Adelanto de la 2 parte que subiré a partir de dentro de unas semanas en una nueva ficha y todo, recuerdo que continua los 9 primeros capítulos más el final alternativo. Espero que os guste. Esta segunda parte se titulará Después de la Muerte.

Un nuevo comienzo:

Han pasado tres días y ese día es triste para todos o para casi todos, es el funeral y entierro de John y Sherlock.

Lestrade llega pronto al igual que Mycroft. Se saludan sin mucha efusividad. Lestrade está dolorido por la pérdida del menor de los Holmes y John, eran buenas personas y no se merecían su muerte siendo tan jóvenes.

Al cabo de un rato aparece la señora Hudson ayudada de Molly y de la hermana de John, que Lestrade no recuerda su nombre.

El cura aparece. Abre la biblia por una de las páginas y antes de leerla pronuncia unas palabras.

— Estamos aquí hoy reunidos para decir adiós a dos personas, queridas o no tanto. Sherlock Holmes - Sherlock apareció allí de golpe. Miro a todos y camino entre ellos. Nadie le vio - y John Hamish Watson - John apareció allí y miro a Sherlock - que Dios les tenga consigo y les cuide.

Sherlock miro a John y se dio cuenta de que eran fantasmas y por eso nadie les podía ver. John maldijo a Sherlock mientras el cura hablaba.

— Por tu culpa no estoy muerto del todo - Sherlock se acercó a John y le beso. Podían hacerlo aunque fueran fantasmas.

—No te enfades, el que se tiró primero fuiste tú - John asintió, era verdad - no estés mal, me tienes a mí a tu lado.

La misa y el funeral fueron algo largos, pero se aguantaron, cuando terminaron, todos menos Mycroft y Lestrade se marcharon, John quería ir con la señora Hudson y su hermana, pero Sherlock quería saber que pasaba entre aquellos dos. Así que se quedaron mirando la escena que era algo fría y cortante, aunque todavía no hubieran hablado.

— Eres de lo que no hay, Mycroft Holmes – gritó Lestrade enfurecido – no has dicho nada sobre tu hermano, debías haber dicho algo, eres un insensible.

— No eres tú quien me puede decir lo que debo hacer o no. No eres mi madre – Mycroft empezó a enfadarse, que miró a Lestrade desafiante – tú estás mal desde que tu mujer te dejó, así que no te metas con los demás para intentar estar mejor.

Lestrade se contuvo, quería pegarle a Mycroft y marcharse de allí, pero no podía, algo se lo impedía. El fantasma de Sherlock no daba crédito a lo que veía, su hermano enfurecido y Lestrade igual.

Mycroft se acercó a Lestrade y se quedó a escasos centímetros de su boca, se notaba el calor que ambos desprendían. ¿Qué intentaba Mycroft?