(Punto de vista de Kazemaru)

-¿¡¿COMO TE ATREVISTE A HACERLO!- Grite desde la profunda oscuridad que me aprisionaba. Mi corazón latía a mil por hora y sentía como pronto explotaría cual bomba. En ese momento no había nada que quisiera mas que ahorcarlo con mis propias manos, por un momento sentí su cuello entre mis palmas.

(Punto de vista de Kazekuru)

La furia de Kazemaru me provocaba risa, pronto le saldría humo por los oídos, de eso no había duda. Mire el otro lado de la calle en el que, sorpresivamente, había caído ileso Goenji.

-¡ ¡Ya se que dijiste que lo tenias calculado! ! ¡ ¡Pero una de estas veces enserio vas a lastimar a alguien! ! ¡O PEOR AUN, MATARLO!- Juro que casi me revienta los tímpanos con tanto griterío. Por un segundo sentí una incomoda sensación en el cuello mas desapareció un momento después

-Cálmate princesita, míralo, esta bien- Bueno la verdad es que las cosas no salieron como esperaba… De hecho… falle. Lo mire otra vez, tenía cara de haber sido violado. Pero enserio ¿Ese pelado que tiene? Para haber pasado de ese modo tal cantidad de carros y tambaleándose… valla suerte.

-Lo se, lo se…- Dijo tratando de calmarse –Solo… no lo vuelvas a hacer.

-Mmm… pues, no prometo nada- Dije desinteresado y con una sonrisa en los labios mientras lentamente caminaba a mi destino. Aun tenía en espera la fase dos de mi plan…

(Punto de vista de Kazemaru)

Mientras Kazekuru se alejaba tranquilamente, mire por última vez a Goenji. Suspire. Solo espero que este bien…

En un principio no tenía ida de a donde nos dirigíamos, ya había pasado un largo rato desde el incidente y poco a poco las casas se hacían más escasas. Kazekuru miro al cielo sin detener su andar; el sol aun resplandecía pero no faltaba mucho para que se escondiera tras las montañas. Finalmente se detuvo…

-¿Qué… hacemos aquí?- Pregunte con voz melancólica. Sabía perfectamente que lugar era ese, claro que si. Era el bosque de inazuma, uno de los pocos lugares de la ciudad en los que los árboles crecían altos y libres, en mi opinión el lugar más bello del planeta.

-Pasaremos aquí el resto de las noches- Declaro en voz alta, inspeccionando el espacio con ambas manos en las caderas –Oye- Dijo de repente -¿Te estas poniendo melancólico verdad?- Pregunto divertido.

-No- Mentí con sequedad.

-Que nena- Rió levemente sin dudar la verdadera respuesta. Suspiro con esa desgraciada sonrisa suya –Pues no te culpo, es un lugar muy bello en realidad- Se quito la mochila de la espalda y desato la pequeña red en la que cargaba el balón.

-¿Vas a… practicar?- Pregunte con un pequeño miedo comenzando a nacer en mi interior ¿Por qué razón lo querría? Mas debía mantenerme firme, no le haría nada a mis amigos, todo estaría bien… A quien engaño, a miles de personas mas a las que podría lastimar. Y después de lo de Goenji no se si podría soportar mas bromas como esas; no les hacia daño, de acuerdo, pero mentalmente me estaba volviendo paranoico en extremo. Cada movimiento que hacia me tensaba con solo pensar en que es lo que pasaría.

-Claro ¿No es obvio?- Remarco ignorando mi nerviosismo. Casi pude sentir el sudor bajar por mi frente –Ahora cierra el hocico que necesito concentrarme- Pidió con abrupta amabilidad. Cerró los ojos y tal y como dijo, se concentro.

El meteorito púrpura intensifico su luz iluminando la oscuridad del abismo. Un agudo dolor pincho mi corazón. Rechine mis dientes tratando de contener un agonizante quejido; mis piernas cedieron ante el cansancio haciéndome caer de rodillas mientras sostenia mi palpitante órgano que latía a mil por hora.

Kazekuru abrió los ojos y después de unos segundos una maquiavélica sonrisa posesiono sus labios. El balón que tenia en sus manos ya no era blanco y negro; se había tornado morado y negro, justo como el que antes tuvimos. Salto alto, ágil como un gato, dándole una patada al balón, que lanzado al aire, con una agraciada chilena. De tronco a trono rebotaba, ¡En un instante regreso! parecía que nos golpearía en un parpadeo mas con una fuerza brutal detuvo su potencia, lanzándolo de nuevo a los altos árboles. Se aventuro veloz entre el bosque siguiendo la dirección de la pelota. Con un deslice se detuvo frente a el, pateándolo nuevamente. Estaba seguro de que en mis ojos no cabía el asombro al ver lo que el veía. ¿Cómo era posible ser tan veloz, ágil y fuerte? Ni siquiera una gota de sudor había resbalado de su frente en aquel momento. Como maravillado estaba también asustado. Nuevamente la pregunta retorno a mi mente ¿Para que necesitara practicar? ¿Qué es lo que quiere con esto?

El tiempo pasó, no puedo decir cuanto la noción del tiempo que tengo en el abismo es muy bizarra… apenas si puedo contar días. Para ahora Kazekuro había practicado como loco, no había parado un segundo y tampoco se le había escapado un solo balón. Bueno… al menos no hasta ahora. El oscuro balón que soltaba una invisible estela opaca paso junto a el a escasos centímetros. Cuando rebotó y pudo finalmente quedarse quieto sobre el ceded salvaje del bosque, mi otro yo lo miro. Lo que al principio era solo una mueca inexpresiva se torno a rabia.

-¿Qué es esto?- Me pregunte en voz alta ante una curiosa sensación -¿Será..?- ¡Si! ¡Era eso! ¡Lo que había dicho Kazekuro que sentía¡ Finalmente, aun que fuera muy leve, podía sentir todo lo que el de una manera en la que no me afectaba, era la manera en que el siempre sabia como me sentía. Yo también podía hacerlo, mas no me había dado cuenta hasta aquel momento. Kazekuro estaba quemándose del enojo, pero no era hacia nadie, sino hacia si mismo… -Kazekuru…?- Y de mi boca salieron las palabras sin que yo lo ordenara -¿Estas bien?- Pregunte levemente preocupado. ¡Pero que diantres me sucede! ¿¡Me estoy preocupando por el maniático que me tiene encerado adentro de MI cuerpo? Era justo como Haruna me había dicho -.- soy amable aun que no lo quiera "Esa es tu naturaleza Kazemaru" Decía con una suave risita "Y ni tu ni nadie lo van a poder cambiar por que esta en tu sangre ¡Es simplemente incontrolable!" Haruna… como los extraño a todos… Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando sentí que Kazekuru sonreía placenteramente, pero no era una de sus sonrisas que demostraban que solo quería molestar a las personas a mas no poder, una de arogancia, no, era una que parecía casi forzada por que en su interior se carcomía del enojo. Para mi asombro, tomo delicadamente el balón entre manos y con un simple movimiento… lo pateo más fuerte que nunca lo había hecho…

Mi corazón se detuvo momentáneamente y la razono no era la energía que me estaba quitando el meteorito, si no lo que había provocado el tiro de mi contrario… Ante nosotros estaba el bosque y más de seis fuertes y ancianos árboles se hallaban partidos por la mitad, destazados en el suelo. Las hojas caídas por el impacto planeaban suavemente a nuestro alrededor. Inhale y exhale despacio sentía comos si me hubieran golpeado el pecho…

-¡Por favor!- Dijo nuevamente divertido -¡No te pongas así Kazemaruuu!- Alargo levemente la u. Respire profundamente.

-Si, pero…- Dije con rostro inexpresivo –No tenias por que destruirlos…- Exploto en una cruel carcajada ante mi y con cada segundo que pasaba las cosas de mi montaña de problemas me aplastaban mas y mas, una montaña tan grande de remordimientos y temores que se tambaleaba con un suspiro. De mis ojos querían resbalar lagrimas -¿Pero que…?- Se detuvo momentáneamente al sentir algo y al darse cuenta de lo que era volvió a explotar entre risas -¿Estas llorando? ¡¿Estas llorando!- Afirmo como si no hubiera cosa más hilarante en el planeta tierra. Y así era… de mis ojos resbalaban lagrimas por que ya no podía contenerlas mas, esta vez, me había roto las barreras…

-¿Se, seguro que esta bien aquí?- Mi temor a caer de aquella altura había superado a mi tristeza y enfado contra Kazekuru, por que no podía haber escogido peor lugar par pasar la noche.

-¡Por su puesto que si Ichirouta!- Respondió algo… ¿Alegre? –Te dejaría dormir en el suelo pero ya que eso no es opción pasaremos la noche donde yo lo mande. Además, si piensas un poco te darás cuenta de que mi elección es muy lógica. Si dormimos abajo del árbol nos pueden atacar animales.

-Bueno, si, eso lo entiendo. Pero ¿No pudiste haber escogido una rama… mas abajo?- Cuando mi lado opuesto miro hacia el precipicio mi corazón me salto del pecho, eran mínimo 20 metros de altura.

-¡No hagas eso gallina!- Dijo Kazekuro sosteniéndose el pecho con algo de temor –Todavía algunas de nuestras emociones están unidas y si no quieres que nos desplomemos contra el suelo te recomendaría que no lo hicieras- Me regaño como a un niño pequeño.

-Hm- Quejándome en silencio me arrincone un poco más en la oscuridad. El se acomodo tranquilamente en la rama que apenas era más ancha que mi cuerpo, tal ves medio metro de ancha era. Se sentó con calma para después sacar una manzana de la mochila, acción que me hizo dudar sobre algo.

-¿Ahora que?- Me pregunto con rudeza al sentirme.

-No has comido como durante un día ¿Qué acaso tampoco requieres alimento como todo ser humano?- Bufo un pequeño sonido antes de responder.

-Como como cualquier otro ser humano Ichirouta. La diferencia es que soy más resistente… y mejor en todo sentido- Se halago con arrogancia. Mi estomago rechinó en el oscuro lugar –Eso es simplemente absurdo- Hablo algo incrédulo –No deberías necesitar comida ahí y aun así tienes hambre- Rió levemente mientras mordía la fruta.

-Disculpe su majestad- Dije sarcástico y algo enojado ya que era 100% cierto que tenia hambre –Pero no tengo control sobre los ruidos que mi estomago quiera hacer?

-Hay Kazemaru, eso no es lo único en lo que no tienes control- Se burlo mientras contemplaba la negrura de la reciente noche –Es decir… mira tu vida, es un completo desastre- Sonrió ante sus palabras contemplando las resplandecientes estrellas -¿Habrá persona alguna mas desdichada que tu?- Se pregunto acurrucándose contra el tronco y colocándose la capucha de los Emperadores oscuros como manta. Suspiro agotado por el arduo entrenamiento pero con una satisfactoria mueca –Buenas noches desastre- Me deseo (o eso creo).

-Si…- Susurre; mas el ya había caído en un profundo sueño. Me mantuve contemplando el aumentado resplandor púrpura del Meteorito, lo observe unos largos segundos -¿Habrá persona alguna…?

Abril: Pues no me gusto tanto siento que esta terrible -.- pero era esencial para la historia. Espero les gustara su largura, es un regalito por mi tardanza de siempre n.n

Daré agradecimientos especiales a los que aun me comentan; PEOPLE! I LOVE YOU!

-Mizuki-chan-18 siento tu amor n.n

-o0Michi Suzukaze0o

-SaskiaKazeElric

Y a tai y a suki drum. Gracias por darle una oportunidad al fic! Y Tai… gracias por los… tres comentarios totalmente iguales? Jaja XD gracias!

Y chicos ¡No desesperen que ya mero ya sali de vacaciones y chanse y me prendo más con la escritura y publicación! ¡Los quiero CIAO chicos!