¡y aquí estoy otra vez! Finalmente... etto... bueno ya saben he estado en mis exámenes finales ¡pero al fin soy libreeee! y espero poder actualizar pronto todas mis historia que son muuuchas. Esta es la primera que pude terminar de traducir este nuevo capítulo porque ya llevaba algo de trabajo adelantado. ¡Disfruten!

GRACIAS A: Marialis Collazo, angeli caduti, Jackeline Frost y FernandaWarriorPrincess POR SUS COMENTARIOS ¡Y GRACIAS POR LOS FAVORITOS! =D

DISCLAIMER.-Nada es mío. La historia es de SOLIMINI. Traduzco bajo su permiso.


"Sabes Aster" dijo Tooth. Moviéndose inquiera "Vas a tener que decirles pronto"

El Conejo de Pascua no dijo nada. Tomó un sorbo de té de una delicada taza de porcelana china, sin levantar la mirada de la mesa de piedra pintada que le había regalado a ella por Navidad. Ese regalo le venía bastante bien a la reina de las hadas, en su opinión, no todas las habitaciones tenían un entorno tan natural.

Sus orejas se movieron hacia la conversación en la piscina de color aguamarina en una cascada pequeña a distancia, donde sus tres hijos –Jasmine, Coralberry y Kaffir –jugaban en las aguas poco profundas junto a un puñado de hadas que no podían prescindir sin ese tipo de juegos. A mediados de diciembre, el calor cada vez más estacional de Punjam Hy Loo* era una delicia, aunque Kaffir prefería estar en el Polo haciendo travesuras entre los preparativos de Navidad de Norte. Él expresó su deseo de iluminar el agua congelándola, luego con sus patas delanteras arrojó el hielo sobre sus hermanas, haciendo a Coralberry reír y a Jasmine gritar indignada. Sus juegos trajeron una sonrisa al rostro enjuto de Bunny.

"Aster" la voz de Tooth era más firme en ésta ocasión, aprovechando su momentánea atención. La sonrisa brillante de Tooth desapareció dejando una firme línea matronal y sus alas –que se supone deberían permanecer en movimiento para obtener el color correcto –zumbaron en un toque de desaprobación "Tienes que decirles"

Bunnymund suspiró, frotando un cepillo fresco para pintura "Lo sé Tooth, lo sé"

"Tienen la edad suficiente ahora, merecen saber toda la historia completa. Jack quisiera que lo supieran, él lo querría. Y Kaffir…"

"Shh" Bunny se congeló, girando sus orejas hacia la laguna. Jasmine le gritó a su hermano, pateando repetidamente con sus patas traseras que solo sirvieron para hacerlo reír mientras él saltaba de roca en roca. No había indicios de que los niños pudieran escuchar. Sin embargo, mantuvo la voz baja "¿Qué pasa con Kaff?"

Toothiana frunció los labios, tamborileando con los dedos mientras se tragaba los nervios haciendo acopio de su fuerza de voluntad. Tomó un largo momento para organizar adecuadamente sus pensamientos antes de decir "Él es diferente a ti, diferente a las niñas. Todo el mundo puede verlo y sé…" ella levantó la mano apaciguadoramente para cortarle la próxima protesta "…que no lo tratas diferente, pero los niños pueden reconocer este tipo de cosas, no sabemos cuánto podría molestarle ¿No crees que merece sabe porqué?"

Aster apretó la mandíbula. Hizo girar el pincel alrededor de la jarra de agua y lo apretó para que el exceso de líquido de las cerdas cayera sobre una tela blanca "No es como si no hubieran preguntando, Tooth"

"…¿Y?"

Bunnymund suspiró "Lo intenté ¿Vale? He intentado mucho. Más veces de las que puedo contar"

Había tratado de responder a sus preguntas, ellos iban a él con dudas por su cuenta. Había tratado de que fuera un cuento antes de dormir, una lección de historia, una vieja y simple charla de hombre a hombre. Trató de todas las formas que se le ocurrió. Nada había cambiado. Cada vez, el dolor brotaba y cerraba su garganta, manteniendo la historia encerrada.

Bunny dejó un huevo en el suelo y se recargó hacia atrás en el asiento acolchado, frotándose las sienes con una pata "Nunca es fácil. Piensas que después de treinta años yo será capaz de decirlo pero… simplemente no puedo. Todavía me duele demasiado"

Las alas de Tooth zumbaban con una energía nerviosa, levantándola un poco más. Aster podía ver en sus ojos preocupados que ella pensaba lo mismo que él. Sería mucho más fácil para ella contarles la historia. Era la Guardiana de los Recuerdos, después de todo, y no se limitaba a lo que quedaba en los dientes de los niños. Tenía trucos que podrían traer sus propios recuerdos y los de sus compañeros Guardianes para contarles la historia de Jack. Pero ella no quería ofrecerlo, no iba a hacerlo, porque….

"Ellos merecen escucharlo de ti" dijo suave, pero firme.

Aster suspiró otra vez "Lo sé. Y lo harán. Después de Navidad. Ahí les diré"

"¿Decirnos qué, papá?"

Tanto Bunny y Tooth saltaron por la sorpresa. Jasmine había logrado colarse hacia ellos, sus ligeros pasos silenciados por el denso suelo y su estado empapado. Ella goteaba agua, su pelaje plateado totalmente mojado y las orejas caídas sin levantarse sobre la cabeza. Ella miró con sus grandes ojos verdes a su padre, bigotes caídos en un triste mohín.

Aster se aclaró la garganta y se agachó para quedar frente a los ojos de su hija mientras Tooth servía más té "Nada, Jazzy. No te preocupes por eso ¿Qué sucede?"

Jasmine olfateó, rascándose con su pata los oídos empapados "Kaffir sigue salpicándome. Haz que se detenga"

Bunnymund rió. Se enderezó y alzó la voz, llamando hacia la piscina "Kaf, no molestes a tus hermanas. No es divertido"

"Aw…" Kaffr se encorvó en la roca que acababa de escalar y puso mala cara, pero cedió encogiendo sus hombros "Está bien, papá"

El pequeño macho negó con la cabeza, gotas de agua cayendo congeladas desde su pelaje, derritiéndose en el suelo gracias al calor de los alrededores. Saltó de una roca a otra, subiendo más alto en el muro y dejando espirales congelados donde sus patas tocaran hasta saltar hacia la piscina. La ola creada por su clavado de cañón llegó hasta una risueña Coralberry y tres mini hadas.

Bunnymund instó a Jasmine de vuelta a la piscina y la vio regresar con sus hermanos con una sonrisa cariñosa. En poco menos de treinta años sus niños tenían una madurez comparable con la de los niños humanos de diez años. Ya casi había medio anticipado y temido las inevitables disputas entre hermanos que estaban por venir, lo que no sería nada sencillo si le agregaba la falta de control de Kaffir sobre su hielo y frío. Necesitaba desesperadamente enfocarlo, encontrar algo que lo pusiera bajo control. Sería mucho más fácil si tuviera alguien que le enseñara, pero…

Bueno. No tenía a nadie. Obviamente.

Aster se volteó para encontrar a Tooth mirándolo fijamente, como si le leyera el pensamiento. Suspiró "Se los diré. Después de año nuevo"

"Tú dijiste Navidad"

Bunny frunció el ceño "Su cumpleaños" dijo con firmeza "En enero. Ahí es cuando les diré. Tengo un plan Tooth. Yo sólo tengo que conseguir algo que tiene Norte… para romper el hielo"

Toothiana suspiró y sacudió la cabeza "Si tú lo dices, Bunny" zumbaba alrededor de la mesa e inclinó los hombros, luego presionó un rápido beso sobre su mejilla "Tengo que volver al trabajo. Ustedes cuatro quédense todo el tiempo que quieran ¿de acuerdo?"

Bunny asintió, dándole gracias por la hospitalidad y el té. A medida que el hada de los dientes volvía a su trabajo, sus ojos vagaron entre el huevo a medio terminar y los juegos de sus hijos, pensando en los huevos con el rostro de Jack que sus hijos nunca habían visto y preguntándose, una vez más, cómo podría dar justicia a una vida tan admirable con una simple historia.

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Navidad llegó y se fue, al igual que el año nuevo. Antes de que Bunny lo supiera, había llegado la mitad del mes invernal y tropezado con el cumpleaños treinta e los niños.

Habría, por supuesto, fiestas y celebraciones en días venideros. Norte nunca dejaría pasar la oportunidad de derrochar su amor y admiración a sus autoproclamados vnuchata, incluso tan pronto tras recibir regalos por Navidad. Pero el primer día, el día en que habían llegado al mundo, era un tiempo en familia con regalos tranquilos y personales, escogido y diseñados cada uno por su padre.

Para Jasmine –la criatura más primaveral que alguien haya conocido –Aster consiguió un raro arbolito de Punjam Hy Loo, que recompensaba los mimosos cuidados con flores de mágicas propiedades. Para Coralberry, su propio conjunto de herramientas de pintura y una copia amorosamente hecha a mano de su libro de recetas para pigmentos y colorantes.

Y Kaffir… Kaffir tenía algo muy especial, algo que había estado descansando desde hace mucho tiempo en las bóvedas de seguridad del Polo Norte, algo que Bunny sabía le ayudaría en los próximos años más que cualquier otro regalo que haya recibido. Pero cuando el joven pooka vio a primera vista su regalo, se marchitó como las margaritas en un frente frío.

"Es un palo" murmuró, tratando de ocultar su decepción.

Aster rió entre dientes, haciendo rodar la antigua madera en sus manos antes de pasárselo "No cualquier palo hijo. Dale una oportunidad"

Kaffir miró con incertidumbre de ladrón, olfateando el aire como si esperara que fuera una broma. Rozó la antigua madera con sus dedos vacilantes. Escarcha crepitó sobre su superficie, brillante azul y plateada. Kaffir retiró su pata con un jadeo.

"Eso es" instó Bunny, sosteniéndolo con fuerza "Tómalo"

Kaffir, con el pecho prácticamente vibrando por sus profundas respiraciones, se acercó de nuevo. Tomó el cayado. El hielo se extendió por toda su longitud, encrespándose en ondulantes formas. El pelaje blanco de Kaffir, suave y joven, se erizó por todo su cuerpo hasta la punta de sus orejas.

Golpeó el suelo, arrastrando el cayado por la hierba. En todas partes que la madera tocaba, el hielo se extendía como la pintura, arrolladora, salvaje y desenfrenada. Kaffir intentó correr con el cayado y tropezó, sin saber completamente cómo moverse rápido sin las patas delanteras. Pronto estuvo corriendo a través el campo riendo en todo el camino.

Jasmine se lamentó mientras mantenía su nuevo retoño lejos del frío. Coralberry rió y aplaudió con sus manos animando a su hermano. Kaffir sonrió y saltó lo más alto que pudo, solo para que el viento inesperadamente lo atrapara en lo alto del salto y lo catapultara, mientras gritaba, directamente al río de color. El cayado tocó la superficie y en un instante el colorante líquido se congeló bajo sus patas, formando una plataforma de hielo que se extendió por todo el camino cercano. Kaffir se quedó mirando su propia obra asombrado. Entonces saltó a lo largo del hielo riendo, riendo y riendo.

Bunny rió, levantándose en toda su estatura para llamarlo a través del campo "No hagas eso durante el baño de los huevos ¿oíste?"

Como si acabara de acordarse de que su padre estaba ahí, Kaffir volteó hacia atrás. Cruzó el campo en dos saltos elevados por el viento y se arrojó hacia Aster, abrazándolo con todas sus fuerzas "¡El. Mejor. Regalo. Del. Mundo! Papá esto es increíble ¿dónde lo conseguiste?"

Era el momento. Bunny respiró hondo y abrazó a Kaffir apretándolo antes de separarse. Apretó los hombros del niño suspiró "Este cayado, Kaf… era de tu dam"

Kaffir se puso serio de inmediato, moviendo su nariz y con los ojos bien abiertos. El interés de Coralberry despertó, sus ojos azules ampliándose cuando se elevó sobre sus patas traseras, estrechando su nuevo libro contra el pecho "¿Mami?"

Una pequeña sonrisa apareció en los labios de Aster. Jack hubiera protestado contra ese nombre como si no hubiera un mañana. Llámenlo padre, llámenlo papi, llámenlo pa, papá, dam, cualquier cosa menos….

"Sí, mamá" suspiró de nuevo, tratando de mantener sus pensamientos en orden y calmar su corazón desbocado "después de todo lo que ha pasado… creo que él hubiera querido que lo tuvieras"

"¿Después de todo lo que ha pasado?" Jasmine regresó uniéndose a sus hermanos, orejas bien levantados ansiosas de escuchar la esperada historia "eso es lo que planeabas decirnos ¿no es así? ¿acerca de dammy? Oh, por favor papá, dinos. Quiero saber dónde está dammy"

Bunny reprimió un escalofrío. En estos días, Dammy estaría muy por debajo en el Polo Sur, donde el hielo nunca se derretiría, una tumba sin nombre y sin molestias, con monumentos a su vida dispersos entre familia y amigos. Qué horrible lugar para comenzar una historia de vida. Tenía que mantener firme la cabeza. Cerró los ojos.

Resultó ser un peor error, porque la oscuridad lo llevó a la imaginación y en un instante se formó en Jack, descongelado y sin vida, con el rostro sereno, de muerte. Y oh, dolía, como tener su corazón arrancado de su pecho por las garras de pesadillas contundentes.

Ni siquiera se dio cuenta que se había perdido a sí mismo en esos malos recuerdos hasta que la voz preocupada de Coralberry lo trajo de vuelta a la realidad, llamándolo en varias ocasiones "¿Papá, papá…?" mientras tiraba de su bandolera. Levantó la cabeza para encontrar dos conjuntos de ojos azules y un par de ojos verdes mirándolo, sus miradas llenas de preocupación y miedo.

Aster dejó escapar el aliento que no se había percatado que estaba conteniendo. Salió un sollozo seco. Se atraganto de nuevo.

"Más tarde" dijo, aunque su garganta se cerró otra vez "Hoy, se los prometo, sólo… más tarde" se aclaró la garganta y le acarició la cabeza a Coral antes de empujarla a ella y a los otros dos al campo "Vayan a jugar. Estaré aquí"

Tres conjuntos de largas orejas cayeron decepcionadas. Jasmine dio un gemido suplicante pero retomó el camino al campo, sabiendo que no diría nada. Coralberry acarició a su padre antes de unirse a su hermana con el kit de pintura, dejando sólo a Kaffir. La pelota blanca se quedó mirando a Aster con esos grandes ojos azules y agarró el cayado, haciendo que Bunny recordara aquella lejana Pascua arruinada y la primera vez que había roto, sin querer, el corazón del espíritu que se convertiría en su compañero.

El corazón seguía doliendo. Bunny no podía soportar ver a su propio hijo. Le palmeó el hombro al niño y susurró "Pronto hijo, ve con tus hermanas" antes de saltar delante de él sin mirar atrás y perder en el pastoreo de sus huevos, tratando de mantener su corazón roto bajo control.


A/N: Vnuchata (plural de Vnuk) es "nietos" en ruso. Norte se hace llamar dedulya (abuelito) al hablar con los niños, y por eso muchas veces le dicen Deda o Deda Norte, obviamente esto fue idea de Norte, no de Bunny. Los Guardianes son una gran, adorable y poco convencional familia.

*Punjam Hy Loo es en los libros el nombre del hogar de Tooth.

¡Ahhh! el próximo capítulo está impresionante. Sólo les diré que en el próximo ya aparece Jack

~TONF