Poco después de la terrible discusión entre Darcy y el Sr. Bennet, llegó el Sr. Gardiner. Rara vez la Sra. Gardiner le mandaba una nota solicitando que regresara a la casa urgente, y por ello estaba muy alarmado y no sabía que había pasado.

Enseguida que vio al Sr. Darcy, a su cuñado y a Elizabeth se dio cuenta que había un grave problema entre los dos caballeros ya que Darcy estaba rojo de furia, su cuñado muy pálido y Elizabeth estaba con los ojos rojos sentada en el sofá con un pie en alto. Jane y su esposa estaban visiblemente nerviosas conversando con Elizabeth y el Sr. Darcy.

Al ver a su esposo la Sra. Gardiner sonrió aliviada. El Sr. Gardiner invitó a los dos caballeros a su despacho para a discutir en forma civilizada lo que había pasado y sobretodo hacer planes para el futuro.

A pesar que el Sr. Gardiner era un excelente hombre de negocios y un gran mediador, la conversación fue extremadamente tensa e incluso en algunos momentos violenta. Darcy estaba extremadamente molesto con el Sr. Bennet por todos los insultos y principalmente porque había lastimado a Elizabeth.

Por otro lado, el Sr. Bennet estaba muy arrepentido y avergonzado por su comportamiento. Era consciente que era probable que por ese incidente perdiera el respeto y el cariño de la persona que más quería en el mundo, su hija favorita, Elizabeth.

Después de casi una hora de discutir acaloradamente y varios intentos fallidos de llegar a una solución, Darcy y el Sr. Bennet llegaron a un acuerdo…

"… Está bien, Sr. Darcy. Aunque en muy pocos días, Elizabeth va a cumplir la mayoría de edad, le doy mi consentimiento para casarse con ella." El Sr. Bennet suspiró con tristeza. "Me gustaría que se casaran en unos meses en la iglesia de Longbourn ya que no quiero que haya ningún tipo de rumor asociado a mi hija."

Darcy asintió. "Estoy de acuerdo con sus peticiones, Sr. Bennet. De hecho, me parecen razonables. ¿Le parece bien anunciar nuestro compromiso esta semana y que nos casemos en tres meses?"

El Sr. Bennet asintió. "Si, tres meses me parece tiempo suficiente para que mi esposa organice una fiesta de compromiso y el desayuno de bodas."

Darcy asintió y lo miró a los ojos. "Por último, quiero que me dé su palabra de caballero que nunca más va a volver a reaccionar de esa manera tan violenta con Elizabeth."

Avergonzado el Sr. Bennet respondió. "Sr. Darcy le juro que no soy un hombre violento y jamás lastimé a una mujer. No fue mi intención lastimar a mi hija." Respiró hondo. "Tiene mi palabra de caballero."

Darcy asintió levemente. "Muy bien, le creo. Además, quisiera tener su permiso para visitar a Elizabeth en Longbourn, ya que no quiero estar los próximos tres meses sin verla."

El Sr. Bennet asintió levemente. "Tiene mi consentimiento para visitarla todas las veces que desee en Longbourn. Aunque estoy seguro que la Sra. Bennet va a insistir en que Elizabeth regrese a Londres para comprar su ajuar de novia ya que en Meryton los comercios no son adecuados ..."

Antes de retirarse Darcy habló unos minutos a solas con Elizabeth para contarle los detalles de la conversación con el Sr. Bennet.

Elizabeth estaba muy dolorida, tenía el pie muy hinchado, pero afortunadamente no tenía fractura. Tendría que hacer quietud por una o dos semanas.