¡HOLAAA, MIS QUERIDOS LECTORES! ¡VOLIII! Bueno sé que había prometido que iba actualizar 3 capítulos seguidos antes que termine el año anterior, pero es que no tenía previsto que mis padres me iban a poner en la pre y tuve que estudiar a full U_U. Al final, todo el verano la pasé entre libros y más libros Y.Y Whatever! Ingresé a la universidad ( aunque no en la que quería ;_;) Ahora qe les expliqué el porqúe me demoré en actualizar... les dejo este capítulo que esta MUUUUUUYYYY INTERESANTE ewe.


ORDEN DE NARRACIÓN:

1.- ICHIGO

2.- RUKIA


Capítulo 14

"Mi primera cita I"

Me levanté con un terrible dolor de cabeza y con ganas de mandar al diablo al primero que se me cruzara.

¿La razón?

Toda la noche no había podido conciliar el sueño debido a la conversación que había tenido con Senna el día anterior.

Caminaba en círculos, impaciente, en medio de la azotea del instituto. De vez en cuando le echaba una ojeada al papel que tenía en mis manos. La nota contenía lo siguiente:

"Podemos vernos en el escondite en el receso?

SENNA"

Aquellas palabras me habían dejado sorprendido al principio, pero conforme iba analizando la nota, una emoción recorrió por todo mi cuerpo.

¡Quizás Senna aclaró su mente y va a decirme que sí me quiere! Pensé muy entusiasmado

¡Sí, eso es lo más seguro!

Y cuando retomemos nuestra relación, esa princesita no tendría más opción que volver a… ¿Cómo se llamaba su país? Co… ¿Conia? No, era Coria creo.

¡Bah! La cuestión es que retomaré mi pacífica vida de antes, y eso me alegra… ¿no?

Paré en seco y fruncí más el ceño.

De repente me sentí muy fastidiado

Antes de que pudiera cuestionarme el porqué de mi extraña reacción, Senna apareció: venía cargando varios libros como siempre y un poco agitada.

Me miró por unos instantes para luego dejar sus libros en el suelo. Cuando terminó con el último texto, se levantó y avanzó hacia las barandillas donde se apoyó con ambos codos.

Yo, por mi parte, me volví hacia ella y me puse a su costado recargando mi espalda en las barandillas. Ella pareció no notar mi acción ya que estaba con la mirada perdida en el cielo.

No recuerdo cuanto tiempo nos quedamos en aquella posición: Tal vez 10 o 15 minutos… hasta que ella comenzó a hablar.

-Sé que te prometí que no te iba a volver a buscar, pero… - Hizo una pausa –…necesitaba hablar contigo.

-¿Qué sucede? – Le pregunté un poco inquieto.

Ella suspiró.

-Seré directa – Ella se puso delante de mí, lo cual me pilló de sorpresa. Pero me dejó más boquiabierto cuando me cogió de ambas manos y me dijo:

-Quiero que cuides a Ayumi.

¿Qué?

La miré directamente a los ojos, me encontraba confuso por lo dicho hace unos instantes por ella.

Senna bajó la mirada y antes que abriera la boca, me borró todas las dudas que tenía:

-Obtuve la beca de estudios en Paris y viajaré dentro de dos semanas.

Me quedé mudo de asombro.

La noticia me cayó como balde agua fría.

Se va a ir

Muy aturdido, solté sus manos y me alejé de ella.

-Ichigo… - La sentí detrás de mí – Sé que no tengo que derecho a pedírtelo, pero eres la única persona en la puedo confiar. Mi mamá llega del trabajo muy tarde y en todo el día no hay nadie que cuide a Ayumi. Yo apenas puedo cuidarla en la tarde, pero como a veces llego tarde del trabajo tampoco puedo y ahora que voy a viajar…

-Entiendo – Le interrumpí. – Pero no era necesario que me lo pidas. Considero a Ayumi como una hermana más y siempre que puedo voy a visitarla. Así que no tendré problema en cuidarla.

-Ichigo… gracias.

-¿Onii-chan? – La voz de Yuzu me devolvió al presente.

-¿Ah? ¿Qué pasa? – Le pregunté.

Entonces recordé que estaba desayunando con mi "querida" familia quienes ahora me miraban raro.

-Te estaba preguntando si ibas a comer ese pan…. – Comenzó a hablar.

-Ah no, toma – Le dije dándole el pan.

-¿Por qué estás tan distraído Ichi-nii? – Karin fue la primera en empezar la ronda de incómodas preguntas.

-¿Problemas de faldas, hijo?

-¿No sabes qué regalarle al abuelo por su cumple?

-¡BASTA! – Gruñí con enojo mientras me levantaba de mi lugar en la mesa.

¿Por qué rayos mi familia tenía que joderme más la vida?

Estoy pensando seriamente en presentarles una demanda por maltrato psicológico.

-¡OH MY GOD! – Chilló Morita de repente al mismo tiempo que se paraba de un brinco.

¿Ah? ¿Qué le pasa?

Los demás lo imitaron boquiabiertos con la vista fija en…

Mi aliento se atascó en la garganta.

Rukia estaba parada al pie de las escaleras con un vestido azul hasta un poco arriba de la rodilla. Su pelo estaba recogido en un pequeño moño hacia el costado y sus ojos tenían un brillo especial que nunca había visto en una persona.

¡Demonios! ¡No puedo respirar!

Está tan…hermosa.

¡MIERDA! ¡NO! ¡NO!

Parece un ángel

¡NO! ¡ES UN PEQUEÑO DEMONIO!

¡¿Qué me pasa?!

Ok, Ichigo respira profundo y deja de mirarla fijamente…. ¡NO! ¡Mejor di algo para que no se dé cuenta!

Ichigo ¡Maldita sea! ¡DI ALGO!

-Ummm…hola – balbuceé.

¿Eso fue lo más inteligente que pudiste decir? Me reprendí mentalmente.

Ella se acercó y sonrió.

-Hola rana – Me saludó clavando aquellos atrayentes ojos en mí.

-Ah… - No se me vino nada a la mente.

Rukia enarcó una ceja y puso una mueca de fastidio.

-Raro – Declaró. Antes de que pudiera replicar algo, mi familia decidió por fin "hacerse presente". Al parecer ellos recién habían salido del trance del que yo aún estaba.

-¡Rukia-chan, luces tan kawaii! – Exclamó Yuzu con los ojos brillándole de admiración hacia su modelo a seguir.

¡Está más que linda!... ¡OK BASTA!

-¡MI HERMOSA TERCERA HIJA! – Chilló el loco del viejo corriendo a abrazarla pero fue detenido por el cabe de Karin.

-Rukia-sama, su belleza es digna de la Realeza de Corea – Fue el comentario de Morita. Me sorprendí de que no hubiese hecho la misma payasada de Isshin.

Tal vez esté recuperando la cordura

-Y bien Rukia-chan, Dinos ¿Cuál es el motivo de que te hayas puesto más bonita? – Preguntó Karin quien ya se había vuelto a sentar.

Todos miramos atentos a la princesa.

Ella se encogió de hombros y contestó:

-Oh, es que voy a tener una cita.

¿AH?

Un fúnebre silencio se produjo en la habitación.

¿Una cita?

¿La princesa?

¿Va a tener una cita?

Yuzu fue la primera en reaccionar

-¿Onii-chan vas a tener una cita con Rukia-chan?

-¡¿Qué?! – Exclamé completamente aturdido.

-¡Aish! ¿Por qué no nos dijiste lo de la cita, hijo inútil? – El viejo palmeó mi hombro. – Sabía que tarde o temprano ibas a dar el primer paso aunque con lo lento que…

-¡Yo ni siquiera sabía!– Le interrumpí – Y por supuesto que no iré…AUCH! – El puto bastón de Morita me cayó en la nuca.

-¡Claro que irás! – Gritó el condenado abuelo – Ahora cámbiate y espérame en el cuarto…. para que te de algunos consejitos – Me guiñó el ojo el muy cochino.

-¡ME NIEGO! – Crucé ambas manos oponiéndome a esa absurda orden.

¿Una cita con esa niñata? Tsk, se han vueltos locos.

-¡Entonces será por las malas! – No entendí a qué se refería Morita con "por las malas".

-¡Aish! ¡Duele Morita!…. ¡Abuelo noooo! – Me quejaba mientras el desgraciado me jalaba de las orejas por las escaleras.

-¡Ajusshi! ¡Por favor, espere! – Rukia se había puesto delante de nosotros.

-¿Sucede algo, Rukia-sama?

Aproveché que el abuelo se distrajo para liberarme de su agarre y bajar las escaleras.

-Es que mi cita no es con Ichigo.

Paré en seco

-E-entonces, ¿Con quién es?

Voltee lentamente y me topé con la sonrisa de oreja a oreja de la princesa.

-Mi cita es con Grimmjow.

Me tomó varios minutos procesar aquellas palabras

Mi cita es con Grimmjow

CON GRIMMJOW

GRIMMJOW

-Y ¿Sode y Zangetsu saben sobre su cita? – Preguntó el viejo por tercera vez.

Rukia, a quien la habían sentado en medio de la sala, asintió de nuevo.

-¿Y dónde quedaron? – Preguntó Karin.

- ¿Quedamos? – Rukia no entendió aquella expresión.

-Karin-chan se refiere a donde decidieron reunirse para la cita. – Le aclaró Yuzu.

Ella se llevó uno de sus dedos a los labios y se quedó pensativa. Aquel gesto me pareció tierno.

Sacudí la cabeza.

Ella no es tierna

-Grimmjow me dijo en el centro comercial de la ciudad a las 10

-Son 10:30 – Le informé.

Ella ladeó la cabeza.

-Creo que llegaré tarde.

-Creo que ya deberías irte – Le dije con unas sonrisa falsa.

Mierda… ¿Ahora por qué estoy molesto?

Ella me miró feo.

-Bien, me voy – Se levantó del sofá y avanzó hacia la puerta.

¡Ya vete pues!

-¡Rukia-sama, espere! – Chilló Morita – ¿No quiere que la llevemos…a ese lugar?

-¡Tonterías! ¡Tomaré un taxi! – Dijo muy emocionada. Genial, ella nunca había subido a un taxi. Puff, eso es obvio. Rukia ha vivido hasta hace unas semanas en una cárcel de oro.

Mientras papá y el abuelo la ayudaban a conseguir taxi, el tío y la mujer elegante aparecieron.

-¿Qué? – Pregunté molesto ya que no me quitaban la vista de encima. Lucían muy aturdidos.

-¿Qué haces aquí? – Me preguntó la mujer elegante.

-Disfrutando mi sábado en casa – Contesté echándome en el sofá y volviendo a prestar atención al programa que estaba viendo antes de que ellos llegaran.

-¿Qué? ¿Y los demás?

Les expliqué que Karin se fue a sus prácticas de futbol y Yuzu se fue de compras al supermercado. Pero cuando comencé hablar sobre lo que fueron a hacer Morita y papá, mi tío y su novia pegaron un grito en el cielo.

-¡¿FUERON A AYUDAR A LA PRINCESA A TOMAR UN TAXI?!

Me tapé los oídos por el repentino aullido de esa loca.

-¡SE SUPONE QUE LA CITA ERA CONTIGO!

En ese momento, Morita y papá entraron.

-Oh, es mi hijo y mi futura nuera – Evidentemente el abuelo no se percató del aura maligna que crecía alrededor de la novia de mi tío.

-Papá, ¿Dónde está Rukia? – Preguntó Zangetsu, muy serio.

-Rumbo a su ci…. – Morita se quedó con la frase a medias ya que se dio cuenta, ¡al fin!, de que había cometido el peor error de su vida.

Es mejor que me aleje de este campo de batalla

Tan pronto como lo pensé, me moví sigilosamente hacia las escaleras. Era mejor estar lo menos cerca posible de ese lugar. Ya podía hasta escuchar los gritos de la novia de Zangetsu y los lloriqueos del abuelo.

Luego de entrar a mi cuarto, le eché seguro a la puerta. Es mejor prevenir que lamentar.

Y ahora ¿Qué hago?

Es sábado en la mañana y estoy atrapado en mi habitación porque hay una guerra campal en el piso de abajo.

Que miserable se ha vuelto este día.

¡Oh! Y todo gracias a Rukia y su estúpida cita con el estúpido de Grimmjow.

¡AHHHHHHH! Y aquí vamos de nuevo. ¿Por qué me molesto por esa "dichosa" cita?

Tal vez sea porque no pensé que hasta la princesa caería en las redes de ese idiota playboy.

No sabe lo que ese tipo es capaz de hacer.

Ella será la de esta semana

Debiste de advertirle me regañó una vocecilla en mi cabeza.

¿Y si la….? ¡Maldita sea!

- ¿Qué hago? – Rodé sobre mi cama hasta caer en el piso. Que patético.

Me quede en aquella posición hasta que sonó mi celular. Lo saqué de mi bolsillo y vi en la pantalla que era Shinji.

¿Qué querrá ahora?

-¿Aló?

- ¡ICHIGOOOOOOOOOOO! ¡!Tienes que venir yaaaa! – Gracias a la voz chillona de Shinji tuve que alejar un poco el aparato de mi oído.

-¡Aish! ¡Baja la voz que me vas a dejar sordo!

-Gomen Gomen. ¡Pero tienes que venir ya! ¡Hoy hay ensayo!

-¿Ah? ¿Ahorita? Pero si dijimos que los ensayos estaban cancelados hasta que consiguiéramos un local más barato que el de Urahara – Le recordé. Eso habíamos acordado luego del día de las audiciones.

-¡Pues ya lo encontré! – Al otro lado de la línea, escuché que Renji le decía "Dile que Rukia tiene que venir también"

-Oh, Renji dice que…

-Ya lo escuché – Le interrumpí – Pero que pena. Ella no puede – Añadí, de nuevo molesto.

-¡¿CÓMO QUE NO PUEDE?! – Renji le había quitado el celular a Shinji y ahora él me había dejado sordo.

-¡No puede porque tiene una cit…

-Kurosaki, no mientas. – Ahora Ishida estaba al otro lado de la línea – Dentro de una hora tienes que estar en el bar "Las Noches" CON KUCHIKI-SAN.

No tuve tiempo de protestar por que cortó.

Ahora la tienes que ir a buscar me susurró con malicia aquella vocecilla.

Mierda

-¿A dónde van? – Pregunté luego de bajar a la sala y ver que papá les abría la puerta a Zangetsu y su novia.

-¿No es obvio? A rescatar a la princesa – Sode me miró con mala cara. Ese gesto me recordó al que hacia Rukia. Ahora ya sé de quién copió eso.

-No creo que lo logren

Ambos me observaron consternados.

-No tienen idea con quien está Rukia ahora mismo. Grimmjow es un playboy y cada semana escoge una "víctima" ósea una chica tonta de la cual se pueda aprovechar – conforme hablaba, en la cara de ambos se reflejaba cada vez más la conmoción. – Su querida princesa es la de esta semana.

De nuevo nos sumergimos en un silencio. Incluso Morita se había quedado calladito

-Yo iré – Lo que dije los dejó aún más consternados.

-¿Cómo las vas a encontrar? – Era la primera vez que el abuelo me hablaba sin lanzarme bastones o insultos. El día se ha convertido de miserable a raro.

-Todavía tengo el radar – Avancé hacia la entrada.

Me detuve al sentir la mano de alguien sobre mi hombro. Me volví para ver quién era.

-Gracias – La novia de Zangetsu me regaló una tímida sonrisa.

-Sólo lo hago porque hoy hay ensayos de la banda – Aclaré para que cierto abuelo y viejo no empezaran a decir disparates.

Y porque te preocupa Añadió esa vocecilla mientras enfocaba mi mirada hacia el cielo.

Solo un poco.

Ooo MY PRINCESS ooO

¡WOW! ¡EL CENTRO COMERCIAL ES ENORME!

¡Hay un montón de cuartos donde venden ropas, juguetes, televisores, gatos, perritos! ¡Y lo más importante es que hay dulces!

¡DULCES!

-¿Qué desea, señorita? – Me preguntó el viejito que estaba dando los dulces a las personas que entraban a su tienda.

-Quiero eso – Le dije, señalándole la enorme paleta de chocolate que estaba detrás de una enorme vitrina.

-Oh, una buena elección – Me sonrío. Su sonrisa me recordó a la de mi abuelo. Aunque no lo había conocido, pude saber cómo era a través de fotos. Él siempre lucía contento.

Cómo hubiera querido conocerlo.

-Aquí tiene – El anciano llegó con la enorme paleta y me la entregó.

¡Awww luce tan deliciosa!

¡El sabor debe ser mucho mucho mucho mejor!

Cuando lo probé, quise gritar de la emoción. Sabe tan rico

Hace tiempo que no pruebo una golosina. Zangetsu siempre me llevaba a escondidas distintos dulces y yo los ponía debajo de mi cama. Todo iba bien; hasta que un día mi papá me pilló comiendo chocolate en el jardín real y yo, leal a mi amigo, no dije quién me los había traído. Así que papá prohibió cualquier tipo de golosina en el palacio.

Fue una época muy difícil

-Señorita – Giré sobre mis talones. El viejito se rió y no comprendí por qué.

-Son 300 yenes – Fruncí el ceño cuando me dijo eso. ¿Cómo que 300 yenes? ¿Esto no es una paleta de chocolate?

-Tiene que pagarme 300 yenes

-¿Por qué? – ¡Rayos, seguro se dio cuenta que pertenezco a la realeza y tengo dinero!

-Por la paleta. Tiene que pagarme por la paleta.

¿Ah?

-No entiendo… ¡Auch! – alguien me había pisoteado ambos pies

-¡Si serás baka! – Me gritó una voz aguda conocida.

Cuando volteé, me di con la sorpresa que era ¡el niño del parque!

-Niño del parque – susurré.

Él también me miró sorprendido.

-La de tetas diminutas

Abrí la boca indignada.

-¡YAH! ¡NO SON DIMINUTAS!

-¡SI LO SON!

-¡QUE NO!

-¡QUE SI!

-¡NO!

-¡SÍ!

-¡DICULPEN, PERO ¿ME VAN A PAGAR?! – El anciano se había interpuesto entre los dos y me quitó la paleta.

-¡HEY! Es mío – Me quejé.

- ¡Oye baka! Si quiera la paleta, tienes que pagar – Me explicó el niño mientras el viejito asentía.

-Pe-pero… yo quiero la paleta – Lo último lo dije para mí misma.

-Paga o no hay paleta

¡Que injusta es la vida!

-¿Has venido al centro comercial sin plata? – Me volvió a preguntar el niño. Me miró como si tuviera un bicho en la cara. – ¡Si serás baka y fea!

-Oye, mi nombre es Rukia – Le recordé.

-¿En serio no has venido con plata, Rukia?

-No sé – Revisé en la pequeña cartera que tenía. Había varios papeles con números que Sode me había dado en caso que ocurriera una emergencia. Aunque sigo sin comprender… ¿Para qué me va a servir este papel?

-Solo tengo esto – Les mostré esos papeles. Tengo que resignarme a perder esa rica paleta.

-¡Wow! ¡Son más de 400000 yenes! – Exclamó el niño. El anciano se había quedado como una estatua.

-¿400000 yenes? ¿Eso es poco o mucho? – Pregunté asustada.

-¡MUCHO! ¡MUCHISIMO! – El niño le dio al anciano uno de los papeles y éste me devolvió la paleta. Luego de que explicara cuanto valía esa cantidad en Japón, me compré dos bolsas enormes y repletas de caramelos.

-Rukia, ¿De dónde has sacado todo ese dinero? – Me preguntó el niño luego de que saliéramos de la tienda.

-Me lo dio mi tutora – Ya iba por mi tercera paleta y él por la cuarta.

-¿Tutora? ¿Eres rica?

-¿YO? ¡PARA NADA! ¡SOY BIEN POBRE!

-Aja – Creo que se lo creyó.

-¡AYUMI!

Fue entonces que otro niño apareció junto a nosotros. Era un poco más alto que mi pequeño amigo y su cabello y ojos eran castaños.

-¿Qué pasa?

¿El niño del parque se llama Ayumi?

Me asusté cuando el otro niño empezó a sollozar y se sentó en el suelo.

-Pensé que me habías abandonado. – Su llanto se intensificaba a cada segundo que pasaba y me ponía más nerviosa.

- No hagas eso aquí – Musitó Ayumi muy avergonzado.

-¿Quieres una paleta? – Los ojos del niño llorón se ampliaron y su boca estaba levemente abierta. – Te hace sentir mejor – Agregué rápidamente.

Apenas le alcancé el dulce, él lo recibió con mucho gusto.

-¿cómo te llamas?

-Mi-mi nombre es…

-Kon – Se adelantó Ayumi – Él es Kon.

-¡Mi nombres no es Kon! – Exclamó haciendo un puchero.

-Sí lo es por YO lo digo – El tono autoritario que Ayumi usó me recordó a Grimmjow.

Grimmjow…

¡UY LA CITA!

-Etto… me tengo que ir – Me despedí de ambos niños. No sin antes, Ayumi me obligó a apuntar su dirección para que vaya a jugar con ellos.

Wow, ¿de verdad luzco como una niña?

Cuando llegué a la cafetería donde Grimmjow me citó, había mucha gente dentro del local. No lo encontraba por ninguna parte.

Seguro se aburrió de esperar…. Puff, si no me he demorado mucho.

-Al fin llegaste – Pegué un brinco luego de escuchar esa siniestra voz.

El rostro de Grimmjow estaba adornado por una enorme sonrisa que me causó escalofríos.

Creo que está enfadado

-H-hola.

-Ummm – Cerró los ojos y luego de unos pocos segundos los volvió a abrir.

Está muy molesto

Dijo algo que no entendí y, sin ninguna delicadeza, me cogió del brazo.

Mejor huyo… ¡NO! ¡No soy una cobarde!

Mientras me debatía entre escapar o no, él ya me había arrastrado hacia una mesa apartada de los demás. Me percaté de ello al momento en que me cogió de los hombros y me sentó.

-¡Auch! – Me quejé por lo brusco que fue.

Él ignoró mis quejidos y me fulminó con la mirada.

-¿Me puedes explicar por qué demonios has llegado 2 horas y media después?

-Eh…. ¿Lo siento? – Me sentí mal por haberle hecho esperar tanto.

- Da igual tus disculpas… aunque… - Se quedó callado y mantuvo sus ojos en mí por casi dos minutos.

-¿Qué? - Me estaba sintiendo incómoda por su penetrante mirada.

Grimmjow sonrió y metió un mechón de mi rebelde cabello detrás de mí oreja.

-Luces hermosa así que te perdono.

Se me subieron todos los colores al rostro. Es la primera vez que un chico me dice eso.

Hubieras preferido que lo diga Ichigo me susurró alguien dentro de mí.

¡POR SUPUESTO QUE NO!

Esa tonta rana… ¿Por qué tengo que recordarlo justo ahora?

-¿Holaaaaa? ¡Tierra llamando a Rukia! – La voz de Grimmjow me sacó de mis pensamientos.

-Lo siento. – Musité.

-¿Por qué tan pensativa, Su Majestad? …¿Será por alguien?... ¿Por Ichigo?

¿C-cómo lo supo?

Podía sentir mis nervios burbujeando

-Ah… no… para nada…. Yo solo ¡Oh! Estaba pensando en…dulces, ¡Sí! Eso…. Me encanta demasiado los dulces que hasta inundan en mi cabeza – mentí, tropezando con las palabras.

Él no me creyó.

-No soy idiota para tragarme esa. Sé que tienes algo con Ichigo

-¿P-por qué dices eso?

-Al principio pensé que era absurdo, pero luego me pregunté: ¿Qué hace un miembro de la corona viviendo en la casa de los Kurosaki? Tal vez sea porque son tu familia lejana o simplemente son parte de un programa que acoge a estudiante de intercambio. Luego tú vas a las audiciones de una banda donde el líder es parte de esa familia. Hasta ahí me pareció una mera coincidencia, salvo que me parecía raro que una princesa hiciese todo eso. – Rayos… Grimmjow es muy observador.

-Pero… fue cuando te vi espiando a la fresita charlando con su ex que todo se me aclaró o bueno, parte de las dudas que tenía. ¿Algo tienes con él, no? Creo que incluso tu llegada a Karakura está relacionada con él.

Lo descubrió
-No eres puros músculos y cara bonita – murmuré y él lo alcanzó a oír.

-No te enojes. Es muy obvio que te gusta Ichigo.

Arrugué la nariz.

-Pues no. Esa fea rana no me gusta

Sí claro me susurró esa vocecilla en mi cabeza.

-¿Y entonces por qué vives en su casa, entraste a su banda y cambias de humor cuando lo ves con su ex noviecita?

-Esta "cita" fue para hablar de eso. ¿O me equivoco?

-Pues no te equivocas. – Lo miré feo – Ahora responde.

¿Qué hago? ¿Le cuento todo sobre el pacto que hizo mi abuelo con el de Ichigo? ¡NO! Él me puede chantajear con eso también y al final terminaré siendo su esclava de por vida…. Aunque él ya sospecha.

Mi cabeza estaba hecho un lío

De pronto, Grimmjow me tomó de ambas manos: eran igual de heladas que las mías.

Y de nuevo, como aquella vez en el mirador, me sentí calmada.

-¿Por qué no me lo cuentas? Puedes confiar en mí… Quizás hasta pueda ayudarte.

Confiar

Ayudar

¿Por qué este tonto me habla así? ¿Por qué siento que sus palabras son sinceras?

-Si te lo cuento, ¿Me prometes que no me vas a chantajear más? – ¿Qué estoy haciendo?

Siendo sincera, necesito decirle a alguien lo que me sucede. A pesar de que Sode y Zangetsu siempre están ahí conmigo, ellos no pueden ayudarme.

Tal vez Grimmjow sí pueda hacerlo… o eso es lo que quiero creer.

-Te lo juro. – Afirmó con seguridad.

No es un chico tan malo

No tengo idea cuanto tiempo me demoré en contarle mi "historia". Al momento en que finalicé de retarle toda mi "vida", él seguía callado como al comienzo.

-Es triste –Finalmente habló.

-¿Qué es triste? ¿Toda mi vida? – Reí sin ningún atisbo de alegría.

-Que tu futuro dependa de la decisión de alguien más.

Unas gotas resbalaron por mi rostro.

Y por segunda vez, me mostré vulnerable a él.

-Vamos – Se levantó y me agarró del brazo.

-¿A…dónde me…llevas? - Le pregunté intentando controlar mis sollozos. Estábamos ya fuera de la cafetería.

No me contestó.

Llegamos a un ¿Teatro? Bueno lucía como al que iba aunque este es más pequeño.

-Esto, Su Majestad, se llama Cine – Señaló el lugar.

Oh, entonces es aquí donde se ven las películas

-Hola Grimmjow – La señorita que entregaba unos tickets a la gente, lo miraba de una manera ¿provocadora?

-Hola Eli – ¡El tonto la devolvió el mismo gesto! – Dame dos entradas.

-¿Dos? Oh ya veo, lo de siempre – Cuando se volvió hacia mí, me dedicó una mirada cargada de desprecio mezclado con burla.

Preferí ignorarla. No me iba a rebajar a su nivel.

¿Cómo que lo de siempre?

La película duró casi dos horas. Era una comedia romántica ósea ABURRIDA. Grimmjow notó mi pésimo estado de humor por lo que apenas salimos de ese sitio, me preguntó que pasaba.

-No me gustan ese tipo de películas – En una parte era cierto; sin embargo, existía otra razón más fuerte por la que ahora estaba molesta.

-A mí tampoco.

Abrí los ojos de par en par

-¿Y por qué me trajiste aquí?

-Porque…

-Porque es aquí donde siempre traes a todas tus "conquistas" – Mi enojo crecía cada vez más.

-¡Bien sí! – Exclamó.

-¿Por qué Grimmjow? ¿Por qué engañas a esas chicas? ¿Acaso lo disfrutas?

¿Quién eres Grimmjow?

Él soltó un bufido.

-¿Piensas que te lo voy a decir?

-¿No puedes confiar en mí?

Nos quedamos mirando fijamente hasta que alguien interrumpió:

-¡Rukia!

Cuando voltee, mi corazón comenzó a latir a un ritmo desenfrenado que creí que en cualquier momento iba a explotar y me quedé atrapada en la penetrante mirada de Ichigo.

-Ichigo –murmuro, porque no puedo hacer otra cosa

-Hay ensayos de la banda. Tenemos que ir ya – Me agarró de la mano, pero otra se interpuso entre ambos.

-Ella no va ir porque está en una cita CONMIGO – Grimmjow puso tanto énfasis en esa palabra que por poco lo grita.

-Qué penita, pero ella tiene que venir CONMIGO – Ichigo también lo imitó.

¡Aigoo!

-¡RUKIA! – Ambos giraron hacia mí y di un paso hacia atrás.

-¿S-si? – Los dos me ponen de nervios.

-¿Vas irte con la fresita? – Ichigo frunció más el ceño cuando Grimmjow lo llamó así – Sabes muy bien que NUESTRA CITA no ha terminado.

Tiene razón

-Rukia, si no vas a los ensayos de la BANDA hoy, quedas FUERA.

¡¿QUÉ?!

-Rukia, ¿Te quedas conmigo o te vas con la fresa?

¡¿AH?!

-Rukia escoge

Ambos intercambiaron miradas desafiantes.

¿Qué hago?


Entre esos dos bakas van a terminar volviendo loca nuestra princesa UwU. Pobreshita… ¿ ¿a quién escogerá? A Ichi o Grimm? La respuesta lo sabrán en el siguiente capítulo muajajaja….

Bueno ahora me despido que tengo que terminar un informe para la uni Y.Y pero para la póxima actualización creo que no me tardare mucho xq salgo de vacaciones*3* ( me tendrán por aquí más seguido XP)

Ah! Y muchas gracias por los reviews que me dejan

Nos leemos!

Se cuidan!

Bye!