Romano abre la puerta y se encuentra a media Europa. Levanta las cejas.
—Ahh...
Veneciano le abraza.
—Ciao!
—Ciao, fratello! Trajiste al macho patatas...
—Veee~ Si!
—Ni modo... —protesta abrazándole aún y mirando a Alemania con desagrado.
Austria entra detrás mirando a Alemania de reojo y le pone una mano en la cabeza a Romano como saludo, Veneciano suelta a su hermano y corre hacia dentro, a brazos de España deseándole un feliz cumpleaños.
Alemania entra atrás de Austria y Suiza saluda a romano en italiano con una inclinación de cabeza, llevando a Liechtenstein de los hombros hacia adentro, quien saluda a Romano con la mano.
Prusia saluda a Alemania desde el sofá sonriendo mientras España sigue dando vueltas abrazado a Veneciano, haciéndole girar un poco y riéndose. Romano frunce mucho mucho el ceño mirando a España y, sobre todo, a Veneciano con odio absoluto.
Al final acaba por soltarle dándole un beso en la frente y Austria se va hacia él tendiéndole la mano, que España ignora para abrazarle.
Suiza, Alemania y Liechtenstein se apilan un poco en el recibidor, porque Alemania se ha detenido para saludar a España. El helvético levanta las cejas sorprendido de que Austria le haya extendido una mano a España.
Cuando por fin suelta a Austria, España abraza a Alemania y creo que está empezando a llorar un poco y todo porque está muy contento de que estén ahí todos
Alemania le abraza y le da unas palmadas en la espalda. Luego abraza también a Suiza y a Liechtenstein si le dejan, a los dos a la vez antes de abrazar a Hungría.
Suiza y Liechtenstein se dejan incómodos y tiesos como una tabla. Hungría se ríe mucho y le abraza más acostumbrada. Francia se acerca y saluda a Suiza de un par de buenos besos dados muy cerca de la boca.
España toma a Hungría de los hombros (ya que es la última) haciéndoles entrar a todos e invitándoles a sentarse, contándole a ella en secreto que estaban jugando a contar secretos.
—¡Ohh! ¿De verdad? ¿Algún secreto interesante? ¿Vamos a seguir jugando? —pregunta sonriéndole. Prusia la saluda sin levantarse, con la cabeza.
—Seh, creo que sí vamos a seguir jugando, te va a encantar.
Hungría saluda a Prusia dándole un golpe en el brazo y sentándose junto a él, riendo.
Suiza le pega unos buenos gritos a Francia... O eso intenta, terminando por rabiar un poquito no tan fuerte y buscando sentarse poniendo a Liechtenstein entre él y Austria.
Prusia protesta un poco y se ríe también, Austria les mira de reojo a Suiza y Francia mientras Italia ayuda a su hermano a traer bebidas para todos.
Francia mientras tanto explica brevemente el juego a todos los comensales.
Italia hace "Veee~" y Austria levanta las cejas un poco escéptico. España vuelve a sentarse en una butaca individual y hace un gesto a Romano para que se siente con él otra vez.
Romano lo hace sonrojado y Suiza se niega ROTUNDAMENTE a jugar NADA que tenga que ver con secretos protestándole a Austria
España le abraza otra vez, tan feliz con un "mmmm" de satisfacción suavecito y Austria mira Suiza divertido diciéndole que no le diga a él.
El helvético reclama vehementemente que es su culpa que viniera, mientras Alemania le pone a Italia una mano en un hombro y este se recarga sobre Alemania de manera natural casi sin prestar atención mientras mira a Suiza protestar- Austria hace los ojos en blanco-
Francia calla a todo el mundo pidiéndole a Prusia que, ya que fue el último, haga girar la botella. Prusia sonríen malignamente tomándola y se detiene en... ¡Francia!
—Oh... Dieu, veamos si puedes decir algo interesante de mi —Francia sonríe mirándole y cerrándole un ojo.
—Mmmm —Prusia se lo piensa y tuerce el morro—. ¡Ya lo sé! —Exclama al final.
Francia sonríe y levanta las cejas.
—Vamos a ver...
—No cuentes guarrerías que esas no son secretas —suelta España riéndose.
—Eh, eh... ¡Depende de con quien! —exclama riéndose.
—Nein, nein —se ríe Prusia—. Es una cosa de cocina.
—¡Oh! ¿Uno de sus ingredientes secretos? —pregunta Italia.
—Nein —niega Prusia—. Supongo que todos recordáis la cena en casa... Cuando le mandamos a Schweiz esas fotos del señorito —empieza Prusia mirando a Suiza.
—Naaah, no los sabe —se ríe —, vamos a ver, claro que han de acordarse.
Suiza se sonroja y mira a Austria de reojo, que se revuelve un poco y España se descojona. Alemania frunce el ceño riñendo a Prusia con la mirada.
—¡Lo de las pastillas azules tampoco es secreto! —suelta el español. Suiza se sonroja más girando se a Liechtenstein.
—Ignórales, mein gott..., no debiste venir...
—Pues ¿os acordáis de que le tiré la sopa encima a Schweiz? Bueno, pues eso estaba planeado y aun así Frankreich se emperró en preparar una Vichisua perfecta ¡y hasta el último momento estuvo intentando convencerme de que era un crimen desperdiciaría!
Liechtenstein mira a su hermano y luego a Prusia escuchándole.
—¡Pues era un crimen! —protesta el francés sonriendo.
—Tío, tiene razón, eres un remilgado con la cocina, no debiste esforzarte tanto si igual íbamos a tirársela por encima —se ríe España y Austria se pellizca el puente de la nariz porque lo de que fue a posta no lo sabía.
—¿¡COMO QUE ESTABA PLANEADO?! —grita Suiza mirando a Austria con el ceño fruncido.
—Ah, y también cambió el menú por England —añade Prusia como si eso no fuera nada.
—Eso no es verdad —Francia se mueve un poquito incómodo con eso último.
—Calma, calma —pide España mirando a Suiza—. Igual te devolvimos la ropa limpia ¿no?
Italia mira a Francia con eso último y sonríe dulcemente
—Esta gente está demente —protesta Suiza cruzando se de brazos y mirando a Austria de reojo, que suspira y se pasa una mano por el pelo resignadamente, antes de echarle una mirada a Alemania de "¿ves cómo siempre hay algún motivo nuevo para reñirle?"
—Es UN secreto el que debías decir, no dos —Francia señala a Prusia con el dedo. Alemania hace los ojos en blanco negando con la cabeza.
—Era todo parte del mismo secreto —responde el albino inocentemente.
—Calma, Francia, igual nadie se ha enterado de la segunda parte —se ríe España viendo a los sajones mirarse entre ellos enfurruñados.
—Gracias a dios —se ríe dándole vuelta el a la botella. España abraza a Romanito mientras mira a ver dónde se detiene y Prusia mira a Hungría diciéndole que este juego es muy divertido.
—Creo que a más de alguno va a darle un infarto... —comenta cuando se detiene en… ¡Veneciano!
—Oh, Italia... Veremos que secreto puede ser...
—Veeee~ —Veneciano sonríe a Francia idiotamente.
—Veamos... Esto tiene que ser algo con Allemagne o no tiene gracia —sonríe.
Italia mira a Alemania de reojo y le abraza un poquito, apoyando la cabeza sobre su hombro, pero ligeramente más nervioso de lo que querría. España silba la conocida melodíita sexy
—Merde, se me ocurren puras historias tristes, es que Allemagne, te tardaste demasiado en entender este asunto —Francia se ríe.
Austria mira a Alemania más medio maligno de lo que le gustaría compincharse con Francia. Italia traga saliva más nervioso con ese asunto porque siempre se ha culpado a si mismo de ser EL ULTIMO en lograrlo y es un poco humillante, aunque sea el más pequeño.
—Aun así, ¿alguien sabrá ya que Italia es el único que ha sido capaz de amarrar a Allemagne a la cama y lograr que suplique? —sonríe triunfal.
Italia sonríe agradecido con ello y Prusia levanta las cejas mirando a Alemania en plan "no puede ser posible" quien abre la boca absoluta total y completamente... En shock
Liechtenstein se sonroja un poco con esta historia porque no está acostumbrada a que pasen estas cosas y Austria pone los ojos en blanco. Si no se comenta sobre España, es porque solo se ríe.
Francia le cierra un ojo a Italia, ligeramente cómplice mientras Romano hace cara de asco y Suiza le cubre los oídos a Liechtenstein
Italia sonríe con agradecimiento y luego se vuelve a mirar a Alemania que está de color granate oscuro tirándole a púrpura.
—Co-Como sa... —carraspeos variados y diversos, mirando al suelo
Italia le besa aprovechando que tiene la boca abierta, antes de tomar la botella de nuevo.
Alemania se sonroja más aún y luego concluye que lo mejor que puede hacer es hacer "mute" cuando la botella se para señalándole a él.
Austria se muere de la risa por dentro. Alemania carraspea y… carraspea otra vez.
Italia le mira de reojo medio maligno.
—U-Un... Eh?
—¡No te cortes Veneciano! —pide España dándole ánimos.
—¡Uno bueno! ¡Uno bueno! —pide Prusia.
—Anda... Allemagne, cher, estas de racha —se ríe Francia
Austria se lleva una mano sobre los labios y disimula una risita en tosecilla. Romano se ríe bastante en voz alta, porque Romano hoy esta de trololol por lo visto.
—Una vez... —empieza Veneciano—. Durante una junta de un G8...
Alemania mira a Veneciano sin poder creer este contando algo... Con cara de total horror.
—Uuuuuuh —Francia grita riéndose un poco.
—Estaba taaaan guapo con su traje gris —se vuelve a su hermano—. Era de Moschino, puedes imaginarte verano de dos mil cinco, gris perla, corbata azul.
—Tres botones —asiente Romano imaginando el traje perfectamente bien. Veneciano asiente.
—Eh, eh, vamos a la parte interesante —le anima Hungría sonriendo
—Bueno, pues estaba en el G8, hablando sobre... Canadá debe saber qué —bromea—. Y estaba tan guapo que no podía prestarle atención, así que empecé a dibujarle... Desnudo.
Prusia y Austria miran a Alemania con una expresión sorprendentemente parecida, quien vuelve a sonrojarse apretando los con Suiza que también le mira con esa cara. Francia suelta un silbido y Hungría se ríe.
—Debes acordarte, Francia, el dibujo pasó por toda la mesa cuando Japón me lo vio... Creo que se lo quedó Rusia... —Veneciano se lo piensa. España se descojona imaginando el asunto junto con Prusia y a Austria le cuesta bastante no reírse también.
—Claro que le recuerdo, estaba especialmente bien dotado, creo que Italia te dibujo con ojos de amor, Cher —Francia se ríe cerrándole un ojo a Alemania que está a punto de morir de la vergüenza, carraspeando repetidamente.
—Eh... Ejem... Esto no... Italien! —protesta pasándose una mano por el pelo.
—Ya está —sonríe Italia un poco sonrojadito. Hungría se ríe lo más quedito que puede mirando a Austria, que hace verdaderos esfuerzos para no reírse también.
—Verdammt —protesta Alemania frunciendo el ceño tomando la botella y dándole vueltas, sin tener idea de que va a decir queriendo que la gente deje de mirarle.
Poco a poco van dejando de reírse e Italia le acaricia un poco la pierna y le aprieta la rodilla como pidiendo disculpas. La botella se detiene en España, y Alemania trae la mirada lo más inexpresiva que es capaz.
(Inglaterra informa extraoficialmente que él se robó el dibujo, no Rusia)
España se ríe.
—¡Yo no tengo secretos! —repite ahora más acojonado porque una cosa es Francia contando intimidades de tipo sexual y otra Alemania y que fijo empieza a destapar déficit y especulaciones de dinero.
Alemania mira a España que le sonríe un poco.
—Un secreto...
Piensa en números de dobles cifras e inclina la cabeza pensando en todas las cosas que a nadie le van a interesar...
—Yo podía dar una prenda, ¿verdad? —pide España realmente acojonado con el asunto del dinero, porque eso es muy serio.
—Spanien y Österreich se besaban en la sacristía de la iglesia cuando creían que nadie les veía —suelta Alemania como el mayor secreto que ha contado nunca jamás... y con la voz más sería que tiene.
Francia levanta las cejas porque NO esperaba un secreto de ese tipo por parte de Alemania.
—Aaaah... —suelta España relajándose.
—No creíamos que nadie nos veía —suelta Austria el cínico, un poco incomodillo de todas formas, tratando de ocultarlo. Suiza bufa, fastidiado y como Liechtenstein diga que ella los veía también...
—¿Perdona? ¿En esos tampoco? ¡Joder! —protesta España—. ¡Eres un exhibicionista! —se ríe.
Francia se ríe de España hablándole así a Austria, y Alemania sonríe levemente mirándole también.
—¿Qué hacías tu espiando en la sacristía? —riñe un poco Austria a Alemania—. Y tú no te hagas el inocente —le suelta a España. Hungría lleva cinco minutos riéndose estúpidamente.
—No era mi idea, yo solo estaba jugando afuera con Liechtenstein —gracias Alemania
—Bueno, nadie cree que Espagne sea en lo absoluto inocente, mon ami —sentencia Francia sonriendo hacia Austria.
—¡Ah! ¡Nosotros también estábamos! ¿Te acuerdas? —pregunta Veneciano a Romano.
—¡Por el amor de Dios! ¡Toda la familia en la sacristía! —exclama España descojonado. Romano asiente también mirando a España con el ceño fruncido.
—Era lo único que había que hacer en esos tiempos en domingo en la tarde después de la misa —Alemania se encoge de hombros.
—Bueno, no estoy de acuerdo con eso —se ríe España refiriéndose a que él no miraba, claro, tomando la botella para hacerla girar.
—En eso último estamos de acuerdo —Francia sonríe esperando a ver quién le sale... Bravo Alemania, tu secreto estuvo bastante bien
Suiza está mirando a Liechtenstein como si tuviera dos cabezas y la botella se detiene señalando al helvético, que no se entera aún, le va a dar una úlcera un día de estos.
—Oh, Suiza... Vaya, que peligro —España se ríe y abraza a Romano. El rubio se gira a él al ver que dice su nombre.
—Che cosa? —le pregunta en italiano como siempre que habla con él.
—¿Se valen secretos que te haya contado alguien más? —pregunta señalando la botella para el rubio—. Porque me sé unos cuantos.
—Claro que se valen —sentencia Francia sonriendo y mirando a Austria de reojo.
—Q-Quoi? —tartamudea suiza mirando la botella y abriendo los ojos como platos. Austria le echa una mirada a España, más de advertencia que nada y mira a Suiza.
—Nononono... Yo no juego —protesta.
—Calma, chico, podría ser peor —se ríe España—. Podrían ser uno de ellos dos quienes contaran algo —señala a Francia y a Austria. Suiza mira a Austria con los ojos muy abiertos aun.
—Spagna... —empieza en italiano frunciendo el ceño
—Es que si supieras las cosas que me han contado ellos de ti... —se ríe. Suiza se sonroja más aún, histéricolocoperdido y Austria aprieta los ojos.
—Espagne, cher, cuenta algo o te vuela la cabeza —susurra Francia.
—Pues una vez... —empieza y Suiza mira a España muy fijamente, con la boca abierta—. Suiza se alió con Prusia y nos dieron una tabarra toooodo el día.
Austria levanta una ceja por que no se esperaba eso y Prusia mira a España sin estar seguro de qué habla.
—Eh? —Suiza inclina la cabeza y parpadea.
—Fue durante la boda —señala a Austria y a Hungría—. Debisteis haberlos visto a los dos discutiendo en la puerta de la iglesia, si había muchas o pocas flores.
—¡Ah! —Prusia se tensa un poco pero ya sabe de qué va—. Es que había pocas.
Suiza abre la boca.
—Noesciertoyonodijenadadeeso! —protesta. Hungría mira a Prusia y le toma del brazo, riéndose un poco.
—Ja, tío, tú estabas ahí blablabla muchas flores blablabla despilfarro —discute Prusia.
Austria le mira de reojo, divertido, porque España ha sido bastante benevolente. Él le guiña un ojo a Austria porque no quería que Suiza decidiera largarse.
—Pues era una estupidez —protesta Suiza frunciendo el ceño, relajándose él mismo sin darse cuenta —. Esa boda era absolutamente pomposa y ridícula.
—Ja, en eso estoy de acuerdo.
—¿Lo veis? —suelta España riéndose. Francia sonríe y hace los ojos en blanco hacia España pensando otra vez...
—Huevostibios... —susurra. España le manda un beso a Francia.
Suiza fulmina a Austria de reojo cruzándose de brazos y Francia le cierra un ojo al español, riéndose.
—Ah, sí. Y alguien tiene fantasías eróticas con el piano de Austria, pero no voy a decir quién. Y lo digo ahora de manera completamente aleatoria porque de hecho la mitad de la sala ya lo sabemos —suelta España mirando a Francia. Austria pone los ojos en blanco con eso y les fulmina a todos. A TODOS.
—ESONOESVERDAD! —suiza grita histericolocoperdido otra vez... Echándose de cabeza. España y Prusia se descojonan.
—Quien no tiene fantasías sexuales con ese piano, mon amour —Francia se ríe a carcajadas mirando a Austria de reojo.
—Estoy hablando de Prusia —comenta España para Suiza y este deja de reírse de golpe y se sonroja también.
—Es lo más lógico —interviene Italia afirmando lo que dice Francia.
Austria niega con la cabeza. Suiza abre los ojos como platos y mira a Prusia y luego a Austria.
—¿Por qué? ¿Qué pasa con el piano? —pregunta Liechtenstein mirando a Suiza y a Austria.
—¡Nadapasaconelpiano! —chilla Suiza y luego levanta un dedo y les mira a todos con cara clarísima de... Si le dicen algo les mato.
—Que son todos unos cochinos irrespetuosos —suelta Austria—. Liebe, ¿te importaría tomar la botella y llevar adelante el juego?
Suiza le mira sonrojándose un poco con el liebe, tragando saliva y tomando la botella, dándole vueltas.
—A la próxima os contaré porque Austria no piensa en esas cosas y cuida tanto su piano —se ríe España.
—Cállate! —protesta Suiza histérico dándole vueltas a la botella y el austriaco se sonroja un poquito con eso cuando la botella se para frente a él.
—Oh, como no... —suelta Austria al notarlo, de forma cínica. Suiza mira a Austria y se sonroja un poco mirando a la mesa.
—Un secreto tuyo... —murmura y suspira mirándole.
—¡Di uno gordooo! —pide Prusia y España vuelve a silbar. Entre los dos consiguen romper un poco la postura de "nada me afecta" de Austria, que mira a Suiza fijamente a los ojos.
Suiza vacila sin saber que decir, luego frunce un poco el ceño.
—Cuando éramos pequeños, eras un inútil... Más inútil aún de lo que eres ahora, venía conmigo llorando cada vez que Ungarn —la mira de reojo—. Le metía una tranquiza.
—Buuuuuh eso no es un secreto! —protesta Prusia. Austria sonríe de lado.
—¡Queremos algo más jugosoooo! —pide España.
Suiza pone en blanco los ojos.
—Un día, se cayó al río porque se rompió el puente... Y tardamos como dos horas en que pudiera salir —sonríe un poquito.
—Buuuuh! —sigue Prusia, pero España no lo sigue esta vez.
—Cuando salió, le temblaban las rodillas tanto, que no podía caminar y estaba LLENO de barro —sonríe un poco más—. Y por más que quería limpiarse la cara, las piernitas se le doblaban y se volvía a caer en el fango.
Austria pone los ojos en blanco y sonríe un poco acordándose y a Prusia ya le gusta más la cosa.
—La única forma de sacarle de ahí... Fue cargado y lloró horas y horas porque tenía las uñas sucias —incluso se ríe un poco.
—Y barro hasta en lugares que no te conté nunca —responde Austria. Suiza le mira sonriendo aún, frunciendo el ceño.
—¡Fue divertido! —Admite riendo un poquito —. El perfecto Österreich tenía el pelo lleno de ramitas
—Perfecto —sonríe de lado para hacerle notar el calificativo que le ha dado. Suiza arruga la nariz y hace los ojos en blanco sonrojándose bastante.
—Cállate.
Austria se ríe y toma la botella. Francia está sonriendo con cierta ternura y riendo incluso un poquitín mirando a España que le mira también cuando la botella se detiene en Hungría.
Y ella levanta las cejas un poco sonrojándose levemente porque si ALGUIEN sabe TODOS sus secretos, es Austria, que le sonríe sin malicia.
—Oh, istenem... —ella se ríe.
—Cuando Ungarn era una niña pequeña —empieza Austria.
—¡Nos aburres, señorito! —protesta Prusia desde ya, para meter maraña.
—Noooo... Ese no vale —protesta ella. Austria le mira por encima de las gafas.
—Venga, sigue... —le insta Francia sonriendo
—Ella creía que era un hombre. Tanto fue así, que se vendaba los pechos cuando le salieron... Hasta que notó que era más sencillo ganar si no lo hacía. En especial contra los teutones.
Hungría se lleva las manos a los ojos.
—¡Nadie me explico nunca! —se ríe.
—WAS!? —exclama Prusia sonrojándose sin esperarse esa—. ¡Eso no es cierto!
—Claro que sí, de hecho, cuando descubriste que era chica, dejaste de pelear y de jugar conmigo y un día me diste tu ropa interior —ella le señala.
—¡De qué hablas! Porque tú eras una marimacho y yo podía hacerte daño —se excusa de forma bastante sin sentido. Hungría se ríe.
—¡Ya hubieras querido poder hacerme daño!
—¡Pues claro que podía, yo soy Awesome!
—Aun así es sumamente dulce de tu parte el haber tenido esas consideraciones con Hongrie, Cher —Francia le cierra un ojo.
—¡No tenía consideraciones con ella! —replica contrario a lo que acaba de decir.
Francia se ríe más y Hungría le abraza por los hombros girándole la cara y dándole un beso en los labios.
Prusia se sonroja por que no se esperaba esa y Francia grita y silba golpeando el suelo junto con España e Italia.
—¡Pues yo le toqué las peras una vez cuando era pequeño! —grita Prusia al separarse y... Lo siento, agarra cada uno con una mano.
Hungría le da un mamporro en la cabeza... No tan fuerte, pero suficiente para que Prusia le suelte y los demás se rían. Ella frunce el ceño y se ríe también girando la botella hasta que se para en Liechtenstein para el azoramiento de media sala. (Aunque Prusia le desabrocha el sujetador cuando se abalanza para ir a por la botella)
—Porosorzáaaag! —protesta ella.
Liechtenstein se sonroja un poco y mira a Hungría sonriendo inocente, mientras ella le da otro zape a Prusia en el pecho y se abrocha el sostén de manera bastante... Poco… Femenina y suave para estar frente a todos.
—¡Un secreto! Uuuuy! ¿Cuál de todos los sucios secretos de Liechtenstein diré hoy? —bromea sonriendo un poquito.
Ella se ríe un poquito porque confía en Hungría, sonrojándose un poquito más a Suiza se le cae la mandíbula al suelo, mirando a su hermanita.
—Cuando Liechtenstein era pequeña y aún vivía con nosotros... —sonríe mirándoles a todos y cerrándole un ojo a la chica.
Ella sonríe por que no ha contado nada de Canadá.
—Pero era muuuuy pequeña, debes acordarte de esto, aún la cargabas y la acompañabas antes de dormir porque le daba miedo la oscuridad —mira a Austria.
Austria asiente sonriendo tiernamente. Cuando, por cierto, suena el timbre y España se levanta.
—Los sirvientes lavaban la ropa a mano, y usaba yo unos sostenes cosidos a mano debajo del corsé estúpido que yo odiaba tanto
España se tarda en llegar a la puerta escuchando el secreto.
—Y un día veo a Liechtenstein, tan linda, corriendo por la casa, con uno de mis sostenes en la cabeza a modo de gorrito —se ríe un poco.
Austria se ríe también y Liechtenstein se sonroja riendo un poco. Alemania sonríe mirándole también y Suiza no puede más que ponerle un mano en la espalda a la chica, dulcemente, relajando se bastante y mirando a Austria de reojo.
Más personajes, más secretos...
