Capitulo 2: … pero se paga con intereses…

Debo mencionar que me sorprende la acogida que ha tenido este fic... gracias, de verdad.


Viernes, tercer bloque.

Con los materiales en la mano, Tezuka aún analizaba la posibilidad de contraer ébola, aunque era una exageración, tal vez algo como polio o viruela, algo muy contagioso que lo dejara aislado por un tiempo… algo que le permitiera escapar de esa clase de integración, pero que no afectara su capacidad física, sino, perdería entrenamientos de tenis.

Y es que, mirando el rostro de sus compañeros, no era el único que estaba pensando en eso.

"Chicas y chicos". Saludó Kanda-sensei, apareciendo con los mismos materiales que les había pedido a sus alumnos. "Buenos días, hagan un círculo para empezar a trabajar".

La idea era coser una bolsa con la tela que habían llevado, rellenarla con las toallas viejas y otras cosas como papel y algodón. Luego, engancharían la venda a la bolsa de tela y tendrían la primera parte de su clase, terminada.

Kanda-sensei les dio 30 minutos para hacer la bolsa, cada cual la hizo a su manera, colocando más o menos relleno, pero existían un mínimo permitido, y eso lo veía la profesora.

"¿Qué tiene que ver el bolso con discapacidad?". Preguntó en cuchicheos una de las alumnas a su amiga.

Oishi quería saber la respuesta a eso.

"Muy bien, los veo a todos con su bolso terminado". Kanda-sensei les sonrió antes de levantarse la polera un poco y colocarse su propio bolso alrededor del abdomen. "Deben colocar la venda alrededor de su abdomen y asegurarla con los ganchitos que trajeron".

"¿Obesos?... pero, las discapacidades no se pueden repetir…". Oishi miró a Tezuka, quien estaba detenido antes de afirmar las vendas que sostendrían la bolsa. " ¿Tezuka?".

"No somos obesos…". Tezuka parecía a punto de querer partirse la cabeza contra uno de los pilares del gimnasio.

"Como son los dos cursos con menos varones, decidí darles a ustedes este tema tan especial". Kanda-sensei los miró con todo el cariño que un profesor creativo y dedicado podía tener por sus alumnos. "Son embarazadas entre 5 y 7 meses de gestación, ustedes decidirán los nombres de su hijo o sus hijos para la primera actividad".

Se escuchó un gran ¿QUÉ?, en tonos graves, mientras un par de cuchicheos y murmullos de que linda actividad y que lindo esto y esto otro en tonos más agudos.

"Oh, vamos, chicos, será la única vez que estén embarazados". Kanda-sensei rió de buena gana a costas de sus alumnos varones. " Además, así cuando su esposa comience a quejarse de vez en cuando de que le cuesta moverse o que le duele la espalda, entenderán plenamente de lo que habla".

Oishi levantó la mano.

"Dinos, Oishi-kun". Kanda-sensei le dio la palabra.

"Sé que es complicado para nosotros aceptar la idea de estar, entre comillas, embarazados, pero si lo ven desde el punto de vista que tendremos un acercamiento a lo que nuestras madres pasaron con nosotros, no deja de ser interesante". Oishi les comentó a todos, claramente utilizando una estrategia de convencimiento muy de moda en el club de tenis, mirarlos a los ojos con esa mirada maternal que solo él tenía.

Algunos chicos asintieron, las palabras de Oishi los convencieron de soportar esa semana que se venía, sin embargo, algunos seguían reticentes a toda esa actividad. Tezuka se contaba entre ellos.

"Bien, jóvenes". Kanda-sensei les llamó la atención para que recibieran instrucciones. " El trato es el siguiente, durante una semana completa se comportarán como si llevaran una vida en sus vientres, eso quiere decir que deben ser muy responsables...". Con una sonrisa, continuo. " La calificación será basada en lo que otros profesores observen de su comportamiento además de lo que yo observe desde lejos… queda a discreción de ustedes el como lo harán en sus casas, eso considera que se pueden quitar el bolso o tenerlo puesto, es decisión de ustedes, pero aquí, en Seishun Gakuen, deben tenerlo puesto… ". Miró a los jóvenes uno por uno. "¿Alguna pregunta?".

Como nadie levantó la mano, Kanda-sensei se hizo la idea que más de alguien se acercaría al final de la clase.

"Muy bien, quiero que se sienten sobre las colchonetas".

Los alumnos respondieron sentándose sobre las colchonetas que estaban puestas en forma de círculo, cada uno acomodando su improvisado vientre abultado.

"Quiero que cierren los ojos". Comenzó Kanda-sensei. " Relájense… suelten los hombros, no piensen en que están incómodos con esto, ni en que hay exámenes que rendir… relájense…".

Inconscientemente Oishi se llevó las manos al vientre, junto con muchas alumnas.

"Pongan sus manos sobre sus vientres… sientan como se mueve, en algunos casos más que en otros, pero sientan que allí hay vida".

La profesora de educación física los dejó en silencio, mientras se acostumbraban a la idea de la actividad. Claramente un buen número tenía una leve sonrisa, de seguro imaginando que se sentiría si realmente hubiera algo allí dentro.

"Ahora abran los ojos". Kanda-sensei les sonrió a todos por igual. "¿Alguien ya pensó en el nombre de su bebé?".

Una compañera de Oishi levantó la mano.

"Preséntate, por favor". Le pidió la profesora.

La chica, claramente siendo observada por todos, comenzó con un tono tímido.

"Soy Yukimitsu Aki, y tengo 7 meses de embarazo… ". Titubeó un poco. "Es mi primer bebé y se llamará Ayame".

Kanda-sensei volvió a sonreír, esta vez más animada. "Gracias Yukimitsu-chan¿quién más quiere decir algo de su bebé?".

Uno a uno fueron presentando a su bebé, absoluto respeto por todos, incluyendo a los compañeros varones que mencionaban estar embarazados de su primer hijo… lo cual no dejaba de tener un cierto tono de chiste para ambos cursos.

"Soy Oishi Shuichiro… eh, mi bebé se llama Eiko, tiene 6 meses de gestación, y también es mi primer embarazo". Oishi estaba sonrojado, obviamente muchos habían entendido de dónde venía el nombre de su supuesta hija. Es que Eiko y Eiji eran casi lo mismo.

"Soy Tezuka Kunimitsu". Comenzó Tezuka cuando llegó su turno luego de Oishi, al fin que no quería ser el último en presentarse y quedaban 4 compañeros… todos hombres. "… tengo 5 meses de embarazo… " Eso se escuchaba muy extraño viniendo de su boca. "… se llamarán Kunihiko… y Keiko".

Eso trajo una buena sorpresa, al fin que era el primero en decir que tenía un embarazo múltiple.

"¿Dos?". Oishi le preguntó en voz baja.

Tezuka se encogió de hombros. "Quería ser original".

Camino a la práctica de tenis de esa tarde, saltaron las preguntas pertinentes entre ellos.

"Eiko…". Comenzó Tezuka, Oishi se sonrojó de inmediato.

"Pensé… en alguien con quien quisiera compartir algo así como tener un hijo, una persona que no dudaría en estar a mi lado en todo momento…". Oishi suspiró. "Y pensé en Eiji, pero si lo decía tan abiertamente, me iba a dar más vergüenza… además, siempre he querido una hija".

Tezuka asintió, satisfecho con la respuesta.

"Creo que comprendo lo de Kunihiko". Inició la siguiente conversación, Oishi. "Después de todo tu familia es Kunikazu, Kuniharu, Kunimitsu… pero y Keiko?".

"Como te dije, quería ser más original que el resto". Eso le recordaba que después de que dijo que tenía mellizos, sus otros 4 compañeros tenían trillizos y otros tantos bebes, que llegaba a dar pena por sus rodillas y tobillos. " … y digamos que pensé en un padre que nadie logre adivinar quien es".

Oishi se detuvo un momento, pensando.

"… Un padre… ¿Keiko?… ".

"Esa es la idea, que lo piensen y no lo descubran". Con eso como finalización de la conversación, Tezuka entró en la casa club, un silencio reinante, todos querían saber que discapacidad les habían dado a los dos alumnos de tercer año.

"Buchou, subió de peso". Comentó Echizen cambiándose la camisa de colegio por la polera del equipo de tenis.

Tezuka dejó su bolso sobre una de las bancas y se quitó la chaqueta de estudiante y luego la camisa para que todos vieran el "dispositivo" que le estaban haciendo usar. Dobló su ropa con cuidado y la metió en el casillero, luego sacó su polera del equipo de tenis y antes de colocársela, miró a Echizen.

"¿Cuántas vueltas quieres dar?".

"¡¡OISHI!!!". Gritó Kikumaru mirando el vientre de su pareja de dobles. "¿Fue el helado de ayer?". Kikumaru parecía a punto de llorar.

"No". Se rió Oishi, sus cualidades maternales e instintos funcionando al 100 . "No es eso, es por la actividad de Kanda-sensei, estoy embarazado".

Eso cayó como un balde de agua fría sobre muchos, que simplemente quedaron mirando, incrédulos, el vientre de Oishi.

"E-em-embarazado…" Kikumaru miraba el abdomen de Oishi, aún cubierto por la camisa de colegio, con su forma redondita. "¿Es nuestro?"

Oishi se sonrojó mucho más que cuando dijo el nombre de su bebé frente a la clase.

"… Es…".

Kikumaru no lo dejó terminar de hablar cuando lo abrazó con fuerza.

"Somos papás, aunque sea de mentiras, somos papás". Le dijo con voz emocionada y los ojos brillosos. "Cuidaré de ustedes como un buen papá". Se llevó una mano al pecho en signo de compromiso.

"Sólo será por una semana". Le dijo Oishi, tratando de aplacar la vergonzosa e insinuante situación en que estaban metidos. "Además Eiko-chan". Oishi se detuvo, llevándose una mano a la boca para cubrirla.

"Eiko-chan, que lindo, es el femenino de Eiji". Agregó Fuji con una sonrisa más que cordial, maligna.

"Yo sabía que Oishi-sempai y Eiji-sempai estaban casados". Comentó Momoshiro en voz baja a Echizen mientras observaban como Kikumaru hacía que Oishi se sentará y le ayudaba a cambiarse los zapatos por zapatillas.

"Fssss, no seas metiche". Le reprochó Kaidoh que recién se integraba a buscar su uniforme dentro de su casillero.

"Ah, Mamushi¿que no te habías dado cuenta?". Le preguntó Momoshiro, claramente declarándole la guerra.

"Habría que ser muy Momoshiro para no darse cuenta de que los sempais están casados". Le respondió Kaidoh colgando parte de su uniforme.

Momoshiro lanzó humo por las orejas. " ¿Quieres pelear?".

Kaidoh lo miró con una paciencia infinita. "Si crees que con eso me provocarás, estás equivocado". Y con eso tomó su raqueta y salió a la cancha a hacer el calentamiento.

"Cuidar de Inui-sempai por una semana le dio más paciencia". Comentó Echizen mirando a Momoshiro de reojo. " O maduró más que otros aquí presentes". Y diciendo eso volteó a ver a Tezuka, quien se abrochaba las zapatillas.

"Buchou".

Tezuka lo miró con una ceja alzada.

"¿Cómo se llama su bebé?". La pregunta de Echizen dejó a todos esperando la respuesta.

"¿El niño o la niña?". Preguntó Tezuka revisando el cubre grip de su raqueta.

"Ambos". Echizen le miró intensamente.

"Kunihiko y Keiko". Tezuka se levantó de la banca y caminó hacia la puerta.

"¿Keiko¿por qué no le cambia el nombre a Ryuki?". Le preguntó nuevamente Echizen, esta vez con más determinación.

"Porque me gusta Keiko".

"Che, si fuera Ryuki, yo podría ser el papá".

"¡Echizen, 20 vueltas!".

"Uis".