Ni sailor moon ni sus personajes me pertenecen, todo le pertenece a la genial naoko takeuchi y por supuesto yo no gano nada con este fic que es con motivos puramente de entretención para quien lo realiza y para quien lo lee.
Hola hola, pues aquí despues de una laaaarga auscencia, bastante justificable (universidad, clases extra, entrenamiento, si, he decidido mejorar un poquito el cuerpo y cuidar mi alimentación. Hasta deje de fumar. Como sea, tambien debo decir que no tengo internet por que me fallo la laptop, tuve que formatearla y me dio pereza hasta que decidi un dia de ocio realizarla, y oh dios mio….mis hermosos capítulos casi terminados, tirados, sin forma de regresar T.T tambien agréguenle que tengo ya un compromiso sentimental pues obviamente eso acorta mi tiempo un 60% mas que antes.
como ven no lo tengo fácil pero aquí estoy al pie del cañon sin olvidarme de mis historias que son algo de lo que mas amo, y por supuesto de ustedes que me han dado la oportunidad a través de mis fic's, sus opiniones y mas que nada el placer de saber que alguien me lee. Eso es satisfactorio para cualquier autor, sea profesional, amateur, o principiante como los que empezamos aquí. Saber que nos leen y sobre todo tener la esperanza de que dejamos algo de nosotros en ustedes a través de la escritura.
Bueno ese es mi justificación-agradecimiento a estos años que he estado en fanfiction. Y esperemos que sigan los fics y que sigan las historias. ñ.ñ
Me da mucho gusto seguir con esta historia, que a pesar de que va lenta, por supuesto que pronto comenzara a fluir la historia, solo que debo advertir que los personajes tienen muchos cambios y eso es algo que se me paso al principio, pero bueno mas vale tarde que nunca.
Aquí los personajes son bastante complicados, tiene bastantes mas defectos que virtudes, por supuesto por que son humanos, aquí yo no estoy relatando la historia de las sailor's que luchan por el amor y la justicia, y que son felices para siempre y que son la una para la otra, y viven un amor para toda la eternidad.
No, si en verdad te gusta esa historia y no la quieres cambiar, no sigas leyendo, por que yo aquí relato una historia mas real, mas cruel y por supuesto bastante injusta, por algo la puse en drama.
Por supuesto que hay amor, pero no es el amor convencional. Es un amor bastante destructivo y bastante doloroso, por algo el titulo dice "matrimonio de odio"
Asi que bueno advertidos, y si quieren continuar con esta historia adelante, son super bienvenidos. Yo continuare esta historia, a pesar de todo, y de todos. Asi que por eso no me preocupo y no los preocupo a los que ya comenzaron a seguir esta historia.
Aclarado los puntos los dejo leer.
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-buenas noches señorita Kaioh—susurro Haruka que recién llegaba a la casa, Michiru se sobresalto en cuanto escucho la voz de la rubia.
-ingeniero, buenas noches, ¿llegando a descansar?—
-a cambiarme—Haruka hizo una mueca de disgusto que no paso desapercibida para la aguamarina.—me voy enseguida- Michiru se angustio por el hombre que estaba ante ella, lucia demacrado y pálido. Apenas y se veían, todo lo que sabía de ese joven tan guapo y callado era lo que le decía su madre. Que tenía la oportunidad de tratar mas con él, la cual estaba encantada con "su muchacho de oro" como lo habían bautizado sus hermanos.
-preparare algo de comer enseguida, o si tiene mucha prisa puedo ponerle la cena para llevar—dijo Michiru con las intenciones de sociabilizar un poco más, ya que aquel muchacho no tenia ojos para nadie. Y eso a ella le molestaba ¿Por qué? ¿Por qué le molestaba?, no lo sabía. Pero el ser ignorada por el rubio le dolía, un poco pero le dolía.
-no—Haruka alcanzo a tomar la mano de Michiru que iba a salir volando hacia la cocina, la aguamarina se ruborizo, Haruka no dio señales de timidez o de ruborizarse, seguía enfermizamente normal. —no se moleste, cenare fuera- la rubia soltó el brazo de Michiru al escuchar otra voz.
-¿Por qué tardas tanto cariño?—una voz extremadamente empalagosa se hizo oír en la oscura calle. Michiru volteo a ver a la despampanante pelirroja. Y volteo a ver al muchacho rubio entre indignada y dolida, ante ella estaba la razón por la cual el joven no le había vuelto a prestar atención, se quito del agarre de Haruka firmemente, luchando por no retirarse de ahí furiosa puesto que no era una niña para andar haciendo esas tonterías. – Dijiste que solo te irías a cambiar— la mujer que a leguas se notaba muchísimo más grande que Haruka, se agarro de ella y con su dedo revolvía su cabello melosamente. Michiru miro a Haruka curiosa, esperaba que el rubio las presentara, pero al ver que el muchacho seguía callado y mirándola indiferentemente supo que no llegaría tal presentación así que opto por retirarse
-que disfrutes mucho tu cena, con permiso—
-propio—dijo la pelirroja. Y en cuanto se fue no pudo evitar hablar con cierto asco- ¿Por qué te cambiaste a esta pocilga? Era mil veces mejor tu otro departamento. —pero no pudo decir mas ya que Haruka le dio un leve empujoncito y la miro furiosa.
-no sabía que eras tan idiota para no obedecer una orden- dijo la rubia. La pelirroja se quedo de piedra al escuchar esto.
-¿perdón?— Haruka rio.
-tienes razón, es culpa mía—dijo Haruka calmándose—creo que debí primero enseñarme a hablar el idioma de las imbéciles para que me entendieras—la pelirroja sintió como le habían echado un balde de agua helada al escuchar esas palabras tan hirientes. –iré a cambiarme, si no estás sentada en el carro cuando regrese, me iré directamente al trabajo y te dejare aquí— la rubia se fue a cambiar y en cuanto regreso la pelirroja estaba sentada en el carro y para gusto de la ingeniero no hizo ningún comentario más en la cena. La rubia se la paso hablando y tratándola tan amablemente que varias comensales en el restaurante suspiraron ante el fino trato del galante caballero rubio que había sacado a su pelirroja novia.
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-joven Tenoh, joven Tenoh— unos toqui dos leves en la puerta despertaron a Haruka, quien estaba al borde de la histeria, el UNICO día que podía descansar era el domingo día en que se levantaba a las 4 de la tarde si era posible, y llegaba la señora a despertarla a las 8 de la mañana. Abrió la puerta y se esforzó por sonreír
-dígame—pregunto con los dientes apretados por la furia
- iremos un rato a refrescarnos a un rio que está aquí cerca, ¿gusta venir con nosotros?—
-muchas gracias pero preferiría…-
-ándele no sea así, vera que se divertirá, trabaja mucho, y necesita relajarse- Haruka casi lloraba de la furia que estaba sintiendo, iba a decirle que se sentía mal y si seguía insistiendo la mujer tendría que hacer salir ese carácter que tanto la enorgullecía. –vamos, vendrá también mi hija Michiru— Haruka lo revaloro en cuanto escucho eso, pensándolo bien la muchacha le parecía un buen partido, era agradable a la vista, parecía visiblemente inteligente, y no era una genio que chocara con ella para hacerse la vida de cuadritos mutuamente, además que le gustaba y mucho. Solo que se había detenido al ver que estaba rodeada de muchísimos pretendientes, cosa que le revelaba que esa mujer tenía otras orientaciones bastante diferentes a las suyas.
-está bien, enseguida estaré afuera—concedió, la mujer no disimulo su felicidad y asintió jubilosa. Haruka se cambio y aseo rápidamente. Hizo acto de presencia en el patio y se encontró con los hermanos subiendo canastas de comida, y diferentes artefactos para jugar y pasarla bien. La saludaron con leves asentamientos de cabeza, ella hizo lo mismo.
-llevas repelente—preguntaron a sus espaldas.
-no— Michiru sonrió y le tendió un tubo de crema.
-toma, hay bastantes mosquitos en el rio, y no quiero que te vayas a traumar en tu primer salida al mundo real…- para su sorpresa Haruka rio
- ¿crees que soy una rata de laboratorio?—
-y también de biblioteca—
- bueno y que crees que pensaría yo de ti al ver todas las actividades que realizas—pregunto la rubia, Michiru sonrió
-que soy una virtuosa mujer, o un regalo de dios— Haruka volvió a reír, Michiru sonrió al ver al joven por primera vez concederle una risa, y vaya risa, no sabía porque pero ver sonreír a aquel muchacho la hacía tremendamente feliz a ella también.
-mejor me lo reservo si te lo digo me cachetearías—soltó la rubia divertida.
-dime que pensaste—Michiru estaba entre curiosa y ofendida, comenzó a acercarse a Haruka que se alejaba de ella.—dime que pensaste Haruka, no seas así—terminaron corriendo por todo el patio ambas, en una lucha de palabras. La mama de Michiru sonrió al verlas y se felicito por invitar al joven, el cual le parecía un encanto, el muchacho era el hombre perfecto, inteligente, callado, sensible, trabajador, centrado….y sobre todo un caballero en toda la extensión de la palabra. Era perfecto para su única hija quien ya merecía conocer a un hombre que cumpliera con todas las reglas de caballerosidad que se merecía.
-mama dile a Michiru que ya estamos listos—dijo sebiya presuroso por interrumpir el evidente cortejo que tenían los jóvenes enfrente de el.
-pienso que es mejor que Michiru se vaya en el carro del ingeniero, así nosotros estaríamos mas cómodos en la camioneta—dijo la señora Kaioh como quien no quiere la cosa.
-¿Qué?, de ninguna manera, voy con ellos—dijo sebiya, su mama lo detuvo determinante.
-de ninguna manera sebiya, te quedas aquí, quien nos va a llevar, además – la mama sonrió jovial señalando- ¿Quién eres tú para interrumpir el amor?—soltó la mujer, con una expresión soñadora, sebiya hizo una mueca de asco Mirando la escena, no quería ni imaginar que su hermana se metiera con ese tipo tan pesado y payaso.
-pero mama…. —
-nada de peros—corto la mujer. —obedece y metete a la camioneta, la mujer empujo al pelinegro y lo miro con reprobación—no sé que hice para tener un hijo tan terco—grito alzando los brazos dramáticamente. –Taiki ¿tu manejas?...bien, ándale Yaten muévete hijo que no tenemos tu tiempo—
-si me ayudaran con estas cajas todo sería más fácil—dijo Yaten de malas maneras.
-animo hijo échale ganas—soltó su mama, y se dirigió a Michiru —Michiru hija, ya no cabemos en la camioneta, ingeniero ¿podría irse con Michiru en su carro?—
-por supuesto señora— respondió Haruka sonriente. Se la habían dejado en bandeja de plata.
-bien, nos vemos allá. Michiru le dirá por donde—
-¿nadie se quiere venir con nosotros?—pregunto Michiru
-no, no hija así estamos bien— respondió su madre y de inmediato se subió a la camioneta.
- se ve que no te quieren—dijo Haruka, Michiru sonrió sin darse cuenta de la seriedad con la que lo decía la rubia, creyendo que estaba bromeando.
-me adoran—
-como sea, nos espera un día divertido, enfrentaremos a los mosquitos asesinos los cuales pueden ser mortales, al agua acida porque no sabemos si tiene contenido radioactivo que yo se que si , y a la luz ultravioleta que nos provocaran lentos y dolorosos canceres— Michiru entrecerró los ojos
-siempre eres así de animado—
-no tienes idea—ambas se subieron al carro. Y cuando llegaron la aguamarina estaba encantada, no recordaba un viaje tan agradable como el de ese día, sin duda el rubio era alguien con un trato esmerado hacia la gente, Michiru se divirtió y rio como niña ante las ocurrencias del joven, sin duda Haruka era alguien bastante interesante, por un lado podría ser ese chico tremendamente serio y callado, meditabundo y frágil que le provocaba tanta ternura. O podría ser ese inteligente ingeniero que se veía a leguas disfrutaba y se apasionaba por su trabajo el cual le provocaba admiración, o el nuevo que era un despreocupado, parlanchín y divertido hombre de su edad, el cual le provocaba simpatía…pero en todas las versiones había esos modales y esas atenciones que lo hacían un verdadero caballero lo cual le fascinaba.
- a ver, permíteme—Haruka abrió la puerta del vehículo—te ofrezco mi brazo, el suelo es algo inestable y no quisiera que te resbalaras—propuso la rubia tendiéndole el brazo, Michiru lo tomo y comenzaron a caminar hacia el asador donde Yaten preparaba la comida.
-Michiru ven— Seiya tomo con violencia a Michiru y prácticamente la llevo a rastras con él, diciéndole la primera excusa tonta que se le vino a la cabeza. Haruka se recostó en un árbol, y cerró los ojos visiblemente cansada.
Cuando sebiya ya no pudo entretener mas a Michiru, la joven estaba impaciente por platicar un rato mas con el inquilino. Pero lo encontró dormitando.
-¿estas dormido?— susurro. Haruka negó con la cabeza. – en un rato estará la comida—comento Michiru viendo a Yaten refunfuñar- ¿Por qué no vamos a nadar tu y yo al rio, el agua esta deliciosa en esta época del año— Michiru tomo la mano de Haruka y la llevo al rio, esta se dejo guiar ,pero en cuanto tuvo el control de la situación supo que si se llegaba a meter al agua, sus vendas en el pecho se iban a notar alegremente con el agua, y que explicación podría dar.
-no se nadar— Haruka se detuvo
-no te preocupes yo te enseño—contesto Michiru tomando a Haruka y guiándola hacia el rio, esta se quito rápidamente, y tomo la mano de Michiru jalándola hacia tierra más firme.
-escuche que por aquí hay unas grutas muy interesantes—
-¿te refieres a la gruta del tigre?, pues sí, es un atractivo turístico pero las veces que he ido no me ha parecido la gran cosa que digamos—
-vamos allá, y llegando nadaremos todo lo que tú quieras—
-no quiero ir además si llegamos será a comer, y ya no podremos nadar mucho tiempo, luego dan calambres si nos metemos recién comidos—se quejo Michiru.
-oh vamos, me negaras el gusto de conocer—Haruka comenzó a dramatizar—desde que llegue aquí no he conocido, vamos, ¿sí?—rogo la rubia sonriendo, Michiru también sonrió mientras miraba coquetamente a Haruka.
-está bien vamos—accedió Haruka sonrió y le tendió la mano a Michiru. Bastante complacida por la poca resistencia que ponía la chica ante ella.
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-estoy agotada—dijo Haruka sentándose en un árbol
-te dije que no era la gran cosa—comento Michiru sentándose a un lado de ella. A pesar de que ir a las grutas le aburría bastante, ese día parecía ser especial, y sabía que era por la compañía, que Haruka la hacía sentirse bien y contenta. Agradeció a su madre que había invitado al chico.
-oye claro que es la gran cosa, tienes idea de cuantos años pasaron para que esa gruta este así, calculo que algunas estalactitas tienen varios millones de años—
-para mi solo es una cueva y ya…-Haruka abrió la boca dramáticamente, Michiru tomo su barbilla levantándola para que cerrara la boca—no me mires así, es solo que no me apasiona tanto la edad que tienen las cuevas—por alguna extraña razón Michiru no quito la mano la cual ahora estaba dibujando lentamente los labios de Haruka quien no apartaba la mirada de los ojos de la aguamarina. Parecía que el tiempo se había detenido en ese lugar y en ese momento. La respiración de Michiru se agito, y ahora su mano había dejado los labios para comenzar a acariciar las mejillas. Vio como el muchacho se acercaba lentamente dispuesto a besarla. Y por una razón que ella no alcanzaba a comprender quería ese beso, quería ser estrechada en los brazos de ese chico. Michiru cerró los ojos y abriendo ligeramente los labios esperando recibir ese beso…que nunca llego.
- deberíamos regresar, si no, no tendrás tiempo de refrescarte en el rio—la rubia se levanto y le tendió una mano a la aguamarina que no sabía que sucedía, o que había hecho mal. Miro dolida Haruka quien actuaba como si nada hubiera pasado, ¿había visto mal?, ¿había malinterpretado?. Sin saber si había sido su imaginación o no se levanto fingiendo que nada había pasado.
Si Michiru hubiera nacido con el maravilloso don de leer los pensamientos se habría dado cuenta perfectamente de la situación.
Que cuando estuvieron en el árbol Haruka estaba dispuesta a dar y recibir mucho más que simples besos, pero su brillante mente la detuvo en el momento exacto ya que de haber seguido tarde o temprano se hubiera descubierto su femenino secreto. Y eso no lo podía permitir, realmente le interesaba la chica que estaba enfrente suyo y por miedo, por asco o por cualquier otra razón habría perdido todos sus progresos, lo que ella necesitaba era esperar y trabajar más….para enamorar de tal manera a Michiru, para que esta le tomara poca importancia el género verdadero. Si Haruka esperaba, podría dejar ciega de amor a la chica enfrente suyo, y así ningún secreto, ni ningún inconveniente la iban a detener. Era necesario esperar un poco más para lograr su cometido. Vio como la joven la miraba entre dolida y confundida. Supuso que no tardaría en preguntarle el por qué de su conducta.
-¿disculpa?- y ahí estaba, lo que había esperado. Hizo un esfuerzo para no sonreír y mantenerse seria. La mujer que tenía enfrente parecía una niña que en cualquier momento se echaría a llorar.
-¿si, dime?— dijo lo más neutral posible.
-¿Por qué...?... ¿por qué no me besaste?—Haruka se permitió sonreír. Y beso la frente de Michiru con fervor, noto el evidente sonrojo en la chica. Su trabajo de conquista había y ahora.
-¿recuerdas a la mujer con la que fui a cenar?— Michiru asintió.
-¿es por ella que no..?—
-llevamos un tiempo saliendo, pero las cosas no han resultado bien entre nosotros…es mi novia y debo respetarla a pesar de que estamos por finalizar la relación, no es de caballeros…- Michiru miro hacia el suelo sintiéndose humillada. Que el chico tuviera tantas consideraciones con su pareja. Pero que a ella la estuviera relegando. Haruka observo todo eso con detalle.
-pero sobre todo fue por respetarte a ti..—Haruka se paro y tomo las manos de Michiru entre las suyas—eres una dama y no se me hace ético que yo te hubiera besado mientras tuviera ya novia ¿no te parece?... se me hace una falta de respeto hacia ti. .. aunque eso no quiere decir que no me gustes mucho—Haruka sonrió divertida y le guiño un ojo. – además que hubieras dicho de mi si todo fuera tan fácil, no, no, en una relación debe haber retos….desafíos— Michiru rio, y asintió aliviada, Haruka era un santo, le demostraba que lo que más le importaba era su honra, que diferentes eran él y Andrew… que diferentes, suspiro, era cierto eso de que cuando se sufre por alguien es que viene en camino alguien mejor…. Sin duda Haruka era mil veces mejor que su anterior novio, por más que le doliera.
-Michiru—
-¿dime?—
-este viaje no hubiera sido nada sin tu compañía, no habría tenido gracia, ni razón, ni motivo—
-lo mismo digo—
Ambas chicas llegaron sonrientes donde estaban todos, taiki miraba indiferente la situación, Yaten comía tranquilamente mientras miraba de reojo a la pareja curioso, su padre miraba divertido la situación, y su madre que decir de su madre, estaba a punto de llorar de la emoción, y tenía una sonrisa de oreja a oreja, como nunca falta el pelo en la sopa, vio como su hermano pelinegro los miraba con ojos furiosos, indignado y con cara de querer matar a Haruka quien saco una sonrisa ladina y miraba victoriosa a todos los presentes. Michiru miro con furia a seiya advirtiéndole con la mirada sobre mantener su boca cerrada.
-¿se divirtieron? – pregunto el pelinegro con un tono que dejaba ver la mala vibra.
-mucho ¿ustedes no?—contraataco Michiru ante el evidente mal humor de su hermano.
-¿jugamos un partido de voleibol hermanita?—pregunto Yaten para calmar la creciente tensión.
-¿Qué dice Haruka, se anima?—invito taiki amablemente. Haruka asintió y se dedicaron a pasar un rato divertido, o lo mas que se podía, ya que Haruka y seiya terminaron enfrascándose en un encarnizado duelo donde quien aventara la pelota con más fuerza para noquear al otro parecía ser el objetivo.
Aunque a pesar de todos los inconvenientes, y contra todo pronóstico Haruka iba feliz, y por un momento se olvido, de problemas matemáticos, se olvido de jerarquía laboral, se olvido de su madre, de su padre, de la responsabilidad que era mantener a sus hermanas. Se olvido de todo lo demás, por lo pronto Haruka parecía ser parte de una familia, y ser parte del hogar de Michiru Kaioh, miro a la muchacha que se había quedado dormida en el carro mientras regresaban, negó con la cabeza, ella no necesitaba nada de eso, no necesitaba una familia, nunca la necesito y no la necesitaría ahora. En esos momentos lo que quería era a Michiru Kaioh a sus pies. Y vaya que lo iba a lograr. Eso y terminar el doctorado para que nadie pusiera en tela de juicio la capacidad y el talento del ingeniero Haruka Tenoh, eso era todo en esta vida. Y nada ni nadie la desviarían de sus metas.
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Michiru cantaba en la misa, sonriendo cómodamente, pero la sonrisa se le borro en cuanto volteo a ver a Haruka, habían pasado ya varios meses desde el viaje al rio, y desde ese día sentía que se iba a volver loca, cuando parecían avanzar un paso hacia el rubio, el parecía retroceder dos. Era evidente que se gustaba, y varias veces el chico se acercaba a ella y le acariciaba el cuello o el rostro. Pero no parecía querer pasar a mas, Michiru ya no sabía que mas indirectas inventar para que el chico comprendiera que estaba igual o más loca de amor que el.
Pero el chico parecía cómodamente satisfecho con las demostraciones y se volvía a retraer, luego el llegaba y le susurraba al oído que se veía hermosa, o le guiñaba un ojo coqueto en la mesa. Incluso en las cenas, entrelazaban sus piernas en señal de afinidad, y aun así el chico no se atrevía a darle un maldito beso, ella ya estaba desesperada, varios chicos le había propuesto salir con él. Pero ella ni en cuenta. Eso sin contar el pancho que le armo en una fiesta hacia unos meses atrás.
Resulta que la habían invitado a una fiesta pero su mama no le había dado permiso de ir a menos que fuera acompañada de uno de sus hermanos, los cuales daba la casualidad que no estaban. Así que con toda la pena y depositando sus esperanzas en Haruka, llamo a su puerta y lo invito al evento. El asintió con una sonrisa y se cambio inmediatamente.
Cuando llegaron al lugar, Michiru se encontró con los viejos amigos de la preparatoria y presento a Haruka, ella se dedico a hablar animadamente con John chico que siempre estuvo interesado en ella y que si no hubiera sido por Andrew Michiru le hubiese dado el sí, ahora el muchacho parecía querer la revancha, y lo estaba haciendo bien, ya que comenzaron una alegre platica, cuando volteo a ver a Haruka y a sus ex compañeros le extraño que no congeniaran ya que sus amigos siempre demostraron ser muy abiertos y divertidos, y pues el muchacho le parecía bastante agradable y educado.
¡qué sorpresa se llevo al ver como el chico se mostraba indiferente e ignoraba a todos cuando le hablaban! , el solo miraba la pista con furia. Michiru quiso preguntar que sucedía pero John fue más rápido y la saco a bailar. Se olvido rápidamente del incidente y se concentro en dejarse llevar por la música.
Una ex compañera de Michiru quien no le había quitado el ojo de encima a Haruka desde que llego se acerco rápidamente a ella.
-¿quieres bailar?—pregunto la chica, Haruka ni siquiera la miro estaba demasiado concentrada en fulminar a Michiru y a su pareja de baile. Musito un "no, gracias" la chica insistió diciéndole que si no sabía ella podía enseñarle, Haruka volvió a contestar un "No gracias" cansado y la chica se marcho indignada hacia la pista para encontrar a alguien con quien bailar. Cuando Haruka supo que ya era suficiente se paro bastante indignada dispuesta a irse, en eso estaba cuando Michiru llego y le palmeo el hombro.
-¿Por qué no bailas?—dijo con una sonrisa. Mientras se servía refresco. Haruka hizo rechinar sus dientes debido a la furia e hizo lo imposible por no gritar. Al final su voz salió hecha un susurro.
-que sea la última vez que me botas en esta mesa, para irte con tu estúpido noviecito— Michiru se quedo de piedra al escuchar a Haruka. –tus amigos no son nada interesantes, vine para ayudarte para que tú te despejaras y yo también, quiero bailar peor ninguna de estas me da confianza, ¡y tú te largas!—Michiru no sabía en qué momento habían quedado que iban a bailar ellos dos, ella pensó en invitarlo para que conociera gente, y bailara cada quien con quien quisiera. –maldita sea, lo estropeas todo—finalizo con veneno Haruka, Michiru no hizo ningún comentario. Solo se sentó y bebió su refresco para pasarse el mal sabor de boca.
-¿quieres seguir bailando Michiru?—pregunto John que llegaba sonriente mientras traía mas bebidas. Michiru ni siquiera lo miro, solo musito un "no gracias" bastante cortante. El chico solo se pregunto que pudo haber hecho mal ahora.
Sus ex compañeros no supieron por que Michiru había llegado con ese tipo tan pesado y tan antipático, pero lo que más los sorprendió fue que después de un rato y para sorpresa de todos, Michiru estaba en un plan insoportable, cortante, fría, y con una cara de querer matar a todo el mundo. ¿Qué le había pasado a su amiga para que cambiara de ese modo?. Haruka al comprender que la había regado y muy feo, decidió bajarle a su actitud y tomo a Michiru del hombro.
-¿bailamos Michiru?—
-no—
-anda, vamos a divertirnos—
-no quiero—dijo cortante la aguamarina, Haruka sonrió y se paro para levantar a Michiru que opuso resistencia.
-ay, ya no seas niña vente— contra su voluntad Michiru fue llevada a la pista y tanto la rubia como la aguamarina comenzaron a bailar y así estuvieron toda la noche hasta que la fiesta acabo, ambas molestas por los desplantes de la otra.
Ahora Michiru se encontraba afuera del salón de música, ya no podía soportar más esa desesperación, así que cuando salió el rubio rápidamente, ella le planto cara y el no tuvo más remedio que mirar quien se había puesto en su camino. Se sorprendió al ver a Michiru delante suyo.
-¿Qué sucede michi? Tengo algo de prisa—menciono Haruka apurada por saber que quería.
-¿Por qué..?_-
-por que que—pregunto la rubia desconcertada, Michiru se acerco a ella con paso decidido dispuesta a besarla, Haruka hizo la cabeza hacia atrás
-¿Por qué siempre pasa esto?, ¿Por qué te retraes?, ¿Por qué no me preguntas nada? Si ya sabes cuál es la respuesta—
-Michiru..Podemos hablarlo luego, yo creo que …-
-NO, NADA DE HABLAR LUEGO…. Es aquí y es ahora—dijo decidida la chica.
-es que ahorita no puedo—dijo Haruka simplemente , intentando caminar hacia la salida. Michiru la detuvo.
-estas jugando conmigo, ¿verdad?... –
-¿Qué?, claro que no—contesto la rubia alterándose alzando la voz.
-entonces dime qué demonios pasa, no te entiendo, ¿Por qué carajos haces que me ilusione cuando no me puedes ofrecer nada?... ¿Qué mierda tienes en la cabeza? ….estoy harta, harta, si soy un juego dímelo de una vez—
-michiru, claro que no eres…-
-eres gay verdad…por eso no quieres….por eso no puedes…. Te odio, te odio—Michiru se abalanzo sobre Haruka dispuesta a golpearla, la rubia nunca había pensado que Michiru se pondría de esa manera la tomo con fuerza y la arrastro hacia el interior de la iglesia, la aventó contra una pared aprisionándola con su cuerpo
-cállate niña idiota—bramo la ojiverde-¿quieres la verdad?... pues ten la verdad….SI SOY GAY—dijo al tiempo que se desabrochaba la camisa, y tomaba la mano de Michiru para llevarla a sus pechos, la mencionada no pudo evitar abrir enormemente los ojos de la sorpresa y enfocarlos hacia los escondidos pero evidentes senos de la que ahora sabia era una mujer. Miro el rostro de la rubia con incredulidad. Haruka esquivo la mirada, para fingir una vergüenza o remordimiento que claramente no sentía.
—tenía miedo que si te decía la verdad me dejaras de hablar…me gustas demasiado, pero no puedo porque soy una mujer, y a pesar de que me gustan las mujeres se que a ti nunca te ha pasado eso por la cabeza…es por eso que me detenía, se que ahora nada será igual entre nosotras porque he defraudado tu confianza…. – Haruka se separo de Michiru y comenzó a abotonarse la camisa. –Me saldré inmediatamente de tu casa—murmuro mientras miraba hacia el suelo. Michiru estaba shockeada por la sorpresa, evidentemente estaba a punto de decirle a Haruka unas cuantas verdades y a darle unas cuantas cachetadas por haberse burlado de ella, nunca supo cómo ni por que, cuando la rubia menciono que se iba a salir de su casa la hizo reaccionar y la hicieron darse cuenta que no podía permitir que la chica se fuera de su lado.
-a mi no me importa—contesto Michiru mientras tomaba el cuello de la camisa de la rubia y por fin saciaba su deseo de probar esos labios que le supieron a limón y a miel. Michiru por fin le dio paz a su alma ya que al fin sabia la verdad sobre la rubia, no es que no la quisiera, era que no quería lastimarla, cuando supo eso el alma le volvió al cuerpo, no había otra mujer, no había ninguna burla, ni ninguna apuesta de por medio, era simplemente los escrúpulos tontos de Haruka los que les habían negado varios meses de felicidad. Para sorpresa de la rubia, la lengua de Michiru pidió acceso a su boca, y ella debido a la sorpresa termino dándoselo.
Pero Haruka no es de las que se quedan sin participar…volvió a arrinconar a Michiru contra la pared, la chica alzo las piernas, y ella las sostuvo con sus brazos y detuvo su cuerpo, juntando su cadera, con sus manos comenzó a acariciar los muslos de Michiru quien ahora soltaba suspiros que no podían encontrar sonido ya que se perdían, por que seguía con una batalla de lenguas con la rubia.
Haruka termino de besarla, y con su lengua lamio su cuello. Michiru cerró los ojos complacida.
-que más quisiera yo, que hacértelo aquí y ahora…-ronroneo la rubia, Michiru abrazo a Haruka. –Pero estamos en una iglesia, y era cierto cuando te dije que tenía bastante prisa-
-ay perdón—
-nos veremos en la noche—dijo Haruka, despidiéndose con otro beso, la rubia nunca pensó que tendría una respuesta de esta manera, siempre pensó que Michiru necesitaría tiempo para analizar las cosas, pero nunca pensó que la chica cayera a la primera. Se felicito por su buen trabajo.
-y hablando de trabajos, ¿Qué carota voy a poner con mi jefe?— se pregunto. Pues de todos era conocido el genio de los mil demonios que tenía su jefecito.
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¿Qué les pareció?
Por supuesto que sentí que fue algo precipitado todo esto, de que de buenas a primeras, pero todo tiene una razón de ser.
Cuando michiru este ya casada con haruka, pienso hacer que las razones que la llevaron a amar a haruka aparezcan en forma de recuerdos. Yo tengo una razón poderosa para eso.
Ahora,la actitud de haruka ¿creen ustedes que es de preocupar? ¿creen que michiru debería poner especial atención a los detalles?
Los dejare con la semilla.
Ya saben, dudas, comentarios, sugerencias, opiniones, en un review
Hasta luego me despido, les mando un besito a todos.
