Notas de la autora: He traído un nuevo capitulo, en vez de traer todo lo que tenía que haber hecho, qué se le va a hacer. También he editado todos los capítulos anteriores aunque no he cambiado nada vistoso, tan solo algunas correcciones de estilo; no podía dejarlo como estaba.


Las siete menos cuarto de la mañana y el despertador pitaba estridente, a Joan no le parecía temprano si podía dormir la noche completa; la apagó sacando el brazo desde bajo sus cuatro mantas. Se tapó la cabeza e hizo un ovillo para disfrutar de los últimos minutos de calor bajo los edredones. Iba a salir cuando respirar empezase a agobiarla, había probado ser mas efectivo que el botón para retrasar la alarma.

Una vez en pie se quitó el pijama y quedándose en sujetador deportivo hizo los calentamientos habituales. Para cuando sacó las mancuernas bajo la cama ya no tenía frio. Todas las mañanas antes de vestirse hacia series de ejercicios para brazos y pectorales, no eran duros ni requerían un gran esfuerzo pero, le gustaba pensar en ellos como un mantenimiento.

Bajaba en bata al piso principal para ir al baño, lavarse los dientes y peinarse, daba gracias a que una media melena ondulada no requiriese un cuidado específico. Aquella mañana Sherlock estaba enfurruñada de cara al sofá, Joan pensó que luego le tiraría el periódico a ver si reaccionaba. Antes de subir para vestirse siempre pasaba por la cocina, ponía la tetera a hervir y el pan en el tostador.

Eligió una falda de pana marrón muy cómoda junto con unos leotardos a rayas multicolores que le encantaban. Quería estrenar una camisa beige, pero las mangas eran abombadas y recogérselas para pasar consulta iba a incomodarla. Así que acabó poniéndose una fea camiseta que no recordaba haber comprado y un sweater naranja oscuro.

Al buscar sus botas recordó que debían estar llenas de barro y agua en la bañera, Sherlock le había prometido limpiárselas (aún no lo había hecho) después de lo ocurrido en Regent's park. Desde luego no volvería a subirse en un bote con ella nunca, nunca, había aprendido la lección. Así que resignada tuvo que ponerse unos mocasines.

En la cocina aparto varios tubos de ensayo para hacer hueco a su taza de té y plato

-¡Joan, Joan! ¡Nada tiene sentido, y como el mundo ya no tiene sentido lógico mi cerebro se pudrirá! ¡Quedaré reducida a alguien que se divierte con "Minute to win it", o los programas de cocina o los que cantan o alguna de esa bazofia televisiva que ves!-Sherlock le gritó mientras entraba a la cocina, intentó tragar lo más rápido posible.

-Deja de ser la reina del drama, tengo que irme a la clínica, no tengo tiempo para tus lloriqueos de detective aburrida...-Dijo con ceño frunció- Y a mí no me gustan esos programas.-

A veces sí, tenía que admitirlo, pero a Sherlock también le gustaban. Cuando le enseñó "El precio justo" no fue capaz de dar la respuesta correcta a ninguno de los objetos en el escaparate. Una semana después sospechosamente quiso volver a verlo, no falló ni uno y le regaló una sonrisa taimada. Joan supo que había hecho toda una investigación al respecto.

Dejando los platos sucios en el fregadero, comprobó que eran las siete y media pasadas, tenía que salir o no llegaría al metro.

Su compañera seguí hablando de fondo tirada en el sofá, mientras ella rebuscaba en su bolso. Era grande e impermeable, con multitud de bolsillos para mantener el orden. Joan cargaba de todo; desde una bolsa multicolor con tampones hasta un kit básico de suturas esterilizado, pasando por paquetes de azúcar, un cuchillo, pañuelos húmedos o una linterna.

-¡Cómprame tabaco!-Fue lo único que escuchó viniendo desde el sofá, la miraban con ojos tristes.

-No, lo estabas haciendo muy bien Sherlock, y el otro día te escabulliste al Tesco a comprar un paquete. Encima te fumaste medio de una sola sentada. Si, lo sé porque aunque fumes en la ventana se te queda pegado el olor a la ropa y el pelo.-

Salió a las escaleras cerrando la puerta a su espalda, preguntándose si había sido demasiado dura y decidió que si para el almuerzo no le había mando ningún mensaje ya lo haría ella.


Consultaba en el ordenador los resultados de la analítica.

-Señora Gaarder, deberá usted volver a tomar el suplemento de hierro, hasta su cita marcada con el nefrólogo la semana que viene. Él le-Sintió la vibración de su móvil en el bolsillo de la falda.-Le hará un par de pruebas y-otro mensaje-y unas preguntas, nada de lo que deba preocuparse. En tod-esta vez eran dos vibraciones seguidas, sabía que era Sherlock, impaciente-En todo caso tome el suplemento para evitar mareos por la anemia.-

La mujer le miraba aliviada y Joan le sonrió mientras escribía instrucciones en la receta médica.

-Tome, la llamaré en el jueves para comprobar que tal le va. En cualquier caso si tiene alguna molestia más no dude en llamarme.- La mujer ya se había levantado y estaba a punto de salir, Joan sacaba el teléfono-¿Le importaría decirle al siguiente que pase?

"Joan, Joan, creo que tenemos un caso, ve despachando a los enfermos porque te necesitaré. SH"

"Ven, definitivamente lo hemos aceptado: Weeber Street, Waterloo SH"

"Di a la señora Gaarder ya que tiene cáncer y ven. SH"

"Es un homicidio múltiple con potenciales testigos a los que interrogar y siempre dices que no tengo tacto (algo muy discutible), ven. SH"

"Tengo más pacientes, arréglatelas hasta que termine."

"Pero te necesito, tendré que lidiar con Anderson si no y llevo mucho sin un caso, merezco que vengas. SH"

Puso el móvil sobre la mesa, en el ordenador se podían leer la lista de pacientes que le quedaba para el resto de la mañana.

Dio un largo suspiro y sin pensarlo más estaba de nuevo frente a la mesa del doctor Sawyer, su jefe.

-Ya, bueno, es que me ha llamado mi madre porque tiene dificultades controlando a Harry, ya te conté que mi hermano esta pasando una época dura…-Era una mentira piadosa, no podía decirle simplemente que se iba a un caso.

-Claro, y debes ir a ayudarla entonces no puedes atender la clinica, entiendo-Shaun la conocía, no en vano habían tenido un par de citas juntos, sus ojos parecían preguntarle "¿Seguro que no tiene nada que ver con Sherlock?" Joan forzó un poco la sonrisa antes de contestar.

-Gracias por comprenderlo, te estoy muy agradecida.-

-Espero que no ocurra a menudo. Tus pacientes están contentos con el trato que reciben pero, una falta continuada no es permisible, no puedo estar siempre cubriéndote.-

Se sentía mal por sobrecargar al doctor con sus pacientes, pero la otra solución era dejar a Sherlock con sus preguntas lacerantes acribillando a testigos; Joan suponía que el mundo estaba más balanceado si ella estaba al lado de la detective.

-Pondré una solución lo antes posible, no volverá a ocurrir. Muchas gracias.-Shaun tan solo la despidió con un cabeceo y en los labios una sonrisa indulgente.

"Estoy de camino."


Notas de la autora: Cualquier fallo por favor decidmelo para que lo pueda corregir :)

Cheers~