Este es el último.

En realidad, solo es la mitad, porque no he sido capaz de acabarlo a tiempo, entre unas cosas y otras.

Os prometo una segunda parte más adelante, probablemente el lunes, editaré este mismo documento así que atentos o3o

Gracias a todos los leerme, este último va para todos vosotros porque me habéis animado a hacerlo y todo eso.

Encended una velita por Jimmy y Lils esta noche que se lo merecen (?)


El tiempo vuela.

Lily se da cuenta por la mañana, cuando se levanta y mira el calendario.

Es el primer cumpleaños de Harry. Parece que fue ayer cuando James y ella acabaron el colegio y decidieron casarse... y ahora su hijo tiene un año.

No hay niños en el barrio con el que Harry haya podido socializar, ni han tenido demasiado tiempo como para llevarlo a ningún sitio, así que la fiesta será familiar. Sirius, Peter, Remus si puede, James y ella.

Antes de quiera darse cuenta Sirius aparece por la puerta con dos paquetes, uno alargado y una caja exageradamente voluminosa, con papel de regalo con dibujos de jugadores de Quidditch que se mueven y un lazo que canta cuando lo tocas. Luce su mejor sonrisa y ni ha pasado el umbral de la puerta cuando se abalanza sobre su ahijado, que le recibe riéndose con los bracitos abiertos.

-¿Dónde está el mejor niño del mundo?- pregunta mientras le da el regalo a James y toma a Harry de los brazos de Lily -¿Cómo se siente uno teniendo ya un año? ¿eh? Dentro de nada tendremos que quitarte las chicas a patadas-

Lily no puede evitar sonreírle a James, que se las apaña como puede para meter el regalo en el salón y le devuelve la sonrisa en cuanto sus miradas coinciden. Se acuerda de cuando James le propuso a Sirius como padrino y ella se mostró reticente. Ahora no se le ocurre nadie mejor para Harry que él.

Peter aparece no mucho después con un regalo mucho menos llamativo y se lo entrega a Lily con cuidado y una leve sonrisa, muy dentro de su estilo. Ella lo acompaña al salón, donde James y Sirus están en el suelo, aplaudiendo a Harry que levita por toda la habitación subido en una versión en miniatura de una Nimbus 1981, el último modelo en el mercado.

-Es el pre-regalo de Sirius, Lils- Explica James que parece incluso más contento que su hijo cuando ella lo mira mal. -Luego le dará el regalo de verdad, el de la caja gigante- añade señalando el enorme regalo, que por un momento parece moverse.

-Tranquila, Señora Potter, es 100% seguro. Su hijo no sufrirá ningún daño, se lo aseguro- añade Sirius, con tono de vendedor de teletienda.

Lily niega con la cabeza, pero sonríe -Va, bajadlo que se está haciendo tarde y vamos a comer-

No han terminado ni de sentarse cuando suena el timbre de la puerta otra vez. Por un momento, la tensión se hace palpable en el ambiente y James se levanta con la varita en la mano antes de que Lily pueda reaccionar y corre hacia la puerta.

-¡Remus!- exclama cuando abre, y el ambiente parece destensarse un poco -Tío, ya creíamos que no vendrías-

-Lo siento, se me han liado un poco las cosas- contesta con una sonrisa cansada, y James niega con la cabeza mientras le insta a que entre rápido, que se va a enfirar la comida y todos se ríen porque es pleno verano y hace más calor del que debería ser legal.

La comida les trae de vuelta a esos picnic que hacían en los domingos que salía buen tiempo y no habiá excursión a Hogesmade. Peter repite tres veces y Sirius se queja porque "tío, así nunca van a sacar la tarta" y Lily y Remus comentan lo último que han leído mientras James hace caras a Harry para que coma más deprisa.

Nadie podría decir en ese momento que están en medio de una guerra.