Disclaimer:

Nada de esto me pertenece, el mundo de HP son propiedad de J.K Rowling y de Warner Bros.

Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Bella…

Angustia

Abrió los ojos y miro al techo, no podía dormir. Se incorporó un poco y observo el reloj en su mesita de noche, las 2.45am, ya llevaba más de una semana que no podía pegar un ojo en toda la noche, intentaba no pensar en lo que la angustiaba pero era imposible. Necesitaba salir de dudas. Se levantó de la cama, tomo un pequeño objeto de plástico de la gaveta de su mesilla y se dirigió al baño.

La Mansión Black podría parecer tenebrosa incluso durante el día, por lo que atravesó el pasillo a oscuras calmadamente y procurando no despertar a nadie.

Cerró la puerta tras ella y se volvió hacia el espejo. Este le devolvía la imagen de una hermosa joven de 17 años de ojos grises y cabello negro y alborotado. Estaba más pálida que de costumbre. ¿Cómo no iba a estarlo? Cualquier jovencita a la que una bruja anciana y decrepita le dijera que estaba embarazada la tenía que hacer palidecer.

No acostumbraban salir al Callejón Diagon sin su madre, aquel día habían ido por una túnica para Andrómeda, pero resultó ser un desastre. Recordaba las caras estupefactas y aterrorizadas de sus hermanas al escuchar aquello, incluso ella misma fue incapaz de reaccionar. La anciana se había largado dejándolas mudas.

-¿Le dirás a Rodolphus?- Pregunto Andrómeda nerviosa.

-No estoy embarazada Andrómeda ¿Estás loca?

-¿Cómo lo sabes? -Le había preguntado Narcissa y ella no supo que responderle.

Desde ese momento la duda la había estado consumiendo.

Pero la noche anterior Andrómeda había visitado su habitación llevándole, según ella, la solución a su problema. Esa solución, ahora yacía en el lavamanos. Una prueba de embarazo. Le repugnaba la idea de usar aquel artilugio muggle pero como bien le había dicho Andrómeda, no debía levantar sospechas.

Sudorosa, esperaba a que la dichosa prueba diera el resultado. Uno que la haría conciliar el sueño por fin o desmayarse en los azulejos.