holas a todos!! Feliz navidad y prospero año nuevo!!! q la pacn d maravilla! est es mi regalito para uds!! espero q les gut!!! muxo muxo!! aki c aclaran cosas q en otros cap no c vn!! rws plis!! en especial d las personas q m han mandado en el anterior! espero q me sigan escribiendoª

No se olvidn d opinar y darm ideas para el proximo capitulo!!


Sobre ruedas

., La tristeza no siempre se va con la sorpresa

La noche era sumamente oscura, a las justas siendo iluminada por unos que otros faroles, que daban al lugar un aire de antiguo.

El mar estaba calmado, las olas eran pequeñas y el sonido que hacían al chocar unas con otras era leve.

El movimiento era armonioso, viniendo y yendo, la suavidad con que se movían las olas era adormecedora.

Un chico de cortos cabellos negros aún escuchaba y veía ese hermoso espectáculo, mientras que sentía un ligero peso en su hombro.

Sakuno hacía unos minutos que se había quedado dormida, recostada en su hombro, aún sentado con aquel vestido negro de verano.

Sus hombros estaban descubiertos, y la brisa era fría, por ello Ryoma no tuvo otra elección que colocarle su chaqueta, mientras él gentilmente se congelaba.

Feh – se quejaba por dentro, el frío comenzaba llegarle, al último había decidido por la chica, en ese momento, por alguna extraña razón lo que sabía sobre "Saku" lo había olvidado, esa extraña imagen de un chico raro, corredor, a quien había visto en la carrera, aquella vez cuando bajo del carro y se encontró con su mirada, era raro, él lo supo, por eso hizo como si nunca lo hubiera visto, tenía pinta de mujer, no obstante en ese momento no quería indagar más, y encontrarse con un hombre un poco rarito

Deslizó su vista por el cuerpo semi-descubierto de Sakuno, estaba descalza, y su vestido estaba lleno de arena, vió a todos los lados, no había absolutamente nadie, no podía llevarla a su casa, ya que vería a su padre, bueno, si a eso se le podía llamar padre; a la casa de el no la podía llevar, su hermano y su papá no pararían de malinterpretar la cosas, y eso era lo último que necesitaba ese día.

Dio un vistazo a su carro, era muy pequeño para que durmiese con comodidad, luego desvío su mirada, hasta ver un auto negro estacionado, era el auto de la chica que se hacía pasar por chico, era el carro de Sakuno.

En el rostro de Ryoma se dibujaron rápidamente líneas de desagrado, respiro profundo, y luego puso nuevamente toda su atención en la chica que tenía al lado.

La tendría que llevar a su casa de playa, a la que habían ido temprano, suspiro, solo había un cuarto matrimonial, donde dormían sus padres, los demás cuartos, donde supuestamente dormían él y su hermano, no tenían camas, ya que ellos en un momento crítico tuvieron que venderlas.

Flash Back

Señor no se acepta este tipo de tarjetas en este lugar- afirmó la vendedora

¿Cómo que no se aceptan?- renegó Ryoga viendo a la chica con molestia

Mada Mada dane- susurró Ryoma con un chupete en la boca

¿Ahora que haremos para pagar esto?- susurró su hermano a Ryoma. No trajimos efectivo, ya que nuestras maletas pesaban bastante, y ninguna de nuestras tarjetas sirven acá, tengo que regresar ahora mismo a la casa, y no podré regresar, podrías venir tu – dijo

No quiero- dijo Ryoma dirigiéndose a la casa que quedaba a unos pasos de ahí, se quedó viendo su habitación, pensando en la musarañas, cuando escuchó una pequeña exclamación

Ya se- grito Ryoga – pagaremos con nuestras camas, costaron mas que lo que le debemos de la comida de la semana – dijo mostrando una sonrisa

Esa fue la idea más estupida que alguna vez tuvo Ryoga, la peor de todas

Fin del flash Back

Ryoma tendría que dormir en los muebles, una gota surcó su cabeza.

Cuando ya estaba dispuesto a cargarla escuchó un sonido.

Era un teléfono móvil, era de la chica, se escuchaba en alguna parte de su cuerpo, pero donde podía guardar Sakuno su celular con semejante vestido.

Ryoma buscó por todas partes, hasta que encontró colgado en su pecho el bendito celular.

Tragó saliva…

Tendría que sacarlo de ahí, lentamente fue sacándolo mientras que este no paraba de sonar…el no quería despertarla, así que tan pronto lejos de su pecho lo jaló.

El nombre de la persona que llamaba no había, tan solo estaba la palabra abuela…

¿Contestaría?…

No tenía otra opción

¿Aló?- contestó Ryoma con voz áspera

Aló, Sakuno…- se quedó callada al escuchar la voz de un hombre

¿Quién habla?- preguntó aunque supiera quien era la que hablaba

¿Quién es usted¿Dónde esta Sakuno?- preguntó comenzándose a poner histérica

Soy Ryoma- dijo como si fuera lo mas normal del universo- Sakuno esta dormida

¿Qué?- se asustó al escuchar esa declaración

Sí, esta durmiendo aquí a mi lado- dijo de lo más ingenuo

¿Qué?- la abuela estaba a punto de darle un infarto- ¿Qué hace usted con mi nieta?- preguntó en el borde de la desesperación, Sakuno se había ido corriendo, y cuando ella fue a buscarla había desaparecido, no tuvo tiempo ni de preguntarle a donde se dirigía

Ella me llamó, su padre le pego ¿No es cierto?- dijo sintiendo amargura en cada palabra que decía

…- se quedó callada por un momento

Si usted esta de parte de ese bastardo- dijo un poco molesto aún viendo la mejilla roja de la chica- Pues le aviso que ella no se irá con usted

¿Ella te llamo? – dijo un poco más calmada, aunque sea ese chico cuidaría de ella por ese día, y lo haría bien por lo que escuchaba en su voz

Sí, ella me llamo- dijo en tono neutro- y vine a por ella – susurró

Cuídala- dijo – cuídala por favor, no dejes que salga, que su padre ira a buscarla y le obligara a hacer algo que ella no desea, yo seguiré llamándola mañana por la mañana, tal vez venga a mi casa, dile por favor eso- pronunció la abuela confiándole su nieta a un desconocido, era lo mejor comparado con su padre

Ryoma colgó

Guardo el celular en su bolsillo del pantalón y volteo.

Vió a la chica, y con delicadeza fue separándola de su cuerpo, la colocó sobre la arena por un momento, y luego paso una mano por su cuello y la otra por sus piernas, cargándola.

No fue nada difícil, no pesaba casi nada, era demasiado liviana, a tal punto que parecía como si estuviera cargando una simple maleta, su vestido se deslizaba por sus piernas, la cabeza apoyada en el pecho de Ryoma, mientras que sus manos se aferraban a su polo.

Ryoma cogió sus zapatos y fue caminando lentamente para no despertar a la chica.

Cuando ya hubo llegado a la casa de playa, apoyó a la chica en el filo de la pared y rebuscó rápidamente las llaves en su bolsillo.

Las encontró, abrió la gran puerta de cedro oscuro, y la deslizo con toda la paciencia del mundo, era una persona profunda, de pensamientos profundos, difíciles de entender, y a veces, tal cual estaba pasando en ese momento se quedaba indagando mucho más, dejándolo en un estado absorto.

Aquella mujer, que estaba a su lado, a la cual había besado con tanta dulzura, como queriéndola proteger, como queriendo estar con ella para siempre… aquella mujer le estaba robando sentimientos, sentimientos que tal vez también eran mentira, talvez ella lo engañaba, para saber más sobre él, estar más tiempo para evaluar como conducía, pero algo no encajaba, qué iba a ganar ella haciendo eso, tan solo ganar aquella montaña, eso sonaba absurdo, a menos que fuese tan ambiciosa para desearlo a toda costa.

Acaso estaba pendiente de sus habilidades que pensaba que iba a quedar con él entre los finalistas¿Acaso estaba tan segura?

Ryoma vió a la chica con cierto resentimiento, las emociones que había sentido en aquel beso, eran inexplicables, esos labios eran tentadoramente sabrosos, aquellos cabellos que con afán toco, esa boca que exploró, fue como sentirse en la cima.

Fijo la atención en sus labios rojizos, semi abiertos, el aliento tibio… eso era lo que el deseaba, pero…pero¿rebajaría su orgullo por una chica?, ella no debía saber que le gustaba, sería su ventaja, lo utilizaría.

Ryoma cargó a la chica nuevamente, tratando de no concentrar su atención en un punto fijo…sus labios…

La llevo a través de la sala, aún a oscuras, tratando de no chocarse con algo, entró al cuarto de sus padres, prendió la luz como pudo, camino algunos pasos, hasta estar justo al frente de la gran cama.

Posó a la chica suavemente en la lecho, subiendo sus piernas y tapándolas con las sábanas, se sentó a su lado, tratando de no hacer mucho peso a un lado.

Prendió la pequeña lámpara que estaba en la mesita de noche, y volteó a ver a la chica, un pequeño rubor apareció en sus mejillas, sintiendo aquello desvió su vista hacia su ventana, debía descansar hasta mañana, era mejor no despertar a la chica.

La dulzura que estaba sintiendo por ella era repugnante, no lo aceptaría, por qué aquella chica, y no otra, por qué no Emi, siendo tan bonita, no lo entendía, no obstante por el momento ignoraría lo que estaba sintiendo.

Despejó el mechón que tenía sobre el rostro, dio un pequeño beso en su frente y se fue.

…ella no había mentido…no había mentido sobre su padre… lo sabía muy bien

Al día siguiente…

Sakuno abría lentamente los ojos, los parpados aún le pesaban por la luz que emanaba desde la ventana, el cuarto estaba iluminado por todas partes, los rincones oscuros tenían tan solo una tenue luz.

Sakuno se sentó en la cama, viendo la habitación con cierto asombro, propicio de lo desconocido y familiar que le parecía.

Era la habitación de la playa, se acordó sabiendo que el día anterior había venido antes de regresar a su casa y…

Las imágenes de lo ocurrido pasaron por su mente, ya sabía por qué no estaba en su casa, no obstante por qué se encontraba aquí era una pregunta que no lograba resolver.

El auto…

La playa…

El llanto…

El beso…

¡El beso!…

Sakuno se sonrojó al recordarlo, le había besado…

Y sintió tanto con ese beso, que hubiera preferido quedarse ahí durante horas…

Pero se quedó dormida, debe ser por eso que Ryoma la dejo aquí, se había preocupado por ella, pero acaso él sentía algo por ella para haberla besado, o tan solo fue porque la situación lo ameritaba.

Estaba tan confundida, ella sí había sentido algo especial, pero no sabía si él también lo había sentido, ideas confusas permanecían latentes, mientras ella se lavaba el rostro y las manos en el baño que conocía.

Paseó por el pasadizo aún sin zapatos, talvez Ryoma los había dejado en la playa, eso ya no importaba, no obstante a medida que fue avanzando a la entrada de la inmensa sala, encontró sus zapatos tirados en el mueble, "qué muchacho para mas descuidado"

Los colocó en el piso, mientras lo hacía escuchaba sonidos del mueble de cuero que había en la esquina, lentamente se fue acercando, encontrándose con la imagen de Ryoma durmiendo, se veía tan mono, tan sexy, parecía un angelito diabólicamente hermoso.

Sakuno se sonrojo tan solo viéndolo respirar…

No quería que él la viese sonrojada tan pronto despierte, no quería que él se diera cuenta que existía sentimientos hacía el…

Era mejor preparar el desayuno…

Sakuno abrió la puerta de la refrigeradora con una sonrisa en el rostro, encontrando algo de comida ahí, debía ser el mismo caso de ella, en verano los sirvientes se encargaban de llenar todo lo que necesitasen los dueños, y cuando ellos se hospedasen se encargarían de otras cosas.

Había todo lo que necesitaba para hacer un desayuno digno, ella había aprendido pocas cosas de su nana, de todos modos haría su esfuerzo, cogió algunos huevos, el aceite, los panes, la mermelada, la mantequilla, y fue poniendo la mesa mientras intentaba preparar algo.

Los primeros dos huevos fueron intentos fallidos, Sakuno con cada intento perdía la paciencia, soltaba algunos pequeños gritos y le pegaba de vez en cuando a la sartén.

Los últimos intentos definitivamente fueron los mejores, no eran perfectos, pero sobrepasaban sus expectativas.

Ryoma por su parte empezaba a despertarse por el olor, sus ojos aún entrecerrados sabiendo muy bien quien era la que preparaba todo aquello. La veía sin que ella se diese cuenta, sonriendo por dentro al verla renegar, efectivamente le faltaba mucho…

Bostezo abiertamente para que Sakuno se diera cuenta de su presencia, levantándose lentamente para que ella tuviera tiempo para calmar la impresión.

Vió sus ojos abrirse notablemente, mientras que un sonrojo iluminaba sus mejillas, definitivamente se veía dulce.

Tenía manchas de harina de pan en el rostro, las manos las tenía metidas entre tanto alboroto.

Buenos di…días R…Ryoma – tartamudeó limpiándose lo que podía de su rostro, no lo logro, nada en realidad, pero tan solo intentarlo le pareció a Ryoma el acto más tentador que había visto

OHhh – bostezó tallándose los ojos lentamente - ¿Qué haces niña?

O.o Cocinando para el desayuno Ryoma- contestó como si fuera algo obvio aún utilizando esa dulce voz- E…Espero que te guste

Ryoma se paró a su lado paseando su mirada por todas las cosas que había utilizado, había ensuciado más de lo necesario.

Has ensuciado hasta el suelo con leche- dijo viendo el piso mojado

Lo…Lo siento- tartamudeó viéndolo tan cerca de ella, era tan alto, ella estaba sin zapatos mientras que el no tenía polo, tan solo estaba con sus pantalones deportivos y sus medias blancas

Parecían una pareja de recién casados tratando de preparar algo juntos

Ryoma cogió un poco de la masa que había preparado, la probó y luego al notar que le faltaba algo pasó su dedo por la mejilla de Sakuno dejándole una marca de crema y masa.

Ryoma – se quejó ella

Le falta sal – dijo neutramente

No le falta – susurró Sakuno a la vez que le manchaba la cara con harina- Así dice la receta, dijo ella cogiendo un libro que había encontrado en la pequeña biblioteca

Le falta sal – repitió echando un poco

Ryoma- decía Sakuno viendo como su postre estaba siendo arruinado

Momento después…

Esta salado – dijo Ryoma viendo a la chica que ya estaba sentada en la mesa probando lo que había hecho

Pff- se quejó Sakuno en silencio tratando de pasar el desayuno por alto, todo era culpa de la persona que estaba sentada frente a ella en ese momento

Lo demás esta bien- dijo mostrando una sonrisa con sorna

Lo se, lo demás no lo tocaste- pensó Sakuno – Lo demás esta delicioso – dijo al final

Terminaron de comer en silencio, ninguno sabía que decir o que decir, tan solo se restringían a masticar los alimentos y verse de vez en cuando. Sakuno evitaba la mirada de Ryoma, mientras él trataba de encontrarse con la de ella para así saber lo que estaba pasando por su mente.

Sakuno estaba cansada de siempre ser ella la que rompiese con ese silencio incomodo, esta vez no iba a ser diferente

Gracias- dijo – Lavaré los platos- susurró recogiendo las cosas

¿Por qué lo haces?- preguntó Ryoma viendo a sus ojos, aunque ella tuviese aún su mirada en la mesa

¿P…Por qué hago q…que? – preguntó extrañada, la mesa estaba por alguna razón tomando toda su atención- Solo estoy levantando la mesa- dijo tratando de responder su extraña pregunta

¿Por qué estas conmigo?- dijo aumentando su seriedad

Sakuno no quería decirle que porque le gustaba, porque había disfrutado todo el tiempo que había pasado con él, porque por alguna reacción se estaba enamorando de ese arrogante que estaba frente suyo, no le podía decir, aunque tuviera esa mirada acechándola.

No podía decirle que a la primera persona que pensó cuando estaba triste fue a él.

Y…Yo – tartamudeó sabiendo que en ese momento sus manos temblaban, se había puesto fría

Ryoma tomó esa reacción como si estuviera aceptando lo que había hecho, lo estaba utilizando, eso era lo que se notaba al ponerse pálida.

Su pregunta se refería a otra cosa, ambos malinterpretaban cada palabra que decían.

¿Por qué no me dijiste que eras una corredora?- le preguntó molestándose cada vez más

¿Qué?- se extraño al darse cuenta que con eso se refería su pregunta¿Cómo pudo enterarse de eso?…definitivamente habían cosas que no puso mucha atención, así que Ryoma era mucho más inteligente de lo que pensaba, más que inteligente era estratégico

¿Por qué no me lo dijiste?- dijo levantando la voz, era una embustera

Yo…Yo NO creí que fuera necesario Ryoma- susurró, él lo sabía pero ¿desde hace cuanto?

¿Qué no era necesario? – se levantó de la mesa bruscamente – Me has estado utilizando, sabes bien que si tengo sentimientos hacia ti no correría con todas mis fueras

…- Sakuno se quedó callado comprendiendo todo lo que decía su acompañante – Yo…Yo no quise

¿No quisiste utilizarme?- dijo indignado

Yo no lo hice con ese propósito- dijo tratando de aguantar el sollozo que estaba a punto de salir

Ryoma miraba hacia otro lado

¿Entonces con qué propósito? – dijo fijando su atención en la ventana

Yo…A mi…Yo…yo siento que eres especial para mi, no en el sentido de la competencia, si…sino que siento que tu...tu me gustas- reaccionó Ryoma viéndola- Yo…Yo no tomé esto como una competencia…quería ser tu amiga…quería ser …mas que eso – su voz se fue achicando a tal punto que a las justas Ryoma podía escuchar

Chik chick, sonidos desde la parte de afuera se escuchaban, sonidos de una cámara, o talvez más, Ryoma vió por la ventana, habían cientos de paparatzis, reporteros en la puerta, en las ventanas, en todas partes.

Sakuno se asombró, escondiéndose detrás de Ryoma, si su papa viera esas fotos la mataría, esa sería su condena.

OH no – susurraba Sakuno

Espera aquí- dijo Ryoma moviendo su silla y dirigiéndose a la ventana para cerrarla.

Señor Echizen ¿Qué relación mantiene con la señorita Ryusaki? – decía un reportero con una cámara detrás

La señorita Ryusaki se casará según lo que dijo su padre hoy en la mañana…- dijo una chica con un micrófono en manos

¿Q … Qué?- Sakuno y Ryoma dijeron al mismo tiempo, aunque no se escuchó ya que había un barbullo afuera

¿Son amantes?- dijo uno de ellos

¿Qué sucede?- dijo sakuno sentándose bruscamente en el suelo, y comenzando a sollozar

No responderemos preguntas- dijo Ryoma cerrando las cortinas

Señor Echizen- gritaba

Señor…

Señorita Ryusaki – gritaban los demás – Aclaren esto

Definitivamente saldrían en las noticias, eso molestaba mucho a Ryoma, iba a poner en peligro la relación de padre a hija con Sakuno.

No quería pensar más en eso, salir y retarlos sería lo que hubiera hecho hace mucho tiempo, no obstante no tenía alguien a quien proteger, si salía en ese momento Sakuno se metería en problemas, y los periodistas argumentarían mentiras acerca de su relación.

Ryoma se quedó viendo a Sakuno llorar en el suelo, lamentándose mentalmente, se arrodillo, recordando las palabras, las preguntas que le había hecho con descaro, así que en verdad ella lo quería… era algo extraño, sabiendo que la conocía hace poco, pero eso no cambiaba lo que habían sentido la noche anterior mientras se besaban.

Sakuno vió arrodillarse a Ryoma, a su altura, luego sintió sus brazos estrecharla contra su pecho, la estaba abrazando, no lo podía creer, él la estaba abrazando de la manera que uno abraza a una persona amada.

Sakuno lloró…

Su padre había dicho una mentira… ¿se debía casar con ese tal Kaidoh? Ella no quería eso, no quería casarse por orden de su padre, ella quería estar con Ryoma.

Ella también lo abrazo, mojando con sus lágrimas su torso descubierto.

Las fotos de hoy talvez saldrían mañana en el periódico, debía prepararse para lo que vendría, cualquiera malinterpretaría una foto en la que estuviese un chico sin polo, una chica con tan solo un pequeño vestido, despeinada, despeinado…

Su padre efectivamente la mataría… eso talvez lo pensaría luego.

La mañana siguiente por la mañana…

Ryoma- susurró – Ryoma

Uhm…- solo decía

Ryoma, despierta- decía Sakuno tratando de levantar a Ryoma quien se había quedado dormido en sus piernas.

El día anterior, habían estado abrazados por toda la mañana, en la tarde hablaron de todo, de todo lo que no sabían, de cómo Sakuno había aprendido a correr.

Flash Back

Es comprensible que hallas corrido ya que tu padre y tu hermano lo hacía – dijo Sakuno

Ese viejo… no lo hice por él, prácticamente me obligaron, pero al fin y al cabo terminó gustándome- dijo Ryoma viendo a Sakuno quien apoyaba su cabeza en su hombro

Eso se nota- dijo Sakuno ahogando un pequeño suspiro

¿Y tú? – dijo Ryoma neutro de un momento a otro

F… fue pura casualidad, siempre me gustó todo lo relacionado a carreras, a decir verdad ese no era mi mundo, pero yo investigue y prácticamente me metí en ello, tratando de copiar los movimientos de otros autos hasta lograr perfeccionarlos… Ahora tengo mis propios movimientos con mi estilo en cada giro- dijo Sakuno viendo sus dedos- Mi papá aún no sabe, ni siquiera sabe que tengo ese carro

¿No lo sabe?- se impresionó

No- negó ella – Y no pienso decírselo, sería para que me dejara sin nada, una mueca se reflejo en su rostro, era de tristeza

Ryoma colocó su cabeza sobre la de Sakuno

Yo cuidaré de ti – pensó él

Fin del Flash Back

Ryoma despierta que pesas- dijo la chica tratando de despertarlo, se veía tan lindo renegando para despertar

Ahí- se quejaba él, levantándose

Se sentaron ambos en el suelo, viéndose el uno al otro, Sakuno sonrió abiertamente a tal escena, y Ryoma la imito.

Esta vez sabían que sonreían de verdad hasta que alguien toco la puerta, las sonrisas cayeron siendo reemplazadas por miradas de temor.

Ryoma se levantó poniéndose el polo que estaba encima del sofá. Abrió la puerta lentamente esperando no encontrarse con nadie a quien quisiera botar.

Tan solo se encontró con algunas miradas de turistas que llegaban a la playa a esas horas.

No hay nadie- dijo en voz alta

Sakuno dio un hondo suspiro más de alivio que de sorpresa.

Ryoma por su parte bajo la cabeza, encontrándose con el periódico

"¿Amantes?"- leyó en la portada, no podía creer que tan rápido pasaban las noticias

¿Qué ocurre Ryoma?- dijo Sakuno dirigiéndose a la puerta

Nada…Nada- repitió él

¿Qué sucede Ryoma?- Sakuno se había percatado de su tono de voz

Ryoma volteó y le dio el periódico en las manos, Sakuno ahogó un pequeño grito. El artículo decía así:

La pareja estaba alojada en la casa de playa

Del señor Echizen, según lo dueños del local del lado

La señorita Ryusaki pasó la noche ahí

Justo ese mismo día, su padre anunció su boda con el señor Kaidoh,

Un gran empresario en finanzas.

¿Será cierto que son amantes?

Por las fotos se diría que si

La fotografía que ilustraba aquel falso periódico, era una escena que Sakuno reconoció, pero con una pequeña diferencia.

En la foto salía Sakuno manchando a Ryoma con harina, Ryoma cogiéndola de la cintura como queriendo besarla, aún sin polo.

Parecía una escena erótica, nada comparada con la del día anterior.

Sakuno se sentó rendida en el sofá.

¿Qué diría su padre?…

O mejor dicho, porque había dicho que se casaría con aquel empresario que a las justas conocía.

Ryoma se sentó a su lado sin verla solo dándole un vaso con agua.

Eso- dijo neutralmente como siempre – Esto, te ayudará a pasar los nervios

G…- Sakuno lo vió sorprendida- Gracias- dijo tomando

Tu abuela llamó ayer- le contó el chico cogiendo una almohada del sofá y colocándola en sus piernas

¿Llamo?- preguntó

Eso es lo que dije- respondió- dijo que te llamaría temprano

¿Qué dijo qué?- Sakuno no podía creer que su abuela halla hablado con Ryoma

Que llamaría temprano- dijo perdiendo la paciencia- Talvez llame dentro de un rato

Uhm – afirmó Sakuno entre sus pensamientos

Pasaron unos minutos más en silencio, cada uno tratando de resolver un enigma en su mente, tratando de procesar lo ocurrido en tan solo una semana, que tan rápido podía pasar las cosas, que tan rápido alguien podría morir, qué tan rápido alguien podía enamorarse, qué tan rápido la felicidad se convertía en tristeza. Todas aquellas preguntas estaban en ambas cabezas.

Ry…- dijo

Sak…- pronunciaron al mismo tiempo

Tu primero- dijo Sakuno

No, habla tu – le respondió él

Tengo miedo- terminó Sakuno viendo al frente, con los ojos viendo un punto fijo en la nada, tratando de ser fuerte

Ryoma se asombró de tal declaración, hasta ahora la había visto tan frágil, pero esta vez era diferente, aquella fragilidad se había convertido en una vulnerabilidad prominente.

Veía a la chica asustada¿tanto así le asustaba su viejo?, no lo sabía…pero al menos estaba dispuesto a averiguarlo, no iba a dejarla ahora que ya la conocía mejor, aún recordaba la conversación de su abuela, diciéndole que la cuidara ya que su padre la encontraría.

La encontraría…

Ryoma procesó aquello por unos minutos

El periódico…

La casa de playa…

El ya sabría donde se encontraban.

Ryoma se paró rápidamente, cogiendo todas sus cosas, poniéndose las zapatillas casi parado.

Le dio sus zapatos a la castaña y la jaló.

¿Qué pasa Ryoma?- preguntó siendo jalada hacia la puerta

Solo apúrate- dijo secamente, Sakuno se limitó a hacerle caso

Pero la mala suerte estaba de su lado, no era un buen día definitivamente, lo que trataban de hacer era en vano; Ryoma tragó saliva, Sakuno se aferró a su brazo, y al abrir la puerta…

Hola Sakuno – dijo

Padre- susurró

Continuará


Espero q les hlla gustado bwajajajaja soy mala neh?? jajaja no naa q vr!! viene lo interesante muy pronto!! ojala q m sigan apoyando !! espero q estn todas dispuestas a dejarm un rw!1 en especial a las q ya m han estdo acompañando desde el inicio!

prometo no demorarme en bajar los otros capitulos! se lo feo q es esperar a q un fic q t gust se demore!! imaginenc el suspenso!

x eso como kiero q sean felices les bajare mas rapido s es q m dejan rw! 120 para la proxima o mas...si m dejan mas les hare el cap mucho mas largo!!!

las q recien leen mi fic espero q m dejen rw! para conocerlas

feliz navidad y prospero año nuevo

les desea

Reika Namino