ESME POV
No podía creer lo que veían mis ojos cuando Sergio volvió a la casa con un bulto rosa en sus brazos, podía oír el rápido latir del corazón de aquella bebé que estaba dormida y podía ver el amor en los ojos de nuestro viejo amigo cuando la observaba en su sueño. Lo que más me había dejado asombrada fue su pedido de que nos hiciéramos cargo de la niña, que nos asegurásemos de que absolutamente nada le pasaría y mi instinto maternal tomó lugar de inmediato cuando me la entregó.
Su hermoso rostro no era pálido como el nuestro, tenía un pequeño bronceado, lo describiría mejor como una mestiza de piel color café con leche bien suave, cabello lacio, fino como aquellos bebés humanos recién nacidos, y de un color castaño oscuro con pequeños destellos rojos que sólo eran visibles para los ojos de un vampiro. Su carita demostraba que era una pequeña saludable, bien alimentada para sus dos meses de vida según nos había dicho Sergio y no podía esperar para ver sus bellos ojos, no sabía de qué color serían pero estaba interesada en conocerla toda a ella, mi nueva hija.
-La cuidaré como si fuera mi propia hija – Susurré sabiendo que tanto como Carlisle y Sergio sabrían lo que acababa de pasar, mi esposo no iba a ir contra mis deseos, además sabía que no podía alejar mis instintos maternales de la pequeña y ella durmiendo en mis brazos se sentía perfectamente bien.
-Muchas gracias Esme… Carlisle… - Levanté la vista viendo a Sergio con un par de maletas de bebé y un sobre gordo en sus manos, levanté una ceja sin comprender el sobre – Aquí les entrego toda la información sobre ella, todo lo que he podido saber acerca de mi hija, sé que tienen dinero pero he organizado todo para que cuando yo deje de existir en este mundo, todo pase a un fondo para ella, no deberá preocuparse por nada económicamente hablando, aunque el fondo está a nombre de Vanessa, que es el nombre ficticio que le he dado para que no puedan rastrearla
-Amigo mío he aprendido a no cuestionar tus palabras, tu sabes las cosas por adelantado, la diferencia con nuestra Alice es que tus visiones siempre han sido acertadas y eso es lo que me preocupa – Carlisle estaba honestamente preocupado como yo por nuestro amigo, no parecía justo que fuera a morir, ni siquiera sabíamos por qué razón - ¿Podrías al menos darnos una información al respecto? No cuestionamos lo que haces, te lo agradecemos porque has pensado en nosotros pero… ¿quién quiere acabar contigo Sergio? Y más importante ¿por qué? Siendo que tú no molestas a nadie…
El suspiro que Sergio dio hizo que la niña en mis brazos se removiera un poco, porque honestamente sentía la tensión en el aire, los pequeños eran siempre propensos a estas cosas y más siendo la hija de un vampiro eso era definitivamente más que posible. La explicación de que el clan Rumano se acercaba en su ubicación y su negativa de ayudarlos a ver algo con lo que respecta a la caída de los Volturi del poder había sido más que suficiente para entendiéramos la razón por la cual quería dejarnos a la pequeña y mantenerla a salvo, los Rumanos simplemente intentarían usarla en su contra.
-Oh… permíteme Esme querida – Se acercó alzando a Trish de mis brazos y suspiró con una sonrisa triste en sus ojos, a lo que me di cuenta que la niña había despertado mientras conversábamos – Princesa ya hemos hablado de esto… quiero presentarse a Carlisle y Esme… ¿recuerda que hablamos de ellos? Has visto sus fotografías y han venido…
La niña observaba a su padre para luego darse vuelta su cabecita y mirarnos a nosotros, sus ojos eran marrones verdes, un verde oscuro que era absorvente y al mismo tiempo maravilloso, parecerían marrones a cualquier humano pero nosotros teníamos la vista mejorada. Su mirada era de conocimiento, definitivamente nuestra nueva niña era muy inteligente, tanto como Nessie lo había sido, la diferencia era que ella no tenía el mismo don que nuestra nieta así que no sabríamos que pensaba.
-Ma… Pa… - Esas sílabas hicieron que me estremeciera y llevase las manos al corazón, ella hablaba, nos había dicho má y pá, mi corazón estaría desbocado y lloraría si tuviera lágrimas para hacerlo. Volvió la vista hacia Sergio estirando las manos para tocar su rostro, a lo que nuestro amigo puso su frente por la de la niña y suspiraron ambos, era una vista dolorosamente tierna, se estaban despidiendo, de eso no había duda.
Sergio le dio algo de comer a la pequeña para que volviera a dormir mientras le daba su amor en palabras, asegurándole que jamás le pasaría nada malo, que la amaba y que nosotros también la amábamos, que ella sería feliz y debía serlo, sólo por ella misma sino por él. Una vez estuvo dormida nuestro viejo amigo nos pidió que nos la llevásemos en ese momento, sentía mucho no estar más tiempo alrededor nuestro pero si no se despedía de su niña sería demasiado complicado sacársela luego, al menos ahora estaba dispuesto a dármela y nos retiramos marchándonos al aeropuerto, ya que mi Carlisle compró nuevos tickets y los documentos ya la mencionaban como nuestra hija.
-Carlisle… ¿cómo crees que reaccionen nuestros hijos ante la situación? – Pregunté de camino al aeropuerto, porque realmente no sabía cómo iban a reaccionar, habíamos tenido a Nessie con nosotros y la situación de ella con los Vulturi cuando apenas era una pequeña me tenía preocupada – Debemos mantenerla oculta pero ¿cómo podremos hacerlo? Los Vulturi podrían enterarse de esto y… y con lo que sabemos de la historia de Trish podría ser peligroso que lo sepan… Estoy preocupada mi amor
-Esme encontraremos la forma de hacerlo funcionar, estoy seguro de que así será… tranquila – Agarró mi rodilla acariciándola en círculos para calmarme ya que tenía a la niña en brazos y no podía tomar mi mano como solía hacerlo mientras manejaba – En cuanto a los chicos… creo que tendrán que acomodarse, ya hemos criado a una niña como Trish antes, además estoy seguro de que la van a adorar tanto como nosotros… sólo espero que Alice no la vuelva loca como a Nessie con los cambios de ropa
La pequeña durmió todo el camino, incluso hasta que estuvimos en el aire pero a mitad de vuelo sus ojos parpadearon abriéndose, estaba confundida mirando a su alrededor o lo que podía y luego miró a mis ojos. Era la mirada más tierna que había visto en mi vida, sabía quien era yo, se notaba eso sin dudas y estiro una manito hacia mi rostro haciendo que me agache para que pueda tocar mi mejilla mientras Carlisle sonreía sentado a mi lado.
-Hola bonita, dormiste bien? – Sabía que no podría responderme con palabras pero era tan adorable y la quería tanto a pesar de a penas haberla tenido en mis brazos por menos de 24 hs – Estamos en un avión de camino a tu nueva casa, vas a conocer a nuestros hijos… - La niña parecía confundida ante mis palabras y mirando a mi esposo sonreí antes de volver a verla – Así es, tendrás hermanos y hermanas que te van a cuidar mucho, van a jugar contigo y te van a querer tanto como nosotros te queremos…
La verdad esperaba que mis hijos no hicieran tanto alboroto, sabía que no iba a poder detener a Alice cuando viera a Trish, definitivamente todo se saldría de control y tendríamos que hacer milagros para calmarla, pero al menos sabía que ni Rose, ni Bella, ni ella se opondrían a la idea de una hermanita nueva. Con lo que respecta a Emmett y Edward tampoco tenía mucha preocupación, todos estábamos acostumbrados a Renesmee desde que la tuvimos y ahora tendríamos a otra pequeña en casa; el que me preocupaba realmente era Jasper, con todos los problemas que tenía con Alice, no quería que sin querer terminase lanzando su rabia a la pequeña y la culpa lo cubriera cuando se diera cuenta que la lastimó.
-Carlisle creo que deberíamos hablar sobre dónde vamos a alojar a Trish por la noche, no tenemos nada de cunas o demás para poder hacer que duerma ahí, sé que en teoría no importa pero… – Mi esposo me miraba sonriendo y luego a la niña en mis brazos, estiró los suyos y la tomó con cuidado acomodándola y dándole una mamila de leche que teníamos de su bolsón, Sergio había pensado en todo.
-Mi amor, no debería preocuparte por eso, la haremos dormir en nuestra cama mientras que compramos una cuna y las demás cosas necesarias, lo cual no será en demasiado tiempo considerando que Alice va a volverse loca con la idea – Sonrio divertido y miraba a la pequeña que bebía con ganas esa mamila de leche con los ojos entrecerrados, concentrada – Además… tendremos tiempo de sobra con la pequeña… no se si lo has notado pero es humana…
Eso me había tomado por sorpresa, Sergio había dicho que era su hija pero no había prestado atención al hecho de que su corazón no latiera como el de Nessie, pero ahora que lo había mencionado Carlisle la observé con atención, los signos eran visibles realmente, había estado tan emocionada de que ella viniera con nosotros que olvidé esos detalles – No… no lo había notado… pero… cómo es que… Sergio dijo que era su hija… Carlisle esto no tiene sentido… ¿cómo es que ella es humana? Nos habló en casa de Sergio…
Mi amado negó con la cabeza pero no perdió su sonrisa suave y alzó a Trish para hacerla eruptar el aire por haber tomado la mamila – Lo que vimos fue una de las visiones de Sergio, a ella demostrando que nos conocía, porque estoy seguro de que él habló con ella desde que nació y le ha mostrado fotos nuestras… sabes como los niños son una esponja y aunque no lo entienda siendo humana, su mente nos registra como sus padres… eso hace las cosas más simples en el momento en que ella tiene que dejar de ver a Sergio…
Eso tenía sentido, las visiones de Sergio no eran como las de Alice, podíamos verlas en carne propia si él así lo deseaba, además él estaba más que acostumbrado a pasar desapersivido entre humanos, no me sorprendería que otro de sus dones fuera… abrí los ojos algo más grandes de lo normal – Carlisle… él puede volverse humano, ¿no es así? – El movimiento afirmativo de su cabeza me dejó algo mareada, ella era su hija, biológicamente humana pero algo del veneno debía de correr en sus venas, pero era tan poco que no se notaba en absoluto.
Una vez llegamos al aeropuerto de Alaska abrigué a Trish completamente, parecía un capullo de mariposa rosa en mis brazos pero hacía frío y por más que al bajar nos recibió un ambiente más cálido de lo normal no iba a tomar chances con ella, menos ahora que sabía que ella era humana y podía enfermarse. Nos dirigimos a la casa en silencio pero con nuestras almas en conflicto, sabíamos que nuestro amigo estaría muerto pronto, pero al mismo tiempo teníamos la vida de una hermosa criatura en nuestras manos y la íbamos a proteger como fuera necesario.
-Carlisle – Susurré cuando finalmente estacionamos en el garage, no quería que ella estuviera a la interperie, pero la verdad era que en ese momento estaba nerviosa y como no sentí que Jasper me afectase tratando de calmar mis nervios supe que no se encontraba allí pero eso no decía que los demás no lo hacían. Él tomó mi mano y acaricio la cabeza de nuestra hija que dormía profundamente con su carita roja por estar así de abrigada como la teníamos pero no estaba incómoda, más bien con la temperatura estaría más perfecto para ella.
Dejamos las cosas en el auto, no estábamos seguros de nada pero él estaba a mi lado y ella segura en mis brazos, eso me daba a mí la seguridad de subir la pequeña escalera del garage entrando a la casa, todo estaba en silencio y suspiré tranquilamente. De la nada escuché un grito que reconocí como mi hijo Emmett llamándome, en un parpadeo lo tenía al pie de las escaleras viniendo hacia nosotros seguido por Alice, Rose y Edward, Bella probablemente estaba con Nessie de casería y Jacob con ellos.
-¡Mamá, Eddie no me deja en paz! Rosie y yo queremos… - Un llanto agudo hizo que todos se quedasen donde estaban, como si alguien los hubiera congelado en su lugar y mis ojos se entrecerraron, habían asustado a Trish con su voz fuerte y ella no estaba para nada complacida con eso.
-Shhh… - Comencé a mecerla suave en mis brazos mirandola "Emmett podría dejar de ser tan niño... pobre mi bebita, la asustó mucho y eso que veníamos tan bien durante todo el viaje desde Grecia..." – Está bien pequeña… es el tontorrón de tu hermano que no sabe que no debe recibir a mamá con gritos y quejas sobre lo que su hermano hace sin poder evitarlo… - Carlisle dio un paso al frente y todos tenían sus ojos abiertos como platos, las bocas entreabiertas con sorpresa y shock, abrian y cerraban la mandíbula, excepto Edward que sonreía lógicamente leyendo nuestras mentes.
-Ma… Es… Esme… ¿quién? ¿qué? – Alice no tenía palabras para poder expresar sus nervios, su sorpresa y más que nada el hecho de que no lo vio venir era una agradable situación para mí, nos daba más tiempo de poder hacer el cuarto de Trish a nuestro gusto. Se iba a acercar a nosotros pero aún no podía pasar el shock, aunque se dio cuenta de algo - ¿es humana?
-Sí Alice, es hija de un viejo amigo mío con la habilidad de transformarse en humano... se ha enterado de que sus días estaban contados por lo que Trish es de ahora en más vuestra hermana menor… - La voz de Carlisle me gustaba cuando hablaba de ella, se notaba el amor que sentía por la pequeña y además la preocupación por su seguridad – Así que a tener cuidado… nada de andar causando sustos a la niña y mucho menos moretones que personalmente voy a arrancar algo al que lo haga…
Ok, esto ya está hecho desde el punto de vista de Esme, espero que les guste más que la versión en tercera persona del primer capítulo...
Díganme ustedes cual les gusta más... Si les gusta más el punto de vista de los personajes modificaré el primer capítulo al punto de vista de Carlisle...
