Abril: Que malos, solo me dejaron TRES comentarios. ¿Qué acaso no quería que le siguiera? JAJA Bueno ya no los distraigo…
Me siento de tantas formas; avergonzado (Por todo lo que eh echo; lastimar a mis amigos, discutir con todos,… odiarlos.) confundido (A veces no se lo que ago) Irritado (Por que Kazekuru no para de insistirme) Temeroso (De que llegue a acceder) Triste (Por no poder jugar con mis compañeros) Dolido (Por que a Tachimukai le da miedo acercarme, y no todos mis compañeros dejaron pasar lo que sucedió)
Suspiro, Al menos Midorikawa hace como si nada invitaron al equipo a un partido contra unos chicos de una pequeña isla. Agradezco las breves compañías de Endo, Kido y casualmente Goenji. Me liberan un poco de el pesado comportamiento de Kazekuru. Y a decir verdad, preferiría tener a Fudo de acompañante.
Siempre eh creído que la soledad es más un placer que una desgracia… creo que mi concepto sobre soledad a cambiado mucho. Preferiría la gente irritante junto a mi que nada.
Tome mi lugar en la sala de juntas del barco en el que nos transportan. El entrenador nos informa de un par de cosas y al concluir, Haruna se levanta para darnos un dato curioso.
-A la mitad del camino, hay unos enormes remolinos de agua, son inmensos- Trato de prestarle atención pero poco puedo. Pasa el tiempo y decido subir a la cubierta. Al entrar, muchos se me quedan viendo, y modestamente, poco a poco se van. Mira que seria más fácil si… Ahora no Pedí desanimado, ya sabía lo que me diría.
Suspire de nuevo y me recargue en el barandal del barco, aprecie la suave brisa sobre mi piel.
-¡Mira esto Kazemaru!- Exclamo Midorikawa emocionado cual niño en el zoológico. El y Kido eran los únicos restantes en cubierta. Mi amigo de ojos negros, se asomaba por la barda para contemplar los imponentes remolinos de agua -¡Kido, Kido, acércate!
-No gracias, yo paso- Dijo recargándose en la pared del barco, mientras que yo observaba apagado los torbellinos –No te acreces tanto, te puedes caer- Le advirtió. Pero Midorikawa estaba embobado. Sonrío ante el infantil comportamiento, a mi también me ponía feliz… solo que no tanto.
-Woow- Dijo con medio cuerpo fuera de la barda, alzándose con sus brazos en ella –Son mounstrosos- El barco se zarandeo con lo que el miraba -¡AAAA!- Y Riuuji cayó al agua.
-¡Midorikawa!- Gritamos al unísono los dos. El remolino se lo estaba tragando. Y en un acto inmediato, tome intenciones de saltar.
-No, Kazemaru. Si saltas no lo podrás salvar ¡Iré por el entrenador, no lo pierdas de vista!- Me ordeno, pero eso fue inútil, yo ya no lo podía ver. ¿Qué hago, qué hago? Me pregunte desesperado. Ya sabes lo que tienes que hacer. Para cuando el encapuchado llegue, probablemente tu amigo estará muy, muy en lo profundo. Que recaiga en tu conciencia que pudiste haberlo salvado. Le falta el oxigeno no puede respirar, siente como se contraen sus pulmones. No paraba, y no paraba de hablar, me estaba presionado, había encontrado el momento adecuado Las cosas las ve vorosas y pronto pierde el conocimiento, pero aun siente como si el agua lo comprimiera Y ya no podía soportarlo, no dejaría que el agua se lo llevara. ¡Solo con mi ayuda podrá sobrevivir! ¡Kazemaru, dámelo! ¡DAME EL CONTROL!
-¡Esta bien! ¡Te daré el control, pero promete que lo salvaras y que no te meterás con mis amigos! Trato echo Kazemaru.
Abril: Hay perdonen lo pequeño del capítulo, pero muchos van a ser así.
Y solo aviso para los que no han votado o no saben, que tengo un poll para saber que quieren que continué haciendo. Tuve unos problemas, y ya se que me dijeron muchos, pero no sean malos ¿Ok?
¡Nos vemos!
