Chapter 3: Descubiertos
Hermione apenas podía reaccionar ante las palabras de su directora, Viktor era profesor, pero… ¡¿Cómo?
Aquella era la sorpresa, y vaya si lo era, estaba tan atónita que no podía ni tan siquiera moverse, ni acortar la gran distancia que había tomado su maxilar inferior formando una gigantesca y clara "o" con su boca.
El nuevo profesor tomó asiento y le dedicó una mirada acompañada por un sutil guiño que la dejó aún más paralizada si cabía, pero lo suficientemente despierta como para sellar su boca de nuevo y mirar al suelo con un precioso color escarlata tiñendo sus mejillas.
-El profesor Krum ocupará el lugar de la señora Hooch, quien por motivos personales ha debido abandonar su puesto durante lo que ella considera la eternidad de un año; y como todos ustedes saben, dará clases de vuelo a los alumnos de primer curso.-los alumnos aludidos murmuraban contentos, los chicos porque el gran Viktor Krum sería su maestro y quizás ellos llegaran a ser lo que él era; y las nuevas alumnas suspiraban esperando tener un "pequeño accidente" del cual un fornido y bello búlgaro las salvara a tiempo para dejar su preciosa cara inmaculada.
El comedor pareció dejar de prestar atención por unos instantes, pues todos comentaban la nueva incorporación del buscador al profesorado.
-Pero hay algo más-añadió la profesora McGonagall haciendo que al instante el comedor callara y todos volvieran a posar sus atentas miradas en ella- dados los tiempos que nos asolan, el señor Krum dará unas cuantas lecciones durante este año a todos los alumnos que hayan pasado cuarto curso, haciéndoles superar pequeños escenarios a los que, por desgracia, podrían verse expuestos.
La gravedad del asunto hizo enmudecer a todo el mundo, tanto equipo docente como alumnos, pasando incluso por Filch, y la verdad, el porte sobrio y cuerdo de la nueva directora sólo hizo ver otra secuela de aquella guerra que día a día amenazaba con estallar: la pérdida del más grande mago de todos los tiempos, Albus Dumbledore. Aquel director tan excéntrico, amable y simpático hacía de Hogwarts algo más que una escuela, lo convertía en un hogar durante siete años.
Y tras ese momento en el que la profesora McGonagall se vio incapacitada para sustituir a su gran amigo, Viktor hizo su primera aportación verbal a la escuela, salvando a la directora de lo que para ella era su primer desastre:
-Estaré encantado de realizar todos esos trabajos, pero creedme cuando digo que no todo es malo. Mi misión aquí no sólo consiste en hacer que algunos manejéis una escoba y otros le perdáis el miedo a ésta, sino también para observaros-un nuevo murmullo se extendió por la sala, a lo que el profesor añadió- Todos los componentes de los cuatro equipos de quidditch debéis saber que éste curso es decisivo ya estéis a punto de graduaros o no; porque no sólo arbitraré vuestros partidos, sino que asistiré a vuestros entrenamientos, apuntaré vuestras estrategias y al acabar el curso habrá una serie de alumnos los cuales figuraran en la lista de nuevos jugadores del equipo nacional.
Harry y Ron se miraron, y contemplaron a Ginny, quien con cara de ensoñación les observaba igual. ¡Krum les estaba ofreciendo una oportunidad única! Ese profesor se había ganado un hueco en el corazón de cada uno de ellos antes de dar su primera clase. Lástima que ese cariño fuera a ser perdido muy pronto por el pelirrojo.
-Bien, ahora, sigan disfrutando de todos estos manjares.-finalizó la directora.
La comida transcurrió básicamente entre miradas discretas del profesor y no tan discretas por parte de la alumna. "¿Cómo es posible?" pensaba todo el tiempo Hermione, mientras se reprendía ha si misma porque en realidad su pensamiento era "¡Víctor está aquí! ¡Mi Viktor!". Aunque en realidad, ella sabía que todo iba a ser igual de difícil que antes de que él aceptara el puesto en Hogwarts, porque sí, bien cierto era que ya no estaban a muchísimos kilómetros de distancia, los que en su momento fueron el inconveniente fundamental para que su relación se formalizara; pero siendo él profesor y ella alumna, las cosas serían muy difíciles, pues aquello era algo totalmente prohibido, y aunque a Hermione le pesara, el simple hecho de que lo fuera le daba un punto extra de curiosidad y anhelo al tema.
Tras un largo rato, la muchacha se hartó de esperar a que Ron saciara su inagotable sed de pastelillos de crema, se levantó y dijo:
-No sé como comes tanto.
-Como, fero cigo mancenienzo er tifo ¡Afefas, eztoy frefiendo!-respondió el chico con la boca llena, y aunque pareciera imposible comprender lo que estaba diciendo, Hermione lo tradujo rápidamente a: "Como, pero sigo manteniendo el tipo ¡Además, estoy creciendo!"
-Sí, pero a lo ancho-le pinchó su hermana.
-No te metas-contestó el pelirrojo ya con la boca vacía, pero no por mucho tiempo, pues un nuevo pastelito la invadió por completo, volviendo a dejar aquello de vocalizar muy lejos.
-Ron, estoy por completo segura de que si te abrimos en canal cada uno de tus órganos estaría sustituido por algún alimento y tus venas recubiertas de azúcar glasee.-chilló la castaña mientras desaparecía tras el umbral de la puerta y haciendo que los alumnos que quedaban en el Gran Salón se rieran y que el aludido enrojeciera hasta camuflarse con su pelo.
Enseguida Viktor se excusó diciendo que debía organizar aún todas sus pertenencias, y desapareció sigilosamente por los pasillos. Buscó a la muchacha y la encontró caminando hacia su sala común, debía estar cansada, pero antes de dejarla reposar debía saludarla como había estado imaginando desde que recibió la carta en la cual le ofrecían el puesto. Avanzó de puntillas unos metros, la agarró del codo y la arrastró hasta la parte posterior de una armadura, tapándole la boca para que no gritara, pero el tiro el salió por al culata, pues lo primero que hizo la Gryffindor fue golpear con todas sus fuerzas su rodilla contra una parte muy delicada de la anatomía del muchacho. Éste la soltó de inmediato, sustituyendo en sus manos el brazo y la boca de la chica por su entrepierna dolorida:
-¡Joder, Hermione!-exclamó doblado en dos.
-¿Viktor?-ella comprendió enseguida que se trataba de él y que era muy probable que acabara de dejar al mundo sin pequeños Krum- ¡Viktor! Lo siento muchísimo, no sabía que eres tú, de verdad lo lamento tanto… ¿Estás bien?-preguntó avergonzada, tocando con la palma de su mano la musculosa espalda del buscador.
-Sí tranquila. Uff, no era como lo había imaginado.-dijo enderezándose y sonriéndole para romper el hielo.
De manera involuntaria aquella cálida sonrisa le hizo rememorar momentos pasados, felices, tranquilos, momentos en lo que ella se sentía bien. Las lágrimas salieron de sus ojos tan rápido que ni siquiera tuvo la oportunidad de escoger si derramarlas o no, y la muchacha se abrazó al torso de él enterrando así su cara en él.
-Te he echado mucho de menos-hipó avergonzada, ella nunca se comportaba de manera tan impulsiva, pero el que fuera Viktor le pareció suficiente razón para hacerlo.
El chico sonrió de nuevo, era tan fácil ser natural con Hermione, pues estaba seguro de que ella no actuaba por lo que él era, una promesa del quidditch, si no por el cariño que se profesaban ambos.
-No llores, anda. Creo que me merezco una pequeña sonrisa después de que hayas machacado esa parte de mí…
-Lo siento, de veras, yo no quería-dijo la chica secándose las lágrimas.
-Bueno, mirándolo desde un ángulo diferente, siempre podemos hacer tortilla con lo que quede de ellos.-sonrió, haciendo que la castaña carcajeara.
Viktor se dio cuenta de lo mucho que le gustaba aquel sonido, y aún más cuando salía de sus labios. Sus labios… de verdad los anhelaba, pues en su momento le hicieron estremecerse en más de una ocasión y disfrutar de momentos que habían quedado grabados en su memoria tras los años.
-Yo también te he echado de menos-dijo el chico mientras intentaba acortar el espacio entre ambos, y así poderla besar de nuevo.
-Granger, este curso has empezado pisando fuerte… primero Weasley, luego Krum… te falta Potter. Lo que me recuerda, ¿no estaba prohibida la intimación entre el claustro y los alumnos?
-Malfoy…-empezó Hermione.
-Sí, lo está. Y la verdad es que podría acusarte de soborno hacia el profesor o peor, de abuso por su parte.
-Señor Malfoy, ¿qué hace aquí? Su sala común está al otro lado del castillo, vagar por los pasillos de noche también es algo prohibido.
-Se olvida usted profesor de que soy prefecto, estoy haciendo mi ronda, y desgraciadamente para Granger, les he encontrado.
-Será mejor que me vaya-añadió Viktor al ver que llevaba todas las de perder- No vemos Hermione, buenas noches señor Malfoy.
-Buenas noches profesor-contestó altivo.
Una vez el profesor se alejo Hermione puso su mejor cara de enfado y le espetó al rubio:
-Hurón, porque no vas a tu nido de víboras y pruebas a no salir de ahí jamás.
-Oh, sangre sucia, ¿te he cortado el royo? Lástima, para alguien que no te tiene asco te lo espanto. Debería castigarme a mi mismo.
-Og, no te muerdas, te envenenarás.-dijo ella girándose para entrar en la sala común de Gryffindor.
-¿Por qué no me muerdes tú, Granger?-la muchacha se paró, congelada por lo que acababa de oír- Así me dará tanto asco que seré capaz de suicidarme.
-Eso se lo dejo a Parkinson, que lo disfrutará más que yo.-siguió caminando, con la cabeza en alto y el semblante lleno de orgullo.
Draco odiaba tantísimo que ella pudiera dejarle sin palabras, que pudiera irse con el rostro erguido como si ella fuera algo importante, algo que mereciera la pena, como si no fuera una sangre sucia insoportable… En ese momento las neuronas del muchacho no debieron hacer conexión, pues la agarró del brazo y la estrelló contra la pared, poniéndola así entre ésta i él:
-Escúchame bien, asquerosa rata de biblioteca, no vuelvas a hacerme enfurecer o lo pagarás bien caro. Puedo destruirte con tan solo mirarte mal, por no contar que puedo hacer que a tu queridísimo Viktor lo despidan y ¿por qué no? Lo juzguen de acoso a una alumna.
-Lo negaría todo-le gruñó sin bajar la vista, dolorida por la presión que el Slytherin ejercía en sus brazos, pero sin tan siquiera mostrar molestia.
-Y yo alegar que él te ha dado un filtro amoroso porque, despechado por tu rechazo tras el campeonato de los tres magos, necesitaba obtener una venganza placentera.-sonrió el chico.
-Eres un ser despreciable Malfoy.
-No mucho más que tú, Granger. Quedas advertida, provócame y desearás con más fuerza que ahora no haber nacido.
El chico la soltó bruscamente, haciéndola golpearse de nuevo con la pared, y se fue carcajeándose del poder adquirido ante la castaña y sintiéndose satisfecho por el mismo.
Hermione en cambio bullía en ganas de ensartarle la varita en un ojo al estúpido hurón votador, o más bien le lanzaría un crucio y después le ensartaría la varita.
-Relájate Herms, se la devolverás tarde o temprano. Asquerosa serpiente…
-La contraseña, querida-exigió la mujer rolliza y vestida de rosa que habitaba en el cuadro.
-Lágrima de unicornio.-rezó ella.
La puerta se abrió dejando a la mujer berreando notas completamente desafinadas fuera, y al entrar en la sala común la Gryffindor se encontró con todos sus amigos sentados frente a la chimenea y mirándola expectantes.
-¿Dónde estabas?-preguntó el pelirrojo, quien se veía bastante ofuscado, y es que la presencia del búlgaro en la escuela no hacía más que desequilibrar su pequeña autoestima.
- He estado con Viktor…-empezó ella.
-Lo sabía, lo sabía-gritó el pelirrojo mientras subía a su habitación enfurruñado.
-Hermione, Krum es un profesor-susurró Ginny.
-Sí Herms, aunque sea un buen tipo, Viktor Krum es terreno escabroso. Será mejor que por tu bien dejéis las cosas claras.-aconsejó Harry.
-Ron está rarísimo-cambió de tema ella- cada cosa que hago le ofende o el molesta. Esta situación me trae harta…
-Debes comprenderle, el pobre está…-la pelirroja calló de pronto, poco había faltada para que metiera la pata y rebelara el secreto gritado a voces de su hermano. Y lo habría hecho, de no ser por la mirada inquisidora que Harry le había dirigido segundos antes de cerrar la boca.
-¿Él qué…?
-Él está bastante cansado, el tren lo ha dejado muerto-le excusó el moreno.
-Sabéis, yo también estoy cansada, me voy a dormir.
La muchacha subió a su habitación, donde encontró a sus compañeras de cuarto cuchicheando en la cama de Lavender, además de su baúl a los pies de la cama y a su gato hecho un ovillo sobre éste.
- Crookshanks, ven aquí-dijo mientras le cogía y le ponía sobre la cama que había comprado para el animal. Éste maulló enfadado, cual viejo cascarrabias, y se metió bajo la cama de la chica.
Hermione se cambio, cepilló su pelo indomable y se fue a dormir. Al día siguiente comenzarían las clases, y debía estudiar duro desde el primer instante.
Aquella noche, la castaña soñó con un paisaje realmente bello, una playa de aguas claras y arena fina, el calor y la humedad la envolvían y hacían que el vestido blanco que llevaba se adhiriese a su piel:
-Hermione-dijo una voz fuerte que marcaba las erres, era Viktor.
Él le sonrió, pero el momento no duró mucho, pues de pronto llegaban Malfoy y agentes del ministerio, quienes apresaban al profesor por la relación entre ambos.
-¡No!
La chica se despertó sobresaltada por un pequeño ruido en la ventana, una lechuza plateada. Cogió el pequeño pergamino de su pata y le dio una de las golosinas de su gato, antes de dejarla marchar de nuevo.
La carta rezaba:
"Estaré vigilando cada uno de tus movimientos, Granger.
DM".
-Malfoy…-un escalofrío recorrió la piel de la castaña, pero mantuvo el tipo y arrugó el pergamino, lanzándolo bajo su cama y haciendo que Crookshanks maullara enfadado por la agresión.
Bien, primeramente quiero dedicar éste capitulo a bam_potty por su comentario en el anterior capítulo. El entusiasmo que había es por el que he acabado tan rápido este chapter. También decirte que he leido tu perfil y, me he quedado en shock... ¡¿Cómo te puedes parecer tanto a mí? Me sacaste una sonrisa en tu momento de odio hacia Ron en el comentario. Espero que éste también sea de tu agrado.
Ahora generalizando... este capitulo es bastante pasteloso en la parte intermedia (Krum&Herms), os aviso: NO OS ACOSTUMBREIS. El romanticismo escasea en mis escritos y obviamente si sois amantes de aquellos fics en los cuales Draco empieza a soltar eso de "te amo" a diestra y siniestra... quitad esto de vuestros favoritos porque aquí no lo encontraréis.
Ahora sí, os dejo hasta el siguiente capítulo, espero que sea pronto, aunque ello dependerá de puestros RW.
Besoos, Mery J Black
