Yo te Cuidaré
Temari sabía de la dificultad de vivir habiendo perdido lo que más quieres, pero por suerte ella había recuperado lo que más quería gracias a las gentes de Konoha. Mizuki es un componente de la villa, y ella le ayudaría a aplacar su soledad, conseguiría que su oído hacia Naruto descendiese, Mizuki al fin y al cabo es un hombre, habría métodos para conseguir ese objetivo.
Mizuki la mayor parte del tiempo rechazaba la compañía de Temari por lo que ella se quedaba en el cuartito de al lado sin hacer un solo ruido, eso molestaba incluso más a Mizuki pero no se ponía a que permaneciese allí, al menos alguien permanecía a su lado.
Es extraño que buscamos soledad, soledad en la cual no aparezca anda más, en la que podamos pensar tranquilamente, sin embargo nos ayuda que alguien permanezca con nosotros sin decir ni una palabra rompiendo esa soledad convirtiéndola en mero silencio y eso nos reconforta. Es algo que no se puede explicar con lógica, los seres humanos somos ilógicos por naturaleza, pero eso mismo es lo que nos hace tan especiales.
Temari esperaba que Mizuki cambiase, que ese odio desapareciese al igual que hizo el de Gaara, esperaba encontrar algo que curase ese corazón herido y aliviase su alma. Los ojos de Mizuki indicaban que ese odio no era más que un reflejo de lo que realmente sentía.
