LA CALMA ANTES DE LA TORMENTA (primera parte)


La audiencia en verdad había sido pesada y eso que aun no había juicio, a presentación se torno de molestas miradas, mientras que en mas de una ocasión Hinata encontró a Itachi mirándola de manera extraña, y que decir de Sasuke que al salir casi la avienta contra un carro, seguro que si seguía así no llegaría a vieja.

Dejo su portafolio en su estudio y se cambio pronto sus tres pequeños llegarían, cuando de pronto su teléfono sonó.

Hinata entro corriendo al baño, se miro de nuevo al espejo, era como la quinceava vez que lo asía, sentía el nerviosismo de un adolescente, su vestido negro que definía su hermosa figura, su largo cabello azulado y sus ojos grises denotaban su seguridad aun que por dentro temblaba como gelatina.

Miro por la ventana y decidió tomar cartas en el asunto, debía averiguar algo verlo con sus propios ojos y si era cierto aquello que le había comentado el desconocido por teléfono sin duda Naruto tendría serios problemas y no solo con ella.


El avión llegaba al aeropuerto intencional, Sakura bajo del avión abrazando a Naruto, su cabello antes largo asta su cintura ahora lucia corto y estaba escondido bajo un sombrero, sus ojos tenían pupilentes azules, sus trajes siempre sexos ahora eran solo unos vaqueros aguados y una playera desteñida.

Habían viajado en clase turística, no podían correr ningún riesgo, Ino les tenía preparada una habitación en el hotel de la ciudad y seguro no tendrían ningún problema para salir de ahí.

Pero unos ojos agua marina los seguían muy de cerca, mientras sonreía, disfrutaría ver la rabieta de Hinata al enterarse de todo el enredo.


Hinata permanecía en la recepción del hotel se había disfrazado de mucama para que sus amigos no la reconocieran sus ojos grises lucían bajo unas gafas café claro y su largo cabello siempre suelto estaba acomodado en una trenza, como odiaba las trenzas.

Unos ojos azules oscuros como el océano de noche la miraban con curiosidad, el vestía un traje negro y miraba desde el bar. Todos los movimientos de Hinata, sin duda esa tarde se divertirían.

De pronto un botones se cruzo en su campo visual y Hinata desapareció, el se levanto a buscarla pero no la encontró por ningún lado.

Mas sin embargo vio entrar a Naruto solo, algo ahí anda mal, por lo que Sasuke lo comenzó a seguir a cierta distancia.


Hinata se encontraba en la habitación 721 estaba en el baño según ella acomodando algunas cosas cuando escucho la puerta abrirse, entro Sakura arrojando su sombrero y al ver a Hinata se quedo sorprendida, al igual que Hinata al verla a ella.

Hinata se dirige a la puerta y la azota cerrándola con seguro, para que nadie las interrumpa, mientras Sakura baja la mirada, se siente un ambiente tan pesado que incluso lo podrían partir con un cuchillo, los ojos de Hinata siempre tiernos, muestran un brillo de ira, un brillo que nunca antes había mostrado.

- Creo que tenemos muchas cosas de que hablar señora Uchiha.

- Hinata…

Hinata se acerca lentamente asía la cama y se sienta invitando a Sakura a hablar, sin duda seria una platica que ninguna de las dos olvidaría.


Sasuke seguía muy de cerca de Naruto pero tras entrar en el elevador lo perdió, pero no se daría por vencido o no, el jamás se daba por vencido asta obtener lo que deseaba.

Kiba bajaba corriendo por las escaleras y justo cuando pasaba por el séptimo piso se encontró con Naruto, debía avisarle debía ponerlo sobre aviso así que corrió asta el y sin poder evitarlo cayeron los dos al suelo.

- Naruto debes irte, Sasuke e Itachi se encuentran en el hotel, no se como ocurrió pero ellos están aquí…- Naruto miro a su interlocutor y sintió un frió recorrer su espalda al ver a Gaara a las espaldas de Kiba, algo malo estaba por ocurrir.

Y como si el destino así lo hubiera querido, una terrible tormenta estaba formándose en la ciudad, una tormenta que haría recordar a muchas personas que lo peor que puede pasar es perder a la persona amada sin decirle un "te amo".


Hinata salio a la terraza, tras haber escuchado la historia de Sakura sin decir nada salio de la habitación y se dirigió a la suya propia que había reservado solo para espiar a su amigo y averiguar quien era la madre de su hijo.

Hinata se dejo caer de rodillas mientras las lagrimas rodaban por sus mejillas, sentía tanto el haber estado tan lejos de Sasuke y ahora que pensaba que por fin podrían estar juntos, que podía nacer una luz de esperanza se enconara con que el se había convertido en un moustro , golpeo con las manos el suelo y sus sollozos se hacían cada vez mas fuertes, hacia mucho que no lloraba así, asía mucho que su alma se atormentaba al soñar que un día llegaría Sasuke y las cosas se compondrían, era una ingenua al pensar que las cosas podrían mejorar.

Se dirigió a la cama y se dejo caer quería hundirse en un profundo sueño y nunca recordar el amor que sentía por Sasuke.


Itachi se encontraba en la sala de juntas con uno de los más importantes socios de su padre, un gran señor de la mafia, Orochimaru, un criminal como ninguno un poderoso estafador y asesino, mas sin embargo sabía bajar la cabeza ante el aura y el espíritu de Itachi.

Itachi había tenido mucho tiempo en la soledad de su mente para vengarse de todos aquellos que lo hicieron sufrir, y en su retorcido mundo todos eran sus verdugos y el tenia que hacerlos sufrir por lo que le mundo le había hecho, por lo que había llamado a Orochimaru.

Le mostró una foto donde estaban tres niños, uno rubio y dos niños que eran hermanos.

Orochimaru, escucho atentamente todo el plan y a cada palabra sonreía aun mas, y sonrió aun mas al ponerse sobre la mesa la foto de la joven madre, la cual el podría disfrutar mucho de su compañía al capturarla.

Después de todo el trato era desaparecerla causando en el camino el mayor daño posible, y que mejor que una muerte lenta y tortuosa.

Itachi le extendió un portafolio lleno de dinero, con lo cual queda saldada la cuenta por el trabajo.


Sakura acaba de salir del baño mientras se ponía su ropa, Naruto miraba la tele cambiando de vez en cuando de canal, Sakura le había contado lo sucedido en la tarde antes de que el llegara, mientras que el pensaba en la manera de solucionar las cosas.

- Hinata me comento que debíamos ir a la casa, ahí estaremos mas seguros, yo creo que seria mejor…- Naruto la interrumpió.

- Gaara te escoltara asta la casa, debo encontrar a Hinata debe sentirse terrible, ella es mas fuerte en algunas ocasiones, mas fuerte incluso que yo, pero ha pasado por muchas cosas en los últimos meses, debe estar agotada, la llevare a la casa y ahí podremos hablar mas calmados.

Sakura asintió y sin decir nada mas espero a Gaara y salio del hotel con dirección a la residencia Hyuuga.


Naruto deambulaba por el hotel cuando vio a Hinata sentada en el jardín, ella al verlo se levanto y camino asía el, se veía el dolor reflejado en sus hermosos ojos grises, Naruto la condujo asta su habitación (la que momentos antes había compartido con Sakura).

La llevaba abrazando, debía sentirse fatal Hinata al saber en la bestia iracunda en la que se había convertido Sasuke al haberle hecho eso a Sakura.

Sasuke había pasado toda la tarde bebiendo en el bar., cada segundo que pasaba sin Hinata eran como estar sin aire, sentía la asfixia, trago a trago su dolor se consumía en el alcohol, miro asía el elevador y su sangre comenzó a hervir, estaba ahí ese rubio y su Hinata, se levanto tambaleándose y se dirigió al elevador, sus ojos mostraban un rojo y su semblante se puso serio.


Kakashi miraba junto con su esposa a la bella bebe que tenían por hija, nadie hubiera sospechado los acontecimientos que horas mas tarde se verían alrededor del caso Uchiha.

Una chica de unos veintinueve años de corto cabello negro y liso, de ojos grises y piel blanca miraba a la nada, por que eso era lo que ella podía ver, nada y es que después de un accidente de avión en donde perdió su vista y la memoria lo único que le quedaba era soñar con que alguien algún día le dijera el lugar a donde pertenecía.

Un chico de largo cabello negro recogido en una coleta que dejaba su cabello rebelde acomodarse de manera singular miraba a la joven sin que ella percibiera su presencia.

Sombra suspiro, sin duda esto cambiaria drásticamente los planes de más de uno.

Sin duda la vida de sus amigos era muy problemática.

La mayor de los Hyugan sin que nadie lo supiera había sobrevivido, quedando ciega y sin memoria, estaba recluida en un convento en donde las monjas habían estado cuidándola con paciencia y dedicación.

Y hubiera seguido perdida por siempre en ese recóndito lugar de la tierra si su amante en turno Temari no lo hubiera obligado a recorrer esa zona no turística en busca de un lugar donde "divertirse".

Y ahí en medio de la nada la encontró, ahora se debatía entre que hacer.

Hacer lo correcto y meterse en líos o dejar que el mundo siguiera girando y provocar una tercera guerra mundial, por que sin duda eso es lo que resultaría de la pelea en los juzgados de Hinata y Sasuke.

Suspiro y miro las nubes como si ellas le fueran a dar la respuesta.


Hinata se quedo profundamente dormida en los brazos de Naruto, lo quería como si fuera su hermano.

Por desgracia para los dos, Naruto era un poco descuidado y había dejado la puerta abierta, puerta por donde el poseedor de unos ojos azules oscuros que en momentos de coraje e ira cambiaban a rojos con marquitas negras los observaba.

Naruto no supo lo que ocurría hasta sentir el golpe de su cara contra el suelo, y después Sasuke lo aventó fuera de la habitación, ante los ojos de una muy sorprendida Hinata

- Veo que estas lista para ir a la cama mi "amada".

Hinata sintió miedo, jamás había visto tan furioso a Sasuke, el cual la acorralo entre el colcho y su cuerpo, sus besos eran posesivos y salvajes y pronto hizo escapar de los labios de Hinata unos cuantos gemidos.

Hinata había sentido mido, pero pronto comprendió que el miedo y la sorpresa se pueden convertir en deseo y valor.

Ambos se amaban tanto, se deseaban tanto y estaban tan cerca y tan lejos a la vez.

Tal vez cuando sintieran la falta del uno por el otro de una forma definitiva comprenderían la importancia de sincerar sus sentimientos.

Naruto tras escuchar la voz de Hinata se alejo de ahí en busca de un psicólogo para deshacerse del nuevo trauma adquirido, y es que no debía ser agradable para nada escuchar el gemido de placer de alguien que es como tu hermana con el que es como tu peor enemigo.

La luna se encontraba en su apogeo, aguardando las nubes de tormenta que pronto caerían sobre la ciudad, trayendo desgracia y dolor, pero a veces el dolor es bueno.


NOTAS DE LA AUTORA: NADA QUE DECIR NOS VEMOS MAÑANA YA REGRESE DE VACASIONES Y ESTOY CON PILAS NUEVAS OKLIS CUIDENSEN Y ESPERO QUE ME FELICITEN POR MI CUMPLE NUMERO 21 QUE FUE EL 16 DE JULIO PERO AQUI ANDAMOS TODAVIA DE PACHANGA LOCA OKIS CUIDENSEN Y GRACIAS POR SU APOYO