Disclaimer: Los siguientes personajes no son míos, pertenecen a Himaruya Hidekaz, de la serie Axis Powers Hetalia.
Pareja: PruLiech entre otros *^*
Aviso: Tocarse (?)
Disfruten del siguiente texto (?)
Estaban el uno frente al otro, manteniendo cierta distancia para el espacio personal de cada uno. La menor estaba sonrojada sin poder ni querer creer que él sería su compañero de habitación. Con la mirada baja caminó hasta la puerta, saliendo y luego mirando arriba. Después entró y cogió una carta en la que aparecía s+el mismo número que indicaba ser su dormitorio, repitiendo la misma acción tres veces mientras el prusiano la miraba, primero desconcertado, y después divertido por aquella tierna reacción de la menor.
Al final la chica se sentó en su cama lamentándose por aquella cierta y muy maldita coincidencia. Parecía un chico bastante problemático, si la descubría seguro que la chantajearía o algo parecido.
-¿Ya te has cansado? Kesesesese~- Rió mientras él se sentaba en su escritorio después de haber dejado las maletas tiradas de cualquier forma en la cama.- Parece que estaremos mucho tiempo aquí juntos eh~? ¡Parece bastante cómodo! Ya haremos cosas por la noche para hacerlo más divertido~ kesesesese~~-
La alemana no hizo nada mas que sonrojarse completamente por sus palabras, no era malpensada, pero eso, eso era claramente malpensable, hasta una roca sin cerebro lo malpensaría.
-¿Estás bien? Estás todo rojo~~ Si Toño te viera seguro que te comería cual tomate-
Ella solo asintió y se tumbó en la cama, necesitaba descansar, olvidar todo y dejar de pensar. Y pensando en eso quedó profundamente dormida mientras el albino no hacía nada mas que mirarla con cierta curiosidad.
-Eres un chico muy raro...-
Se alejó bastante sonrojado y empezó a ordenar sus cosas, metiendo la ropa en el armario y otras cosas.
Tras un largo rato de sueño, Lilly despertó por una energética voz que sonaba por el pasillo, al parecer eran altavoces que seguramente habría repartidos por toda la academia.
Se levantó lo más rápido que pudo y se dirigió a la puerta viéndola abierta, después miró atrás comprobando que el chico no estaba.
-¿P-por que se habrá ido? Además ha dejado la puerta abierta...- Salió de allí, preocupada por lo que le podría pasar, sin mirar al frente lo cual le hizo chocar con alguien.- Ah! ¡L-lo siento! ¿Está bi...?-
-Hola otra vez pequeño tomatito rojo~ kesesesese...- Puso el dedo índice sobre los labios de la joven acercándose a ella- Tsss... está hablando el director, escuchemos que mariconadas dice~- Alzó la mirada y después ella hizo lo mismo, muy sonrojada por el dedo que se mantenía ahí, al final cerrando los ojos y tratando de concentrarse solo en la voz tan varonil que se escuchaba.
-Y aunque ya lo he dicho cuatro veces, la ceremonia de apertura es a las 17:30 de la tarde de mañana! No lleguen tarde alumno-AAHHH! Déjeme subdirector! Yo estoy al mando!-
-Disculpen alumnos al director y todas las tonterías que les ha dicho durante estos 23 minutos, tengan un buen día-
La chica estaba bastante desconcertada por aquello ¿Habría dicho algo más que fuera importante? Abrió los ojos y miró al albino con mirada suplicante, y este, casi como si hubiera leído su pensamiento, respondió lo que quería escuchar.
-No te preocupes, solo ha estado hablando del concierto que quieren dar después de la ceremonia~ ha dicho todas las canciones que cantarán y la historia de su grupo. Nada interesante como ves~- Apartó el dedo y la sonrió amablemente, aun con ese gesto de prepotencia- ¡Ya es hora de cenar! ¡Vamos a la cocina! Te sentarás con nosotros ¿Vale? Si quieres que la gente te respete... debes estar a mi lado y ser mi amigo ¿Entiendes? Yo ilumino a la gente con mi grandioso ser... si tu estás a mi lado, no brillaras tanto como yo, pero podrán reconocerte por los pasillos~ ¡Ya lo veras ahora!-
Tras ese pequeño discurso este cerró la puerta y empezó a caminar sensualmente por los pasillos delante de la gente, que aunque todos lo ignoraran, él seguía creyendo que todos se quedaban embobados mirando como iluminaba sus ojos y que embriagaba sus corazones. En cambio, para ella era lo más sensual que había visto en su vida, ya que su hermano no la permitía tales cosas. Cuanto se alegraba de haber salido de allí y rehacer su vida aunque fuera como un chico, pero la apasionaba conocer el mundo en el que vivía, personas diferentes como el alegre español o el pervertido francés, o el animado chino o como el ruso perturbador. Pero lo que más quería conocer, era todo de ese alemán que la enamoraba poco a poco aunque ella no lo supiera aun, para ella solo era admiración ya que no sabía nada de amor.
Asintió y siguió al albino corriendo un poco y le sonrió como nunca antes lo había hecho, sorprendiendo un poco a este y haciéndolo sonrojar levemente.
-¿Me puedes enseñar a ser un poco como tú?-
El chico se quedó completamente helado después de escuchar las palabras de la joven, era algo muy raro ¿Tenía voz de chica? Y ahora que lo miraba bien... su cara, su estatura... todo de esa persona era...
-Tú...- La empujó sin cuidado alguno, mentiéndola en el baño de los dormitorios, y lurgo en una de las duchas individuales, encerrándose a ambos en esta. La miró de arriba abajo mientras ella no hacía nada mas que removerse y quejarse rogando que la soltara. Empezaba a ponerse nerviosa y esperaba que no la hiciera nada raro allí, fuera lo que fuera, ella tenía miedo.
Entonces una mano bajó a su entrepierna, estremeciendo a la menor inmediatamente al sentir como tocaba esa zona.
-No puede ser...-
Tenía que funcionar, como fuera, pero aquel truco tenía que funcionar...
-¡La tienes jodidamente grande! Kesesesese! -Se apartó y abrió la puerta de la ducha saliendo de allí- Por un momento había pensado que eras un chica~ bueno, tal vez necesites unos minutos de soledad para aliviar esa monstruosidad... Te espero aquí~-
Cerró la puerta y salió de los baños apoyándose en la pared esperando a que esta saliera. Mientras, ella estaba muy sonrojada, desabrochándose los pantalones y sacando un plátano de debajo de los calzoncillos, había funcionado.. ¿Pero eso era una monstruosidad? Tampoco tenía a quién preguntar sobre ello... Ya se enteraría algún día.
Volvió a colocar el plátano en su sitio y se colocó bien la ropa, saliendo del baño dirigiéndose hacia su compañero y sonriéndole sonrojada.
-¡Y-ya está! ¿Seguimos?- Empieza a caminar junto a él, aun sonrojada por lo sucedido.
-Que rápido... eh! ¡Conste que la mía es más grande! Son cinco grandiosos metros~-
La joven sin entender aquello siguió caminando inocentemente hasta las escaleras y bajando con él hasta el comedor, donde ya estaban algunas personas.
-¡Allí!- Señaló una mesa de ocho asientos con cuatro de ellos ocupados, donde un alegre castaño de ojos verdes les saludaba o llamaba su atención para que se acercaran a ellos. Caminaron hasta la mesa y se sentó primero el chico al lado del francés y en frente del español, palmeando la silla a su lado, indicando a la joven que ese sería su asiento esa noche.- Tu a mi lado pequeño monstruito~ tengo que protegerte de este violador compulsivo. Ella solo asintió y se sentó a su lado sonriendo leve pero sinceramente.
Estaba deseando empezar la cena, aunque le parecía raro que hubieran cogido esa mesa... ocho sitios para cinco personas... uno se sentaría frente a ella y al lado de Antonio, otro al lado de Francis, en frente de ese habría otra persona y en frente de Francis y al lado del español otra persona... ¿Quienes faltarían por llegar?
Mirad que soy malvada que os lo voy a dejar aquí! :33nah... es que es de noche y mañana madrugo :´D esta genial escritora debe dormir sus horas para seguir escribiendo más de esta hermosa pareja! *^* ya vereis el proximo capitulo *^* espero no decepcionaros ;/;
muchos abracitos~~ ^^
Bye~~ *^*
P.D-. no soy genial D`: lo hago de pena...
