Hola! Aquí les dejo un nuevo cap! Tuve que cambiarle de titulo porque se me hizo un poco largo. Les agradezco por sus reviews

Todo el cap esta descrito según el punto de vista de Ichigo! Disfrutenlo! XD


Capitulo 6

"!No quiero!"

-NO SOY SU PROMETIDO – Protesté. Pero como era de esperarse, nadie me prestaba la más mínima atención.

Yuzu estaba completamente aturdida y no había proferido palabra alguna, hasta ahora. Aun le costaba creer que tuviera a una "princesa" frente a ella.

-Esto parece sacado de películas – susurró Karin. Para mi decepción, ella había creído rápidamente en las palabras de la impostora.

-Supongo que esto iba a ser inevitable – murmuró el viejo mirando a Zangetsu.

¿Inevitable?

-Debieron de avisarnos aquel detalle – Le reprochó mi recién llegado tío. Estaba muy seguro que él estaba involucrado en esta macabra broma.

-Su Majestad, por favor siéntese – Pidió Morita a Rukia Kuchiki.

¿Su majestad? Por Dios, ha perdido el poco juicio que le quedaba

- Prefiero quedarme de pie – Replicó Rukia quien no despegaba sus penetrantes ojos de mi persona. Yo, por supuesto, no me había quedado atrás y le devolvía la misma mirada.

La elegante mujer, que suponía era también nuestra "invitada", le señaló con firmeza uno de los sillones de la sala.

-¡Siéntate, ahora!

Rukia hizo como si fuese a desobedecer, entonces, resoplando, acató la orden. Para mi desgracia, se acomodó a mi costado.

- Dime Ichigo – La autoproclamada princesa se volvió hacia mí – ¿Esa es la forma de recibir a tu futura esposa? ¿Gritándole?

-Rukia-sama – Le interrumpió mi padre – Cogiste a Ichigo con la guardia baja.

-¿Guardia baja? – Preguntó confusa. Claramente solo había aprendido el japonés formal

-Que lo cogió desprevenido – Le tradujo Morita.

-Se supone que él debía estar enterado – Esta vez hablo la mujer elegante – ¡Se tardaron unos 17 años en informarle de su compromiso! – Añadió ya exaltada.

¿Compromiso?... ¿Qué les pasa a estas personas?

-Sode… - Antes de que Zangetsu continuara la oración, mi padre se puso delante de Rukia y le hizo una reverencia hasta la cintura

¿Qué demon….?

-Su Majestad, por favor pido disculpas por hacerle pasar este embarazoso momento.

Aquella acción fue la gota que derramó el vaso.

-¡A LA MIERDA LAS DISCULPAS! ¡DIGANME QUE ESTA PASANDO! – Rugí alterando a mi "prometida"

-¡Dios mío, que grosero eres! – Ignorando a Rukia, giré hacia mi padre.

Isshin compartió una mirada cómplice con Morita, como si ambos tuviesen un secreto.

-Padre… ¿Qué piensas? – Aparentemente el abuelo entendía la indirecta porque asintió con la cabeza y dijo:

-Ve por el pergamino

-No, es mi deber contarle a mis hijos la verdad.

-Si, como sea. – Entonces subió, a su lento paso, las escaleras mientras refunfuñaba: Claro, todo lo tiene que hacer este viejo.

-¿Pergamino? – Preguntaron al mismo tiempo mis hermanas

Pergaminos, pactos, princesas, bodas

¿Por qué todos hablan en código?

-¿Qué pergamino? – Exigí saber.

-¡Hijo mío! – Chilló el viejo, volviendo a ser el mismo payaso de siempre – Esto es bastante complicado de explicar.

-Inténtalo – Le gruñí.

-Tú sabes que tu abuelo, Zangetsu y yo venimos de Corea…

-Entonces…ese lugar existe – Dije en voz baja pero alguien logró escucharme.

-¡Claro que existe! – Exclamó "la princesa" frunciendo el ceño – Corea es una pequeña isla que recién se está dando a conocer a los ojos del mundo.

Ojala no lo hubiese hecho

El viejo se aclaró la voz para que le volviera a prestar atención.

-Como seguía diciendo…. Tu mama y tú también son de Corea.

Si… ¿QUÉ?

Abrí los ojos como plato ante semejante revelación.

-¿Qué….que acabas de decir? – Seguramente él estaba bromeando.

-¿Mamá y Onii-chan…? – Yuzu se había quedado boquiabierta en cambio Karin parecía no sorprenderse con nada.

-Si – Confirmó Zangetsu – Su madre nació en Corea pero por razones desconocidas sus padres emigraron a Japón cuando ella apenas tenía 3 años. Luego de casarse con su padre, recién le confesó su lugar de procedencia…

-…Pero nosotros no les contamos la historia porque parecía que les iba alterar, en especial a ti Ichigo – Terminó de decir el viejo.

-Ahora puede ser un buen momento – Le sugerí.

-Ichi-nii no podría estar más alterado – Comentó Karin y Yuzu asintió.

Papá suspiró

-Sí, bueno, luego de casarnos, Masaki me pidió que regresáramos a nuestra Corea. Como la habían traído a Japón de pequeña, ella no recordaba nada del lugar donde había nacido y anhelaba volver. Yo, por supuesto, accedí y realizamos el viaje.

-Para ese entonces, su madre tenía 5 meses de gestación. – Añadió luego de hacer una breve pausa.

-¿No pudieron hacer el viaje luego de que naciera? – Le reclamé.

-¿Qué tiene de malo ser coreano? – Se quejó la mujer elegante.

-Zangetsu, dile a tu novia que se calle – Le pedí, rodando los ojos.

-Ichigo – Una gotita de sudor resbaló sobre la frente de mi tío – no tengo malos gustos.

-¡YO NO SOY SU NOVIA! – Le interrumpió la mujer, fulminándonos a ambos con la mirada.

-¿Y entonces quien eres y que haces acá?

La mujer elegante cruzo los brazos indignada para luego contestarme:

-Yo soy Sode No Shirayuki, la tutora de la princesa Rukia quien es TU PROMETIDA – La miré furioso luego de que enfatizara aquellas jodidas palabras.

-¿De verdad creen que me voy a tragar ese cuento de la prometida? – Mi voz sonó como un aullido.

-¿Tragar cuentos? – Preguntó Rukia

- El se refiere a que no lo cree – Le tradujo, esta vez, Zangetsu.

-Oh

En este punto de la charla, Morita regresó con un mohoso pergamino en sus manos.

-Si tan solo hubieras escuchado las historias que te contaba de pequeño – Me dijo Morita extendiendo cuidadosamente el documento sobre la pequeña mesa de la sala. – Pero tuviste que heredar la misma actitud escéptica del idiota de tu padre.

-¡Pero padre, era difícil de creer que eras la mano derecha del Rey!

-¡Lo era! – Lanzó su bastón de lleno en la cara de Isshin – ¡Y fue el cargo del que me siento, hasta ahora orgulloso, de haber tenido!

-Vale, me perdí – Anunció Karin

-¿El abuelo era amigo de un Rey? – La curiosidad brillaba en los ojos de Yuzu.

-De mi abuelo, exactamente – Corrigió Rukia

- El Rey Kuchiki fue una de las personas más maravillosas que conocí – Morita sonreía al recordar – Una persona benévola y que trataba a las personas sin discriminación alguna. Además que fue sabio en sus decisiones.

La "princesa" le dedicó una mirada de devoción a mi abuelo

-…Por eso no me arrepiento de haber aceptado aquel trato que me ofreció.

-¿CUAL TRATO?

Con un profundo suspiro Rukia resumió todo.

-La historia es bastante simple. Tú, Ichigo Kurosaki, fuiste escogido para casarte conmigo. – Eso me hizo reír.

-Vale, nos vamos a casar

-Sí, nosotros dos fuimos prometidos en una corta ceremonia de compromiso después de nuestros nacimientos.

-La ceremonia fue muy bien elaborada – Añadió Morita

Lo miré con fiereza

-¿Estabas allí? ¿En la ceremonia?

-Naturalmente – Respondió de lo más tranquilo – El rey y yo fuimos lo que organizamos el compromiso.

Esta vez me dirigí hacia mi padre.

-¿Cómo pudiste permitir que este viejo psicópata me hiciera esto? ¿A tu propio hijo?

-Ese día tu abuelo me dijo que te iba a llevar al cine – Se defendió.

No lo puedo creer

-¿Cómo un anciano va a llevar a un recién nacido al cine? ¿Eres idiota o qué?

-Eres cruel hijo – Se quejó "llorando" en el regazo de Yuzu.

-¿Y mamá? – Preguntó Karin ignorando las payasadas de papá – ¿Ella también le creyó al abuelo?

-Claro que no – Se adelantó Morita – A ella tuve que confesarle todo

-¿Y lo aceptó?

-Por supuesto

No puede ser

Hubiera preferido escuchar otra respuesta. ¿Mi propia madre? ¿Cómo pudo permitir que me hicieran esto?

Sentí una fuerte punzada de dolor en lo más profundo de mi ser.

-La ceremonia de desposorio sellará nuestros destinos, Ichigo. – Volvió a hablar mi supuesta futura esposa – Nos casaremos tan pronto como tengamos la mayoría de edad.

-Sera un momento glorioso en Corea – Continuó el que se suponía era mi abuelo – Tal como lo deseó el antiguo Rey, el pueblo y la familia real se unirán, finalizando años de resentimiento

Y entonces las reacciones no se hicieron esperar.

-¡Kya! Voy a ser hermana de una princesa – Yuzu se levantó de su asiento, corrió y abrazó a Rukia. – Bienvenida a la familia, Rukia-sama

-Solo dime Rukia

-Genial, estaremos podridos en plata – Karin esbozó una felina sonrisa.

-¡Karin, no hables así en frente de mi tercera hija!

-¡Muy pronto tendré bisnietos!

-¡ESTAIS TOTALMENTE LOCOS! – Declaré, observando todos los rostros de mi "familia" – Esto es una locura

-¿Una locura? – Rukia se liberó del abrazo de mi hermana y acercó su rostro al mío. Por primera vez, vi curiosidad y no desdén o burla en sus misteriosos ojos – ¿Realmente seria repugnante, Ichigo, el estar conmigo?

No sabía a qué exactamente se refería, pero pensé que hablaba sobre…los dos juntos, no en el sentido político del matrimonio, sino de un modo romántico.

Me quedé callado

¿De verdad pensaba Rukia que me enamoraría de ella solo porque tenía una cara bonita? ¿O que oliese infernalmente bien?

¿Infernalmente bien? Agh! ¿Qué me pasa?

De repente la imagen de Senna, mi NOVIA, invadió mi mente.

La culpa me invadió.

No voy hacerle daño

-Ensenémosle el pergamino – Dijo Zangetsu

-Sí, es la hora – Papá estuvo de acuerdo.

Casi había olvidado aquel papel mohoso. Sin previo aviso, el viejo desenrolló el pergamino sobre mis piernas.

El pergamino crujió en cuanto, él lo tocó suavemente con los dedos. Las palabras, en coreano probablemente, eran como garabatos para mí. Se veía como algún tipo de documento legal, con varias firmas al pie de la hoja.

Aparté la mirada, negándome a mirar más de cerca aquel papel sin sentido.

-Lo traduciré – Se ofreció Rukia – A menos que Ichigo haya estudiado coreano.

-Está en mi lista de cosas por hacer – Respondí entre dientes

Estúpida multilingüe

-Sería maravilloso que empezases a hacerlo – Replicó Rukia, acercándose cada vez más a mí. Su oscuro y rebelde cabello rozaba contra mi mandíbula. Sin pensarlo dos veces, aparté unos mechones de pelo, mis nudillos rozaron su mejilla. El contacto me sobresaltó. La sensación me golpeó de lleno en el estomago.

Si Rukia sintió lo mismo que yo, no lo demostró sino que siguió absorta en el documento

¿Me estaré volviendo loco por oler su aroma?

Me recosté mas en el sofá, intentando no tacarle de nuevo, a la vez que nuestra caprichosa invitada recorría la primera línea del pergamino con el dedo.

-Esto declara que tú, Ichigo Kurosaki, estás prometido en matrimonio conmigo, Rukia Kuchiki, tan pronto como alcancemos la madurez a la edad de dieciocho años, y celebrar las fiestas necesarias que atestigüen este pacto. – Ella se volvió. – Como he dicho, es bastante simple. Y mira: la firma de tus padres y tu abuelo

No pude evitar fulminarles con la mirada cuando él dijo eso, y seguramente no fue suficiente, las firmas de Morita e Isshin constaban en el documento, junto con otra docena de nombres coreanos.

Traidores.

Empujando el pergamino fuera de mi camino, me crucé de brazos y miré al viejo.

-¿Cómo pudiste venderme…como si fuera ganado?

-Yo no te vendí. – Respondió inmediatamente – Tu abuelo me obligó a firmarlo Y cuando me enteré de todo, el antiguo Rey había fallecido por lo que no podía hacer nada.

-¡Yo no voy a casarme con ella! – La señalé con el dedo – ¡No me importa qué tipo de ceremonia o pacto hayan hecho!

-¡Tú debes honrar el pacto! – Dijeron al unísono Rukia y la mujer elegante.

-Nadie tomará ninguna decisión hoy- Anunció el viejo -Es tarde. Todos estamos cansados y abrumados. De todos modos, Rukia-chan, el idiota de mi hijo no está preparado para contraer matrimonio.

-Ichi-nii todavía no tiene novia – Añadió Karin para que luego Yuzu dijera:

-Onii-chan todavía no ha besado a nadie

-Mi nieto sigue siendo virgen

Rukia me sonrió con satisfacción, arqueando una ceja.

-¿De verdad? ¿Ninguna novia? Qué triste

En esos instantes, deseé haber sido huérfano

¿Qué clase de familia es la que tengo?

Las ganas de decirles que tenía una NOVIA se hicieron cada vez más grandes. Pero entonces, me acordé de la promesa que le había hecho a Senna de no contarle a nadie sobre nuestra relación.

¡MIERDA!

-Ichigo no puede ser obligado a casarse, por supuesto – informó Zangetsu, cambiando de tema – Estamos en un nuevo siglo. La damita está obligada a seguir con este noviazgo hasta que mi sobrino se dé cuenta que su lugar está a su lado.

-No lo haré. – protesté.

-Será la decisión de Ichigo – Dijo el viejo. Ni piense que le voy a perdonar por haberle creído semejante mentira, si se le podría llamar así, al abuelo.

-por supuesto – Aunque la sonrisa de Rukia, decía otra cosa.

-Entonces, ¿Dónde se quedará la princesa? – preguntó mi tío

-¿Quedarte? – Preguntó el viejo confuso. La misma "princesa" y la mujer elegante lo miraron incrédulas.

-Sí. Dormir – Aclaró Zangetsu – El departamento que hemos alquilado es muy pequeño. Y su Majestad está muy cansada por su primer día de clases en una escuela pública.

-Ella no va a volver al instituto – Objeté con pánico y furia a la vez.

-Claro que iré – Replicó Rukia.

-La princesa dormirá en el cuarto de mis nietas – Dijo Morita sin reparo alguno.

-¡Kya! ¡Rukia-chan dormirá con nosotras! – Yuzu estaba que radiaba de alegría.

-Esto será interesante – Murmuró Karin. El viejo estrechó las manos con el tío para luego hacerlo con la mujer elegante.

Y, así es como una adolescente que afirmaba ser una princesa, vino a residir en mi casa durante la mitad de mi último año en el instituto.

Y no cualquier princesa.

Mi arrogante y caprichosa prometida.

La última persona en el infierno con la que quería compartir mi paseo al instituto, eso sin añadir que estaba obligado a pasar toda la vida con ella.


¿Les gusto el cap? Ahora Rukia e Ichigo tendrán que convivir en un mismo lugar.

Les prometo que pondré cosas divertidas en aquella peculiar convivencia. Cada uno tiene distintas costumbres por lo que ocurrirá un inevitable choque.

Al siguiente cap se verá los pensamientos de nuestra princesa además que se revelará otras cositas más!

No se olviden de dejar reviews! y una pregunta: De quien quieren que sea la ficha personal para el prox cap?

Se cuidan, Bye!