Disclaimer:

Nada de esto me pertenece, el mundo de HP son propiedad de J.K Rowling y de Warner Bros.

Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Bella…

Entusiasmo

-Oye hermano, ¿estas nervioso?

-¿Por qué habría de estarlo Rabastan?

-Conocerás a tu prometida!

El mayor se limitó a encogerse de hombros en un gesto inquietante y continuo su camino por la calle adoquinada. Pero el menor no se dejó amilanar y lo siguió muy de cerca, ya conocía a Rodolphus y su manía de hablar poco pero intentaría sacarle algo más.

-Vamos, es una Black. Dicen que son muy hermosas.

-Eso dicen.

-Por lo menos muestra algo de entusiasmo Rod.

-No tengo porque demostrarte absolutamente nada Rabastan- Le dijo calmadamente deteniéndose ante las verjas de la imponente mansión Black.

Rabastan lo observo sobrecogido durante un segundo o dos.

-¿Que pasara si no te gusta?

-Hace minutos decías que son muy hermosas.

-Sí, eso dicen, pero ¿y si no te quieres casar con ella? ¿Crees que haya sido justo que te comprometieran sin siquiera conocerla? ¿Sabes su nombre al menos?

Rodolphus no lo miro, tenía la vista fija en un punto de la verja. A lo lejos un elfo domestico les permitió la entrada. Juntos caminaron hacia la puerta principal, Rodolphus miro a su hermano con el ceño fruncido.

-Bellatrix- Le respondió cortante.

Una vez dentro fueron recibidos en el salón por Druella y Cygnus Black, quienes se deshicieron en cortesías con su futuro yerno.

-Rodolphus, querido. Ella es nuestra hermosa Bellatrix.

Los hermanos Lestrange giraron sus cuerpos hacia el punto a sus espaldas donde Druella señalaba.

Allí estaba ella, Bellatrix Black, tan o más hermosa que como todos la describían. Era una alucinación: Sonrisa perfecta, ojos brillantes y vivaces, cabello largo y sedoso, curvas de infarto en un mini vestido rojo con escote y piernas vertiginosas que terminaban en unos increíblemente largos tacones de aguja. Al verlos amplio su sonrisa. Rodolphus capto su mirada: gris contra verde, el deseo haciendo vibrar sus pupilas.

-Creo que fue demasiado justo hermano.

Rabastan maldijo.