Disclaimer: los personajes son propiedad de la increíble Suzanne Collins. Esto solo forma parte de mi alocada cabeza. Aviso/Danger:Abstenerse mentes puras e inocentes, algunas frases o situaciones pueden dañar vuestra sensibilidad. Nos leemos abajo :D
"Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día."
Música de acompañamiento: No more sorrow - Linkin Park
Segundo capítulo: Aquel día
Katniss´s POV
- HE SACADO UN TRECE SOBRE CATORCE –chillo, contemplando el tablón de notas- ¡No me lo creo!
Efectivamente, estaba viendo las notas de las pruebas de Acceso a la Universidad. Lo he conseguido, he aprobado, podré estudiar Literatura. ¡No me lo creo! Doy un fuerte abrazo a Madge, mi mejor amiga, y ambas saltamos de alegría. Conozco a Madge del instituto, ella también llegó nueva en los últimos años, y nos conocimos un día en la biblioteca. Desde entonces estamos siempre juntas, incluso desayunamos juntas. Saco el teléfono y mando un mensaje a Peeta.
"Cariño, aprobé. APROBÉ. Y con notaza, un 13, ¡allá voy Universidad! No encuentro tus notas, supongo que ya las habrás visto pero no me has puesto nada (como siempre) ToT Voy a casa de Annie a celebrarlo, ¿nos vemos allí? Espero que sí, un beso. Te quiero. Katniss."
Llevo con Peeta un año, no uno exacto pero casi. Ya forma parte de mí, no sé qué haría sin él. Todavía me acuerdo cuando lo conocí en vestuario masculino, una larga historia. Nunca creía que me pudiera enamorar de alguien, y mucho menos de Peeta. Comenzó siendo mi mejor amigo pero, no sé cómo, acabamos siendo novios.
Me despido de Madge y me voy a casa de Annie a celebrar nuestro aprobado. Cuando llego ya puedo oír la música a todo volumen desde fuera. Está sonando "Good Time" de Owl City con Carly Rae Jepsen, muy de Annie. Llamo a la puerta y una alegre Annie me abre la puerta.
- ¿NOTA? –me dice, eufórica.
- Trece, ¿tú?
- Trece noventa y cinco con seis –me dice, extendiendo los brazos y dándome un abrazo.
Ambas nos abrazamos y damos saltitos como locas. Annie quiere entrar en la escuela de enfermería, pero con esa nota va sobradísima.
Subimos a su cuarto, que está todo patas arriba. Me tumbo en su cama y rebusco entre el montón de ropa que usa como sábanas.
- Annie tienes demasiada ropa… -la digo, sacando un vestidito de gasa- Buf…
- Lo sé, pero que quieres que haga –me dice, resoplando- Por cierto, ¿viene Peeta?
- Sí, espero –digo mirando el teléfono- No me ha contestado al mensaje…
- Bueno seguro que viene –dice Annie, comenzando a sonreír tímidamente- Así viene Finnick también.
Annie lleva enamorada de Finnick desde el primer día de clase. Yo a Annie la conocía de verla por la biblioteca, era una mujer un poco extraña, siempre en su mundo y sus libros. Hasta que un día la vi leyendo mi libro favorito y comencé a hablar con ella, me dijo que un tal Finnick había venido a pedirle clases de matemáticas y que le había encandilado. Cuando supe que era el mejor amigo de Peeta, Annie se hizo muy amiga mía.
- Venga Kat, pongámonos monas para "los chicos" –me dice, sacando un set de maquillaje.
- Annie, te lo he dicho. Finnick está con Sarah…
- ¡Mentira! –me dice, sacando la lengua- Ya no están juntos.
- ¿Qué?
- Lo dejaron antes de los exámenes, creo que ella se lió con otro –Annie no puede evitar sonreír ampliamente- Esta es la mía.
Tanto Annie como yo cambiamos radicalmente desde que nos juntamos. Antes yo vestía de negro, con amplias camisetas, y siempre pasaba desapercibida. Desde que conocí a Peeta mi personalidad fue más abierta, más alegre, fui feliz. También Annie cambió, descubrió su pasión desmedida por la ropa y la usa a su favor.
- ¡No creo! Peeta no me dijo nada –digo, haciendo pucheros- Bueno vale, ENTONCES hay que dejar a Finnick SIN ojos.
Annie se marcha a la ducha mientras yo me cambio con el vestido me ha elegido. Es un vestido naranja (el color favorito de mi novio) bastante suelto, tiene un vuelvo bonito, al final del vestido el color se degrada hasta un rojo tipo llamas de fuego. A juego con unos zapatos de tacón medio. Me visto poco a poco mientras Annie sale de la ducha.
- ¿Te gusta el vestido? –me dice secándose el pelo.
- Sí, es…precioso Annie.
- Recuerda que yo te peino y maquillo, termino y voy contigo.
Annie termina de secarse su melena negra y se pone a acicalarme. Nunca he sido experta en moda y maquillaje como Annie, asique no me quejo. Tras unos veinte minutos ya estoy lista, me levanto y voy al espejo. Annie me ha hecho un recogido muy bonito, con flequillo a un lado y un par de pelo sueltos por detrás, no muy maquillada. Perfecto.
- Vas a matar a Peeta con ese look, me toca.
Mientras mi amiga se viste yo ojeo el teléfono. Ningún mensaje de Peeta, debe de estar hablando con su padre sobre sus notas. ¿Habrá aprobado? En el examen le vi muy nervioso, espero que sí.
- ¿Katniss? -me dice Annie, volteándome- ¿qué te parece?
Dios, está preciosa. Annie lleva un vestido azul claro con lunares, de escote en corazón, y unas plataformas de cáñamo atadas por los tobillos con tiras. Su precioso pelo está suelto, peinado hacia los lados, y (no sé cómo) su maquillaje hace resaltar más sus enormes ojos azules. Oímos el timbre. No puedo evitar reprimir un chillido de emoción que mi amiga corresponde. Hoy íbamos a salir de fiesta a celebrar nuestros gigantescos aprobados, y los chicos iban a venir con nosotras.
Obviamente, Annie sale disparada hacia la puerta, casi se cae por el camino por los tacones. Yo bajo con cuidado, viendo como la puerta se abre y aparece Finnick por ella. Finnick trae un traje negro con una camisa blanca debajo a medio abotonar, descubriendo su pecho de adulto. No puedo evitar reírme al ver la cara de los dos al contemplarse tan guapos.
- Annie…
- Finnick…
- Hoy estás… -dice Finnick, balbuceando- Estás preciosa.
- Gracias tú….tú también.
Siento algo de decepción al no ver a mi novio tras esa puerta. Acabo de venir de vacaciones con mis padres. Tengo unas ganas increíbles de ver a Peeta.
- ¿Y Peeta, Finnick, hablaste con él? –digo bajando las escaleras para romper el incomodo silencio que se había formado entre Annie y él.
- Katniss, guao, estás genial –me dice Finnick, volviendo en sí- Y no, no sé nada de él. ¿Qué tal tus vacaciones?
- Aburridas, Haymitch quiso ir a ver viñedos y se emborrachó como nunca- comento mientras me llevo la mano a la frente, mi padre no era un alcohólico pero cuando bebía era un show- Tenias que haber visto a mi madre, casi la da algo.
- Fijo que tenía que haber ido Peeta a ayudaros –dice Annie, riéndose en bajo- Como aquella vez.
- Ni me lo recuerdes –dice Finnick- Menos mal que yo no entré a la bañera a limpiarle…
- Prefiero no saber que hicisteis esa noche Finnick –digo llevando las manos hacia delante y negando con la cabeza- Vamos a tomar algo aquí mientras esperamos a Peeta.
Nos encaminamos hacia la cocina, los padres de Annie no estaban hoy asique podíamos ir tomando algo mientras esperábamos al tardón de mi novio. Me siento en la mesa enfrente de Finnick, así mi amiga se puede sentar a su lado, y esta nos sirve unas cervezas.
- Peeta me ha mandado un mensaje –dice Finnick, sacando su móvil y pasándomelo a mí.
- ¿Qué es? –digo, mirando el aparato- ¿Un guasah de esos?
- Whatsup Katniss, nunca te enteras.
Pues no, nunca me entero. Soy nula para la tecnología. Enciendo el aparatejo mientras leo el mensaje de Peeta.
- APROBÉ FINNICK! (14:30)
- Me alegro tío, entonces habrá que salir hoy sí o sí (14:30)
Miro extrañada la conversación, según esto pone que son las dos y media, pero ya son las nueve de la noche. Paso el móvil a Finnick con miedo y me dice que esa conversación no era, que es más abajo. Vuelvo a mirar el móvil.
- No se lo digas a Kat, es una sorpresa :P Voy a casa a cambiarme y esta noche nos vemos(14:31)
Genial, cariño, genial.
- Yadf yego (21:05)
- Vale, date prisa, ¡y escribe bien macho! (21:06)
Devuelvo el móvil a Finnick mientras doy un largo trago a la cerveza. Espero que venga pronto. Cuando dan las once y media de la noche yo ya estoy algo achispada, llevo como tres cervezas y no he comido nada. Annie también se la ve contenta, aprovecha su estado para tocar "sin querer" el brazo de su amigo, para pegarse a él junto al sofá. Finnick sólo se limita a seguirle el juego a Annie, que monos. Estamos los tres tumbados en el sofá, viendo un programa de televidencia bastante gracioso.
- ¿Y qué elegiste al final Finnick? –pregunto yo desde un sillón individual.
- Derecho, era lo que más me llamaba.
- Eso es genial –dice Annie- ¿Pero seguirás trabajando de socorrista?
- Sí claro –dice él, esbozando una sonrisa a su "amiga"- Llevo un año sólo y me encanta. Adoro el agua.
- Yo también –corresponde Annie, riendo tímida.
- Me parece bien –espeto yo.
Entonces oímos un trueno que hace dejar la casa a oscuras. Annie chilla y pega un bote que la hace caer sobre Finnick.
- ¡Joder! ¿Qué ha sido eso? –digo, poniéndome en pie y yendo a la ventana- Mierda, está lloviendo…
- ¿QUÉ? –Annie y Finnick se levanta a la vez y vienen a la ventana.
Vaya chasco, así no podremos salir. Nos quedamos un rato mirando la lluvia con tristeza.
- Iré a buscar velas o algo así –dice Annie, despertándonos.
- ¿Te acompaño? –dice Finnick, mi amiga niega y él se dirige hacia mí- Katniss, igual deberías llamar a Peeta de que no viniese…
- Pero, Finnick, llevo una semana fuera, quiero ver a mi novio –digo, fingiendo un enfado.
En ese momento oigo mi teléfono sonar. Corro hacia él guiándome por el sonido, me doy con la esquina de una mesa en la rodilla pero consigo descolgar el aparato.
- Auch… ¿Sí? –digo, frotándome la pierna.
- Kat…
- ¡Peeta! –digo, en alto, Finnick me mira- ¿Dónde estás?
- Fuera… -oigo la lluvia caer por el otro lado de la línea.
- Pues entra cariño –digo, preocupada por el tono de mi novio- ¿Qué ocurre?
- …
- ¿Quieres que salga yo?
- Si, por favor…
Descuelgo y miro a Finnick que me mira con los ojos abiertos, mientras busco mi abrigo Annie llega con velas encendidas y otras más para colocar.
- Ahora vengo, Peeta está fuera –les digo a los dos.
- ¿Y por qué no entra? ¡Se va a helar de frío! -dice Annie, pasando un candelabro a mi amigo.
- No lo sé, pero se le notaba raro –me voy acercando a la puerta- Intentaré que entre, hasta ahora.
Cuando llego a la puerta cojo un paraguas para salir, oigo a Finnick quejarse por la estupidez de mi novio pero no le hago caso. Cierro a mis espaldas, está jarreando a montones, busco a Peeta con la mirada desde el porche pero no le veo. Camino hasta el borde de la carretera, entonces un rayo enorme cae y yo suelto un grito asustado. Con la iluminación del rayo veo a Peeta a escasos metros de la casa.
- ¡Peeta! –le grito.
Voy andando como puedo (con tacones) hasta mi novio, tiene la cabeza agachada y los brazos enroscados en su estómago. Su perfecto pelo rubio está mojado, sólo lleva una camiseta blanca y unos pantalones vaqueros a medio atar, está empapado. ¿Qué cojones?
- Peeta, está lloviendo. ¿Qué haces así? –le digo mientras llego a él.
Justo cuando llego a su lado le tapo con el paraguas, él alza la cabeza y veo que ha estado llorando. Tiene los ojos super rojos, su piel blanca está casi transparente, le tiemblan los labios y todo el cuerpo, en su cachete derecho tiene la marca de una mano bastante roja.
- Katniss… -me dice, temblando y llorando.
Peeta entonces aparta sus brazos de su estómago. Está venga a emanar sangre, veo que tiene un tajazo en el estómago que le sube hasta el pecho, la sangre sale como una cascada del cuerpo de mi novio.
- ¡PEETA!
Suelto el paraguas al instante, mientras Peeta se desmaya sobre el suelo por la pérdida de sangre. Agarro a mi novio como puedo, mientras chillo el nombre de Finnick y Annie o pido ayuda a gritos.
- ¡Peeta, por favor, aguanta! –le digo, besando su cara, está inconsciente, y llorando sin parar- ¡No te mueras, por favor!
Entonces llega Finnick por mi espalda.
- MELLARK
Se tira al suelo mientras yo sujeto a Peeta, se dedica a revisarle, sobre todo la herida que le cruza todo el pecho. Decido no mirar, nunca me ha gustado ver operaciones sin sangre ni cosas así, poso mi frente en la de Peeta mientras lloro como una loca. Annie llega a mi lado mientras llama a una ambulancia con su teléfono.
- ¡Tenemos que meterle a casa! –grita Finnick- Katniss, déjame cogerlo a mí.
Annie me ayuda a levantarme a mí mientras Finnick coge en volandas a Peeta, todo el suelo está lleno de sangre, y Peeta no para de emanar esa sustancia, sigue con los ojos cerrados. Vamos corriendo a casa, yo empiezo a notar un mareo y me tambaleo en las escaleras.
- Annie, despéjame la mesa de la cocina –dice Finnick mientras lleva a Peeta a la cocina- Katniss, necesito que busques toallas, vendas, ¡lo que sea!
- Va…Vale –digo, miro un momento a Peeta y me dirijo al piso de arriba a buscar algo que podamos usar.
Mientras subo oigo a Finnick gritar el nombre de Peeta para despertarle y cómo le da órdenes a Annie para que le ayude a cerrar la herida que debe tener. Noto un mareo en el estómago, termino vomitando en medio de las escaleras la poca comida que tenia. Como puedo busco unas mantas, toallas, lo que sea. Bajo a todo correr las escaleras, tirando lejos los malditos tacones, y corro hasta la cocina.
En el centro han colocado una gran mesa con un mantel blanco. Peeta está tumbado boca arriba, todo el suelo está lleno de sangre, incluido el de la entrada. Mientras Finnick intenta arrancar trozos de lo que creo que son cristales de botellas del estómago de mi novio, Annie presiona la herida con unos pañuelos.
- ¡Katniss, menos mal! –me dice Annie, tomando una de las mantas y colocándola en la tripa de Peeta- La ambulancia parece que va a tardar con esta tormenta… Necesito que me ayudes.
- ¿Yo? –digo, poniéndome pálida- Yo, no…no puedo…Anie…
- Katniss –me dice Finnick, que también aprieta la herida y está manchado de sangre- Te necesitamos, Peeta te necesita.
- …De acuerdo –digo, suspirando- ¿Qué hago?
- Haz lo que te diga Finnick, ¿vale? –me dice Annie- Iré a buscar agujas e hilo para la herida.
- Vale… –respondo.
Entonces Annie me indica que cuando ella quite las manos, yo enseguida debo poner las mías y presionar fuerte. Tres, dos, uno… Annie se suelta y yo me muevo rápidamente para poner las manos sobre el estomago de Peeta. Conseguido. Veo que la manta se empieza a poner más y más roja. Finnick me indica que debo cambiar la toalla como he hecho antes. Me acerca otra manta y la cambio con rapidez. No puedo evitar ver el estómago de Peeta, creo hasta incluso que le he visto el intestino. Vuelvo a sentir las náuseas.
- Katniss, ahora no –me dice Finnick, que también está apretando el pecho de mi novio- Tienes que ser fuerte.
- Sí...
Miro a Peeta un momento, parece que el calor de la casa le ha devuelto su tono de piel, pero sigue con los ojos cerrados. Entonces miro su pecho, no se mueve.
- ¿Finnick? –le digo- No respira.
- ¿Qué? –me contesta, mira el pecho de Peeta y posa dos dedos en su garganta- ¡MIERDA, JODER!
Finncik suelta las mantas y las tira al suelo. Coloca las palmas de sus manos sobre el pecho de Peeta, aprecio con totalidad de herida. Tiene medio pecho rajado, parece ser muy profundo. Finnick comienza a apretar el pecho de Peeta, con golpes muy fuertes, incluso oigo alguna de sus costillas romperse. Finnick apoya todo su peso en la zona, subiendo y bajando los brazos. Hace los mismo unas diez veces, contando por lo bajo.
Entonces para y se dirige a la cara de mi novio. Le echa atrás la cabeza y le abre la boca. Finnick toma aire y junta sus labios con los de Peeta, tapándole la nariz, y pasándole todo el aire que ha tomado antes. Vuelve a hacer lo mismo varias veces y vuelve otra vez al pecho.
- ¡VAMOS, PEETA, VAMOS! –grita Finnick.
Repite el proceso, pecho y luego aire a la boca, varias veces. Cuando termina una tanda de exhalarle aire a Peeta, Finnick se acerca su oreja a la boca de Peeta. Nos quedamos en silencio, mientras aprieto la herida del estómago, y la del pecho vuelve a expulsar sangre. Entonces veo como el pecho de Peeta se mueve, respira. Finnick suspira aliviado, y algo cansado por el esfuerzo, y vuelve a poner algunas mantas limpias sobre la herida del pecho. Con los golpes, Finnick se ha llenado entero de sangre.
- Al menos respira, ahora le coseremos la herida como podamos y esperemos que llegue pronto la ambulancia –me dice, medio sonriendo- Todo va a salir bien Katniss…
- Finnick, yo…
Vuelvo a echarme a llorar como una loca, pero no suelto las mantas que tapan la herida del estómago. Entonces entre las piernas de Peeta veo asomar más sangre.
- Finnick…mira.
Finnick estira el cuerpo para mirar la entrepierna de su amigo, se queda blanco al ver que sale sangre.
- Joder, ¿qué cojones ha pasado?
- ¿¡Qué ocurre!? –dice Annie entrando a la cocina a todo correr con una bandeja en la mano, se acerca a las piernas de Peeta- ¡Mierda!
- Annie, ¿qué le pasa? –pregunto.
- No, no lo sé con seguridad –Annie abre con cuidado las piernas de Peeta y mira por lo que sería su trasero- Está sangrando del trasero, pero no sé por qué…
- ¿Le damos la vuelta? –pregunta Finnick mientras cambia una toalla
- No, no parece grave –dice Annie, que coge la bandeja de antes- Será mejor arreglarle el estómago primero.
- Vale, Katniss –me dice Finnick dirigiéndose a mí- Creo que no deberías ver esto…
- Pero no quiero dejarlos solos, no…no quiero abandonarlo –digo, mirando a Peeta.
- Katniss, vamos a coser una herida –me dice Annie posando su mano sobre mi hombro- No creo que puedas aguantarlo…
- Annie tiene razón Kat –le corresponde Finnick- No va a ser bonito de ver, y aquí sólo nos harás ir más despacio. Ve a por más mantas y cuando te llamemos nos las traes…
- De acuerdo… -respondo, resignada- Toma Annie.
Hacemos el cambio de antes y Annie se coloca para apretar el estómago de Peeta. Miro un último momento a Peeta, no quiero que se muera, no podría vivir sin él a mi lado. Me acerco a su cara y le doy un beso en la frente.
- Peeta, no te mueras –le digo al oído- Quédate conmigo…
Me quedo mirando un rato su perfecta cara, noto las lágrimas volver a caer sobre mi rostro. Me las quito con el brazo y me dirijo a buscar más sabanas.
Subo al piso de arriba y cojo más mantas y toallas para Peeta. Cuando bajo oigo a Finnick y Annie hablar sobre Peeta.
- Eso, ahora lo pasas por debajo de la carne y lo enganchas en el punto –dice Annie.
- Vale, menos mal que entiendes de esto Annie…
Me acerco sigilosamente a la puerta y pego la oreja a la puerta.
- Si bueno, tú también sabes algo ¿no? –pregunta Annie mientras oigo unas tijeras cortando.
- Primeros auxilios, nada más… Aprieta ese trozo que se escapa.
- Sí, perdón –contesta Annie, se nota que hay tensión del ambiente del que ya había.
- Así está bien –dice Finnick- Pasemos al pecho, ya nos hemos quitado lo más difícil…
- ¿Qué narices le habrá ocurrido? Parece un corte con una botella, pero…lo del trasero…
- ¿Crees que pueden…haberle, ya sabes, metido algo por ahí detrás? –decido dejar de escuchar la conversación.
Me dirijo al salón y me siento en el sillón individual. Vaya mierda de noche. Peeta está ahí dentro, entre la vida y la muerte, y yo no puedo hacer nada. Suena estúpido pero no podría hacer nada sin él ahora mismo, volvería a cortarme las venas como cuando Peeta me encontró. Lloro desconsoladamente, lloro tumbada sobre el sillón apretando un cojín, no, no puedo vivir sin Peeta.
- ¡KATNISS! –oigo gritar a Finnick- ¡VEN CORRE!
Salgo disparada, como si me hubieran metido una bala por el culo, y entro a la cocina. Finnick y Annie están juntos, llenos de sangre, limpiándose las manos con unas servilletas, y sonriendo ampliamente.
- ¿Qué ocurre? –digo, girando a la cabeza.
Peeta tiene los ojos abiertos, sus perfectos ojos azules están a medio abrir, mirándome.
- ¡PEETA! –chillo, corriendo a agarrar su cara- ¿Estás bien, que ha ocurrido?
Miro el cuerpo de mi novio, tiene varias cosidas a los largo de todo el cuerpo. Una enorme línea de puntos le baja desde el pecho hasta el estómago. Vuelvo a mirar a Peeta, tiene los ojos medio abiertos pero está mirando al techo. Le acaricio la mejilla y entonces los gira para mirarme, y sonríe. Mi sonrisa preferida, está viva.
- Cariño, menos mal que estás vivo –digo, sonriendo y llorando a la vez.
- Creo que eso que suena es la ambulancia –dice Finnick, poniéndose frente nosotros, también sonriendo.
- Voy a mirar yo –dice Annie, saliendo de la cocina.
Nos quedamos en silencio, contemplamos embobados como Peeta sonríe y vuelve a cerrar los ojos. Doy un beso en su enredado pelo y miro a Finnick, está llorando como un niño pequeño.
- Finnick –digo, susurrando.
- Bien hecho, colega –dice entonces Finnick, posando la mano sobre su amigo, sonriendo y llorando a la vez- No pienso permitir que la palmes.
Doy la vuelta a la mesa para abrazar a Finnick, que me agarra entre sus enormes brazos. Nos quedamos abrazados mientras Annie entra en la cocina, con dos enfermeros de la ambulancia. Se dedican a revisar a Peeta con cuidado, mientras Annie, Finnick, y yo contemplamos la escena.
- Bueno chicos, la herida está cerrada a la perfección –nos dice uno de los enfermeros- Pero nos lo llevaremos, por si acaso.
Ambos asentimos con un tono de felicidad, obviamente que estamos felices, hemos salvado a Peeta. Contemplo como los enfermeros montan una camilla y se llevan a mi novio en una enorme ambulancia, la tormenta ha despejado y la luna ilumina la calle con totalidad.
.
- Buenos días mi vida entera –digo, acariciando la cara de Peeta.
- Buenos días –me dice, abriendo los ojos y sonriendo-. ¿Dónde estoy?
- En el hospital, llevas dos días aquí.
- ¿Y tú conmigo? -me dice, acariciando mis enormes ojeras, asiento y el mueva la cabeza a los lados- Katniss…
- ¿Qué? –digo, temblándome la voz- No podía dejarte sólo, además, nadie ha venido a verte…
- Ya, me lo imaginaba –me contesta recostándose sobre la camilla.
Nos quedamos en silencio un rato. En estos dos días que Peeta lleva aquí sólo han pasado a verle mis padres, Finnick y sus padres, y Annie. Intentamos contactar con su padre, pero no contestaba. Peeta se queda callado un momento y después se levanta la camisa blanca que le han dejado los enfermeros. Se queda blanco al ver la enorme línea de puntos que le recorre desde el pecho hasta el estómago. Se toca un poco la herida con la mano, intentando contener las lágrimas.
- Peeta –le digo, acariciando su pelo- Tienes que contarme que ocurrió…
Los ojos de mi novio se abren de par en par, dilatándose las pupilas, sigue mirándose la herida. Peeta toma aire y se baja la camiseta, para llevarse las dos manos a la cara y llorar hasta agotarse. Yo le abrazo como puedo, sin hacerle demasiado daño.
- Katniss…yo… -me dice, entre sollozos- Mi padre…él…
- Peeta –le digo, apartándole las manos de la cara para que me vea- Dímelo.
Entonces toma aire y me cuenta todo lo ocurrido la noche anterior. Que había aprobado los exámenes y estaba muy feliz, fue a ver a su padre para contárselo y este… le pegó, le folló por detrás sin que Peeta quisiera, y después cogió una botella de alcohol y le rajó lo que ahora tiene lleno de puntos. Peeta me lo cuenta con la mirada perdida, intentando contener el llanto, entre sollozos noto lo mal que lo ha tenido que pasar, está temblando al contármelo. Yo sólo puedo abrir más y más la boca con la historia que me cuenta.
- Y, bueno… Caminé como pude hasta casa de Annie –prosigue Peeta- Y, luego…me encontraste…
- ¡Te salvamos la vida CHACHO! –nos dice Finnick, que acaba de entrar por la puerta, se acerca a nosotros y pone la mano sobre el hombro de Peeta- ¿Qué tal estás piltrafa?
- Bien, gracias –le responde Peeta, sonriéndole con lágrimas todavía en los ojos- Gracias por –se señala el pecho- Esto…
- De nada colega, aunque más bien fue Annie la que te cosió –contesta Finnick, esbozando una tímida sonrisa- ¿Pero todo bien?
- Sí, supongo –responde Peeta.
Nos quedamos un rato en silencio, uno de nosotros casi la palma y eso no es muy alegre que se diga. Miro a Finnick que vuelve a estar con los ojos al borde del llanto, mirando hacia la ventana. Yo estoy prácticamente igual, llevo los dos días que Peeta ha estado ingresado llorando sin parar y no me quedan más lagrimas.
Miro a Peeta, tiene la cabeza agachada, le cae el pelo por delante. Entonces veo que empieza a apretar los puños y a hablar sólo por lo bajo. Empieza a mover las piernas como si tuviera espasmos, me pongo de pie junto a Finnick.
- ¿Peeta? –le digo, sin acercarme mucho a él.
- ¿Qué te ocurre? –pregunta Finnick, llevando su mano a Peeta.
- Iros –dice, apartando la mano de Finnick- Por…favor…
- Peeta…
- IROS, YA –nos grita, levantando la vista.
La cara de Peeta es totalmente distinta a la de antes, tiene los ojos muy muy abiertos, está como poseído. Finnick y yo nos quedamos mudos, no nos movemos del sitio.
- ¡POR FAVOR! –nos grita Peeta- ¡IROS!
Finnick reacciona y me tira del brazo para salir de la habitación mientras cierra la puerta. Entonces oímos a Peeta chillar como un loco. ¿Qué cojones le está ocurriendo?
- ¡Enfermera! –chilla Finnick por el hospital buscando a alguien.
Un médico bastante joven viene hacia nosotros corriendo y oye los golpes y gritos que está emanando mi novio al otro lado de la puerta. Oigo muebles moverse y como Peeta suelta todo tipo de insultos. ¿Qué le está pasando a Peeta? El médico llama a seguridad por el busca y se mete en la habitación con cuidado.
- Deberíais iros, parece ser que está teniendo un ataque por el shock psicológico –nos dice el doctor- Vamos a intentar calmarlo y lo llevaremos a la sección de psicología. Veremos qué podemos hacer.
- Gracias doctor –espeta Finnick, yo soy incapaz de articular palabra alguna- Vamos Katniss.
Finnick me agarra de los hombros y me saca de la planta del hospital. Llegamos a la salida y suspiramos, con el miedo todavía en el cuerpo.
.
Aquel sería el primer ataque de los muchos que tendría que soportar Peeta, pero no sería el último…
Fín del segundo capítulo
YOLO, yes i said, YOLOOOO Fin del segundo capítulo. Estaréis pensando "Joder, otra vez ese tema no, por favor" pero si, aqui vuelve a salir. He intentado no ser tan exacta explicando como le fue a Peeta, para no dañar vuestros estómagos, y así ya sabemos como surgieron los ataques (y aqui tiene el primero oyoyoyoyoiii). ¿Qué tal, os ha gustado, el tonteo de Annie y Finnick os mola? Seguramente el próximo "disparo" sea sobre esta tierna pareja, seguramente no, ya le tengo medio escrito y VA SOBRE ANNIE Y FINNICK jeje será más alegre que este y el primero, os lo juro. Espero que os estén gustando estos relatos.
Gracias a todos los que leéis "All about Us", sois geniales, seguro que os gustará estas historias. Y también gracias a todos los que os pasasteis por el primer capitulo de este, ha tenido una acogida genialosa al igual que AAU, muchísimas gracias :)
REVIEWS TIME:
HungerMuser: Bonita, bonita TÚ jaja Gracias, me alegro que te guste la idea :3 XoXo
Aiitaniiitaaa: Ahsakjhfdskjds a tí por la review! :D Me pareció buena idea poner como se conocieron en fics a parte, mejor que usarlos como flashbacks en la historia en sí. "y no sé, escribes tan bien que me ha encantado" AAAAAAAW GRACIAS *_* Me hiciste super feliz, gracias gracias. Es un poco extraño como se encuentran, pero me pareció bonito y trágico al mismo tiempo, son los amantes trágicos ¡no va a ser todo amor! jaja Muchas gracias, un besoooo :d
Torsoplo12: EEEEEEEEEEEFIFIFIFIFIFI US :) ¿te gustó? Ya sabes que la idea de sacarlos a parte fue todita idea tuya, van todos dedicados a tú jeje Y sí, un echo que viví y de muy buena mano (te diría que casi casi está basado en echos reales), una larga historia ;) Es romantico y triste a la vez, los dos tienen vidas muy malas pero JUNTOS sobreviven como dice Peeta, me algero de que te esté gustando pupete. ¿Siempre mia Effie? AWWW *_* Te como y me coso el culo para no cagarte! (?) TE LOFIU EFFIE :D
Caobacafe: TEEEEEEEEE :D jajja adoro tus reviews, en serio, me desorino. Espero que te esté gustando, me parecio mejor ponerlos así que usarlos en AAU para rellenar, no mola, gracias por tu review espero que sigas disfrutando de esta locura :D
Meripermeable: buen inicio de review, es algo así como WTF XDD Si, es extraño, pero me sucedió algo parecido y me pareció un forma "curiosa" de explicar un encontronazo amoroso. Es que no me gustan las típicas historias de amor, ya lo sabes, mi cabeza es extraña y transforma todo lo cuqui en cosas como estas. Helenna, buf... Es que ya te digo, te diria que está basada en hechos reales, pero es una larga historia. Queria resaltar no sólo el amor de estos dos, sino también hablar del tema del instituto, del bulling, de todo lo que puede surgir, yo siempre he pensado "que le den a los demás, para estar mal prefiero estar sola" y he querido reflejarlo en este capitulo, soy un poco Peeta ya lo sabes xD Peeta es un Hamor, el perfecto caballero, no te cortes eh?! que sino aparezco yo a rescatarte jeje Gracias por tu review, es un gusto hablar con usted señorita, que sepa que sigo esperando el capitulo de tu novia historia ¬¬ Estos siempre siempre se van a ayudar. Gracias meri eres genial :D
Nos leemos! :)
And may the ods be ever in your favor!
Lucy (:
