¡hola! Esta vez, creo, el capítulo es más corto de lo normal, y con muchos dialogos sencillos y es que esta historia, como bien dije atrás, se acerca a su final por lo que quiero darle a cada escena un trato justo. Por ahora afortunadamente tengo algo de tiempo libre, por lo que se me verá más seguido por aquí. (oh)
Sin más lo dejo con el capitulo. Por cierto que estoy regalando un drabble. A elección de la ganadora jeje. Al final del capitulo explico el asunto.
¡Gracias!
Rosas, Crisantemos y Tulipanes
Su pálida faz con su característico sonrojo color melocotón permanecía seria, como una máscara perpetúa que parecía inquebrantable, Kiku suspiró rompiendo ese estoicismo.
"De verdad, lo lamento" fueron sus palabras "Pero él…no solo salvará el patrimonio de mi familia, sino también a mí…de mí mismo"
"Pero que dices...Kiku!" Arthur levantó la voz suavemente en respuesta al miedo que estaba experimentando; incapaz de creer lo que estaba escuchando. No podía ser posible, que en tan poco tiempo su primo hubiese extendido la mano y le hubiese arrebatado aquello que más preciaba, por difícil que le resultara admitirlo.
"Por favor entiéndalo…" El pelinegro atestó de forma firme y entonces extendió su mano abriendo la palma para mostrarle el anillo que poco tiempo atrás los hubiese unido en una promesa. Falsa pero una promesa a final de cuentas.
"Te dije que ese anillo sería tuyo, y quiero que así sea…aún" El rubio replicó con la voz frágil, el dolor en su pecho le penetraba como agujas amenazando con partirle y estallar en una marejada de vértigo y sufrimiento.
De repente, Arthur pudo ver la mano de su primo sobre el hombro del pelinegro quien dejó caer el anillo al suelo antes de darse la vuelta caminando y alejándose con Ned.
"Oh no..no..no.."
"¡Aaaah!" El gritó ensordecedor de Arthur replicó por completo en su habitación; la resolana de un nuevo día le dio de lleno en la cara y el chico no hizo más que taparse los ojos con la mano. Pudo entonces sentir que estaba en su cama, recostado y aquella visión, sumamente incomoda, no había sido más que un sueño.
"Una pesadilla…" dijo al recordar la escena que le había hecho gritar de forma tan desesperada. "Y encima de todo muy ridícula…"
Cuando se hubo vestido no tuvo más remedio que bajar al comedor a fin de tener su desayuno para comenzar el día, de camino al lugar dio la orden a uno de los sirvientes para que preparase los caballos, tal y como había sugerido el día anterior a Kiku. "Las cosas deben seguir su curso" pensó.
Al llegar pudo entonces encontrar a su fiancé sentado en la mesa siendo – nuevamente- interrogado por sus padres.
"Entonces" dijo la madre, mirando a Arthur mientras éste tomaba asiento a un lado del chico pelinegro. "¿sabes leer?"
Kiku parpadeó un par de veces, pareciendo inmutable a las insinuaciones de la mujer quien le miraba intensamente.
"Por supuesto, puedo leer, y me gusta hacerlo" respondió firmemente.
"¿Oh si?"
"Absolutamente" expresó y entonces bebió de su jugo dándole prioridad a su bebida antes de continuar "En inglés, Chino y Japonés"
"Ah!" Ella fingió no sorprenderse "Que altanero"
"La altanería es cuando alguien se pone en un lugar que no le corresponde por encima de su nivel" replicó Kiku.
"Y eso es exactamente lo que estás haciendo…" El tono ácido y agudo de la madre de Arthur era filoso.
"No" contestó con calma "Solamente dije lo que soy capaz de leer, si alguien se considera inferior por eso no es asunto mío"
La mujer hizo un gesto de sorpresa, como si le hubiesen otorgado el más ofensivo de todos los insultos. "¡Arthur!" llamó a su hijo. "¿¡Cómo es que has elegido a...a...a semejante chiquillo!?...insensato…pretencioso….irreverente…. ¡Esto no se va a quedar así!"
"Madre…."Dijo entre suspiros "Precisamente por eso, porque es una persona asertiva" dijo volteando a ver a su fiancé quien solo le dedicó una mirada aburrida. "Además, es cierto, él no incurrió en una falta"
"Necesitas mi aprobación para casarte…"
"Oh no" aseguró "No es como si fuese a esperar que estuvieran o no de acuerdo" dijo firmemente. "Cual sea, será mejor que nos vayamos" Arthur se puso de pie, estando seguro de haber ganado la discusión. "Aún tenemos muchas cosas que hacer" Kiku suspiró irritadamente antes de ponerse de pie y hacer una reverencia para excusarse y salir de la habitación junto con el ojiverde.
"Vaya" Arthur espetó después de unos minutos cuando ambos caminaban hacía el campo propiedad de la familia "Con tus respuestas, no pensé que fueras capaz contestar de esa manera"
"No le ha faltado el respeto a nadie" contestó con voz firme pero seca.
"Estas muy a la defensiva, te recomiendo que te calmes un poco y mantengas las apariencias"
Kiku suspiró irritadamente y le miró de frente "¿Es que acaso no va a ofrecer sus disculpas?"
"¿Yo?" Arthur soltó una risa sarcástica "¡Oh por favor! Si yo no he hecho nada"
"Nada, más que ese ataque de celos que le ha dado anoche"
"¿¡Celos!?, por favor, ¿De dónde sacas esas ideas ¿Mh? Solo me molestó que fueras capaz de estarte paseando por los jardines a tan altas horas de la noche con Ned ; pero no por celos sino por lo que puedan interpretar los demás,"
"Oh, ya veo, aun asi, estoy esperando sus disculpas" Respondió tranquilamente. Arthur infló las mejillas a punto de responderle cuando vio a su primo lejano a escasos metros de ellos dos; Ned iba montando uno de los caballos de la familia, como si el destino se hubiese encaprichado en hacerlos coincidir.
"Oh no…" musitó Arthur resignado ante tal situación. Volteó a ver a su fiancé quien saludó con la mano al otro quien se aproximaba a ellos; Arthur no pudo evitar recordar su pesadilla. Se sacudió los pensamientos y entonces tomó a Kiku del brazo, quien caminó al paso del Inglés, más a fuerza que por ganas, para seguirlo por el prado. "También daremos un paseo por caballo, como te mencioné" Kiku infló las mejilla y suspiró resignadamente mientras se acercaban más hacia donde estaba el establo y para disgusto de Arthur, más hacia donde estaba su primo.
"Estaba pensando en lo que dijiste anoche" Fueron las palabras con las que Ned, aun sobre el corcel, se dirigió a Kiku, quien alzó la vista. Arthur, atrás de ellos fingió desinterés por la interacción de ambos.
"¿Acerca de qué?" Preguntó el menor de los tres.
"Anda, pisa aquí" Arthur le susurraba para ayudarlo a subir al caballo "Me alegro que recordaras que hoy montaríamos y vistieses ropa adecuada" Señaló.
"También con Kimonos se puede montar" respondió Kiku una vez arriba.
"Si, pero no" añadió el británico de manera terminante. A ambos Ned los veía seriamente, sin embargo de manera desinteresada respecto a Arthur quien después de ayudar a Kiku, se montó en su propio corcel. "Lento, lento" dijo "Si empieza a ir más rapido, jalas la riendas"
"De acuerdo" asintió y entonces regresó su mirada hacia Ned, para mortificación de Arthur. "Perdón, ¿en que estábamos?"
"Sobre lo que decías, ayer" repitió "aquella comparación entre tulipanes y crisantemos"
"¡Ah!" Kiku exclamó mientras Arthur andaba sobre su caballo de forma solemne fingiendo desinterés.
"Kiku" Ned dijo de manera suave y el aludido le miró fijamente "¡Ah! ¡Así que es eso!" Respondió y Ned asintió una sola vez.
"Así que estoy en lo correcto, tu nombre significa crisantemo"
"Crisantemo…" susurró Arthur de forma tan suave que aquello pasó desapercibido por los otros dos. Cuando pensaba que no había algo más acerca de su fiancé que pudiese sorprenderlo, aparecía el hecho de aquel significado. "maldición" pensó Arthur. "Si de por sí, el nombre sonaba encantador, el significado es…" Un ruido de pronto lo sacó de sus pensamientos…
La amena risa del denominado crisantemo.
Arthur abrió los ojos desmesuradamente, ¿Cómo es que nunca había ocurrido semejante escena ante él? ¿Cómo es que, desde que se conocían él, solo había sido capaz de causarle disgustos al pelinegro?
Arthur suspiró frustrado y decidido a dejar de auto-torturarse escuchando y viendo aquella conversación que no hacía más que recordarle su pesadilla de la noche anterior. Arrió al caballo a que apresurara su paso dejando atrás a los otros dos, sin mediar palabra con ellos.
Ned soltó un bufido dándole poca importancia al hecho "Ya le pasará" le aseguró a Kiku, quien montaba cerca de el a paso muy despacio.
"Ah" Kiku habló con desinterés "Quien sabe, de todas formas no me importa" respondió con voz aburrida y cansada.
"¿Ah si?, ¿Problemas en el paraíso?"
"¿Mhm? ¿Qué paraíso?" comentó con voz irónica "Usted bien sabe que nada es lo que parece"
"¿Entonces me dirás de que se trata todo esto?" Inquirió mirándole de reojo.
"Me temo que no puedo"
"ya veo" respondió con poca resignación de nuevo.
Ambos fueron caminando sobre sus caballos de forma tranquila hasta que un chasquido metálico sonó rompiendo el silencio y el caballo que llevaba a Kiku comenzó a ponerse intranquilo.
"¡Calma…Calma!" Kiku suplicaba al caballo que empezaba a mover la cabeza de forma cada vez más violenta y agitando el cuerpo entero dando ligeros brincos. El chico se aferraba a las riendas con fuerza "¡Oh vamos cálmate, por favor!"
A lo lejos Arthur escuchó el lastimero relinchar del caballo. "Kiku…" pensó de inmediato regresando a todo galope. "Oh, por lo que más quieras, dime que nada te ha pasado"
El caballo en cuestión seguía sacudiéndose exclamando relinchidos de dolor, empezó a moverse más violentamente parándose sobre sus dos patas traseras; al ver semejante acción, Ned se bajó de inmediato para tratar de calmar al caballo pero antes de que siquiera pudiera jalar las riendas, el chico sobre el caballo se soltó cayendo de llenó sobre el suelo.
"Kiku!" fue el gritó al unísono de Ned quien se dirigió al chico y de Arthur que recién llegaba para encontrarse con la escena.
"Oh vamos…" murmuró el Inglés tan pronto se bajó del caballo y caminó hasta dónde los otros dos. Ned se encontraba tomando a Kiku para alzarlo.
"Está consiente" Fueron la palabras del holandés tan pronto el pelinegro se quejó levemente. Arthur entonces respiró profundamente
"¿¡Es que ni siquiera pudiste cuidarle!?"
"¿Me estas culpando?..."
Kiku soltó un quejido levemente al tiempo que se incorporaba para sentarse sobre el césped apoyado por Ned.
"¡Por supuesto que sí!..." dijo Arthur y después soltó un bufido, el caballo seguía bramando desesperado. "¿Qué ha sido?"
"No lo sé" Ned respondió poniéndose de pie, no quería hacerse a un lado y dejar a Kiku así, pero no tenía intenciones de hacer todo peor. Así que apenas pudo ir hacia el caballo observó una trampa ratonera en la pata del caballo, Ned pateó la trampa que con ese movimiento soltó de su agarre al animal. "…"
Para entonces, Arthur se había acercado a Kiku quien un cerraba los ojos con fuerza ante el dolor. "¡¿Quién es el idiota que deja esas cosas así!?" bramó mirando a Ned. No era que lo culpase, solo alguien tenía que oír sus gritos.
"No lo sé, pero me lo llevaré para que lo revisen"
"No, yo lo llevaré"
"Me refería al caballo" respondió Ned tomando la rienda de los caballos caminando de regreso a los establos.
"¿Estas bien?" Arthur preguntó una vez que ambos se quedaron a solas. Y el pelinegro asintió.
"Lo estoy…no me he pegado en la cabeza o algo así , pero me duele el brazo creo que caí sobre el"
Arthur entonces le tomó de la cintura para levantarle suavemente "¿Puedes caminar?"
"…si…"dijo tratando de esconder el dolor que sentía en todo el cuerpo a causa del impacto.
"Será mejor que te revisen…"
"No" pidió firmemente "Estaré bien" le aseguró, una parte de él no deseaba tener tanto contacto físico con Arthur; le estaba resultando incómodo. Por alguna extraña y peculiar razón.
"¡Oh! Pero, si te dejas ayudar por él"
"¿A que vienen esos comentarios?"
"Nada más que la verdad"
"…No tengo ánimos de pelear"
"ni yo" aseguró Arthur "por lo que te revisarán"
Kiku suspiró resignado.
"¿Cómo te sientes?" Preguntó Arthur al entrar en la habitación. "Me dijeron que vas a estar bien"
"…se lo dije" respondió el otro aun con el tono de voz seco al tiempo que se acostaba sobre la cama.
"sigues molesto…"
"Por supuesto que si…"
"Escucha…" comenzó pero el otro, quien reposaba sobre su cama tan solo se dio la vuelta.
"…no tengo intenciones de estar peleando, en serio"
"¿Tanto me odias?" Arthur le dijo tomando asiento a su lado sobre la cama.
"No lo odio, pero considero que es mejor que no hablemos tanto"
"¿Por qué no?, dímelo"
"…por que no" Kiku volteó a verlo y le sonrió levemente "Es mejor llevar todo a cabo como está planeado y terminar tan pronto como sea posible"
"Kiku…"
"…me gustaba más usted, cuando no había nada de por medio, aunque haya sido una mentira"
"Lo lamento"
"¿Por lo de anoche?" Kiku preguntó mirándole fijamente y después chasqueó la lengua "No pasa nada, realmente, es cierto dentro de todo, tenemos que mantener las apariencias"
Arthur negó suavemente. "No, en sí, lo siento por todo, también…me gustaba más como eras antes de todo esto, ahora estas a la defensiva todo el tiempo…siento que…"
"¿Mmmh?" Kiku mantuvo su vista en el rubio.
"Siento que por mis acciones, insensatas, perdiste algo que te hacia…muy tú" Arthur sonrió con tristeza "Había algo de curiosidad en tus ojos y ya no está… y ahora cada vez que me miras…inmediatamente frunces el cejo" comentó riendo con dolor "Es una cara como si de verdad te molestase mi presencia jajaja…..En fin," dijo poniéndose de pie "será mejor que te deje descansar, mañana es viernes y …"
"Y el sábado nos presentaremos, lo sé….lo sé" Respondió el pelinegro con un suave tono melancólico.
"Buenas noches" Dijo Arthur ante de salir, dejando a un japonés muy confundido.
"… ¿De verdad pongo…esa cara al verlo?" No pudo evitar sentir un dolor en el corazón, aquella voz con la que se lo había dicho parecía decadente. "Definitivamente…." Se dijo a sí mismo "Lo mejor será que terminado todo esto, nos alejemos…no podemos estar juntos"
"…me gustaba más usted, cuando no había nada de por medio, aunque haya sido una mentira"
Aquellas palabras aun retumbaban en su mente, claro estaba, aquel Arthur que le había presentado no era más que una máscara con la que se había acercado con su plan inicial. ¿Cómo es que todo se empeñaba en salir al revés?
Arthur caminó de nuevo hasta su habitación. Había muchas cosas que no entendía, que no sabía de Kiku y sin embargo, en un tempo excesivamente corto, se había convertido en el conflicto emocional primario de su mente y corazón, más allá, cada pequeña cosa que el pelinegro hiciere le resultaba…
"¿Qué haces aquí?" preguntó curioso y molesto al ver a Francis en su habitación.
"Nada" respondió poniéndose de pie "Me enteré de que tu fiancé se lastimó, ¿cómo va todo?"
"Mal" respondió sin ánimos de entablar una charla "Dado que conseguí que aceptara el compromiso ya-sabes-como. Y ahora me odia" suspiró.
"¡Oh!~… Por un momento pensé que el problema principal era su cercanía con…"
"Ni lo menciones….un momento…" Arthur frunció el ceño con suspicacia "¡¿Cómo sabes eso?!"
"¿Adivinas quien ha estado expandiendo los rumores de que tu fiancé tiene más que una amistad con tu primo lejano? Y dada respuesta tuya… ¿Veo que es cierto?"
"No, no lo es" respondió de forma tajante. "Marianne…"
"ajá"
"Nido de víboras, si esto sigue así…."
"¿Arthur…? ¿Me permites darte un consejo?" Francis inquirió serio, como pocas veces en su vida. Arthur permaneció en silencio.
Después de unos segundos Francis continuó "No dudarán en destrozarlo, en hacerle la vida miserable, no solo en este estrato social Arthur bien sabes que se pueden meter con su familia, y por mucho que no sean ciertos los rumores y las cosas que inventen, es la palabra de alguien como Marianne o…incluso tu madre, contra las de un chico sencillo."
Arthur abrió los ojos y miró sus manos. Era cierto, dolorosamente cierto. En eso, Yao y Kiku tenían razón. Los de arriba no dudarían en pisar a los de abajo.
"Lo metiste en un nido de harpías"
Arthur asintió pesadamente. Aunado a ese hecho, estaba el que Kiku no se sentía realmente bien a su lado, era forzarlo demasiado a una situación por demás pesada, horrible que no implicaba solo unos meses. "Le costara vivir con eso el resto de sus días" dijo más para sí que para su interlocutor.
Enojado, Arthur golpeó la pared con fuerza tan qué enrojeció la piel de su mano pero el dolor del impacto pareció no afectarle. Francis le miro unos segundos seguro de la decisión que Arthur había tomado, tras lo cual no hizo más comentarios y solo se despidió antes de salir de la habitación.
"….no puedo hacerte más daño"
Fin del capítulo 5
¡Gracias por leer este mini capitulo!
Ok entonces, para el asunto del drabble, (si es que alguien lo quiere jaja ) les explico.
Es una trivia, haré dos preguntas relacionadas con este fic ;3 jajaja y quien me las conteste en un el review lo tendrá. Quien lo gané será la primera persona que tenga las dos respuestas correctas.
(No soy la gran cosa escribiendo, pero si lo quieren, yo encantada de escribirlo) daré a conocer al ganador via PM.
La guía de solicitud de request la pueden encontrar en mi blog personal ( tumblr bajo la url neksoma) de cualquier forma, via PM mando el link a quien esté interesada :3
Las preguntas son:
1.-¿Por qué el título de este capítulo se llama Rosas, Crisantemos y Tulipanes?
2.- ¿Cuál es la edad de Kiku en esta historia?.
¡Estaré feliz de ver si participan!
