Killer se lo veía venir, en algún momento pasaría ese suceso sea tarde o temprano, tan problemático como su amigo aún estando en el vientre de su madre.
Hawkins había empezado llorar, Killer le doy un pequeño abrazo intentado dar su consuelo.
Sus ataques debe risa le dan en el peor momento, Hawkins no le afecta solo se aferra al kimono manchado de sangre.
En la prisión de Udon, Kid estaba recostado intentado dormir.
No podía dejar de soñar con su tripulación yendo hacia el mar, buscando el One piece después de matar a sus enemigos.
Hawkins también estaba en ese sueño, incluso ahí tenía sus cartas no recuerda que le decía pero sabía que fue algo que le gusto, todo eso para al final despertara en ese estúpido lugar.
En esos momentos solo le quedaba seguir el consejo de Killer y los regaños de Hawkins, no seas imprudente y obedece las reglas.
Hawkins ya no lleva el uniforme de los piratas bestias, tiene un kimono cómodo.
Kaido estaba interesado en su bebé, aún tiene tiempo decidir todavía lo tiene...
Aún tiene 1% de posibilidades de vivir, ese resultado no cambia pero otros si, grandes cambios vienen a Wano.
Su mejilla se tiñe de rojo, Orochi le dio una cachetada cuando le dijo su predicción sobre el próximo futuro de estos días.
Insultos y más insultos, blasfemias lanzadas al arte del tarot.
"Es cosa suya Orochi-sama si cree o no en esto, ese es el resultado de mis lecturas, Wano va sufrir cambios por la llegada de ciertas personas"
"Pero quienes! Habla mujer quien es para enviarlos a ejecutar!"
"No lo sé, hay 89% de posibilidades que estén relacionados con la rebelión"
Mientras Orochi maldecía una muñeco de paja cayó de la cara de Hawkins, ella lo pateo lejos para que no lo vea.
Sus predicciones lograron llegar a los piratas bestias quienes informaron a sus superiores, esa información será valiosa en el futuro.
Enterarse que está embarazada no fue tan malo, Orochi ya no la quiere tan cerca y la manda lejos cuando encuentra una mujer hermosa.
Su estómago sonó, ya está en el final de su primer trimestre y el hambre está aumentando, las náuseas disminuyen para su bien.
Hay una larga fila de personas esperando por un plato de soba, había oído de su famoso sabor celestial.
"Tú también quieres probar la soba?" Ella dijo aquello sobandose su vientre algo hinchado, fue a sentarse en un lugar cercano, tiene kairoseki en las muñecas para evitar su escape.
Mientras esperaba que la fila se hiciera más pequeña respira el aire fresco, Orochi en cualquier momento puede mandarla a llamar, a oído que Apoo está afuera en alguna misión.
Sus ojos se empezaron a sentir más pesados, tenía sueño quiere darse una pequeña siesta pero aún quiere comer, sus párpados se cerraron y lentamente se empezó a dormir sentada en esa banca.
Cuando sus ojos se abrieron la mañana se estaba convirtiendo en noche, el puesto de soba está vacío y el dueño está guardando las cosas.
Se apresuró en pedirle un plato de soba, ese rubio de ceja rizada porque siente que lo ha visto en alguna parte, tan sonriente y enamoradizo de kas mujeres.
Su plato de soba fue servido, le dio un gracias empezando a comer, los rumores no se equivocan es un manjar celestial.
Pidió otro plato que me fue servido, los grilletes de kairoseki no se lo dejan fácil pero puede comer.
"Gracias por la comida" Su estómago sono mientras decía eso, sus mejillas se sonrojaron de vergüenza.
Sangoro le sirvió otro plato de cortesía, el cocinero se había sentado a su costado, con discreción le pregunto porque llevaba esos grilletes.
"Me diste un plato extra, es justo responderte, es una medida de seguridad"
Sangoro iba a preguntar más cuando dos piratas bestias llegaron, era momento de regresar con Orochi... Iba terminar primero su plato.
Uno de ellos al ver que no les hizo caso fue a jalar su brazo, Sangoro lo pateo de una manera peculiar.
"(Ese estilo de pelea, el cocinero de los sombreros de paja?)" Habia leído en los periódicos de ellos, vio sus recompensas, ellos son las personas de sus predicciones.
"Sangoro muchas gracias por la comida, disculpa las molestias" Dando una pequeña reverencia se empezó a ir.
Unos días después varios carteles de Zoro-jurou estaban por todo Wano junto a los carteles de Luffytaro.
Los sombreros de paja están en Wano, grandes cambios llegan al país.
Orochi está furioso al oír de los problemas, desquita conmigo los muñecos me salvan, ataque donde querías pero no a mí vientre.
Hawkins tiene su mano transformada en paja con clavos al final.
"No te atrevas a golpearme ahí" Frente a una bestia de cabezas de serpiente, protege al bebé no dejes que Orochi lo toque.
Mujeres mirándola con lástima mientras otras lloran, las cabezas regresan a su lugar cuando un pirata bestia llega anunciando algo.
"Kaido-sama quiere ver a la señorita Hawkins ahora mismo!"
Temor, miedo y todas sus definiciones son lo que definen su estado ahora, cara neutral oara ocultar todo, Kaido espera su respuesta.
Decide si vives o mueres, este es tu momento.
"Voy ayudarlo en lo que pueda Kaido-sama" Pegando su cabeza al suelo, todo el miedo se va al oír sus risas.
"(Discúlpame Kid, este es el único modo en que puedo ayudarte)"
Noches oscuras en Wano, pasaría de ser una concubina a la estratega para la captura de los sombreros de paja, Kaido ya no la habia obligar a matar a su bebé.
Risas amargas combinas con alivio resonaron en su habitación, Kamazo y ella están en la sala con sola la luz de vela.
"Cuando sea el momento voy regresar a mi verdadero bando, no quiero perderlo" Sus pálidas manos fueron a su vientre que cada día crecía más.
"No había otro opción?" La pregunta sonaba molesta aún con esa sonrisa forzada.
"Si elegía negarme iba ser ejecutada públicamente, mi tripulación sigue siendo rehenes, Kaido todavía no confía en mí" Hawkins saco un papel de su kimono dandoselo.
"Esta es la ubicación de Kid, a la espalda está la de su tripulación, estan en la misma prisión que mi tripulación"
"Gracias supongo, Orochi me enviaría por Zorojuro"
"Roronoa Zoro... Ten cuidado"
Las cartas no favorecen a Killer, está tal vez sea la última vez que lo vea.
"Kid saldrá, el no puede quedarse mucho tiempo sin hacer nada"
"Adiós Killer..."
Tan rápido como vino se fue, otra vez sola con más trabajo y dolor de cabeza.
1% de posibilidades de vivir.
