Es el momento para sacar el tercer final alternativo de esta historia, y siguiendo el descenso que he venido llevando a cabo, pues ya pueden ver que este final no es uno para sonreír mucho. Bueno, ahí vamos.

Finales posibles

Final bueno + (obtenido)

Final bueno (mostrado)

Final malo (mostrado)

Final malo +

Final ¿?

Final malo +

Para la obtención de este final hacía falta no acertar en ninguno de los dos acertijos clave de este fic (el de la estación de metro y el del hotel, lo que implica la muerte de Cybil y la no presencia del Aglaophotis, por lo que Alessa no es salvada.


Un nuevo escenario toma forma ante los ojos de Harry y Mami. Ahora estaban en el mismo lugar en que se encontraba Homura, pero el alivio todavía no era algo propicio de sentir.

─ ¿Qué te pasó? ─ Harry corre hasta Homura al igual que Mami.

─ ¿Estás bien, Homura-san? ─ Mami alcanza a su amiga, que estaba en el suelo al no poder estar más tiempo de pie.

─ Dahlia… argh… lo está haciendo… No pude pararla… ─ Homura se sujeta el muslo con fuerza, temblando de dolor y de impotencia.

─ Pero qué ven mis ojos. Los otros que llegaron sin invitación ya están aquí ─ Harry y Mami alzan la vista, encontrando a Dahlia justo enfrente ─. Supongo que mi hija continúa empecinada en estar en su etapa rebelde y hace lo que no debería, o tal vez sea que de todos modos no es capaz de controlar todavía lo que ella misma ha creado.

─ ¿Dónde está Cheryl? ─ Harry la encara furioso, pero Dahlia no se intimida para nada.

─ Mira que eres insistente y descarado. Llamar de esa manera a Alessa, después de que cometiste una vil fechoría al llevártela de mi lado.

─ ¡Ya basta de juegos! ¡Sólo quiero llevarme a Cheryl de vuelta!

─ Oh, ¿pero es que no eres capaz de reconocerla? ─ Dahlia da un paso al costado, y tras ella aparece la Alessa que yacía calcinada en una silla de ruedas, y a su lado estaba una chica que no aparentaba en absoluto siete años, sino que era una adolescente, y la misma estaba inconsciente ─ Ella está donde le corresponde, que es bajo el cobijo de mami, que sé muy bien lo que le conviene.

─ ¡Déjate de sandeces! ─ a Harry le costaba creer que su hija fuera aquella chica que parecía tener el doble de edad que la última vez que la había visto.

─ ¿Cómo puedes hacerle algo tan horrible a tu propia hija? ─ Mami continuaba apoyando a Homura, pero también tenía su atención puesta en lo que estaba aconteciendo ─ ¿Qué clase de monstruo eres tú realmente, sometiéndola de esta manera?

─ ¿Esta pequeñez que ustedes vieron? Eso no es nada. No han estado aquí siete años, viendo cómo utilizaba la otra mitad de mi hija para llamar a la que se perdió por medio de un conjuro de dolor. No se imaginan cuánto llegó a desear mi Alessa morir para escapar de todo lo que le ha pasado en ese tiempo, pero el embrión en su cuerpo es persistente. La mantuvo viva a toda costa, y gracias a eso he sido capaz de esperar a que llegara este glorioso momento. Ahora el paraíso está finalmente al alcance de la mano.

─ Eso es ridículo ─ Homura aguanta como puede el dolor para poder hablar ─. El paraíso… no se puede crear a base de dolor y desesperación de otras personas. No es más que una mentira.

─ Pobrecita Homura. También tú crees que las cosas son así de bonitas ─ Dahlia se ríe con burla ─. Pero eso ya no importa. Ahora ustedes tres van a ser testigos del día del juicio final, el día en que todos los pecados de la humanidad serán expiados ¡Contemplen con gozo el nacimiento de Dios!

Un destello repentino envuelve a las dos Alessas. Había sido todo tan repentino que Harry, Mami y Homura no pudieron hacer otra cosa que cerrar fuertemente los ojos. Cuando los tres finalmente abren los ojos contemplan que ya no se encontraban ninguna de las dos Alessas de hace un momento, y en su lugar se encontraba una única figura envuelta en luz, de pie y alzando ligeramente los brazos como si intentara dar una impresión gloriosa. Dahlia estaba pletórica, contemplando el fruto de su plan.

─ ¡Ha despertado! ¡Aquí está, entre nosotros! ¡HA VENIDO FINALMENTE PARA SALVARNOS!

La criatura ni siquiera voltea a mirar a Dahlia y la ataca con rayos, haciéndola arder, pero Dahlia se ríe mientras va muriendo. Homura, Mami y Harry contemplan horrorizados aquel acto de parte de la criatura, la cual ahora fija su atención en ellos. Empieza a atacar con varios rayos, y Harry esquiva ese ataque mientras que Mami ayuda a Homura a hacer algo de distancia.

─ ¡Cheryl! ─ grita Harry.

No hay respuesta. Cheryl, o mejor dicho Alessa, no estaba en control de su propio cuerpo. El proceso de incubación del monstruo que Dahlia conocía como "Dios" se había reanudado, y todo lo que podían hacer Harry, Homura y Mami era combatir esa cosa hasta el final mientras veían cómo recuperar a Cheryl.

─ Ustedes permanezcan atrás ─ le dice Harry a Homura y Mami antes de esquivar un nuevo rayo.

─ ¿Qué piensas hacer? ─ dice Homura viendo que ahora Harry se lanza hacia la criatura ─ ¡No lo hagas!

Pero Harry sólo pensaba en recuperar a su hija. Pretendía llegar a la criatura y ver de qué manera podría apartar a Cheryl del monstruo que tenía dentro, pero repentinamente es repelido. Un campo de energía invisible estaba rodeándola, de modo que era imposible llegar hasta ella. Homura nota que la criatura ahora iba a atacar a Harry, por lo que le dispara y ve que la bala no solo no es detenida, sino que consigue alcanzarla y hacerle algo de daño.

─ Parece que sólo podemos responder de esta manera ─ dice para sí misma la pelinegra con mucho pesar ─. Lo siento, Alessa. Sé que preferirías que te matemos de una vez antes que permitamos que sigas de esa manera, pero realmente lamento mucho no poder hacer más.


Después de la pelea

Un último disparo, y entonces la criatura se detiene y empieza a retorcerse de dolor. El cuerpo de Alessa cede lentamente ante los ojos de Mami, Homura y Harry. El brillo iba perdiendo intensidad, y los tres sabían que la vida de Alessa también se iba perdiendo.

─ Papi…

─ ¿Cheryl?

─ Gracias, papi. Adiós…

Alessa desaparece por completo, llevándose a la cosa que la poseía consigo. Pronto empieza a llover fuego, pero Harry, lejos de sentir urgencia alguna por escapar, cae de rodillas y empieza a lamentarse por lo ocurrido. Incluso desde la distancia era posible sentir el momento tan terrible por el que estaba pasando.

─ Cheryl… Esto no puede estar pasando… No me dejes, Cheryl… ¿Cómo puede esto ser posible? ¡Cheryl!

Homura también se estaba lamentando. Madoka deseaba salvar a Alessa, permitirle conocer algo más que el dolor que le trajo su vida dentro de Mitakihara, darle fin a todo el sufrimiento por el que fue obligada a pasar. Y aunque en parte sí lo había logrado, ese sueño ya se ha terminado definitivamente. Alessa estaba muerta. Al menos ya no tenía que seguir sufriendo, pero Homura igual sentía que no se merecía aquello. Era simplemente una chica inocente que jamás se le permitió tener voz y voto sobre su propio destino, especialmente en esos últimos siete años.

─ Homura-san, tenemos que irnos ─ Mami toma el brazo de Homura para así ayudarla a irse.

Harry se había quedado atrás muy pronto. La conmoción por la pérdida definitiva de su hija lo había devastado lo suficiente como para ignorar lo que estaba ocurriendo a su alrededor. Seguía lloviendo fuego a su alrededor, y aunque Mami gritara para llamarlo mientras huía, su voz simplemente ya no lo alcanzaba. Lo único que quedaba al alcance de la rubia era huir con Homura apoyada sobre su hombro, pero la pelinegra tenía serias dificultades para aguantar el ritmo, y el hecho de que también ella también estuviera bastante conmocionada no ayudaba en absoluto. Aquello era una pesadilla vívida de la que Mami quería salir, hacía todo lo que estaba en su mano para lograrlo, pero no podía hacerlo sola.

─ Aguanta un poco más, Homura-san. Ya casi estamos fuera. Mira ─ Mami señala con la mirada la luz que se vislumbraba al final del camino que ambas seguían.

─ No puedo seguir, Mami-san. Mi pierna me duele demasiado… ─ Homura iba cada vez más lento, haciéndole más difícil y terrible la tarea a Mami ─ No creo que logremos salir de aquí si sigues cargando conmigo. Necesitamos ayuda para salir ambas de aquí, pero eso es lo que no vamos a tener. Por favor…

─ ¡No digas nada, Homura-san! ─ Mami se estaba aterrando al anticipar lo que pretendía decir su amiga ─ Nos vamos de aquí como sea. Lograremos sobrevivir a este lugar, así que por favor…

─ Mami-san, seamos realistas ─ Homura se suelta de Mami, cayendo así al suelo y termina llorando de dolor por su pierna ─. Vete de una vez. Al menos sálvate tú.

─ ¡De ninguna manera! ─ Mami va rápidamente para recoger a Homura, pero esta no se deja ─ ¡No te resignes ahora, Homura-san! Podemos irnos las dos y estaremos a salvo…

─Eso no se va a poder ─ Homura respiraba pesadamente debido al dolor, aunque se defiende a modo de reflejo cuando una bola de fuego le cae cerca ─. Sólo te estoy estorbando. No hay manera de que nos vayamos las dos. Huye tú y déjame atrás, por favor. Hazlo por las dos.

Mami tenía pensado protestar, pero la lluvia de fuego la obliga a separarse de Homura. En cuanto se da cuenta ve que ya no tenía ninguna posibilidad de alcanzar a Homura, al menos no después de ver a su amiga ser atrapada por el fuego que seguía cayendo. Homura la miraba fijamente, esperando que Mami se fuera de una vez.

Ya no tenía nada que hacer. Había fallado en salvar a Cheryl y a Harry, de Cybil no había vuelto a ver rastro alguno, y sentía que no fue capaz de cumplir del todo con lo que le había encomendado Madoka. Había fracasado en varias cosas, pero no era eso lo que la motivaba en ese momento a quedarse ahí y dejarse morir. Con una sola vida que pudiese salvar sentía que sería suficiente, y esa vida era justamente la de Mami.

─ ¡VETE! ¡NO TE QUEDES MÁS TIEMPO!

Mami aprieta los dientes, entre frustrada y dolida, pero finalmente da la media vuelta y se va corriendo con todo lo que podían darle las piernas, logrando irse rápidamente al no tener que cargar con nadie.

Homura suspira y se mira la pierna. El fuego ya la había alcanzado, y aunque era justamente su pierna lesionada por donde estaba empezando a arder, ya no llegaba a sentir dolor alguno. El fuego la envolvía cada vez más, y Homura se tumba en el suelo, esperando el final que estaba cerca. Su cuerpo rápidamente era arropado por las llamas, y Homura aceptó aquello con resignación.

─ Me pregunto qué pensaría Madoka si supiera todo lo que he hecho. Quiero pensar que no estará decepcionada, que no va a odiarme, pero supongo que eso no lo sabré a menos que vuelva a verla. Me habría gustado hacer más, mucho más, pero mi camino aquí se acaba…


Afueras de Mitakihara

Había logrado llegar hasta la salida de la ciudad y de aquel infierno. Mami cae de rodillas sobre el césped y tose unos cuantos segundos en un desesperado intento de su cuerpo por obtener algo de aire después de aquella carrera.

No se podía creer que ella era la única que había salido de ahí. Homura se había sacrificado para que ella pudiese escapar de la lluvia de fuego, Cheryl murió de una manera bastante horrible y triste, Harry no se recuperó a tiempo de la muerte de su hija, y Cybil simplemente no tuvo ninguna oportunidad de ser salvada. Aquello no era por lo que Mami había querido venir a Mitakihara. Se suponía que estaba ahí para ayudar a Homura a obtener respuestas sobre sus recuerdos perdidos, y al final perdió a su amiga y a todas las personas con las que habría preferido escapar.

─ No… Esto no puede ser cierto…

Se cubre el rostro con ambas manos mientras se lamentaba por lo que acababa de pasar. No había manera de que pudiese volver para cerciorarse de que había alguna oportunidad para salvar a Harry y Homura, y pedir ayuda tampoco resultaba práctica, sabiendo que no había nadie cerca a quién recurrir. Al estar sola se da un momento para lamentarse y llorar un rato. Durante buena parte del viaje llegó a sentirse como una carga por tener que ser defendida constantemente por Homura, Cybil y Harry, y ahora estando sola ahí, sentía que acabó confirmando que no hizo otra cosa que ser una carga para los tres a cambio de nada.

Cuando finalmente retira las manos, suspira unas cuantas veces y se permite mirar nuevamente el exterior, se encuentra con algo que la horroriza completamente, haciéndola levantarse de un salto.

─ No… ¿Incluso así… no lo conseguí?

La niebla nuevamente estaba presente, y Mami mira en todas direcciones para confirmar que la niebla no solo no se había ido, sino que la había alcanzado y envuelto.

Fin alternativo 3


Aquí lo ven. Nadie se salva, todos salen perdiendo en este final. Todavía queda un final más, uno algo "especial". Ya queda eso y el glosario de los monstruos originales de este fic, y ya puedo dar por concluido este trabajillo. Lo tendré listo pronto.

Hasta otra