Un accidente:
Sherlock caminó por las calles sin saber a dónde ir, sabía que no podía decir nada, que no podía hacer nada, que si Watson se casaba y se marchaba del piso era cosa suya, no podía obligarle a que se quedara después de haber estado tres años desaparecido.
Se llevó las manos a la cabeza y cuando se dio cuenta un coche chocó con otro, cuando miró la escena del accidente, se fijó en la mujer, era Mary, ¿habría muerto? Para saber si eso era verdad se abrió camino entre la gente que empezaba a llegar para poder sacarla y que viviera, no podía dejar que su mejor amigo perdiera a su prometida, no podía permitirlo.
Abrió la puerta del coche, con la mirada atenta de la gente, el coche estaba muy destrozado y Mary se encontraba allí con los ojos medio cerrados y la sangre brotándole del cuello.
— No te mueras Mary, hazlo por John – Sherlock decía intentando quitarle el cinturón pero no lo conseguía – Mary se fuerte, saldrás de esta.
— Lo siento, dile a John que sea feliz contigo – y después de eso los ojos de Mary se cerraron y dejó de respirar. Había muerto.
Sherlock salió del automóvil con la cabeza agachada. Lestrade se encontraba allí, cuando vio a Sherlock, supo que alguien conocido había tenido el accidente, Sherlock no quiso hablar, no encontraba las palabras concretas para contar que había pasado, no podía.
Lestrade con ayuda de los bomberos sacaron los coches y cuando vio que Mary era quien había tenido el accidente le dijo a Sherlock que regresara a casa y se lo contara a Watson, debía enterrarse por su mejor amigo, que por un inspector de policía o por la prensa.
Sherlock regreso triste al 221B. Ahora, ¿Cómo se suponía que se lo diría a Watson? ¿Cómo? Abrió la puerta sin hacer ruido y se fue al salón ya que John estaba allí.
— Sherlock, ¿Qué pasa? – preguntó Watson al ver la cara de su amigo.
— Esto… John… ha pasado algo mientras caminaba – Sherlock miraba triste a su amigo, pero debía ser fuerte, debía contárselo – Mary…
— ¿Mary? ¿Qué pasa? – Watson se preocupó cuando este dijo Mary - ¿Dime que está bien?
Sherlock negó con la cabeza, cogió a John y le abrazó, ya que este empezó a llorar, no podía creer que todo pasara tan rápido.
— Dime que no es verdad – Sherlock miró al médico y con la mirada le dijo que todo era verdad – no puede ser. Quiero ir a ver el cadáver, quiero enterrarla como es debido, quiero memorar su muerte.
Sherlock seguía abrazado a su amigo que lloraba, perder a alguien con el que ibas a pasar toda tu vida o parte de ella es doloroso. Sherlock caminó con Watson cuando pasó un rato, llegaron a donde se había producido el accidente y John solo se fijó en la bolsa donde iba el cadáver de su prometida, el cadáver de la mujer que había amado y con la que había pasado mucho.
Lestrade le dio el pésame al médico, sabía que no era muy agradable estar allí donde había sucedido todo.
— Sherlock vamos – comentó Watson caminando – no quiero seguir aquí.
— Watson yo intenté sacarla del coche, pero tenía el cinturón apretándola y no lo daba sacado, me dijo que fueras feliz – Sherlock omitió que le había dicho con él porque no quería que pensaba raro.
— Si ella lo ha querido, habrá que intentar ser feliz– esbozó una pequeña sonrisa y sin saber cómo llegó al piso de Mary, pero pasó de entrar porque muchos recuerdos había en él.
— Me encargaré yo personalmente del entierro y todo para que tú puedas descansar – Sherlock comentó mientras entraba en una tienda a por dos cafés bien cargados porque eso es lo que necesitaban en ese momento.
