Nota: wyranah-ST2009 me preguntó por el capítulo que había retirado para subir el final del fic. Pues bien, se trataba de esta pequeña escena que, por su petición, he subido.
Espero que os guste.
Feliz Cumpleaños
La tripulación del Enterprise constaba de cuatrocientas personas procedentes de la mayor parte de planetas del universo conocido. Se trataba de una de las tripulaciones de la flota estelar más extensas y, sin embargo, alguien en la nave parecía recordar el cumpleaños de cada uno de ellos pues el día de su aniversario aparecían sobre sus camas un detalle: una flor, un chocolate, una foto sacada en algún momento incierto y que tenía al cumpleañero por protagonista… durante muchas semanas los que iban a cumplir años se mantuvieron alerta para tratar de encontrar a la persona que era capaz de recordar todas las fechas.
Pero nunca lo consiguieron.
Todo cambió el día del aniversario del Kelvin.
Chekov tenía una misión muy importante y era encontrar a su capitán. En el aniversario de la destrucción del Kelvin, Jim tendía a desaparecer. Pero Chekov sabía que Kirk no podía estar lejos de ingeniería, tal y cómo Scotty le había dicho minutos atrás. Subió hasta los últimos niveles y se encontró al capitán acurrucado entre dos tuberías, leyendo un libro cuyo título no alcanzó a ver.
–Kepitan, perdone qui li moleste.
–Chekov– Jim estaba confundido–. ¿Cómo me has encontrado?
–Eso no tiene importianza siñor– armándose de valor, el alférez se cuadró ante él–. Siñor, me veo in la obligación di pidirle qui mi acompañie. Nicisito qui rivise los datos qui estamos risibiendo in il puente.
Jim pareció dispuesto a replicar pero tomó aire y se puso en pie.
–Vayamos pues– dijo saliendo de su escondite–. ¿Qué estamos recibiendo?
–Si trata de comunicaciones prisidente de la sircanía de Orion. In ellos parisin transmitirse mensajes codificados.
–¿Klingons?
–No lo sabemos siñor. La teniente Uhura está ya trabiajando sobre ellos.
Salieron de ingeniería y llegaron a las cercanías del puente. Antes de entrar, Chekov se detuvo frente a la puerta que daba a la sala de descanso que antecedía al puente.
–Siñor. Io sé qui hoy es su cumpliañios.
–¿Qué…?
–Todos nosotros himos tinido un rigalo il día di nuestro cumpliañios. Crio quí usted es il único de todos nosotros qui no ha tenido il mismo regalo. Así qui permítanos qui nosotros seamos quienes recuerden hoy el suyo.
Chekov abrió la puerta y un sinfín de felicitaciones se escucharon. Jim se encontró a sus compañeros bajo una gran pancarta de cumpleaños. Tomando aire, Jim entró en la sala.
Ya habían pasado un par de horas de celebración, pero la sala seguía bastante llena. Aprovechando un momento de relax, Jim fue hacia una de las mesas a tomar para tomar un vaso de refresco.
McCoy se acercó a él.
–¿Qué tal estás?
–Sorprendido, nunca me hubiera esperado una fiesta sorpresa.
–De eso se trata.
–La verdad es que no sé cómo se te ha ocurrido.
–Yo no he tenido nada que ver, te lo aseguro. Creo que Sulu y Chekov sospechaban que tú eras el ángel guardián de los cumpleaños. Uhura planteó la idea de la fiesta. Shock se encargó de coordinar todos los turnos y Scotty de planificar la fiesta.
–¿Y todo… por mi?– preguntó Jim con un hilo de voz.
El médico le palmeó la espalda y le ofreció una sonrisa.
–Es extraño que, con lo que tú te preocupas por todos, no comprendas por que los demás se preocupan por ti– apretó su hombro–. Espero que esto te sirva para entender que además de mi, que voy detrás de ti por todo el universo remendándote, tu tripulación no está dispuesta a que pases un día más a solas.
Y a pesar de que la emoción le impedía hablar, Jim sonrió a Bones agradecido, sabedor de que, a pesar de todos los problemas que habían sufrido en los últimos tiempos, en la tripulación del Enterprise estaba su familia.
