Capitulo Ocho

¡P-A-R-T-Y!—Grito emocionada Cassandra al aparecer por la puerta de la cocina, Raven suspiro por tercera vez ese día.

-¿Podrías callarte?—le dijo, mientras terminaba de cortar una zanahoria

-¿Te sientes bien?—Pregunto Helena sentada en la mesita de la cocina, mientras ojeaba una revista de moda—creo que te afecto…- se calló de golpe, Raven se había puesto de mal humor desde que ella le había hablado de Starfire

-Si…ya no puede una estar emocionada por el cumpleaños de sus sobrinitas—añadió Cassandra

-Estoy cansada—Helena sabía muy bien que eso no era del todo cierto y también sabía que no debía haber abierto su gran boca

-Nosotras no tenemos la culpa que hagas cosas sucias con Dick y luego estés cansada—rebatió Cassandra mientras tomaba una revista de la mesa, Helena le lanzo una mirada de advertencia-¿Qué?—pregunto, Helena rodo los ojos

-¿Podrían ir a la sala por favor?—pregunto Raven fingiendo simpatía

-Estamos bien aquí—Helena volvió a lanzarle otra mirada de advertencia a su hermana—mira, H. no me sigas viendo de esa manera que no te entiendo- ella solo suspiro

-No puedo creer que provengamos del mismo padre, no pareces mi hermana—

-Es que mi mamá era más bonita—

-Eso parece—dijo por lo bajo

-¿Qué estas queriendo decir?—

-Esta queriendo decir que si ninguna de las dos se larga de mi cocina, van a morir acuchilladas—advirtió Raven sacudiendo la mano que sostenía el cuchillo frente a ella. Apenas había terminado y la puerta de la cocina se bamboleaba de un lado a otro demostrando lo eficiente que había sido su amenaza

-Tranquilízate un poco—escucho la voz de Dick en su mente

- también déjame en paz—respondió

-Estas segura que estas bien, deberías ir a descansar—No obtuvo respuesta— ¿Raven?—

-Déjame en paz—repitió débilmente y pudo jurar que lo escucho suspirar—Solo quiero descansar—Ella fue la que no obtuvo respuesta esta vez, sin embargo el teléfono sonó, pudo escuchar que Muriel contestaba en la sala

-Señora, vaya a descansar—entro decidía a la cocina después de unos minutos

-Yo puedo con esto—ella negó

-Vaya—Era una orden directa. Raven la vio a los ojos

-Yo puedo con esto Muriel—su voz destilaba peligro, pero la ama de llaves no se inmuto—yo pue-do con es-to—repitió lentamente

-Por favor señora—dijo mientras se acercaba

-¡Ya te dije que puedo sola!—grito, nunca le había gritado a Muriel-¡Por cuatro años he preparado la fiesta de mis hijas, este año no va a ser diferente!—ella volvió a negar

-Este año es diferente, está embarazada y tiene que descansar, a menos que quiera dejar de estar embarazada ahora mismo—A Raven le dio asco la sola idea de perder a los bebes, suspiro y dejo el cuchillo sobre la tabla de picar

-Bien—dijo secamente, mientras se dirigía fuera de la cocina—No quiero a esas dos aquí—

-Fueron de compras y no vendrán hasta muy tarde—

-Bien—repitió y se fue a su habitación

Ya en ella se dirigió a la cama, se metió dentro de las mantas e intento reprimir una oleada de lágrimas que amenazaban con inundarla. No era justo, estaba tan débil, no podía hacer nada, no podía encargarse de su propia casa.

Además había amenazado a sus cuñadas, le había gritado a su ama de llaves y para colmo también le había reñido a su esposo, aunque fuera mentalmente.

Sabía que Helena no había querido decirle que Starfire había venido la noche anterior a buscar a Robin, pero ella no era muy buena guardando secretos. De igual manera se hubiera enterado tarde o temprano y eso le remordió la conciencia.

Cerró los ojos con fuerza, no quería pensar, estaba cansada y no quería pensar. Pudo sentir a los bebes moviéndose en su vientre y sonrió

-Estoy bien—les dijo acariciando su prominente barriga—No me pasa nada—Sabia que no era cierto

-¿Raven?—la voz de Barbará Gordon la saco de sus pensamientos-¿Te encuentras bien?

-¿Qué nadie entiende que las fiestas son por la noche y no temprano por la mañana?—gimió evitando llorar, Barbará se quedo en la puerta viéndola

-No estás bien—no era una pregunta— ¿Te sientes mal, quieres que te lleve al hospital?—

-No—se tapo la cara con la almohada "¿porque nadie podía ver que solo estaba cansada?"

-¿Quién mas estuvo aquí?—Raven la vio remarcando lo obvio

-Claro, tonta—dijo golpeándose la frente con la mano

-Solo me falta que también venga Bruce Wayne a querer pasar tiempo con sus nietas a las diez de la mañana—Barbará elevo una ceja—Richard lo invito—aclaro ella

-¿Richard?, ¿Tu Richard?—Raven gimió de nuevo

-No creo que sea mi Richard…-

-¿Y porque no?—Raven se sorprendió, ese comentario debió haberse quedado en su mente

-Olvídalo—la visita de Starfire la estaba afectando más de lo debido

Por años la había torturado el recuerdo de Starfire y cuando al fin se había permitido ser completamente feliz ella decidía aparecer para torturarla de nuevo.

-¿Esto tiene que ver con que la alienígena se presentara ayer?—

-¿Cómo lo sabes?—susurro Raven

-Helena me lo dijo anoche—Barbará se sentó en la cama—No se suponía que te lo dijera a ti—

-Lo sé, se le escapo hoy en la mañana—"por supuesto" dijo Barbará en voz baja

-No tienes de que preocuparte, fue contigo con quien se caso, ¿no?—dijo tranquilizadoramente. Raven respondió en voz baja

Bárbara no pudo evitar lanzar una carcajada tras escuchar el comentario proveniente de su cuñada

-¿Qué Dick se caso contigo porque se sentía solo?, nunca en mi vida escuche tal tontería—

-Sabes que es cierto Bárbara—dijo Raven seriamente, en definitiva no iba a permitir que se burlara de ella—

-Por favor Raven, eso es completamente ridículo—

-No, Bárbara, no es así… lo he sabido estos cinco años y no me importo. Lo supe el día que me embarace, lo supe el día que me case y lo sé ahora. Ese hombre no es mío, no fue mío jamás y jamás lo será, lo robe, se lo quite a alguien sin que me importara—Bárbara la miraba inescrutablemente

-El día que apareció en mi puerta yo sabía porque estaba ahí. Estaba ahí porque la extrañaba, a ella… -dijo señalando a la nada-no a mí, Barb, a ella… Pero yo era todo lo que podía asemejársele y no es que me parezca a ella, todo lo contrario, soy su antítesis, pero supongo que nada era peor—

Barbará negó con la cabeza

-Lo he sabido siempre, yo fui el premio de consolación, lo sabía y solamente cerré los ojos. No escuche a mi conciencia diciéndome la verdad. Bloquee todo pensamiento que se le pareciera…porque yo lo amaba, lo extrañaba…lo necesitaba, Barb… ¡POR ESO NO ME IMPORTO QUE NO ME AMARA!, ¡NO ME IMPORTO QUE ME USARA!—Las lagrimas ahora corrían libremente, Raven estaba recostada en su cama, llorando desesperadamente, su corazón había al fin soltado lo que por tanto tiempo había guardado y escondido religiosamente de Richard Grayson… Que ella sabía la verdad acerca de su unión.

Bárbara levanto las mantas de la cama de Raven, se metió bajo ellas y la abrazo.

-Por favor Raven, el no se hubiera juntado contigo si no te hubiese querido, no seguiría contigo si fuera de otra manera, el jamás hubiera podido hacerte algo así. Siempre he notado sentimientos especiales en él por ti… Diablos Rae, fue al mismo infierno por ti.

-Pero la palabra clave es "me quiere", solo eso, no me ama y estoy segura que hubiera hecho eso por cualquier otro del equipo, tal como un buen líder haría—Bárbara no rebatió, solo se dedico a abrazarla y consolarla, sabía que no podría obligar a Raven a entrar en razón.

Cuando Raven al fin se durmió con las mejillas surcadas en lágrimas, Bárbara se levanto y tomo su celular que había dejado sobre la mesita de noche, se aseguro que la conversación hubiera sido grabada, tenía que aclarar algunas cosas con el hombre que consideraba su hermano.


-No se qué le pasa—le dijo Cyborg a Nightwing—No ha querido salir en todo el día—Bee que estaba a su lado le acaricio el brazo

-Tal vez se siente mal, algo debió haberla enfermado—opino Nightwing, Bee asintió lentamente

-Tal vez puedas hablar con ella, amor, averigua que le pasa—

-Bien, ya vuelvo—Bee salió de la habitación y Cyborg vio a Nightwing

-¿Por qué estas preocupado?—Pregunto el metálico

-No es nada—dijo este negando suavemente

-Tiene que ver con R… tu sabes, con-ella—Night lo vio a los ojos y asintió

-Siento que tiene algo, pero no logro averiguar que es—suspiro—ha estado triste y molesta desde hace algún tiempo—

-¿Tienes alguna teoría?—

-Al principio pensé que simplemente estaba cansada, ya sabes, el embarazo les revuelve las hormonas—sonrió por un momento—recuerdo que con las mellizas era toda amor—Cyborg sonrió al imaginarse a Raven dando abrazos por doquier—

-¿Pero?—

-Pero ahora creo que es otra cosa… no quisiera sacar una conclusión todavía, quiero que ella me lo diga, pero cada vez que intento acercarme ella encuentra una forma de evadirme—suspiro sonoramente—es realmente buena en eso—

-Rob amigo, no te preocupes, yo se que todo estará bien pronto. Sé que la amas y que ella te ama, podrán solucionarlo pronto— Cyborg sonrió en apoyo

-Eso espero—dijo recordando que ella se había enojado con el temprano.

Era tarde, pronto llegarían sus hermanas a su casa si no es que ya estaban ahí, para celebrar el cumpleaños número cinco de sus mellizas, Raven Tourmaline y Robin Amorist Greyson. Fue un momento de suma felicidad cuando Raven le dijo con miedo, que estaba embarazada. No cabía en sí mismo la primera vez que cargo a sus bebes recién nacidas, y cuando las alimento con sus biberones casi lloraba. Nunca se hubiera imaginado que ser padre era algo realmente maravilloso.

Cuando nacieron pesaban casi las cuatro libras cada una, ya habían pensado en ponerles Raven y Robin, estando en la sala cuna se decidieron quien tendría que nombre. Raven dormía tranquilamente envuelta en su colchita, pero Robin se destapaba cada tres minutos, por último las enfermeras se dieron por vencidas y decidieron solo cubrirla con la manta en lugar de envolverla, ella a cambio durmió en paz el resto de la noche.

A pesar de sus caracteres se parecían mucho y aunque los adultos no lo sabían, solía ser Raven la mente maestra tras las travesuras. Aunque se parecían tanto físicamente, se diferenciaban en que Raven tenía los ojos azules de su padre y Robin lo violáceos de su madre. Cuando tenían solo dos meses, Raven le pidió a Melvin ayudarle con las niñas, esta acepto gustosa, por la mañana ella iba a la escuela y por la tarde se quedaba a ayudarle a Raven, quien se había acostumbrado pronto a su nueva vida, criar niñas, cuidar de una casa, asistir con su esposo a fiestas de gala.

Tanto Richard como Raven amaban con locura a sus niñas y sus corazones se habían ensanchado mas cuando supieron que iban a tener otro bebe y un par de meses después, Dick creyó que se volvería loco de felicidad cuando supieron que eran dos.

Ahora de camino a casa la alegría lo llenaba, aunque su padre se excuso lo mejor que pudo para declinar su invitación, sabía que él estaba feliz de que hubieran pensado en invitarlo.

-Cien dólares a cambio de tus pensamientos—Dijo Tim Drake en el asiento del copiloto de Richard

-La frase real es un centavo por tus pensamientos—dijo este divertido, aun no comprendía cómo es que Tim Drake se le había pegado para ir a la fiesta, cuando el bien tenía un Maserati V8 que adoraba mostrar por todas partes.

-Bah, nosotros somos ricos—Dick rodo los ojos

-Me encanta tu modestia—

-A Bruce le fascina, tanto que ha pensado seriamente en congelarme las cuentas solo para darme una "lección"—dijo haciendo las comillas con los dedos, Dick lanzo una carcajada

-No es tan mala idea—

-No tomo tu opinión en cuenta, tú perteneces al otro bando—

-¿Otro bando?—

-Si, el de los padres—Él iba a rebatir pero Tim hablo antes de que pudiera decir algo—Y no me vengas con el cuento de: "Cuando seas padre lo sabrás".

Dick volvió a sonreír

-Te he dicho alguna vez que me encanta tu esposa—dijo Tim saludando de lejos a Raven luego de bajarse del carro, Dick enarco una ceja

-Te he dicho alguna vez que soy terriblemente celoso—Tim lo vio con una mirada retadora—y que tengo un bosque junto frente de mi casa, donde puedo enterrar cadáveres sin que sea notado—Tim sonrió y se acerco a Raven dándole un beso en la mejilla y poniendo su mano en su espalda en una posición media-baja

-Te lo advierto Drake—

-Si, si ya entendí, las manos donde las veas—Raven veía a ambos confusa, él le dio la mirada de "Larga historia" y ella la de "Me lo contaras mas tarde en la intimidad de nuestro nidito de amor". Un par de imágenes pasadas de tono sorprendieron a Dick, quien no estaba seguro si la fantasía provenía de Raven o de él.

La fiesta fue tan bien como una fiesta de unas niñas de cinco años, repleta de adultos pudiera haber ido. Ahora las gemelas tenían más vestidos, mas muñecas, mas libros y mas peluches… y eso que solo fueron regalos de ocho personas.

Raven cayó exhausta por la noche, y las gemelas y ella durmieron todo el día siguiente, lo que le dio a Melvin un día completo libre "¡Yey!" grito suavemente para no despertar a las gemelas.

Richard tuvo la tentación de quedarse a dormir junto con Raven, pero el deber llamaba, no había nada más que pudiera hacer.


Bumblebee había metido la pata y lo había hecho en grande, ahora no sabía qué hacer, Cyborg entro en la habitación y la vio caminando de un lado a otro, sobándose las manos nerviosamente.

-¿Te pasa algo?—Bee se sobresalto y vio temerosa a su marido

-Oh Cy eh cometido el mayor error de los errores—dijo luego de lanzarse sobre su pecho

-¿Cuál?—pregunto divertido sobre la situación

Flash Back

La puerta de Starfire estaba cerrada con llave, esta era la tercera vez que Bee tocaba.

-Vamos Star, déjame entrar—dijo en tono resignado, finalmente la puerta se abrió y Star salió volando para abrazar a la abeja

-Ouch… Star no puedo respirar—

-Oh Bumblebee yo tampoco puedo, esta presión en el pecho me está matando—

-¿Presión?—Bee la vio de arriba abajo, pero lo único raro que pudo encontrar fueron los ojos llorosos de la alienígena

-¿Te sientes bien?—

-No amiga abeja, no me siento bien… sé que no debí hacerlo, pe-pero no podía vivir sin él y alguien me la dio y mi corazón no me dio otra opción más que ir—

-Star, ¿De qué estás hablando?—

-De Robin—Star prosiguió cuando vio la mirada de comprensión de Bee- fui a buscarlo a su casa—Ella abrió grandes los ojos

-¡¿QUE?—Star no se fijo en la reacción de Bumblebee

-Y la vi, la vi a ella y a sus hijas—En respuesta los ojos de Bee se abrieron más aun (si eso es anatómicamente posible)

-¿La-la- la viste?—la pregunta no podía salir de su garganta

-Si… -Star se quedo pensativa—Está casado, ¿puedes creerlo?—

-Lo sé—dijo ella comprensivamente

-¿Cómo lo supiste?—pregunto una confundida Starfire, Bee suspiro

-Fuimos a cenar a su casa para convencerlo de ayudarnos—

-Entonces, ¿lo has sabido todo este tiempo?—Bee asintió culpable

-Si, Star, lamento no habértelo dicho antes, pero Raven no quería que se enteraran de su matrimonio con Robin—Ahora fue Bee quien no se percato fue de la cara de sorpresa de la tamaraniana

-¿Ra…Raven?—

-Si, Raven—dijo Bee con confusión-¿Por qué lo pregun…?-La cara de Star le dijo que algo no estaba bien

-¡¿Casado con Raven?—

-Si… ¿no me dijiste que la habías visto?—

-¡No fue a Raven a quien vi!—Un OhOh, sonó fuerte y claro en la mente de Bee.

Cuando Starfire comprendió completamente las palabras de Bumblebee los ojos le empezaron a brillar de un verde furico

-¡¿CASADO CON RAVEN?—

-Star, yo…-Bee hacia un gran esfuerzo en tranquilizarla—

-¡CON RAVEN!—Star respiraba difícilmente-¡CON ELLA!—

-Star…-

Starfire voló en círculos antes de abrirle un hoyo a la pared de su habitación y salir volando de ahí. Bumblebee casi es succionada fuera de la estación, de no ser por Speedy que "casualmente" pasaba por ahí y logro apagar a tiempo la gravedad y sellar la habitación.

Fin Flash Back

Una molesta Starfire veía desde afuera de la casa de Dick la escena interior. Unos alegres Robin y Raven que abrazaban cada uno a una de sus hijas mientras estas desenvolvían felizmente sus regalos de cumpleaños, en medio de exclamaciones de sorpresa y emoción.

Por un momento los celos y la envidia llenaron el corazón de Starfire, que luego fue llenado por el sentimiento de pérdida, una lágrima amarga cayó en su mejilla.


Lo bueno:

Oh I'm evil… muahahaha…muahahahaha… cof-cof

Lo sé, me gusta ver sufrir a Starfire.

Por si se lo preguntaban Tourmaline el segundo nombre de Raven (niña), es una piedra preciosa, apreciada por su capacidad de parecerse a otras piedras preciosas, además de que pueden aparecer en todos los colores del arcoíris, incluso una piedra puede presentar hasta dos o tres colores a la vez.

Amorist el nombre de Robin (niña), es una palabra inglesa que significa amoroso en español.

Lo malo:

Primer punto: Aunque en lo personal no soy una fan numero uno de los dramas, no se porque esta historia se puso tan dramática. Luego le eché un vistazo a mis otros escritos y me di cuenta que "lo dramático", se repite mucho en mis historias (extraño, ¿no?. Amiga Natsu, analíceme!)

Segundo punto: Creo y digo creo que la historia pronto va a acabar, justamente anteayer mientras luchaba con encontrar un final para el capitulo, me llego la inspiración para los siguientes capítulos y final del fic y tristemente digo, esto no se puede alargar… aunque hay esperanzas, porque todavía hay algo que no me cuadra en los medios para llegar al final… en fin

Tercer punto: Tengo problemas… llevare un curso de Inglés de dos semanas y el curso es por la tarde, después si Dios así me lo permite, tomare un Training para un Call Center, que también es por la tarde y por ultimo y reitero Si Dios me lo permite, Trabajare en ese Call Center… por la tarde. ¿Ven ahora mi problema?, ¿Todavía no?, bien lo aclaro… ¡Yo uso la computadora por la tarde!... ¿Ahora si?. Intentare con todas mis fuerzas terminar de escribir el fic esta semana antes de que empiece a recibir el curso para irlo subiendo tranquilamente por un par de semanas más, pero no prometo nada, así que si me tardo Sorry!.

Lo feo:

Ahora me doy cuenta que mi comentario final es más largo que este cap… jajajajaja

-La' Vete (y su perro Tommy que esta durmiendo ahora mismo, y no la dejaba concentrarse por estar ladrando mientras intentaba escribir este capitulo)