Hola! Aqui les dejo rapidito el 3 capitulo. Respondiendo a algunos reviews. !El Ichiruki va a ser la pareja principal! pero no creo que me enfoque mucho en parejas secundarias. El fic me insipire viendo varias imagnes ichirukistas y un poco del dorama Goong
Espero que disfruten el cap
Capítulo 3
"La chica nueva es rara"
No puedo
Doscientos cincuenta y cuatro era el número exacto de estudiantes del instituto de Karakura.
Ahora doscientos cincuenta y cinco
Todos ellos, jóvenes que se habían criado juntos y que tenían sus propias costumbres. Yo sería la chica nueva de un extraño país que seguro ni sabían que existía.
Seré el bicho raro
Si tan solo papá me hubiera avisado hace dos semanas que iba a asistir a este centro de enseñanza, tal vez me hubiera preparado psicológicamente. Pero no, el Rey estaba tan ocupado con temas más importantes que apenas ayer antes de que enrumbara a Japón, le había mandado a mis tutores a que me informaran sobre la noticia arruinándome por completo el viaje
No voy a encajar
Si nunca me había dispuesto a hacer amistad alguna con la poca gente de la nobleza ¿Qué posibilidades tendría aquí?
Mi único consuelo era que Ichigo también estudiaba en este sitio. Cursaba el último año y…y…. ¡Es es lo único que sé!
Mientras estábamos en el jet privado, había tratado de sacarle información a Zangetsu sobre mi príncipe. Me había arrepentido de darme una sorpresa, quería saber todo sobre él...
Damita, no sea impaciente. Solo le falta unas horas para conocerlo Fue la respuesta del muy perverso.
Apenas ayer llegamos casi la medianoche y los traidores ¡sí! ¡Por qué eso es lo que son! Me habían cogido del brazo y me metieron, en unos cuantos minutos, en un carro de lunas polarizadas no dejándome observar la bella vista de la ciudad
Traidores
Su tonta excusa fue que era demasiado tarde y que mejor la viera mañana ósea hoy. No puedo negar que tenían razón. El paisaje de Karakura es hermoso a estas horas: los arboles, el piso cubiertos de helechos y un aire que al inhalarlo me relajaba por completo.
-Princesa – Fruncí el ceño ante la mención de aquel maldito título. Volteé para estar cara a cara con mi tutora que, siendo sincera, se veía extraña vistiendo vaqueros. Simplemente no iba ese estilo con ella.
No puedo creer que vista así mañana Era su lamento de ayer cuando llegamos al departamento donde viviríamos aquellos 6 meses. Zangetsu apenas la vio vestida hoy de esa manera, se revolcó de la risa en el piso. Como era de esperarse, de nuevo sus lentes pararon en el tacho de basura y ya no podía disimular el enorme moretón en su ojo que le había dejado mi tutora
-Sode No Shirayuki, no soy una princesa – Le recordé.
-Claro que lo es…
-No acá – Le contradije – ¿No recuerdas la promesa que me hicieron?
Antes de salir del palacio, les había obligado a ambos a prometerme que no me llamarían princesa o cualquier título parecido. Nos meteríamos en graves problemas si alguien llegase a enterarse de quien era.
Zangetsu había accedido rápidamente ya que la palabra damita no estaba relacionada con mi identidad. En cambio, Sode No Shirayuki… ¡Puff! Tuve que, por primera vez, usar mi poder de la realeza para darle una orden.
-Sí, lo recuerdo – Siseó rodando los ojos – Ahora es solo Rukia.
-¡Perfecto! – Le dije esbozando una traviesa sonrisa.
-Rukia- Volvió a llamarme – niña normal como los demás.
No me hizo gracia alguna su comentario socarrón.
-Creo que ya debe dejar de esconderse detrás del poste – Me aconsejó sonriendo burlonamente.
-No – Me negué volviendo mi vista hacia el enorme portón del instituto. Estábamos separados por una angosta pista – Todavía no me siento preparada
-Estas así desde hace 30 minutos – Me reprochó indignada – La hora de entrada ya va a acabar
-Lo sé – Los estudiantes iban disminuyendo
-¿y entonces?
-Es que… - Los nervios me invadieron al mismo tiempo que mi cara se volvía colorada.
-Sode No Shirayuki, ¿Como me veo? – Le pregunté mientras cerraba mis ojos fuertemente. La respuesta no sería agradable para mis oídos
-No te entiendo.
Solté un bufido y volví a abrir los ojos.
-¿Me veo bien….con el uniforme? – Dije en un pequeño susurro. La verdad es que nunca me había puesto esta clase de prendas.
-¿Qué…?
El uniforme de Karakura consistía en una blusa blanca manga corta, un chaleco mostaza y un corbatín rojo. ¡Esas tres prendas no me eran ningún problema pero…!
La falda
Era demasiado chiquita. Todos los vestidos que he usado siempre iban hasta debajo de la rodilla. Como princesa, no debía vestir cosas mundanas y atrevidas
Pero ahora no lo eres.
Ante aquel pensamiento mi confianza se renovó.
-Me voy – Le avisé a mi acompañante. Di unos pasos hacia el costado y empecé a cruzar la pista. Tan pronto como lo hice di media vuelta y me volví a mi escondite…otra vez.
-No puedo – Le confesé finalmente ciñéndome al poste. Me aterraba estar con todas esas personas desconocidas.
-¿QUÉ ES LO QUE TE SUCEDE RUKIA KUCHIKI? – Exclamó mi tutora cogiéndome de ambos hombros y obligándome a mirarla.
Me quedé callada sin ser capaz de mantener contacto visual con ella.
-¿Esto no es lo que quisiste? ¿Vivir una vida normal como los demás?
-Es cierto pero…
-¿Pero qué? – Me interrumpió. Nunca la había visto tan molesta.
-Es solo que… – Bajé mi cabeza apenada pero al segundo siguiente Sode no Shirayuki me alzó el mentón.
-Una princesa nunca debe bajar la mirada ante nadie. Espera…- Puso sus dedos sobre mis labios. – Aunque digas que ahora no eres una princesa, siempre lo serás por dentro. Lo llevas en la sangre pequeña y no te preocupes….las personas que conozcas aquí te apreciaran por lo que eres.
Sus palabras me hicieron reaccionar.
-Tienes razón. Gracias – Le di un fuerte abrazo que fue correspondido.
-Ahora ve… - Dijo luego de separarnos. Asentí levemente y cogiendo mi maletín crucé la pista rumbo hacia una nueva etapa en mi vida.
-¡RUKIA! – Apenas volteé, Sode no Shirayuki alzó las manos en forma de puño – ¡FIGHTING!
-¡SI! –Chillé haciendo el mismo gesto que ella.
Tu puedes Rukia
-¡hoooola! – una voz cantarina me sobresaltó. Giré hacia adelante y me topé con el rostro eufórico de un hombre rubio, alto y que vestía un extraño sombrero.
-Debes ser nueva – Mas habló para él al mismo tiempo que agitaba un abanico.
Creo que mejor entro
- ¡Mi nombre es Urahara! – Se presentó cogiéndome de ambas manos y agitándolas en un peculiar saludo. – ¡Soy el comerciante oficial del instituto! ¡Vendo cualquier clase de útil escolar, juegos, dulces y cualquier cosa que quieras! Mi lema es: ¡Precios más bajos, siempre!
Me quedé asombrada por la rapidez y fluidez en que lo dijo. El japonés era un idioma fascinante
-Oh, ¿Y cuál es tu nombre? – Me preguntó soltándome al fin las manos.
¿Debería decirle?
Parece una persona amable
-Rukia…Rukia Kuchiki – Le respondí dispuesta a entrar al instituto pero un fuerte agarre me detuvo.
-¿Quién…? – El sombrerero me había cogido del brazo mientras no dejaba de observarme con desconcierto e incredulidad a la vez.
-Disculpe, suélteme – Le pedí y para mi sorpresa lo acató inmediatamente.
¿Qué le pasa? Pensé cuando el hombre se quitó el sombrero y bajó la cabeza como si estuviese haciendo una… ¿reverencia?
-Es el vivo retrato de la Reina, su majestad – Una sensación de incomodidad me invadió al escuchar aquellas palabras bien pronunciadas en mi idioma natal.
Para mi mala suerte, había heredado las mismas facciones que mi madre. Un motivo más para odiarla…
-¿Qué pasa aquí? – mi vista se enfocó en una mujer de piel oscura, cabello púrpura y aspecto gatuno. Era igual de hermosa que Sode No Shirayuki.
-¿Kisuke? – La morena observó al sombrerero con extrañez para luego clavarse su vista en mí.
Por favor, que no me conozca…!por favor!
-Oh vaya, es la princesa Kuchiki –Finalizo de hablar también en coreano e hizo lo mismo que el otro señor.
Genial….adiós identidad secreta
Y entonces me di cuenta que varios estudiantes estaban que nos observaban. Habían formado un círculo alrededor nuestro y no dejaban de señalarnos.
Los colores se me subieron al rostro.
Vaya forma de conocerme
-¡Rukia!
Mi tutora, entre empujones, llegó hasta donde yo estaba. Me examinó de pies a cabeza con una expresión de preocupación en el rostro.
Pero aquel sentimiento se borró de su cara cuando se percató de esos dos extraños que sabían quién era.
-¿Urahara? ¿Yoruichi? – Esto no me lo esperaba. ¿Mi tutora los conocía?
-Sode No Shirayuki – Dijeron al unísono. Levantaron la mirada hacia ella y sonrieron.
-No han cambiado para nada – Comentó Sode sorprendiéndome aun mas. ¿Eran acaso amigos?
-¿Y Zangetsu? Siempre está contigo –El comentario de la morena al parecer no le hizo gracia a mi tutora quien se cruzó de brazos adoptando una pose de ofendida.
-Siempre pensando mal Yoruichi. El idiota de Zangetsu fue a ver a su familia.
-Así que ya llegó la hora –Lo que dijo el tal Urahara me dio un mal presentimiento. Creo que Sode No Shirayuki se dio cuenta de mi reacción ya que me alejó un poco de ellos.
-Entra al instituto. No te preocupes, estaré a las 2:00pm para recogerte. Además tu hermano seguro me va a llamar dentro de unos minutos para asegurarse que estés bien. –Di un largo suspiro al momento en que mencionó a esa persona.
Ulquiorra
Mi hermano, luego de enterarse de lo que había dispuesto mi abuelo hace años, me había mandado un email diciéndome que venía a Corea a evitar, según él, que arruinara mi vida con un chico que apenas sabía su nombre. Apenas terminé de leer su mensaje tuve que llamarle explicándole que ese era el único modo de salir del palacio ya que se notaba que papá no me mandaría al extranjero tal como lo había hecho con él. Al final, el aceptó pero me advirtió que apenas volviera con el plebeyo lo interrogaría para asegurarse que no era uno de esos gilipollas.
-¡Rukia! ¿Qué esperas? ¡Entra! - Me dijo mi tutora empujándome hacia dentro del lugar. Al mismo tiempo Yoruichi y Urahara me regalaban una pícara sonrisa
Rukia Kuchiki, hoy día es el comienzo de esta nueva vida
-¡Auch! – Me sobé mi brazo donde hace unos segundos había chocado con alguien.
-Lo siento – Me dijo la muchacha que apenas pude notar que tenía cabello morado y en sus manos traía varios libros.
Me encogí de hombros restándole importancia a ello.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
-Este semestre será emocionante – prometió la profesora Nanao. Estaba que rebosaba de alegría, algo inusual de ver en ella. Pero de pronto me di cuenta la razón de aquella actitud: había empezado a repartir una lista de lecturas que debíamos de terminar de leer antes de fin de año.
Como era de esperarse, no todo el mundo estaba emocionado con aquella pesada tarea. Varios quejidos se hicieron escuchar pero que fueron callados por el presidente del aula, Toushiro Hitsugaya.
Acepté mi copia de Hinamori Momo, una menuda chica, cabello marrón recogido en un moño y rostro inocente. La típica chica que cualquier chico desearía tener pero para su desgracia tenía a Toushiro como su guardián.
No son novios pero parecen
Observé mi listado. ¡Genial! Había 3 libros de mi escritor favorito: William Shakespeare
¿Qué demonios…?
Las crónicas de Narnia
Oh! Por favor
Una de las cosas que más odiaba eran las obras con final feliz. Demasiado predecibles y aburridos.
No sé como el abuelo aun puede leer la Caperucita Roja
Eché una mirada hacia mis demás compañeros. Vi pánico y miseria en los ojos de Shinji mientras susurraba: ¿Qué significa Hamlet? ¿Es español?
-Ni idea – Le respondí. De pronto me di cuenta de algo.
-¿Dónde está Renji?
-El muy idiota esta resfriado – Me contestó Tatsuki, quien se sentaba detrás de mí
-También quiero que recuerden que la carpeta que han escogido será su sitio asignado para el resto del año.- Continuó hablando la maestra – y no se puede cambiar ahorita señorita Rangiku
No está mal pero…
Sabía que algo no encajaba o mejor dicho alguien faltaba.
Y fue entonces que ella llegó. Con un aire de nerviosismo e inocencia entró al aula. Sus ojos anaranjados dieron una vista rápida al lugar pero se detuvieron en cuanto chocamos miradas.
Nos quedamos viéndonos fijamente por un buen rato. No se necesitaba palabras para expresar lo que sentíamos.
-Señorita Senna, ¿Cómo puede llegar tan tarde? – La voz de la profesora la obligó a prestarle atención.
-Lo siento – Le dijo con un tono apenado – Es que tuve que llevar a mi hermana al hospital
Me alarmé ante la mención de Ayumi, su hermana menor. ¿Le habrá dado otra crisis?
-Está bien – La profesora se dio cuenta que decía la verdad por lo que no le preguntó más. – Ve a tu asiento
Ella asintió levemente para luego dirigirse hacia donde estaba. Saqué mi maleta de la carpeta de la derecha para que se sentara.
-¡Espere señorita! –Nanao pidió antes de que ella dejara sus pesados libros en su pupitre.
-¿Por qué? – Solté sin pensarlo
-Ahí se va a sentar la chica nueva, Kurosaki – Se adelantó Ishida desde el primer asiento de adelante.
¿Qué?
-Senna siéntate delante de Inoue– Le ordenó la maestra. Orihime apenas escuchó su nombre saltó de su asiento
-¿Pasa algo Inoue? – Indagó Nanao. La aludida solo negó con la cabeza para luego enterrarla entre sus libros
Qué raro. Ella no ha sido tan rara
Senna me regaló una sonrisa de resignación y se sentó delante de mi mejor amiga de la infancia.
-Continuemos – Anunció la profesora pero apenas terminó de hablar tocaron a la puerta. Salió demorándose varios minutos
-¡Auch! – Exclamé adolorido al sentir un manotazo en mi nuca. –¡Hey, Tatsuki!
Volteé molesto pero me sorprendí al no encontrarme con mi amiga sino con Hiyori Sarugaki
-¿Qué haces sentada allí?
-¿No ves idiota? Ahora es mi sitio – Me respondió tranquilamente
Siendo honesto, Hiyori no era mucho de mi agrado. Era la chica más agresiva del instituto, ganándole a Tatsuki y le encantaba hacer llorar a la mayoría de mis compañeras. Aunque por un extraña razón últimamente la he visto juntarse con Inoue! ¿Pueden creerlo?
-Alumnos – La profesora entró con una radiante sonrisa en los labios – Tomémonos un momento para darle la bienvenida a nuestra nueva estudiante extranjera transferida….Rukia
Extraño nombre
Se sentó en su escritorio y su vista se dirigió a la puerta
-Pasa
-Wau – Fue lo primero que dijeron mis compañeros al momento en que una chica, de estatura muy baja aunque no mucho como Hiyori entró al aula. La forma en que entró me hizo recordar a aquella gente pituca que se creía la gran cosa
Su piel era tan blanca que incluso se podía comparar con la nieve y su cabello era de color azabache con un mechón caído en medio de sus ojos.
Que ojos…
Lo que más me llamó la atención fue la extraña tonalidad de sus ojos. ¿Serán negros o violetas? ¿Azules? ¿O será una combinación?
-Rukia, puedes presentarte – Le indicó Nanao-sensei. La chica asintió y su mirada nos taladró a cada uno.
-Mi nombre es Rukia Kuchiki – Incluso su voz era misteriosa. Profunda pero a la vez delicada .Juro que me hizo recordar a la gente de la aristocracia
-¿Te gustaría decirnos algo sobre ti? – Sugirió de nuevo la Sensei
Rukia Kuchiki giró en sus talones para encararla:
-Nada en particular – Su respuesta no fue maleducada pero…sentí como si tratara a la profesora como alguien menor a ella.
-Entonces, siéntate al lado de ese chico de cabello naranja y mirada de delincuente.
Un tic se formó en mi ojo izquierdo
-Mi nombre es…
-Como sea. – Me respondió la desgraciada
La nueva se acercó rápidamente a su pupitre y se sentó ante la mirada atenta de mis compañeros. En especial de los pervertidos como Keigo.
-Continuemos la clase – Anunció la profesora mientras se ponía a escribir en la pizarra sobre el realismo.
No pude evitar mirar de reojo a la nueva. Pero me arrepentí al segundo siguiente ya que ella también me estaba observando. Fijé mi atención en la pizarra deseando que dejara de mirarme.
Pasaron minutos y la jodida enana ¡sí! Ahora la llamaba así ¡No dejaba de observarme!
Cansado de esta incómoda situación, me volví hacia ella.
-¿Acaso tengo un bicho en la cara?
-¿El color de tu pelo es natural?
Se produjo un incómodo silencio entre ambos y ninguno de los dos se dignó a romperlo por varias horas
-Good Morning, students – Saludó luego de entrar la profesora de inglés.
Ninguno dio respuesta ya que tenían un ingles monstruoso. Aunque quizás yo con Ishida éramos los únicos que nos defendíamos ya que ambos habíamos tomado cursos de idioma ya que algunas canciones que componía estaban en ese idioma. Renji y Shinji también habían tomado el curso pero reprobaron el primer ciclo
-Good morning, Miss – Pero la rápida y fluida entonación de Rukia fue la única que se escuchó como respuesta.
La profesora la observó con suspicacia y para mi sorpresa siguió hablándole en ingles:
-¿Así que tu eres la estudiante transferida?
-Correcto. Mi nombre es Rukia Kuchiki
-Mucho gusto señorita Kuchiki. Veo que su ingles es muy fluido
-Oh! Eso no es nada. El ingles fue el cuarto idioma que aprendí
-¿En serio? ¿Y cuántos idiomas has aprendido?
-Más de cinco. Entre ellos: el chino, español, alemán, francés..
-¡Wau! Fue un gusto hablar con usted y bienvenida
-Igualmente y gracias
¿Qué…?
-Muy bien alumnos, abran la pagina 53 – Mis compañeros parpadearon varias veces al recién escuchar que la maestra hablaba en nuestra idioma. No habían entendido ni jota de la conversación pero yo si…y….
Rara….es rara
-Oh! Me olvide mencionarles que esta clase y las demás del último año van a tener un nuevo curso
-¿Educación sexual? –Gritó Chizuru, la pervertida y lesbiana del salón.
-No, señorita. Se va a enseñar el curso de esgrima
¿Qué mierda….?
De repente unos pequeños aplausos provenientes de mi nueva compañera de clase nos dejo perplejos a todos
-¿Qué? Amo el esgrima –Se excusó encogiéndose de hombros y regalándome una enorme sonrisa que me puso demasiado incomodo.
Rara, la chica nueva es rara
FICHA PERSONAL
*RUKIA KUCHIKI
-Cumpleaños: 14 de Enero
-Peso: 40 Kg
-Altura: 1,52
- Pasatiempo: Soñar con los ojos abiertos, trepar lugares altos y coleccionar cualquier objeto parecido a un conejo
- Ama: La libertad, los dulces y la T.V
-Odia: fantasmas, la oscuridad, las mentiras y su estatura
- Ambición: Salir del palacio (lo logró) y ser propietaria de una dulcería.
-Puntos débiles: Es mala con las direcciones, suele enfadarse con facilidad y de nuevo los conejos
Ojala les haya gustado el cap. En el siguiente cap se llamara : Confusion de principes
Y se vera la ficha tecnica de ichigo
No se olviden dejar reviews o sino el abuelo kurosaki los castigara XD
Se cuidan
Bye
