—A mí me parece que falta Inglaterra —sentencia España y el inglés aparta a Francia de un empujón, quien suspira mirando al inglés un poco desconsolado.

—Ya no voy a decir nada más, bastard —suelta para España de muy mal humor.

—Entonces lo contaré yo —sentencia España. Francia mira al español y luego al británico de reojo un poco agobiado con la actitud del inglés.

—¿En serio crees que no ha habido suficiente? —pregunta Inglaterra que ya no sabe en que punto de la indignación estar.

—Angleteeeerre —susurra Francia mirándole mientras le hace un suave cariño en el brazo, pero él se aparta despreciativo.

Francia suspira otra vez, cerrando los ojos, tratando de calmarse.

—En serio lo creo al ver que mi hermano solo acaba de abrir su corazón y tu respuesta es así de asquerosa, gilipollas —riñe España a Inglaterra.

—What the hell es lo que te crees tú?! —chilla Inglaterra dirigiendo su furia hacia el español ahora.

—Déjalo, Espagne —susurra Francia mirándole de reojo y sonriendo—. Vamos a jugar a algo más, ¿bien?

—No, no voy a dejarlo porque estoy hasta los cojones de sus protestas, si no quería decir nada, se hubiera largado y no hubiera escuchado al resto. Es un acuerdo tácito.

—Ya ha dicho lo de los libros... —le discute un poco Francia pero sin mucho ahínco, recargándose en el sillón cruzándose de brazos

—¡Yo ni siquiera quería venir! —protesta Inglaterra fulminando a España y se pone de pie, España se levanta también.

—Anglererre, si'l vous plait —susurra Francia levantándose también y poniéndole una mano en el hombro.

—Me largo —protesta quitándose la mano de hombro.

—¡Y una mierda! ¡Si te marchas lo contaré todo! —amenaza España.

Todos levantan las cejas mirándoles. Inglaterra le sostiene la mirada incomodándose un poco.

—Igual ibas a hacerlo, ¿no? What the hell me importa? —replica el inglés—. Estaré en Washington si alguien me necesita —sentencia a propósito. Francia abre la boca con eso tomándole del brazo.

—Quoi? —susurra.

—¡Pero si serás hijo de puta! —protesta España acerándosele al inglés dispuesto a pegarle.

—Merde —murmura Francia y toma al inglés del brazo, quien hace para soltarse de Francia dispuesto a pegarse contra los dos.

—Venga, cabrones! No será la primera vez que os dejo inválidos.

—Angleterre... Cálmate, si'l vous plait —susurra Francia poniéndose frente a España, acercándose más al inglés. Prusia se pone de pie ipso facto para ir a ayudarles tomando a Inglaterra de la espalda quien pelea sucio intentando soltarse.

—Non, Non... Merde —protesta Francia mirando a Prusia histérico porque esto no va en lo absoluto como quiere. Toma a Inglaterra de la camisa y mira a Prusia—. Suéltalo.

—¡Pero planea pegaros!

—Bloody hell, Prussia —Inglaterra hace todo un esfuerzo agachándose para quitarse a Prusia de haciéndole dar la vuelta por encima de sus hombros hasta que acaban los dos en el suelo.

Francia aprieta los ojos y se pellizca el puente de la nariz, mirando a Austria de reojo. España se acerca a Inglaterra ayudando a Prusia y le da una bofetada. Francia se lleva las manos a la cara. Cuando le ha dado la bofetada, que ha sonado como pocas cosas, aparta a Prusia levantando al inglés quien no deja de intentar defenderse dándole golpes a España de los que DUELEN.

—¡BASTA! ¡Basta a los tres! —grita Francia de mal humor, apretando los puños.

España mantiene al inglés contra la pared, quien sigue moviéndose un poco, aunque menos violentamente, cuando Francia grita.

—Si quieres irte a Washington vete, Angleterre —susurra el francés derrotado y luego traga saliva —. Ya está, ya lo has dejado más que claro frente a TODO el mundo

—Excelente, capullo —escupe España y deja caer al Inglés, cuyas piernas no le sostienen de todo, mientras el español se va con Francia

—Merci, Espagne... —agrega sentándose en el sillón. Inglaterra de queda destrozado mirando al suelo sin saber qué hacer.

—Bien, creo que alguien más puede decir cosas, que ya bastante circo vergonzoso he armado yo —propone mirándose las manos. Suiza mira a Austria de reojo que hace como una hora que está pensando que aquí sobran

—Pues sí lo has armado —grita Inglaterra a Francia.

—Vayámonos —indica Suiza en un susurro, levantándose. Austria le toma del brazo y le pide que se siente para esperar a que esto se calme un poco ante de que los metan en medio. Francia mira a Inglaterra un instante, quien le está FULMINANDO. Él francés suspira y se levanta, alzando la barbilla y yendo a la puerta, pasando junto al inglés y mirándole de reojo.

—¡¿Qué te crees que haces!? —le grita muerto de rabia.

—Espero a que vengas —le mira de reojo hablando suavemente—, a decirme lo que quieras decir, afuera.

Inglaterra rabia un poco y se va tras él. Francia abre la puerta y sale al jardín, girándose a mirar al inglés.

El británico da un portazo con ganas de romper, patear y destrozar cualquier cosa. España se acerca a las puertas de cristal que dan al jardín, volviendo a abrirlas para oírles mientras pasa las persianas para verles sin que les vean

Francia suspira y le mira desolado.

—Ven —ordena a inglés con la voz más tranquila que puede... Que no es mucha dadas las circunstancias.

Inglaterra se le acerca mirándole salvajemente. El francés suspira otra vez.

—Solo fue un secreto, yo sé que odias al público, pero tú también dices cosas que...

—¡No tienes NINGÚN derecho a burlarte de mí por eso! ¡Yo NUNCA me he burlado de ti por eso! —le grita.

—¿A burlarme de ti? ¿Cuándo me burle de ti? —genuinamente descolorado.

El británico aprieta los dientes con rabia para no pegarle.

—Ven —vuelve a pedir acercándosele y extendiendo una mano hacia él, pero le da un manotazo—. ¿Contarlo te parece una burla? —pregunta seriamente volviendo a intentar tocarle a pesar del manotazo.

—Yes! Yes si lo haces frente a todos! Yes si lo haces en un juego idiota, frivolizándolo como lo haces todo, yes si eres tan cínico como para compararlo con el sexo diciendo que te gusta más. Si tanto te molesta, si tan... Yo que sé, cursi te parece que te quiera, te pueden dar por culo, ¿me oyes? — le grita llorando de rabia.

Francia le abraza. O lo intenta... Inglaterra le golpea fuerte en el estómago, trata de darle una patada y morderle

El francés se cae de rodillas, apretando la ropa del inglés con los puños, pese al golpe, que se sacude para que le suelte.

—No lo entiendes —susurra sin aire, sin soltarle.

—Me dio más o menos lo mismo lo de la cocina, que te burlaras de que soy tan confiado que puedes entrar en mi casa como te dé la gana me ha molestado, pero esto es un bloody golpe bajo, bastard.

—Deja de tratarme como si no me quisieras frente a todo el mundo —solloza Francia agachando la cabeza apretándole aún la ropa como si la vida le fuera en ello.

—¿Esa mierda es la que te importa? ¿Todo el mundo? —grita y vuelve a pegarle.

—Solo quiero que me quieras —solloza desesperado y patético.

—Pues mala tarde para ti —llora otra vez haciendo toda la fuerza posible para que le suelte.

—Deja de tratarme como tu sucio secreto —se aferra a él con cada vez menos fuerza, aún de rodillas en el suelo.

—¡Pues deja de tratarme a mi como una bloody conquista más, como tú último premio o como un nombre más en la lista que a nadie le importa!

—¿Cómo llegas una y otra vez a la misma conclusión, cuando estoy diciendo que por ti es que cocino, o por ti es que espero tres días, o lo que más me gusta es que me quieras de regreso? —pregunta mirándole desolado.

—¿Cómo es que siempre consigues que te odie? ¡Nunca puedo tomar en serio las cosas que haces o dices! ¡Siempre que las haces parecen vacías, como lo que le dirías a cualquiera o aun peor! ¿¡Cómo te atreves a decirles a todos?! ¿Cómo te atreves a pensar que alguien no va creer que es una burla si dices que prefieres una mierda al sexo?

Francia le suelta de una mano y aprieta los ojos un instante y como puede... Se levanta, apretándole aún con la otra mano. Inglaterra esta a punto que quitarse la prenda a la que sea que se mantenga sujeto.

—Cada cosa que intento te disgusta —susurra —. Sólo quiero compartir lo feliz que soy contigo y que me quieras, porque llevó toda la vida intentando que me lo demuestres.

—¡Pues compártelo conmigo! ¡CONMIGO! ¡Es a MI a quien le importa, no a todos esos imbéciles!

Francia se le acerca con los ojos cerrados y le busca los labios, sin saber que más hacer o decir e Inglaterra está tan deshecho que se deja

Francia se lo debe comer, abrazándole con fuerza y desesperación. No más que al contrario... Después de un largo rato de separa un poco, sin dejar de abrazarle.

—Jet'aime... Lo siento, Angleterre... —Beso— Interpretando —beso— mal.

Inglaterra le abraza más fuerte por que sí le quiere.

—No frivolices esto, no te burles de mi, es demasiado frágil —pide.

Le separa un poco y le mira a los ojos directamente, pero él baja la mirada. El francés le levanta la barbilla y le obliga a mirarle. Lo hace con los ojos verdes brillantes por las lagrimas.

—Esto es lo más sólido y menos frágil que tengo en toda mi vida —susurra.

—¡Pues casi lo rompes!

—Eso es porque yo soy un idiota —le mira con los ojos llorosos. Inglaterra le abraza un poco más fuerte.

—¿No era una... Burla?

El francés niega con la cabeza bajando la mirada. El británico le acaricia la espalda y toma aire profundamente.

—I am sorry

Francia sonríe recargando la cabeza en su hombro.

—Me asustas, siempre me asustas, no me gusta hablar de ello.

—La peor parte es que lo sé... Pero ellos... Soy una... Puta de la audiencia —confiesa.

—What?

—Están ahí, yo sé que me quieres y estas actuando como si me odiarás, y todos creen que lo haces... Y quiero que sepan que no lo haces, porque...

El inglés le mira por que esta parte siempre le ha intrigado.

—Es vergonzoso, ¿sabes? Es realmente vergonzoso vivir enamorado de alguien que todo el tiempo dice que te odia... Y a la vez, ser el país del amour...

Inglaterra se sonroja y aprieta los ojos.

—¿Pero que te crees que hago aquí? ¿A qué crees que vine? ¿A saludar a un imbécil que me cae mal en su cumpleaños o porque TÚ me dijiste que viniera?

Francia sonríe un poco y le mira separándose un poco

—Hay cosas... Siempre hay cosas, como dice Prussia tú ya las sabes, solo intento ahorrarme la parte que más se me complica... Hablas de después de... Eso y yo... No lo hago por ti o por demostrarte es solo... no es nada, es solo así y ... Que le jodan a los demás, tú lo sabes.

—Lo siento —repite mirándole a los ojos—, ya sé que odias que se lo diga a la gente, yo solo... —niega con la cabeza.

Inglaterra aprieta los ojos. Francia le acaricia el pelo con las dos manos.

—Ven —pide tomándole de la muñeca.

—Me paso la vida recordándome a mi mismo que sí me quieres —le deja hacer mirándole, a lo que le inglés tira de él hacia dentro, con todos otra vez.

Francia le mira sin saber de que va, limpiándose la cara antes de entrar y peinándose un poco. Inglaterra tira de él sin soltarle la mano y le para frente a todos en la sala. Alemania y Suiza les miran incómodos... Suiza a punto de salir corriendo definitivamente

Francia le mira de reojo un poco incómodo y nerviosito, mirando a España, sabiendo que les escuchó, quien sigue fulminando a Inglaterra. El galo por supuesto, mira hacia Austria y a Suiza de reojo detestando esta situación,

—He vuelto y he vuelto para deciros un par de cosas. La primera es que soy un tramposo y sí, hago trampas en los juegos —confiesa como otro secreto—. Pero además, antes de volver primero tuve que venir e irme...

Francia le mira sin entender eso último pero sin interrumpirle.

—Me fui por... Ya lo habéis visto todos, pero el caso es que vine, vine aquí como todos. Estamos más o menos —mira a Liechtenstein—. Por parejas y France también quiere porque es igual que todos vosotros. Tiene miedo e inseguridades

Francia le mira de reojo no muy seguro de que esto sea de mucha ayuda, vuelve a mirar a España un poco avergonzado, pero le deja hablar confiando en él.

—Y yo le... Estoy aquí para que no las tenga —sentencia Inglaterra bajando la vista al suelo—. Y ahora hemos estado gritando y gente como vosotros que sois tan inteligentes estoy seguro que sabéis exactamente qué me apetece hacer, así que, Spain, darling, te van a dar por culo, pero no vas a contar con tu hermano en tu cumpleaños —sentencia y se vuelve a la puerta tirando de Francia—. Good night.

Francia sonríe y mira a España cerrándole un ojo y abrazando a al inglés por la espalda al seguirle.

—Joyeux Anniversaire! —grita caminando a la puerta.

oxoOoxo

Un par de horas más tarde... En la gloriosa hora-de-después del sexo... Francia le hunde una mano en el pelo a Inglaterra y le acaricia la mejilla, sonriendo idiotamente mientras le mira a los ojos.

—¿En verdad las anotaciones a los libros era el secreto que ibas a decir? —pregunta acercándose a él y acariciándole la mejilla con la barbita.

—No... —responde sonriendo y jugando con el pelo del francés para que no le tapa la cara.

Francia sonríe.

—¿Tengo alguna posibilidad de que me digas que era? —pregunta separándose un poco y mirándole a los ojos.

Inglaterra niega sonriendo, el francés le besa, él le besa de vuelta y se ríe.

Francia se separa después de un rato laaaargo, el inglés le mira riéndose un poco aún.

—¿Ninguna posibilidad? ¿Ninguna? —cara de perrillo triste.

—No —responde riéndose y se acerca para besarle en el cuello.

Le deja inclinando la cabeza para darle espacio y haciendo un "mmmmmm" así que juega un poco mordisqueándole sin dejar de abrazarle.

—¿Y qué hago para saber qué era? —susurra.

—No sé puede hacer noooothing.

—Eso es injusto... Todo el mundo tiene su precio.

—Excepto yo que no me puedes compraaar —canturrea y letoca la punta de la nariz—. Porque no tienes naaaada que yo quiera —se acerca para besarle.

Francia le besa de regreso, cerrando los ojos.

—Todo, nada... Siempre demasiado drástico

—Drástico... pero cierto —junta la frente con la suya.

—¿Quiere decir, monsieur Angleterre, que usted solo vino aquí por el sexo?

—Eh? —se separa y parpadea descolocado.

Francia parpadea y se le acerca otra vez dándole un beso en la mejilla. Él se deja pero frunce el ceño.

—Dices que ya no tengo nada que quieras y por lo que ocurrió aquí hace rato —sonríe acariciándole la mejilla—, con lo mucho que me alentabas a seguir, me parecía que lo anterior sí que lo querías.

—¡No dije ya! dije que no hay nada —responde sonrojándose y soltándole.

—Oh, es una broma... Venga.. —le busca los labios y le besa. Él traga saliva y le devuelve el beso, pero más nervioso.

El francés lamenta un poco eso tratando de besarle lo suficientemente bien como para que vuelva a relajarse.


Y hasta aquí, al final se convirtió en un FrUK, esa manía que tienen ambos de acaparar protagonismo... pero sabemos que no te molesta. Aun así... Feliz cumpleaños, España, el país más antiguo de la Unión Europea (lo dijo ayer Rajoy, no hemos comprobado) y a ti, que lo has leído, muchas gracias! Ojalá nos digas si te ha gustado en un review.