¡HOLAAA! :3 Que tal les ha ido queridos lectores? Les cuento que mis vacaciones ya terminaron (las sentí muy cortas ) y entro al segundo ciclo de mi carrera ;3; (me falta taaanto para terminarla Y.Y ) Bueno no les aburro más y les invito a leer este nuevo capítulo que aunque no hay IR (no me linchen xD) se conocerá más a personajes que tendrán mucha importancia en la historia y que algunos afectarán directamente a la relación de nuestra parejita U.U.
Vocabulario:
-Hyung: Hermano mayor. (El término es utilizado por los hombres)
-Oppa: Hermano mayor (El término es utilizado por las mujeres)
-Omo: (Expresión que utilizan para mostrar sorpresa por algo)
Orden de narración:
1. Orihime
2. Hiyori
3. Grimmjow ( ahora van a conocer más a nuestra misteriosa panterita OwO)
Capítulo 16
"Amigos"
Al fin pensé luego de terminar de servir el milkshakes de chocolate a uno de los últimos clientes que quedaban en el bar.
Ya no tenía más pedidos por entregar así que me senté sobre una de las cajas que estaban cerca al cuarto de objetos de limpieza. Recargué mi espalda contra la pared y cerré mis ojos para descansar un poco.
Sólo dormiré unos minutitos.
-Orihime
De pronto sentí que alguien me sacudía de los hombros. ¡Ay, un ratito más!
-Orihime
Umm… solo un minuto más.
-¡INOUE ORIHIME!
¡Wuaaaaaaaaa!
Pegué un brinco de donde estaba sentada a la vez que abría los ojos de par en par.
-¡Tatsuki-chan! – Me quejé por haberme gritado en el oído. – Que mala eres.
Ella comenzó a reírse. Para mi mala suerte, casi nadie me toma en serio cuando estoy de mal humor, y por el contrario dicen que me veo más "adorable".
Solo existe una persona que sí me toma en serio cuando estoy enojada y desgraciadamente se encuentra a miles de kilómetros de distancia.
Suspiré.
-¿Ya vamos a cerrar? – Le pregunté al notar que no había ninguna persona más en el lugar a parte de nosotras dos.
Ella asintió.
-Sí, eso venía a decirte. Senna se marchó hace 15 minutos.
-Ah – Fue lo único que salió de mi boca. No quiero recordar lo que sucedió hoy con ella.
-¡Oigan! ¡¿Y yo?! – Dijo alguien cerca a nosotras. Me giré hacia esa persona quien resultó ser Hiyori-chan.
-Oh cierto, como olvidar a nuestra clienta número uno – Se burló Tatsuki-chan.
Hiyori-chan la miró feo.
-Para tu información Arisawa, este es el único bar que hay en Karakura.
Sonreí.
No quiere decir que en realidad viene todos los días por que se ha enamorado de los milkshakes que prepara mi amiga.
-Oye Orihime. – Me llamó Tatsuki-chan y la miré atenta –Uno de los chicos que vino me pidió tu número de teléfono. – Me guiñó el ojo.
Puse los ojos en blanco.
Siempre es lo mismo.
-Tú obviamente no le diste – Afirmé.
-Pues… me ofreció 10000 yenes a cambio.
-¡¿AH?! ¿Le diste mi número? – Esto es malo. Muy malo. Ahora tendré que comprar un nuevo celular. La otra vez que Tatsuki-chan le dio a uno de los clientes mi número a cambio de 500 yenes, me estuvo acosando todo el día y la noche con mensajes muy subiditos de tono. Tuve que comprarme otro aparato y suplicarle a la que se supone es mi mejor amiga no lo vuelva a hacer.
-¡Claro que no! – Exclamó.
Sentí un enorme alivio.
- Era muy poco.
-¡Tatsuki-chan!
Ella rodó los ojos.
-Orihime, sabes que no lo haría. – Resopló – Ese tipo tenía cara de pervertido.
-Inoue ya debes acostumbrarte a que los pervertidos quieran estar contigo – Habló Hiyori – con las tremendas tet…
-¡Hiyori-chan! – La interrumpí con las mejillas coloradas. Me incomoda cada vez que alguien señala lo enorme que es mi delantera. Desde que entré al instituto, llevo soportando que las personas del sexo opuesto no me miren a la cara sino a esa parte muy desarrollada de mi cuerpo. Sé que tengo que poner un pare a eso tal como me lo aconsejó o mejor dicho advirtió K…
K
Ojala siga en línea
.
Media hora después las tres estábamos rumbo a nuestras respectivas casas. Nos despedimos primero de Hiyori-chan ya que ella vivía un poco lejos y tenía que tomar el autobús.
-¡Oye! No te olvides lo que te dije – Me recordó antes de subir al bus.
Yo solo asentí un poco nerviosa y recordé sus palabras luego de que saliéramos del baño.
"Inoue, sino le dices a Tatsuki tu problema con Sena, yo lo haré. No puedes seguir trabajando junto a esa pelada"
-¿Qué te dijo? – La voz de Tatsuki me sobresaltó.
-Na-nada. Sólo que no olvidara traerle unas revistas de moda mañana – Mentí.
Que mal miento.
-¿Moda? – Enarcó una ceja. – Hiyori está cambiando. – Se burló.
-Jejeje sí mucho.
Gracias a Kami se lo creyó.
Es mejor que Tatsuki-chan no sepa de mi problema con Senna. Igual ella ya va a viajar y lo más probable es que no vuelva por un largo tiempo.
Que Hiyori-chan se haya enterado sobre mi relación con Senna es algo que hasta ahora me arrepiento. Le conté en un arranque de ira y frustración luego de haberme enterado de… esa noticia. Por supuesto, Hiyori-chan quiso enfrentarse a Senna y tuve que detenerla mintiéndole que yo lo iba a hacer en su momento. Un momento que nunca llegaría.
Nadie me creería si dijera la verdad.
-Nos vemos mañana – Se despidió esta vez mi amiga al llegar a la entrada del edificio donde vivía.
-Adiós – Le sonreí para disimular lo mal que me encontraba.
Entré al edificio rumbo al departamento 705. Aunque la mayoría piense que vivir en el último piso debe ser horrible y agotante porque no hay ascensores y solo escaleras, a mí me gusta porque puedo mantenerme en forma al momento en que subo o bajo de un piso a otro.
-Hogar, dulce hogar. – Exclamé al momento en que estuve dentro de mi pequeña y humilde casa. Siempre he vivido aquí. Sora, mi hermano, compró este departamento luego de que nuestros padres fallecieran y nos heredaran puras deudas. Yo solo tenía 5 años cuando llegué aquí así que para mí este siempre ha sido mi hogar.
-Hola Enko-chan – Saludé a uno de mis peluches favoritos situado en la repisa. Me lo había regalado mi hermano unos días antes que sucediera el accidente que le quitó la vida.
Me eché en mi futón y me entregué a ese sueño que tanto quería conciliar.
"Oh, ¿no sabes? La próxima semana viajo a Inglaterra por la beca que me dieron."
Abrí repentinamente los ojos al escuchar su maldita voz en mi mente. ¿Es qué ni en mi cabeza podría déjame en paz?
"¿Todavía me odias?"
Sí Senna, todavía te odio y no sabes cuánto.
No pude evitar que las lágrimas comenzaran a deslizarse por mis mejillas.
No llores. No llores Me repetí varias veces hasta que el tono de nuevo mensaje de mi celular me distrajo.
Saqué el celular de mi bolsillo y chequeé el mensaje:
"¿Todavía no te conectas? ¡Hazlo ya!"
- ¡Es K! – Exclamé emocionada. Inmediatamente corrí hacia mi computadora, la prendí y abrí mi ventana de chat. Como lo esperaba, él ya estaba conectado.
Enko-chan: holaaaaaaaaaaa! X3
K: Te tardaste.
Enko-chan: gomen! Y.Y. Hoy tuve un día muy difícil…
K: Tan difícil que tuve que hasta mandarte un mensaje para recordarte que te conectes?
Enko-chan: Es que hoy… tuve una discusión con ella U_U
K: la psicópata?
Solté una pequeña risa por el "lindo" apodo que K le había puesto a Senna.
Enko-chan: sí.
K: qué te dijo?
Enko-chan: va a viajar a Londres por una beca que se ganó.
K: umm… mándame una foto de ella.
Enko-chan: xq? O.o
K: Para buscarla y decirle sus verdades a esa tipa.
Quise decirle "ya" porque él también vive en Londres, pero luego lo analicé bien y decidí que es mejor que no haga nada.
Enko-chan: (シ _ _) シ No lo hagas… Sabes que no va a servir de nada.
K: Eso ya lo sé. Igual quiero disfrutar humillando a la psicópata.
Enko-chan: que lindo eres n.n
K: ¬¬
Enko-chan: :P
Extrañamente, cada vez que "hablo" con K siempre termino con una sonrisa en mi rostro. Una autentica sonrisa que solo él logra sacármela a través de sus para nada cariñosos mensajes.
Nuestra conversación cibernética comenzó unos meses después de que Sora falleciera. Cuando mi hermano se fue, no tenía idea de lo que iba a pasar conmigo. Tenía 13 años y lo único que sabía es que estaba sola. Aunque una tía lejana se encargó de pasarme mensualmente una pequeña cantidad de dinero para satisfacer mis necesidades básicas, para mí eso no era suficiente. Necesitaba alguien en quien apoyarme. Por ese tiempo, Tatsuki-chan se había mudado temporalmente por el trabajo de su papá, y ya no hablaba mucho con Kurosaki-kun por la aparición de Senna.
Así que finalmente acudí al internet el cual me pareció al principio un universo enteramente nuevo. Había tantos lugares por explorar y perderme. Pasé semanas enteras sumergidas en ese fascinante mundo, y de repente encontré una página web para encontrar amigos. Cualquiera en su sano juicio ignoraría ese sitio por "precaución", pero para mí era diferente… necesitaba hablar con alguien, apoyarme en él o ella, y tal vez llamarlo "amigo".
Fue así que encontré a "K".
K: Ya vete a dormir
Enko-chan: Ok :3
Enko-chan: K, desearía que estés aquí…
K: Tal vez… algún día.
Enko-chan: Ese día te recibiré con un rico ramen. *_*
K: Más te vale.
K: y ya ve a dormir.
Enko-chan: ok ok -_-
Creo, por razones desconocidas, en cada una de las palabras de K.
Siempre está ahí cada vez que ese odioso sentimiento de soledad me invade.
Nunca hubiese imaginado que nuestras pequeñas conversaciones de chat se convertirían en años de amistad. Hemos compartido tantos secretos íntimos a tal punto que intercambiamos número de teléfono y comenzamos a mandarnos mensajes de texto. Nunca me he arrepentido de contarle alg al parecer él tampoco. Lo único que ambos no sabemos, hasta ahora, y por mutuo acuerdo es nuestros nombres. Lo decidimos así o bueno él lo propuso por cuestiones de "seguridad". Él, porque sí es hombre, es hijo de personas muy importantes y, por más de que "hablemos" virtualmente, tenía que proteger su identidad. Yo no tenía ningún problema y acepté.
Es más divertido sino sabemos el nombre del otro.
Cuando Tatsuki-chan se enteró de mi "relación" con, según ella, ese "desconocido pervertido" me preguntó si no me sentía extraña de no conocerlo. A mí no me importaba mucho eso. Me sentía segura y cómoda con K. Aunque naturalmente la curiosidad me picó y fue ahí cuando él me dijo que vivía en Londres y sería imposible de que nos "viésemos". Obviamente le pedí por sus fotos y él, como siempre, se negó sacando el tema de su "seguridad".
Yo me lo imaginaba como un chico de mi misma edad, quizás alto y de piel morena. La verdad es que no podía concebir a K como una persona mayor.
Al final, él calmó un poco mi curiosidad revelándome su edad: 2 años mayor que yo. No era mucha la diferencia de edad.
No sé cómo es su rostro, pero sí su voz. Sucedió luego de que conociera a la verdadera Senna y me alejara por completo de Kurosaki-kun. Jamás había sentido tanto dolor en mi vida. Me sentía tan mal que no fui al instituto por una semana y en ese tiempo no quise hablar con nadie; ni siquiera prendí mi computadora o respondí los insistentes mensajes de K. Quería estar sola, algo irónico porque siempre había buscado todo lo contrario: sentirme protegida.
Un ruido con el que no estaba familiarizada provino de mi celular esa vez. Nunca lo había escuchado. Cuando lo revisé me di con la sorpresa que era K! K me estaba llamando! Sin pensarlo dos veces cogí la llamada.
-¿K? – había preguntado un poco asustada y ansiosa al mismo tiempo.
-Mujer tonta. No sé porque rayos estás así, pero levántate. No es el fin del mundo – Y cortó.
Esa fue la única vez que lo escuché y la recuerdo claramente. Su voz era tan profunda, tan calmante. En esas pocas palabras logró borrar la soledad y depresión que sentía.
En esos instantes juré que nunca permitiría dejar ir a K…
Mi K.
Ooo MY PRINCESS ooO
Llegué al instituto como de costumbre tarde. La culpa esta vez la tiene el tonto de Urahara por no levantarme temprano. Además, Yourichi preparó avena en el desayuno y ¡Puaj! Odio a la avena. Desgraciadamente, mi tía no tiene el mismo carácter pasivo de Urahara por lo que me obligó a comerlo todo y me demoré una eternidad.
-Es una bruja – Maldije para mí misma. Antes de entrar al aula, pasé por enfermería para que la enfermera me diera un pase y así el profesor pensase que estuve enferma y no me pusiera tardanza en el registro de asistencias.
-Cuando no Sarugaki – Me regañó la enfermera. Ella ya estaba acostumbrada a que cada vez que llegaba tarde fuese a pedirle por uno de sus pases.
-Será la última vez – Le prometí levantando mi mano derecha.
-Eso me dijiste ayer – Masculló a la vez que me entregaba lo que tanto quería.
-¡Mañana le traeré unos chocolates! – Exclamé antes de salir corriendo con el pequeño papel directo a mis clases de Biología o ¿Historia? ¡Bah! Las dos igual son aburridas.
Subí tan apresurada las escaleras que no me percaté que pasé un piso de más y me encontraba en el tercero. Recién reaccioné cuando vi que el pasillo estaba casi en silencio. Solo había una clase y definitivamente yo no me pertenecía a ella. Giré con la intención de bajar, pero me detuve al escuchar unas voces. Esas voces no provenían de esa clase.
Que extraño.
Se supone que a estas horas todos están en sus aulas. Es muy difícil evadir clases con el instructor que tenemos. Ese viejo Zaraki parece que tuviera un sexto sentido para saber quiénes no están en sus clases. Ni yo he podido salir de clases fácilmente sin ser descubierta por ese pelado.
Avancé hacia donde prevenían las voces, con la curiosidad de saber quiénes eran los astutos que lograron evadir al loco de Zaraki.
Conforme me iba acercando, juro que una de las voces creí reconocerla. ¿Podía ser…? ¡No! Imposible.
La puerta de ese cuarto estaba abierta y asomé mi cabeza con cuidado para que no me pillaran esas personas.
¡Mierda!
¡¿Qué hace la princesa con el pelado de Grimmjow?!
Ambos estaban echados encima de unas viejas colchonetas frente a frente. Habían dejado de hablar y ahora se habían quedado viéndose el uno al otro.
Lo que me dejó muy sorprendida fue la forma en que Grimmjow miraba a Rukia. Juro que nunca, hasta ahora, lo había visto echarle profundas miraditas a una chica.
¡Por Kami! ¿Desde cuándo estos dos se han vuelto tan cercanos?
Entonces recordé la charla que tuve la noche pasada con Urahara y Yoruichi. Ambos me habían preguntado sobre la extraña relación que tenía la princesa con Grimmjow. Yo obviamente respondí diciendo que no había nada entre esos dos por que a Rukia le había dicho que con ese tipo es al que más lejos lo debe tener de ella y me entendió. Luego, ellos me dijeron que la princesa había tenido una cita con ese playboy, yo no les creí al principio pero ellos me juraron que era verdad porque fueron los mismo tutores de la princesa quienes les contaron.
¿Qué estás haciendo Rukia? ¿No se supone que con el que tienes que estar es el pelado de Ichigo? ¡Grimmjow no te va a traer nada bueno!
Aunque… pienso que tanto Ichigo y Grimmjow no le van a traer nada bueno a la princesa. Esos dos son un par de pelados tontos.
Igual voy a tener que hablar seriamente con ella. Por el momento los dejaré a esos dos "solitos". Ganas no me faltan de amenazar a trompadas al pelado de Grimmjow para que se mantenga 15 kilómetros lejos de Rukia, sin embargo, ya se me está haciendo tarde para ir al aula y en el pase indica que ya debería estar ahí.
Ya van a ver.
.
La clase de biología es taaaan y taaaan aburrida que prefiero echar mi cabeza sobre mi carpeta y cerrar los ojos. No soy a dormir, solo descansaré mi vista. Felizmente estoy en la última fila y al lado de Hinamori quien me va a despertar en caso de que el profe me vea.
No sé cuánto tiempo habré estado dormida. De un momento a otro sentí un extraño cosquilleo en mi cuello. Me estremecí cuando mi piel entró en contacto con algo helado… muy helado.
¡¿Qué demonios?!
Abrí los ojos y… no había nadie. El salón estaba desierto, seguro ya es el receso y salieron todos.
Que "linda" es Hinamori que ni me levantó.
-¡Ya descansé lo suficiente! – Estiré mis brazos a la vez que me levantaba de mi sitio.
-Hasta que al fin despierta
Casi me caigo del susto al oír a Shinji detrás de mí.
-¿Q-que haces aquí? – Él estaba de brazos cruzados apoyado contra la pared del aula.
-Tienes un sueño muy pesado loca – Dijo, evadiendo mi pregunta.
-¡Oye! Dime qué haces aquí
Él sonrió de oreja a oreja. Ugh! Me desespera sus estúpidas sonrisas.
-Vine para devolverte el favor que me hiciste
-¿Qué favor?
-¡¿No lo recuerdas?! – Soltó una carcajada – Tú me ibas a conseguir un lugar para que tocara Soul Society y yo te ayudaría con tu pánico escénico.
-¡Cierra la boca! – Grité mirando a todos lados, para ver si alguien más lo había escuchado. Sería humillante si todo el instituto se enterase de que sufro ese "pequeño" trauma.
-Puff ni que fuera tan grave tu problema.
Le lancé una mirada asesina.
¡¿Ni que fuera tan grave?! Este pelado no sabe lo que dice.
-Oye ya olvídalo. No necesito tu ayuda. – Di media vuelta con la intención de largarme de allí.
-¡¿Qué es lo que cruza por tu mente cuando estás en el escenario?!
-¿Qué? – Volteé.
Él no dejaba de sonreír.
-¿Cuándo fue la última que subiste a un escenario?
-Qué te importa – Le corté.
-8 años. Han pasado 8 años desde la última vez que estuviste frente a un público.
¿Qué le pasa a este idiota? ¿Cómo sabe eso? ¿Quién le dijo?
Shinji me está comenzando a asustar.
-Lo sé porque…
-¿Por qué? – Lo presioné luego de que callara.
-Es muy difícil de explicar. – Suspiró – Te lo diré cuando pierdas el miedo sobre el escenario. – Me lo dijo al mismo tiempo que se puso frente a mí.
-Eso no va a pasar – Traté de sonar calmada y que estuviese tan cerca de mí no me afectará.
- Claro que sí. Tu problema solo está ahí – Señaló mi cabeza.
No dije nada y él continuó hablando:
-Toma – Me entregó un pequeño pedazo de papel que sacó de su bolsillo.
-¿Qué es esto? – Había una dirección escrita en el papel.
-Es un karaoke. Nos vemos allí luego de que terminen las clases.
¿Karaoke?
-No iré. – Arrugué el papel y lo tiré al piso – No se me da la gana.
Para mi sorpresa él no se enojó y por el contrario se mantuvo igual de sonriente.
-¿Has notado lo que cuelga de tu cuello? – Su pregunta hizo que al instante me llevara las manos al cuello. ¡¿Qué?! Bajé la vista hacia mi pecho y… ¡Rayos! ¡¿Qué es este collar?!
-Tienes un sueño muy pesado. Ni te moviste cuando te lo puse – Dijo el muy maldito.
Intenté quitármelo, pero no podía. El dije era un pequeño candado de plata. Necesito la llave.
-¿Buscabas…esto? – ¡La llave!
-Dámelo – Le ordené.
Él muy maldito se negó.
-Shinji si valoras tu vida, ¡entrégame la maldita llave! – Me abalancé contra él para arrebatársela y el maldito me esquivo. Caí de rodillas al suelo.
-¡HEY! – Ahora sí lo mato.
Me puse de pie.
-Te daré la llave cuando superes ese miedo. – Dijo a la vez que guiñaba el ojo.
-Buscaré un cerrajero para que me lo quite – ¡Ja! Por la mueca que puso eso no se lo vio venir.
-Cobarde.
Le saqué el dedo medio.
-Pues si te lo quitas… ¡significa que te gusto!
-¿QUÉ? – Debe estar tener un tornillo zafado de su cráneo.
-¡Sí! Si te quitas el collar antes, eres una cobarde y te gusto.
¡¿Gustarme ese pelado?! ¡JA! Ni que fuera Las Lolys.
-Adiós pelado – Pasé por su costado rumbo a la salida, pero fue detenida del brazo por su agarre.
-¡AWW! – Chilló. Su grito se podía escuchar hasta en las demás aulas –¡HIYORI, NO PENSÉ QUE TE GUSTABA! ¡AHORA ENTIENDO POR QUÉ ME MIRABAS ASÍ! ¡ME DICES "PELADO" DE CARIÑO! ¡AWWW QUE LINDA!
Enrojecí al darme cuenta que varios estudiantes muy curiosos se asomaban por la puerta para ver por qué tanto alboroto en el aula.
Los miré feo para que se fueran, pero fue inútil. Los chillidos de Shinji llamaban mucho la atención y lo peor es que se lo pueden creer.
-¡Esta bien! – Exclamé derrotada. Tengo una reputación que conservar. No voy a dejar que ahora me señalen con este imbécil.
-¡Perfecto! Nos vemos en el karaoke – Me soltó el brazo y se fue cantando. El muy condenado se había salido con la suya.
Pero… tal vez no pierda nada con que este pelado me ayude a superar este miedo
Ooo MY PRINCESS ooO
"-¿Por qué Grimmjow? ¿Por qué engañas a esas chicas? ¿Acaso lo disfrutas?"
-¿Piensas que te lo voy a decir?
-¿No puedes confiar en mí?"
Confiar
Esa palabra desapareció de mi vocabulario desde hace años. La vida me ha enseñado en que no puedes confiar ni en tu propia sombra. Los humanos por naturaleza somos traicioneros y tarde o temprano lanzamos un puñal en la espalda del otro dependiendo de nuestra intereses.
Y ahora viene esa princesita a pedirme que confiara en ella.
Vaya mierda
Esa niña no sabe en lo que se está metiendo. Si supiera realmente mis verdaderas intenciones con ella o quien soy en realidad, definitivamente no me ofrecería su ayuda. Es más huiría de mí, pero ya sería tarde. Para ese momento, la tendría bajo mi dominio y manejándola a mí antojo.
"-¿Por qué no me lo cuentas? Puedes confiar en mí… Quizás hasta pueda ayudarte.
-Si te lo cuento, ¿Me prometes que no me vas a chantajear más?
-Te lo juro"
Es tan ingenua
Apenas le ofrecí mi ayuda, ella lo aceptó de inmediato. No se detuvo a pensar que quizás lo que estaba a punto de hacer le traería graves consecuencias.
Y es esa ingenuidad lo que me gusta de ella de una manera muy intensa.
Confía en mí.
Me contó toda su historia con lujo de detalles. ¿Triste? Un poco. Sin embargo, ella no sabe lo que es el verdadero sufrimiento, el verdadero dolor, y me tentaba enseñárselo y que lo sintiese en carne propia.
Una sonrisa perversa se formó en mis labios.
Ella lograba que mi lado más oscuro saliera a flote.
Rukia Kuchiki, ¿Qué estás haciendo conmigo?
De repente, sonó mi celular. Vi por la pantalla que era el fastidioso de Aizen. Seguro ya había recibido el mensaje que le había mandado luego de que tuve la cita con la princesita.
-¿Ya lo leíste? – Fue lo primero que dije al contestar.
-Sí, joven.
-¿Y bien? ¿Qué vamos a hacer? La tenemos aquí, sola, indefensa. Es la oportunidad perfecta para…
-El senado ya se enteró de todo.
¡¿Qué mierda acaba de decir?!
-Repítelo de nuevo, Aizen – Le ordené.
-El senado ya se enteró de todo, joven Grimmjow.
-¡¿Cómo carajos sucedió eso?! ¡¿Tú lo contaste?!
-Joven cálmese. No fui yo sino el propio rey quien comunicó sobre el pacto que realizó el antiguo rey Sojun.
Ah, así que el maldito se nos adelantó. Creo que he subestimado mucho a ese tipo.
-¿Y qué dijeron los del senado? ¿Están de acuerdo que una miembro de la Familia Real se case con un plebeyo?
-Al parecer sí, no pueden ir en contra de algo estipulado por un rey. Además, la mayoría piensa que esa unión favorecerá las relaciones con el pueblo.
Que ridículo. Ni siquiera el estúpido de Ichigo ha vivido en Corea y estoy muy seguro que no se siente identificado con su tierra natal.
-Dijiste la mayoría, lo que significa que hay otros que no están de acuerdo.
-Sí, son pocos y sabemos muy bien quienes son.
-¿Y qué haremos ahora?
-Por el momento nada, seguiremos con el plan original.
-¡¿Cómo que nada?! ¡Una Kuchiki está viviendo en el mismo lugar que yo, ¿y no quieres que hagamos nada?!
-Grimmjow no hay que precipitarnos. Ya falta poco para ese gran día y no voy a dejar que tus impulsos irracionales arruinen lo hecho por su abuelo. Me despido y por favor manténgase lo más lejos de la princesa. No haga nada estúpido. – Y el desgraciado me colgó.
¿Qué no haga nada estúpido? Que mal concepto tiene Aizen de mí, pero me da igual. Aunque esa fecha se esté aproximando, me tengo que asegurar de tener un plan de reserva, un plan B. Solo en caso de que el original no funcionase.
Y ese plan B es la princesa Kuchiki.
-¿Grimm? – Oh mierda, pensé que me había escondido bien. Me volví hacia la personita que acababa de llamarme. Es… ummm, no me acuerdo su nombre de esa chica.
-Grimm – Hizo un puchero que la hizo ver más tonta de lo que ya es y no me sorprendió. Estoy acostumbrado a esos ridículos gestos de las mujeres. – ¿Por qué te escondes detrás del árbol? Las clases ya van a comenzar. ¿Vamos juntos?
-Ah… – ¿Cuál es su nombre?
-Sekai – Me dijo, adivinando lo obvio. No es tan tonta.
-Sí, Sekai… verás, cambié de opinión sobre lo de ayer. – Justo la noche pasada, cansado de sus constantes mensaje accedí salir con ella. Pero ahora todo ha cambiado.
Como era de esperarse, la desesperación se reflejó en su rostro.
-¿Q-que? ¡No, por favor no me digas eso Grimm! ¡Quiero estar contigo! – Sollozaba arrodillada a mis pies.
¿Por qué siempre hacen eso?
-Sekai, tengo que entrar a clases. – Traté de levantarla, pero ella seguía negándose.
-¡No! ¡Quiero ser la de esta semana!
"¿Por qué Grimmjow? ¿Por qué engañas a esas chicas? ¿Acaso lo disfrutas? "
Yo no las engaño Rukia. Ellas mismas se engañan y vienen a mí.
-Te dije que no – Mi paciencia tiene un límite y estoy a punto de sobrepasarlo.
-¡Por favor! – Y empezó a llorar. Tsk, las mujeres piensan que con lágrimas pueden conmover a uno, pero conmigo no funciona.
Aunque…
Un recuerdo de hace días apareció en mi mente.
-¡Oye! – La cogí del brazo para que se detuviera.
-¡Suéltame! – Me gritó y se liberó de mi agarre volviendo a caminar.
-¡Regrésame mi casco! – Le reclamé, furioso. Rukia estaba muy equivocada si pensaba que le iba a dejar que se quedara con algo que es MIO.
-¡Suéltame! – Volvió a gritar y en un arrebato la obligué a voltear. Le quité el casco y me quedé aturdido al verla: Sus ojos estaban inundados de lágrimas saladas derramándose en los costados de su cara, su nariz estaba roja del llanto y podía escuchar su áspero respirar.
Nunca había visto llorar a una persona con tanto dolor y toda cólera que sentía hacia ella fue borrada al instante. Su dolor era palpable para mí y me aturdía por completo.
-Tsk, que vergüenza – ¿Por qué dice eso? ¿Por qué siente vergüenza al llorar? ¿No quiero que la vea en ese estado?
Entonces me di cuenta que ella de nuevo se había alejado. No lo pensé dos veces y fui hacia ella. Cuando me puse enfrente suyo, ella bajó la cabeza. No quería mirarme y eso me confundió más.
Sus lágrimas seguían cayendo por su rostro y no lo soporté más. Rocé mis dedos en una de sus mejillas con la intención de limpiar sus lágrimas, pero me estremecí al entrar en contacto con su fría piel y me aparté inmediatamente.
Rukia me miró sorprendida y antes de que dijera algo, le puse de nuevo el casco.
¿Por qué tengo que recordar eso justo ahora?
Esa fue la primera vez que una persona llegó a conmoverme. La primera y última porque no sucederá de nuevo. Definitivamente nunca más. No puedo permitir mostrarme débil ante alguien y mucho menos a ella.
-¿Grimm…? – La voz molestosa de esa chica me recordó que estaba cerca al instituto.
-Mi nombre es Grimmjow, estúpida – La empujé y avancé hacia los edificios del instituto.
Como siempre, fui recibido por toda esa multitud de extraños. Avancé ignorándolos por completo. Y cuando me aseguré que estaba solo, emprendí mi marcha hacia la vacía aula al final del pasillo en el tercer piso. Era el antiguo almacén de educación física y últimamente ese lugar se ha vuelto el lugar perfecto para apartarme de todas esas zorritas insoportables y que colmaban mi paciencia.
Es mi escondite
Cuando abrí la puerta, no esperé encontrarla allí. Entonces recordé lo que le había susurrado al oído en el centro comercial.
"Nos vemos el lunes. Ya sabes dónde"
Así que vino
Extrañamente le dije eso porque quería verla… otra vez.
-¿Qué haces? – Le pregunté al divisarla echada sobre un colchoneta como si fuera un cadáver en su ataúd.
Rukia sin despegar su vista del techo me respondió:
-Pensando.
-¿Pensando? ¿Y qué tanto estás pensando, princesita?
-No es de tu incumbencia.
Auch, hoy está muy a la defensiva.
Me encogí de hombros.
-Ok, no insistiré.
Caminé hacia unas cajas en el rincón y pensé sentarme encima de ellas. Sin embargo, una idea cruzó por mi mente.
Cargué otra colchoneta que estaba cerca de mí y lo puse al lado de Rukia quien ni notó mis movimientos. Para cuando me recosté en la colchoneta, ella seguía mirando el techo.
¿Qué tanto estará pensando?
Tal vez algo sucedió luego de que la dejara con la fresita. Ese imbécil logra sacarme de mis casillas rápidamente. Nunca me cayó bien. Ichigo Kurosaki es lo opuesto a mí, pero tenemos algo en común…
-Rukia – La llamé y no me contestó. – Ya empezaron las clases.
Seguro se va a levantar asustada y correrá apurada a su salón.
-No voy a ir – Me extrañé de su respuesta. Definitivamente algo le pasó.
Nos quedamos en esta posición por un largo rato. Incluso, me empezó a gustar estar así. Me sentía relajado y en paz.
-Grimmjow. – Me giré hacia la princesa y me sorprendí de que ahora ella también me estaba mirando. Estábamos tan cerca que me dio escalofríos, una extraña emoción sacudió mi cuerpo.
¿Por qué ella me afecta de esta manera?
Quizás debería hacerle caso a Aizen y estar lo más lejos posible de ella… ¡NO! Por más cólera o resentimiento que le tuviera, Rukia es mi plan de reserva hacia mi objetivo principal.
-¿Qué pasa? – Contesté antes de que comenzara a preguntarme porque estaba ahora yo callado.
-Voy a componer una canción con Ichigo.
-Eso es bueno, vas a pasar más tiempo con la fresita…. ¿no? – Ella no lucía tan emocionada como debería.
-Sí, eso pensé, pero no sé si podré callar eso – dijo en voz baja.
-¿Callar qué?
-Nada – Está mintiendo.
-¿No ibas a confiar en mí?
Que hipócrita soy.
Me miró detenidamente por unos eternos segundos y finalmente habló:
-Descubrí que Senna no es lo que aparenta ser. Ella es… mala.
Wow, esa información sí que era interesante. ¿La más calladita y aplicada del instituto tiene su lado oscuro bien guardado? Increíble!
-¿Y cómo lo supiste?
-La vi discutiendo con Inoue-san. Senna la trató feo y parecía que disfrutase ver mal a Inoue-san. Me sorprendió mucho.
-Ni lo digas. Los gustos de la fresita son únicos.
La princesa frunció el ceño.
-Estoy segura que Ichigo no sabe cómo es Senna en realidad. – Ahora lo está defendiendo. Definitivamente tengo que comenzar a aplicar el plan B.
-¿Y tú se lo dirás?
Ella desvió su mirada hacia el techo.
-No lo sé.
-Deberías decírselo – Le sugerí.
De nuevo me miró a los ojos.
-¿Tú lo crees?
Por supuesto que no princesita. La fresa ni siquiera te creerá y al contrario te tildará de mentirosa.
-Pues claro. ¿Él merece saberlo, no?
Ahora luce más convencida. Genial
-Sí, tienes razón. – Repentinamente se puso de pie – Le voy a decir hoy mismo. – Alzo el puño muy decidida.
Oh, mucho mejor.
Me levante también.
-Creo que ya sonó el timbre de receso. – Me avisó a la vez que avanzaba hacia la puerta – Me voy porque si no Zangetsu notará mi ausencia en la siguiente clase.
-¿Zangetsu, tu tutor, dicta clases aquí? – Le pregunté un poco sorprendido.
Salimos del cuarto y notamos que ya había varios estudiantes fuera de sus aulas. Como por este pasillo, no había muchas clases, podíamos pasar desapercibidos sin que notaran que salíamos juntos del antiguo almacén.
-Sí, es el profesor de esgrima. – Contestó mientras caminábamos.
-¿Esgrima? Vaya. – No pensé que este deporte lo llegarían a impartir en este instituto.
- ¿Lo has practicado?
-Por supuesto – El esgrima me lo enseñaron desde que tuve uso de razón. No era de mis favoritos, pero me parecía muy entretenido.
-¡¿En serio?! – Ella se detuvo y giró sobre sus talones hacia mí. Le brillaban los ojos de felicidad. – Pensé que era la única en este instituto, a parte de Zangetsu, que practicaba la esgrima.
Hoooo. Interesante.
-Tenemos algo en común – Le susurré al oído, sabiendo lo nerviosa que se pondría de nuevo por nuestra cercanía.
-Eso es bueno – Ahora yo me puse nervioso cuando ella hizo lo mismo que yo. Me alejé un poco.
-Jajajaja. ¡Deberías de verte al espejo! Luces como si hubieses visto un fantasma. – Se río.
La fulminé con la mirada.
-¡Yah! No me mires así. – Se quejó – Oye Grimmjow… gracias.
¿Q-Que acaba de decir?
-Gracias – Lo repitió.
-¿Por qué? – No entiendo su repentino momento de "dar gracias". Para ser una Kuchiki, no parecía ser uno de ellos. Esa familia siempre se ha caracterizado por ser unos orgullosos y engreídos.
Y ahora uno de ellos venía a darme las gracias sin ninguna razón aparente. Si Rukia tan solo no tuviese ese apellido, nosotros podríamos… ¡No! Ella es una Kuchiki y siempre lo será.
-Por escucharme y ayudarme. Eres la primera persona de este lugar en la que siento que realmente puedo confiar. A pesar de que cuento con el apoyo de mis tutores, contigo…. Contigo es diferente.
-¿Qué tan diferente? – Me atreví a preguntar luego de que hiciera una larga pausa y se quedara con la vista fija en el piso.
Ella levantó la cabeza y dijo:
-No lo sé. No lo entiendo.
No sé qué decir.
Sus palabras me tomaron de sorpresa.
-¡Omo! ¡Ya lo entiendo! – Exclamó repentinamente.
-¿Qué entiendes?
-¡Eres como un hermano! ¡Eres mi hyung!
No la capté rápido, pero cuando lo hice me pareció muy extraño que utilizara esa palabra.
-¿No debería ser "Oppa"? – Ese es el término que las chicas en Corea usaban a sus hermanos mayores o chicos Yy por el contrario "hyung" lo usaban los hombres.
Esta vez ella me miró como si tuviera un bicho en la cara.
-Esa palabra es demasiado empalagosa. – Dijo con el asco reflejado en sus orbes – Ni siquiera le he llamado así a mi hermano de verdad.
-¿Hablas en serio?
-Muy en serio. Prefiero que me corten la lengua a decir esa palabra.
Puse los ojos en blanco.
-No tonta. Me refiero a que si de verdad me ves como un… hermano mayor – ¿Para ella yo era como un hermano mayor? ¿De dónde habrá sacado esa conclusión tan disparatada?
Un hermano mayor tiene la obligación de proteger a sus hermanos menores, y yo no tengo la intención de hacer eso con ella. Por el contrario, mis intenciones con ella son muy peligrosas.
Ella asintió muy alegre.
-¿Por qué mejor no lo dejamos a "amigos"? – Le propuse.
-Ummm…. Está bien – Accedió para mi alivio – Entonces… ¿Amigos? – Me ofreció su mano.
-Amigos – No tuve más remedio que estrechar manos. Mientras lo hacía pensé en lo irónica que es la vida: El primer amigo que tengo resulta ser uno de los Kuchiki, la familia a la que anhelo destruir tal y como lo hizo con la mía.
Antes que nada voy a responder sus reviews que me dejaron ( lo siento si las anteriores veces no pude, pero es que no me alcanzaba mucho tiempo gracias a que mi querida onee-chan malogró su laptop y ahora tengo que compartir la mía)
- rukia Kurosaki: Lo que pasará entre la fresa y Rukia cuando compongan la canción lo sabrás en el siguiente capítulo :3
-Start Kurosaki: Gomen si me demoré en actualizar U.U. Es que últimamente la inspiración no está conmigo y no me gusta escribir por escribir.
- Albii-chan: asdfghd paciencia mujer, pero yo creo que la primera parte de este capítulo te habraa gustado mucho ¿no? En especial por el misterioso "K" ewe.
- Carlie Kurosaki: jejeje muchas gracias n.n besos para ti también!
- gzn: Tal vez lo que dices sea verdad XD…. Tal vez por eso Ayumi odia a su hermana. Who knows? Lo que si te recuerdo es que la hime en este fic no está enamorada de la fresa :B (sí, muy raro)
-Juli-nyaan: Senna te va a caer peor en el siguiente capítulo X)
-ichiruki4ever.n.m: créeme que Ichigo va a conocer a la verdadera Senna y se va a arrepentir de varias cosas Asdfg no te voy a dar más spoilers XD… y viva el IchiRuki!
-anikar: gracias! Es inevitable amar a nuestro IchiRuki
-shiso eien haku: a mí también me gusta el GrimmRuki ( desde que ví una imagen de esos dos se volvió mi tercera pareja favorita *_*), pero por supuesto el IR va primero de ley! Aunque no sé seguirá gustando el GrimmRuki luego de leer este capi OwO
-Kotsuki Kurosaki: Senna no es tan p*** bueno sí lo es por lo que va a hacer en el siguiente capi. ¿Rukia se quede con Grimm? Umm maybe XD ok no el fic es IR pero tendrá sus momentos de GrimmRuki (así la fresa sufre muajajaja)
- kokonattsu nee: Tendrás más IR en el siguiente cap. Gomen si en este no hubo Y.Y
- Whatever xD: gracias por tu review n.n. No es que sea cruel por demorarme en actualizar es que a veces mis papás no quieren que esté mucho en la laptop o mi hermana me la quita y no me dan tiempo para escribir ;_; tengo otra compu pero esa anda maaaas lentaaa
Y que piensan del capítulo? Muy aburrido? Interesante? Van a matar a la escritora? X=) Sé que el capítulo habla de otros personajes, pero se han dado cuenta que estos están muy ligados a los protagonistas, no?
Orihime y "K", relación muuuyy extraña. Creo que ya se están haciendo una idea de quién es el amigo cibernético de la hime y que lo que pasó entre esta y Senna fue muy grave. El nerviosismo que tiene la hime cuando está cerca de la fresa tiene mucho que ver con ese problema. (Vuelvo aclarar que en este fic Inoue Orihime no anda babeando por Ichigo "uke" Kurosaki)
Ahora que Hiyori se ha dado cuenta que nuestra princesa está demasiado cerca al playboy de Grimm tomará cartas en el asunto. Aunque al principio a ella le daba igual y le parecía "divertido" lo que sucedía con Rukia, ahora le preocupa lo que está pasando. Le cae bien nuestra princesa y sabe que Grimm no es tan bueno que digamos UWU. Ah! Sé que dije al principio que otras parejas serían secundarias pero no puedo evitar poner momentos Shinyori. Amo a esa parejita Y,Y
Y bien finalmente… Cuál es la opinión que tienen sobre la tercera parte del capítulo? Grimmjow resultó ser una persona que guarda muchos secretos y uno de ellos está relacionado a su familia :B Aizen hizo aparición en la historia ( aunque por el teléfono XD) y… será igual de malote que en el manga ( ya no soporto la tortura de esperar el siguiente capítulo T.T)
Sé que obviamente el fic es IchiRuki , pero les pregunto: por el momento con quien debería quedarse con Rukia? con el baka de Ichigo que anda sufriendo por una persona a la que realmente no conoce? O con el malote de Grimm que no tiene intenciones para nada buenas con ella?
Son libres de responder, tengo curiosidad por sus respuestas X3
Les dejo un adelanto? Ummm no XD jajaja ok les diré, va a pasar algo que ya se veía venir y que alegrará a todas. que es? SENNA SE VA! Wujjuuu! *w* sí, al fin se va la condenada y para siempre…o tal vez no…. Quien sabe muajajaja
Y ahora sí me despido (esta nota de autora es la más larga que he escrito por Kami!) peeeroooo antes….les quería proponer algo: supongo que la mayoría tiene cuenta de Facebook, no? Bien! Lo que se me ocurrió es que cada vez que cuelgue un capítulo del fic publicaré el link en mi muro y los etiqueto para que vean la actualización al instante. Que dicen? Les gusta la idea? Si les gustó, les dejo mi cuenta de Facebook (igual está puesta en mi profile). Me buscan como: Lorena Fernández de Lawlliett. Cuando me agregan, me dejan un imbox diciéndome que quieren que los etiquete y ya yo lo hago! X)
Si tienen twitter, me dan follow? *w*. Mi cuenta es lorecifer. También twitteo las actualizaciones de mis fics
Ahora sí me voy! :B
Nos leemos y se cuidan!
Bye!
