AVISO: los personajes de este finc no son de mi autoría, sino que pertenecen a la gran Rumiko Takahashi y a la grandísima serie de Inuyasha, y la trama del finc es una adaptación del manga HaruHana de Yuana Kazumi, que me ha llegado al corazón.
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HARUHANA
Advertencia: Cuando veáis:
"…" lo que está escrito es lo que piensa nuestra protagonista
----- las rayas sirven para hacer los cambios de escena
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Capítulo 2. HaruHana
Un nuevo día amanece… y con que alegría lo hace…
En el instituto donde estudian nuestros protagonistas, el cielo se alza despejado en toda su grandeza… y una armoniosa melodía acompaña tan bello panorama…
En el aula de Música, encontramos a una jovencita de largos cabellos azabaches… tocando una bella serenata con su violín… y disfrutando ella misma, a la vez que lo hacen sus compañeras… Kagome H. Higurashi era una gran violinista…
- Es… es increíblemente buena, ¿verdad?- la alabó otra violinista
- ¡¡Y tanto!!- corroboraron todas
- Además, tú música… ¡De alguna forma misteriosa parece transmitir energía!
Ante este comentario, Kagome dejó ver sus castaños ojos… para quedarse pensando en lo que había dicho la compañera.
"¿Transmito… energía…?"
De repente, una imagen fugaz de cierto chico de larga cabellera platina que todos conocemos, pasó por la mente de nuestra pequeña intérprete. Pero parece que esto la desconcentró y sin querer, la melodía dejó constancia de ello, sonando mal.
- Lo… lo siento, me he equivocado… Me he equivocado de nota…- se disculpó con el resto del club de música.
- ¡¡Tranquila, tranquila!! Si con lo que has tocado ya es suficiente…- la calmó la otra violinista
- ¡¡Y tanto!! Eres muy buena- la halagó la batería- ¡Tienes que entrar en el club!
- Me gustaría…- dijo ella nerviosa.
"Pero si me he equivocado al tocar…"
Otra imagen de Inuyasha se posó en su mente.
"Estaba pensando en la cara que puso aquel chico ayer…"
'Porque estoy buscando algo…' 'Estoy buscando mis recuerdos…' Esas palabras se habían quedado incrustadas en su mente.
"No puedo sacarme de la cabeza aquellas palabras… Y tampoco puedo olvidar… su expresión…"
- Esa chica no puede ingresar en el club- habló alguien desde detrás de Kagome.
"¡¡¿¿EH??!! ¡¡ESA VOZ…!!"
La joven de negros cabellos se voltea hacia atrás, temiéndose que sus sospechas sean ciertas… y para su desgracia, o tal vez no, lo son…
Allí, sentado en una de las sillas del aula y estirándose como si hubiese estado durmiendo, había un chico de largo y plateado cabello, con expresión risueña y ojos del color de la miel.
"Es… ¡¡INUYASHA!!"
Nuestra pequeña violinista se sorprendió de sobremanera al verlo ahí.
- ¡¡¿¿Y TÚ PORQUE DICES ESO, EH??!! ¡¡¿¿Cuánto llevas ahí…??!!
Pero parece ser que era la única a la que le molestase el que Inuyasha estuviese ahí.
- ¡¡¡UAAAH!!! ¡¡ES INUYASHA!!
- ¡¡NO!! ¡¡¿Cuándo ha llegado?!!
Nuestro amigo no echó cuenta a los comentarios y siguió con lo suyo.
- Ugh… estaba echando la siesta…- eso indignó aún más a Kagome
- ¡¡¡¿LA SIESTA?!!! ¡¡¿A ESTAS HORAS?!!
La pobre no encontraba solución alguna para comprender el comportamiento de su compañero. Pero su discusión se vio interrumpida por la intervención de una de las chicas del club.
- Ah… estoy… Inuyasha…- los chicos atendieron la llamada- ¿Por qué dices… que Kagome no puede ingresar en el club de música?
- Un… un momento…- se quejó la morena- ¡¡EL NO TIENE NINGÚN DERECHO A OPINAR SOBRE ESO!!- pero nadie la escuchó
- Es que…- empezó a hablar nuestro joven peliplateado- yo…- se levantó del asiento y se puso detrás de Kagome- he comprado a esta chica…- y a continuación la abrazó por detrás y le cogió la barbilla sonriendo
- ¿Eh? ¿Qué quiere decir? ¡¡No puede ser!!- se sorprendieron las jóvenes
- ¿Verdad?- siguió preguntando Inuyasha a la chica a la cual abrazaba
Pero… como todos sabemos lo que pasa si Kagome toca o es tocada por un chico…
- Ah… aaah…
Estruendoso grito que se escuchó por todo el instituto…
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Después de las clases, nuestros jóvenes se encontraban en el salón de relajación…
- Pica… ¡¡PIIICAAAA…!!- sollozaba Kagome mientras se rascaba para aliviarse un poco el escozor.
- ¿Estás bien?- le preguntó algo sorprendido Miroku mientras le daba una taza de té
- ¡¡ME HAS TOCADO APOSTA!! ¡¡¡LO HAS HECHO TOTALMENTE APOSTA!!!- le gritó la morena al chico de cabellos plateados que le había provocado el dolor, quien comía como si nada una tarta de crema sentado en el sillón.
Inuyasha la miró, y sonrió de una forma… ni de bueno, ni de malo…
- Si- confesó mientras sonreía
"Es que… Me parece tan interesante… Es… ¡¡ES UN DEMONIO!! Ayúdame abuelaaa…"
Kagome Higurashi sollozaba internamente, ¿Qué haría para soportar a semejante chico?
Pero entonces, Miroku salió en su defensa.
- ¡¡Inuyasha!! ¿Por qué tienes que molestarla?
- Miroku…
- ¿Realmente Kagome es tan interesante?
- ¿Eh?
"¿Y eso a que ha venido?"
Nuestra recién llegada de Osaka se cuestionaba el porque su jefe había dicho eso, mientras este siguió hablando…
- No le gustan los chicos, sobre todo si son guapos… Si la tocas, le salen sarpullidos por todo el cuerpo… Así que de hacer cosquillas, ni hablar… Y encima, lo único que la cura es tomar rico té japonés…- Miroku seguía hablando como si se lo dijese a si mismo, cuando entonces reparó en la pobre Kagome- Oh, ¿Qué le pasa?
Kagome, quien no quería seguir oyendo las palabras del chico de ojos azules, aunque fueran ciertas, se había apartado hacia un rincón, había cogido un paño y se había puesto a limpiar la repisa de los libros.
- Oh… ¿A que parece la Cenicienta?- y el tío seguía, e Inuyasha sin tener la más mínima intención de defenderla- ¡¡Su hermano la vende y acaba trabajando de fregona cual criada!!
"No es nada agradable… no… definitivamente… no es agradable que te lo recuerde…"
Y mientras Kagome, con el ánimo y la moral por los suelos, se lamentaba en silencio…
"Es verdad, yo… he sido vendida a este negocio… y encima por mi propio hermano…"
Como pudo, se cambió y se puso el horrible uniforme que tenía que llevar.
"Que le vamos a hacer… Solo será medio año… será cuestión de paciencia…"
Se puso manos a la obra… Decidió empezar por darle un limpiado a la estantería, así que comenzó a sacar los libros y revistas que ocupaban el mueble para poder quitarle el polvo y poder dejarlo presentable. Pero cuando sacó uno de los libros… algo salió desde dentro de este y cayó al suelo, sorprendiendo a nuestra pequeña limpiadora.
- ¿Y esto…?- se preguntó Kagome mientras la recogía del suelo
"Es una foto antigua…"
Pero cuando miró detenidamente el papel rectangular que había salido del libro, pudo apreciar la tierna imagen… Un niño de unos 5 añitos, de cabello platino cual reflejo de luna, ligeramente largo y ojos grandes y preciosos del color del oro; sonreía feliz mientras montaba en su bicicleta, dejando ver su rostro lleno de arañazos y sus brazos cubiertos de tiritas… Ese niño… le recordaba a alguien… y de repente supo a quien…
"¡¡AH!! ¡¡¡ES INUYASHA!!!"
- Está lleno de tiritas…- no se dio cuenta, y lo dijo en voz alta, pues se había quedado mirando tiernamente la foto
- Oye, ¿Qué estás cuchicheando? Pareces emocionada…- la sorprendió Inuyasha, quien pasaba por el salón con un montón de toallas en sus manos
- Nada… es que he encontrado esto…- le mostró la foto- de pequeño eras monísimo…- pero el chico de ojos miel no reaccionó de buena manera al ver el retrato.
Le arrebató la foto con furia y muy poco delicadamente, mientras una confusa Kagome caía al suelo de la impresión, junto con las toallas que momentos antes estaban en manos de Inuyasha.
- ¡¡¡NO LO MIRES!!!- le gritó con ira, asustando más a Kagome
Se dio la vuelta mientras miraba la foto y entonces agachó la mirada, cubriendo sus lindos ojos con su flequillo.
"¿Eh? ¿Qué…?"
- Inu… ¿Inuyasha?- se atrevió a llamarlo la chica, recuperada un poco de la impresión
- Lo… lo siento…- una disculpa con voz suave fue lo que salió de labios del chico.
El silencio inundó el lugar… un silencio incómodo para nuestros jóvenes, hasta que…
- A ver… Parece que alguien está haciendo el vago por aquí… ¿Verdad…?- la voz tenebrosa que puso Miroku hizo que un sudor frío recorriera la frente de los escolares, y acompañado del jalón del cuello de la camisa, pues así los había cogido, se llevaron un buen susto
De pronto los soltó, y se precipitaron contra el suelo, cayendo sentados.
- ¡¡Vamos, rapidito!!- los apresuró- No hay tiempo que perder…
- Que sí…- le respondió la morena mientras barría con ímpetu el suelo del local
Pero mientras seguía con su labor de barrer el polvo, llevó su vista hacia Inuyasha, quien arreglaba un ramo de hermosas rosas rojas.
"¿Por qué se pondría así antes…?"
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Una media hora más tarde…
- Uff… Acabaron los preparativos…- hablaba para si nuestra joven morena, mientras disfrutaba de una bien merecida taza de té caliente- ¿Me pregunto como será el cliente de hoy?
- Es una chica a la que le han roto el corazón…- la voz interrumpió sus pensamientos
- Ah…- se giró de golpe y se encontró con el que había hablado
"¡¡INU… INUYASHA!!"
- Al menos eso me han dicho…- siguió arreglando sus flores carmesíes sin voltearse a ver a la chica para contestarle- Pero tu que sabrás de eso…
- Que… ¡¡QUE QUIERES DECIR!!- se quejó por lo que le había dicho- ¡¡QUE MALEDUCADO!! ¡¡Que sepas que yo tuve un novio!!
- ¿Eh? ¿Pero tú no odias a los chicos?- Inuyasha la miró de reojo, sorprendido por como se había puesto, y por la revelación dicha
- No… yo no… no odio a todos los chicos…- Kagome bajó su tono de voz al decir esto- Solo que no puedo tocarlos…- llevó su dedo índice a sus labios, señal de nerviosismo y bajó sus ojos al suelo… No le gustaba hablar de ese tema- Lo que realmente odio es la urticaria que me sale por todo el cuerpo.
- Seguro que él te dejó.- la interrumpió el masajista del local- Claro… y seguro que era guapo…
- ¡¡N-No!! ¿Es que no tienes compasión?
- ¿Por ti?
De piedra… dura, fría e inerte piedra… Ese cuerpo sin vida en el que se convertía cada vez que Inuyasha H. Taisho la dejaba boquiabierta… Cosa que ocurrió ahora mismo…
- En cuanto ese chico…- el peliplateado decidió decir una última cosa, mientras aún tenía su atención en las flores- ¿No crees que si te hubiese gustado de verdad no te hubiese salido la urticaria al tocarle?- al decir la última palabra, la miró
Kagome se quedó un poco traspuesta por esa pregunta.
- Aquel chico… fue el primero por el que sentiste algo…- Inuyasha ya terminó con sus flores, y se volteó hacia Kagome para verla cara a cara, mientras se acercaba a ella lentamente- y más que oírle decir te quiero cien veces… los que hubieses deseado…- más cerca todavía de la joven… casi a tocarse sus rostros- era un beso…- los labios del joven de los ojos de oro, se curvaron hacia arriba en una hermosa sonrisa, que junto a la paz que reflejaban sus ojos y su flequillo ondeando levemente por el viento que entraba por la ventana, consiguieron hacer que en las mejillas de Kagome, se apareciera un maravilloso color rosado, que aumentó el grado de color hacia un rojizo, mientras se acercaba más el joven.
Pero entonces, el sonido del timbre de la puerta, sacó a estos dos chicos de ese ambiente tan cálido en el que se habían envuelto sin darse cuenta, pues se habían perdido en los ojos del otro.
- Ah, un cliente…- alertó Inuyasha
- ¿Eh?- salió del trance Kagome
- Venga, vamos…- el chico Taisho se alejó de ella en dirección a la puerta, mientras la muchacha de ojos marrones, aún tardó en reaccionar
- ¿Eh? Ah… si…- y se fue detrás de él
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En la puerta, los tres encargados del lugar, recibieron al cliente, con una sonrisa encantadora en sus labios.
- Bienvenidaaaaa…
Una vez que la joven hubo pasado a la "sala" con Inuyasha, Kagome pudo ponerse a ordenar sus pensamientos, mientras hacía su tarea… barrer…
"Aaah… me tiene alucinada… No sé cual es su auténtica personalidad…"
Entonces, dejó de mover el polvo del suelo, para acercarse despacio a la tela blanquecina que hacía de pared dentro del salón, para una sala de relajación. Abrió lentamente la cortina y miró dentro con sus ojos marrones.
Dentro se encontraba ese chico de cabello de luna, largo y hermoso, con esos ojos dorados intrigantes, junto a una chica de castaños cabellos, quien era la clienta ese día.
"Inuyasha… puede tocar a los demás…"
En la sala, Inuyasha se encargaba de realizar muy bien su trabajo.
- Yo… estoy muy cansada…- le contaba la mujer mientras Inuyasha, con los ojos cerrados y sus manos colocadas delicadamente sobre las mejillas de la castaña, intentaba buscar algo
- Aja…
"Puede captar los sentimientos de esa chica… Tiene una fuerza misteriosa…"
- No creo que hayas venido a mi consulta… porque quieras olvidarle…- el joven masajista abría lentamente sus ojos
- No, en serio… quiero olvidarle…
- La verdad es que… si realmente quisieras olvidarle… no te importaría que yo te besara ahora mismo…- la proposición cogió de sorpresa a la mujer, quien se echó hacia atrás en el sillón, un poco asustada- Eso haría mucho más fácil mi trabajo.
Kagome, desde su sitio, estaba boquiabierta… eso si que no se había esperado del chico.
"Uaah… pero que morro… ¿Es un pervertido encubierto?"
- Pero no lo voy a hacer…- se arrodilló ante la chica, y le cogió la mano suavemente y con delicadeza- Porque has venido aquí para sentirte mejor…
Nuestra pequeña amiga barrendera miraba estupefacta la escena, cuando una voz interrumpió su ensimismamiento.
- La verdad no se puede ignorar… aunque nos haga daño…
- Miroku…- dijo girándose hacia atrás, viendo al "jefe" del negocio.
- Tampoco podemos huir de ella… Si tratamos de olvidarla, se convierte en una pesada carga…- mientras hablaba se dedicaba a limpiar una taza con un paño húmedo.- así es… la verdad no desaparece…
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- Bueno… parece que tienes muchos recuerdos…- decía Inuyasha mientras le proporcionaba a la chica un masaje en los pies, que junto con las hierbas aromáticas que había traído Miroku, creaban un ambiente muy relajante-
"Aunque aceptar la verdad puede ser un proceso lento…"
- Dime… ¿Qué te hacía disfrutar?- pasó a coger sus manos- ¿Qué te asustaba?- ahora acariciaba su cabello dulcemente- ¿Qué te hacía llorar? ¿En que momento… fuiste feliz?
De repente, de los ojos de la mujer de castaño cabello, comenzaron a brotar lágrimas. Al principio, solo unas cuantas que se escapaban de su guarida, pero a continuación, ya eran un torrente de ese salino líquido. Se abrazó al brazo de Inuyasha, desahogándose… soltando toda su tristeza.
"Muchos lloran…"
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"Y a menudo… les acompañamos con nuestras lágrimas…"
Sin saber como ni porque, Kagome se encontraba derramando también lágrimas de sus ojos color chocolate, las cuales recorrían sus mejillas y bajaban lentamente, humeciéndolas.
- Inuyasha tiene un toque especial, ¿verdad?- la sorprendió Miroku- Mira, te he traído un té y un riquísimo pastel
La joven morena no dijo nada, solo aceptó ambas cosas con gusto, pues sus emociones en ese momento no la dejaban hablar.
- Su trabajo es sanar a los clientes… pero él es incapaz de limitarse a eso… Aunque, supongo que eso es bueno- esto último hizo que la chica levantara la vista de su taza de líquido hirviendo.
"Porque hay gente que no puede llevar sola esa pesada carga…"
- Inuyasha también…- comenzó a decir a la nada- Inuyasha también soporta… una pesada carga…
- Ese chico… oculta en su interior… la más pesada carga…- Kagome se asustó un poco por el tono de voz que usó el chico de los ojos azules para decir esto- y es haber olvidado… No recuerda… donde ocultó su dolor… ni qué lo produjo…
- ¡¡¡AAAAHHHH!!!- un grito interrumpió la conversación de los chicos
- ¡¡¿¿QUE??!!- se alarmaron, y más cuando vieron de donde provenía dicho grito.
Corrieron hacia la "puerta" de la habitación de trabajo y la abrieron de par en par.
- Dis… ¡Disculpad!- dijo Miroku
Pero Kagome quedó impactada por lo que vio dentro…
- Inu… ¡¡¡INUYASHA!!!
Inuyasha Taisho se halla tirado en el suelo… Su cabellera plateada le cubría el rostro, señal de que se calló se improviso… y su cara denotaba cansancio…
Miroku se apresuró a cogerlo delicadamente en brazos, para llevárselo de la asustada chica.
- Se… se ha desmayado de pronto…- balbuceaba la castaña
- ¡¡Si!! ¡¡Si!! Tranquila… Es que tiene algo de anemia…- excusó a Inuyasha el pobre chico que lo llevaba en brazos- Esto… sino le importa esperar un poco…
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- ¡¿Inuyasha?! ¡¿Estás bien?!
El chico del cabello de plata comenzaba a abrir lentamente sus ojos del color del metal más preciado del mundo.
- Si… lo siento… estoy bien…- dijo mientras se quitaba la toalla húmeda que tenía sobre la frente.- Es solo que he golpeado… el alma de esa chica…
- Pero… qué tontería- dijo Kagome que no creía lo que acababa de decir
- ¿Pero no sabes que no debes conectar demasiado?- le reprendió Miroku, aún con el susto en el cuerpo
"¿Pero que…?"
- Supongo que… deberías dejarlo por hoy…- Miroku ya iba a decirle a la chica que se tendría que marchar, cuando Inuyasha se incorporó costosamente.
- Espera… ya… ya estoy bien…
- ¡¡¿¿Lo dices es serio??!! Sigues pálido…
- ¡¡Pero no puedo dejarlo ahora!!- replicó el cabezón del chico.
Mientras, la jovencita Higurashi observaba impotente la escena, sin saber que hacer.
"¿Qué podría…? ¿Qué podría hacer yo? ¡¡¡TENGO QUE HACER ALGO!!!"
Y justo en el momento en que tenía su último pensamiento, volvió la cabeza y en su campo de visión apareció el estuche de su violín. Repentinamente, a su mente vinieron las palabras que en la mañana le dijeron sus compañeras mientras tocaba en el club de música.
"Kagome, tú música… es como si transmitiera energía…"
Y así, ya supo lo que debía hacer…
Mientras, Inuyasha había intentado ponerse en pie, fallando en el intento claro está, pues aún no estaba recuperado, y Miroku había tenido que sujetarlo y hacerlo sentar otra vez.
- ¿Lo ves? No estás bien…- intentó hacerle entrar en razón- Mira, voy a llamar a la chica… Le diré que te traiga algo de comer… y tal vez después…
Pero de repente… una dulce y hermosa melodía musical comenzó a inundar la habitación… primero "piano" y luego fue "creccendo" lenta y rítmicamente… haciendo con este contraste de dinámica entre el "piano" y el "forte"… que se creara un ambiente que irradiaba energía y tranquilidad…
- ¿Eh?- se sorprendieron ambos jóvenes
Levantaron sus ojos, los cuales los tenían posados en el suelo, para encontrarse con…
- Ka… go… me…- articuló el joven de platino cabello
Kagome movía ágilmente el arco sobre las seis cuerdas del violín, sacándole las notas correspondientes a la parte de la obra que debía sonar… Sus ojos cerrados y la posición en la que se coge el violín… parecían hacerla ver de una forma muy tierna y verdaderamente hermosa… y más con la suave brisa que entraba por la ventana abierta de la estancia, que mecía su cabello y el vuelo del traje que le obligaban a ponerse, al son de la música celestial… un espectáculo verdaderamente magnífico…
Inuyasha quedó fascinado por todo en conjunto… Kagome… su violín… su melodía… lo bonita que se veía… tanto que cerró sus dorados ojos y se dejó impregnar por la música…
- Que gran música…
- Inuyasha…- lo llamó el ojiazul
Se levantó lentamente del sillón donde se encontraba sentado, y abriendo sus ojos, también despacio, se acercó a la músico, sorprendiéndola y haciéndola abrir sus ojos también.
- ¡Ah! ¡¡Inuyasha!!- paró de tocar al tenerlo frente a ella
- Estoy… Ya estoy bien…- le dijo- Pero sigue tocando, por favor…- le pidió acercándose más a ella, mirándola a los ojos achocolatados que poseía
La propuesta cogió desprevenida a la chica de negro cabello, quien se quedó momentáneamente sin palabras.
- Ah… ah… ¡¡¡SI!!!- contestó al fin
Y a cambio… recibió una dulce, hermosa y verdadera sonrisa de ese chico que tanto la intrigaba y que la sacaba muchas veces de quicio…
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El joven masajista de larga cabellera de plata, abrió las cortinas que separaban el salón con su sala de trabajo y se adentró en ella, sorprendiendo a su clienta, que esperaba sentada en el sillón, a que él se recuperara.
- Lo siento…- se disculpó con la chica- y como ya estoy bien…- él volvió a retomar su trabajo… mientras Kagome hacía acto de presencia justo detrás del masajista, tocando su dulce canción…
La joven castaña se dejó envolver por los suaves toques de las manos de Inuyasha y la dulce música de Kagome.
- Que música tan maravillosa… es increíble… Esta música me hace sentir mejor…
Mientras tanto Miroku, quien observaba el espectáculo desde las abiertas cortinas… Llegó a la siguiente conclusión… y con ella a una idea algo descabellada, que sería lo que diría Inuyasha.
- La música de Kagome… influye en el ritmo de Inuyasha…
Viendo lo bien que se compenetraban para ser la primera vez que cooperaban juntos y sin discusiones… decidió dejarlos tranquilos…
- Bueno… iré a preparar más té y pastelillos…
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"Al atardecer… bajo un cielo anaranjado…"
Una vez finalizado el trabajo de hoy, despidieron a un muy satisfecha clienta mientras el sol se ponía, en la puerta de su local.
"… descubrí con una gran sonrisa… Que el destino había creado…"
A continuación, se volvieron a introducir en la tiendo, donde el jefe, Miroku, les daría una noticia, que los dejaría con los ojos abiertos de par en par…
- ¡¡¡¿¿¿HARUHANA???!!!- gritaron al unísono
"… una gran armonía…"
- Hablo de un posible nombre para el negocio…- les dijo para acabar de explicar su noticia- bueno… en realidad ya lo he decidido…- dijo muy bajito
- ¿Y porque tienes que usar nuestros nombres?- se exaltó el ojidorado- Mi nombre vale, pero poner el de esta…- señaló acusadoramente a la morena
- ¡Oye!- replicó esta
- Vaya… ¿Es que os lo tengo que explicar todo?
Y sin darles tiempo a reaccionar a ambos jóvenes, los empujó hasta juntarlos el uno con el otro.
- Por el masajista y la violinista… que llevarán juntos este salón de salud… Primero pensé en Inuyasha y Kagome… pero aparte de que no tiene gancho comercial, es muy largo y no pega… Luego me vino la idea de usar vuestros segundos nombres, ya que los dos tenéis uno, pero HarukaHana, aún no me terminaba de gustar… es que Inuyasha tiene un segundo nombre tan raro… y entonces me llegó la inspiración… Acorté el nombre de Haruka y se quedó en Haru…- tan concentrado se hallaba en su relato fantástico de cómo se le ocurrió el nombre, que no se percató de que había hecho algo que a la chica no le convenía- Por eso… HARUHANA… ¿lo pilláis?
- Oh oh…- fue lo que dijo Inuyasha cuando vio la cara de su compañera
Y un nuevo grito tan grande que parecería que el mismo mundo se estaba muriendo, azotó el lugar nuevamente, por… perdí la cuenta… no se cuantas veces… A Kagome H. Higurashi le había vuelta a salir la urticaria, al entrar en contacto con Miroku e Inuyasha…
- Ahora has sido tú el que la ha tocado…- le reprochó el masajista
- ¡¡¡PICAAAA!!!
"Abuela… Mi vida en Tokio… parece estar llena de problemas…"
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N.A: capítulo 2 de "HaruHana" finalizado con éxito
Bueno, aquí estoy de nuevo… finalmente y gracias a vuestros ánimos he decidido que voy a continuar con este finc… aunque me tomen muchos días hacer una adaptación medio decente… Este capítulo me ha tomado más de 2 semanas, entre que no tenía tiempo y conseguir la adaptación… pero aún así, lo conseguí… y espero de corazón que sea de su agrado…
Bien, pues ya hemos descubierto el porque del nombre HaruHana para esta adaptación del manga también… creo que se explica bastante bien en el capítulo… aunque creo que era muy evidente no??
Bueno, en fin… muchas gracias por su buena crítica (gracias por no mandarme ninguna amenaza de muerte, eso me halaga mucho) y sin más pasemos a los agradecimientos a los review.
Nere (ya has visto que la continué, espero que este capítulo también te guste)
Dyelbi (bueno, pues si no te has leído el manga original, espero que esta adaptación te guste tanto como el primer capítulo… es verdad, hasta yo me engancho cuando la releo y pienso que es una historia bastante ligera… y con mucha gracia… y gracias por lo de los guiones, pero hasta ahora no me han dicho nada)
RefiraM (jeje… si, lo siento por poner a Sota así… pero es que en el original salía que la vendían, y no se me ocurría otro personaje para poner, además de que es uno de sus hermanos quien la vende… bueno, pues que te guste este capítulo también)
The Princess Izayoi (era esta a la explicación que habías llegado de porque le puse ese nombre?? Bueno… y lo de Sota, ya dije porque… no es que tenga nada en contra de el ni mucho menos… pero bueno… es que sino no salía en el finc… Pues sin más, que disfrutes de este capítulo)
Mónica (Moni nee-chan!!! Mi hermana mayor siempre conmigo para todos mis finc… gracias por seguirme tan fielmente… y espero que este capítulo también te guste… y si un poco chungo lo que le pasa a Kagome jeje…)
Jessica (jeje… si, vaya situación… pero en fin… ya se irá descubriendo todo el finc poco a poco… disfruta del capítulo)
Hadeslebousier (gracias por decirme que te gustó el capítulo… y espero que este también sea de tu agrado…)
Bueno, pues ya no me queda más que decirles… que los espero en el capítulo 3 de este finc, ya que como dije, lo voy a continuar, lo que no sé es cuando pondré el siguiente capítulo…
Bien, y como ya acostumbre a decir…
Nos vemos en el capítulo 3 de "HaruHana"
Matta-ne
Kisa-chan-sohma
