Un Corazón Encantador que Busca Ser Salvado

Veía como ella estaba inconsciente en el suelo, sin respirar, de vez en cuando movía un dedo de la mano como reflejo de que en esa zona pedían oxígeno, un oxígeno que no llegaba. Mizuki no sabía, que hacer, nadie le ayudaría allí, tampoco a ella… En esa área estaban él y su vigilante, ni una sola alma más.

No lo pensó más se arrodillo a su lado y la incoporó un poco acercándo su rostro al de ella, cada vez más cerca, un poco más cerca, un poco más… ¡Ya! Sus labios se sellaron con los de ella, él inspiraba ondo y luego le pasaba ese oxígeno a ella, además de ejerciendo bombeo del corazón con las amnos sobre el pecho de ella para que circulase con más facilidad.

Abrió los ojos incorporándose más con la ayuda de él, inspirando todo el aire posible, tratando de centrar la imagen de Mizuki en su posición real ya que lo veía cuadruplicado.

Mizuki la observaba algo aliviado, pero el odio volvía a despertar, no contra ella, si no contra sí mismo por haberla atacado.

Temari: Mizu.. ki? … Arigato Mizuki-san.. (abrazándose a su cuello mientras él la miraba sin comprender) domo arigato gozaimashu (soltándose de él)

Mizuki: a.. arigato?

Temari: … (le sonríe) me salvaste, gracias muchísimas gracias

Mizuki seguía sin comprender, porque tras haber sido él el que le hiciese aquello ella le daba las gracias. Tanto tiempo había pasado en aquel lugar, tanto tiempo que cosas tan sencillas como esa no las alcanzaba ya, su corazon se había alimentado de odio durante mucho tiempo..

Temari sabía que a él le costaba entenderlo, y estaba algo apenada por ver lo que aquel lugar le había provocado.