kurama-kun.. ¿a qué te recuerda éste noche? -le preguntó Botan en brazos de su esposo.
-Hum.. No lo sé, Botan-chan.. -dijo el pelirrojo sonriendo-. Dímelo tú... -ambos se volvieron a mirar.
-Aquélla vez que me volví una niña y cuidaste de mi.. Te hice pasar las mil y una.. -se pusieron a recordar ésos bellos momentos, y también, cuando los dos tuvieron que cuidar de Koenma, las hermosas cosas que ocurría entre ellos...-. Y una noche, igual a ésta, volví a ser una joven y no una niña...
-Recuerdo que me habías puesto tus manos sobre mi cuello -siguió Kurama, sin apsrtar la mirada de su esposa-. Tenía la mente en blanco y no reaccioné hasta que terminé de besarte con todo mi espíritu... -diciendo así, los dos se besaron lentamente-. Y luego...
Se quedaron en silencio: sabían muy bien lo que había ocurrido después de aquél beso. Siguieron mirando la luna y el cielo un poco más. Botan cerró luego los ojos para sentir la fresca brisa sobre ella, hasta que su respiración pausada se vio interrumpida por unos dulces labios. Kurama la besó apasionadamente... y la noche siguió su camino... siendo testigo de ése amor que nunca dejaría de flrecer...
...Sólo las peonías crecen en los rosales... por siempre...
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Se terminó...!!! No lo puedo creer -.-' Voy a llorar y llora, nomás xD. Bueno, estoy muy orgullosa de éste capi n.n Como se habrán dado cuenta, Mulan y Ryoga son hijos que "inventé" (porque Ryoga es el invento del hermanito de mi amiga Mukuro xD) para éste bella pareja. Supungo que luego de los besos saben qué sigue n/n'. Bueno, aquí respondo sus rr, los últimos de "Botan, la niñera":
Kasumi Shinomori: Bueno, espero que puedas leer el último capi! n.n y no te preocupes por lo de tu compu! n.n Espero verte en algún fic y gracias por seguir éste!! Nos vemos!!
VirginiaGdM: No me ofende xDD A decir verdad, a Jin lo veo muy aprecido a Yuusuke o.o' (no me hagas caso, cosas mías xDD) Ahora sí pudiste ver el efecto de la poción n.n Gracias por seguir mi fic!!! Nos vemos!!
Me hubiese gustado más rr, pero todo no se puede xD en fin...
Ahora sí, GRACIAS A TODOS POR LEER ÉSTE BELLO FIC DE KxB!!! GRACIAS POR LOS REVIEWS!! GRACIAS POR TODO SU APOYO Y ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO!!! ESTOY MUY AGRADECIDA CON TODOS, USTEDES ME DIERON LAS FUIERZAS PARA QUE SIGUE ESCRIBIENDO ÉSTA HISTORIA!! ARIGATOU GOZAIMASU, MINNA-SAN!!!
Nos leemos en otro fic...
Atte. y por siempre,
.:La guida spirituale, Botan:.
...Entrelaza una peonía y una rosa,
sólo así conseguirás amor y felicidad...
