Capítulo 3 memorias.

Tomo mi mano un día mientras admiraba el jardín de mi madre, no voltee a verlo tenia la sensación de que si lo hacia me soltaría y lo negaría todo… típico de un enclenque como mi prometido, su cálida mano soltó la mía y sentí un gran vacío en mi corazón. Vergüenza eso fue lo que sentí cuando me tomo de la cintura y se ponía frente a mi, me sonroje y note inmediatamente que sus rasgos eran diferentes, esos ojos afilados su cabello un poco mas largo, sus facciones mas afilados… era el Maho.

Su mirada tan intensa me ponía nervioso, su mano en mi cintura afirmaba mas su agarre y simplemente susurro "eres hermoso" me tomo de la nuca y me beso, fue un simple rose de labios que removió todo mi ser, me dejo lleno de confusiones de je de lado mi shock inicial y le pregunte "¿Por qué?" el sonrio me miro a los ojos y acaricio una de mis mejillas "te quiero y por eso te bese" supongo que mi cara de no creerle nada le causo gracia pues soltó una carcajada y me tomo de sorpresa con otro beso pero este fue mucho mas apasionado, "como te habrás dado cuenta soy el Maho pero… me gustaría mas que me llamaras Yuusei" ante sus palabras yo me quede en shock fue como una especie de presentación.

"si tu eres el enclenque entonces porque no me ha dicho que me ama" le dije con tono cansino y algo triste, pues yo amo a Yuuri me duele cada vez que me dice que lo nuestro no podrá ser porque somos hombres y todo eso, odio que el enclenque sea un prejuicioso. "digamos que yo soy su parte no tan enclenque" me dijo riéndose pues desde mi punto de vista el Maho tenia razón.

Nos sentamos en una de las bancas que había ahí cerca y medio otro beso, este fue espectacular y mucho mas apasionado, podía sentir sus labios contra los míos moviéndose de una manera tan deliciosa, si alguien aparte de el me hubiera visto en ese momento juraría que estoy completamente sonrojado, "estoy dispuesto a conquistarte" susurro en mi oído, mi sonrojo aumento mas si es que se puede, después de eso pasamos la tarde platicando tranquilamente de cualquier cosa que se nos viniera a la mente.

************ Fin del flash back

-¡kyaaaa! Mi Wolfy ya dio su primer beso –el grito de mi madre me asusto completamente, aun no recuerdo como fue que accedí a esto y mucho mas porque ahora tengo a DOS enclenques atrás de mi todo el tiempo intentando cumplir todos mis caprichos, en cierta forma es lindo verlos pelearse por mi todo el tiempo, pero no es Nada lindo tener a Gwendal enojado y celoso de lo que puedan hacerme esos pervertidos, por eso me encuentro aquí dando mi versión de los hechos sobre como fue que el Maho se presento ante mi, nos encontramos en el comedor y como yo soy la manzana de la discordia cada uno de mis… ¿como llamarlos si estoy comprometido con ambos? Todo esto es un gran dilema y poco a poco comienza a acabar con mis nervios.

-madre no digas esas cosas, ahora escúchenme bien lo que vamos a hacer, primero tu Wolfram ya no dormiras en la misma habitación que "tus prometidos"-por Shinou cuando Gwendal se pone asi no hay ni quien lo aguante pero creo que es lo mejor, incluso yo empiezo a preocuparme por mi virginidad.

-¡No voy a permitir esto!-el grito de ambos pelinegros me ha sorprendido.

-Yuuri, Yuusei tranquilícense, Gwendal tiene razón en lo que dice además… ¿Quién le ha regalado esto a Wolfram? –no puedo creer la vergüenzas que me hacen pasar, por favor Coni-chan guarda ya ese camisón tan revelador. Jamás creí ver a mi hermano tan enojado creo que le han salido como veinte arrugas mas.

-¡es un hecho desde ahora mismo te cambiaras a tu antigua habitación!- su grito casi me deja sordo.

- y yo seré su chaperón de ahora en adelante, ninguno de ustedes dos pervertidos tocara a mi hermanito antes de tiempo. –creo que ya puedo morir en paz, ver a Conrad así de enojado es digno de mandar a enmarcar su expresión.

Este sin dudas ha sido un día con grandes sorpresas, los recuerdos donde Conrad y Gwendal me celaban de cualquier extraño por algún extraño motivo se había borrado de mi memoria, pero una cosa si estoy dispuesto a decir, nadie me va a separar de mis hombres. Pues yo los amo a los dos.