CAP O2

JACOB BLACK


BELLA POV

Una taza de café, y un periódico de la semana me anunciaron diligentemente sin

Necesidad de mover un solo pie, fuera de la casa, quien era el tipo que se había atrevido a sacarme de la fiesta

Isabella Swan, fue retirada de la fiesta de anoche en el WolvesLand por que se le pasaron las copas, el elemento de seguridad que corrió con el riesgo de salir mal parado fue el ex boxeador "Jacob Black", quien ahora trabaja como custodio en ese lugar.

La nota final, un sorbo más a la taza, imagen repercutida, objetivo localizado

-Estas bien?-fue la pregunta que rompió el silencio, que hizo que los vellos de la nuca se me erizaran y casi me pusiera de rodillas-Supe lo de anoche, leí el diario, me preocupe

-No deberías estar de "Luna de Miel"? –Entrecomillé girándome en el sillón para encararlo-Estoy bien, no te metas en donde no te llaman- y me volví a sacudir en mi sitio aún con el corazón desbocado

-Es de mi incumbencia Isabella-dijo y cerré nuevamente el periódico, lo miré

Me estaba costando todo el esfuerzo que pudiera haber imaginado, tenerlo ahí de pie frente a mí, con el cabello alborotado, el saco abierto, haciéndome una invitación a rodear con mis brazos su abdomen. Saber que estaba casado, saber que no era mío

-Resulta Edward-me puse de pie y caminé hasta a algunos centímetros de él-Que ya no eres mi guarura, así que dedícate a cuidar a tu esposa y deja de preocuparte por mí.

Pensé en que seguramente me devolvería el golpe, más bajo de lo que yo se lo había dado, aún no quería asimilar la idea de tener que verlo ahí metido en mi casa con su esposa a un lado. Pero aunque horrenda y cruda era la verdad.

-Si te hubiera pasado algo no me lo hubiera perdonado-dijo de pronto y mi corazón se detuvo. Esperaba muchas respuestas, excepto esa, me miró por un instante, el instante que me derrumbaba y me quemaba, el instante en el que no me importaba nada y solo lo quería al, el instante en el que ciegamente hubiera podido flaquear y caer en el juego de su boca.

-Pues mira-dije dando una vuelta-No me ha pasado nada, ahora que si lo que quieres es aminorar la culpa, ya vete de Luna De Miel

-Tanya, no está dispuesta a salir de aquí, Bella Tanya esta..

-Aquí-interrumpió ella apareciendo como todo un enano feliz, por la puerta de la cocina

-Exacto, ahí-la señalé- ahora váyanse por favor no ven que estoy leyendo las noticias-

La fuerza para que saqué en ese momento, para pretender que nada estaba sucediendo, para intentar imaginar que Edward y Tanya no estaban casados, provenía directamente del Cielo, por que si de mi control se hablara la güerita y yo estaríamos hace rato por los suelos

-Bella ¿conociste a Jacob Black?-preguntó cuando yo ya daba por hecho que estaban a una buena distancia de mi, volví a dejar caer el periódico en el sofá y le regresé la sonrisa que tenía en la cara

-¿Tan importante es ese tipo?-pregunté, no era que me interesara conversar con tanya, de hecho era con quién menos quería cruzar una palabra, pero me interesaba saber quién era el tal Jacob Black, que todo el mundo parecía idiotizado y realmente fascinado con el

-Es un ídolo del Box, Argentino, no es natal de ese país, pero creció ahí-la voz de Charlie provenía de las escaleras, eso explicaba que se le había hecho realmente tarde para irse a la empresa

-Papá ¿Qué haces aquí?-dije poniéndome de pie, e ignorando guturalmente a las personas que seguían en la sala, prefería pensar en ellos como servidumbre o visitantes, quizá así dolería menos

-Jasper y yo vamos a buscarte un nuevo guardaespaldas-mi padre dirigió una mirada por encima de mi hombro a donde supe que iría directamente como dardo envenenado

-¿Perdón?-quise fingir sorpresa-Papá yo no necesito un guarura un

-Cielo, quiero recordarte que hiciste trato con tu madre antes de irte a Europa

Lo lamentaba en el alma, cada segundo, pero es que yo no contaba con que a mi regreso mi guardaespaldas-y el amor de mi vida- estaría haciendo planes de boda

-Ya no contamos con el preciado trabajo de Cullen con nosotros-dijo y entendí que Edward y Tanya se habían retirado-Prometiste a tu regreso acatarías cada norma de la casa, y tu madre solo quiere que estés segura

-Lo sé papá, pero…

-Nada de peros cariño, déjalo en manos de tu padre y de Jasper, sabemos lo que hacemos ¿de acuerdo?

-¿Dónde buscarán?

-Bella, no te parece demasiado ridículo, que pongas condiciones, cuando tu nombre ha salido en la página de un diario?

-Eso fue un error, yo no tendría por qué haber salido ahí, ese tal Jacob Black, que no sé quién demonios sea, pero que goza de una importancia tal que todos parecen haberse vuelto locos. Parece que es mejor que Gandhi hubiera resucitado!-grité lo último, en verdad admiraba a Gandhi

-Solamente una mujer desconocería el pasado de Jacob Black-habló la conocida voz de Jasper desde la puerta principal, le fulminé con la mirada y él se rio-El auto está listo Sr. Swan

-Bien cariño nos vamos-dijo y me dio un beso en la mejilla- Trata de no meterte en problemas por lo menos hasta que lleguemos ¿quieres?

Rodeé los ojos, y Jasper volvió a reír

-Papá-alcancé a hablar cuando el rubio guardaespaldas, ya había dado media vuelta y Charlie lo seguía

-Dime-giró en redondo

-Necesito un favor, solo uno.

Quedó a la espera y entonces pude volver a hablar

-Dejame elegirlo-dije tranquila acercándome

-Vamos Bella-iba a reprochar

-Te prometo, que no pasará nada ¿de acuerdo?, ya se que te sabes la historia con Edward, pero Dios, juro que no volveré a inmiscuirme con mi servidumbre

Charlie me miró pensativo, unos segundos, luego miró el reloj

-Haremos esto-Dijo y un halo de esperanza pareció abrirse paso a través de mi pecho-Si vas con Jasper a elegir a tu custodio, me ahorraras tiempo, mientras yo voy a ver a algunos cliente

Sonreí resueltamente satisfecha

-Pero si tu madre pregunta… Diremos que es yo elegí a tu custodio, solo te pido hija, que cumplas tu promesa

Lo miré como cuando tenía 7 años, y nos prometía muñecas a Vanessa y a mí, a clandestinidad de Reneé. Lo abracé fuerte y él me envolvió en sus brazos

-Lo prometo-dije

-Vámonos ya-lo seguí amarrada de su abdomen, por que alguna señal divina había alertado a mi cerebro, para que me arreglara temprano, seguramente mi ángel guardián sabría que este día sería para recordar.

Con un Complácela seguido de un azotón de puerta, dejamos a Charlie con los clientes chinos de la cervecera

Jasper sonrió y me miró por el retrovisor

-Donde quieres buscar?-preguntó, Jasper trabajaba con nosotros desde hacía muchos años y la confianza había aparecido para determinar el hablar de tú, cuando debería ser de usted, al fin y al cabo no me importaba mucho

Le repercutía a él, solo cuando estábamos frente a mis padres o a mi abuelo

-En realidad primero quiero que me cuentes ¿Quién es Jacob Black?-este tipo me tenía más intrigada que el misterio del monstruo del lago Nes

Enarqué una ceja, y el se deslizó para aparcar en la orilla de la calle

-Jacob Black, tendrá unos 28 como tú, quizá es mayor, no lo sé es originario de Washington, de una tribu cerca de Forks, se llama La Push, tiene un hijo pequeño, se mudó a Argentina por que desde que era muy niño le instruyeron en el arte del boxeo

Dirigió una mirada por el retrovisor, como para verificar que lo oía

-Pasó por peleas en México, y hasta que tuvo 20 años no había perdido ninguna, dicen que en Argentina se enamoró locamente de Leah Clearwater, que fue como un amor a primera vista, que se yo-hizo un mohín y un ademán con la mano-Nunca me he enamorado, tuvo a su hijo, y después

Jasper se calló, y yo no sabía si quería saber más o no, pero por alguna razón le apremié

-Jasper, ¿Qué pasó después?

-Perdió una pelea-dijo como si le doliera el peso de esa pérdida

-Apostaste a Jacob y perdiste dinero con él?-me burlé

-Todos sus seguidores hubiésemos preferido, perder una apuesta, a oír lo que sucedió

Jasper inhaló, realmente parecía cargar parte de su consciencia, pero no era posible

-A nadie le gusta recordar eso, quizá no parezca un gran aficionado al boxeo, pero, Jacob Black perdió, por que le avisaron que su esposa había muerto

Recordé su aliento abrazador contra mi piel, sus fuertes brazos sosteniéndome y sentí pena por ese hombre, su esposa se había muerto, y a pesar de cómo me había tratado, de que por su culpa mi imagen estaba siendo manchada, sentí un golpe sordo dentro del cuerpo, Jasper tenía razón a nadie le gusta escuchar esos pasados

-Su auto se volcó y ella no sobrevivió, solo su hijo se salvó gracias a que su madre lo cubrió con su cuerpo, Jacob se volvió loco, parecía un animal acorralado en el rin, se fue así dando de tumbos por el lugar, y después del entierro de su mujer, desapareció del campo de batalla

Me sentía estupefacta oyendo hablar de ese hombre, realmente era impresionante lo que había forjado para venir a desbaratarse en ese momento, con la muerte de su esposa, debía haberla amado mucho para dejar su pasión por el boxeo por su pérdida.

-Bella?-preguntó-me estás oyendo?

-Si Jasper, lo siento solo olvídalo

-Que pasa con Jacob Black?, tengo entendido que lo conociste anoche, y te sacó de la fiesta-dijo sin vergüenza y riendo nuevamente

-No te burles-le di un golpe seco en el hombro-

-Entonces que te traes con él?-preguntó sin rodeos

Después de todo Jasper me iba a ayudar a encontrar a mi custodio, y al parecer había sido un ferviente fan de Jacob Black, así que no tenía nada que perder. Me mordí el labio antes de responderle, inhalé fuerte consciente de que eso era lo que realmente quería

-Jasper ¿conoces a Jacob?-esperaba por todos los medios que respondiera un si

-Claro, lo conozco-respondió orgulloso

-Eso es lo único que quería oír-me tiré sobre el respaldo del sillón

-Que hay detrás de eso Bella?-Jasper se estaba preocupando, realmente me conocía bien, y sabía que algo se cocía dentro de mi mente

-Jasper…Ya elegí guarura-dije sonriendo maliciosamente

-Dime que es una broma-dijo a modo de suplica-¿Quieres a Jacob Black de guardaespaldas?

-Exactamente, y tu eres el único que me puede ayudar

-Olvídalo Bella-dijo terminan tente dispuesto a arrancar el auto

-No, no espérate-le subí octavas al voz-recuerda que Charlie dijo que me ibas a ayudar

-Pero no en una locura así

-Dijo COMPLACELA, recuerda

-Es solo un capricho ni siquiera te cae bien

-No lo conozco, no puedo juzgar si me caerá o no bien-sonreí a punto de destrozarle los nervios al custodio de mi padre

-Hacemos un trato, y te ayudo

-Eres un chantajista lo sabes ¿cierto?

-Que es lo que quieres?-pregunté un tanto incrédula un tanto apurada por que fuéramos en busca del ex boxeador

-Antier te fue a buscar una chica a la casa

Recapitulé escenas, borré lágrimas, vómitos, más lágrimas, palabras hirientes, a Edward destrozándome y llegué…… Alice

-Cabello oscuro y corto, menuda, simpática-dijo como describiéndomela

-Ya Jasper, la conozco, es la hermana de Edward ¿Qué con ella?

-Bueno yo…

La sangre se precipitó al rostro de Jasper, y comenzó a enterrar los incisivos envisto el labio inferior compulsivamente, conocía esa expresión aunque nunca la había visto asomar ni de broma en Jasper Hale

El mismo había dicho hacia unos instantes que nunca se había enamorado

-Alice Cullen-le hice burla

-Ya esta ese es el trato, pudo ser tu cuñada no será difícil

-Alice, por Jacob-hice ademán de meditarlo-Acepto-estiré la mano para que Jasper uniera la suya, lo cual hizo en un acto reflejo

Pronto me sentí una traidora, o que se yo, nunca había entregado a nadie en manos de Jasper Hale, mucho menos a mi ex cuñada, y eso me produjo un nuevo escalofrío

Alice Cullen era un símbolo palpable de la huella de Edward en mi vida, siempre sería un reflejo de su hermano su bondad, su simpatía, su belleza, y a mí me dolía verla, por que le veía a él. Era incontrolable la forma en que todo el mundo parecía conspirar contra mí para recordarme el pasado

No bastaba con tener que saber que Edward viviría en mi casa, con su esposa, con Tanya que estaba enferma, que se había casado, y de la manera en que fuera, ya no era mío

Sus besos

Sus caricias

Sus gemidos

Su entrega

Todo lo que yo más quería en el mundo era el cuerpo y el alma de Edward, pero todo lo que más quería en el mundo lo gozaba Tanya McCarty

Alice Cullen después de todo sería mi boleto de salvación en ese instante, por que tenía que averiguar mas del hombre que me había sacado del antro esa noche, por que había alguna fuerza tan extraña que me hacía querer verlo nuevamente

Alice, necesito verte esta tarde, Café Starbucks plaza Olympic, Bella

El mensaje salió tan rápido que no tuve más tiempo de dedicarme a la ortografía, o a pensar seriamente si quería entregarle en bandeja de plata a la de Alice a Jasper

Muy tarde Bella Susurró mi cabeza, cuando un frenón me atestó un golpe en la frente

-Llegamos-dijo Jasper

-Estúpido-mascullé y el río como de costumbre, mientras yo me llevaba la mano a la frente

WOLVES LAND: Se leía en la fachada, Jacob Black era el supervisor de seguridad de ese lugar

Y entonces entendí que no había nadie mejor para el puesto que Jacob, seguramente si la noche anterior no se hubiera topado con una mujer ebria queriendo olvidar la boda del hombre de sus sueños, le hubiera soltado una buena tunda al que ocasionaba que las copas se estrellaran con la cera

Me reí y Jasper se colocó delante de mi empujando la puerta

-Vengo buscando a Jacob Black-dijo sobre el mostrador

Revoloteaba los ojos sobre los estantes llenos de copas, pobre hombre seguramente si le había dado un muy buen show la noche anterior, pero eso ahora no importaba

-Estas buscando a papá?-una mano pequeña apareció a un costado de mis vaqueros

-Hola-le sonreí al pequeño, moreno de cara angulosa, niño hermoso

Nunca había tenido paciencia con los niños este parecía de 5 o 6 años, pero su sonrisa exquisitamente blanca me hacía estremecer el corazón

-Quien es tú papá?-pregunté agachándome a su altura

-El-señaló detrás de mí

Y lo vi con los brazos cruzados sobre el pecho, y los ojos oscurecidos, un aleteo recorrió las pupilas, y comenzó a moverse. Si, seguramente sabía quién era

Ataviado en un traje negro sastre, los músculos le resaltaban debajo de la tela, me puse de pie, justo cuando Jasper gritaba

-Jacob!-sonrió y miré al niño quien tenía la misma sonrisa blanquecina en el rostro

El niño podría perderse en plena calle de Brooklyn y sabrían de quien era hijo solo por la sonrisa

-Dan, ven acá-llamó y el niño dijo Adiós, para correr a los brazos abiertos de su padre

-Que gusto verte de nuevo Black-estiró una mano Jasper mientras yo me acercaba a ellos, me vio con indiferencia

-Lo mismo digo Hale, ¿Qué te trae por aquí?

Jasper me miró y después habló

-Ella es Isabella Swan-hizo un gesto de mano

-Le recuerdo-me miró con su niño en brazos-¿Qué se les ofrece

-Lamento haberte hecho salir en la nota del periódico-dije y no se ni siquiera el por que

-No creo que alguien como usted venga a pedir perdón-sentenció y me caló hondo

-No en realidad vengo a algo más

El pequeño sonrió de nuevo y mi corazón estalló cuando sus ojos ardientes me escrutaron, había algo mas en Jacob Black, algo que quería conocer, y no descansaría hasta averiguar por qué me atraía con esa fuerza, como si fuera la misma fuerza de gravedad en la Tierra.


Ok ando mui sorpresiva, chan chan xD pero así va la historia, trauilidad por favor las cosas se desencadenan por algo

¿que dicen? Que hay en Jacob?, como van las cosas con Edward? Bueno ps les agradeceria su coment Besos