La otra cara

IV

"De t'avoir aimee"

Por: Jenny Anderson

¿Se habrían encontrado Serenity y Ariadna alguna vez, no lo sabia y era eso precisamente lo que lo tenia tan sobresaltado, tanto que no ponía atención en la carretera, el pensamiento lo había asaltado de manera repentina, no entendía del todo el por que, lo único que sabia era que Ariadna se volvía cada vez más fuerte, más poderosa, y temía por la seguridad de Serena, pues la amaba de una manera demasiado profunda, tanto que aun que le dolía infinitamente y sentía que el corazón se partía en dos.

Pero era necesario, no quería que serena se preocupara, no quería que nada la tocara, era suya, solo suya le pertenecía ahora como le había pertenecido en el pasado, y por eso la protegía, por que era infinitamente egoísta, y no quería que ella se sacrificara por la tierra, no quería que ella utilizara su poder contra un enemigo que solo le correspondía a él, sus pensamientos eran extraños, sin embargo, solo estaba seguro de una cosa, ya había matado a Ariadna en el pasado y no dudaría en hacerlo de nuevo, por el bien de la tierra, de él mismo y sobre todo de Serena.

Freno de golpe, se había adentrado tanto en sus pensamientos que había estado a punto de chocar contra una de las barras de contención, temblaba aun que no era consciente de que lo hacia, tenia miedo, mucho miedo, por la vida de Serena, realmente no le importaba mucho lo que le pasara a las Sailor, y si el hubiera contado con sus generales jamas les habría pedido ayuda.

Ya una vez se había enfrentado a aquellos seres, y los había vencido, esta vez no tenia que ser diferente , sin embargo sabia que por muy poderosas que fueran las Sailor, Ariadna poseía un poder infinitamente superior, el poder de la misma tierra que latía en su interior.

Saco el móvil del bolsillo de su saco, había prometido que llamaría a Serena para saber que era lo que había querido decirle a Mina, sin embargo no se atrevía a marcar el numero, por que sabia que ella no le contestaría, era demasiado tarde, puso en marcha de nuevo el automóvil, sabia que le esperaba una noche repleta de pesadillas, como había a empezado a ser desde que se había dado cuenta de que Ariadna estaba recordando.

X - X - X

La tensión se sentía entre los cuatro, tan densa que se infiltraba en los pulmones causando malestar, sin embargo ninguno había roto el silencio tras la palabras débiles de la rubia y esta los miraba fijamente, como si pudiera leerles las mentes y enterarse de lo que le estaban ocultando.

Cuantas emociones se hayan encerradas en aquellos pechos, sentimientos que se fundían causando confusión, las lagrimas en Serena había brotado de manera automática y no parecía ser capaz de parar pero lo más doloroso era que no existían sollozos simplemente las gruesas lagrimas que se deslizaban desde sus ojos y se perdían en su barbilla, jamas habían visto tanta tristeza como en aquellos ojos celestes, y ellos eran incapaces de abrir la boca, simplemente eran incapaces de hablar con ella, por que como todos, sentían la necesidad de protegerla, de evitar que se preocupara, pero ella ya se encontraba preocupada, ella ya sentía en su interior aquella amenaza que se levantaba sobre ellos, solo que no lograba adivinar que alcances tenia.

-"No van a decir nada?"- Pregunto la rubia, presionándolos, sin intentar evitar la congoja que consumía su espíritu lentamente

-"Siéntate bombón"- Dijo Seiya acercándose a ella, tomándola por el hombro para guiarla al sofá, pero ella se resistió, evito que la tocara como si el chico le repugnara, se hizo hacia atrás, hasta que se topo con la puerta de la cocina

-"No necesito sentarme, quiero saber que esta pasando"- demando, con la voz firme, mirándolos, era una visión maravillosa la fortaleza que de pronto había aparecido en ella, mostrándola como lo que era, la princesa de la luna, aun que las lagrimas no habían dejado de fluir

-"No sabemos mucho"- dijo Taiki, sintiendo hacia la rubia una renovada dosis de lealtad

-"Díganme lo que saben"- ordeno, por que sabia que desde hacia mucho tiempo, esos tres jóvenes, estaban más bajo sus ordenes que de las de aquella princesa que les esperaba en un planeta lejano

-"Existe una enorme cantidad de energía, reuniéndose en la tierra"- dijo Yaten, maravillado también de pronto con la rubia, sintiendo dentro de él un profundo respeto hacia ella, respeto fundido con amor, un amor puro que sobre pasaba sin duda el que su hermano menor profesaba a la rubia, pero al mismo tiempo menos peligroso, por que carecía de pasión.

-"Maligna?"- Pregunto ella, sin parecer realmente sorprendida por lo que le habían comunicado, como si algo dentro de ella, ya esperara aquellas palabras, supo entonces que eso también tenia que ver con aquellas pesadillas que no lograba recordar

-"No exactamente, es energía, en su más pura expresión, no es negativa, pero tampoco es buena"- dijo Seiya, sintiendo hacia aquella rubia más respeto que antes

-"No saben nada más?"- Pregunto, pero sabia la respuesta desde el momento en que formulo la pregunta

-"Lo sentimos Serena, es todo lo que sabemos"- dijo Taiki, bajando la cabeza ante ella, ella camino hacia ellos, envolviendo a los tres en un fuerte abrazo, dejando que la luna menguante resplandeciera en su frente, y que los envolviera a los cuatro, no estaba segura de lo que estaba haciendo, pero algo dentro le indicaba que era lo correcto.

Se separaron lentamente, una vez que el brillo había desaparecido, Taiki, Seiya y Yaten intercambiaron miradas sorprendidas, mientras miraban fijamente sus manos, y palpaban sus caras, no había pasado nada físicamente, sin embargo se sentía infinitamente mas fuertes, sentía el poder de la luna correr dentro de ellos, y de pronto lo entendieron, ella los había elegido, los había elegido como sus guerreros personales, ahora también hijos de la luna.

La observaron fijamente, en busca de alguna explicación, pero ella cerro los ojos lentamente y cayo, había utilizado demasiada energía y estaba agotada, Seiya la tomo entre sus brazos y la llevo hasta la recamara, depositándola ahí suavemente y cubriéndola con la manta, se arrodillo frente a ella, y se sorprendió al ver que sus hermanos, habían hecho lo mismo, renegando de su planeta y adoptando a la chica dormida como su princesa.

-"Deberías de saberlo Serenity, la luna basa su poder en el terror, en la mentira, en el asesinato"-

-"Mientes"-

-"No princesa, jamas lo haría, no a ti"-

-"¿Quien eres, que buscas de mi?"-

-"No tengo nada contra ti princesa, tú no eres culpable de nada, pero recuerda mi nombre, por que te aseguro que nos volveremos a encontrar, mi nombre es Ariadna"-

-"Por que me dices todas estas cosas Ariadna, por que?"-

-"Por que si unes tu vida a la de Endymion serás desdichada por el resto de tus días"-

X - X - X

-"Haruka¿Lo sentiste?"- Pregunto Michiru abrazándose al cuerpo de la rubia, que descansaba a su lado

-"Si, una energía demasiado poderosa"-

-"Fue ella, verdad?"-

-"Si, fue cabeza de bombón, pero me pregunto¿Que la habrá obligado a ocupar tanta energía?"-

-"No la habrán atacado?"- Pregunto Michiru sobresaltándose, Haruka la abrazo para tranquilizarla

-"Tranquila, esa energía no era como para defenderse"-

-"Entonces para que?"-

-"Eso no lo se Michiru"-

-"AHHHHHH"- el grito resonó por todo el pasillo

-"Hotaru"- gritaron ambas, levantándose de la cama, corrieron por el pasillo que separaba su recamara de la de la chica, abrieron la puerta con rapidez y se acercaron a la cama, ahí se encontraba Hotaru, con la mirada fija en un punto y el rostro lleno de lagrimas, ambas la miraron alarmadas, hacia mucho que Hotaru no había tenido una visión y por lo visto esta ultima había sido dolorosa.

No importaba el tiempo que pasara, Hotaru seguía siendo débil en cuanto a aquellas visiones que la atormentaban, no importaba que ahora tuviera 19 años, aquellas visiones la atormentaban de la misma manera que cuando era más pequeña.

-"Calma"- dijo Michiru, acunándola, mientras Hotaru se aferraba a ella, llorando aun más si era posible

-"Que viste Hotaru?"- Pregunto Haruka

-"Haruka, no la molestes con eso, esta aterrorizada"-

-"Créeme Michiru, si no lo considerara importante no la atormentaría, pero..."-

-"Solo no la presiones Haruka"- dijo Michiru, abrazando con más fuerza a la chica que había educado como si se tratara de su propia hija

-"Dime Hotaru, que vistes, tienes que decírmelo"- presiono tomándole la mano con fuerza, pero Hotaru movió la cabeza en señal negativa

-"No puedo"- dijo la chica llorando aun más amargamente, presionándose contra Michiru, en busca de consuelo, sentía que si lo decía en voz alta, entonces aquellas visones dejarían de serlo para convertirse en realidad

-"No lo recuerdas?"- volvió a presionar Haruka, demasiado impresionada, por el estado de la joven

-"No puedo"- volvió a repetir la chica

-"Por que Hotaru?"- Pregunto Michiru, depositando un beso en la cabeza de la chica, Hotaru abandono su refugio en el pecho de Michiru y las observo a ambas, con las pupilas violetas llenas de temor, y las mejillas aun húmedas, sin embargo era obvio que sufría, que se estaba debatiendo entre un angustioso dilema, al fin se decidió a hablar, separando los labios, para dejar que voz en forma de susurro llegara a oídos de las que consideraba su familia

-"Es ella, ella"- dijo la joven, temblando ligeramente al recordar la visión

-"Ella, ella quien Ariadna?"- pregunto Haruka, sintiendo una terrible ira contra aquella que había puesto así a la que ella siempre consideraría su pequeña, Hotaru asintió lentamente, mientras las imágenes volvían a su mente con la misma crueldad, se estremeció al recordar toda la sangre que manchaba el blanco vestido, cerro los ojos intentando escapar de aquella visión, pero no lo logro, al contrario, volvió a verlo con dolorosa claridad, esa era la muerte, la muerte y solo eso.

-"Ella matara a nuestra princesa"- dijo caer de pronto, intentando compartir su desesperación con aquellas otras, intentando encontrar fortaleza en aquella dos mujeres que jamas parecían dejarse vencer por la desesperación

-"No lo permitiremos, la destruiremos antes, la encontraremos antes"- dijo Haruka con convicción, intentado convencer a las otras dos y al mismo tiempo a sí misma

-"Y si no lo logramos?"- Pregunto Hotaru en un susurro, no recibió respuesta de las otras dos

X - X - X

Abrió los ojos confundida, sintiendo el cuerpo pesado, había tenido otra de esas pesadillas, pero no la recordaba, se levanto de la cama, sintiendo feliz de no recordar aquel sueño, por que estaba segura de que había sido más terrorífico que los demás, salió de la habitación rumbo a la cocina, tenia demasiada Sed, se quedo parada en la entrada de su habitación, al reconocer a la figura que se había quedado en su departamento al parecer a velar su sueño, sonrío enternecida agradeciendo internamente a Eriol, por cuidarla de aquella manera.

Se acerco a él sintiéndose infinitamente culpable por aquella mala posición en la que el joven había dormido, se acerco para despertarlo y evitar que lastimara más su espalda, lo sacudió lentamente por el hombro y de nuevo todo se volvió negro ante su vista.

-"Te juramos nuestra fidelidad, mi reina"-

-"Pues te reconocemos como la verdadera heredera"-

-"Mis generales, arriesgan su vida al hacer eso"-

-"daremos con gusto nuestra vida por usted"-

-"Nuestra querida Reina, nuestra bella Ariadna"-

-"Serán recompensados por eso, mis amados generales"-

Se separo de Eriol rápidamente, con el sudor cubriéndole la frente, mientras las manos le temblaban, aquellas cuatro voces eran nuevas, pero no desconocidas, conocía a los dueños de aquellas voces que había visto en aquel sueño, Eriol abrió los ojos, clavando sus pupilas violetas en ella.

-"Soñé contigo Juliet"- dijo él -"Eras una princesa"- dijo sin darle importancia poniéndose de pie con dificultad y haciendo un gesto de dolor al comprobar el daño en su cuello

-"Como era tu sueño Eriol?"- Pregunto temerosa, pero no dejo que el lo notara

-"Era tu sirviente, tu guardián, lo gracioso era que Alex, Satoru e Itan también estaban en el sueño"-

-"Como era yo en tu sueño"-

-"Bellísima, tenias el cabello negro una melena larga, una piel aun más pálida de la que tienes ahora y unos ojos azules, unos hermosos ojos azules"- dijo el, observándola, no había una gran distancia entre la Juliet que tenia frente a él y la Juliet de su sueño, salvo que la de su sueño, tenia poder, podía sentirlo emanando de su ser, por otra parte no entendía el por que su amiga le daba tanta importancia ese sueño -"Cámbiate Juliet, te llevare a la universidad"-

X - X - X

Abrió los ojos confundida, tenia un terrible dolor de cabeza e incluso la leve luz que se filtraba por las cortinas cerradas la molestaba, miro el reloj que descansaba en el buró, aun era temprano, así que se dejo caer pesadamente entre las almohadas, de pronto recordó a Seiya, Yaten y Taiki, toco su cabeza intentando recordar la velada, pero lo ultimo que recordaba era haber preparado la cena para los chicos y después todo estaba en tinieblas.

Se levanto de la cama, solo entonces se dio cuenta que aun estaba vestida con la ropa del día anterior, y no se había soltado el cabello, intento recordar con más fuerza, pero lo único que logro fue que el color de cabeza se incrementara, entro al cuarto de baño, dispuesta a darse una ducha fría, el agua fría tocaba su piel sobresaltándola, despertándola, pero no lograba hacer que su mente se aclarara, salió del baño y comenzó a cambiarse, sin poner atención a la ropa.

Observo la puerta que separaba su habitación de la sala, sabia antes de abrir la puerta que ahí encontraría a los tres chicos, sabia que estaban dormidos, pero no lograba saber como sabia todo eso, abrió la puerta lentamente, sintiendo de pronto un inmenso cariño por los tres chicos que se habían acomodado en la sala como mejor podían.

sin embargo, sentía que el peso en su pecho se había intensificado, y el miedo se había duplicado durante su sueño, decidió dejar descansar a los tres hombres y preparan el desayuno, había tomado varios cursos de cocina durante los años que Darién había estado lejos de Japón, y era buena en la cocina, tanto como Lita, solo que sus amigas no lo sabían, por alguna razón había mantenido aquellas cosas en secreto.

-"Buenos días Bombón"- dijo Seiya entrado a la cocina, Serena observo lo extremadamente niño que parecía con el cabello revuelto y los ojos somñolientos, lo observo fijamente en los ojos de Seiya se abrió paso el entendimiento en cuento sus ojos se toparon con los celestes de la rubia, sin que ella se lo hubiera dicho lo entendió, ella había olvidado lo que había pasado la noche anterior, aun que el no estaba muy seguro del por que.

-"Buenos días Seiya"- dijo ella -"Después de mis clases iremos a ver a las chicas te parece?"- pregunto depositando en cuatro platos una porción igual

-"No hay problema por mi, y no creo que lo haya para Yaten y Taiki"-

-"Seiya¿Como llegue a mi habitación?"- pregunto encarándolo, convencida en que solo el chico podía tener la respuesta a aquella pregunta

-"Te quedaste dormida, después de llorar"- dijo el, aun que rehuyo la mirada de la chica, algo lo había motivado a mentir, solo que no sabia que

La mirada de Serena se volvió de pronto dolida, como si el la hubiera golpeado con sus palabras

-"Lamento que tuvieran que verlo"- dijo ella avergonzada

-"No tienes que disculparte, si te tragas toda esa tristeza te enfermaras, y yo no quiero que eso pase"- dijo el, sonriendo, intentando que la mirada de la chica dejara de ser tan triste

-"Vamos a desayunar Seiya, tengo un examen importante dentro de poco"- dijo ella, acomodando en la bandeja los platos, Seiya la ayudo con las otras cosas.

Desayunaron en silencio, solo interrumpidos por la respiración pausada de Yaten y Taiki

-"En el edificio hay varios departamentos que están en venta"- dijo ella de pronto -"El que esta junto también esta en venta y hay dos o tres en el piso de arriba que están en renta"-

-"Quieres que estemos tan cerca?"- Pregunto el

-"Me gustaría tener a alguien cerca con quien hablar"-

-"Hablare con Yaten y Taiki"-

-"No creo que se opongan o si?"-

-"Tendremos que encontrar algo que hacer, para pagar la renta de un departamento"-

-"A mi siempre me gustaron sus canciones"- dijo ella, poniéndose de pie

-"Supongo que solo tendremos que contactar con nuestro antiguo representante"-

-"Me voy a la escuela, están en su casa, los veo después"- dijo saliendo del departamento, llego hasta la calle y comenzó a caminar a paso lento, la cabeza seguía doliéndole y tenia la terrible certeza de que lo que fuera que fuera a pasar empezaría justamente ese día, no se dio cuenta de que Luna y Artemis la seguían a una distancia prudente desde que había salido del edificio.

-"Serena"- escucho que le gritaban, levanto la vista y se encontró con el elegante auto negro de Eriol, esperándola

-"Hola Juliet, Eriol"- saludo entrando al auto, sonriéndole a ambos

-"Por lo visto tu tampoco tuviste una buena noche"- dijo Eriol, poniendo en marcha el auto

-"No he tenido en general una buena semana"- dijo Serena, mirando por la ventana las calles

-"No te ha llamado tu novio?"- Pregunto Juliet

-"No creo que lo haga otra vez"- dijo Serena

-"Pero bonita, por que están tan segura?"- Pregunto Eriol, empezando a preocuparse por la tristeza de la rubia, dándose cuenta de que Alex no había exagerado y la rubia se encontraba bastante deprimida

-"Solo lo siento"-

-"Pues tu novio debe de ser un verdadero imbécil"- dijo Juliet enfadada

-"Es verdad bonita, yo mataría por una novia como tu"-

-"El simplemente..., merece algo mejor..."-

-"Basta Serena, saliendo de la escuela, saldrás con nosotros, llevaremos a Juliet al medico y después iremos a algún lugar bonito y te olvidaras de aquel idiota que tienes por novio, te divertirás y ..."-

-"Lo siento Eriol, pero no puedo ir, ya tengo planes"-

-"Y con quien si se puede saber"- pregunto Juliet

-"Con unos amigos"- dijo ella, dándose cuenta que estaban ya en la universidad -"Por que llevaran a Juliet al medico?"- pregunto preocupada

-"Ya sabes como son de exagerados Eriol y Alex"- dijo Juliet bajando del auto -"Solo será un examen de rutina me sentiría mejor si me acompañas"-

-"No te prometo nada, solo lo intentare"-

-"Bien vamos, ya sabes como se pone el viejo si llegamos tarde"- dijo Juliet tomándola de la mano para comenzar a correr, ninguna se despidió de Eriol, quien las vio partir en silencio, preocupado por ambas.

X - X - X

-"Estas despreciando una cita conmigo?"- Pregunto un chico de bucles castaños rojizos a la rubia frente a él, sus ojos castaños parecían tranquilos

-"Itan de verdad, es muy importante"-

-"Más importante que tu novio?"- pregunto el, completamente serio, algo poco inusual en él

-"De verdad Itan, es importante para mi, esperaba que lo entendieras"-

-"Intento entenderlo Mina, de verdad, es solo que esperaba que conocieras a mis amigos hoy"- dijo el dejando que en sus ojos se pudiera ver su tristeza -"Eres importante para mi, y quiero que ellos te conozcan"-

-"Los conoceré en otra ocasión"-

-"Siento que me ocultas algo"- dijo él

-"Itan, por favor solo..."-

-"No importa esta bien, te llamo en la noche, esta bien?"-

Mina asintió lentamente, mientras el se perdía entre la gente que salía del edificio, amaba a aquel chico, amante de los deportes, estrella del teatro de aficionados, lo amaba y mucho, pero no podía explicarle algunas cosas, en esos momentos tenia que ir a buscar a Serena, y por mucho que le dolía, ella era una Sailor antes que aun mujer.

Solo tenia que caminar unas cuantas cuadras más, y se encontraría con Lita y Reí, después irían a la facultad y verían a Amy y después irían a ver a Serena.

-"Y tu novia?"- Pregunto un chico rubio en cuanto el se acerco a ellos

-"Tiene un compromiso"- contesto él

-"Es el día de los compromisos"- dijo Eriol, encendiendo un cigarro

-"Si sigues fumando esa porquería vas a terminar muerto"-

-"Peor aun, nos matara a nosotros, por estar cerca"-

-"Itan, Alex, no sean tan exagerados"- dijo Eriol, soltando el humo lentamente

-"Estamos bien, ninguna de nuestras chicas están aquí"- dijo Satoru, con una sonrisa de derrota

-"Supongo que eso sacamos por hacer planes sin ellas"- dijo Alex

-"Mina a estado rara últimamente"- dijo Itan

-"Únete al club, Lita también ha estado rara"- dijo Satoru, Eriol lo observo un momento, el nombre de Lita le parecía conocido pero no lograba ubicar el por que

-"Bueno, al menos ustedes tienen novia, Reí no parece muy interesada en mi"-

-"Bueno, mejor vallamos por Juliet, no podemos estar lamentándonos toda la tarde"- dijo Alex

X - X - X

-"Ellos te dijeron que vendrían a recogerte?"- Pregunto Serena a Juliet, una vez que habían terminado las clases y la pelinegra esperaba sentada el arribo del coche negro de Alex

-"Si, pero tu no quieres venir"-

-"Realmente no puedo, me esperan unos amigos en mi departamento"-

-"Amigos?"-

-"Si, tres"-

-"Dios mío, serena esta bien que el imbécil de tu novio no te haga caso, pero engañarlo con tres..."-

-"JULIET, no digas esas cosas, ellos son mis amigos"-

-"Si claro lo que tu digas"-

-"Eres insoportable"-

-"Y tu eres una sufrida, anda Serena, ve con tus "Amigos"-

-"Eres una..."-

-"Serena"- La voz de Amy interrumpió la discusión entre Serena y Juliet, la rubia se giro lentamente, un tanto sorprendida por que reconocía la voz, se sorprendió ver a sus amigas ahí, normalmente no se reunían, al menos nos así, de improviso, sintió miedo, y la opresión en el pecho se volvió insoportable, sin embargo logro que su mascara de la eterna felicidad no se rompiera, sonrío a las 4 chicas que la miraban no sin dejar de sentir miedo.

Se alejo de Juliet lentamente, acercándose a las cuatro figuras que la miraban con alegría, las abrazo una a una, sonriendo.

-"No esperaba que vinieran"- Dijo

-"Bueno, quisimos darte una sorpresa"- dijo Mina sonriendo ampliamente aun sin soltar a la rubia

-"Pues vaya que lo hicieron"- dijo ella -"Pero quiero que conozcan a una amiga"- dijo llevándolas ante Juliet

"Obsérvalas Ariadna, esas son las Sailor Scouts las protectoras del milenio de plata"

Notas de la autora:

Bueno, primero que nada tengo que aclarar algo con respecto a Darién ya que me di cuenta que en los reviews dejo a la mayoría de ustedes enfurecidas, estamos hablando de alguna época antigua y yo me base un poco en el antiguo Egipto, para trazar un poco la relación de Endymion y Ariadna, ya más a delante irán viendo un poco mas acerca de esta relación y también de los sentimientos de los enemigos que esta más que claro que la mayoría logro saber ya quien es el enemigo y también sus acompañantes.

Pasando a otros asunto o en otro orden de ideas como dicen en cierto programa matutino, estoy escribiendo la triada de la oscuridad llevo cerca de 40 del nuevo capitulo, Solo quédate esta al 90, esos son los capítulos que pienso actualizar en la sig. semana, la de la primera semana de Agosto.

Vinisa un beso chica, no he podido responder a tu correo, pero ya recibirás noticias mías.

Un agradecimiento a: Nayade, Lulu, Sailor Angel7, Silver Moonlight-81, Vinisa, Sharon, Viento, TaNiTaLoVe, Ladylucy, Tenshi, Starlitg , por sus reviews, espero que este capitulo les guste, deja muchas cosas en claro y otras no tanto, muchas gracias por sus comentarios y nos leemos pronto, si no es en esta en la triada o en solo quédate.