Disclamer: Shingeki No Kyojin no me pertenece, le pertenece a: Saki Nakagawa...Creo

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-Este es el fin-Murmuró Danahí abrazándonos fuertemente

-Se acabó- Dijo Michelle con algunas lágrimas en su rostro.

-Vamos a ser devorados por los titanes- Concluyó Jessica comenzando a llorar fuertemente.

- Gracias por estar allí para mi siempre chicas.- Concluí mientras veía a un par de titanes acercarse a nosotras. Con lágrimas corriendo por mis mejillas, abrazé fuertemente a mis mejores amigas y esperé mi final.

Unos cinco titanes se acercaron a las inseparables amigas, mientras los gigantes pisoteaban, despedazaban, y devoraban a cada una de ellas respectivamente. Cada una de las chicas, murió trágica, y lentamente.

EL FIN!

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NO SIGAN BAJANDO...

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NO SIGAN LES DIJE!

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Lo que verdaderamente pasó:

A las pocas horas de que el Muro María Había caído en el distrito sur de Shinganshina, la noticia corrió por los territorios humanos como un reguero de pólvora...

-Este es el fin-Murmuró Danahí abrazándonos fuertemente

-Se acabó- Dijo Michelle con algunas lágrimas en su rostro.

-Vamos a ser devorados por los titanes- Concluyó Jessica comenzando a llorar fuertemente.

- Gracias por estar allí para mi siempre chicas.- Concluí mientras veía a un par de titanes acercarse a nosotras. Con lágrimas corriendo por mis mejillas, abrazé fuertemente a mis mejores amigas y esperé mi final.

- Oigan... Allí hay un barquito- señaló Emilia, quien no nos había abrazado aún. Y, en efecto, un pequeño barco, atado al bote que se empezaba a mover, se encontraba vacío, lo cual nos dio algo de esperanza de vida. Volteamos a ver a los titanes que se acercaban a nosotros, dispuestos a matarnos.

- ¡Si quieren vivir, suban al barquito!- Ordenó Emilia dirigiéndose a nuestra salvación, sin importarle el hecho de que el bote estaba en movimiento.

- Muévete niña- dijo un hombre, como en sus treinta años, empujando a Emilia, haciendo que cayera al suelo.

-¡Muévete tu pendejo!- Gritó enfurecida Jessica empujándolo a el, mientras levantaba a Emilia y saltaban juntas al barco.

-Danahí, salta- ordenó Michelle mientras saltaba ella, cayendo a salvo en el pequeño bote. Danahí saltó, casi cayéndose al rio, pero siendo atrapada triunfalmente por sus amigas. A mi me tocó lo peor: El bote estaba casi lleno, así que si saltaba, tenía que evitar no voltear el bote. Esquivé otra mano de un titán que me quiso dar un manotazo (¿porqué a mi siempre me tocan los manotazos de titán?), y salté, milagrosamente cayendo en el lugar indicado. Con nosotras fuera del alcanze de los titanes, nos dispusimos a relajarnos y esperar a darnos cuenta realmente de lo que pasó.

Pasaron unos minutos, y todas nosotras estábamos en silencio, solo se escuchaban los pasos de los titanes y el movimiento tranquilizante del agua.

- ¡Oigan! ¿Qué hacen allí abajo?- Nos gritó un señor, no era ningún soldado, parecía más una de las víctimas del ataque anterior; Miré bien su cara y se veía como de 28 años, al parecer preocupado por nosotras.

-Salvándonos de los titanes... Duh- le contestó Danahí al hombre.

- Mhm... ¡Hey! Ayúdenme con estas chicas- dijo el señor hacia algunas personas que estaban en el barco, quienes nos ayudaron sin pensarlo ni un segundo; en poco tiempo, una escalera de cuerda estaba disponible para subir al barco más cómodamente. Subimos en un orden mas o menos así: Primero Jessica, luego Yo, Michelle, Danahí y Emilia. Tan pronto como estuvimos arriba del barco, vimos como todos los allí presentes nos miraban tanto con preocupación, alivio, enojo, y trauma. ¡Era toda una convinación de nervios! Después de agradecerle a aquel hombre, nos sentamos en el piso esperando llegar a nuestro destino.

- Ahora a esperar- Murmuró Emilia sentándose.

-Me pregunto que vamos a hacer al llegar allá- Dije mientras veía a todas las víctimas con algo de pena.

- Lo sabremos cuando llegemos- Me contestó Michelle haciendo una mueca y limpiándose algo de sangre del brazo izquierdo. Yo seguí viendo a las personas que estaban en ese lugar, primero a mis amigas, y luego a los demás; Madres sin hijos, señoras viudas, incluso algunos niños como de nuestra edad...

Un chico llamó bastante mi atención, y al parecer la de mis amigas también: tenía como unos... 10 u 11 años, el punto es que estaba acompañado de una chica con el pelo lacio y negro, y un chico con el pelo amarillo y ojos azules, el chico que llamó mi atención estaba llorando; después de un tiempo, se paró y fue hacia el borde del barco, justo al lado de Michelle, quien se le quedó viendo.

-Voy a matarlos a todos- susurró el chico. Lo cual trajo una mirada de sorpresa para su compañero de pelo amarillo.

-¡Ni uno solo de ellos quedará!- Continuó aun con lagrimas en los ojos. Después de un tiempo, logró calmarse y volverse a sentar. Yo aparté la vista del chico y me quedé dormida recostada en Jessica.

''Ese año, el gobierno central decidió retirar toda actividad humana en el interior del muro Rose. Los titanes habían devorado más de 10,000 personas''

Desperté de nuevo en un refugio para las víctimas del incidente por el ataque de los titanes. Dormíamos en el piso, o donde sea que cualquiera se pudiera acomodar; solo para esperar a que en la mañana, nos repartieran nuestra ración de comida. Y la verdad no era gran cosa: Solo una pequeña pieza de pan duro, por lo que me han contado... Ugh...

- Este lugar solía ser las reservas de alimentos- Me explicó Jessica para tratar de hacer conversación conmigo, mientras nos íbamos a juntar con las otras, que se habían levantado temprano. Miré a los miles de refugiados haciendo fila para conseguir el dichoso pan. Mientras caminábamos, pude ver al chico del otro día, el que había jurado que iba a matar a los titanes, junto con la otra chica, y el niño con el pelo amarilloso llegaba para darles algo de pan que el había traído, que buen amigo...

- ¡Hey! ¡No te cueles en la fila!- Gritaba un hombre medio calvito mientras agarraba a otro señor por el cuello de su camisa.

- ¡Callate! ¡No he comido nada desde ayer!- Le contestó el otro, mientras comenzaban una pelea. Mientras ellos peleaban, me dediqué a escuchar la plática entre los 3 amigos (supongo yo) ya que decían algo de que esta es la ración para un día entero, y que siempre ha habido escases de alimentos, tragué saliva y me dediqué a aprovechar lo más posible ese pan.

- ¿Porqué tenemos que darle comida a los de afuera?- un soldado de la tropa estacionaria dijo lo suficientemente alto, como para que los chicos y yo lo escucháramos y lo viéramos con enojo.

-Quiero decir...Los titanes rompieron el muro de todos modos, deberían haberse comido más de ellos- continuó mientras veía con sarna a los chicos de al lado mío. el niño con el pelo café gruñó y se acercó al soldado.

-¡Eren!- gritó su amigo de pelo amarillo, al parecer ese chico se llama Eren... debo recordarlo.

- Esto solo hará que empeore la escases de alimentos- Dijo el soldado con más veneno en sus palabras. Eren, se acercó al soldado y le dio una fuerte patada en la pierna, haciendo que el soldado saltara de dolor y viera con odio al chico.

-¿Qué demonios estás haciendo mocoso?- preguntó enojado el soldado, dándole un puñetazo al menor, mientras el compañero del que le dio el puñetazo, pateara a Eren y lo mandara al piso.

- ¡Tu no sabes de lo que estás hablando! ¡Nunca lo has visto pasar con tus propios ojos!- le gritó Eren enojado mientras trataba de levantarse del piso. Los soldados vieron al niño con asombro.

-Como los titanes se comían a la gente...- Trató de continuar Eren mientras unas lagrimas salían de sus ojos.

- ¡Callate!- le gritó el soldado dispuesto a golpear más al menor.

- ¡Lo sentimos!- se disculpó el amigo de Eren mientras trataba de inventar escusas. yo solo rodé los ojos y empezé a caminar hacia donde daban la comida.

- Jessy,... ¿Nos vamos?- le pregunté mientras dejaba de ver como el amigo de Eren trataba de sacarlo del aprieto en donde se metió. Caminamos por un rato hasta que nos encontramos a Emilia, Michelle y Danahí, quienes nos esperaban con una ración de comida para las dos.

- Que difícil está todo esto.- dijo Danahí refiriéndose a lo ocurrido hace apenas un día.

- Ni que lo digas.- contestó Michelle con sarcasmo, mientras comía el pan.

- Por ahora, tenemos que sobrevivir a todo costo- murmuró Jessica con un tono enojado y triste.

- Y tener cierto plan para el futuro, ¿No?- dije acabándome el pan.

- ¿Cómo cual?- preguntó Emilia viéndome.

- No se... digo, aún somos menores de edad; tenemos que saber que vamos a hacer cuando seamos grandes.- contesté; lo cual solo ganó que todas mis amigas se encogieran de hombros.

Unos días mas tarde, los refugiados fueron enviados a cultivar la tierra para obtener alimentos, yo y mis otras 4 amigas fuimos también; Pero eso no pudo evitar la escasez de alimentos. Al año siguiente, 846, la Administración General del Estado inició una campaña para retomar el muro María con los refugiados. Había 250 mil personas, casi un quinto de la población total. Sin embargo, apenas un centenar sobrevivió. Con el sacrificio de esa gente, la escasez de alimentos mejoró un poco para los que sobrevivieron.

- Escuché que tu papá estaba allí- dije mientras me sentaba a un lado de Jessica. Recordándole al único sobreviviente de su familia, que, lamentablemente, había muerto en la batalla. Por desgracia, Jessica se puso a llorar. Yo y Emilia la abrazamos fuertemente.

- Los titanes son los culpables- murmuró Danahí mientras se sentaba con nosotras, seguida de Michelle.

- Si tan solo pudiéramos derrotarlos- dijo Michelle con algo de sarcasmo en su voz. Viendo esto como una oportunidad para decirles algo importante, me puse de pie.

- Chicas, estoy enlistándome para el entrenamiento militar del próximo año- suspiré mientras veía como iban a reaccionar.

- ¿Qué?- dijeron todas con un tono triste y melancólico, mas no sorprendido.

- Quiero vengar la muerte de algunos de mis seres queridos- expliqué. Hubo un incómodo silencio entre todas, hasta que Jessica habló:

- Yo también iré- a lo cual, esta vez todas, incluida yo, la miramos sorprendidas.

- No tienes que hacerlo Jessy.- empezé a sonreir incómodamente, siento como si solo le trajera problemas a mis amigas.

- Me uniré también-

- Y yo-

- No las voy a dejar solas- dijeron Emilia, Danahí y Michelle respectivamente, mientras nos dábamos un fuerte abrazo como las amigas que somos.

- De acuerdo, iremos las cinco.- dejé por terminada la conversación con una sonrisa.

- 1 año después, entrenamiento militar-

-¡Ahora son oficialmente miembros de la unidad de formación número 104!- gritó enfurecido un hombre de dudosa procediencia, que al parecer era el que estaba encargado de nosotros... Pero no estoy segura. Mientras, mis amigas y yo nos encontrábamos en una fila, con un uniforme que a mi me encantó y con los brazos acomodados hacia atrás.

- Por desgracia para ustedes, yo, Keith Shardis, estaré a cargo- tragué saliva. ese tipo raro era nuestro encargado, le puse más atención al individuo y lo trataré de describir lo más posible: era alto, calvo, muy muy calvo, a exepción de un mechón de pelo medio raro, pero era la única prueba de que el tenía pelo. se veía viejo, pero amargado... Como el grinch en Navidad... y tenía bastantes arrugas. Insisto en que me daba miedo.

-No estoy aquí para darles una cálida bienvenida, todos ustedes son ahora solo el ganado, a la espera de ser devorado por los titanes.- gritaba Keith a todo pulmón mientras nos veía con rabia y odio. Miré a mis amigas, quienes miraban al encargado con expresión de miedo y sorpresa.

-¡Ustedes son aún peor que el ganado! Durante los siguientes tres años, los entrenaré a ustedes, mierdas inútiles- ¿Mierdas inútiles? Tuve que evitar contestarle, pero yo le enseñaré que soy mejor que un pedazo de caca. Me dispuse a mirar a los reclutas, ya que la verdad, la plática del tipo ese me aburría. Pude ver a algunos de mi edad, gente mayor que yo; como de 18 o 19... Y me volví a encontrar con... ¡Eren! Si mal no recuerdo el nombre, Eren estaba al lado del mismo chico con el pelo amarillo y la chica del pelo bonito. Wow, creo que vamos a vernos más seguido.

- ¡Les enseñaré como luchar contra los titanes! Cuando se enfrenten a un titán en tres años...¿Serán solo comida? ¿O se convertirán en un glorioso muro para proteger estos muros? ¿O un poderoso héroe de la humanidad que va a destruir a los titanes?- Escuché esto cuando decidí volver a poner atención. Obviamente quería ser una heroína... Pero me sorprendió el discursito cursi del soldado, yo lo creía muy rudo y toda la cosa. ¡Ja!

-¡La decisión está en tus manos!- ¡Exacto! No me rendiré esta vez, y me aseguraré de que yo y mis amigas no vayamos a fallar y lograr ser algo útil para la humanidad.

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Ok Ok... Le seguí al fic, espero y les haya gustado este capitulo. Si algo les molesta, o me quieren corregir en algo, pues ¡acepto críticas constructivas! Así que les agradecería un review ;)

bueno, ¡hasta la próxima!