-¿Porque Winky¿Porque? -decia Dobby llorando a su compañera de trabajo -mandé la solicitud hace más de una semana y no he recibido una respuesta SSNIIIIFFFF...
-Se te tendría que olvidar esa mania tuya de perseguir a Potter -le aconsejó la elfina.
-No, tu no lo entiendes Winky, él es mi único y gran amor (suspiro)
-Pues parece que a él no le hace mucha gracia, te ha devuelto todos los poemas que le has escrito durante esta semana.
-Winky, eres mala -dijo Dobby entre lágrimas -mala elfina por recordarle a Dobby su dolor.
-Mira el lado positivo, la editorial Gourthings te los va a publicar y vas a cobrar por ello -dijo Winky en un tono sarcástico ya que desaprovaba que Dobby cobrara derechos de autor.
-¿De que me sirve ser un gran poeta si no se corresponde mi amor? -dijo Dobby haciendo una reverencia. Muchos elfos de alrededor aplaudieron el arte (o drama) poético de Dobby.
Dobby aguantó melancólico tres dias más hasta que ocurrió algo insólito.
-Dobby, Dobby! -le gritaba Pesty, la elfina más guapa de toda la cocina con la que todos los elfos soñaban, todos menos Dobby claro, su corazón estaba reservado a Harry Potter -en la entrada del retrato hay una lechuza que tiene una carta para ti.
-HARRY POTTER! -gritó Dobby al que se le saltaron las lágrimas de los ojos, ya se lo imaginaba, seria una carta de amor pidiéndole perdon por el sufrimiento que le había causado esta última semana, pidiéndole perdón por todos los rechazos y suplicándole que esa noche se encontraran para consumar su amor.
Pero no era lo que Dobby se imaginaba, aunque tampoco le decepcionó. Era la respuesta del Curso avanzado de strepteasse profesional de Severus Snape. Este profesional del strepteasse le decia así:
Me remito a usted, querido nuevo alumno del Curso avanzado de strepteasse profesional de Severus Snape.
Le informo que este curso, por ser usted, se llevará a cabo en el despacho cercano a la mazmorra número 6 del pasillo séptimo cercano a la sala común de Slytherin. Justo ese despacho es donde usted recibirá las fabulosas clases que le convertirán en uno de los mejores bailadores de strepteasse profesional del mundo entero. Recuerde que son siete galeones la hora. Atentamente:
Severus Snape: Maestro honorífico del circulo strepteasse de Londres, ganador de la feria metropolitana Francesa del strepteasse, ganador de la copa Americana de la serie Busteng de profesionales del baile sexual. Siete veces elegido por unanimidad streper mejor pagado. Seis veces streper privado de las fiestas de las dinastias europeas. Medalla de Oro en los juegos olímpicos griegos del strepteasse...
Y la lista seguía, seguía y seguía, hasta más de medio pergamino con los títulos, copas, certámenes, concursos, campeonatos, en una palabra, todas sus conmemoraciones. "Si que tiene que ser bueno este Snape -pensó Dobby -con todos los premios que ha ganado, a ver, Ganador de la feria internacional del strepteasse europeo celebrada en Baviera en el 2001, en el 2002 ganó quince concursos, en el 2003 ganó cincuenta y tres! Estos premios tienen que se dificiles de ganar..."
-Oh, no -dijo Dobby, percatándose de un "pequeño" e "insignificante" detalle al releer la carta -yo no tengo siete galeones.
Dobby usó al 100 su celebro élfico. Necesitaba el dinero, pero no podia pedir un préstamo, a los elfos no les estaba permitido ir al banco sin su amo, y no iba a molestar a Dumbledore que seguro que tenia asuntos mucho más importantes que atender... ya se! Se lo pediré a Hermione Granger, ahora mismo debe estar en clase de... (sacó de su harapiento manto un horario decorado con la foto de Harry Potter en el vestuario poniendose la túnica del equipo de Quidditch de Gryffindor y lleno de corazoncitos) Si Harry estaba en Tranformaciones, eso significaba que Hermione, como compañera de curso de Harry, también estaba en dicha clase. Dejó sus obligaciones en la cocina y se dirigió a la clase de la severa profesora McGonagall. Tocó dos veces a la puerta.
-Adelante -dijo Minerva McGonagall desde dentro. Dobby empujó la puerta y entró en clase poniéndose colorado al ver que todos los alumnos lo miraban.
-Potter es una visita para ti -dijo McGonagall.
Harry se giró y miró mal al elfo.
-Mis más profundos respetos profesora McGonagall, señora -dijo Dobby haciendo tres reverencias- pero Dobby no ha venido a ver al gran Harry Potter señor, si no a la honorable jefa del Sindicato obrero PEDDO, -Dobby dió un gritito- la señorita Hermione Granger.
-PEDDO? Diriges un sindicato llamado Peddo, Granger? -se burló en voz alta Malfoy- ¿Y de que te quejas¿De las lentejas que nos sirven algunos Lunes¿Os producen gases a las sangre sucia?
-Vete a la mi... -dijo Hermione
-No insulte a la señorita Hermione Granger! -dijo Dobby estampando su "cacerola-sombrero" en la espinilla de Draco.
-AAAG! Me ha matado! Me ha matado! Mi padre se enterará de esto apestoso elfo cochino! -dijo Malfoy cogeando mientras salia de la clase y se dirigia a la enfermeria.
-Bueno Dobby si no te importa podrías hablar ya con Granger antes de lesionar a ningún alumno más, además que no tengo toda la clase para dejarte! -dijo irritada McGonagall.
-Señorita Hermione Granger, señorita noble, inteligente, justa, obediente, responsable y jefa de mi honorable sindicato -dijo Dobby haciendo reverencias -necesito que me deje siete galeones.
-¿Para que los quieres Dobby? -preguntó Hermione extrañada.
-No, puedo, decirlo -Dobby cogió un libro de transformaciones y empezó a pegarse con él.
-Pero Dobby -dijo Hermione -yo no puedo darte ese dinero si no me dices en que lo vas a utilizar!
-Esta bien, esta bien, ten aqui los tienes -dijo McGonagall cansada de perder clase por culpa del elfo. Metió la mano en su túnica y sacó siete galeones.
Dobby casi lloraba de la emoción.
-Yo sabia que Minerva McGonagall era una excelente bruja -dijo al borde de las lágrimas y con su voz chillona -pero no sabia que tambien era noble de corazón y solidaria con los pobres élfos -Dobby se puso a llorar -dígame como puedo recompensarla.
-Déjame dar la clase! -dijo McGonagall menos estricta de lo normal por los piropos que acababa de recibir, los cuales habian enrojecido un poco su rostro.
Dobby hizo un par de reverencias y salió de la clase. Se pasó el resto del dia deprimido porque no sabia como recompensar a Minerva, ella habia sido muy generosa con él, cuando ni siquiera Hermione Granger lo habia sido, tenía que idear un plan para servirla... pensó, pensó y pensó, hasta que por fin se le ocurrió...
Esa misma mañana, después de que sirvieran la comida fue a la lechuzeria y envió al galardonado Snape los siete galeones. A media tarde recibió un certificado de pago y una fecha: esta tarde a las 20:00h. Dobby estaba emocionado, esa tarde podría por fin ponerse manos a la obra con el curso. Ahora se iba con al excusa de limpiar el baño de los prefectos de la quinta planta. Una vez en el baño, en vez de limpiarlo lo ensució limpiandose a si mismo y perfumandose ya que no queria que el gran maestro de strepteasse Severus Snape se pensara que era un elfo guarro. Se vistió con su mejor ropa interior (unos calzoncillos azules talla élfica con una imagen de Harry Potter) se depiló las piernecitas, se vistió con su mejor harapo y adornó su calva con la mejor cacerola.
A la hora convenida el pequeño elfo, arreglado, peinado, perfumado y con las piernas llenas de quemaduras provocadas por la cera depiladora, se encontraba temblando delante de la puerta del despacho del profesor de pociones. Toc, toc...
-Pasen! -dijo una oscura voz desde dentro del despacho.
Dobby abrió timidamente la puerta. Dentro el ambiente era tétrico, las luces estaban todas apagadas, solo un par de velas alumbraban la gran sala.
-Acércate a la mesa Dobby -dijo Severus desde algún lugar del gran despacho.
Dobby caminó con miedo y sin hacer ruido quitándose la cacerola, le pareció que caminó mucho ya que esa mazmorra parecia diez veces mayor ahora sin luz. Al llegar a la mesa, nada le podría haber preparado para eso... Una luz muy fuerte se encendió de repente del techo iluminando por completo al profesor de pociones, el cual estaba de pie encima de la mesa vestido solamente con un abrigo negro y unos calcetines.
-Soy Severus Snape, tu profesor de Strepteasse. -dijo haciendo una mueca sexy.
-Yo soy Dobby, señor.
-Se quien eres -dijo Severus Snape, maestro del curso intensivo de strepteasse -Eres el elfo que quiere conquistar a Harry Potter. Dobby se puso colorado mientras para disimular hacia girar la cacerola por sus manos.
-Ese soy yo señor -dijo Dobby muy avergonzado.
-Estupendo -dijo Severus Snape, maestro honorífico del circulo strepteasse de Londres- yo te voy a preparar duramente para este trabajo tan complicado pero gratificante que es la seducción. Sé que Potter -hizo una mueca de desprecio -acabará muriendose por tus chupados huesos.
-Gracias señor -dijo Dobby con los ojos llenos de lágrimas.
-De nada, no lo hago gratis¿Has traido el dinero que te pedí, verdad? -dijo desconfiado el ganador de la feria metropolitana Francesa del strepteasse
-Si señor -dijo Dobby sacando de una bolsa atada a sus calzoncillos azules de Harry Potter las monedas que le habia dado McGonagall.
-¿No habrás robado el dinero? -dijo Severus con cara de asco al ver los horripilantes calzoncillos élficos de Dobby.
-No señor- respodió Dobby -he encontrado alguien que financia mis actividades.
-Excelente -dijo Severus, ganador de la copa Americana de la serie Busteng de profesionales del baile sexual, al más puro estilo del señor Burns. -tu primera lección será visual, para la próxima clase quiero que me traigas este libro -Severus extendió un papel a Dobby.
Tal como Severus anticipó, esa clase fué puramente visual, el sexy profesor puso una música extremadamente seductora y se pasó la hora meneando las caderas y en ocasiones le enseñaba los puntos básicos a Dobby.
-Bien Dobby -dijo Severus, el siete veces elegido por unanimidad streper mejor pagado- te voy a enseñar los puntos básicos del buen strepteasse -Severus se quitó el abrigo dejando al descubierto unos boxers de color rosa con lentejuelas y un pecho musculoso totalmente sudado. -El punto básico consiste en el incesante meneo de caderas -dijo mientras las movia- es muy dificil conseguir moverlas con gracia, y cuando las muevas con gracia lo dificil será pasar a moverlas de manera sexy. Muchos alumnos han tenido que dejar el curso avanzado de strepteasse profesional de Severus Snape, simplemente por no dominar este punto básico.
Dobby, a decir verdad, era un alumno muy aplicado, en esa clase aprendió a mover prefectamente las caderas y a menear el culito de dentro hacia fuera.
-Bien Dobby -dijo Severus al final de la clase- estás resultando ser uno de los mejores alumnos que tengo, nadie nunca antes había aprendido estos dos movimientos básicos en una sola clase.
-Usted me alaga señor -dijo Dobby haciendo una reverencia.
-Nos vemos en la próxima clase- dijo Severus saliendo por otra puerta rumbo a su habitación.
Dobby salió del despacho muy contento. Ahora que ya habia conseguido empezar su carrera profesional estaba de cada vez un pasito más cerca de conquistar a Harry Potter! Ahora tan solo nesecitaba un par de cosas: Una ducha con el gel extrasuave de Harry Potter y meterse en la camita entre sus sabanas de Harry Potter, aunque pensándolo bien, tampoco le vendrían mal unos calzoncillos como los de Snape...
CONTINUARÁ...? Draco se vengará de Dobby? Winky volverá a hacerle llorar? Ganará Severus algún campeonato más de strepteasse para sumar a su ya largo currículum? Dejarán de servir lentejas los Lunes? Descubrirá Harry lo que Dobby se trama? Volverá McGonagall a financiar a Dobby? Todos los interrogantes los develaré en el siguiente capítulo, siempre y cuando reciba un par de muchos reviews! Jajajaja. Besos a everybody!
