Capitulo 3: …Practica al estilo Seigaku
La práctica comenzó sin más traspiés, salvo que Kikumaru intentaba que Oishi se moviera lo menos posible en el partido de dobles que estaban jugando contra Inui y Kaidoh…. Y que Echizen ya llevaba como 60 vueltas de castigo.
"Eiji". Oishi se acercó a su pareja de dobles, que estaba más cansado que de costumbre. " No es necesario que te esfuerces tanto por devolver los tiros, sabes que yo también puedo".
"Pero…Oishi, Eiko-chan ya debe pesar y no quiero que te vaya a pasar nada". Kikumaru lo miró a los ojos con seriedad. " Ni a ti ni al bebé".
"Creo que debería darles puntos extra en su calificación". Comentó Kanda-sensei al ver la dinámica entre Oishi y Kikumaru. "Me sorprende tanta aceptación".
"Son muy unidos, no solo las parejas de dobles, sino todo el equipo". Comentó Ryuuzaki-sensei. " Ya viste todo lo que hicieron la semana anterior para que todos pudieran continuar practicando tenis y no perder entrenamiento".
"Eso también lo tengo considerado en la calificación, lo que si me preocupa otro personaje". Dijo Kanda, mirando hacia la cancha B, donde Tezuka jugaba con Echizen.
"Va a ser imposible dejarlo sin jugar". Advirtió Ryuuzaki-sensei. " Además que corrimos un partido amistoso con otra escuela por el proyecto de integración, Sábado y Domingo deben jugar".
"Si fuera por mi, no hay problema, pero no están respetando las reglas del proyecto, y no quiero calificarlo mal".
"Me parece extraño que el peso no haya comenzado a mermar su fuerza". Kanda-sensei sonrió al ver a Tezuka sobarse la espalda. "Hablé de más, ya empezó".
"¡Buchou!". Echizen saltó la red que separa las canchas y se acercó preocupado a Tezuka cuando este se sentó en el suelo antes de servir.
"Me está doliendo la espalda". Le dijo Tezuka con un leve tono de queja.
"Continuaremos el partido otro día". Dijo tajantemente Echizen, quien se sentó al lado de Tezuka. "Le ayudo a estirar".
Como no era pregunta, y la verdad, Tezuka estaba aburrido de enfrentarse a Echizen para que entendiera que no quería que lo trataran especial por el famoso proyecto de integración, no era necesario que se creyeran el cuento de que estaba embarazado, ni que alguien se tomara el papel de padre del bebé… pero era agradable que alguien se preocupara por sus malestares, no podía negarlo; por lo que Tezuka se sentó y dejó que Echizen le ayudara a elongar la espalda.
"Vamos a tener que hacer esto seguido para que no te duela cuando termine el proyecto". Le comentó Echizen presionándole la espalda. " Si no nos hubieras enseñado este ejercicio, todos los de primer año estaríamos con dolor de espalda".
Tezuka suspiró.
"No tienes idea de cuanto me molestó este proyecto, pone en riesgo el crecimiento de muchos, al menos nosotros ya tenemos huesos más estables que ustedes".
Echizen sonrió.
"¿Son sus hormonas hablando?".
Tezuka lo miró bastante feo.
"Creo que deberías darle un par de puntos a Echizen". Comentó Ryuuzaki-sensei, al ver a Ryoma salir a correr alrededor de las canchas.
"Ya veo…". Kanda suspiró. " Al menos Tezuka-kun está acostumbrándose a ser un poco hormonal".
Ryuuzaki no comentó que si el mandar a dar vueltas era ser hormonal, Tezuka venía con un embarazo desde hace un buen tiempo atrás.
Fuji no resistió la tentación. Era demasiado, la había pasado increíble siendo sordo, había disfrutado mucho toda la atención que le dio el capitán tratando de que no le pasara nada en la escuela, en entrenamiento y en el viaje a casa; y de cierta forma, ahora era su oportunidad de devolverle la mano.
Le tendió una botella de agua mineral sin gas, baja en sodio, la cual Tezuka miró con cierta desconfianza.
"Vamos, pensé que podías tener sed". Le sonrió Fuji, algo más dulce que otras veces. Tezuka aceptó el agua mineral. " Además con Kanda-sensei mirando por aquí me conviene ayudarte para mi calificación".
Tezuka suspiró.
"Gracias por los buenos deseos".
"Cuando quieras". Rió Fuji, antes de tomar un sorbo de su jugo de frambuesa. " Noté que Echizen ha corrido mucho el día de hoy, sigue insistiendo en ser el padre?".
"No sé que le atrae de eso". Tezuka tomó un poco de agua mineral.
"Ah… es obvio, quiere pasar un tiempo contigo". Fuji le sonrió de buena gana. " Aunque más que Ryuki y Keiko, Syuu me gusta más".
"A mi me gusta Keiko". Le respondió Tezuka cruzándose de brazos.
" La verdad no le encuentro mucha gracia, pareciera que el padre fuera… Keigo Atobe, de cierta forma preferiría un nombre… menos…". Fuji detuvo su perorata, abriendo los ojos lentamente para observar a Tezuka. "… me huele a que elegiste un padre bien adinerado".
"En teoría, alguien que no se atrevería a ofrecerse de padre". Respondió Tezuka, bebiendo un poco de agua.
"Insisto en que deberías elegir alguien más adecuado".
"Fuji". Tezuka volteó a mirarlo a los ojos. "No es un requisito de la actividad que tenga elegido al padre del bebé, además no te afecta en nada si es una simple farsa para aprobar el ramo".
Fuji suspiró.
"¿Y, si te digo que me gustaría que hubiera alguien que te regaloneara durante todo este proyecto, que sé que te tiene muy incómodo?".
"Te diría que gracias, pero no lo veo necesario". Tezuka le palmeó la mano a Fuji. "Imagíname como un padre soltero".
"Entonces cuenta con un papá postizo… para hacerte cariñito".
Tezuka lo iba a mandar a correr vueltas, cuando Echizen apareció, claramente recuperándose de su último castigo.
"EH!". Le gritó a Fuji y se acercó a él. "Pensé que habíamos quedado en que yo era el papá consentidor y Fuji-sempai sería el tío".
Fuji rió solo como él sabe hacerlo.
"Pues, modifiqué un poco el plan por la diferencia de tamaños entre nosotros". Fuji se llevó una mano al rostro para cubrir la sonrisa que aparecía prominentemente.
"Si es por tamaños…" Interrumpió Tezuka . "Creo que yo sería el papá, Fuji la mamá y tú nuestro hijo". Diciendo eso se levantó. "Ahora de vuelta al entrenamiento antes de que los mande a correr".
"Creo que te ablandaste un poco con ellos". Comentó Oishi llegando a sentarse al lado de Tezuka, mirando como Fuji y Echizen volvían a las canchas.
"Dejémoslo en que me aburrí de mandarlos a correr".
"Kunimitsu..". Su madre tomó aire algo espantada.
"Es el proyecto del que te hablé la semana pasada". Tezuka Kunimitsu se quitó los zapatos y los guardó en el estante de la entrada de su casa para colocarse sus pantuflas celestes. "¿Mamá?".
"¿Sabes que es lo más impactante de todo esto?". Le preguntó su madre, saludándolo con un beso en la mejilla. Tezuka negó con la cabeza. " Que ese vientre se ve real…¿para eso necesitabas las toallas viejas?".
"Si, toallas viejas y rellenos varios". Comentó mirándose el vientre y tratando de ver que era lo que lo hacía tan real.
"Así se veía mi estómago contigo cuando tenía como 6 meses". Le comentó su madre llendo hacia la cocina.
Oh, rayos...menos mal que me arreglé en el camino… espero. Pensó Tezuka ante ese comentario.
"Se supone que son mellizos". Dijo Tezuka entrando a la cocina con su cajita de bento y los palillos para lavarlos.
"A tu abuelo y a tu padre les va a dar ataque lo del embarazo". Comentó su madre, al tiempo que se escuchó un portazo y la figura severa de su abuelo apareció en la puerta de la cocina.
"¡¿UN EMBARAZO?!". Gritó furibundo, acercándose peligrosamente a su nieto. " KUNIMITSU¡¿EN QUÉ TE HAS METIDO?! ".
"Abuelo…". Comenzó Ayana, tratando de clamar al furibundo anciano que se acercaba peligrosamente a su hijo.
"¿Quién es la chica¿a quién le has echado a perder el futuro con un hijo a esta edad?". El hombre estaba a punto de tomar el brazo izquierdo de su nieto.
"No es ninguna chica, es un proyecto de la escuela, es".
"¿Embarazas a una chica por un proyecto de la escuela?". El abuelo le preguntó, interrumpiendo lo que iba a decirle, con un tono demasiado serio para su gusto.
"No, solo es simular estar embarazado". Le explicó Tezuka, levantándose la camisa para mostrarle el cinturón que llevaba.
"¿Qué es eso?". El abuelo al fin pareció querer escuchar a Tezuka.
"Es una actividad de la profesora de educación física, por una semana simulamos algo y a mi curso le tocó parecer embarazados".
El abuelo se cruzó de brazos. "Lo que le enseñan a los chicos de hoy, estar embarazados, en mis tiempos no se habrían hecho este tipo de tonterías". Se alejó de la cocina con una larga lista de comparaciones de los tiempos actuales con la educación que el recibió.
"Nunca pensé que fuera a reaccionar así". Comentó Ayana, aún mirando donde el anciano estuviera amenazando a su hijo hace unos minutos.
Tezuka suspiró. "¿Podrías explicarle tú a papá?".
"¿Eh?".
"No quiero repetir esto". Diciendo eso, Tezuka se dispuso a lavar sus utensilios de almuerzo y la loza que quedaba en el lavaplatos.
Su madre se sentó a cortar frutillas. "¿ Les pusiste nombre?".
"Si". Otra vez tenía que contar la famosa historia.
La mañana del día Sábado no fue muy buena para Oishi. Luego de todas las preguntas que debió responder ante su familia, asegurarle a Eiji que estaría bien el resto de la noche y aprender a quitarse el bolso que simulaba ser su bebé; se acostó tarde. Por lo tanto, despertó algo atrasado para estar en Seishun a la hora de llegada del bus que los llevaría al complejo deportivo donde se realizaría el partido amistoso con algún equipo, que ya no recordaba cual era.
"Oishi, despierta Oishi". La voz de Kikumaru y su mano moviéndolo suavemente. "Oishi-koi, si no nos apresuramos Tezuka nos va a dejar abajo del bus".
Y ahora por eso mismo, corrían hacia la escuela, al mismísimo rayo se había ido el proyecto de integración, se pondría el vientre falso llegando al bus, el mismo bus que veían estacionado frente a la reja del colegio.
"Al fin". Kikumaru se apoyó en Oishi al llegar al bus, donde Ryuuzaki-sensei y Tezuka esperaban a los rezagados.
"Alcanzaron a llegar, en 3 minutos más nos vamos, así que suban". Les ordenó la entrenadora.
"Eiji, te dije que no te entusiasmaras con lo del bebé, ya tienen uno, no pueden hacer otro hasta que ese nazca". Les saludó Fuji, haciendo que Oishi y Kikumaru se sonrojaran hasta donde sólo ellos y sus madres conocían.
" Existe un 76 de probabilidades de que Kikumaru fuera a buscarte a tu casa, además de un 98 de probabilidades de que te acostarás tarde explicándole a tu familia sobre tu… estado". Agregó Inui mirando su cuaderno verde. "Puedo agregar que hay un 96 de probabilidades de que el padre de los bebés de Tezuka sea un buen tenista, un 32 de que sea de Seigaku, un 12 de que sea de Rikkidai y un extraño 56 de que sea de Hyotei".
"Inui". La voz amenazante del capitán calló a Inui en el acto… solo por un momento.
"Perdón, 50 y 50 entre Seigaku y Hyotei". Corrigió Inui de forma descarada.
"Vuelvo a escuchar tu voz, te bajas del bus y te vas corriendo". Con eso, Tezuka fue a sentarse y a regañar a Momoshiro y Echizen por lo atrasados que habían llegado.
Nota: Me alegra un kilo que les cause gracia o que los lleve a la reflexión, secretamente esa era la idea.
Nota Random: Odio transantiago...
