Hola mis queridos lectores! TwT como están?... volví! XD…Como les había dejado en la nota de autora anterior iba a tratar de actualizar cuando pudiese (la academia me tiene matada ) y lo logré! :)
Este capítulo está un poco largo (para compensar todo el tiempo que no pude subir los caps).
No se olviden de buscar en youtube la canción que pondré.
Jejeje no les quito mas su tiempo y a leer se ha dicho!
Orden de narración:
1-Renji
2-Ichigo
3-Rukia
Vocabulario:
-Gongju: princesa
-Aigoo : Ay dios!
-Komapsumida: Gracias (formal)
-¿Mo? : ¿Qué?
Capítulo 10
"Las audiciones I"
- Rukia, ¿Ya escogiste? – Pregunté de nuevo por decima vez. No traté de ocultar, esta vez, mi aburrimiento y…molestia.
Si, definitivamente esta situación me estaba empezando a molestar.
Desde hace 2 horas, estaba sentado en mi sala esperando a que la princesa escogiera la "bendita" letra que iba a cantar.
Si no se decidía de una buena vez por todas, mi trasero estaba a punto de sufrir un calambre.
-¿Rukia? – La llamé, al notar que no me había escuchado.
Para mi sorpresa, Su Majestad me lanzó una mirada de desdén y se cruzó de brazos.
- Renji, no me gusta ninguna – Declaró, mientras tiraba a la pequeña mesa de mi sala, el folder donde había puesto las canciones que podría usar para las audiciones.
Genial… simplemente genial
Cuando mi amiga me dijo que iba a participar en las audiciones, yo simplemente no lo podía creer. Una cosa era que una princesa viniese a un país desconocido como estudiante de intercambio pero otra era que ¡formara parte de una banda!
Ha perdido la razón… y yo también
Había tratado como sea de convencerla que dejara esa ridícula idea pero ella insistió en que tenía que entrar a la banda SI o SI. Obviamente, de nuevo, no me quiso dar el por qué y, más bien, me pidió que la ayudara.
Al principio, me negué pero luego de que ella me recordara algunos "secretitos de infancia" tuve que ceder…
-Solo coge cualquiera – Le pedí. ¡Perfecto! Ahora era yo quien tiene que suplicar. Pero Rukia ni me escuchó ya que estaba distraída ¿tarareando?
- omoidasenai koto ga
¡Hey! Yo conozco esa canción…
¿Dónde rayos la he escuchado antes?
-Oye Renji… -La voz de mí amiga me sacó de mis pensamientos.
-¿Estás bien? – Le pregunté al darme cuenta que, de repente, se había puesto nerviosa y eso no era normal en ella.
-¿Es cierto que….Ichigo terminó con su novia? – Me preguntó sin mirarme a los ojos.
Wow
Abrí la boca en señal de asombro. ¿Desde cuándo Rukia estaba interesada en la vida sentimental de los demás?
Mi amiga se percató de mi sorpresa y se apresuró a decir:
-Es simplemente curiosidad
-Pues claro – ¿Qué otra cosa más seria?
¿Rukia enamorada de Ichigo?
Reí para mis adentros
Eso sería absurdo.
-Sí, pero fue Senna quien rompió con él – Le corregí.
-¿Y sabes la razón?
-Claro que n…
De pronto me acordé de algo…
Él se lo propuso
El día que Ichigo y Senna rompieron, Shinji y yo habíamos estado buscando a nuestro amigo por todo el instituto. Erar raro que Ichigo no llegara temprano ya que ese día nos daría los afiches de las audiciones. Finalmente, cuando pensamos que tal vez se había resfriado por lo que no pudo venir, él apareció pero… ni si quiera nos saludó y corrió directo hacia la azotea.
Supuse que tenía algo urgente que hablar con Senna, ya que ella siempre paraba allí, y decidí esperarlo en el aula.
Sin embargo, Shinji fue todo lo contrario y decidió seguirlo.
¿No crees que Ichigo esté un poco raro? Me había dicho Shinji luego que lo detuviera. Era cierto… nunca lo había visto tan preocupado y ansioso a la vez.
Movidos por la curiosidad, fuimos a parar detrás de la puerta de la azotea, asegurándonos que no se percataran de nuestra presencia. Al parecer, ellos estaban discutiendo.
Si me convierto en tu esposa ¿No tendría que dejarlo todo? Fue lo primero que escuchamos.
Shinji y yo nos habíamos quedado petrificados en nuestro sitio. Si Senna había dicho eso era porque… ¡Ichigo le había propuesto matrimonio!
Sin embargo, lo que más nos dejo intrigados fue que él le había asegurado que no se casaría con esa, otra chica…
¿Qué chica? ¿Acaso lo estaban obligando a casarse con alguien que no quería?
-¿Renji?
-¿Ah? ¿Qué fue lo que me preguntaste?
Rukia frunció el ceño
- Te pregunte si sabias la razón por la que Ichigo y su novia rompieron
-No, no lo sé – Mentí. Ichigo nos había hecho prometer que no diríamos lo que habíamos escuchado a nadie. Y como buen amigo que soy no se lo diré a nadie, incluso si ese nadie pertenece a la Realeza.
-¿Y esa Senna? ¿Ella es una…
-Senna no es ninguna paria – Le interrumpí adivinando lo que quería decir. Cada vez que escuchaba ese adjetivo referente a ella, me hervía la sangre.
Era verdad que Senna no era muy sociable que digamos pero eso no significaba que era una excluida.
Ella es nuestra amiga
Antes que se convirtiera en la novia de Ichigo, este siempre la traía a los ensayos de la banda y, en poco tiempo, se ganó el cariño de todos… incluso del estirado de Ishida.
Y ahora que ella se había separado de Ichigo, las cosas no iban a volver a ser las mismas.
-¿Él la quiere, no?
-¿Qué?
-Hola chicos – Nos interrumpió mi mamá, trayendo consigo una enorme bandeja. – Aquí les traigo unos aperitivos – Se me hizo agua la boca al ver que la bandeja contenía galletas de chocolate. ¡Mis favoritas!
Sin pensarlo dos veces, cogí una galleta y me la eché a la boca.
Umm… deliciosa
-¡Hey, bruto!
-¡Auch! – Me quejé luego de que mamá me diera un manotazo en la nuca.
-Primero tiene que comer gongju – Dijo, cambiando su tono de voz a uno suave.
-¡Oh! no se hubiese molestado – Rukia rió.
-Para nada, amo hacer galletitas para mis invitados – Mamá también rió.
-Pero vieja tú odias cocinar ¡Auch! – Esta vez me sobé el brazo.
-¡Aigoo! Que muchacho tan grosero – Renegó mama, riendo nerviosamente
Una enorme gota de sudor resbaló por mi frente.
-No se preocupe, él no ha cambiado para nada – Se burló Su Majestad.
- Pero tú sí – La acusé para luego volver hacia mi madre – ¡Vieja, ella quiere hacer las audiciones para mi banda!
-¿Mo? – Mamá parpadeó, sorprendida.
Sonreí satisfecho. Si yo no podía detener esta locura, mamá lo haría.
-¡Sí! ¡Quiere cantar! ¿Puedes creerlo? ¿Una princesa cantante?
-¡Renji cállate! – Logré esquivar a tiempo las galletas que Rukia había lanzado directo hacia mi cara.
-¡Hey, así no se comporta una princesa! – Chillé.
-¡Yo no soy una princesa!
-¡Claro que lo eres!
-¡No, aquí no!
-¡Aquí también!
-¡No!
-¡Sí!
-¡No!
-¡Sí!
-¡SILENCIO! – Rugió mamá.
En pocos segundos, Rukia y yo nos volvimos a sentar y dejamos en la mesa las galletas que estábamos a punto de lanzarnos. Ambos, conocíamos perfectamente el carácter de mamá cuando se enojaba y era preferible obedecerla.
-Gongju – Me sorprendí al ver a mamá tan seria – ¿Zangetsu y Sode saben lo que vas a hacer?
-¡Claro que lo saben! ¡Esos locos hasta la trajeron aquí! ¡AUCH! – Mi mamá reaccionó dándome un puñetazo en la cara.
-¡A TI NO TE ESTOY PREGUNTANDO!
-Sí, ellos lo saben – Respondió Rukia, cabizbaja.
Definitivamente, los tutores de Rukia no habían cambiado para nada: Zangetsu seguía siendo un tío relajado; y Sode la misma renegona de siempre. Pero en lo que ambos se ponían de acuerdo era en proteger y hacer feliz a su princesa, incluso si eso implicaba apoyarla en sus locuras…
-Lo supuse. Y ¿Por qué quiere entrar a esa banda de rebeldes?
-No somos rebeldes – Protesté.
Mama me ignoró y mantuvo su atención hacia mi amiga.
- …Ni yo estoy segura. – Respondió en un susurro.
¿Ah? ¿Cómo que no está segura?
-Ay mi princesita, usted nunca va a cambiar. – Suspiró mama – Que le vamos a hacer…
- ¿De qué va todo esto? – Pregunté anonado.
Mi madre me miró directamente a los ojos y dijo:
-Gongju debe entrar a tu banda...
-Komapsumida – Dijo Rukia, con una tímida sonrisa dibujada en sus labios.
Mi mandíbula aun seguía en el suelo cuando mamá me dio una palmadita en la mano y cogió el folder de las canciones.
-Y por cierto Gongju… ¿Dónde se está hospedando?
-En la casa de Ichigo
Ah, claro en la casa de Ichigo…
…en la casa de…
-¿MO?
Ooo MY PRINCESS ooO
-¡¿CÓMO NO PUDISTE DECIRMELO? – Siguió lloriqueando Keigo, sin dejar de zarandearme el brazo derecho, el cual sentía que se iba a desprender de mi cuerpo en cualquier momento.
- Keigo tiene razón, Ichigo – Me reclamó, esta vez, Shinji. – ¿ES QUE NO SOMOS COLEGAS? – Agregó uniéndose al lloriqueo de mi castaño amigo.
-Tuve mis razones – Les contesté sin ganas, avanzando hacia el gimnasio donde nos iban a dictar la dichosa clase de esgrima.
Esgrima… ¿Quién necesita eso?
- Unas muy buenas razones ¿No Kurosaki? – Intervino socarrón Ishida.
Lo fulminé con la mirada.
- ¿Cómo fuiste tan afortunado? ¿Por qué mis padres nunca consiguen estudiantes de intercambio? – Chillaron Shinji y Keigo a la vez, agarrándome cada uno de un brazo.
Hasta aquí llegaba mi paciencia.
- Sera porque su familia oculta algo más – Insinuó Renji quien había estado callado hasta ahora.
Lo quedé mirando seriamente.
Tú tienes todo la puta culpa que ahora todo el instituto este hablando de mí.
Apenas había llegado, en la mañana, al aula; Renji me cogió del brazo y sin darme explicación alguna, me sacó hacia el pasillo. Antes que le preguntase que carajos le pasaba, él me empezó a invadir de un sinfín de preguntas y todas referentes a Rukia y su estancia en mi casa.
Como era de esperarse, yo negué todo haciéndome el desentendido. Sin embargo, él no me creyó y me dijo que ella misma le había confesado todo.
Cuando dijo todo sentí que mi corazón se había detenido por unos instantes. ¡Renji se había enterado del "pacto"
Y cuando estaba a punto de preguntarle a que se refería con todo, mi autoproclamada prometida apareció en medio de la muchedumbre que se había formado a nuestro alrededor.
¡Renji! ¿Qué estás haciendo? Le gritó a mi amigo y, para mi asombro, con una severa mirada lo obligó a seguirla hasta fuera del pasillo.
Yo me quedé ahí parado en mi lugar, rodeado de los lamentos de Keigo quien, para mi desgracia, había escuchado toda la discusión; y de Mizuiro que extrañamente empezó a hacer llamadas a varias personas
Y luego…todo el mundo se enteró que Rukia Kuchiki vivía en mi casa.
-¿La familia de Ichigo ocultar algo? Naaa, ellos solo son raros – Dijo Keigo, interrumpiendo mis pensamientos.
-Keigo, cállate
Llegamos al gimnasio y nos dimos con la sorpresa, que una de las paredes estaba repleta de espejos que iban del suelo al techo. De este último colgaban a lo largo de un lado unos extraños maniquíes de tamaño real que me recordaban a esos blancos de tiro en 3 dimensiones.
La mayoría de chicas, entre ellas Matsumoto, no tardaron en acercarse a los espejos y sacar el maquillaje para arreglarse.
Otros, como Inoue y Toushiro, habían traído sus cuadernos para hacer cualquier apunte que el profesor indicara.
-¡Hey Senna! – Saludaron Shinji y Renji. Yo volteé instantáneamente a donde mis amigos se habían dirigido.
Mi corazón, de nuevo, volvió a contraerse al verla.
-Hola –Ella les respondió para luego sentarse en la parte más alejada de los demás.
-Me tiene preocupado–Comentó Shinji.
-A mi también – Renji estuvo más que de acuerdo.
-Creo que no deberían hablar de eso aquí – Dijo Ishida al darse cuenta que mi expresión había cambiado a una de culpa.
Me alejé un poco de ellos, tratando de distraerme con algo y… sí que lo hice.
¿Qué está haciendo?
Rukia parecía absorta en sus pensamientos sin dejar de observar uno de esos feos muñecos. Lo que me pareció extraño es que miraba a esos objetos con nostalgia y alegría, a la vez.
Rara
De repente, ella volteó y nuestras miradas se encontraron.
Entonces, recordé lo que había pasado dos noches atrás. Esa vez, no pude apartar la mirada de ella y pensé, como un idiota, que sus ojos eran los más hermosos que había visto. Lo que más me frustró, es no haber podido encontrar una respuesta, hasta ahora, al porque en ese momento mi pulso se había acelerado un poco…
-¡Rukia-chan, mira es el sensei! – Hinamori la jaló del brazo, rompiendo el contacto entre ambos.
Al fin llegó
-Buenos días, alumnos – Abrí los ojos como plato al reconocer aquella conocida voz.
- Mi nombre es Zangetsu y seré su profesor de esgrima – Dijo mi tío, dando una leve reverencia.
¿Q-que?
-Qué raro disfraz – Murmuraron algunos, señalando su atuendo.
-No es un disfraz –Les corrigió Zangetsu de lo más tranquilo – Esta es la indumentaria que uno debe usar para practicar este deporte… y por supuesto, ustedes también la usaran.
-¿Qué? – Chillaron la mayoría.
-Supongo que no habrán tenido clases de este deporte con anterioridad. – Adivinó al ver nuestras reacciones.
Todos negaron con la cabeza.
Yo simplemente seguía aturdido sin asimilar que mi tío iba a ser mi maestro… ¡MI MAESTRO!
-Lo primero que tienen que saber es que lo que está encima de mi pecho es un protector – Empezó a hablar, caminando alrededor nuestro formando un circulo – Y lo que tengo en la mano es una máscara con malla metálica.
-¿Vamos a usar espadas? – Preguntó un muchacho, evidentemente emocionado.
-Floretes – Le corrigió – Aprenderán como usar un florete. Es el de peso más ligero de los tres tipos de armas que hay y, además, una excelente elección para las mujeres ¿Sabían que la esgrima es uno de los pocos deportes en los que hombres y mujeres pueden competir en total igualdad de condiciones?
-No – Respondimos al unísono.
-Que divertido será darle una paliza a un chico en un deporte – Comentó Hiyori en voz alta.
-Eso se debe a que el esgrimista inteligente y concentrado puede compensar con éxito cualquier carencia perceptible que él o ella pueda tener, y puede incluso convertir esa carencia en beneficios a su favor.
Ishida, como era de esperarse, alzó la mano. Zangetsu asintió dándole la palabra.
-En otras palabras, puede que no seas tan fuerte o tan rápido como tu oponente, pero podrías ser más listo o capaz de permanecer mejor concentrado, lo cual inclinaría la balanza a tu favor.
Mi tío sonrió.
-Así es. Y ahora, como ya les di una breve explicación del esgrima; quiero que vayan allí –Nos dijo señalándonos una esquina del gimnasio donde estaban 3 enormes cajas abiertas –… y saquen con cuidado los implementos que van a usar.
Apenas terminó de hablar, todo el mundo corrió hacia el lugar señalado como si fuera una competencia. Todos, menos yo.
-¿Qué haces aquí? – Le pregunté a mi tío luego de asegurarme que todos estaban concentrados en cómo ponerse los protectores y la máscara.
-Hola sobrino – Me saludó, como si no hubiera hecho nada malo.
-¿Por qué eres mi maestro?
-Oh eso… quise darles una sorpresa a ti y a la damita
-¿Sorpresa? Pues a mí no me hace ninguna gracia tu sorpresa.
-Te acostumbrarás. – Me contestó el maldito antes de acercarse a unos compañeros que se habían puesto al revés la máscara.
Mierda
-¡Wow! ¡Kuchiki-san que hábil eres para ponerte el traje! – Volteé y me topé con una Inoue halagando a Rukia quien sonreía altiva.
Engreída
-Bien, ahora los dividiré en parejas – Anunció Zangetsu –…a las que yo formaré – Añadió al ver que ya estábamos emparejándonos con la vista.
-¡No profe! – Le pidieron varios.
Durante 5 minutos, mi tío emparejó a casi todo el salón. Digo casi, porque sobraban algunos, entre los que me incluyo.
-Pero ella es casi un hombre – Gimió Shinji luego que Zangetsu lo pusiera con Hiyori.
-Pues a mí me pareces un marica – Escupió la pequeña rubia.
-¿Qué dijiste mono?
-¡Yo no soy un mono! – Todos nos quedamos en shock, luego de que Hiyori apuntara, en un rápido movimiento, con el florete a la cara de mi amigo.
-jejeje algunos ya están practicando– Fue el comentario de Zangetsu, quien no dejaba de sonreír.
-Bien, ¿Quién será mi pareja? – Le pregunté, cansado de esperar. Mi tío esbozó una picara sonrisa
-Ahí viene
No jodas
- Zangetsu ¿Por qué no me dijiste que enseñarías esgrima? – Se quejó Rukia llegando a donde estábamos
Ahora entendía el porqué mi querido tío quiso emparejar por su cuenta. Y pero aun, creo que tenía una leve idea del porque era nuestro profesor.
-La damita es una de las esgrimistas con mayor capacidad de concentración y agilidad que ha habido, lo cual la convierte en una peligrosa oponente.
Lancé una mirada de reojo furtiva a Su Majestad, que se puso colorada de orgullo y satisfacción.
Debe estar bromeando… ¡Es una princesa!
- Rukia te enseñará las maniobras de apertura. – Luego se dirigió a los demás:
-Recuerden siempre que la esgrima requiere el dominio de habilidades que son secuenciales y jerárquicas en su naturaleza. Si no se ha adquirido una de las habilidades, las subsiguiente serán más difíciles de dominar y el esgrimista estará en una seria desventaja. – Dicho eso, Zangetsu volvió al trabajo con cada una de las parejas que iban a practicar.
-A lo que se refiere es que no te desanimes ni te aburras si te hago repetir el mismo ejercicio una y otra vez. – Me tradujo Rukia que ya se había puesto la máscara.
-¿Así que lo que en realidad estás diciendo es que vas a ser más insoportable de lo que eres, pero hay un propósito en ello?
-Sí. Y parte de ese propósito será ayudar a ejercitar tu culito –Dijo con descaro, dándome unos golpecitos con el lateral del florete.
-¡Hey!–Pegué un respingo al instante y puse los ojos en blanco.
Al cabo de media hora de atacar y volver a la postura de inicio y atacar (varias veces), llegué a dos conclusiones:
La primera, definitivamente Rukia era otra persona cuando sostenía aquella espada. Parecía haberse convertido en alguien distinto, alguien que se movía con increíble rapidez y gracia. Y sin ningún esfuerzo, me hizo sentir como las marionetas que estaban colgadas en el techo.
Y la segunda…
Era un hecho que el dolor de culo me iba a matar por todo un mes.
Ooo MY PRINCESS ooO
- ¡Que nervios! ¡Mañana son las audiciones! – Exclamó Matsumoto, dando brincos con entusiasmo, mientras pasábamos a lo largo del buffet de la cafetería.
Suspiré para mis adentros.
Si, mañana es el día
-Ah… ¿Y tú por qué estas tan nerviosa? – Tatsuki enarcó una ceja, mirándola con suspicacia.
-Rangiku-san tu no vas a audicionar. – Agregó Hinamori, confundida.
Cogí mi bandeja alejándolo lo más posible de mí, como si fuera algo toxico. Todavía no me acostumbraba a comer en ese peculiar objeto ya que quien sabe si no lo limpiaban bien y todavía quedara allí residuos de alimentos o… bacterias ¡Ugh!
-¿Es que no lo entienden? ¡Mañana escogen un nuevo integrante! – Replicó Matsumoto, ya exaltada.
-¡Oh, cierto! Nos olvidamos que tú eres fan N1 de "Soul Society" –Dijo Hinamori, poniendo en su bandeja un Zumo de durazno.
-Una loca fan – Murmuró Tatsuki, cogiendo un sándwich.
"Una cola de gente empujando como si fuera ganado en un tobogán, dándoles comida, forzándoles a comerla encorvados, hombro a hombro, en mesas de comederos… ¡Vaya sistema el de los institutos japoneses!..."
-¿No vas a coger algo, Kuchiki-san? – La voz de Hinamori me sacó de mis pensamientos.
-Oh, sí –Me eché una de aquellas deliciosas hamburguesas de carne. Sabía que esto no les agradaría mucho a mis tutores porque que eran vegetarianos pero…lo que no sepan del instituto no les hará daño.
Y además… ¡¿Por qué Zangetsu no me dijo que iba a ser el profesor de esgrima?
Tremenda sorpresa me di cuando lo vi con el uniforme de mi amado deporte…y peor, que me hubiese emparejado con la rana. Aunque lo bueno es que puedo usarlo, un poquito, como un muñeco para entrenar…
-Miren, allí esta Hiyori-chan y Orihime-chan – Se percató Matsumoto.
La seguimos mientras ella se deslizaba entre el laberinto de mesas, directo hacia las muchachas. Mientras avanzábamos, sentí que algunos estudiantes me observaban, incluso los que estaban más lejos.
Rodé los ojos.
¿Es que no tienen otra cosa que hacer?
-Hola chicas – Saludó Orihime cuando alcanzamos la mesa. Hiyori solo alzó la mano, con la mirada puesta en unos papeles.
-Vaya Orihime-chan, hoy luces deslumbrante– Dijo Matsumoto dejando su bandeja sobre la mesa. Y tenía razón, Inoue estaba más bonita que nunca y no dejaba de sonreír con un leve sonrojo en las mejillas.
-Me pregunto por qué será…o por quien – Hinamori le guiñó el ojo.
Orihime se ruborizó con placer.
Moví la silla, un poco para atrás, y me senté.
-Es por su pelado cybernovio – Dio la respuesta Hiyori, dejando los papeles, que había estado leyendo, a un costado.
-¡Hiyori-chan! – Orihime agitó sus brazos, desesperadamente – ¡El no es mi novio!
-¿Sigues con eso? – Tatsuki apoyó su barbilla en sus manos. Parecía fastidiada como si siempre ocurriese eso.
-¿Qué es un cybernovio? – Pregunté, antes de darle un bocado a mi hamburguesa.
Qué extraño vocabulario el que tienen
-Es tener un novio por el chat – Me respondió Hinamori.
-¿Qué es el chat?
Ellas me miraron sorprendidas.
-¡¿NO SABES QUE ES EL CHAT? – Gritaron todas a excepción de Hiyori.
Yo negué con la cabeza.
¿Sera un evento o festival?
-Lo único que tienes que saber es que Orihime se ha enamorado de un pelado extraño. – Hiyori se llevó a la boca un par de papas fritas.
-¡No es un extraño! – Protestó la mencionada.
De repente, esa historia me empezó a parecer conocida.
-Si no es un extraño, dime ¿Cómo se llama?
- Se llama "K" – Intervino Tatsuki antes que Orihime hablara.
¿K? ¿Eso es un nombre? Jajaja
- No puede decirme su verdadero nombre por seguridad – Rebatió.
-¡Seguridad y una mierda! –Parecía que se le iban a salir los ojos a Tatsuki y Hiyori – ¡Esa persona te está engañando!
-¡P-pero…!
-Orihime-chan, ellas tienen un poquito de razón… no lo conoces – Intervino Hinamori, tratando de sonar comprensiva.
-¡Claro que lo conoce! – Gritó Matsumoto – Dice que vive en Inglaterra ¿No Orihime?
Las demás le lanzaron una mirada de advertencia.
-¿De Inglaterra? – Entonces la conversación me empezó a parecer interesante.
-Sí, tiene 19 años, le gusta leer y dormir al aire libre ¡Oh, y le encanta la música clásica! – La forma en que Orihime describía a ese desconocido me recordó a mi misma cuando solía describir las cualidades "perfectas" que pensaba que tenía la rana.
Ok, necesito salir…
-Oh, olvidé mi cuchara – murmuré levantándome.
-Si quieres voy – Se ofreció Hinamori.
-No, voy yo – Insistí.
-Oh bueno…
-Igual, agradezco tu ofrecimiento.
-¿Qué haces en Corea, además de asistir a la mejor escuela de etiqueta del mundo? – Me preguntó Matsumoto.
-Ah… - ¿Qué se supone que les iba a decir?
Bueno, mi educación es rigurosa. Mi vida está limitada a absurdos protocolos de la Realeza… ¡Oh sí, soy una princesa!
-¿Eres de familia de riquillos, no? –Preguntó esta vez Tatsuki.
-Hey, la hora de preguntas acabó – Interrumpió Hiyori a toda prisa. – Dejen que Rukia vaya por la pelada cuchara.
Matsumoto la miró frunciendo el ceño
-Hiyori, deberías de ampliar tu vocabulario y no reducirlo a la palabra pelado.
-Pues no se me da la gana pelada.
-¿COMO ME LLAMASTE?
Aproveché aquella distracción y di media vuelta, no sin antes, echar un rápido vistazo a los papeles que Hiyori había dejado dispersos en la mesa. Entorné los ojos, al ver que dichas hojas contenían ¡notas musicales!
¿Por qué ella tendría notas musicales?
Solté un largo suspiro mientras me sentaba al pie de unos de los arboles del patio.
Mañana son las audiciones.
¿Nerviosa? Para nada.
La gente sin talento son los que se ponen nerviosos
Estaba muy segura de que iba a entrar a esa banda de rebeldes.
Es solo que… no pensé que haría esto para poder acercarme a la rana. Cantar enfrente de otros… ¿Tan bajo he caído?
Paciencia Rukia…. Todo sea por ser libre
-Te encontré – Una fresca respiración rozó mi oreja, y sentí de nuevo aquel traidor latido acelerado de mi corazón.
Me levanté al instante y volteé para encarar a esa persona que se había atrevido a darme semejante susto.
-¡Hey! ¿Por qué…?
-¿Qué pasa? ¿Por qué te quedaste muda de repente? - Grimmjow adoptó una mueca de burla, mirándome fijamente.
Torcí el gesto
-Ah, eres tú… el chico fraude.
En cuanto lo dije, la sonrisa desapareció de su cara.
-¡Kya! – Solté un quejido al aterrizar contra el árbol.
-Rukia Kuchiki… -Grimmjow me acorraló, poniendo delante sus dos brazos como barreras para que no escapara. –…sí que eres muy valiente
Mi sangre se heló al ver el cambio brusco de expresión en su rostro. Ahora parecía o mejor dicho estaba furioso como si… quisiera matarme.
-¿Te atreviste a humillarme en frente de otros? ¿Cómo se te ocurrió algo tan lindo, eh? Sería bueno que pensaras en las consecuencias antes de hacerlo
Tragué con fuerza mi saliva.
-¿Qué… que quieres decir? – Le cuestioné con un tono receloso.
-Aquí donde me vez, tengo muchos amigos malos – Dijo, recogiendo una pequeña rama –… y no tengo que ensuciarme las manos. Eliminarte sería fácil ¿Me entiendes? – Finalizó crujiendo la rama entre sus manos.
¿Qué me está dando a entender? No entiendo.
No pude evitar sentir un poco de miedo ante su amenaza. Aunque… ¿Hablara en serio? ¿Sería capaz de algo así?
No, no puede ser. Solo es un mocoso que intenta parecer rudo y malo. Además ¿Por qué sentiría miedo de él? Yo no he hecho nada malo.
Si, no iba a dejar intimidarme por nadie y menos por este intento fallido de Bad Boy.
-¿Por qué no me contestas? – Su oscura voz me estremeció – ¿Piensas darme pelea?
Pues claro. ¿Qué es lo peor que me puede pasar?
-Así que la niña piensa que no me atrevería…
Alcé la mirada, desafiante, pero al segundo siguiente me arrepentí y ahogué un grito. Su puño había aterrizado a pocos centímetros cerca de mi cabeza.
Mire de reojo y, horrorizada, me di cuenta que una parte del árbol se había hundido.
-¿Por qué hiciste eso? – Le reclamé. – ¿Por qué ahora te comportas de esa manera tan…?
-¿Por qué te molestas? ¿Decepcionada? – Me interrumpió, cruzándose de brazos. – ¿O Quizás porque no esperabas que te mostrara mi verdadero yo? Te lo dije aquella vez, tengo mis defectos. Pero aun así, me dijiste que me aceptarías a pesar de todo. Ahora abstente a las consecuencias…
¡Ay no! Esa vez… ¿Cómo pude confundirme de persona?
- Esa vez yo…me confundí de pers…. ¿Te he hecho algo malo?
-Pobrecita – De nuevo, su expresión había cambiado a una relajada. Sin embargo, su tono seguía siendo socarrón – Es tu culpa que te cruzaras en mi camino. Desafortunadamente sé quién eres… princesa– Lo ultimo lo dijo en un tono sombrío.
Oh, Dios…
¿No se supone que aquí nadie sabría quien era?
-Ahora te pregunto ¿harás lo que yo diga? Porque si no, en media hora todo el mundo se enterara de tu verdadera identidad.
¡Demonios!
-Que más me queda
-No te perdonaré si lo vuelves a hacer.
Yo asentí a regañadientes.
¡Sí, estoy asustada! ¡Él es uno de esos rebeldes que andan en motocicleta! ¿Qué voy a hacer?
-Buena niña – Esbozó una maquiavélica sonrisa y me dio una palmaditas en la cabeza – Rukia si pones un poco de tu parte, tendrás una tranquila vida escolar. No quiero herirte, tú sabes, ya que tú eres mi única y preciosa sirvienta…
Estoy en sus manos…
Y así llegó el tan esperado día de las audiciones.
-¿Segura que no quieres que te esperemos? – Me preguntó Sode mientras entrabamos al patio trasero de la tienda de Urahara-san. Su almacén iba a ser el escenario para dicho evento…
Voy a cantar en un almacén
Trataré que eso no me afectara
-No, esto va a demorar – Susurré contemplando a la gran cantidad de personas que estaban amontonadas en la entrada del local.
-Usted va a ganar, damita – Me aseguró Zangetsu al darse cuenta como observaba sorprendida a todas esas chicas que iban a audicionar.
Son bastantes.
-Lo sé. – Le dije recuperando la confianza.
La canción que me dio la mamá de Renji es mi arma secreta.
-¡Hey idiota no la engrías! – Sode le piñizcó en el brazo.
-¡Auch! Agresiv… digo mejor ya vámonos – Me despedí de mis amigos y me volví hacia donde estaba la multitud de personas.
-Siguiente participante Nelliel Tu Odelschwanck – En medio de aquel mar de chicas pude distinguir la cabeza del amigo "cara de lápiz" de la rana.
-¡Ay amiga suerte! – Dijeron las Loly, con una falsa sonrisa
-No la necesito. – Contesto su líder, arreglándose el cabello –La suerte solo la necesitan los perdedores – Agregó, refiriéndose a donde estábamos las demás.
Vaya, parece que coincidimos en algo
Nell subió al escenario
-Esta canción va dedicada a mi querido amigo Ichigo – Anunció en un tono meloso para luego besarse los dedos y señalar con ellos a la rana.
Fruncí el ceno, indignada. ¿Por qué le había hecho ese gesto? ¿No se supone que estaba interesada en el malo de Grimmjow?
Hitohira No Hanabira - Stereo pony
Hitohira no hanabira ga Yurete iru boku no tonari de ima
(El pétalo de una flor roza mi delicada piel pálida)
Machigatta koi data
(No quiero creer que nuestro amor)
Sonna koto omoitaku wa nai
(…fue un gran error de los dos)
Teru no mukou kurai kao shiteru
(Al otro lado del teléfono te muestras sombrío)
Kiridasu kotoba ni obietenda
(Y te asustas de las palabras que salen de nosotros)
Ittai itsu kara bokura konna kimochi ni
(¿Cuándo trataremos de evitar estos sentimientos?)
Kizukanai furi tsuzukete tanda
(Siempre pensé que estaría sonriendo)
Deatta hi no you na
(Aún podemos hacerlo)
Ano suki tooru kaze no naka de
(Como todo lo que se deja llevar por el viento)
Yarinaoseru no nara
(Al igual que el día que nos conocimos)
Mou ichido dakishimetai
(Tan sólo quiero abrazarte)
Era un hecho que Nell no cantaba para nada mal. Incluso, se desenvolvía muy bien en el escenario haciendo unos pasos de baile pero no tan exagerados.
-Ella va a ganar –Susurraron varias chicas, desanimadas, a mis espaldas.
Claro que no. Yo voy a ser quien gane.
La canción terminó y Nell bajó, triunfante, hacia sus amigas quienes la recibieron con halagos sobre su número.
- Siguiente participante: Kuchiki…Rukia – Ishida pareció un poco asombrado pero lo disimuló rápidamente.
-¿QUÉ HAS DICHO? – Como era de esperarse, Ichigo se levantó de su asiento mirando incrédulo a su amigo.
-Dijo mi nombre… ¿Acaso eres sordo? – Le pregunté pasando por su costado para luego subir al escenario.
Cogí el micrófono y lo adapté a mi altura.
Eché un vistazo a la sala. Quería interiorizarlo todo.
A excepción de Nell y sus amigas, me pareció que todo el mundo me miraba con una expresión de absoluta ansiedad.
Urahara-san y Yoruichi-san levantaron sus carteles que decían: "Rukia fighting!"
Sorprendida también divisé a Matsumoto, Tatsuki y Hinamori quienes recién habían llegado y estaban totalmente fascinadas.
Luego me decidí a dar una ojeada donde estaban los integrantes de "Soul Society". Ishida me examinaba detenidamente, Renji me sonrió e Ichigo…
Sus ojos no dejaban de taladrarme me y de nuevo sentí aquella necesidad de saber que es lo que cruzaba en esos momentos por su cabeza… justo como aquella noche.
-Esta canción se llama…
Si, sé que soy una maliciosa al dejar el capitulo así pero si lo continuaba me iban a salir muchas páginas… además quería dejar la emoción para el siguiente cap. Jejeje
Solo le digo que la canción que va cantar nuestra princesa ya la tengo, y les aseguro que es hermosa! ( además la letra se relaciona mucho con sus sentimientos). Pero ¿será lo suficiente para ser aceptada en "Soul Society?
Ah y para aclarar, Renji no sabe lo del matrimonio arreglado entre Rukia e Ichigo. Sin embargo, él está empezando a tener sus sospechas y tratará de descubrir lo que su amiga le oculta.
Oh! y… ¿Alguien se esperaba el cambio repentino en el sexy de Grimmjow? *o*.jejeje ya era hora de que sacara su verdadera de personalidad. Pobre de nuestra princesa, su metida de pata le ha traído más dolores de cabeza y ahora será la sirvienta del playboy del instituto ( quien no querría?) … por supuesto los celos de cierta personita aparecerán pero poco a poco.
Ustedes pensarán que Ichigo será el más cabezota de reconocer ciertos sentimientos al final pero puede que no y sea ella quien no pueda admitirlo (recuerden que ella es una inexperta en el tema de los sentimientos; y esa desventaja se volverá en un beneficio para otros)
El siguiente capítulo será: Las audiciones II (q título más original XD)
No les puedo decir la fecha exacta que actualizaré (la academia se está volviendo más exigente) pero hare lo posible por no demorarme mucho aunque... ahorita ando con la inspiración asi que espero terminar el cap pronto y como mi cumpleaños se acerca (1 de mayo XD) ando happy para escribir! (jojo si alguien me quiere mandar a Ulquiorra lo aceptaré con mucho gusto :3)
No se olviden dejar sus reviews
Se cuidan
Bye
