Bueno no puedo hacerlas esperar sinceramente me encanta esta historia!
Celiane's Madness: Muchas gracias por tu explicación, sé que es debido usar el guión largo, pero te paso a explicar yo soy mamá de dos pequeños que a penas me dejan escribir, y sinceramente son pocas las correcciones que le doy a mis escritos, por ende al estar apurada este guión- se me hace mas fácil de hacer. En cambio el otro que es con Alt y todo eso me tarda mucho, sé que no es excusa pero a veces el tiempo apremia. Y sobre la letra en negrita lo vi en muchos fics y la verdad me gusto, disculpa si no es de tu agrado! Muchas gracias por tu comentario y apoyo!
aky9110: Muchas gracias por tu apoyo! espero te agrade éste capitulo.
Vampire star: Es medio raro, lo había nombrado al principio, pero no te preocupes que mejora gradualmente. Muchas gracias por tu apoyo y por leerme!
Gracias chicas por los comentarios!
Simplemente Amigos
¿Afeminado?
Le pareció grotesco verse en ese estado, el cabello despeinado, la barba de mas de tres días, Sus blancos dientes manchados de tanta cerveza y golosinas, la mal oliente ropa que justamente hacía tres días evitaba cambiar bajo la excusa de no tener que ponerse- lo cual era falso ya que su ex querida novia amiga había ido por su ropa a la tintorería . Su despectiva mirada ya no poseía ese toque envidiable, mas bien era lastimera y dejada.
Todo eso le repugno.
¿Desde cuándo Inuyasha Tashio era así?
No lo recordaba... quizás desde hace exactamente tres días. Cuando su querida ex novia, ahora amiga, lo bautizó con su insultante y despectiva forma de interactuar para con él.
¿Le dolía?
quizás...
¿le molestaba?
Tal vez...
¿Lo lastimaba?
Jamás!
Esa palabra hizo eco.
- nunca llegaré a que una mujer me lastime con su palabra- rememoró.
Ese comentario de su pasado ahora se lo tenia que pasar por entre las piernas, ya que en estos momentos era preso de su propia condena.
- ¿Dónde quedo mi elocuencia? - se pregunto súbitamente observándose al espejo, vaya que despertaba lastima. Ahora entendía el proceder de su gato de nombre "shippo" el cual en un intento de animarlo se postro frente a él y maulló con desesperó, según entendió imitando al niñito que cantaba en aquel programilla que sin querer se había vuelto una adicción como todo desde hacía tres días. Su pobre animal, cansado de no ser tomado en cuenta, cantó - no muy diferente al niño, lo cual demuestra la calidad del programa- intentando calmar su ímpetu por querer morir. Pero... ¿desde cuándo quería morir de esa manera?, ¿desde cuando una palabra dolía mas que una patada en ciertas zonas? Ah sii... Ya lo recordaba! HACE TRES MALDITOS DÍAS.
Irritado, cansado, y austero de sus sentimientos afeminados, decidió darse un baño.
Y no lo disfrutó, no merecía disfrutarlo. Ni siquiera añorarlo. Se merecía todo lo que le pasaba y más!. Si hubiera cerrado mas la boca no estaría como estaba .
Si hubiera sido menos impulsivo. Todo hubiera sido mas fácil.
Pero hubiera era pasado. Así que asumir era lo que le restaba.
Y asumir a veces cuesta más, mucho más que conjugar un Maldito verbo.
Una vez que su persona tuvo aroma a limpio, se sintió capaz de poder expresarle al mundo cuan desafortunado se sentía. Así que era hora de dar lastima en la calle.
Tal vez alguna millonaria se interesada en él y lo llevara de juerga por meses, y con eso lograra olvidar un poco de lo que sintió.
Sentir, otra palabra que no quería tocar, ni rozar , y sin embargo allí estaba, definiendo términos como siempre. Evitándolos pero envolviéndose en ellos. Como ahora. Amistad, sentir, esas palabras no podían unirse, porque la catástrofe haría presencia allí. Como lo hizo hace... ASH! no quería ni decirlo, el número tres se estaba volviendo su enemigo. Pero odiar un número era mucho mas fácil que odiarla a ella... Después de todo, no podía culparla, ella hizo cada cosa por él- y el dinero- y sin embargo los papeles se entrelazaron, y no supo distinguir entre realidad y creatividad. Ella jamás se equivoco, demostró lo justo y necesario, mas con ello él supo que siempre le había amado bajo una mascara.
Una mascara que de repente cayo sin avistarlo.
Sin darse cuenta estaba a sus pies cuando menos lo pensaba. Ella era su reina y él un plebeyo que la admiraba de lejos.
Comprendió la sapiencia de ella al agregar en el trato que nada cambiaría.
Añoró no haber firmado aquello.
Deseo no haber dormido en la misma cama.
Anheló no haberla besado.
Y sin embargo todo sucedió.
Pero no lo valoro en su momento.
No obstante su fragancia era pegadiza... ¿la extrañaba?
Su sonrisa era contagiosa...¿ la deseaba?
No tuvo que preguntarse mas la respuesta estaba allí, latente, en su piel, en sus labios...
- si...- dejo escapar.
Como la dejo a ella cuando decidió acabar con todo.
Como la dejo a ella cuando fue mas fácil rechazar lo que sentía.
Y ahora se lamentaba.
Porque verla en brazos de otro ardía.
Verla sonreír por payasadas de otro lo enardecía.
Verla amar a otro lo hacía desfallecer.
Lamentarse parecía más normal de lo que solía parecer. Y atravesar tal sentimiento de desolación no le causaba aspereza o rechazo como en otras ocasiones ¿Se estaría acostumbrando?
Se dirigió al sillón, su ahora hogar, y se zambullo en un intento de suicidio poco convencional. La comodidad lo invadió, así como también el aroma a podrido, la comida que antes había dejado allí se había descompuesto emanando su característico olor a pudrición Vaya manera relajante de suicidarse! Su estomago le recordó que comer era vital, pero el perfume a muerto se mezclo con esa sensación y acabo mareado y con altas probabilidades de terminar en el baño vomitando.
Ya no sabía que apestaba más, si su ahora hormonal adicción a sentirse triste- lo cual le parecía absolutamente poético- o esa comida de días que amenazaba con atraer roedores y otros animalillos causante de enfermedades menos dolorosas que el dolor de su alma.
Se arrojo nuevamente al sillón, ya no importaba nada, prefería morir por inhalación de comida podrida.
La puerta se abrió, dando paso a una figura masculina.
- Vaya manera de pasar un sábado- atinó a decir aquella voz tan rasposa para sus oídos. últimamente todas las voces le desagradaban, se estaba volviendo un ermitaño...
- no molestes Miroku, intento morir...- contesto hundiendo mas su rostro en los bordes el sofá, aspirando su ahora nueva droga.
- Basta Inuyasha!- determino tajante- tú fuiste el de la idea, tú fuiste el que termino todo, no tienes derecho a quejarte o molestarte siquiera.
- no sé de que hablas...- fingió demencia temporal, algo normal en él. Miroku dedujo que no se sentía tan mal después de todo.
- kagome ésta lejos, se fue con kouga, no va a volver, así que deja de lamentarte!
- ¿se fue?- se levanto de improviso, sus ojos se abrieron de par en par.
- si...¿no te lo dijo?- auch... tonto Miroku, se reprendió a si mismo... era Obvio que no!
- no se despidió...
¿Qué? Miroku casi lo golpea, ¿acaso le dolía mas el hecho de que no se despidiera? ¿qué clases de pastillas tomaba Inuyasha...? ¿Acaso habia estado tomando estrogenos? a cada momento lo veía más como una adolescente indecisa y virginal. De lo cual él carecía de ambas cosas.
Lo quedo mirando sin saber que acotar, sin saber que decir. Inuyasha actuaba mas raro que de costumbre. Y vaya que Inuyasha era raro. Cambiar toda una fortuna por éste lugarejo apesto...so... ¿ Qué era ese olor? ¿acaso un rinoceronte había defecado? no conocía el aroma del popo de un rinoceronte, pero seguramente tenía que oler así. Apestaba.
- hace cuanto no te bañas- atinó a preguntar Miroku tomándose el puente de la nariz con los dedos.
- hace unos minutos...- contesto vagamente, sin prestarle mucha atención.
- pues denuncia al que te vendió ese jabón! Apestas a rayos!- Empezó a buscar una ventana para abrir, quizás el olor mismo se espantara de si mismo y saldría por la ventana. Al comenzar aquella travesía caminando por pantanos de comida podrida, y montañas de ropa olorienta dio con una ventana a lo lejos. Parecía inalcanzable.
- un... un poco más- se daba animó escalando el Monte Everest de la basura. Finalmente la alcanzo, pero estaba trabada, tiró y tiró, hasta que mágicamente de un suave empujón se abrió, pero el equilibrio no era algo de lo que se podía jactar y termino bajo la montaña aullando por su vida.
Inuyasha en cada paso que dio no se fijo siquiera. Escuchaba como una voz lejana daba gritos de auxilio. Pero poco le importo. Ya nada le importaba , poco era interesante a sus ojos.
De la nada la voz ceso y despertó de su letargo.
Miroku... recordó que él estaba allí. No solamente sería culpable de su muerte, sino que la casa apestaría el doble ya que no sacaría el cuerpo mal oliente de su amigo de aquella montaña , era muy pesado. Se aterrorizó al imaginarse los miles de periodistas analizándolo y preguntadole cosas de su pasado. Porque él no sería el único en ir a la cárcel se encargaría de hacer responsable a esa perra! le diría a todos que por culpa de Kagome Higurashi, Miroku había muerto, inventaría que se suicido de una manera austera por culpa de ella, si eso haría y luego la culparía de su demencia. Si eso haría! De la nada sintió un golpe en el estómago. El hambre si que dolía...
- Idiota casi me muero!- le grito Miroku sin importarle dejarlo sordo.
Lo miró, y lo reviso, estaba completo! no sería culpable de nada... Bah... tal vez debía pagarle unas sesiones de fango terapia de esa manera quizás... y sólo quizás le quitarían ese agradable y sutil aroma...
- basta, esta noche salimos- declaró el joven de mirada azul, estaba completamente bañado en perfumes que no podía reconocer, eran muchos!, se dirigió a la salida y no espero que Inuyasha reaccione- a las nueve paso por ti.
- yo creo que será como a las once...- susurro.
- ¿tan tarde?
- no lo digo por mi... sino porque te va a llevar horas quitarte ese olor...-
La puerta casi se rompe del portazo que dio Miroku para irse. Y sonrió por lo bajo, era gracioso pero no tanto. Miro el desorden y volvió a sonreír Contrataría a algún exterminador para que acabe con esa peste. Mas luego se daría el lujo de limpiar todo. Pero por ahora... Era mejor descansar. Se tiró nuevamente en el apestoso sillón, luego se bañaría nuevamente. Tal vez el olor y el dolor que sentía con un baño se irían... Tenía esa esperanza, y de esperanzas viven muchos...
Continuará...
¿Les gusto? Bueno espero que sí. Muy prontito subo el otro :) Saludos y bendiciones!
