Hola!! a todos!! que tal han estado? bueno aqui les traigo un nuevo capitulo que espero que les guste, a mi me ha gustado escribirlo espero q uds tambien se diviertan
Quería agradecer todos los reviews que me han mandado, en especial a los que me han dado opiniones sobre el lemmon! voy a tratar de mejorar, con cada paso q de! les prometo :D, en este cap tmb hay un lemmon diferente espero q les gust!
Agradezco tambien a paola y a itsuko-chan --- aunq ella aun no lo a leido! le doy prmiso :D
Sobre Ruedas
por: Reika Namino
10-. Un cuadrado amoroso
Ryoma pestañeó unas cuantas veces hasta darse cuenta de que no se encontraba a su lado.
Se preguntaba a dónde diablos se había ido, tenía un humor de perros y todavía…ella no estaba.
Se sentó en el borde de la cama, tallándose el ojo derecho, mientras que con la mano izquierda buscaba su bóxer en el suelo.
Recordaba la noche anterior perfectamente, y sabía que había sucedido lo que recordaba, Porque sino hubiera sido así, no se hubiera despertado a las cuatro de la tarde, ni estaría desnudo.
Buscó con la mirada a Sakuno dentro del cuarto, respiró resignado, no se encontraba ahí, de repente sintió olor a quemado.
Diablos – susurró corriendo con el bóxer puestos hasta la cocina
Al llegar, Ryoma sonrió al ver a Sakuno tratando de apagar la olla, era tan descuidada, tratando sin resultados apagar la olla y dejar que esta se humeara era una de las cosas que más le gustaba de ella, verla sonrojada, maldiciendo por lo dentro, tratando de ser dulce mientras que estaba molesta.
Se fijó en el camisón que traía puesto, en las largas piernas que tapaba con el, en el cabello ondulado reposando en sus hombros, parecía una diosa, su diosa, solo de el y de nadie más.
Respiró con dificultad, no por el olor a quemado que entraba a sus pulmones, sino que sentía que cada vez que le miraba se le movía el corazón a mil por hora.
Se sentó en el sillón sin hacerle ruido, viendo como se movía sakuno en la cocina ¿Qué trataría de hacer?, el humor que tenía antes había desaparecido, pareciera que cada vez que estaba junto a ella todo mejoraba, diciendo todo, se refería a todos los ámbitos que abarcaba su existencia.
Itayyy!- decía Sakuno cada vez que trataba de mojar la olla, no podía creer como se había quedado dormida en el sofa, debe ser…, se sonrojó notablemente, solo estaba cansada, nada mas
Ryoma sonrió en su mente, todavía estaba en bóxer, no quería sorprender a la chica así, pero era inevitable, se acercó por detrás, viendo la espalda de la chica moverse con elegancia, su pequeña silueta que era tentadora a sus ojos.
La abrazó con delicadeza, pegándola a su pecho, respirando ese aroma que le encantaba.
Sakuno se estremeció
Ry…Ryoma- susurró - ¿Qué haces?- dijo tratando de zafarse de ese agarre
¿Por qué cocinas cuando no debes?- le susurró en el oído, haciéndole pequeñas cosquillas
Yo…Yo- Sakuno se quedó callada
Mejor siéntate, no es necesario que cocines- le dijo aún sin soltar el abrazo – Quiero mimarte un poco- dijo besando levemente su cuello, Sakuno se estremeció
Ryoma- se quejó, antes de tener una muy buena idea- Si quieres mimarme, ayúdame a preparar la cena- dijo volteando, besando la mejilla del chico con timidez
Ryoma no podía creerlo, estaba con un mandil, luego de ponerse unos pantalones deportivos había decidido ayudarla, era raro, viéndolo de tal punto parecían una pareja de recién casados, ella picando las verduras con una delicadeza indescriptible, mientras el con el ceño fruncido trataba de encontrar un buen postre.
Se sonrojó, al percibir lo que esta pensando, ya era bastante vergonzoso verse cocinando, peor sería que Sakuno lo viese sonrojado, de todos modos ya tenían suficiente confianza ¿no? Solo faltaba estar más relajados.
Encontró un postre perfecto, no muy difícil de hacer, y era muy rápido.
Ryoma ten cuidado de ensuciar mucho – decía Sakuno sin mirarlo sentía una clase de tensión en el ambiente que comenzaba a incomodarle, era hermoso estar con Ryoma, pero en ese momento cada uno parecía estar en su propio mundo
No te preocupes- dijo en su tono neutral, aún viendo hacia el libro, no quería levantar la mirada, sentía sus mejillas arder, y bueno obviamente si levantaba la mirada, ella se iba a dar cuenta
Cuando ya había terminado, Sakuno puso la mesa, indicándole a Ryoma dónde debía sentarse, el aroma a comida había dejado más relajado a ambos jóvenes, sentándose, tratando de hablar amenamente.
Sakuno tenía una sonrisa de oreja a oreja, que no desaparecía aunque estuviera masticando los alimentos, Ryoma la observaba de reojo con mirada de niño viendo embelezado a una persona que comenzaba a ponerse rara.
¿Por qué estas tan contenta?- le preguntó de frente sin saber que reacción ocasionaría en la chica
…- No respondió, bajando la mirada sonrojada, era difícil hablar sobre sus sentimientos, siempre había sido tímida
"Tengo que vencer este miedo" pensaba "No tengo nada a que temer, estoy con Ryoma", apretó más fuerte su puño, arrugando la camisa de Ryoma que tenía puesta.
Porque me siento…libre- susurró fijando una mirada tímida en Ryoma- M…Me siento libre estando contigo…
…- Ryoma se quedó callado como buen hombre calculador, tratando de descifrar raramente lo que sucedía y luego sonrió, no con esa arrogante sonrisa, más bien una que solo le podía dar a Ryoma
Se levantó de la mesa, sintiendo la mirada asombrada de Sakuno, se acercó a ella arrodillándose para quedar a la misma altura. Le acarició la mejilla ocasionando que Sakuno cerrara los ojos por la sensación que ocasionaba su tacto.
Acarició su mejilla lentamente sin pasar a mayores, disfrutando lo que veía, disfrutando ver el rostro sonrojado de Sakuno, era tan bella, que le empezaba a costar respirar.
Yo…R…Ryoma – susurró Sakuno sujetando la mano de Ryoma
"Acaso no iba a permitir que la acaricie¿estaba quitando su mano?" esas clases de preguntas indagaban en la mente del príncipe, sintiendo como Sakuno movía su mano de su mejilla.
Ryoma abrió los ojos desmesuradamente al sentir que Sakuno colocaba su mano en su muslo, colocándola ahí, dejándolo libre.
Yo…q…quiero…que me acaricies- susurró en el borde del sonrojo, tan nerviosa que a las justas podía pronunciar bien las palabras, se acercó a él y le besó, con pasión, que al principio Ryoma quedó petrificado, para que luego continuase con lo que había comenzado Sakuno.
Era sorprendente cosa que a Ryoma le encanto, como tomaban confianza a medida que pasaban los días, cómo Sakuno se había liberado de las presiones que la sociedad alta le había ocasionado, le gustaba pensar que era la única chica no superficial de todas aquellas mujeres que ostentaban en conquistarlo.
La amaba no había duda, talvez no se lo diría directamente de la nada, no obstante estaba presente en su mente, en su alma, en su cuerpo.
Por otro lado Sakuno pensaba cosas diferentes, como cómo aquel chico rebelde pudo fijarse en ella, cómo pudo fijarse en aquella chica tímida que a las justas se conocía a si misma, que por poco y no tenía un ideal, acaso se había dado cuenta de lo que guardaba en su interior, aquella chica que llamaba en salir a la luz, la que le encantaban las carreras, la que por decisión propia quiso correr, la que por primera ves luego de haberlo deseado tanto pudo contradecir a su padre por el…por el, aquellas palabras resonaban en su cabeza, era por él, sonrió mientras besaba alegremente a Ryoma quien acariciaba sutilmente su pierna.
Te acuer…das…que …que te cono…conocí por una apuesta- decía Ryoma entre besos y jadeos
¿Te acuer…das…de la piscina?- preguntaba también Sakuno
Entre…entre cuando tu te estabas bañando- susurró perdiendo el aliento mientras poco a poco iba desabotonando la camisa de Sakuno
Eje- sonrió Sakuno sintiendo como el deslizaba su mano abriendo los botones- Aún…n…recuerdo cuando te gane en nuestra carrera luego la…fi…fiesta de Tezuka – dijo Sakuno tratando de peder aquella timidez profundizando el beso, sus lenguas chocaban frenéticamente, saboreando mas allá de ellas, saboreando los labios, Ryoma dio un sutil mordisco en el labio de Sakuno haciéndole temblar
E…Eso no es cierto- dijo Ryoma besando ahora su cuello
Si lo es- decía Sakuno mientras despeinaba acariciando a Ryoma
Ryoma logró sacarle la fastidiosa camisa, dejándola con los pechos descubiertos no obstante tenía ropa interior, maldijo entre dientes, debía ser gentil, no debía dejarse llevar por le momento, debía hacerle sentir como la persona más importante en su vida.
Tiró la camisa a un lado y la abrazó, sintiendo el corazón palpitar, la sangre pasear por su cuerpo entero con extrema rapidez, provocando que ambos cuerpos temblasen por el contacto, Sakuno acarició la espalda descubierta de Ryoma, sabía bien que eso le encantaba, se paró lentamente quedando al mismo nivel de Ryoma, respirando con dificultad ya que Ryoma se había apoderado de sus pechos, besándola mientras los masajeaba, Sakuno pensó que en cualquier momento perdería el equilibrio, sus piernas temblaban amenizándola con no sostenerla mas, Ryoma se estaba apoderando de sus emociones, de sus sentimientos, de su cuerpo, mientras ella no hacia nada para pararlo.
Ryoma sin pensarlo dos veces, cargó a Sakuno quien se moría de vergüenza ya que prácticamente estaba desnuda, besó el pecho de Ryoma mientras veía donde le colocaba.
P…Pero es el sillón- jadeó Sakuno viendo donde le había puesto
Hay espa…cio suficiente- susurró colocándose sobre ella, apoyado en ambas manos, mientras que veía dulcemente a Sakuno, quien se tapaba con ambas manos
Besó sus labios con frenesí, acariciando el cabello de Sakuno que poco a poco se iba relajando.
Sakuno pudo notar como sus ojos cambiaban de color, antes ámbar ahora dorados puros, se veía con tanto deseo en mente que la inmuto, su cabello negro despeinado, su frente con sudor por la pasión, al igual que ella; se veía tan tentador, jadeando impasiblemente, mientras se dirigía a su cuello, con rapidez, regalándole mordisqueos, besos, lamidas.
Con su mano derecha jugaba con su ropa interior, acariciando sus piernas, mientras iba jalando y soltando la tirita de la ropa interior.
Sakuno soltaba gemidos ahogados por cada beso, tratando de guardar la compostura, aunque se le hacía un poco difícil sabiendo que Ryoma no iba a parar.
R…Ryoma- soltaba gemidos sonoros que se escuchaban en toda la sala- Por favor- pedía ella para que continuase sin parar.
Ryoma lamió el valle que producían sus pechos, no podía explicarse por qué su piel era tan sabrosa, era un vicio.
Le encantaba escuchar esos gemidos ahogados de Sakuno, sentir como temblaba cada vez que el tocaba su pecho, sabía que eso le encantaba, la adicción era palpable, Sakuno se reducía en el mueble, apretando sus manos contra las espalda de Ryoma, a punto de rasguñarle, pero no le dolía, le excitaba, le excitaba sentir esas delicadas manos tratando de sujetarse a él.
Respiro hondamente, se le escapaba el aire, y era casi imposible de respirar normalmente, Sakuno no dejó que Ryoma continuara con aquello, dio la vuelta quedando ella sobre él.
El sofá era realmente grande, era como una cama normal, así que no había ningún problema.
La chica perdió el control, viendo aquellos ojos dorados fijándose en ella, solamente en ella, mientras que ella veía como el pecho de Ryoma subía y bajaba con rapidez.
Estaba sentada sobre el, con sus piernas a cada lado, sentía la excitación del chico entre sus piernas, aún teniendo ropa ambos… ¿Ropa?
Sakuno bajó su mirada, viendo a Ryoma con su pantalón puesto¿Cómo era posible que Sakuno estuviese con tan solo la ropa interior, únicamente con la de abajo, mientras Ryoma esta prácticamente todo tapado?
Sakuno temblorosamente fue sacando su pantalón, sin la ayuda de Ryoma, quien en ese momento se limitaba a verla con una pequeña sonrisa, se estaba convirtiendo en una pequeña pervertida, en su pequeña.
Cuando Sakuno estaba dispuesta a sacar también su bóxer no se lo permitió
No Saku, aún no – le dijo con dificultad, Sakuno obedeció acercándose a su rostro para besarlo tiernamente en los labios, quería que desde ese momento todo comenzara con emoción, le haría sentir a Ryoma todo lo que él había hecho por ella.
Se acercó a su oído, susurrando palabras que ni siquiera ella misma entendía, lamió su oreja, jugando con el lóbulo de Ryoma, que empezaba a gemir con más fuerza, de una manera gutural.
Sakuno fue regalándole pequeños besos, por todo su cuello, hasta llegar a su pecho, y luego subir a su boca.
Lamió sus labios, que se abrieron con el contacto, juntaron desesperadamente sus lenguas, jugando con ellas, tacaron sus dientes, hasta el paladar, como queriendo sentir más, como queriendo sentir todo lo que había por explorar.
Los pezones de Sakuno estaban erectos, y Ryoma los notaba, cada vez que rozaba su pecho mientras le besaba, era una de las máximas sensaciones.
En ese momento no había dudas, no había nada que temer, ellos se amaban, más allá de los cuerpos, eran sentimientos que se demostraban de esa manera y mucho más.
Estaban aprendiendo a amarse, de una manera descontrolada, de una manera erótica, ambos cuerpos sudando, ambos cuerpos tratando de alargar aquel momento de gloria que le proporcionaba el otro.
Ryoma no lo soportaba más, sentía su miembro arder de la hinchazón, esa chiquilla había logrado excitarlo hasta tal punto en que necesitaba descargarse, pero debía esperar…
Sakuno sentía el miembro de Ryoma crecer entre sus piernas, ella evidentemente estaba húmeda veía a Ryoma sufrir, no deseaba eso, quería lo mejor para los dos.
Rozó con la punta del dedo índice el pecho de Ryoma, acariciando sus abdominales, luego su ombligo, Ryoma por su parte cerraba sus ojos, sentía cada tacto de ella arder como el fuego hasta que…
Abrió desmesuradamente los ojos, fijándose en donde colocaba su mano Sakuno, cómo había logrado llegar allí abajo, había perdido toda pizca de timidez, acarició su miembro a través de la ropa interior, tratando de aliviarle el dolor, tratando de Ryoma sintiera la misma pasión que estaba sintiendo ella en ese momento, masajeó viendo como Ryoma retrocedía en el sofá, se iba hacia atrás como impidiendo que ella continuase.
Pe…Pequeña- susurró gravemente de una manera ronca como un animal – Hazlo ya- susurró tomando fuerzas para quedar sobre ella
Ambos se encontraban con las mejillas sonrojadas, con la respiración entrecortada viéndose uno a otro, se desprendieron inmediatamente de las ropas que sobraban, aquella que comenzaban a molestarles.
R…Ryoma- gimió Sakuno al percibir como Ryoma iba rozando su miembro con su intimidad
Ryoma besó nuevamente a Sakuno, sin hacer nada más, tan solo acariciando su ombligo con sus dedos, haciendo que Sakuno suspirara entre el beso.
Grrr.- decía con voz ronca Ryoma, acariciando esta vez la intimidad de Sakuno, jugando con ella, tocándola y luego soltándola, produciendo en Sakuno lo máximo que podía aguantar
Se inclinó, besando sutilmente su intimidad, mientras que con su lengua empezaba su propio juego, sabía como se sentía ella, sabía que luego de esto todo sería perfecto, se levanto nuevamente, esta vez colocando sus manos a cada lado de Sakuno, permitiendo que ella se preparase para lo que vendría, dejando que ella abriese las piernas.
Se acercó a ella, y la penetró lentamente, sintiendo la estrecha cavidad que albergaba su cuerpo eso era, ahora era parte de ella, estaban tan unidos, él lo podía sentir, movió lentamente las caderas, haciendo que Sakuno gritase lo más alto que podía, una y otra vez, tratando que todo fuera maravilloso, sintiendo los nervios a flor de piel, penetrándola como nunca antes, sintiendo Sakuno su ser dentro de ella, sintiendo esa sensación calida que solo el podía proporcionarle.
Sentía algo tibio dentro de ella, estaba nerviosa, no lo dudaba, aquella sensación era aún mayor que la anterior.
- S…Sakuno…ya no puedo más- susurró Ryoma con los ojos a punto de salirse, Sakuno estaba preparada, pero quería algo más, sujeto las caderas de Ryoma apretándolas contra ella, abriendo lo más que pudo sus piernas, sintiendo lo dulce que podía ser.
Sakuno arañó a Ryoma por la pasión, cerrando fuertemente los ojos, mientras que el dolor se convertía en gozó, Ryoma no paró, una tras otras estampidas tratando de penetrarla lo más que podía, hasta quedar rendido.
El clímax se acercaba, Sakuno sintió como si una ráfaga recorriera todo su cuerpo, desde su vientre hasta su intimidad, un liquido caliente pasar desde el hasta ella, eso era, a eso le llamaba amor.
Las convulsiones comenzaron, acechándolos a ambos, ambos temblando con furia, Sakuno abrió desmesuradamente los ojos, viendo a Ryoma quien había echado la cabeza hacia atrás, ella se mantuvo temblando, hasta que no lo aguanto más y dio un gran grito que se unió al de Ryoma.
Cayó rendido en el pecho de Sakuno, terminando con un efímero beso, para quedar rendido, fue maravilloso, todo fue absolutamente perfecto, Sakuno sentía su cuerpo entumecido, la piel sensible, y los músculos como si hubiera dado una maratón completa. Respiró profundamente desde que había comenzado, tocó su frente sintiendo el sudor.
Ryoma con todas las fuerzas que le sobraban logró echarse al lado de la chica, pegándola a su cuerpo, quedando dormido, mientras ella se quedaba viéndolo con una sonrisa llena de ternura.
Ya no tenía miedo de estar desnuda, no sentía frio estando con él, más bien se sentía algo calido a su lado, que respiraba pasivamente mientras ella se le quedaba viendo.
Era tan guapo que le hacía perder la respiración, se acomodó bien, a espaldas de él luego de encontrar algo con que cubrirlo, le ponía tan nerviosa ya que su cuerpo era tan imponente.
Cerró los ojos, abrazando a Ryoma para quedarse profundamente dormida, estaba realmente cansada.
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Hija ¿Cuándo vienes?- preguntó la mujer por el teléfono
Aún no se madre, conocí a un hombre de negocios- dijo en medio de risas
Tu nunca cambias- dijo un poco irritada- Tu esposo acá ha hecho barbaridades
¿Qué?- se sorprendió, hacía bastante tiempo que no hablaba con el, talvez porque su amor había desaparecido poco tiempo después que naciera Sakuno, habían permanecido juntos por su hija, sin embargo no era nada fácil, ver como el hombre que alguna vez amó se convertía en un ogro que no deseara la felicidad de su familia sino su propia felicidad que consistía en el poder; la mujer respiró con dificultad, su única salida fue viajar siempre que podía, sabía que eso ponía en peligro a Sakuno, pero es que no lo soportaba, amaba tanto a su hija que no quiso separarse de su padre para que ella supiera que era el amor paternal, pero esta vez había sido la ultima vez que lo haría, sakuno esta involucrada, acaso quería vengarse de ella, o quería más poder, titubeó por un momento para luego continuar, la madre de su esposo hablaba con ella en ese momento, había aprendido a decirle mama aunque no lo era, se había casado muy joven por lo que solo obtuvo apoyo de ella, ambas estaban de acuerdo con todo lo que estaba pasando - ¿Q…Qué ha hecho esta vez?- dijo con cierto miedo en su voz
Ha mandado a casar a Sakuno- dijo un poco preocupada- A las justas he podido salvarla
¿C…Casar?- dijo asustada, podría decirse que ella era algo despistada que su hija, un poco más escandalosa, pero tenía de igual manera una parte seria- ¿Dónde esta ahora?- dijo su madre
Esta en la casa de su novio- dijo sonriendo su abuela- No, no te preocupes, es buen chico, el la ama, y ella a el
¿Quién es?- dijo histérica mientras con señas decía a las sirvientas que empacaran sus cosas, la madre de Sakuno era aún joven, no parecía casada ya que tenía la voz de una jovencita, su rostro era claro y suave.
Ryoma Echizen – susurró su abuela
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¿Por qué no vas a buscarla?- gritó un hombre joven
No me des ordenes chiquillo, se te fue de las manos, se suponía que debías estar con ella, te la estoy dando- dijo el hombre prendiendo un cigarrillo
Echizen se la llevo shhzzz- dijo molesto no por Sakuno más bien por la trampa en donde había caído, aquel hombre que se encontraba frente a él, había vendido a su hija por dinero, al principio no acepto, pero el le dijo que tan solo la conociera
Pues así lo hizo, la conoció y quedó prendado con ella, no quería comprarla, quería que ella viniese por su cuenta, no obstante el señor Ryusaki lo había conducido a un callejón sin salida, cosa que significaba que no podía escapar.
Disculpe señor- dijo la sirvienta haciendo una pequeña reverencia – Tiene visita- dijo- La señorita Hiroyuki esta esperando en la puerta
Hazla pasar- dijo disgustado
Emi entró a la oficina con una mirada fría, nada comparada con las demás, sabía muy bien que todos los presentes al menos todos los que visitaban al señor Ryusaki tenían esa sensación de ser golpeados por la espalda.
Tenía un vestido blanco, largo que se ajustaba a su figura, traía un bolso crema grande, y unos lentes de sol, su cabello estaba arreglado perfectamente en un moño alto, evidentemente era una modelo hermosa, sin embargo la inteligencia únicamente le salía cuando sabía que estaba en peligro.
Emi se acercó a Kaoru modelando, subió la cabeza y beso ambas mejillas, mientras que al señor Ryusaki ni un ola dijo.
Vengo a decirle que no continuare esto- dijo Emi quedando frente a frente con el villano de la historia – No se tu, pero yo no estoy dispuesta a seguir, yo quiero a Ryoma no para separarlo de tu hija, lo quiero para que me lleve a la cima, puedes decir que tu y yo nos parecemos, pero no es así- dijo Emi arreglándose un mechón de cabello como si su conversación fuera de lo menos importante- Yo solo quiero poder que me de mi esfuerzo y el corazón de Ryoma, tu hasta involucras a tu propia hija
No hay diferencia perra- susurró entre dientes
Esto es todo, no aceptaré tu dinero sucio – dijo cogiendo fuertemente su cartera para darse vuelta sobre sus talones
Kaoru siguió detrás de ella, dejando al hombre de negro totalmente anonadado.
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Estoy viajando ahora mismo – escribió la madre en un mensaje de texto a su hija- No soportaría ver a mi hija mal- pensó- Ryoma Echizen- susurró con una sonrisa en el rostro- Ese chico es realmente lindo, espero nietitos modelos – rió para si, aunque sea sabía algo sobre el
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Sakuno abrió pesadamente los ojos, estaba realmente exhausta y al recordar lo que había sucedido la noche anterior se sonrojo al máximo ¿Acaso sería así todas las noches de hoy en adelante?
Se estiró sobre el sofá, sin percatarse aún que Ryoma no estaba a su lado, cuando de repente escuchó su teléfono móvil sonar con fuerza.
Era un mensaje de su madre que la dejó anonadada, sería mejor hacer algo, llegaría esa noche, y qué pensaría si ella le dijese que estaba quedándose en la casa de Ryoma, la mataría.
Se levanto perezosamente del sofá, tallándose lentamente los ojos, mientras trataba de enrollarse la sábana, se paró sintiendo lo frío del piso, caminando lentamente al baño, se cepillo rápidamente para luego caminar en busca de Ryoma que hasta ese momento no se había presentado.
El se había despertado primero y yacía sentado en uno de los muebles del balcón que daba vista hacia la playa leyendo el periódico, definitivamente parecían una pareja de recién casados.
R...Ryoma buenos días- dijo nerviosa Sakuno
Ryoma no le respondió solo se limitó a hacer una pequeña seña para que Sakuno se sentará junto a él.
La abrazó por la cintura, besando su mejilla suavemente, Sakuno paseó su mirada del rostro de Ryoma al periódico ¿Acaso algo iba mal?
Se separó de Ryoma y cogió rápidamente el periódico leyendo la primera página, luego la segunda, y así sucesivamente. No había nada
¿No hay nada?- preguntó viendo a Ryoma
¿Nada de qué?- dijo él
Nada de nada- dijo señalando al periódico, se veía tan infantil
No hay nada de nada – dijo Ryoma cerrando los ojos y negando con la cabeza
Y por qué me abrazaste con tanta dulzura, como si quisieras decir que algo malo estaba ocurriendo- dijo Sakuno haciendo mímicas como si el la estuviera abrazando
Feh- Ryoma la abrazó nuevamente- Acaso no puedo abrazarte, le dijo al oído produciendo cosquilleos
Sakuno se echó en sus piernas mientras el le acariciaba el cabello
Lograste despertarte temprano- susurró Sakuno con los ojos cerrados
No bella durmiente, ya no es temprano, ya son las 2 de la tarde- dijo Ryoma
¿Las dos?- dijo levantándose estrepitosamente, Ryoma se había salvado de que sakuno le diera un tremendo cabezazo
Sí, las dos- dijo Ryoma sorprendido la chica estaba corriendo hacia la habitación
Ryoma- gritó desde el cuarto- Voy a comprar comida, debes estar muriéndote de hambre, de paso recogeré algo de ropa donde mi abuela, ah! – se sorprendió- Me olvidaba hoy llega mi madre
¿QUÉ?- Ryoma se asomaba entre la puerta, viendo como se cambiaba Sakuno
No espíes Ryoma- gritó Sakuno tirándole una almohada que esquivó con facilidad – Como te decía mi madre vendrá hoy¿quieres conocerla?- preguntó
¿Eh? – Ryoma se sentó en el borde de la cama
Solo decía- dijo sonrojada- Si no quieres… Si no quieres no hay problema
No, si quiero, bueno no se, no hay problema- dijo Ryoma sonriendo con nerviosismo
No te preocupes, no es como mi padre- dijo Sakuno cambiándose con la misma ropa de hace dos días
Eso espero- dijo Ryoma poniendo esa mirada vacía viendo como Sakuno se iba dejándolo solo
Sakuno corrió hacia su auto, le dio una mirada, estaba lleno de arena, a tal punto que el color negro ya casi no se notaba, dio un suspiro audible, para luego prenderlo y salir rápidamente a la autopista principal. Izó un cambio rápidamente, sentía evidentemente su auto diferente, no había manejado desde hace dos días, el auto comenzaba a sentirse pesado.
Aceleró, dejando atrás a los demás autos, empezando a sentirlo más liviano, dio un cambio a cuarto y luego a quinta dejando el timón voltear con naturalidad, era cierto esta sensación se llamaba libertad.
Abuela iré a la casa dentro de un momento- dijo a través del teléfono- iré a cambiarme y luego iré a comprar, me entere que mi madre llega hoy día
Así es Sakuno- dijo Sumiré- Hablé con ella
Pienso presentarle a Ryoma- dijo alegremente
OH, es una gran noticia- dijo alegremente su abuela, te espero acá
Esta bien- dijo Sakuno colgando
Dio la vuelta en U para luego voltear hacia la derecha, encaminándose hacia la casa de su abuela.
Pero de repente divisó algo en mitad de la pista que le hizo frenar del todo, por poco Sakuno se fue contra el timón.
Bajó del auto, viendo frente a ella a una hermosa gata frente a ella, era pequeña y con mucho cabello, tenía la cara plana, y parecía un hurón.
Shdddd fui fui – le llamaba sakuno con ambas manos, se había salvado por poco de tener una muerte horrible.
Miao miao- maullaba la gata acercándose a ella con elegancia
Ven pequeña- susurraba Sakuno hasta tener a la gatita en brazos, le dio una mirada y se quedó ahí viéndola
Se parecía a Ryoma, con aquella mirada ámbar a veces sin sentimientos, era peludita, y muy bonita.
¿Tienes dueño?- dijo Sakuno buscando algún collar en su cuello, pero no había nada
Miao – la gata maullaba feliz
¿Quieres que te lleve?- preguntó Sakuno como si la gata le fuera a responder – Quiero enseñarte a Ryoma – susurró acariciándola subiéndola al auto y poniéndola en el asiento trasero
Estacionó el auto en el jardín de la casa, y bajó de el con la gata en manos, camino hasta al entrada y tocó el timbre.
Buenas tardes señorita Sakuno- saludo al sirvienta dando paso a Sakuno
Buenas tardes Hana – le saludó - ¿Mi abuela?- preguntó ya adentro
Se encuentra en el club – le dijo- vendrá dentro de media hora
Entonces, estaré en mi cuarto – dijo Sakuno a punto de subir - ¡Ah!- exclamó me olvidaba
Sakuno se acercó a la sirvienta y le puso un bulto en los brazos
Báñala, por favor – dijo Sakuno
¿Bañarla?- dijo la sirvienta bajando la mirada y viendo el gato – P…Pero señorita, a los gatos no se les baña- dijo viendo con Sakuno subía por la escaleras
Intenta- gritó como si no hubiera escuchado nada
P…Pero- Hana paseó su mirada por el gato que en ese momento le estaba viendo con una mirada neutra, cosa que asusto a la chica, quien se fue corriendo a bañarla
Sakuno cerró la puerta tras ella, y se fue corriendo al baño, se quitó toda la ropa y se dio un rápido baño, no le gustaría hacer esperar a Ryoma.
Luego de ducharse corrió hacia el closet escogiendo la ropa perfecta, sacó una falda blanca, con detalles negros en el borde, una blusa negra estilo colonial con blondas, se puso un pañuelo blanco en el cuello, y dejo suelto su cabello.
Terminó su vestuario con unas balarinas negras.
Su cabello era naturalmente lacio, no obstante como sierre se ponía trenzas o coletas se fue ondulando, en ese momento se habían formado pequeños rulos en sus terminaciones, dando un aspecto de haber ido a la peluquería.
Bajó las escaleras rápidamente, viendo como Hana traía a la gata recién bañada
No se como paso- susurró Hana viendo con incredulidad al gato- Pero se baño con tranquilidad
¿A qué si?- preguntó divertida- Hana dile a mi abuela que vendré en la noche a cenar con ustedes y con mi madre, pienso quedarme acá también a dormir – dijo con un dejo de tristeza, la pasaría lejos de Ryoma
Yo le aviso niña – le dijo dándole a la gata
Gracias- dijo cerrado la puerta tras ella, tan solo faltaba comprar la comida
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Grrrrr- el estomago de Ryoma sonaba cada vez mas alto poniéndolo rojo, en cualquier momento llegaría Sakuno y escucharía ese sonido- ¡Feh¿A qué hora vendrá?
Se fijo en el reloj que había colgado en la cocina, si tan solo Sakuno y él no se hubieran comido todo la tarde anterior, bueno, no se comieron todo, más bien intentaron preparar algo espléndidamente, si no fuera por eso ahora podría comer algo para calmar su hambre.
Será mejor que valla a comprar algo para comer, cuando regrese sakuno comeré otra vez- susurró Ryoma, para él no era problema comer dos o tres veces, aún se acordaba que desde hace unas semanas, luego de haber corrido con momoshiro habían competido en todo, como quien es el come más, o quien corre más rápido.
En lo único que le ganó Momo fue cuando él dijo que tendrían que hacer un reto de quien hablaba primero con una chica que estaba frente a ellos.
Ryoma para nada se rebajaría a eso, o talvez tenía vergüenza, pero no logró vencer al extrovertido Momoshiro.
Cerró la puerta de la casa de playa, debía ser rápido ya que Sakuno no había llevado la llave, tenía que llegar primero que ella.
Caminó sobre la arena lo más rápido que pudo, esta ya no estaba calienta ya que ya estaba atardeciendo, pero tenía que subir al auto e ir al restaurante.
Abrió la puerta del auto con el automático, luego lo prendió, saliendo literalmente disparado del lugar.
"¿Qué sería competir con Sakuno?" se le cruzaba por la mente en cada cambio que hacía. "Dentro de dos días sería la carrera¿Podría él competir de verdad?"
El último día que pasarían juntos antes de la carrera sería el día siguiente, Ryoma pensaba sacarla a pasear, hablar de cualquier cosa menos de eso, sería mejor que dentro de dos días no se vieran en todo el día para que a la hora de la carrera tomaran las cosas en serio.
"Pero… ¿Acaso quería ganarle a Sakuno?… Haría todo lo que ella quisiese"
¿Desde cuando era tan pisado? Eso ya no importaba.
Será mejor que vaya a "cockies", ahí la comida es deliciosa – dijo Ryoma acelerando cuando ya supo su destino
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Tu debes ser Kaoru – dijo Emi ya afuera de la mansión Ryusaki
Y tu la señorita Hiroyuki – dijo Kaoru disgustado, las personas que últimamente estaba conociendo eran demasiado raras
Así que tu también estabas en esto- susurró Emi viendo el rostro des susodicho, parecía una serpiente
Y tu- contesto indirectamente
No lo soportaba – dijo en un chillido – No se como caí en su trampa, mi honor esta muy bajo últimamente
¿Cómo lograste entrar? – preguntó Kaoru, aún se acordaba la conversación de hacía un momento cuando ella había dicho el nombre de Echizen - ¿Es por él?
Eso ya no tiene importancia – dijo Emi abriendo la puerta de su auto
Creo que tu y yo podemos "trabajar juntos"- dijo Kaoru con una idea
¿A qué te refieres?- preguntó ingenuamente la modelo
Vayamos a algún lugar a hablar, no me gusta estar en frente de esta casa, siento una sensación amarga- dijo subiendo el también a su auto – Sígueme
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¿Qué puedo comprar?- pensaba Sakuno manejando entre todos los restaurantes que tenía al frente
Había dejado la gata en el carro con la ventana abierta y le había pedido a uno de los vigilantes que la cuidara.
Suspiro rendida, viendo todas las tiendas de comida.
Cockies- dijo para sí, caminando por la vereda
Hacía mucho calor, sería entrar rápido, ahí había aire acondicionado
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Entremos a comer aquí, yo invito- dijo Kaoru entrando al local
Esta bien- dijo la modelo poniéndose un sombrero para tapar su identidad
Ambos se sentaron, esperando a que la mesera viniese para pedir la orden, se estaba demorando ya bastante, debía ser porque el local estaba todo lleno.
Kaoru paseó su mirada por la puerta que tenía al frente, las personas no paraban de entrar, el restaurante era grande sin embargo había ya bastantes personas dentro, pestañeó un par de veces.
Ese cabello castaño – susurró Kaoru viendo la puerta
El mió es negro – dijo Emi viendo las puntas de sus cabellos
No – dijo viendo a Emi un poco irritado, a veces podía parecer tan inteligente, pero esta vez no fue así – Es Sakuno – dijo levantándose dejando a Emi
Sakuno acababa de entrar cuando desde la otra puerta vió entrar a Ryoma
Ryoma- exclamó cosa que llamo la atención de Ryoma quien le sonrió, que tal coincidencia, Ryoma era tan lindo desde cualquier punto donde lo vieses, ese cabello rebelde, esos ojos ámbar, sin problema podía incursionar en la pasarela
Pero Sakuno no sonrió en respuesta, había visto a la ex de Ryoma acercarse a él seductoramente, a sakuno se le paró el corazón.
Veía el rostro feliz de aquella modelo que se acercaba a él, le abrazaba pegando sus pechos contra Ryoma, pensó verlo sonrojado y la sangre le hirvió, sentía su pulso aumentar a medida que veía a Emi.
¿Cómo era posible que se atreviera a hacer eso en frente de ella?, era bastante arriesgado, Sakuno cuando quería se molestaba de verdad
Sakuno – susurró alguien despertándola de sus pensamientos
Sakuno volteó atontada, al principio no supo de quien se trataba, se le quedó viendo con el ceño fruncido tratando de recordar quien era.
K…Kaoru – susurró viendo los ojos de la serpiente tan cerca de ella.
Ryoma por su lado vió aquello de reojo, como Kaoru se acercaba a SU Sakuno.
Me las pagaras serpiente- pensó para volver a ver a Emi, quien alegremente jugaba con su polo, quien se creía para tocarlo
Volteó nuevamente viendo como Sakuno retrocedía unos cuantos pasos, quería ir donde ella, pero Emi se lo impedía tratando de que él solo la viese a ella que a Sakuno… ¿Qué estaría ocurriendo con Sakuno?, Ryoma estaba realmente nervioso
Kaoru- susurró Sakuno viendo como el besaba su mejilla con lentitud - ¿Qué estaría planeando? – pensó
Vió como Kaoru daba una mirada a Ryoma con una sonrisa, estaban tramando algo, Sakuno estaba realmente molesta, que hacía esa Emi con Ryoma.
No podía creerlo, jamás pensó ser celosa, es que jamás se había enamorado de tal manera, estaba realmente celosa, pero no quería aceptarlo, cuando más tiempo pasaba con Ryoma más se le parecía.
Trató de llamar la atención del chico de ojos ámbar, pero no lo lograba.
Solo tenía una solución
Empujó a Kaoru por la reacción y salió del restaurante sin siquiera comprar la comida para él.
Sakuno- exclamó Ryoma tratando de avanzar para salir por la misma puerta que Sakuno
No Ryoma, tu estas conmigo- dijo Emi impidiendo que Ryoma diera unos pasos
No estoy contigo- dijo Ryoma poniendo aquella mirada que daba miedo, Emi dio unos pasos hacia atrás- Deja de perseguirme Emi, no quiero nada contigo, no te amo y te desprecio- dijo Ryoma dejando a la dolida Emi sola
Ryoma salió del restaurante rápidamente buscando a Sakuno con la mirada, dónde pudo haberse metido, corrió buscándola, dándole pequeños vistazos dentro de las tiendas.
No estaba…
Corrió buscándola, sentía el corazón pequeño, diminuto, que era lo que había sucedido, acaso tramaban algo esos dos.
No lo sabía y odiaba no saberlo.
Respiró con dificultad, había tantas personas caminando que no la podía ver, empujaba, la confundía con otras chicas, pero no eran ella, dónde se había ido, acaso ya había logrado llegar a su carro, eso era casi imposible, el lugar era realmente grande.
Avanzó unos pasos, ya rendido, tratando de hacerse la idea de que ella ya había logrado irse.
Cuando de pronto la vió salir de uno de los baños, con los ojos rojos, con la mirada perdida, caminaba de un lugar a otro lentamente¿Acaso se había perdido?, Ryoma sonrió, aunque sea no se había ido.
Se acercó a ella por la derecha, esperando que ella no se diera cuenta de su presencia, se acercó hasta poder abrazarla.
Sakuno dio un respingo antes de reconocerlo para luego abrazarlo también, apoyando su cabeza en su pecho, tranquilizándose.
¿Te perdiste pequeña?- preguntó Ryoma acariciando su cabello
No- Sakuno dio unas pasos hacia atrás avergonzada- No exactamente
Ryoma sonrió, era tan despistada.
¿Pasó ago raro verdad?- dijo Sakuno tallándose los ojos
Creo que si- dijo Ryoma avanzando dejando a Sakuno atrás quien rápidamente le alcanzó- Estuviste con Emi- dijo molesta
Y tu con la serpiente- susurró entre dientes
Yo lo deje- dijo Sakuno- Tu te quedaste con ella
No es así- dijo herido
Si es así, si es que te gusta vete con ella- gritó llamando la atención de todos
Ryoma estaba rojo, tosió fuertemente, era un momento de debilidad, no había logrado traer su gorro.
¿Estas loca?- dijo por lo bajo
No, no lo estoy- dijo Sakuno cruzándose los brazos, las personas le seguían viendo- Yo te vi sonrojarte cuando se acercó
No es cierto- Ryoma se quejó, se estaba comportando como un niño
Si lo es- dijo Sakuno a punto de llorar- Yo lo vi Ryoma
Las personas que estaban observando a la pareja empezaron a susurrar, diciendo lo malo que era el novio por haberle sido infiel a la linda chica, hablando de que cómo un chico tan guapo podía despreciar a una hermosa chica.
Ryoma volteó lentamente encontrándose con la mirada de todos, no quería decirle a Sakuno la verdad, pero era su única alternativa, que iban a pensar las personas de él cuando terminara esa conversación.
¿Acaso no es cierto?- preguntó Sakuno
No, no lo es- Ryoma se había dado por vencido – Es que…es que, mesonrojealverte – dijo de paporreta
¿Qué?- Sakuno no le había entendido absolutamente nada
Me sonrojé al verte- dijo Ryoma avanzando lentamente dejando a Sakuno con una sonrisa de oreja a oreja, Ryoma era adorable.
Sakuno corrió para darle el alcance a Ryoma, tomando su mano de paso.
Ryoma la vió tan feliz que hasta no tenía remordimientos, estaba feliz ya que por alguna razón sabía que ya tenían confianza el uno al otro, sabía muy bien que Sakuno no se iba a ir con Kaoru, solo faltaba sacar de su vida a Emi, Sakuno debía sentirse insegura ya que Emi era la que más daba miedo.
Sujetó más fuertemente el agarre, y camino hacia la salida, parecían una linda pareja, ambos felices, eso no debía cambiar, pero talvez si lo haría…
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¿A esto te referías?- dijo Emi caminando hacia el su auto hablando con Kaoru
No exactamente- susurró- debemos verlos por separado, quiero hablar con Sakuno
¿Tanto te gusta esa chiquilla?- dijo poniendo su bolso en el asiento trasero
Supongo que si- bajo la mirada Kaoru, no quiero lastimarla – dijo dirigiéndose a su auto
Yo si quiero hacerlo- susurró Emi prendiendo su auto
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Ya estaba anocheciendo, Sakuno y Ryoma habían perdido el apetito para almorzar, se habían quedado caminando haciendo tiempo para ir a comer con su madre en la casa de la abuela, evidentemente Ryoma estaba nervioso, las manos le sudaban y esperaba que todo fuera normal, nunca demostró su miedo a Sakuno, quería que ella se diera cuenta que no temía a su familia.
Ryoma será mejor que te acompañe a casa para que te cambies- dijo Sakuno refiriéndose a la casa donde vivía con sus padres
Esta bien- dijo luego de pensarlo mucho, aunque sabía que no era una buena idea, solo estaban su padre y su hermano, a Sakuno también le tocaba conocer a su familia
Caminaron hasta el estacionamiento, donde debían subirse a su propio carro.
¡Ah!- exclamó Sakuno- Me olvidaba
¿Qué cosa?- dijo neutral
Tengo un regalo para ti- Ryoma la vió asombrada siendo jalado hacia el carro de Sakuno
Sakuno abrió la puerta del auto, sacando un bulto blanco, Ryoma la vió asombrado.
Miao – maulló esa cosa
Mira Ryoma- dijo Sakuno cargando a la gatita en frente de Ryoma
¿Un gato?- se asombró Ryoma viendo a la gata que le regalaba la misma mirada que le estaba dando el ahora
¿No se parece a ti?- dijo divertida sonriendo a punto de reírse por la cara de sorpresa de Ryoma
Ò.Ó – Ryoma volteó a ver a Sakuno- ¿La compraste porque se parecía a mi?- preguntó un poco irritado por la descripción
Miao- maulló nuevamente lamiendo la cara de Ryoma quien estaba petrificado
Se llama Karupin – dijo Sakuno quien ya había pensado en el nombre
¿Karupin?- Ryoma cargó a la gata viéndola
Continuará…
wolas! jeje de nuevo!! opiniones x favor
aclaraciones antes q todo : karupin es hembra, he averiguado lo suficiente para sakr esta conclusion :D en wikipedia sale como la gata d ryoma
para el siguiente cap espero que sakuno se quede sola con ryoga y su papa mientras ryoma se cambia!! jeje see soy mala pero eso creo q voy a poner
luego la cena con la mama de Sakuno, y si es posible tambien el inicio de lo q estaban esperando... la gran carrera!!
espero sus reviews!!!
