Aquí esta el primer epilogo. Gracias a todos, sin ustedes no hubiera terminado nunca este segundo fic. Espero verlos de nuevo en Mutatio formae (publicidad gratuita).
Nota: no tengo ganancias económicas derivadas del presente escrito. Los personajes no son míos, solo la trama.
Aclarado el punto prosigamos.
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Pombledore
Después del incidente de la poción, que la mayor parte de los alumnos desconocían, el colegio regresó casi a la normalidad. Casi. Porque regresó la tranquilidad pero muchas cosas cambiaron.
Fueron necesarios varios días de descanso y unos cuantos obliviate para que los alumnos testigos de actos inmorales conservaran la paz mental. Sin embargo, fue inevitable que el ministerio metiera sus narices en todo este asunto.
Llegó hasta la oficina de la jefa del departamento de regulación de costumbres y tradiciones mágicas un rumor, que decía que en el colegio Hogwarts de magia y hechicería se habían presentado varias suspensiones injustificadas de las clases y que varias parejas de maestros iniciaron relaciones amorosas. Incluso existían rumores de que dos profesoras salieron del closet.
Profundamente indignada, la funcionaria se presentó en el castillo acompañada del ex ministro de magia, Cornelius Fudge, quien ahora era su secretario personal.
Aunque había avisado con anticipación su visita, no fue recibida por el director en persona, si no por un elfo doméstico muy viejo y decrepito, que se presentó como Kreacher, y que los llevó directamente a la sala de maestros.
Dolores Umbridge, disgustada con la manera oscura en que estaba decorada esta sala, sacó su varita para cambiar la iluminación y poner un mantel blanco con encaje rosado sobre la enorme mesa redonda. Cuando pensaba si cambiar la pintura mágica donde se paseaba un enorme y varonil centauro, por la foto de uno de sus gatos, la puerta se abrió, dejando entrar al director del colegio.
-Buenos días Albus – La funcionaria saludó al director con su voz melosa antes de carraspear ligeramente.
-Buenos días Dolores, Cornelius. ¿A qué debo su amable visita? – El director fue directo al punto, cortando el sin fin de comentarios amables que tenía planeado decir la funcionaria.
-Pues veras Albus, - sin dejar a Fudge abrir la boca, Dolores se adelantó a explicar—hemos venido a comprobar la veracidad de ciertos rumores que han circulado acerca del profesorado de este colegio.
-¿Rumores? ¿Acaso te refieres a mi reciente compromiso con Madame Pomfrey? ¿A la reciente revelación de que los profesores de Hogwarts tienen sentimientos? – listó con una sonrisa el director.
-Ciertamente, los asuntos personales de los profesores no son de nuestra incumbencia Albus, pero si sus repercusiones sobre los alumnos de los cuales son responsables ustedes como sus principales educadores. Repercusiones que podrían ser muy serias, como el que un alumno se vea confundido en sus preferencias personales al percibir una aberración en las costumbres de sus educadores.
-Por supuesto que eso se encuentra fuera de discusión. De tener un problema con eso, o de limitar las preferencias de los alumnos o los profesores, nos encontraríamos en una grave falta a los derechos internaciones de magos y brujas.
-Además que debemos educar con el ejemplo. – El profesor Snape irrumpió en ese momento en la sala y en la conversación – Sería muy saludable para el alumnado, después de los lamentables sucesos durante y después de la guerra, que vean los resultados de la convivencia sana entre magos y brujas adultos, ¿no le parece, Delegada?
El profesor, aunque como siempre intimidante, lucía su ahora brillante cabellera peinada hacia atrás y su rostro no había reflejado nunca tal seguridad de carácter como ahora.
Después de carraspear de forma teatral y de ver que el ex ministro mostraba un gesto de total derrota, la enfurruñada bruja decidió pausar sus ataques, y volviéndose hacía Albus cedió.
-Tienes toda la razón, pero recuerden que para cumplir…. Bla bla bla…. Bla bla bla… y no se olviden de reportar al ministerio cada cese de actividades escolares, justificando con un oficio certificado enviado al ministro con copia a mi oficina.
-Claro, claro Dolores, no te olvides de que mantenemos todo en estricto orden.
-Muy bien, entonces nos retiramos – se despidió la bruja, no sin antes amenazar—estaremos en contacto.
-Pero, no se vayan tan rápido, antes acompáñennos a tomar una deliciosa taza de té. – dando una palmada, el director continuó – Kreacher, haz el favor de servir el té. – y volviéndose hacia la bruja – lo tomas con miel ¿verdad?
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El reciente compromiso del mago mas poderoso y barbón de todos los tiempos, fue motivo de celebración entre el profesorado. Mas como el profesor era conocido por sus excentricidades, todo mundo evitó preguntar los detalles. Es más, incluso se desechó la idea de hacer una fiesta con motivo del reciente compromiso; pero como la idea era demasiado buena para desperdiciarla, la orden del fénix al completo organizó una fiesta de Navidad, con la excusa de no haber celebrado el final del la guerra, acontecido hacia unos meses.
Se determinó por votación unánime, hacer la fiesta en la casa del niño-que-ahora-tenía-novia, es decir la enorme y vieja casa de Grimmauld Place. Esta contaba con un salón de baile recién restaurado y un sinfín de habitaciones para los invitados a la celebración.
Los encargados del banquete fueron los elfos Kreacher, Dobby y Winky, los cuales se presentaron voluntarios por si mismos. El enorme clan Weasley fue designado para decorar el salón y ambientar la fiesta (la música a cargo de los jóvenes, porque nadie quería escuchar a Celestina Waberk).
Se invitó a toda la orden, el personal del colegio y varios aurores, el único y particular problema fue ver quien invitaba a los Malfoy, porque Draco pertenecía a la orden pero sus padres aun eran vistos con recelo. Finalmente se decidió que la invitación fuera por lechuza y la enviara el mismo Dumbledore, así nadie podía culpar a nadie.
Los Weasley dejaron la madriguera y se instalaron en Grimmauld Place con dos días de anticipación, con la intención de ayudar al anfitrión a preparar la fiesta; Xenophilus Lovegood y Luna, llevaban ya dos días en la residencia, invitados previamente por Harry para pasar algún tiempo conociéndose mejor (si, sobretodo porque le interesaba conocer al futuro suegro, como no).
El día de la fiesta, fue notorio que todo el profesorado de Hogwarts llegara en parejas. Nadie se extraño de ver llegar a Hagrid con Madame Maxime seguidos de los Lupin, pero la cara de sorpresa de la señora Weasley no tuvo comparación cuando vio llegar al profesor Flitwick flotando de la mano de la profesora Sprout.
La mayoría no se había recuperado todavía de la sorpresa de escuchar a la seria Pomona llamar "champiñoncito" al flemático Filius, cuando por red flu arribaron Rolanda Hooch y Aurora Sinistra; ambas tomadas de la mano y confirmando el rumor de su salida del clóset.
Los integrantes más jóvenes de la orden, tenían diferentes reacciones: Fred y George se miraban con complicidad, Harry se sostenía la frente con una mano mientras Luna le daba ligeros golpecitos en la espalda, Neville boquiabierto derramaba su cerveza de mantequilla sobre su túnica sin darse cuenta, Ron vigilaba la chimenea desesperadamente sin prestar atención a nada mas y Hermione golpeaba el suelo repetidamente con el pie mientras mordía un mechón de su alborotado cabello.
Las recientes parejas siguieron llegando, causando más o menos las mismas reacciones, sobretodo cuando Madame Pince y Argus Filch llegaron vistiendo túnicas combinadas. Los murmullos enloquecidos solo se detuvieron cuando Sybill Trelawney y el nuevo profesor de runas Basil Raintlock bajaron de una escoba en el jardín.
Ron aprovechó el revuelo que causaron Kingsley y Moody cuando revisaron que todos los asistentes no fueran dobles suplantando miembros de la orden (por aquello de alerta permanente), para salir apresuradamente por la chimenea.
-Solo falta que el profesor Binns nos de una sorpresa saliendo del castillo para venir a una fiesta. – Comentó animadamente Mundungus Fletcher a Arabella Figgs.
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Después de la llegada de la pareja del año (nuestro mago barbón favorito y la enfermera que todos quisiéramos en nuestra casa) hubo que solucionar un incidente: a Rita Skeeter le pareció indispensable colarse a un evento tan prometedor, pero no contó con las protecciones adicionales de la casa y al chocar con las barreras colocadas por Hermione, una descarga eléctrica la hizo abandonar su forma de escarabajo de forma repentina y quedó tendida en la acera con aspecto de estar muy desorientada. El director llamó a los paramedimagos de San Mungo mientras su prometida se cercioraba de que se encontrara bien. Colin Creeevey, aprovechó para tomar un buen video de la reportera siendo interrogada por la enfermera.
(Rita ¿Te sientes bien? - ¡Si! - ¿Estas contenta? - ¡Si! - ¿Estas ebria? - ¡Como una cuba, yeah!)
Luego de que la ambulancia partió, todos procedieron a circular en la fiesta; unos aprovecharon para reencontrarse con viejos amigos, otros para intercambiar buenas noticias o revelaciones escandalosas, la mayoría para comentar los nuevos chismes que había que difundir al día siguiente.
Fred y George Weasley, comenzaron a nombrar las parejas, según una reciente costumbre muggle: Magrid (Madame Maxime y Hagrid), Donky (Dobby y Winky), Topín (Tonks y Lupín), Sproutwick (Sprout y Flitwick), Pinch (Pince y Filch), Triulock (Trelawney y Raintlock), Hoonistra (Hooch y Sinistra), Lunarry (obvio) y Pombledore (Madame Pomfrey y Dumbledore).
-¿Cómo los llamarían a ellos? – dijo Neville de forma temblorosa mientras señalaba la puerta por la que entraban unos Snape y McGonagall totalmente impresionantes.
Contra todo pronóstico, el oscuro Profesor vestía ropa muggle: un pantalón de vestir y una camisa blanca bajo una levita de corte hasta medio muslo, de color negro. Su cabello lucia lustroso y estaba recogido en su nuca con un delicado listón negro. Parecía el modelo pirata de una portada de novela romántica.
La profesora había descubierto las pociones tonificantes o encontró el método para rejuvenecer 20 años, su rubio cabello suelto y rizado enmarcaba su rostro y caía sobre sus hombros con una gracia inigualable; el vestido verde que portaba era recatado, pero ajustado a su figura como ninguno que se le hubiera visto antes. Juntos podrían ser la portada de "En los salvajes sueños de la nurse" o "Seduciendo a la institutriz".
-Increible – dijo Fred con los ojos desorbitados.
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Si, prometí subir el epilogo rápido, pero he tenido que trabajar los fines de semana. Como ya se dieron cuenta esto no es muy concluyente por lo que habrá segunda parte de este epilogo (seee, todavía no me pueden matar, je je je). Ahora si me permiten, una respuesta a un review.
Naiz s2 Oppas ()
Gracias por tu comentario, siento haberte confundido, pero ese era el plan, sobretodo en la parte donde no sabemos si es Minerva o Hermione (ambas la mejor bruja de su respectiva generación) la que esta en el cielo.
Y si, desgraciadamente él se lo está perdiendo. ;)
Gracias también a todos lo que me dejaron en sus favoritos, a los que dejaron review y a los que leyeron mis divagaciones. Son un amor.
Acuérdense de dejar un review ;)
Saludos
Pandora
